Desclaimer: Los personajes son de Stephanie Meyer, la historia es completamente mía.


Cap.11

Las buenas nuevas

A la mañana siguiente, me desperté muy temprano, me arreglé como seguramente Alice querría, una falda azul celeste plisada que me quedaba más arriba de la rodilla, una blusa de manga larga color champagne y unos zapatos bajos color arena, terminé el atuendo con una chaqueta negra, dejé mi cabello suelto y me puse sólo un poco de brillo de labios, dejé que mi amiga durmiera un poco más, le mandé un rápido mensaje a Rose donde decía que Jacob estaba en la ciudad y que las vería a las 11 en el café de Tony, ahí les contaría las "buenas nuevas".

Subí a mi amado Cooper y salí rumbo al hotel de Jacob, ahí ya me esperaba él, en el restaurant de "El Plaza", como habíamos acordado, estaba vestido casualmente y me sonreía de oreja a oreja.

—Hola cariño— me besó castamente en los labios y nos sentamos.

—Jake, creo que necesito ese anillo— le dije, habíamos acordado que no usaría el anillo hasta que les dijera a mis amigas, así que cuando Alice había regresado a nuestro cuarto Jake ya se había ido con todo y el anillo en su cajita.

—Creí que lo usarías hasta que se lo dijeras a las chicas— dijo mientras tomaba mi mano por sobre la mesa y la acariciaba.

—Sí, quería un poco de tiempo pero olvidé que hoy llega Cinthya, la hermana de Alice y se la llevará a Virginia para que pase unos días con su familia— le expliqué, asintió, se alzó de hombros y sacó de su chamarra el anillo, ahora sin su caja, lo colocó en mi mano izquierda y la beso.

—Seguro estarán muy felices con la noticia— me dijo ilusionado, aunque en realidad yo no estaba del todo segura.

—Eso espero, nunca hemos hablado sobre esto, compromisos y cosas por el estilo— le dije sincera.

—Ya veo, hablando de eso, ¿pensaste en alguna fecha? — me preguntó mientras nos servían dos cafés.

—La verdad es que no, ¿Y tú? — pregunté dándole un sorbo a mi taza.

—Quiero que sea en menos de tres meses— casi me atraganté con el liquido pero me recompuse sin hacer tanto escándalo.

— ¿Tres meses? ¿No crees que sea muy poco tiempo? — le dije, esperando que fuera una broma.

—Bella, quiero casarme contigo lo más pronto posible, se me hizo el tiempo más considerable, por mí nos estaríamos casando mañana mismo, pero mi madre me dijo que sería desconsiderado no darte la oportunidad de planearlo como tú lo quieres y con todos los detalles que tú desees— me dijo sonriendo, ojala yo pudiera sentirme tan despreocupada por esto.

—No sabría ni por dónde empezar, si te soy honesta— Una boda sonaba como algo muy grande para mí.

—Descuida, tendrás todo lo que necesites, contrataremos un planificador de bodas si es necesario, y por lo económico tampoco debes preocuparte, lo tengo todo cubierto, tú sólo di lo que quieras y lo tendrás— me dijo terminando su café—Sólo una cosa— asentí para que continuara— Me gustaría que lo realizáramos en Londres, pagaré los boletos y la estancia de quien tú quieras, pero realmente me gustaría que fuera allá nuestra boda— ¿Cómo negarle algo así, cuando estaba siendo más que comprensivo y accesible conmigo?

—Por supuesto Jake, lo haremos donde tú quieras— le dije sonriendo, chequé mi celular, diez y cuarenta, apenas si tenía veinte minutos para llegar— Debo irme, quedé con las chicas de vernos a las once, Jake, eres el mejor— dije acercándome a él y besándolo.

—Lo que sea por ti, dulzura— me contestó una vez que nos separamos, me acompañó hasta la entrada del hotel donde pedí mi auto y nos despedimos con un breve beso.

Conduje hasta el café de Tony, en quince minutos llegué, era un lugar amplio con mesas pequeñas y cómodos sillones, todos en colores invernales, pinturas modernas y música clásica de fondo, una combinación extraña pero bastante buena.

Pedí una mesa y esperé a mis amigas, observé el pequeño anillo en mi dedo, nunca creí que llegaría a este punto tan rápido, pero aquí estaba, a cinco minutos de decirles a mis amigas que en menos de tres meses me convertiría en "Isabella Black".

Llegaron puntuales como siempre, Rose vestía un short blanco junto con un jersey rojo y botines amarillos, su cabello rubio estaba amarrado en un moño alto que realzaba sus facciones, Alice vestía un vestido azul marino strapless, con un moño blanco en la cintura y un suéter gris, usaba unos tacones bajos negros y su cabello estaba amarrado en una coleta alta.

—Bien Bells, ¿Para que querías que viniéramos hoy? — directo y sin escalas me abordó Rose.

—Déjame pedir algo para comer al menos Rose— le dije, estaba a punto de desfallecer de hambre, mi amiga asintió y llamamos al mesero, las tres pedimos un poco de pastel de chocolate y café latte.

