Autora: Mara Loneliness
Categoría: One Piece
Pareja: LuffyxZoro
Tipo: Yaoi (Relación homosexual explicita, si no te gusta no lo leas)
Advertencia: Lemon (Sexo explicito)
Genero: Romance, Angustia, Acción, Drama, sobrenatural
Clasificación: No menores de 16 años
Status: En progreso
Notas del Fanfic:
One Piece y todos sus personajes son propiedad de su autor, el grandioso Eiichiro Oda. Este material es expuesto sin ningún fin de lucro y para uso exclusivo de la promoción de los personajes y la serie mencionada.
Notas de la autora:
Les traigo este capitulo, el cual me encanto como ha quedado, no solo por la relación LuffyxZoro, sino también por los ligeros toques de acción que pude incluir en la historia.
Rising Sloth, me encanta leerte ^_^. Tus comentarios son de mis favoritos y siempre me sacas una sonrisa, gracias por ellos y por leer.
RedlovesGreen, te agradezco mucho tus comentarios, me hace feliz que sigas leyendo el fic y que te guste^^
Tsumi13 y Mero-Mero-san, como siempre gracias por sus reviews ^^.
Espero que a todos les guste este episodio.
A Leer!
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CAPITULO 11
~º~ Divididos ~º~
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- Ka… kaya…
La cara de sorpresa de Ussop no se hizo esperar al ver al amor de su vida de pie junto a él en aquel tenebroso lugar.
- ¡Ussop kun! – grito la chica lanzándose a los brazos del aludido con voz angustiada y sollozante -. Me da tanto gusto que estés aquí.
- ¿Qué.. que haces aquí? – preguntó el tirador, incapaz de creer que aquella visión fuera real.
- Sali al mar poco después de que te fuiste – respondió la joven separándose ligeramente de él y limpiando las lágrimas de sus ojos -. Contrate un barco que me trajera a Grand Line esperando volver a verte.
- ¿Por qué? – pregunto el moreno mientras la veía directamente a los ojos.
- Me di cuenta que no puedo estar sin ti.
El tirador empujo a la chica antes de que lo besara y le apunto firmemente con su resortera.
- ¿Ussop kun? – exclamo la chica con expresión sorprendida.
- No quieras engañar a un mentiroso, demonio – le dijo firmemente mientras la rodeaba de manera intimidante -. Conozco muy bien a Kaya como para saber que nunca haría una cosa tan imprudente, sin importar lo mucho que me quiera.
La chica rubia se puso de pie con la mirada clavada en el suele.
- Te crees muy listo – dijo con una voz tétrica y tenebrosa.
Ussop trago saliva, asustado.
- A… ajéate – le ordeno sin mucha firmeza -, las balas de mi resortera son de kauroseki – aseguro recuperando su seguridad -. Estoy seguro que si es algo que afecta a los usuarios de las akuma no mi, tú no vas a salir bien librada.
La criatura bufo furiosa, retorciéndose y contorsionando el cuerpo de kaya de manera aterradora.
- Oi… Nami… - el tirador llamo a su nakama con nerviosismo, tenían que salir de ahí antes de que ese monstruo de diera cuenta de que sus balas no eran en realidad de kauroseki.
Pero la pelirroja no respondió.
- Nami - se giro ligeramente para buscar a la chica y la observo mientras unas extrañas plantas la estaban jalando al interior de la tierra. Sus ojos se abrieron incrédulos, y dio la espalda al demonio frente a él para tratar de liberar a la navegante.
Lanzo varias balas a la planta consiguiendo que liberara la boca de la chica.
- ¡Ussop no dejes que me lleve! – grito aterrada mientras seguía siendo jalada al interior de la tierra.
El tirador asintió con firmeza, pero antes de que pudiera hacer algo mas para rescatar a su nakama, sintió un fuerte golpe en su nuca que lo hizo caer al suelo.
- ¡Ussop! – fue lo ultimo que Nami pudo gritar antes de que aquella misteriosa planta cubriera nuevamente su boca y su hundiera con ella en el interior de la isla.
El demonio con el aspecto de Kaya piso el rostro de Ussop luego de patear la bolsa donde llevaba sus municiones.
- ¡Balas de kaurosiki! – Dijo enfadada y escupiendo a un costado del cuerpo del tirador, su voz era lúgubre y furiosa – Casi consigues que te lo crea.
