Hola n_n, gracias a los que comentan y leen esto. No podía ni entrar porque estaba en exámenes (Aunque ni que les presto tanta atención porque ya es fin de año n_n)


Después de esa fuerte lluvia, Kami-sama quiso que saliera el sol y la naturaleza obedeció, ahora el despejado cielo azul compensaba el clima anterior con un acogedor calor, antes que diera paso a la noche.

Muchos animales domésticos salían a secar su pelaje o a vagar. Buyo, quien se escapó de Rin, se paseaba por los alrededores de la casa buscando un lugar donde tener una larga siesta. Encontrando el árbol más grande que había visto, se acercó el animalito, quien se encontró con un extraño que seguía recostado allí, al parecer durmiendo.

El gato puso su atención en la cosa peluda que estaba sobre el cuelo, y como hacen muchos gatos, le plantó las garras y comenzó a jugar, cual bola de estambre. Sin saberlo, despertando molestia en su juguete.

Bueno, ese animal jugaba con su estola, Sesshomaru había notado a ese gato, pero al notarlo increíblemente inofensivo restó importancia a su presencia. Pero ahora se atrevía a clavarle las garras y utilizarlo como un entretenimiento. Lo cual era sumamente molesto. Levantó al gato del pescuezo y por fin miró al que le fastidiaba.

No, Sesshomaru no haría bailar al gato el cha cha cha, ni jugar con él. El muy abusivo se quedó mirando al gato quien luchaba por zafarse, atacando al aire con sus pequeñas patitas. Y como si fuera costumbre, uno de sus ataques cayó en la mano de su agresor. Quien lo soltó, no por dolor, sino porque le había cansado, el gato salió prácticamente volando del lugar, sin ganas de acercarse ya al árbol.

Se escuchaban pasos, seguramente sería la humana, vio nada feliz el plato y la tasa sobre el suelo, vacías. ¿Cuántas veces se molestaría tan seguido ese día?

La visitante llegó, pero no era el mismo aroma, si no uno similar. Era la señora Higurashi.

-Kagome no pudo venir porque está enferma

Sin respuesta.

-Aquí dejo la cena-señaló dejando el plato en el suelo, y recogió los ya vacios. Notó la sombrilla que su hija había olvidado, lo recogió también y se fué.

Sin duda la madre era más callada que la hija, mucho más callada.

Así que esa humana se había enfermado por olvidar el objeto que la mantenía seca, otra prueba de lo débil que era esa raza.

-PoV Kagome-

Desde esa lluvia no me eh sentido nada bien, me atacó un fuerte resfriado. Desde ya hace unos días que ya me sentía mal y al estar expuesta al frío empeoró la situación. Esto esta yendo de mal en peor, el pozo sigue sellado, y aún tengo a Rin y Sesshomaru en mi casa.

Estos días han sido muy extraños, desde el casi secuestro y que caí en la estola de uno de los demonios más intolerantes que de seguro han existido. Y ahora que lo pienso no hay mucha diferencia en esa estola y una fina almohada, pero que estoy pensando.

-¿Ya se siente mejor?- pregunta Rin acercándose a mí con una sopa caliente.

-Sí, no te preocupes- miento para tranquilizarla, pero un estornudo me traiciona.

Le recibo el plato y la veo quedárseme viendo.

-¿Qué sucede?

-¿Vamos a regresar a casa?-se refería al Sengoku

-Claro, solo está sellado, pero no se quedara así para siempre-intento parecer tranquila, pero también temo el no poder regresar, aunque deba volver a verlo.

-¡Rin!- grita Sota desde su cuarto

-Debo irme, Sota me está enseñando a jugar vide…vide

-Videojuegos

-¡Sí, eso!

-Anda a divertirte-le digo y ella se va corriendo después de asentir y sonreír.

Esos dos se han llevado muy bien últimamente, debe ser porque son de la misma edad.

Un fuerte dolor de cabeza me embarga, necesito descansar, pero algo me impide dormir.

Cuando necesitaba pensar me iba al Goshimboku, pero alguien ya está ahí y no se quiere mover, alguien muy molesto y con el ego del tamaño de América, o de seguro aún más.

Nunca había pasado tanto tiempo con ellos, si los veía era por alguna pelea y era poco tiempo. A Rin le eh tomado mucho cariño, su inocencia puede ganarse el corazón de cualquiera, eso justifica el que Sesshomaru la tenga a su lado.

Y él sí que es el mismo. Es el mismo egocéntrico y engreído que parece ser, y la estola era muy cómoda… ¡¿Cuánto más voy a pensar en la estola?!

Salgo de mi ensimismamiento un momento al ver a Buyo entrar como un rayo a la casa, algo me dice que ese abusivo le ha hecho algo, no se contiene ni con los animales.

Si, era la encarnación del mal y la crueldad ¿Ya dije que era increíblemente orgulloso?. Solo quiero regresar, quiero ver a mis amigos.

