ENAMORADOS POR PRIMERA VEZ

(Falling In Love A First Time)

Por LavenderGoddessV

Traducido por Inuhanya

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Capítulo 11: Lo Que Necesitas

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El sol entró resplandeciente en la habitación de Bulma en un rayo cegador. Gimió levemente mientras reunía los eventos de la noche anterior. Sonrió recordando lo perfecta que fue su última noche juntos, especialmente al comienzo de la noche. Fue casi un final digno de una nota alta. Bulma bostezó tranquilamente antes de moverse para salir de la cama cuando de repente notó que una fuerte atadura estaba manteniéndola abajo; el brazo de Vegeta.

Bulma contuvo la urgencia de gritar en shock, no podía creer que se quedara hasta la mañana. 'Pobre cachorro debe estar cansado de su celo. No es que pueda culparlo.' Anotó Bulma dándose cuenta que iba a pasar la próxima semana recuperándose de eso. Se movió tranquilamente mirando su rostro durmiente. Estaba acostado tranquilo sobre su espalda con un brazo envuelto casi posesivamente a su alrededor. Sabía que aún estaba dormido porque podía escuchar ese leve ronquido que había escuchado después de la explosión. Considerando todo, era lindo. 'Asombroso cómo alguien tan letal pueda verse tan inocente en su sueño.' Pensó ella pasando levemente las puntas de sus dedos por su mejilla, haciendo que una expresión cercana a aquella de una sonrisa adornara sus labios. 'Tan lindo.'

Bulma decidió no despertarlo, y disfrutar sus últimos minutos de paz mientras descansaba su cabeza contra su pecho perfecto. Ella liberó su brazo alrededor de su cintura mientras se acercaba a él. Imaginó que se enojaría cuando despertara, pero estaba dispuesta a sufrir cualquier reacción que pudiera liberar, sólo para experimentar unos minutos más de genuina alegría.

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Sus cuerpos estaban pegajosos, calientes y sudorosos mientras colapsaban juntos. "Te amo." Susurró ella luchando por recuperar el aliento.

"Estás segura?" Cuestionó él con toda seriedad como si su respuesta fuera el comienzo del fin de todo.

"Sí." Gimió ella mientras lo besaba apasionadamente.

Él entonces retiró el cabello de su hombro y clavó sus dientes en su cuello. Ella gritó de dolor, pero después de unos momentos el dolor subsidió y su cuerpo se envolvió con éxtasis. Pudo sentirlo soportando su peso mientras bebía el exceso de sangre de su cuerpo. Luego la recostó gentilmente en la cama mientras tomaba su mano y la colocaba en su cuello aproximadamente en el mismo punto donde la había mordido. "Tu turno." Dijo él en una sexy y profunda voz.

Sin pensarlo dos veces hundió sus dientes en su carne caliente y bebió la cálida y salada sangre brotando de su pulsante cuerpo. Pudo escucharlo gemir suavemente mientras era dominado por el mismo placer que la había dominado hace un momento. Una vez que su sangrado subsidió ella se separo de él y cerró sus ojos. Luego lo sintió descansar su cabeza en su pecho.

"Qué… pasó?" Jadeó ella.

"Estamos unidos." Dijo él con toda la seriedad mientras llevaba su rostro hacia el suyo. "Estamos unidos por toda la eternidad… Y nada puede romper eso."

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Los ojos de Vegeta se abrieron, su sueño pareció más atemorizante que cualquier pesadilla. Parpadeó asimilando sus alrededores. La luz del sol era cegadora y la cama, una desordenada mezcla de sudor y sexo, que sólo añadía a su incomodidad. Gruñó aún más depresivamente al parecer estar enredado con algo. Vegeta bajó la mirada para ver a la única mujer con la que había estado tan íntimo, aferrado a él afectuosamente. Su mente destelló con pánico mientras movía su mano hacia su cuello para asegurarse de que su sueño sólo hubiese sido eso. Un suspiro de alivio cayó sobre él mientras sus ojos inspeccionaban su cuello sin marcar. 'Esquivaste un maldito rayo de ki con eso.' Hizo una mueca pensando.