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Luffy espero a que su miembro volviera a su tamaño normal antes de intentar salir de su nakama. Su respiración aun estaba agitada, y su corazón latía muy rápido, no estaba seguro si era solo por el esfuerzo físico o si tenía algo que ver que finalmente había hecho el amor con Zoro, pero se sentía sumamente deleitado.
- Te amo – susurro el capitán una vez mas, mientras acaricia con ternura la mejilla izquierda de Zoro.
El espadachín sintió una punzada en el pecho y deshizo el contacto con su capitán, incorporándose y alejándose algunos centímetros de él. Era muy doloroso para él escuchar aquellas palabras porque en su interior deseaba que fueran verdad, quizás no siempre estuvo consiente de sus sentimientos hacia Luffy, quizás siempre pensó que siempre quería protegerlo por el simple hecho de ser su capitán, pero… ahora que era plenamente consiente de que quería a Luffy, quizás desde el momento que lo conoció, no soportaba la idea de que aquello fuera solo una mentira de aquellos "demonios".
Luffy también se incorpora en cuanto vio como su primer oficial buscaba su ropa y evadía el contacto visual con él. Le paso las prendas y él mismo comenzó a vestirse sin perder detalle de su nakama, observando sus movimientos nerviosos y torpes, no muy propios de él.
- Hace un momento – comenzó a hablar el pelinegro mientras terminaba de abrochar su pantalón -, dijiste "no importa que no seas de verdad" – le recordó, haciendo que finalmente se girara a verlo -. ¿A que te referías?
Zoro abotono su pantalón y comenzó a ponerse la camisa antes de responder.
- Se que probablemente eres uno de esos demonios de los que hablo la gitana.
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El rubio llego a una especie de acantilado, donde una hermosa joven de cabello largo hasta la cintura de color rojo se encontraba colgando de lo que aparentemente había sido un puente colgante. No era Nami, y seguía muy preocupado por su adorada navegante, pero no podía permitir que una señorita corriera peligro, de manera que se dispuso a rescatarla con rapidez.
Con esa agilidad que parecía nata, hizo rápidamente varios giros para tomar impulso y saltar al otro lado del acantilado, donde la joven intentaba subir a la cima. Rápidamente corrió hacia ella y le extendió una mano, la cual la chica tomo con rapidez. El rubio jalo a la joven con delicadeza hasta la cima justo en el momento que aquel puente se desprendiera y cayera al vacio.
- ¿Se encuentra bien? – inquirió el cocinero con genuina preocupación.
- Si – respondió la chica al tiempo que levantaba el rostro -. Gracias.
Los ojos de Sanji se convirtieron en dos enormes corazones al contemplar el hermoso y glácil rostro de aquella desconocida, quien le sonreía con dulzura mientras brillaban sus hermosos ojos esmeraldas.
- Pensé que no lo lograría.
El rubio se incorporo con elegancia y le tendió una mano, caballerosamente, a lo joven para ayudarla a incorporarse también. La chica se quejo ligeramente y callo sobre el pecho del cocinero.
- Lo siento – dijo ella con voz dulce.
- Descuide señorita – respondió Sanji con voz seductora -, puede aferrarse a mi tanto como quiera.
La chica sonrió con malicia y lo sujeto de la corbata.
- Es una pena que tú no – le dijo levantándolo en el aire y arrojándolo al fondo de aquel acantilado.
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- Hay que mantenernos juntos – insistió Yumara a los pocos piratas que seguían con ella.
- ¿De verdad sabes a donde vamos? – pregunto Franky con desconfianza.
Chopper iba abrazado a las piernas de Robin, y pese a su pánico no pudo evitar la expresión de enfado en su cara.
- ¡Yumara chan solo nos esta ayudando! – exclamo el renito, reprendiendo al mayor -. No deberías tratarla así.
- Oi, Chopper, tranquilo – le dijo de aquella manera ataviada que solo el usaba para expresarse -, solo digo que la situación es demasiado extraña
- Descuiden – los interrumpió la chica -. Entiendo de lo que hablan.
- Estoy seguro que Robin esta de acuerdo con migo en que esto es muy sospechoso – insistió el cyborg -, ¿no es asi Robin?
Sin embargo, un inesperado silencio siguió a aquella pregunta.
El rostro de Chopper se descuadro de miedo.
- ¿¡Robin!? – Insistió Franky preocupado – Si esto es una broma, no es gracioso.
Pero la arqueóloga no dio señales de haberlo escuchado o de que aquello se tratara de una broma derivada de su sombrío sentido del humor.
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Los ojos de Luffy se abrieron como platos al escuchar aquello.
