Randy se levanto trabajosamente y se dirigió a la sala, era medianoche y toda su familia se hallaba durmiendo, pero a él no le importo, estaba demasiado concentrado pensando en los enemigos que había creído conocer y que ahora sabía que no eran para nada lo que él había pensado como para poder dormirse. El jovencito bajo las escaleras mientras se sobaba distraídamente el cuello –buenas noches- saludo una seductora voz femenina y el levanto la mirada para toparse con la silueta de una joven que lo observaba desde la barra de la cocina, en la cual estaba sentada con las piernas cruzadas

-¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué?- exclamo Randy mientras retrocedía sorprendido

-no te asustes- dijo la chica y bajo de la barra para quedar parada frente a él –soy Kunoichi Yen

-tú eres la chica nueva- espeto Randy aun estupefacto

-así es, y quisiera hablar con el ninja si no te es molestia

-claro, digo, no…digo no hay problema….digo…- Randy se quedo en silencio cuando ella apoyo su dedo índice sobre sus labios y lo miro, aunque no podía ver su boca sus ojos rebelaban una sonrisa

-¿puede el Ninja salir a jugar?- le pregunto aleteando las pestañas y él asintió lentamente, luego giro rígidamente y fue a su cuarto. La chica no se movió hasta que él regreso, ya transformado y ambos salieron de la casa por la ventana de la cocina. Ambos chicos saltaron de casa en casa, de edificio en edificio y de lugar en lugar hasta llegar a la cima del edificio corporativo de McFist. Una vez allí ambos se sentaron y se mantuvieron en silencio unos momentos –mi nombre es Ain Flaversham y ¿tú eres?- Randy se asombró de que le hablase como si todo fuera una conversación normal

-Randy, Randy Cunningham- respondió mientras estrechaba la mano que ella le había ofrecido

-¿Qué tanto sabes de lo que está pasando, Randy? Aguarda, ¿puedo llamarte Randy?

-claro, y bueno, sé que hay dos Hechiceros malvados que antes fueron héroes tratando de dominar el mundo. Sé que tenían una hermana y…- entonces miro a la chica y se sonrojó, realmente no sabía cómo decir lo siguiente

-soy la reencarnación de la primera kunoichi hechicera del Norisu Nine- dijo ella -¿eso ya lo sabes?

-sí, y sé que quieres detener a los que fueron tus hermanos

-es más que eso, Randy- dijo ella –Tsurara murió deseando que las almas de sus hermanos fuesen salvadas de ir al Infierno, el deseo que ha traído de vuelta su alma una y otra vez a este mundo es el de salvar a su familia. Esa es la razón por la que yo vivo. Debo purificar sus espíritus, no solo detener sus planes

-ya, ¿y cómo lo hacemos?

-se supone que debe haber una pista oculta en cada una de sus acciones

-entonces… ¿es un acertijo?- pregunto el joven ninja y ella asintió solemnemente –bien- celebro falsamente y ella rio. Luego de un momento la chica se quito la máscara y le sonrió. Randy recordaba haberla visto cuando la presentaron, pero no recordaba que fuera tan bonita

-sé que suena descabellado. Pero detener a mis antiguos hermanos, salvarlos- se corrigió –implica salvar al mundo entero y terminar con la misión que le fue conferida al Ninja. A todos los ninja

-comprendo- musito Randy en tono apagado. Sabía que debería sentirse aterrado, desquiciado, incapaz, inseguro pero, en vez de eso, solo sintió un tremendo alivio. Asintió inconscientemente mientras consideraba la idea. Sí, eso que sentía era alivio. Estaba aliviado de escuchar cual era su misión. Era como si las palabras de Kunoichi Yen no fuesen más que la confirmación de lo que él debía hacer. Le habían elegido para ser el Ninja y, por mucho que lo asustara, todo lo que le quedaba por hacer era tomar las armas y derrotar al Hechicero y a cualquiera que se le uniera para destruir al mundo. Esa era su misión, ese es quien era el Ninja

-estás muy callado- espeto ella luego de un instante

-es que estaba pensando- dijo él –me alegra saber a ciencia cierta cuál es mi misión. Antes creía que solo tenía que pelear con monstruos y robots todos los días solo porque sí

-cada batalla te hiso más fuerte, Randy- dijo ella –lo suficientemente fuerte para encarar lo que vendrá a continuación

-eso es brutal. Pero no me preocupa mucho, la verdad. Ahora tú y Stanley están conmigo así que estaré bien

-me alegra que pienses eso, podemos ser algo así como….no sé, ¿el Norisu San?