Él miró a la belleza de cabello azul en sus brazos preguntándose qué había obligado a su mente a soñar de tal manera con la mujer . Unión? 'No es posible unirme para mí. Mataría a la mujer con mi pasado.' Pensó él con una momentánea sensación de arrepentimiento. Nunca podría unirse a ninguna mujer. El dolor y el horror de su pasado enviarían a una sensible criatura como la mujer en sus brazos a la locura. Aún si pudiese sobrevivir a las verdades, seguramente saldría gritando en dirección opuesta, y no la culparía. Incluso él a diario quería huir de su pasado, cómo podría esperar que otro viviera con ese mismo pasado día y noche por una eternidad? No, la mujer nunca lo miraría igual, nunca olvidaría su pasado, y nunca querría estar junto a él como lo estaba ahora. No, unirse era una pesadilla misma, no era tan simple como su tonto sueño le permitiría imaginar.

Vegeta nunca podría entregarse de esa manera, y dudaba seriamente que cualquier mujer devolviera el acto. Eso fue lo que hizo perfectos esos tres días. Sin ataduras, sin demandas, sólo un final rápido y mutuamente aceptado. Entonces por qué se encontraba aferrado a la mujer como si quisiera quedarse más? 'Hormonas. Claramente no he terminado de sacar este celo de mi sistema.' Se dijo a sí mismo inverosímil. No podía sacar la molesta idea de su mente de que había algo en esta mujer que lo hacía querer continuar lo que sea que hubiesen tenido. Lo llamaría como antes, sólo sexo, pero aún su ego no podría escudarlo de lo que habían compartido anoche. No estaba seguro de lo que fue, pero no fue sólo sexo.

Vegeta cerró sus ojos recordando los eventos de la noche anterior, justo antes del anochecer. Aunque sus acciones de anoche parecían aberrantes, encontró difícil evocar algún arrepentimiento. Casi podía escuchar su nombre de sus labios, mientras experimentaba su centro. Al reflexionar, no podía entender lo que lo había poseído para realizar un acto que sonaba degradante y disgustante, y al mismo tiempo ninguna opción cruzó su mente. Había explorado sus suaves y húmedos pliegues con su lengua; lamiendo, bebiendo, y mordiendo levemente su sexo. Su sabor era caliente y espeso, y aún dulce en su centro. Por supuesto su verdadera recompensa en el acto no estuvo presente simplemente en su sabor, sino en los sonidos de placer que provocó el acto.

En dos de las noches anteriores, nunca la había escuchado gritar su nombre tan fuertemente como lo hizo durante ese acto. Su cuerpo nunca tembló con tan violentos espasmos bajo el poder de su orgasmo; una liberación, la cual aún podía saborear en la punta de su lengua en ese mismo segundo. Nunca había escuchado dentro de la salvaje jactancia de la tripulación de Freezer e incluso de sus propios compañeros Saiyajín que complacer una hembra podía traer tal satisfacción. Por supuesto la mayoría de los hombres en esa lista eran violadores o más ensimismados que él. No era una sorpresa que tal hecho evadiera su conocimiento, y aún lo hiciera pensar.

Las mujeres eran una debilidad. Nappa le había enseñado eso repetidamente durante su juventud. Y aún, por qué se sentía tan fuerte cuando estaba con esta mujer?

Vegeta, sintiendo necesario desenredarse de su ahora anterior mujer, se tomó un momento final para examinar la belleza de la mujer en sus brazos. La besó suavemente en la frente antes de remover gentil y tranquilamente su cuerpo de su persona. Después de recoger sus pertenencias, caminó hacia su descartado pantalón de pijama y rápidamente se lo puso. Luego miró la pila de obsequios de la noche anterior.

Vegeta se arrodilló junto a los artículos mientras lentamente colocaba los chocolates, el traje de entrenamiento, y otros accesorios en la caja original. Luego sus ojos vagaron a unos pies donde su tercer obsequio había aterrizado. Él alcanzó por el liguero y brassier de cuero, sonriendo al recordar ser muy cuidadoso anoche de no romper las prendas. Lentamente inhaló el fuerte aroma del conjunto antes de cerrar fuertemente su puño a su alrededor. Lentamente elevó su ki hasta que las prendas se incineraron en cenizas. Ese particular obsequio sólo fue para esa noche; nunca las vería en ella otra vez, y estaba seguro que nunca querría que otro hombre la viera en ellas. Hizo una mueca inconscientemente cuando esa idea final pareció particularmente horrorosa. Ciertamente no quería más a la mujer, y aún no quería que otro la tuviera. Era egoísta?

