Hi! Aquí traigo el siguiente capítulo disfrútenlo


-Alexy- susurre antes de que los pasos se hicieran más cercanos –debes pedirle perdón…- calle y entre el silencio abrumador del aula una voz repico:

-¿De qué quieres hablar conmigo….Violeta?- era Armin y Violeta, Alexy parecía agitado su corazón latía tan fuerte que podía escucharlo

-D-De nosotros- replico Violeta con voz trémula

-…. ¿Te refieres a lo que paso hace un año?- dijo Armin, que a pesar de no divisarlo con mi mirada podía imaginármelo con una expresión tan triste y forzada a la vez

-S-Si- volvió a decir Violeta con voz quebrándose en lo que parecía ser arrepentimiento

-No hay nada de qué hablar, tú me engañaste con mi hermano…soy un idiota ahora que lo pienso… yo sabía que amabas a Alexy pero te aferre a mí porque creí que esos sentimientos cambiarían…pero veo que no lo hicieron- dijo Armin con la voz cortándose en lo que sería llanto

-Freedert…-susurro Alexy –Lo siento…- me soltó y levemente me empujó hacia afuera del escritorio -¡ARMIN!- grito con voz temblorosa –D-Déjame explicarte lo que ocurrió hace un año-

-¿Para qué? No quedó claro en ese momento- dijo enojado Armin por la intervención de su hermano

-E-Espera Armin- dijeron ambas voces al unísono, yo mire por una esquina del escritorio, Armin estaba empujando fuera del aula a Alexy y a Violeta -¡DEJENME EN PAZ!- dijo cerrando la puerta poniéndose en ella para que no entrasen, los insistentes golpes de Alexy diciendo

-¡ESCUCHANOS POR LO MENOS! ¡NO SEAS RENCOROSO!- al unísono a los de Violeta estaban partiendo a la mitad a Armin quien cayó en bruces tapándose los oídos

-Armin- por fin pude decir tras verlo así

-F-Freedert ¿pero qué haces aquí?- dijo con lágrimas en los ojos, su mirada azul profundo como el mar cristalizada por pequeñas gotas salinas partieron mi corazón y acercándome a él lo abrace con la mayor fuerza que mis brazo de chica pudieron darme, acaricie con delicadez su cabellera negra –No llores más Armin por favor- dije sin verlo y solo sentí como el correspondió a mi abrazo tocando mis espalda

-Aun duele Freedert, aun duele- dijo llorando, saben las lágrimas de un hombre son las más hermosas del mundo porque estas son muy difíciles de ver, mire a Armin y con mis pulgar limpie sus lágrimas –Los odio no debieron hacerme tal atrocidad- dijo triste y enfurecido, un extraño sentimiento entre mezclado en odio, dolor y amargura me llego a la boca del estómago. Le mire seria y mi voz atravesó el salón

*Narra Alexy*

Tras nuestros intentos desesperados de que Armin entendiera lo que ocurrió Violeta y yo nos rendimos mirándonos, la cara de Violeta se puso triste, lo que más odio ver es a una chica triste e intente consolarla

-Tranquila Violeta todo pasara pronto- le acaricie la cabeza, habíamos cometido el peor de los errores, por un momento de euforia, aún recuerdo como ocurrió todo.

Después de que Armin salió de casa mire a Violeta con cierto cariño, de alguna manera me sentía extraño, abrumado por algo pero no sabía que, ¿celos? No, no podía ser, pero en ese momento no tenía bien claro mi preferencia sexual, creo que siempre preferí a ambos, hombre y mujer, no fue hasta ese día en el que me di cuenta de ello, tras mirar a Violeta quien se sentaba en el sillón, decidí traerle un poco de pastel que había quedado de la cena anterior

-Dime Violeta ¿quiere su un poco de pastel?- dije alegre a lo cual ella me contesto con una sonrisa amable, lo cual provoco en mi un sonrojo inesperado así como un corazón acelerado, tras servirle me senté a su lado y ella estaba fascinada por el pastel y comenzó a comerlo con alegría, me sentí revitalizado al verla así que cuando ella se manchó de pastel en la boca me acerque

