EL QUINTO ELEGIDO

"Revelaciones II"

Sakura, dejó que el aire puro entrara a sus pulmones y le dejara una sensación de alivio que calmó un poco a su inquieto corazón.

- "No te preocupes, Sakura" – su compañero universitario advirtió su tensión – "todo a salido muy bien".

- "Lo sé..." – ella sonrió – ".. es solo que aún no desaparece por completo esa inquietud que sentí, cuando me llamaste para decirme que había problemas con el proyecto que entregamos".

- "Yo también me inquieté, pero afortunadamente ya aclaramos ese asunto y el susto no pasó a mayores" – replicó con un tono de alivio – "siento mucho haberte inquietado de esa manera cuando se supone que deberíamos estar disfrutando de las vacaciones".

Ella negó con la cabeza – "No te preocupes, Koji, hiciste muy bien en comunicarme lo que pasaba, es decir, mis estudios son algo muy importante y agradezco que me hayas tomado en cuenta para resolver este problema".

- "¿Cómo no tomarte en cuenta, si los dos formamos equipo para la entrega de este proyecto?".

La ex Card Captor y su amigo y compañero de estudios Koji Nakata, habían ido juntos muy temprano a la universidad para resolver un supuesto problema con su último trabajo. Afortunadamente, el malentendido fue aclarado después de descubrir que la alharaca se debió a una terrible confusión.

Sakura amplió su sonrisa, feliz de que las complicaciones no hayan durado más que un par de horas.

- "Dime, Sakura ¿vas a reunirte con Tomoyo y mi prima, o regresaras a tu casa?".

- "Volveré a casa" – respondió – "aún tengo algunos asuntos que atender por la tarde".

- "Pues bien, será mejor que te haga llegar a tu hogar lo antes posible, antes de que tu hermano empiece a cuestionar el por qué de tu retraso y termine metiéndote en un lío" – rió de buena gana.

La ojiverde soltó una risa divertida ante la buena observación del muchacho. Aunque entre ella y el joven Nakata, la amistad no tenía una duración tan prolongada como para conocer a fondo a su familia, Koji describía tan bien el carácter del galeno como si lo conociera desde hacía años.

Entre todos los temas que tocaron Sakura y Koji durante el trayecto de regreso a la mansión Kinomoto, fue una pregunta formulada por el muchacho lo que llamó más la atención de la Maestra de las Cartas.

- "Sakura, tú conoces desde hace muchos años al joven inglés que nos presentaste en la fiesta navideña ¿verdad?" – había preguntado él, con evidente curiosidad.

- "Eh, s" – asintió.

- "Por consiguiente, Tomoyo también es amiga suya desde hace tiempo ¿correcto?".

- "S" – volvió a afirmar, pero ésta vez con un dejo de extrañeza.

Koji, que advirtió el gesto de su amiga decidió aclarar su intención antes de causar la impresión equivocada.

- "Tú sabes que Takato está interesado en Tomoyo ¿verdad?" – le soltó de repente, logrando sobresaltar a Sakura – "bien, pues mi pequeño interrogatorio es precisamente por esa razón. Takato ha estado muy inquieto desde la llegada del inglés, que parece llevarse muy bien con Tomoyo".

Sakura que aún se encontraba desconcertada por la revelación, logró recuperar la voz.

- "¿Es verdad? ¿Takato gusta de Tomoyo?" – vio al de ojos grises asentir – "¿y dices que le inquieta la presencia de Eriol?".

- "Bueno, lo que sucede es que ella parece aceptar sin miramientos las invitaciones de él, por lo que a provocado en Takato la duda de si Tomoyo aceptaría con el mismo agrado una invitación suya, y por consiguiente, ese pensamiento lo a detenido de hacer algún movimiento con ella".

- "Pero Eriol y Tomoyo son solo buenos amigos... nada más. En todo caso, si estuvieran saliendo estoy segura que mi hermana me tiene la suficiente confianza como para contármelo".