Vegeta se encogió mentalmente mientras se levantaba, sus restantes obsequios en mano. Miró una última vez la pacífica figura de Bulma antes de salir lentamente de su habitación. Vegeta suspiró preguntándose cuánto tiempo pasaría antes de saber la total extensión del daño que la mujer había causado en él esos tres días. Sus suaves emociones y tiernos afectos le habían, aunque no lo vocalizaría, hecho algo a él. Algo que le daba a Vegeta la punzante sensación de que lo descubriría después.

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Un mes había pasado y la vida parecía volver a como si nada hubiese pasado. Bulma regresó a dirigir la Corporación Cápsula mientras Vegeta intensificó su entrenamiento para reponer el tiempo perdido. La fatiga y el dolor, al menos de parte de Bulma, finalmente habían subsidiado. Todo lo que quedó de esos tres días fueron recuerdos que el orgullo de ambas partes demandaba olvidar.

En las semanas siguientes la pareja raramente se veía. Pero cuando lo hacían sólo era para discutir sobre la dañada cámara de gravedad o la falta de comida en la casa. Ninguno mencionó los eventos del celo de Vegeta. Incluso en las acaloradas batallas verbales en las que se metían, cada uno se contenía de mencionar algo de lo que pasó entre ellos durante esos tres días. El tema se volvió tabú y completamente fuera de límites. Ellos regresaron a sus vidas, y ninguno intentó pensar dos veces en esos eventos. Eso se terminó y así era.

Al menos, eso era lo que pensaban antes de esa fatal noche. Vegeta estaba cansado de entrenar y había entrado a la sala para comer una merienda mientras observaba la caja que producía entretenimiento humano. Por supuesto, era escasamente entretenido para su definición, pero la caja lo presentaba con la distracción mental que recibió.

"Oye Vegeta." Esa voz típicamente fiera llamó su nombre de una manera particularmente suave, interrumpiendo inmediatamente su oportunidad de paz.

"Qué mujer?" Preguntó él sin retirar sus ojos de la televisión, o su merienda.

"Recibí una llamada de mis padres." Comenzó Bulma simplemente mientras se desplomaba en el lado opuesto del sofá. "Mi papá dijo que mi abuela finalmente está mejorando así que regresarán antes del fin de semana."

Vegeta se infló indiferente mientras continuaba mirando la televisión, su expresión era de aburrimiento. "Al menos, otra vez puedo tener comida decente."

"Sabes Vegeta, para lo te quejas de mi cocina, no te veo rechazando nada." Anotó ella. Las sobras que estaba comiendo en ese momento eran de una comida que había preparado la noche anterior.

"Necesito comer mujer, aún si eso significa comerme tu fatal comida." Dijo él gruñón.

Bulma se encogió en concesión. Tenía razón en que su cocina era mala, pero ella era una científica, no un chef. "Como sea Vegeta." Bostezó mientras recostaba su cabeza contra el brazo del sofá y retiraba sus zapatos antes de levantar sus piernas en el sofá.

Vegeta miró sus movimientos muy de cerca mientras observaba sus pies acurrucarse peligrosamente cerca a su muslo. Estuvo tentado a demandar que se moviera, pero su incomodidad habría confirmado la molestia a su alrededor, y estaba seguro que no iba a permitir que ninguna mujer lo pensara débil.

El par estuvo sentado al lado del otro en silencio por media hora antes de que Vegeta tuviera suficiente de televisión y deseara tener unas horas de sueño tranquilo antes de que la molesta rubia regresara. Hizo una mueca imaginando lo pegajosa que sería después de perderse de su presencia por un mes. Por supuesto que era irresistible, pero la mujer estaba casada y era lo mayor suficiente para ser su madre. Su coqueteo era nauseabundo.