-Mira que te has manchado- dije ya que ella tenía un poco de crema en la comisura del labio, mis instintos hicieron que me acercara a sus labios y lamiera la crema, a lo cual Violeta dio un leve salto de sorpresa y se alejó de mí, tras mi actitud solo pude sonrojarme y poner mi cabeza entre mis manos –Esto no puede ser- dije

-¿Q-Que no puede ser Alexy?- ella me toco la espalda y una descarga me recorrió completamente todo mi cuerpo

-que haya sido tan tonto para rechazar a una chica tan linda como tú- espete mirándola con deseo, Violeta se sonrojo

-P-Pero que estás diciendo Alexy me dijiste que te gustaban los chicos- espeto consternado por la declaración

-L-Lo sé ni yo mismo sé que me sucede… podrían acaso gustarme ambos…- lo último lo susurre, me acerque a ella, la tome de ambos brazos y comencé a besarla con tal pasión que de un momento a otro ya estábamos en la habitación. Luego de ello tuve otro encuentro con un chico el me beso, y también me gusto.

El tiempo pasaba y Armin no me dirigía la palabra hasta que un día quise ver qué pasaba, le seguí todo el día, estaba con Violeta detrás de la escuela el comenzó a gritarle, me quede pegado en la pared para que no me viesen y entre en shock cuando él dijo

-¡ ¿CÒMO PUDISTE ENGAÑARME CON ALEXY?!- entendí por qué mi hermano me evitaba, nuestra relación de gemelos se había roto aquel día, ambos habíamos hecho y deshecho nuestras emociones, el tiempo siguió su cruel curso y Armin volvió a dirigirme la palabra a sabiendas de que todo lo que ocurrió lo había reprimido.
Volví a recordarlo y me sentí tan patético por ello, me senté a lado de Violeta, a los pocos minutos la puerta se había abierto y una cabellera azulina salió con una mirada tierna y comprensiva

-Pueden pasar- dijo ¿Qué había ocurrido en ese tiempo?, ambos nos levantamos y divisamos a un Armin más tranquilo pero con una mirada dolida

-Lo que me hicieron no tiene el más mínimo perdón ¿saben?- desvió la mirada y continuo –Pero … creo que no puedo simplemente vivir reprimiendo mis emociones u odiándolos a ambos…- ahora nos miraba más seguro de si –Por qué solo podemos vivir una vez y si vivo con este odio carcomiéndome el corazón jamás podré disfrutar de nada- miro de reojo a Freedert y sonrió –Por eso todo quedo en el pasado…los perdono- me sorprendí por la madurez en las palabras de mi hermano y Violeta igual solo que en ella las lágrimas de felicidad brotaron, cario a sus brazos

-P-Perdón Armin- dijo Violeta llorando, Armin solo pudo sonreír y acariciarle el cabello, yo me quede ahí intentando digerir todo cuando Freedert se me acerco y me susurro al oído

-Tienes que dejarlo ir Alexy- sus palabras por sencillas que hayan sido sacaron lágrimas de mí y sin pensarlo dos veces corrí hacia Armin abrazándolo, es sentimiento que se llama libertad me invadió…

*Narra Freedert*

Mire la hermosa escena en la que los tres se encontraban, sonriendo solamente, sin que ellos se dieran cuenta Salí de ahí tras el sonido de la chicharra, tenía que ir al invernadero, recorrí el pasillo, al estar en el patio en el banco de este encontré una libreta de cobertura verde, dura, la tome y me la lleve al invernadero donde mientras esperaba a Kentin y Amber la hojee, había escitas con tachones y anotaciones, eran poemas muy hermosos algunos pero haba uno que me causo curiosidad

"Flores para tu ventana, para rescatar a la princesa del dragón, estática de nuevo en cama sintiéndote fatal, ¿Cuantos arboles dorados pasaron a tu lado sin que vieras su color? El sol menguante, por más que brille tú no dejas de pensar que amar no es más que un año de pasión cual niño en el cajón, una ilusión es más amar es lo que pasa entre los dos.