- "Eso mismo le dije a Takato, pero él está tan paranoico que no ha de dejado de inquietarse.." – continuó con una sonrisa – ".. siento mucho haberte importunado con mis preguntas, Sakura. Tú sabes que a mí no se me dan muy bien los temas amorosos, pero tuve que recurrir a ello puesto que Takato me insistió tanto y lo vi tan desesperado que no pude decir que no".

- "No te preocupes, no me han molestado tus preguntas. Discúlpame tú a mí si mi reacción te mostró lo contrario, pero es que... ¡no lo esperaba!, es decir, jamás imaginé que Takato estuviera interesado en Tomoyo de esa manera".

- "¿En serio?" – dudó, no tan extrañado de ello pues desde que se hizo amigo de la hermosa muchacha, ya había notado lo despistada que podía ser para algunas cosas.

- "Lo juro".

- "Te creo." – replicó – "Escucha Sakura, quisiera pedirte como un favor especial que no comentes nada de esto con Tomoyo. Takato quiere hacer todo este asunto de la conquista a su modo y no creo que vería con muy buenos ojos que interviniéramos de alguna manera sin que él nos lo pida".

- "Sí, por supuesto. Lo entiendo".

Luego de sellar aquella promesa, Koji se encargó de cambiar el tema de conversación. La de ojos verdes no reparó en continuar charlando animadamente y rápidamente dejó de lado la situación de Tomoyo. Ya pensaría mejor en eso en otro momento.

Y precisamente, luego de que su compañero de estudios la dejara en su casa, Sakura se tomó el tiempo para reflexionar y analizar mejor el asunto de su hermana. ¡Vaya! jamás pensó que Takato sintiera ese tipo de interés por Tomoyo y nunca lo hubiera creído de no haber sido confirmado por el mejor amigo del aludido, ciertamente, Koji no tenía porque mentir y si él decía que Takato quería conquistar a Tomoyo, es porque era así.

La hechicera dejó escapar un suspiro resignado, preguntándose que pensaría la amatista de todo esto ¿tendría ella también algún interés especial por Takato?... o tal vez fuera que otro ya ocupara ese espacio exclusivo en su corazón... realmente no lo sabía, pero de lo que sí estaba segura era de que su hermana no dejaría de compartir con ella algo tan íntimo como el amor hacia alguien más. Una y otra se tenían demasiada confianza y cariño como para dejar pasar aquello sin compartirlo.

Ahora bien, lo que realmente preocupaba a Sakura era que Tomoyo no sintiera por Suzuki más que una profunda amistad. Tenía miedo que la relación entre ambos terminara tan estropeada que en el peor de los casos, acabaría con un Takato odiando de por vida a la pobre amatista por su rechazo. Sacudió su cabeza tratando de espantar esos pensamientos, tenía que ser positiva y pensar que algo bueno podría resultar de todo aquello, quien sabe, a lo mejor las cosas no terminarían para nada en un completo desastre.

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Ya había visitado en otras ocasiones el lugar, pero no podía evitar emocionarse cada vez que volvía a revivir la hazaña. La vista era tan hermosa y atrapante que sus hermosos ojos grises parecían disparar brillo en todo momento... Tokyo era sin duda una ciudad fascinante.

Eriol no dejaba de sonreír ante la actitud de su amiga, la francesa parecía una niña pequeña descubriendo un mundo lleno de luces y colores, ella parecía tan llena de energía que él pensó que su cuerda no terminaría nunca. Dejando a Silvia disfrutar un poco más de la vista, el inglés giró su cabeza para divisar unos metros más allá, a Tomoyo y a Jack, que se encontraban ocupados comprando bebidas. Otra sonrisa adornó su apuesto rostro cuando notó que la estudiante de diseño soltaba una risita divertida, seguramente a causa de algún comentario gracioso de su acompañante.

No había duda de que esta salida se había convertido en la oportunidad perfecta de Jack para ganar puntos con la amatista.