-¿Norisu San?

-San es tres en japonés- explico ella

-¡me gusta!- espeto Randy –el Norisu San, la reencarnación del Norisu Nine- Yen rio de buena gana al escucharlo y luego le tendió una barra de dulce, Randy se quito la máscara abriéndola como había hecho cuando Stanley apareció la primera vez y la acepto. Comieron las barras de dulce juntos mientras hablaban. Eran dos de tres y, al día siguiente, le dirían a Stanley cual era su papel en todo eso.

- En la Secundaria Norrisville -

Randy caminaba por el pasillo junto a Ain mientras charlaban animadamente. Detrás de ellos venía Stanley, Randy le había dicho sobre su conversación con Ain, pero su primo no parecía muy convencido al respecto. De pronto pasaron por una zona de casilleros y vieron a Howard hablando con la Chica Flautista. Al pasar Randy se quedo serio y Ain hecho una mirada en torno del pelirrojo. Stanley desvió la mirada y no se atrevió a encararlos -¿sabes?- dijo Ain –cuando Howard recupere la memoria y vuelva a apoyarte tal vez deberíamos cambiar el nombre a Norisu Yon, eso es cuatro en japonés

-Ain…- Randy le miraba impactado -¿cómo estás tan segura de que volverá?

-es tu mejor amigo, tienen un lazo muy fuerte. No hay manera de que no vuelva

-si tu lo dices- dijo Stanley desde atrás hundiendo las manos en los bolsillos y apartando la mirada

-¿Qué te pasa, Stanley?- le pregunto Randy mirándolo por encima del hombro, el clon se limito a mirarlo y, luego de un momento, acelero el paso y lo dejo con Ain -¿Qué fue eso?

-creo que puede ser mi culpa- dijo ella –tal vez sea que no le agrado

-¡Randy!- una voz alegre y femenina le llamo y él se giro entusiasmado para ver a Heidi acercándosele. El chico alzo una mano y la saludo con la misma efusividad sin percatarse que Howard lo miraba sorprendido y algo molesto –te estaba buscando…- dijo Heidi antes de reparar en la presencia de Ain –hola…- balbuceo y Ain sonrió

-¡ah!- espeto Randy y miro a Heidi mientras tomaba del hombro a Ain para que diese un paso al frente –Heidi ella es Ain, Ain esta es Heidi

-encantada- dijo Ain y le tendió una mano

-un placer- espeto Heidi y acepto la mano que Ain le tendía -¿eres amiga de Randy?

-eso me gusta pensar- espeto la pelimorada mirando a Randy por el rabillo del ojo, él sonrió ampliamente y asintió; Ain sonrió a su vez y Heidi frunció los labios en un gesto molesto, luego se aclaro la garganta y le hablo a Randy

-de cualquier forma, vine a decirte sobre la fiesta

-¡oh, sí!- Randy miro a Ain y le explico brevemente la situación –los padres de Heidi harán una fiesta por la recuperación de Howard y mi familia irá

-ya veo, suena divertido

-¿quieres venir?- pregunto Randy, Ain miro a Heidi

-¿puedo?- la pelirroja forzó una sonrisa

-por supuesto, es el sábado por la tarde

-entonces ahí estaré, te veré luego, Randy- dijo la chica y se alejo del lugar, no sin antes tocarle un hombro a Randy de manera amistosa, el chico no despego sus ojos de ella hasta que se hubo marchado por el pasillo

-parece agradable- espeto Heidi en un tono despectivo

-es agradable- reitero Randy sonriendo como tonto

-¿la conoces hace mucho?

-no, la conozco desde…bueno, la conocí el mismo día que me transforme en monstruo, es nueva en la ciudad así que no tiene muchos amigos

-lamento escuchar eso- bufo Heidi –tal vez pueda ayudarla, digo, soy popular, ¿no? Seguro que puedo presentarle a algunas personas para pasar el rato- dijo ella tratando de sonar amable 'mientras que no seas tú' pensó y se sonrojo al comprobar que le molestaba pensar en Randy yendo a todos lados con alguna chica. Heidi no era tonta. Eso eran celos. Pero, ¿Por qué celaba a Randy? ¿No se suponía que solo eran amigos?