Amor en aerosol para que vuelvas a sentir tu corazón, para que vuelvas a jugar a la princesa y el dragón, amar es más que una constelación de sueños de color, paralizada por tu miedo de vivir son tus fantasmas los que se quieren resistir a amar…"

Esas palabras se sintieron intensas en mi corazón, sentí como si alguien las estuviera cantado, releí el poema o debería llamar la canción, y encontré una pequeña anotación casi invisible que era tapada por mi pulgar la cual decía –Si pudieras tan solo tener esa clase de sentimientos por mi…Rosalya…- en ese momento tras leer el nombre mi cuerpo se tensó y una voz surco el invernadero

-¿Qué haces con mi libreta?- me di la vuelta y vi a Lysandro, esta era su libreta, me tense totalmente y Lysandro se acercó a mi arrebatándome la libreta –No deberías leer los escritos de otras personas- dijo con tranquilidad y frialdad, no pude decir nada en ese momento, Lysandro se alejó y en el umbral de la salida del invernadero pude soltar algo

-¿Quién es Rosalya? Lysandro- mire sin mirar y la sedosa voz de Lysandro declaro

-La persona que me gusta….la novia de mi hermano-

El silencio se hizo presente, solo la brisa del otoño repicaba a nuestro alrededor…

*narra Lysandro*

-¿Quién es Rosalya?- pregunto con la acostumbrada dulzura de su voz –La persona que me gusta…la novia de mi hermano- afirme ¿qué podía perder?, inclino ligeramente su cabeza dejando caer algunos mechones de su cabello azul, la gracilidad de su reacción conmovió mi corazón, me acerque a ella, con la yema de mis dedos recorrí sus mejillas, al tacto de un calor sacado a flote.

-No me malentiendas Freedert- replique con cariño, yo era consciente de la situación de los gemelos pero nunca quise decir nada porque no era mi problema.

-Está bien pero provoca una sensación extraña ¿Podrías explicármelo?- cuestiono dudosa volteando la cara separándose de mis manos.

-Claro pero no aquí y no en este lugar tal vez si…- analice un poco la situación había cosas que en la escuela no se podían contar, la mire estaba algo confundida –Sal conmigo- al instante el sonido de una maceta rompiéndose se escuchó mire con cierta tranquilidad era Kentin el rostro de Freedert palideció.

-¿Q-Que están haciendo?- dijo nervioso o más bien alterado por nuestra cercanía.

-¡Ah! K-Kentin- dijo ella nerviosa corrió intentando pero casi tropieza con una maceta mal puesta -¡Freedert!- la tome entre mis brazos evitando lo que sería una caída dolorosa, al sentir su cuerpo en mis manos me percate de la ligereza como polvo de este, ella brillaba con fuerza, ella es polvo de estrella se desvanece en el vacío sideral dejando una estela de color antes de desaparecer, así es ella.

Nuestras miradas y labios se encontraron demasiado cerca, casi rozándose.

-¡SUELTALA!- Kentin nos alejó sosteniendo a Freedert con cierta autoridad, como si ella fuese de su propiedad di un paso atrás sorprendido -¡Sal de aquí!- su mirada se prestaba a envidia y furia mezclada con inseguridad y confusión, evoque un largo suspiro y mire a Freedert.

-Sábado a mediodía en el reloj del centro- Salí de ahí con la leve especulación de que Kentin… iba a ser un rival…

*Narra Freedert*

Las lágrimas corren con mayor fuerza por mis ojos, toda la semana termino como las hojas de otoño al inicio del invierno, ahora me encuentro en cama mirando a la puerta intentando recordar y a la vez olvidar la mirada, el cuerpo y la fragancia de Kentin cuando Lysandro me pidió salir con él, aun podía sentir como cada fragmento de mi corazón, primero elevándome para luego dejarme caer a la nada.

