Buenas, Capítulo 11: listo.

- Vocaloid no es de mi propiedad.

- Haku Y. & Dell H. fueron creados por CAFFEIN.

- Esta historia fue hecha por mi para fines de entretenimiento.


XI – "Impulso"

Sus zapatos enlodados pisoteaban cada charco y grieta que la tormenta había dejado en el pavimento. Su cabello rubio amarrado a un lado, ondeaba con el aire fresco de esa mañana tan deprimente. El reloj en su muñeca marcaba las 9 en punto. El día apenas iniciaba para ella, pero con tanto alboroto y molestia de por medio, iba ser difícil encontrar un sitio que no le provocara migraña.

No había desayunado, y tampoco se molestó en preguntarles a sus "amigos" si aun había comida para ella.

¿Para qué hacerlo?

Todos la conocían como "Gruñona", "Bipolar", "Ruda" entre otros calificativos que alargarían la lista a un número impronunciable.

Pero a ella no le importaba. Nunca fue fiel de la opinión de los demás. Así que, estaría bien. Por mas que ellos hablaran…

Ella iba a estar bien.

— Tsk...

Tal vez había olvidado al muchacho de cabello rubio que invadía sus sueños cada noche. El mismo con el que había estado unos momentos atrás. El, y nadie mas que el. La única opinión que podría importarle. La de ese chico. Y que simple hubiera sido, jamás escucharle esa "única" opinión. Ella pudo haber seguido enamorada de esa persona, sin la necesidad de agregarlo a la lista de "Los más odiados".


Flashback.

Hace unas horas.

¡Buenos días!

Eh…Rin, parece que aun no han llegado los demás.

Bueno, igual ¡Siempre somos los primeros! vitoreó Rin.

Oye, aun sigues molesta con Miku, verdad.

Si, Len. Yo no empecé nada, todo esto es su culpa. ¡Tú lo sabes!

Si, Rin. Pero… sabes, estas discusiones están cansándonos a todos, creo que es hora de que Miku y tú hagan las pases, ¿que dices?

JA. dijo Rin, cruzándose de brazos. Sobre mi cadáver.

Tras la pared, una figura espiaba a los famosos gemelos. Ellos no hacían más que hablar y hablar sobre el tema que volvía locos a todos: Las constantes peleas de Miku y Rin.

Está bien, esta bien, ¡lo siento!

Gracias. refunfuñó Rin. Y bueno, a todo esto… ¿no se supone que aquí también vive Neru?

Si, pero no la he visto.

El simple hecho de oír su voz era motivo suficiente para que su corazón latiera descontroladamente, sus piernas temblaran, y su garganta se secara sin capacidad de soltar una mínima palabra.

Pensándolo bien, todo en el le hacia suspirar.

Ah… seguro aun esta dormida.

Como cualquier enamorada, sentía algo de celos cuando veía a la pequeña rubia de cabello corto junto a el. Y sin importarle que fueran gemelos, los celos consumían su cabeza poco a poco.

Hmph. No sé, siento que no le gusta estar cerca de nosotros.

Lo único que ha hecho Neru es tratar de llamar su atención, incluso ha dejado de lado su preciado orgullo. Cosa que es muy difícil para ella.

Creo que no le agradamos.

— ¿Y a ti te agrada?

Neru acercó sus oídos a la pared. "Si, mucho." Imaginó que diría Len en su mente.

Ahm, si.

— En serio, Len? "Ahm. Si" ¿Qué clase de respuesta era esa? — murmuró.

A mi me cae muy bien, de hecho.

Por lo menos Rin parece ser sincera.

Es que, no sé, creo que le desagradamos y eso.

Odia a todos excepto a Haku.. y a tí.

Estoy segura de que le caemos bien.

Bueno…supongo.

Anímate, seguramente solo tiene problemas para adaptarse y eso.

¿"Problemas"? ¿"Adaptarse"?

Len asintió.

Hum… que extraño, pensé que ya vendrían todos.

Bueno, vivimos en nuestras propias casas, todos tenemos cosas que hacer.

Lo sé, pero no me sorprende que seamos los mas rápidos. Len soltó una carcajada.

Si, pero acuérdate que somos dos, la tenemos mas fácil.

Tienes razón. dijo Rin, esbozando una sonrisa. Ahm…Len… ¿puedo hacerte una pregunta?