—Bien, ahora sí Belly, dinos— esta vez apremió Alice, era inevitable, aquí iba.

—Bien, saben que Jake llegó ayer a la ciudad para hacerme una visita sorpresa— ambas asintieron mientras terminaban sus pasteles— Bien, ayer hablamos y bueno— hice una pausa, no sabía cómo continuar así que sólo se me ocurrió una manera, levanté mi mano izquierda y les mostré el anillo que se encontraba en mi dedo anular. Se me quedaron viendo con los ojos casi saliendo de sus orbitas.

—Bella, ¿es un…?— Rose no terminó su pregunta pero igual asentí. Alice soltó un alarido, nos hizo saltar a las tres.

— ¿Te vas a casar? — preguntó con los ojos llenos de lágrimas, asentí, al parecer mi lengua había tomado un taxi y regresado a mi habitación para ocultarse bajo las sabanas de mi cama, Rose permanecía seria.

—Bella, oh Bella, mi amiga Bella— repetía Alice mientras me abrazaba y lloraba quedamente, me separó y me vio con una sonrisa— Dime que me dejarás organizarlo todo— casi suplicó.

—Por supuesto Al, no podría ser nadie más, ni yo misma— le dije con el corazón en la mano, me volvió a abrazar y soltó otro pequeño grito pero más controlado, las lágrimas habían corrido su maquillaje así que se dirigió al baño para arreglarlo, Rose no decía nada, estaba seria y no me miraba.

—Rose, dime algo— le supliqué, por fin me miró y no me gustó lo que vi en sus azules ojos.

—Bella, sabes lo que opino sobre esto, llevan tres meses saliendo y a larga distancia, ¿En qué estabas pensando cuando aceptaste? ¿Acaso no viste cómo terminó el matrimonio de tus padres o el de los míos, incluso Jacob viene de padres divorciados, crees que son buenos antecedentes? — preguntó exasperada.

—Rose, yo no soy como mis padres, ni como los tuyos y Jake no es como sus padres, escucha—le pedí, tomando su mano—El padre de Jake tardó mucho en poder comprometerse con la madre de él y eso mismo desgastó su relación, tardaron más tiempo en casarse que en lo que se separaron, mis padres se apresuraron demasiado casándose muy jóvenes, pero Jake y yo no, no creo que estemos cometiendo ningún error, Jake es perfecto para mí y para cualquiera, pero él me ama y voy a pasar el resto de mi vida a su lado— Rose no se veía convencida y yo tampoco lo estaba del todo, pero mis palabras habían salido con la mayor sinceridad, creía en esto pero sobretodo, creía en Jake.

— Rose, yo te quiero como a una hermana, a la que nunca tuve, nos conocemos desde hace tanto tiempo, y me gustaría saber que cuento con tu apoyo, que te tengo a mi lado Rosie— le dije al borde de las lágrimas, su negativa me estaba afectando más de lo que creía.

Lo pensó un poco, pero la conocía y al final cedió.

—Quiero que sepas que no lo veo correcto, para mí se están apresurando demasiado, pero si esto realmente te hace feliz Bella, yo estaré feliz por ti y por supuesto que te apoyaré, también te quiero como a una hermana y jamás podría darte la espalda— me dijo mientras me abrazaba, dejé caer un poco de lágrimas, porque habían sido muchas emociones en dos días y necesitaba ese abrazo.

Terminamos de desayunar, Alice regresó con un nuevo maquillaje y cientos de ideas para la boda, lo cual de cierta forma me hizo creer más en la decisión que estaba tomando, a las dos de la tarde regresamos a nuestra facultad, casi era la hora que habíamos acordado con Cinthya y debíamos apresurarnos, como cada una llevaba su auto no tardamos en llegar.

Alice era un remolino, saltaba y gritaba con cada nueva idea que le llegaba a la cabeza, pero al abrir la habitación se quedó hecha de piedra, sentada frente a ella en su cama, estaba su hermana, Cinthya Brandon en sus gloriosos dieciocho años, con su cabello igual de negro que Alice pero con un moderno corte, de un lado más largo que el otro, estaba sobre unos tacones de al menos diez centímetros, así que le llevaba cierta altura a Alice, con un soberbio vestido color hazel que resaltaba su piel blanca y sus ojos color dorados.

—Hola hermanita— la saludó una vez que estuvo frente a Alice, la abrazo y pronto mi amiga salió de su shock para saltar y gritar junto a su hermana.

—Cinthya, ¿Qué haces aquí? Bueno no importa, te ves genial adoro tus zapatos, te ves preciosa, que alegría que estés aquí, te he extrañado tanto hermanita, ¿Cómo están papá y mamá? Seguro mamá volvió a sus hortalizas, hablamos de eso la semana pasada…— Alice hablaba como loca, al final ya no pude seguir el hilo de su conversación pero Cinthya parecía seguirla en cada palabra.