-creo que ella lo agradecería. Heidi, ¿ha cambiado algo en Howard? Quiero decir… ¿ha dado muestras de recordarme?

-disculpen- ambos se giraron para ver al joven pelirrojo del que habían estado hablando parado justo detrás de ellos 'hablando del diablo' pensó Randy

-hola, Howard- saludo el pelimorado

-hola, ehm… ¿Cunningham? ¿Cierto? Escuche que vendrás a la fiesta

-sí, lo hare

-ya… ¿y quién te invito?- pregunto el pelirrojo cruzándose de brazos. Randy y Heidi compartieron una mirada de extrañeza antes de que Heidi se adelantara y respondiera

-yo lo invite pero, aunque no lo hubiera hecho, mamá ya invito a su familia

-¿cómo dices?- pregunto Howard visiblemente sorprendido -¿Por qué invito a su familia?

-¡Por Dios, Howard! ¡Son amigos de la infancia!- exclamo Heidi mientras Randy apartaba la mirada –nuestras familias se conocen desde que ustedes comenzaron a jugar juntos hace años

-eso no importa- replico Howard –yo no quiero a tu novio en mi fiesta- de inmediato Randy y Heidi se pusieron colorados y contuvieron el aliento. Howard los miro extrañado antes de que ambos gritaran y él tuviera que retroceder por el susto que le provocaron -¡no somos novios!

-¿no lo son?- pregunto luego de un momento y Randy respondió ipso-facto, pero su respuesta ocasiono que Heidi se sonrojara aun más y lo mirara incrédula

-¡no tengo tanta suerte, Howard!

-¿seguro, Cunningham? Porque a mí me parece que estas bastante unido a mi hermana

-somos amigos de la infancia, Howard- espeto ella -¿Qué esperabas?

-muy bien, pero te estaré vigilando, amigo- finalizo en tono sarcástico y se alejo por el pasillo haciendo un gesto "amenazante" hacia Randy. Una vez que el chico pelirrojo se hubo ido Heidi miro a Randy -¿sabes? Si me invitaras a salir como se debe, puede que tuvieras algo de suerte

-¿de veras?- pregunto Randy mirándola por el rabillo del ojo, ella asintió levemente –bueno, ¿te gustaría salir conmigo?- le pregunto mientras miraba intercaladamente a la chica y al piso

-me encantaría- sonrió ella justo cuando el timbre que marcaba el inicio de las clases sonó –hablaremos de los detalles luego- dijo la jovencita y le dio un beso en la mejilla antes de irse. Randy se quedo observando el lugar por el que ella había desaparecido antes de caer inconsciente al suelo con una boba sonrisa plasmada en su rostro.

- En otro lugar de la escuela -

Bucky se balanceo dentro del bote de basura en el que Bash lo había metido y logro salir rodando de este cuando cayó al suelo –ugh…- gruño el chico mientras se acomodaba su gorro de la banda sobre su cabeza y luego se disponía a buscar su triangulo por el suelo, finalmente lo encontró. Estaba tirado junto a él, pero se hallaba doblado hacia adentro y el palito con el que lo tocaba estaba roto –oh, no…- musito Bucky mirando su triangulo, luego se lo llevo a la cara y comenzó a sollozar encima de su instrumento roto.

Era bastante obvio que el Hechicero olería la tristeza y decepción de Bucky y lo convertiría en un monstruo. Pero lo que no era obvio era que Stanley iba pasando por ahí mientras pensaba en lo que había hablado con su primo. Ni tampoco era obvio que Ain lo iba siguiendo y que lo detendría tomándolo de un brazo justo en el instante en que una puerta paso volando justo delante de ellos. Ambos se quedaron quietos en el acto y luego se asomaron al pasillo cuando Bucky comenzó a hacer destrozos –parece que mi hermano pequeño la ha armado- dijo Ain

-sí- confirmo Stanley, el Bucky-monstruo avanzo por el pasillo mientras rugía y agitaba frenéticamente sus enormes brazos de color púrpura –creo que es Bucky otra vez

-¿otra vez? ¿Pasa seguido?