Un leve gemido interrumpió los pensamientos de Vegeta mientras se giraba para ver a la mujer en el sofá. Claramente se había dormido por la forma en que estaba moviéndose. Él suspiró, sabía lo que pasaba después de que despertara de dormir en ese sofá. Siempre despertaba protestando, quejándose de un calambre en su cuello por el incómodo pedazo de mueble. Decidió salvarse del sonido de su chillona voz al depositarla en su habitación. Salvaría a sus oídos del problema.

Gentilmente Vegeta caminó y deslizó sus brazos bajo ella, una debajo de las rodillas y luego la otra detrás de su espalda. Gentil, la levantó contra su pecho mientras lentamente, para no despertar a la fiera bruja, se dirigía a las escaleras. Vegeta observó cuando la mujer, casi instintivamente, acomodó su cabeza en su hombro. Gimió suavemente pareciendo anhelar su calor casi tanto como Vegeta parecía estar disfrutando de su suavidad.

Su mes separados pareció soportable en tanto como tuviera una distracción, tal como volverse un Súper Saiyajín, para mantener ocupada su mente. Y aún a esta cercanía, comenzaba a pensar que debió dejarla en el sofá.

Vegeta simplemente estuvo a unos pies de los escalones cuando todo su cuerpo se paralizó con shock. Sus manos inconscientemente se aflojaron, haciendo que la durmiente mujer en sus brazos cayera de repente en el piso a sus pies.

"Ouch!" Siseó Bulma, cuando fue sacada del plácido sueño que estaba teniendo y antes de golpear el suelo de repente. "Qué demonios pasa contigo?" Preguntó Bulma, confundida de por qué no estaba en el sofá en vez de siendo tirada rudamente en el piso. Bulma levantó la mirada hacia el príncipe Saiyajín, su mirada demandaba una respuesta, cuando de repente notó el aturdido estado en el que estaba. "Vegeta?" Bulma llamó su nombre, sacándolo finalmente de su estado.

"No puede ser." Susurró él cayendo de rodillas.

"Qué no puede ser?" Preguntó Bulma, más confundida que Vegeta, observando al hombre quien había sido particularmente frío con ella este último mes colocar ambas manos contra su vientre. "Vegeta?" Preguntó ella una vez más. "Qué pasa?"

"Fui muy descuidado… Debí haber previsto esto…" Murmuró él, aún en shock.

"Maldición Vegeta!" Siseó Bulma retirando sus manos. "Qué pasa contigo? Mi estómago no es así de fascinante!"

"No es tu maldito estómago, mujer!" Clarificó Vegeta furioso. "Es el maldito niño que cargas!"

"Ni… Niño?" Tartamudeó Bulma, ahora en el mismo enmudecido estado de Vegeta. Por unos momentos los nuevos padres se sentaron al lado del otro intentando registrar la información, y luego el silencio fue irrumpido cuando Bulma comenzó a reír de alegría. "Voy a ser madre!" Gritó ella excitada mientras inconscientemente lanzaba sus brazos alrededor de Vegeta y lo abrazaba fuerte.

Vegeta rápidamente empujó a la mujer como si hubiera perdido la razón. Rápidamente se levantó y comenzó a pasearse de un lado a otro, balbuceando locuras referentes a la habitación del niño y a la educación. "Qué demonios pasa contigo!?" Demandó Vegeta mientras se levantaba de sus rodillas y detenía la excitación de la mujer. "En verdad no puedes querer este niño!" Demandó Vegeta mirándola fríamente.

"Estás bromeando!?" Bulma miró al hombre sorprendida. "Vegeta, estoy bien pasada de la edad promedio de la mujer para casarse, sin mencionar bien entrada en mis años para tener hijos. He estado muriendo por establecerme y comenzar una familia. No querer este embarazo? Ni menciones la posibilidad!"

Los ojos de Vegeta comenzaron a abrirse lentamente escuchando la valoración dem la situación de la mujer. "Familia? Yo no quiero una 'familia' contigo, mujer! Quiero matar a Kakarotto, derrotar a los androides y luego volar este maldito planeta, no formar una familia de débiles!"

Normalmente Bulma habría irrumpido en una discusión de lo ofensivo que fue todo lo que dijo, pero el anuncio de su embarazo era muy excitante para que incluso Vegeta la desanimara. "Mira Vegeta, entiendo que tienes tu orgullo y metas en qué pensar; no intento infringir en ellos. Este bebé no nacerá hasta en ocho meses y puedo ocuparme de él o ella mientras tú estás afuera haciendo todas las cosas que haces. Ves, no te haré poner ningún esfuerzo hasta que todo este desastre con los androides termine."