—Llegué hoy, oh Mary Alice, te he extrañado tanto, ha sido un verdadero martirio estar sin alguien que entienda la moda tanto como yo, ninguna de mis amigas deja que las modernice, prefieren seguir siendo tan de Virginia, mamá me ayuda un poco pero no es suficiente, claro que comenzó las hortalizas, se ven preciosas, papá de viaje como siempre pero te extraña también, claro que amas mi zapatos son tuyos tontita, los tome de tu guardarropa, el que dejaste en casa que por cierto es exquisito, mamá quiso regalar algunas cosas pero no deje que tocara la colección Gucci…— ella era igual a su hermana, por eso mismo se entendían, ese vínculo era el que nunca había tenido con Alice y por esa razón no la sentía tan cercana a mí como a Rose.

—Chicas, lamento interrumpirlas, pero me están mareando, sólo escucho zumbidos— bromeó Rose mientras abrazaba a la pequeña Cinthy, después yo la saludé de la misma manera.

—Esperen, no parecen sorprendidas por la llegada de mi hermana y esto me está oliendo a plan con maña— dijo Alice mientras nos miraba con los ojos entrecerrados, bueno ya no servía de nada seguir ocultándolo, de todas maneras se enteraría y tendría que aceptar, le gustara o no, saqué de mi armario la maleta que le había preparado y la mostré con una sonrisa inocente.

—Sorpresa— dijimos las tres al mismo tiempo, Cinthya, Rose y yo.

— ¿Esa maleta es para mí? — preguntó mi amiga entre asustada y molesta.

—Hermanita no te molestes, tienes unas excelentes amigas y hermana que se preocupan por tu bienestar, así que, estuvimos de acuerdo en que lo mejor para ti sería que pasaras unos días en casa, estarás conmigo y con mamá todo el tiempo, incluso papá regresará de viaje para estar con nostras— le aclaró su hermana.

— ¿Se unieron con mi hermana para hacer esto? — nos preguntó con suspicacia, Rose y yo asentimos— Bueno, al menos han aprendido algo de mí en estos años— nos dijo sonriendo, las tres nos unimos en un abrazo— Gracias chicas— nos susurró sólo para que nosotras escucháramos.

—Bien, es hora de partir— anunció Cinthya, emocionada de llevarse a su hermana a casa.

—Como supongo que arreglaron todo con mis profesores no tengo más que tomar las maletas e irme— dijo Alice, asentí y la volví a abrazar, iba a ser difícil estar sin ella.

—Las llevaremos al aeropuerto por supuesto— les dijo Rose, yo asentí secundándola.

Salimos de la habitación y todas subimos a mi auto, ya que era el que tenía más espacio, así todas irían cómodas.

Llegamos pronto al aeropuerto entre risas y las charlas de Alice y su hermana, pero la parte difícil llegó cuando nos bajamos del auto y tuvimos que despedirlas ya que el pase sólo lo tenían los que abordaban.

—Te extrañaré Ali, prométeme que te repondrás en estos días— le dije mientras nos abrazábamos, tenía que contener las lágrimas.

—Lo haré Belly, pero descuida, estaré al pendiente de todos los detalles de tu boda— me dijo alegre, ya lo había olvidado.

—Espera, ¿dijiste boda? — preguntó Cinthya después de despedirse de Rose.

—Sí, con todo esto olvide decírtelo, pero espero que estés dispuesta a ser una de mis damas de honor Cinthy— le dije de todo corazón.

—Por supuesto Bella, nada me haría más feliz, en Virginia hay lugares excelentes para todos los detalles, nos estaremos encargando— me dijo mientras me abrazaba y se despedía de mí, prometiendo vernos de nuevo, muy pronto.

—Adiós duende, cuídate mucho, te extrañaremos— se despidió Rose de Alice.

—Puedes apostar que te extrañaré más de lo que te imaginas barbie— amabas rieron y yo igual, el obvio cambio de ánimo de Ali era sin duda por la presencia de su hermana, al final de cuentas había sido una buena idea.

Llamaron a su vuelo y las vimos alejarse, completamente animadas y saltarinas, Alice se volteó y nos despidió con la mano, nosotras hicimos los mismo y la vimos desaparecer, un nudo se formo en mi garganta, Rose me abrazó por los hombros, parecíamos dos padres despidiéndose de su pequeña hija.

—Volvemos a ser sólo tú y yo Bells— me dijo Rose una vez que estuvimos en el auto.

—Así parece Rosie, ¿Quieres un helado? — le dije para que nos animáramos, ella asintió, salí a toda prisa del estacionamiento del aeropuerto y me dirigí a la primera heladería que encontré, apenas se había ido y ya estaba extrañando a mi pequeña Alice, ya sólo pedía porque la semana pasara lo más rápido posible.


Bueno aquí está, un capítulo más, disculpen no haber actualizado el Lunes pero no he tardado tanto, espero les agrade y se sientan un poco mejor por Alice, ahora mejoraran las cosas para ella se los aseguro, habla poco de Bella y Jake pero como ven los planes de la boda van viento en popa, no me odien, así es la historia, espero no me dejen de seguir a mí y a la historia por esto, es un capítulo de transición, con pequeños detalles que deben tomar en cuenta para los capítulos importantes, debo agradecerles sus alertas y comentarios son divinos, sin más por decir los dejo, besos, An.