-¡tsk!- bajo la mirada al tomarme entre sus brazos -¿Por qué?- susurro intentando, inútilmente, que yo no lo escuchase –Por qué te acercas a personas que no soy yo- en su voz podía escucharse una envidia sumergida en confusión -¡aléjate de mí!...-

Evocando un largo suspiro sonó el reloj despertador me levante sin ganas entre al cuarto de baño, abrí la regadera y con el cuerpo desnudo sentí como cada gota del agua caliente me inundaba, quería dejar de llorar pero no podía. Salí del baño tras quince minutos de calidez incesante tome algunas hermosas ropas que Alexy me regalo cuando fuimos de compras durante la semana puesto que media escuela se enteró por boca de Amber que Lysandro saldría conmigo, me mire al espejo al ver mi reflejo encontré tristeza y dolor, salí de casa intentando dibujar una sonrisa para no preocupar a nadie trote sujetando con fuerza el tirante de mi bolso, al hacer eso las ráfaga elevaba mi vestido, sintiéndome un ave, sintiéndome algo libre.

*Narra Kentin*

En mi mente solo se encontraba una persona, llorando por mi causa, quería asesinarme a mí mismo por provocar aquellas lagrimas que de algún modo traían difusos recuerdos. En aquel instante como quería tenerla solo para mí, un sentimiento que bien conocía pero que jamás saque a flote cuando era Ken, envidia, era envidia pero llena de confusión ¿Por qué ese sentimiento que solo se presentó con Freedert? ¿Por qué? No quería pensar más sobre lo ocurrido, pero sabía que tenía que redimirme, salí de casa llevándome una desesperante sorpresa.

-¡POKEMON/KEN!- dijeron los gemelos, estaba a punto de pasarlos de lado cuando

-¿A dónde crees que vas Ken?- Alexy me tomo por el brazo halándome para si

-¿Qué les interesa?- la arrogancia de mi voz podía notarse en todo los contextos impuestos por lo que sentí a en ese momento

-No te pongas así Pokemón- rió Armin, simplemente rodee los ojos -¿Qué hace aquí?- los mire

-Vinimos a verte- sonrió de nuevo Alexy

-Mentira, solo les gusta molestarme, ahora si me permiten tengo que ir a arreglar algo- me di vuelta pero ipso facto Armin me tomo del hombro devolviéndome a verles

-¿Ahora qué?-

-¿Vas a ver a Freedert?- sonrió pícaramente mi cuerpo se tensó solo un poco, mis ojos miraron hacia otra parte y el sudor rodo por mi frente -Perfecto entonces vamos juntos- antes de decir cualquier cosa ambos me arrastraron obligándome a ir con ellos -¡SUELTENME!- grite intentando zafarme de ellos pero de un momento a otro nos encontrábamos escondidos entre los arbustos de una jardinera cercana al reloj donde quedaron de verse Lysandro y…

-¡Wa! Se ve preciosa sabía que ese vestido le quedaba bien- rio como princesa Alexy algo sonrojado, miramos al mismo tiempo, su delgada figura al roce de un vestido rosado ampón, con zapatos de tacón bajo y un hermoso prendedor que creo
haber visto en otro lado

-Si esta hermosa- dijo ensimismado Armin parecía gustarle y eso me molestaba inconscientemente le di un codazo en las costillas -¡¿Estás loco?!- se veía resalado las venas de su frente

-Se me resbalo, con eso de que chorreas como manguera no pude evitarlo- nos miramos furicos a punto de matarnos

-¡Ey! Se está yendo- espeto Alexy moviendo a Armin, realmente ¿esto es lo que quiero?

*Narra Lysandro*

La cita con Freedert fue algo de lo cual todos se enteraron incluida Rosa, ya que muy emocionada hoy en la mañana cuando estaba cambiándome entro sin pedir permiso, dándome ropas que si bien eran bastante a la moda no eran mi estilo.

-Anda Lysandrito a Freedy le gustara este conjunto- dijo emociona mostrándome una camisa negra y una playera verde con unos pantalones bastante cómodos color negro.