Vegeta parpadeó mientras la mujer hablaba. "No, mujer. No lo entiendes. No quiero tener nada que ver contigo o este mocoso. Te usé por sexo, no para procrear. El niño que cargas es un híbrido, no significa nada para mí, él es una deshonra para la sangre real y nunca lo veré como algo diferente. Si tuvieras una neurona en esa cabecita tuya terminarías esta farsa de embarazo!"

Tan pronto como las palabras dejaron su boca una mano abofeteó su mejilla. Sorpresivamente, el ataque dolió. "Voy a pretender que no sugeriste que deba matar a mi propio hijo, porque eso es cruel e inusual aún para un bastardo egoísta como tú!" Bulma intentó controlar su furia mientras mataba con la mirada al padre de su hijo. "Sé que sólo querías sexo, Vegeta, pero claramente obtuviste más de lo que esperabas. Si tú no quieres este niño, es tu elección, pero estoy segura que yo sí, y puedo criarlo o a ella sin que levantes un dedo. Quieres que este 'híbrido' signifique nada para ti entonces bien! Si no quieres ser padre, entonces estoy segura que puedo encontrar otro hombre que lo será." Rápidamente Bulma se giró, sabiendo muy bien que su último comentario sería imposible de ignorar por él.

"Qué!" Gritó Vegeta en completa furia. "No tendré mi heredero criado por un patético humano!"

"Tu heredero?" Repitió Bulma con una sonrisa, pensando, 'Cayó justo ahí.' "Hace un momento este niño no significaba nada para ti. Ahora él o ella es tu heredero?" Preguntó ella con completa inocencia.

Vegeta gruñó, no podía creer que hubiese dejado a la mujer burlarlo. "No me importa!" Gritó Vegeta. "Pero si vas a dejar que la sangre real sea manchada, ciertamente no permitiré mancharla aún más al dejar que el niño sea criado por un débil terrícola!"

"Eso significa que serás un padre para mi hijo?" Preguntó Bulma en un tono casi recreado.

Vegeta sintió otro gruñido formarse en su garganta, de repente se sintió atrapado. "No seré un maldito padre como ese tonto de Kakarotto, pero cuando el mocoso sea lo mayor suficiente, lo entrenaré." Admitió Vegeta a la parcial concesión.

"Él?" Repitió Bulma, saliéndose de su original tren de ideas. "Dijiste él? Ya puedes decir que es un niño!?"

Vegeta asintió en confirmación antes de que Bulma estallara en otro ataque de excitación. "Un niño! Eso es tan excitante! Tendré que comenzar a escoger nombres!" Pensó Bulma en voz alta mientras su trato con el padre parecía no ser más importante. Distraídamente se giró y comenzó a subir a su habitación, sin preocuparse más de lo que Vegeta tuviera que decir. Estaba completamente concentrada en los nuevos detalles concernientes a su hijo.

"Mujer?" llamó Vegeta tras ella siguiéndola arriba y a su habitación. "No hemos terminado todavía!"

Bulma parpadeó mientras se giraba hacia Vegeta, recordando de repente su conversación. "No? Dijiste que no harías nada hasta que nuestro hijo fuera lo mayor suficiente para entrenar. Qué más hay que decir?" Preguntó ella. Aunque un poco desilusionada, no era tan ingenua para esperar algo más del hombre.

Su conformes palabras sorprendieron a Vegeta, y aún encontró algo ofensivo en ellas. Quería o esperaba que hiciera más? "Mucho." Pensó Vegeta rápidamente. Había embarazado a esta mujer y ella esperaba su hijo. Iba a ser parte de su vida hasta su muerte, o la de ella, la última imaginó que ocurriría primero. Por qué demonios no debería él querer más? "Si esperas que me quede y entrene este mocoso, espero una recompensa."