-más de lo que creerías

-genial, entonces Randy no tardara en detenerlo

-supongo- ambos chicos mantuvieron la conversación mientras viraban lentamente la cabeza para seguir al monstruo con la vista como si nada estuviese ocurriendo. Vieron a Bucky dirigirse al final del pasillo y destruir la entrada a la oficina del director Delgadillo, escucharon el grito horrorizado del hombre y luego vieron a Bucky destrozar la pared del fondo y salir al aire libre por el hueco –creo que Randy no vendrá

-eso parece- dijo Ain –me pregunto que estará haciendo

-eso no importa, si él no viene yo tendré que sacar la basura- dijo Stanley y comenzó a correr hacia el lugar donde el monstruo estaba atacando

-yo también soy una ninja, ¿sabes?- se quejo Ain cuando él se hubo marchado. Luego saco su mascara metálica de entre sus ropas y la miro –puedes pedirme ayuda, ¿te enteras?- se quejo viendo nuevamente al lugar por el que se había ido Stanley.

Stanley, por su parte, se transformo en ninja y se paro delante del monstruo mientras pensaba como atacarle, por fin decidió solo correr y atacar como lo haría Randy. La gente comenzó a vitorearlo mientras daba volteretas para impedir que el monstruo lo golpeara y gritaban aun más fuerte cuando él le lanzaba bombas de humo o shurikens a Bucky, quien solo atinaba a cubrirse con los brazos para evitar que las armas le dieran en la cara. Stanley aparto la vista del monstruo un momento cuando alguien de la multitud grito señalando hacia atrás. En ese momento vio a Kunoichi Yen que observaba la batalla con los brazos cruzados -¿Qué haces aquí?- le preguntó

-si fueras el verdadero ninja ya habrías acabado con él- dijo ella como si nada y él la miro sorprendido justo cuando aterrizaba en el suelo apoyado en una rodilla, luego volvió a saltar para esquivar a Bucky y replico

-hay varios ninjas y no todos somos tan buenos como el primero

-corrijo: solo hay tres ninjas. Tú, él y yo. Somos el Norisu San, ¿recuerdas?

-no lo somos- replico él mientras corría para esquivar a Bucky –tú y él acordaron que el Norisu San o sea Norisu Tres fuera la reencarnación de el Norisu Nine pero ¿tienen alguna idea de lo poderosos y grandiosos que fueron ellos? ¿Tienen siquiera una sola idea de cuánto poder tenían esos ninjas antiguos? ¡No es posible que quieran igualarlos!

-tienes razón. No podemos igualarlos…- dijo la chica cuando el jovencito brinco encima de una luminaria para ponerse a salvo de los ataques del monstruo. Justo en ese momento una bola de humo se materializo junto a la joven y apareció el verdadero ninja, ella le miro con indiferencia y se cruzo de brazos –ya era hora

-lo siento- se disculpo él y miro a su clon, él le miraba enfurruñado

-al fin llegas. Justo estábamos diciendo que no podemos igualar al Norisu Nine- espeto Stanley y Randy miro a Yen

-es cierto, he reconocido que no podemos igualarlos. Digo, somos su reencarnación, ¿cierto?- pregunto ella guiñándole un ojo al que estaba junto a su persona. Bucky rugió lastimeramente y trato de atrapar a Stanley, el chico salto y cayo delante de sus compañeros

-es cierto- dijo Randy encarando a Stanley –no podemos igualarlos. Podemos superarlos

-¿cómo?- pregunto Stanley incrédulo mientras Yen reía

-los superaremos, primo. Somos la reencarnación de ellos. No podemos igualarlos, debemos superarlos- Stanley miro incrédulo a uno y otro justo cuando Bucky comenzó a correr hacia ellos, finalmente lanzo un suspiro resignado al darse cuenta de que ninguno bromeaba respecto de esto

-¿creen que lo logremos?

-¡seguro!- replicaron los otros dos al momento que los tres se apartaron de un salto del lugar donde antes chalaban para evitar que Bucky los enviara volando de un golpe -¡podemos y lo haremos!- grito Randy aterrizando cerca de unas cuantas personas. Stanley aterrizo sobre un auto a tiempo para ver como una larga cadena atrapaba a Bucky, misma que era sostenida por Kunoichi Yen. Miro a Randy, una sola mirada confirmo que estaba listo, ambos asintieron al mismo tiempo luego ambos corrieron hacia el monstruo.