Dime. respondió

Ehm...bueno, sabes, en esta familia tú y yo solíamos ser los únicos con cabello rubio. Con la llegada de Neru pasamos a ser tres…

Aja…

Bueno…E-Entre Neru y yo, ¿a quien le queda mejor el rubio?

Jaja! ¿Estas bromeando? ¿Qué clase de pregunta es esa?

¡Solo respóndeme!

Pues, por supuesto que a ti, Rin.

Fin Flashback.


— Estúpido Len. — Empezó a correr con la mente dándole vueltas y el corazón herido por una estupidez.

Tal y como lo diría ella.

Los rostros de la multitud en el centro de la ciudad no hacían más que confundirla, y vagamente, podía escuchar a lo lejos la celebración de un grupo de jóvenes cantando canciones de Vocaloid en un Karaoke.

Sus ojos se entrecerraron ligeramente y siguió alejándose, pero ahora, con un camino fijo.

— ¿…Buenos Días? — Entró, dirigiéndose a la recepción de un edificio algo viejo pero lo suficientemente estable para abarcar tantos pisos.

No había nadie para darle la bienvenida. Neru observó a ambos lados y encontró un pasillo, un ascensor descompuesto y unas escaleras que la llevarían arriba. Ella optó por esta última opción.

Al llegar al último escalón, se percató de que habían diferentes puertas, cada una con un número y un letrero que describía el tipo de función que los empleados realizaban dentro. Cuando estaba por dar el último paso y adentrarse aun mas en ese lugar, una mano se posó sobre su hombro, dándole un susto que le haría gritar y por reflejo, empujar a la figura detrás de ella.

— ¡QUE HACES! — exclamó.

— Akita, calma, soy yo. — El hombre en cuestión, Kiyoteru.

— Señor Hiyama… discúlpeme. — murmuró, haciendo una reverencia.

— Descuida, veo que te han dejado pasar.

— Si cuenta el hecho de que no vi a su secretaria por ningún lado.

— Nos quedamos sin secretaria recientemente. Así que no te culpo. — sonrió. — ¿Qué te trae por aquí, joven dama? — El hombre le habló con una calidez algo perturbadora. Neru frunció el ceño y respondió:

— ¿Al ya regreso de su viaje?

— Oh, aun no. Vuelve en 3 días.

— Ya veo.

— ¿Necesitas algo? — indagó, tomándole de la mano.

— Pues, tenia que verlo a el.

— Bueno, cualquier cosa que necesites, aquí estoy. — Neru asintió, insegura. — Si me permites, tengo cosas que hacer. Siéntete libre de visitarnos cuando quieras.

—…Bien.

El misterioso hombre de lentes se despidió con una sonrisa más que inquietante, y se alejo hasta una puerta al final del pasillo en el que se encontraban. Para su mala suerte, la confianza de Neru solo podía ser depositada en el personaje de galante postura y mirada penetrante.

.oOo.

— Por favor… — dijo Akaito, algo molesto. — Las ventas bajaron en picada. ¿Y ahora me dices que no hay nada de que preocuparse?

— Akaito-san, no tengo idea de porque ha ocurrido esto. Lo juro.

— Bueno, infórmale a los de promoción y distribución que no están haciendo un buen trabajo.

— Entiendo, pero… Ted-san era quien, bueno, manejaba todo eso.

—…Lo sé, y por eso mismo tenemos que dar el Cien por ciento. ¿Está bien?

— Como digas.

La noticia había corrido como pólvora en todos los rincones del edificio. Los rumores y sospechas no se hicieron esperar. La muerte de Ted serviría como buen tema de conversación en el almuerzo.

Akaito aun no podía creer tal hecho. Para el, Ted se había marchado, y conociéndolo, pudo haber inventado semejante mentira solo para escapar de algún aprieto. En si, sabía que su teoría no tenia sentido. Una voz en su cabeza le sugería dejar de buscar excusas y enfrentar la realidad: Ted estaba muerto y las causas aun no eran claras.

Regresó a su escritorio, cansado de tanto pensar e indagar sobre alguna posible razón entre tanto misterio. Según Teto, su hermano era incapaz de herir a una mosca y no tenia ningún problema con nadie. Nadie que fuera capaz de matarlo, por lo menos.

Entonces, ¿Qué fue lo que sucedió?