-Rosa deja que se ponga lo que quiera es su primera cita- apareció mi hermano en la habitación bastante tranquilo y con una sonrisa cálida que hizo que las mejillas de Rosa se colorearan de carmín, un carmín tan intenso que quemaba la vista de quien observaba –Pero Leigh esa chica Freedert merece tener una buena impresión de Lysandro después de todo puede ser tu futura cuñada- la sorpresa se marco en mi rostro acompañado de un fuerte sonrojo –Ves como si – rio Rosa, me avergoncé Rosa era una persona bastante hermosa pero de vez en cuando le gustaba hacer bromas. –

Anda Lysandrito póntelo- insistió Rosa con aquella mirada que no podía rechazar
-Está bien- dije resignado y así fue salí de casa con tranquilidad, observando el bello paisaje de mi alrededor, había llegado veinticinco minutos más temprano de lo acordado, cosa que no importo mucho, como respetable caballero que soy debo esperar a la dama en cuestión, y también porque me perdí en mis pensamientos los cuales fueron interrumpido por la silueta de una joven de cabellera negra y ojos abisales

-¿Estas bien pequeño?- dijo ella con serenidad a un niño de ojos claro y cabellera castaña al cual el asintió con algunas lagrimas corriendo por sus ojos, ella acaricio su cabello y sonrió, era la sonrisa más hermosa que mis ojos pudieron ver incluso más hermosa que la de Rosa y Freedert juntas, al sentir mi mirada me miro a ver con cierta frialdad pero no demasiada, simplemente desvié la mirada con tranquilidad , sus pasos se hicieron presentes, contorneando su hermosa figura al onde de sus largos cabellos de estela -¿Por qué me miras de esa manera?- pregunto con serenidad, su voz repico en mis oídos, era sedosa y clara casi como la mía.

-discúlpeme señorita no era mi intención mirarla de tal manera – dije levantándome de mi puesto, resoplo por la nariz y su mirar penetro en mi ser –que hermosos ojos tienes- dijo ladeando su cabeza dejando caer su melena negra, era mujer hipnotizante, hermosa pero parecía prohibida.

-Gracias debería decir lo mismo de los suyos señorita…-

-Karolyne- me miro fijamente, su nombre era tan hermoso como su rostro, sus ojos era espejos que reflejaban un tristeza inmensa parecida a la de Freedert pero en comparación a Freedert, Karolyne emitía un aura acostumbrada a algunas cosas, se escucho un pitido y saco su celular, su mirar se torno sorpresivo, sin decir mayores palabras se giro sobre sus talones dejando a vuelo su ropa y cabellera y se marcho. Mire por algunos minuto como la silueta se perdía entre la multitud pero una dulce voz me bajo de mi nube

-¿Lysandro?- evoco de sus labios al voltearme a verla me encontré con una hermosa mujer envuelta en inocencia casi infantil pero esplendorosa podría decirse que un ángel

-¿Freedert?- dije intentando ocultar mi sorpresa con palabras sencillas –Te ves muy bien- un leve sonrojo apareció en sus mejillas

-G-Gracias Lysandro debo decir lo mismo de ti me encanta ese estilo nuevo que tienes- sonrió dulcemente ladeando su cabeza -Y bien ¿a dónde vamos?- sonreí

-Si me permites te llevo a un café cercano para charlar- extendí mi mano y tome la suya, al rose de nuestra piel un incesante sístole, diástole perturbaba mi corazón.

Llegamos a un café bastante modesto al cual me encantaba ir para relajarme, no sentamos en una de las mesas cercanas a la ventana ordenamos y comenzamos a charlar

*Narra Freedert*

Todo había pasado demasiado rápido, me sentí inmensamente avergonzada y a la vez triste pero debía saber la verdad acerca de Lysandro

-Entonces Lysandro ¿Cómo ocurrió todo?- dije nerviosa mientras movía de un lado a otro la cuchara de mi postre