Stanley llego donde Bucky y dio una voltereta en el aire para patear el triangulo lejos de él, Randy saco su katana en un milisegundo y lo rebano mientras estaba en el aire liberando al muchacho, quien cayó al suelo un instante después justo cuando los restos de su triangulo cayeron delante de él -¡no!- aulló el rubio. Yen lo miro y se arrodillo junto a él

-lo siento mucho, Bucky

-¿Por qué nadie entiende la grandeza del triangulo?- pregunto él y abrazo a la chica, los otros dos ninjas le miraban con indiferencia y algo de pena. Para su sorpresa Yen devolvió el abrazo y tomo los restos del triangulo para luego comenzar a tocarlos como si todavía fueran un instrumento con los restos de su varita –espera, ¿eso es un solo de triangulo?

-así es, creo que la gente de por aquí no sabe apreciar las cosas más sencillas. ¿Por qué no les enseñas Bucky? Deja la banda y sé un músico independiente- animo ella –compón música con el triangulo

-no podría, ¿crees que puedo?- le pregunto y la chica sonrió. Se intuía aun con la máscara

-creo que puedes hacer lo que desees, Bucky; solo debes esforzarte y mejorar con el tiempo

-yo…bueno, creo que puedo intentarlo

-bien, ese es el primer paso- dijo Stanley captando la atención de todos –como esta batalla fue el primer paso del Norisu San- Yen se puso de pie de un salto y lo abrazo mientras su primo saltaba de alegría –creo que tendré que cambiar el color de mi disfraz para diferenciarme de ti

-disculpen…- pregunto una nueva voz y todos voltearon para ver a Heidi parada ahí mientras grababa con su cámara -¿uno de ustedes no será Randy Cunningham? ¿O sí?

-¡Randy!- soltó el propio Randy -¡me olvide de él!

-¿te olvidaste?- pregunto Yen extrañada

-quiso venir a ayudar…- explico Randy apenado –y no tuve más remedio que golpearlo en la cabeza y encerrarlo en el congelador de la escuela

-ah, ya veo…- dijeron Yen, Stanley y Bucky. Un instante después la kunoichi se lanzo sobre él y le dio un golpe que lo mando directo al suelo -¡¿Qué quieres decir con que no te quedo más remedio que encerrarlo en el congelador de la escuela?! ¡¿Qué harás si le pasa algo?!

-¡ya voy a salvarte, Randy!- grito Stanley y echo a correr rumbo a la cafetería. Randy se levanto todo lo aprisa que pudo y lo siguió, Yen iba a seguirlos cuando Bucky la llamo

-Yen, la primera canción que haga te la dedicare a ti

-lo esperare con ansias, Bucky- dijo ella y siguió a los otros dentro de la escuela.

- En la cueva del Hechicero -

Kaigeromaru observaba a su hermano bastante molesto. Yuromaru, por su parte, solo atinaba a mirar al piso de manera avergonzada y su pequeña rata mascota miraba intercaladamente a uno y otro –Yuromaru, ¿te das cuenta de que todo este tiempo has hecho las cosas mal?

-¿por crear monstruos?- pregunto el menor y el otro suspiro resignado

-no son los monstruos lo que está mal. De hecho hay algunos que me impresionan. Lo que está mal es que los hagas tan estúpidos. ¡Así cualquiera los vence! Son como bestias, una vez que los domas ya no son una amenaza y lo mismo para los robots que crea tu subordinado. Es tan fácil que es horrible

-¿entonces debo hacerlos listos?

-debes hacerlos letales- dijo su hermano y se sentó junto a él –escucha, otuo-chan; esos niños están evolucionando y volviéndose más fuertes con cada día que pasa. Nosotros debemos hacer lo mismo, ¿comprendes?

-entiendo, hermano. Pero mi magia no es suficiente. ¿Crees que podrías ayudarme?

-oye, ¿para qué están los hermanos?- respondió Kaigeromaru abrazando a su hermano pequeño por los hombros. Por toda respuesta el Hechicero sonrió –eso me recuerda. Te he traído comida de este siglo para que te vayas adaptando- espeto el mayor y tomo una bolsa de McDonald´s que estaba a sus pies para tendérsela a su hermano pequeño

-que bien, muero de hambre. Literalmente, tengo 800 años muriéndome de hambre- Kaigeromaru se limito a sonreír mientras su hermano pequeño se comía lo que le había traído. Ya tendrían oportunidad de evolucionar luego. Poco sabia él que la evolución se produciría exactamente en tres días. Justo el sábado por la tarde.