CAPITULO 11
- Manos arriba, FBI- gritó Booth
- Vaya el poli y la puta otra vez- exclamó Eduardo casi sin inmutarse
- Eduardo, suelta a ese hombre y baja el arma- arma que había sacado tras notar la presencia de los agentes
- ¿Por qué iba hacerlo?
- Somos 2 contra uno, no tienes nada que hacer
Mientras Booth hablaba, Brennan miraba al cura, este la miraba y le intentaba decir algo, palabras que Brennan no comprendía "detrás", decía una y otra vez, "detrás"
- ¿Estas seguro?- dijo Eduardo muy confiado
En ese instante un hombre situado detrás de Brennan, la cogió por el cuello con una navaja y la quitó el arma, Brennan comprendía que el cura le estaba avisando de la presencia de ese hombre. Eduardo tenía razón ahora la superioridad era de ellos, Booth apuntaba a Eduardo pero no quitaba el ojo de encima del hombre que tenía a su compañera, la situación era tensa, esos hombres eran impredecibles, cualquier paso en vano podía poner en peligro la vida del cura, la de su amiga y la suya propia
- Suéltala
-Baja el arma
- Os encerraremos ya veréis, habéis dejado muchas pruebas, no es tan fácil huir de las evidencias-dijo Brennan
- Hazla callar- suplicó Eduardo y a continuación el hombre que sujetaba a Brennan, la propinó un puñetazo
- Basta ya!!- gritaba Booth, no podía soportar ver a su compañera en esa situación
El hombre que agarraba a Brennan, la tenia sujeta de tal manera que le era imposible a Brennan utilizar sus técnicas de lucha, además este no podía resistir a observar la figurara de la mujer que tenía delante, aquel vestido le resaltaba tanto el trasero, que este no pudo evitar tocárselo, Brennan se encolerizó, pero el hombres supo reducirla, aquella mujer le estaba poniendo a cien, así que inclinó la cabeza de Brennan, y sacó su lengua con la intención de lamerle el cuello
- Ni se te ocurra- Booth no podía permitir que abusaran de aquella manera de su compañera, en el momento en el que entró en Bar Paradise con ese vestido, se arrepintió una y otra vez, y ahora veía como un hombre quería aprovecharse de ella, no podía permitir que la hirieran de esa manera, tratándola de manera denigrante, su deber era protegerla, haría cualquier cosa por ella y si tenía que hacer algo que tanto odiaba lo haría, lo haría por su Huesos.
- Estate quieto o…- ante el caso omiso del hombre, Booth empleo sus conocimientos de francotirador, al inclinar la cabeza de Brennan, el hombre había dejado su hombro vulnerable, la vida de Brennan no correría peligro y no mataría al hombre, aunque si lo dejaría inmóvil y seguramente inconsciente. Así que disparó, la bala no tardó ni un segundo, en atravesar el hombro de aquel hombre, todo ocurrió muy rápido la bala hizo que el hombre cayera de espaldas, la navaja que sujetaba en su mano se deslizó por el cuello de Brennan rasgándolo pero sin llegar a perforar profundamente la conocida "yugular". Brennan automáticamente se tocó el cuello, comprobando que le salía sangre y después miró a Booth, lo miró extrañada, su cara estaba llena de furia y dolor, ella sabia perfectamente por que había disparado, había sido por protegerla a ella, la herida del cuello no era muy profunda, pero sintió como se desvanecía, rápidamente Booth acudió a sujetarla impidiéndola caer al suelo, situación que aprovechó Eduardo para huir.