-Realmente no es una dramática y extenúate narración como la de los gemelos- dijo dándole un sorbo a su café, así que el también tenía noción de lo ocurrido con los gemelos, insistí con la mirada –Bueno te contare, todo comenzó cuando tenía quince años después de un concierto al que había asistido, salí para encontrarme con una dama de cabellera plateada siendo acosada por unos gañanes:

-¡DEJENME EN PAZ!- decía Rosalya dando de codazos a los sujetos que seguían insistiendo, Lysandro se acerco a ellos y los tomo por sorpresa -La dama ha dicho que la dejen- doblo su brazo lastimándolo, debía tomar medidas drásticas a pesar de ser alguien que repudiaba la violencia, los sujetos desistieron

-¿se encuentra bien señorita?- cuestiono amable Lysandro a lo cual Rosalya rio -¿Qué manera tan rara de hablar? Si me encuentro perfecta- sonrió, sonrojando a Lysandro de tal manera que su corazón se acelero intensamente.

-Debo decir que de un momento a otro no me di cuanto de mis emociones por ella, pero te aseguro que cuando me enamore por completo por ella quería decírselo, realmente quería decirle "Te amo" pero no pude cuando quise intentarlo fue demasiado tarde Leigh ya se había confesado...-paro un poco para luego mirarme con seriedad –ves te dije que no era tan dramático como lo ocurrido con los gemelos, podría llamarlo un amor secreto que jamás a sido develado a nadie más que a ti- el timbre de su voz cambio dramáticamente parecía herido, un amor en secreto es lo más doloroso que puede ocurrirle a una persona, al ver su mirar lleno de melancolía y tristeza me veía en esos ojos, en esa persona delante mío sin quererlo mis lagrimas comenzaron a correr sin sentido podía sentir como cada pensamiento perturbador me estrechaba casi asfixiándome

-¡Que triste! Tú la amas en secreto pero no se dio, no se dio- cerré en puño mis manos, Lysandro era mi reflejo, era el reflejo de lo que sentía mi corazón.

-¿Freedert?- Lysandro se puso de pie y me ofreció su pañuelo para limpiar mis lagrimas –No llores Freedert tienes un sonrisa tan bonita que no debería perderse por algunas lagrimas- estaba a punto de estrecharme entre sus brazos cuando tres voces más que conocidas se escucharon

-¡DEJALA!- al voltearnos a ver quiénes eran, mi tristeza se volvió rabia, me levante -¡¿QUÉ DEMONIOS HACEN AQUÍ?!- grite consternada, intentando que mi corazón no dejara a flote mi tristeza al ver a Kentin

-Freedert no es lo que parece…-dijo Alexy nervioso –vinimos a cuidarte- termino Armin intentando disculparse con el timbre de su voz, ¿cuidarme? ¿De qué? ¿De que pudiera enamorarme de Lysandro? Baje la mirada y me gire sobre mis talones

-Me voy a casa- dije intentando alejarme de ellos, pero eso no fue posible ya que una fuerte mano me tomo obligándome a mirarla, sus ojos esmeralda perturbaron cada nervio de mi sistema

-Perdona- susurro oscureciendo su mirar –No debimos interrumpir tu cita con Lysandro- me miro de nuevo forzando una sonrisa, miro a Lysandro y dijo –Cuida de ella- al ver esa reacción me solté de él con brusquedad, salí corriendo de ahí sin mirar atrás, cada lagrima mía se elevaba en el aire -¿Por qué dices cosas tan hirientes? ¡¿POR QUÉ NO ME RECUERDAS?!- llegue al parque mi respiración era brusca, casi martirizando mi cuerpo, casi succionando mi vida mire el brazalete su color se extinguía, mi tiempo se acababa… -¡SEÑORITAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- ¿Cómo puedo amarte si no me recuerdas Kentin? ¿Por qué no quiero darme por vencida?...


Fin

Jeje que les pareció

isa96magica: jeje me alegra que te haya gustado la maratón, capaz haga otra, jeje si a veces suelo usar locuciones latinas jeje …

Katherin023: hola! Concuerdo contigo Lysandro es un amor, y Toma también es un de mis personajes de amnesia favoritos.