- ¿Hiciste el amor conmigo pensando que soy un demonio?
aborearaertes pectorales del que sobresalian exquisito que hubiera tenido delante, y rapidamente - inquirió de forma incrédula, poniéndose de pie de golpe. No podía creer, ni entender lo que acababa de escuchar.
Zoro fue incapaz de sostenerle la mirada a su capitán. Se coloco su faja y se puso de pie poniéndose sus katanas en la presilla del pantalón, donde siempre las colgaba.
- Ayer pensé que había hablado con el verdadero Luffy en la cubierta del barco – comenzó a decir, sin ver a su capitán y lo mas tranquilamente que le fue posible. No quería parecer demasiado perturbado -, horas después ese demonio apareció en mi habitación con el aspecto de Luffy, y me dijo todo lo que pensé que había hablado con mi capitán – en ese momento, por alguna razón se sintió más seguro de si y levanto la vista para mirar al pelinegro -. Así que si. No estoy seguro que seas el Luffy de verdad.
El mas joven había agachado la mirada, de modo que el espadachín no podía ver su expresión, pero en cuanto levanto la cara, el peliverde sitio que un escalofrió recorría su espalda.
- Si no creías que era yo, no debiste haberlo hecho.
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Robin trato de encontrar a sus nakamas con la ayuda de su akuma no mi, pero no lo consiguió. No sabía donde estaba, lo único que sabía era que no podía confiar en nada, ni en nadie de lo que pudiera ver ahí.
Analizo su derredor con cuidado, sabía que estaba en una especie de cuepa, pero cuando quiso hacer una liana de manos, no logro encontrar en el techo en hoyo por el que había caído. Solo le quedaba caminar hacia lo que ella consideraba que era el frente.
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Las mejillas de Zoro tomaron un inmenso color carmesí al escuchar aquello, sin embargo fue incapaz de encontrar una verdadera justificación de porque lo había hecho. Si aquella cosa no era el verdadero Luffy, lo ultimo que quería era que se enterara de sus verdaderos sentimientos, pero una idea se atravesó en su mente, sigiloso, pero firme; como una serpiente que aparece de pronto en el camino.
Tal vez no era en realidad una victima en lo que le había pasado. Tal vez el mismo había provocado que aquellas criaturas lo tomaran como su blanco. Tal vez en el fondo el había querido que el verdadero Taka no me le hiciera aquello.
Su cabeza comenzó a palpitar con un dolor intenso, casi sentía que se iba a desmayar y unas terribles nauseas se apoderaron de él, subiendo hasta la boca del estomago. Aquellos pensamientos hicieron que se asqueara de si mismo. ¡Maldición! ¿Qué clase de maldito enfermo pervertido era?
Acostarse con algo desconocido para saciar sus bajos instintos. Incitar que lo tomen a la fuerza. ¿Cómo? ¿Había sido su manera de hablar? ¿Su forma de caminar? ¿Quizá miro a alguien como no debía?
¿Cómo carajos había provocado que le pasara eso?
¿Qué clase de enfermo era?
El chico del sombrero de paja fue consiente de cómo se descuadro la expresión de su amigo de manera progresiva. No tenia idea de que le estaba sucediendo, pero sintió como si alguien le sujetara el corazón y se lo estrujara con fuerza.
- Zoro…
- ¿Cómo…? – Lo interrumpió el espadachín con voz afligida - ¿Cómo te miro? – Preguntó con expresión de angustia y confusión, intentando negar con la cabeza aquellos pensamientos dañinos que habían empezado a atormentarlo - ¿Acaso te ínsito, o te incite de alguna manera a quisieras poseerme?
- ¿Qué? – Luffy no cavia en su confusión, parpadeo un par de veces antes de contestar -. No, claro que no.
- ¿Entonces por que? – Insistió Zoro - ¿¡Me porto acaso como una maldita puta que lo único que quiere es que se la follen!?
- ¡Por supuesto que no! – exclamo Luffy, frustrado por aquellas preguntas tan extrañas.
- ¡Entonces dime como rayos te miro! – grito el frustrado peliverde, levantando paulatinamente su voz.
- Con amor – respondió Luffy en su cara. Había anulado la distancia entre ellos y estaba sujetando de los hombros a Zoro. Lo sacudió ligeramente para tratar de que espabilara y de que aquellas absurdas ideas salieran de su cabeza -. Me miras con amor. ¡Carajo!