Por otro lado, Dell estaba actuando como un cretino. Bueno, el ya era un cretino desde antes, pero ahora no parecía importarle nada ni nadie. Excepto el y su trabajo, por supuesto. Para colmo, el negocio estaba en decadencia y a nadie le importaba, mucho menos cuando Big Al estaba fuera de la ciudad. Incluso el frío era molesto, este no ayudaba a la ya extraña atmósfera en el trabajo.

Con algo de dolor de cabeza, Akaito salió de la oficina para buscar una aspirina y un buen café. Con la esperanza de no caer muerto por tal combinación. Al abrir la puerta, una chica de cabello rubio iba pasandose enfrente. Akaito la reconoció de inmediato, su corazón igual.

— ¡Ho-Hola! — exclamó entusiasmado. — Tú eres la chica de la otra vez, ¿que te trae por aquí?

— Eh… ¿Akaito, verdad? — el asintió. — Bueno, Akaito... resulta que… no te incumbe. ¿Ok? Bueno, me voy.

— ¡Oye, Oye! — dijo, agarrandola de su brazo. — Cálmate ¿si? Y disculpa si te hago sentir incómoda…

— No me haces sentir incómoda, ¡solo me quiero ir! ¿Te parece si me sueltas?

— Ehm… primero, quiero preguntarte algo. — Neru suspiró.

— ¿Qué?

— ¿Saldrías conmigo en una cita?

( Haku POV )

xXxXxXx

— Veo que estas lista, Haku. ¡Te ves muy bien!

No sé porque hacen tanto alboroto… pero, no me desagrada. Es más, me siento extremadamente feliz. El mejor día de mi vida pueda ser este.

— Bueno, creo que es hora de llevarte al estudio. Jovenes, ¿podrían?

Los chicos me tomaron de las manos y bajaron conmigo de las escaleras. Me sentí como una princesa, no, una estrella de cine. Algo así, pero realmente halagada. Al momento de bajar todos me sonrieron y juntos gritaron "Tú puedes". ¿Es así como siempre se dan ánimo entre ellos?

No entendí porque, pero no intenté descifrarlo tampoco. Lo único que quería era sentir y dejarme llevar. Salimos de la mansión y entré a la limusina blanca esperándome en la entrada. No podía respirar con normalidad, temblaba de pies a cabeza. En cualquier momento podía desmayarme.

— Creo que los chicos son algo exagerados. — sonrió el hombre en ropas blancas. — Supongo que no todos los días vas a un estudio a grabar tu primera canción, ¿verdad?

Asentí algo cabizbaja, tratando de ocultar mis mejillas ruborizadas.

— Haku, estamos orgullosos de ti. — le escuché decir. — Da lo mejor de ti, esta canción es especial y se que podrás dominarla a la perfección.

— Lo-lo haré. Gracias.

Cuando íbamos camino al estudio, me perdí en el azul del cielo y sin darme cuenta me quedé dormida.

• • •

"Todos hagan fila, una pareja ha venido a visitarlos. ¡Sean educados!" — Gritó una mujer con voz ronca.

"¿Otra vez?"

"Tal vez hoy seamos los elegidos, ayer se marcharon 2."

"Difícilmente. Prefiero quedarme aquí."

"¿Por qué lo dices?"

Caminó en puntillas, acercándose levemente a las personas teniendo esa conversación. Jamás había cruzado palabras con el, así que este era el momento de intentarlo. Eso si, que todo pareciera un accidente.

"No sé, nada más digo."

"¿Podrías callarte? Señores, por aquí" — regañó una mujer.

"Estupida monja…" — gruñó.

"No creas que no te escuché, vuelves a decir eso y te quedas sin cenar." — le susurró, el chico solo giró los ojos, sin importarle las palabras de esa mujer.

"Hermana, disculpe, pero…" — dijo una joven, de unos 27 años de edad. "Por casualidad, ¿hay gemelos...?"

"Otra vez con lo de los gemelos" — habló un hombre a su lado.

"Ah, señorita. Lamento decirle…" — observó a todos los jóvenes y niños en la habitación. — "Ah, tu!"

"Eh…¿Yo?"

"Esta muchacha es todo lo quiere en una hija, se lo juro."

"Eh…"

"Pff…vaya manera de 'vender', ¿no les darás descuento?"