Se escucha gente hacer bulla desde afuera, de seguro por un desfile, suspiro…normalmente una chica de mi edad anda pensando en cómo vestirse y chicos, pero yo debo regresar al pasado y recolectar los fragmentos de la poderosa perla que rompí.

Vaya, es mucho ruido, una vez pasó lo mismo con InuYasha presente, sus orejas no aguantaron el fuerte sonido ¿Pasará lo mismo con Sesshomaru?, no sé porque me preocupo, estos días no estoy pensando normalmente, no sé qué sucede. Debo evitar esos pensamientos, prenderé la televisión para despejar mi mente.

-Fin PoV Kagome-

Afuera se celebraba alguna fecha tradicional y había globos gigantes flotando, algo normal. Pero para alguien tan antiguo como Sesshomaru no había visto algo similar en su larga vida. Era un pez gigantesco que surcaba el cielo ¿Un demonio?, no, solo algún material rellenado con helio.

Habría que destruir al pez-demonio-gigante que se mantenía con los ojos inmovibles, desprendía un olor desagradable. Extrañamente con unas cuerdas amarradas a él. Se preparó para desaparecer a la cosa-súper-grande.

-¡No! ¡No lo destruyas!- Gritó Kagome viendo con asombro como el pez se desinflaba y se volvía algo parecido a un plástico, un globo reventado, y salió disparado hacia varias direcciones, sin un rumbo fijo.

(En la calle)

La gente veía asustada como el globo iba a gran velocidad por todos lados, sonaron sirenas de policías. Ese era nuevo, no pudo haberse pinchado o algo parecido, pero ¿Fue un rayo?, algo se vio antes que estallara, pero eso lo determinaría la policía.

(En el templo Higurashi)

-¿¡Por qué hiciste eso!?

Silencio.

-¡Te estoy hablando!

Ese demonio era especialista en hacerla enojar. Unas infinitas ganas de poder decirle "Abajo" y que saludara de cerca el piso de su casa le llegaron.

-¡Eso no era un demonio! ¡Era un globo!

Por fin obtuvo su atención.

¿Qué demonios era un globo?

-¿Hm?

-Es inofensivo, no hace nada- sujetó el pedazo que había caído cerca de ella y lo estiró (nótese la flexibilidad)- ¿Ves?

El "demonio" resultó ser un objeto inanimado, incapaz de poder defenderse, y otra víctima del gran poder de tokijin.

-¿No estabas enferma?

Su boca le volvió a traicionar y formulando esa pregunta.

-Sí, pero algo me decía que harías una tontería

¿Esa mujer era bruja?

-Digo, que siempre las haces- rectificó Kagome apresuradamente al notar lo que había dicho.

Recibió un desprecio.

Kagome siguió jugando-un poco nerviosa por lo que había salido de su boca- con el resto del pez que fue gigante hace unos minutos, y ahora una parte de el reposaba en sus manos. Levantó la mirada y al ver que la observaba sintió una calor inundar su cara, ¡La gripe! ¡Sí, era eso!

¿Y ahora porqué se sonrojaba esa mujer?

El no era ningún estúpido para creerle que era su enfermedad, pero ¿Le agradó?, ¡maldita sea! De nuevo pensando tonterías.

Ni no salía pronto de ese lugar terminaría malditamente loco.

O-O_O-O_O-O_O- O-O_O-O_O-O_O- O-O_O-O_O-O_O-O

Sengoku, con un clima templado y romántico, por los hermosos colores que galardonaban el cielo, despidiéndose con un bello espectáculo de colores, para desaparecer ante la oscura noche. Con estrellas, que observaban como el monje terminaba de quitar el sello, acompañando a los impacientes viajeros, compartiendo su preocupación.

-Ya terminé- anunció para alejarse del pozo

InuYasha despertó, a su manera, a Jaken. Quien había caído dormido preso del aburrimiento, formando un globo de quien sabe qué cosa mientras roncaba.

El demonio verde-chiquito-renegón se levantó sobresaltado, maldiciendo la forma en que interrumpieron su sueño, al notar que había terminado su trabajo se levanto.

-Bien hecho monje

-Todo sea por mi lord- se va

¿InuYasha? ¡Ah! Él saltó hacía el pozo apenas terminó el monje con su trabajo.

O-O_O-O_O-O_O- O-O_O-O_O-O_O- O-O_O-O_O-O_O-O

Lo extraño, Kagome seguía parada junto al, parecer, inmóvil demonio, ¿Que sucedió?

Solo Kami-sama lo sabe, pero que todo fue muy confuso, la fiebre le hizo perder de nuevo el equilibrio y cayó-otra vez- junto a Sesshomaru.

-¿Kagome?- llamó al ver la escena, la cual era más que comprometedora.

¿Alguna vez quisieron que la tierra los tragase? Pues Kagome experimentaba una de esas ocasiones.

Continuará…


Hasta la próxima. Saludos y dejen un re..rew... este... ¿Como era? Bueno, comentarios.

Gracias por leer y saludos.