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Ussop se levanto y tallo sus ojos y su adolorida cabeza. Lo ultimo que recordaba era que Nami había gritado, después de eso su mente se nublo.
Miro a su alrededor. No había niebla, pero la oscuridad era densa. Cuando sus ojos se adaptaron un poco a la escases de luz, fue plenamente consiente que se encontraba solo y perdido en una extraña cueva.
Trago saliva, asustado, y saco su resortera y sus municiones más efectivas antes de aventurarse al interior de aquel desconocido lugar. Estaba preocupado por la navegarte, no sabia si estaba viva y perdida como él o si aquella enorme planta se la había tragado, pero tenia que encontrarla para poder salir de ahí juntos, por que era plenamente consiente que él solo no tenia la menor oportunidad de sobrevivir.
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Luffy apretó las mandíbulas, reprimiendo el enfado y la frustración que estaba sintiendo.
Zoro por su parte sentía como su corazón parecía querer dejar de latir, y eso era muy doloroso.
Un silencio que pareció interminable se apodero del lugar. Sus cuerpos estaban tensos, sus miradas estaban confundidas y sus respiraciones agitadas hacían parecer que no había suficiente aire para respirar.
El capitán trato de calmarse y respirar más pausadamente, pero no lograba hacerlo, sentía como si el aire cortase. De manera que lo único que se le ocurrió hacer fue disminuir la presión que estaba haciendo en los brazos de Zoro, liberando ligeramente de aquel agarre en el que lo había aprisionado.
El espadachín sintió como los dedos de Luffy se abrían ligeramente. Tenia los puños apretados y había pensado que le dolían los nudillos por la presión de su capitán, pero ahora que aquella presión había desaparecido se estaba dando cuenta que los nudillos le dolían porque apretaba los puños con demasiada fuerza. Sentía un escalofrió estacionado en su nuca y como todo su cuerpo quería temblar de frustración. La situación había cambiado tan drásticamente, que estaba seguro de que si hubiera querido, habría podido cortar el aire con sus katanas.
- Tú me miras con amor -, repitió Luffy, acaban con el silencio, pero no con la tensión -. Me miras de una manera que me hace pensar, que lo único que te importo soy yo.
Zoro sintió como el escalofrió en su nuca bajaba rápidamente por todo su cuerpo, haciéndolo estremecer.
- A veces… pienso… por la manera en que me miras… - continuo hablando el pelinegro, de manera pausada -… que sientes lo mismo que yo.
- Luffy… -quiso hablar el mayor, pero el ver así de afligido a su capitán le hacia encoger el corazón, además tenia un nudo en la garganta, que estaba seguro que cuando se deshiciera, iba a hacerlo llorar.
- Tu no ínsitas a nadie – continúo el capitán, acariciando las mejillas del mayor -. Eres muy sexy, pero eso no significa que hayas provocado lo que paso – tras decir aquello acerco su cara a la del peliverde y junto sus frentes para poder verlo a los ojos sin que tratara de evadirlo -. No importa lo sexy, ni lo sensual que puedas ser, eso no le da derecho a nadie a obligarte hacer algo que no quieres – una lagrima había escapado del ojo izquierdo de Zoro, y el mas joven la limpio con ternura, con la ayuda de su dedo pulgar -. Y te aseguro, Zoro, que si alguien te hace daño, de ninguna manera es tu culpa.
El peliverde agacho la cara y sintió como se humedecían sus mejillas mientras un montón de lágrimas salían de sus ojos. Luffy lo abrazo con fuerza, de manera protectora y el correspondió aquel abrazo instintivamente, aferrándose al pequeño, pero firme y fuerte pecho de su capitán.
- ¿Quieres ir a otra parte? – pregunto el pelinegro mientras acariciaba los verdes cabellos de su nakama, pensando que a él no le gustaría que lo llegasen a ver los demás, pero Zoro negó con la cabeza, contra el hombro del mas joven y le respondió al oído con voz entre sollozos.
- El único lugar en el que quiero estar ahora, es entre tus brazos.
CONTINUARA…
Notas Finales:
Por eso no me gusta que los personajes tengan sexo cuando no se han recuperado completamente, aunque Zoro tuvo un falso periodo de recuperación las cosas aun no estaba realmente bien, y lo dejo claro en este episodio U_U
La tripulación se ha separado y las cosas han comenzado a enredarse realmente… La cuestión ahora es ¿Qué sucederá?
Estoy ansiosa por que se enteren de todo.
Nos Leemos en próximo episodio!
Besos.