"Recompensa?" Bulma rió ante la ridícula declaración. "Vegeta, te doy un techo donde vivir, una cámara de gravedad para entrenar, ropa en tu espalda y comida en tu estómago! Te permití usar mi cuerpo mientras estabas en celo, ahora estoy embarazada con tu hijo, y estoy dispuesta a mantenerlo pidiendo poco a cambio, y tú quieres recompensa?! Si algo, soy la que debería recibir pago por todo esto! Tú," ella tocó al orgulloso hombre en el pecho, "amigo, si algo, me debes mucho! No me podrías pensar tan patética como para darme la vuelta y dejarte tomar algo más de mi o mi familia!"

Decir que sus palabras lo sorprendieron sería una subestimación. Aquí estaba ella, sin temor como siempre, imponiéndose. Realmente estaba rechazándolo? Jurando no hacer nada más por él? Ella tenía el hijo que aparentemente había deseado por mucho tiempo, y ahora terminaba con él? No! El Saiyajín no Ouji no será usado de esta manera! "Error mujer!" Objetó Vegeta muy defensivo. "No soy uno de esos medios hombres! Si tú me quieres en la vida del niño entonces espero cosas a cambio! Si esperas que quede atado a este pequeño clan tuyo entonces espero tu total participación en el asunto… o cambio de lugar!"

Bulma parpadeó dándose cuenta de repente de exactamente qué estaba demandando con tanto cuidado. "Sexo?" Dijo ella medio perpleja. "Esto es por sexo?"

La clásica sonrisa de Vegeta cruzó sus labios preguntándose cuán lenta podría ser. "Por supuesto que lo es! Qué más pensabas que quería? Una familia es una atadura que no necesito o quiero en la vida, nunca! Una vez que esos androides sean derrotados y Kakarotto esté muerto, tendré todo el derecho a regresar al espacio a gobernar el maldito universo, con una mujer diferente cada noche. Mi estadía significa dar más que merecido poder, estoy seguro que no dejaré que otro surja." Terminó él en un tono que hizo enfermar a Bulma.

"Oh, Kami." Susurró ella retrocediendo un paso. "Qué estaba pensando?" Se preguntó ella más para sí que a él. "Tú no encajas para ser un padre para mi hijo! Demonios, escasamente encajas para ser un hombre." Siseó ella en tono peligroso. "Si quieres ir a gobernar el universo y acostarte por ahí de planeta en planeta, entonces es tu elección. Pero olvida que sugerí que te involucraras con este niño. Kami prohíba que él aprenda algo de ti." Terminó Bulma mientras pasaba a Vegeta y abría la puerta de su habitación, señalando para que saliera. "Siento haber sugerido intervenir en tu destino, Vegeta. Considera tu responsabilidad con este niño inexistente." Terminó ella, mirando molesta al hombre. Ella podía ser tan fría como él cuando quería.

Vegeta dijo 'hmph' mientras cruzaba sus brazos, como si nada pasara, pasándola lentamente por la puerta. Se detuvo brevemente al momento que estuvo afuera, dándole la espalda mientras hablaba. "Desde este momento, no reconoceré a este niño o a ti como algo mío. Recuerda eso mujer." Susurró él fríamente antes de que sintiera el viento chocar contra su espalda, cuando la puerta se cerró. Él esperó y escuchó el golpe que asumió era su cuerpo cayendo al piso. Después de unos momentos el leve sonido de llanto adornó sus oídos.

Vegeta lentamente abrió y cerró sus ojos una vez antes de dirigirse a la siguiente puerta hacia su habitación. 'Esto es lo mejor.' Le dijo su mente. "Nunca podría ser lo que la mujer o el niño necesitan." Un largo suspiro escapó de sus labios mientras cerraba la puerta de su habitación y le permitía a su cuerpo golpear la cama, duro. Cerró sus ojos mientras una enfermante pregunta continuaba plagándolo. 'Pero ellos son lo que yo necesito?'

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Nota de LGV: Buena pregunta! Entonces este es el fin para nuestra pareja? Por supuesto que no! Hay mucho más con qué tratar! En el próximo capítulo tenemos la reacción de los padres de Bulma cuando lleguen a casa y descubran que su dulce y soltera hijita tiene un mes de embarazo. Cómo responderán? Y qué hay del querido Yamcha? Cómo tomará la noticia de la nueva adición al equipo Z? Todo en el próximo capítulo!

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