Todos los presentes empezaron a reír, hasta la pareja de casados no evito hacerlo. Mientras tanto, caminando entre la fila estaba ella, tratando de acercarse a ese chico. El mismo que había hecho el comentario.

"Muy chistosito, Honne-chan" — fingió decir. — "Discúlpenlo, es algo maleducado".

"A esa edad yo también lo era, no hay porque disculparse" — comentó el hombre.

"¿¡Ahg, que tanto empujan?" — se quejó una jovencita en la fila.

"¿Qué sucede?" — preguntó irritada la mujer con el rosario en el cuello.

"¡Yowane-chan!" — exclamó otro chico.

Entre tanto tumulto, la joven albina había caído al suelo, tropezándose con un pie en su camino. Todas las miradas se posaron en ella, incluso la de ese chico que tanto quería alcanzar.

"… ¿Te encuentras bien?" — inquirió, con una notoria molestia en su rostro. La chica asintió, avergonzada.

"L-lo si-siento mucho." — murmuró, poniéndose de pie.

"Aw, ¡que linda es!" — exclamó la joven mujer. — "Espera un momento…"

Su mirada se desvió al 'maleducado' y luego a la chica otra vez. Por 3 segundos los observó a ambos, y una sonrisa se dibujo en sus labios inmediatamente.

"Disculpe, hermana, ¿son estos dos jóvenes hermanos gemelos?" — preguntó, señalándolos.

"¿Qué?"

Los involucrados voltearon a verse en seguida. La chica bajó la mirada algo nerviosa, mientras que el alzó la ceja, percatándose del inminente rubor apareciendo en sus cachetes. Y a la vez, dándose cuenta de su existencia.

De la misma forma, todos se vieron entre si y observaron a ambos jóvenes. Murmuros y habladurías formarían una pequeña discusión al instante.

"¡Silencio!" — ordenó. — "Disculpe señorita, ellos… no, no lo son."

"¡Pero si se parecen tanto! Oh bueno, que lastima."

Momentos después, la joven pareja había escogido a su primogénito y todos volverían a sus actividades normales. Sin embargo, los rumores sobre los posibles "hermanos" no iban a acabar ahí.

Al final todo valdría la pena.

"Oye." — le llamó alguien a sus espaldas.

"¿S-si?"

"Te llamas Haku, ¿no?"

• • •

Un pequeño golpe hizo que me despertara.

— Haku, hemos llegado. — me informó el conductor.

— Si.

Bajé del auto y una mano cubierta por un guante blanco me ofreció su ayuda. Estábamos frente a un inmenso rascacielos. Entramos, una puerta giratoria de vidrio hizo que me distrajera un poco, pero luego seguí a mi mentor.

Sé que debería estar feliz, pero de repente siento una enorme tristeza. Un cierto vacío que no logro llenar. Tal vez eso me ayude a cantar mejor… o quizás, a empeorar la canción y hacer que me rinda de una buena vez.


Notas: Bueno, ya no estoy tan libre que digamos. Pero lo bueno es que pronto tendré mas tiempo para actualizar. (Véase, vacaciones largas) Aunque es probable que para el próximo capitulo no actualice con la misma regularidad de siempre. Estoy escribiendo otro fic (Tambien es de Vocaloid), pero no lo publicaré aun, creo que terminaré este primero. Ya veré cuando sigo con el otro.

Menciones:

Toph Kagamine: Gracias. Veo que nadie se esperaba la muerte de Ted xD. Esa actitud de Miku hace que la odie todo el mundo xD. Afortunadamente dejará de ser así por un tiempo.

Neko C: Gracias! "Daughter Of White" es tambien la que más me gusta de la saga Evil. Y bueno, supongo que la personalidad tanto de Miku como la de Rin estan siendo algo OoC, lamento si eso es lo que parece. De todos modos, ellas cambiarán para bien.

Jaja.. ¿Matar a Dell? ¿Quién dijo eso? Akaito está loco, tanto picante le hace mal. xD

Y en cuanto a lo último.. trato hecho.

blanca luna: Dell esta bien xD. Akaito estaba borracho cuando dijo lo que dijo en el capitulo anterior. (Ok, no lol) Gracias por tu apoyo.

Reviews, Tomatazos, Etc. Se los agradezco.

Saludos.

Edit - Tuve que resubir este capitulo debido a un error de la url e_e