- "La Torre de Tokyo es un lugar asombroso ¿no te parece, Eriol?" – la voz de la pelirroja lo sacó de sus pensamientos y logró atraer su atención.

- "Por supuesto." – sonrió – "Es uno de los lugares más atractivos del país".

- "Y es que ésta Torre tiene algo tan... no sé, tiene una aura mágica que se siente en el aire" – ella se entusiasmó.

- "¿Mágica?".

- "Sí. Cada vez que vengo aquí no puedo evitar sentirme emocionada, es como si una ola de misterio, excitación y calidez, me embargara siempre que visito ésta Torre" – repuso.

- "Me parece que has logrado percibir la exacta esencia que envuelve todo este lugar" – Eriol sonrió – "otra interesante peculiaridad de los que no poseen el don" – a pesar de que esto último lo dijo en casi un susurro, Silvia no dejó de extrañarse por el comentario.

- "Aquí tienen..." – la abrupta llegada de Jack y Tomoyo, hizo que la prima de Koji se concentrara solamente en la terrible sed que desde hacía minutos la embargaba – ".. para que se refresquen un poco" – repuso Jack, al tiempo que le extendía un vaso a la chica.

- "Muchas gracias.." – el inglés por su parte, tomó el refresco que le ofrecía la morena.

- "¿Y qué sigue en nuestro itinerario?" – dudó Neville – "¿a dónde vamos ahora?".

- "¿Qué les parece si hacemos una rápida parada en una pequeña tienda de recuerdos, y luego de algunas compras buscamos un agradable lugar para almorzar?" – sugirió Tomoyo.

- "Eso suena bien, creo que ya es tiempo de comprar un par de cosas para mis padres y algunos amigos" – la joven Viera no podía estar más de acuerdo con la idea.

- "A mí también me agrada tu sugerencia, Jessica" – asintió el rubio – "a mi hermana le encantan los regalos, seguro que apreciará mucho el que le lleve un par de recuerdos".

Daidouji sonrió al ver aprobada su idea, y después de que Eriol también diera el visto bueno, los cuatro jóvenes se hallaron muy pronto curioseando entre mil y un objetos de una encantadora tienda.

- "¡Vaya, en este lugar hay de todo!!" – Silvia admiraba un hermoso Kimono azul estampado, que lucía un maniquí – "¡hay tantas cosas lindas que es difícil para mí escoger!!".

- "Si tanto te gusta, podrías comprar ese Kimono para ti" – animó Tomoyo – "y desde luego que te sería de mucha utilidad, podrías usarlo para la celebración del año nuevo y acompañarnos al templo".

- "¿Ir a un templo?" – Jack preguntó curioso, al tiempo que dejaba de examinar una delicada vasija de porcelana.

- "Es una tradición un tanto antigua, y mi familia y yo asistimos todos los años al templo Tsukimine a orar por el nuevo año y a revisar nuestra suerte para el mismo".

- "¿Van al templo Tsukimine?.." – Eriol se extrañó – ".. no lo comprendo, aquí en Tokyo hay otros templos muy cercanos que pueden visitar ¿por qué ir hasta el templo Tsukimine?".

- "A nosotros nos encanta el templo de Kaho, y a mis padres no les importa visitar Tomoeda cada vez que se les presenta la oportunidad.." – explicó Tomoyo – "... es más, siempre que hay alguna celebración que se llevará a cabo en el templo, nunca dejamos de asistir".

- "Ahora entiendo la preferencia" – la reencarnación de Clow, sonrió.

- "¿Y tienes que llevar Kimono en año nuevo?" – Jack formuló su pregunta, regresando al punto original de la charla.

La amatista rió ligeramente – "No exactamente. No tienes que hacerlo si no quieres, mi hermano por ejemplo, usa ropa tradicional en contadas ocasiones. Eres libre de elegir que ropa usar, aunque naturalmente, hay algunas celebraciones tradicionales en las que tenemos que mantener la costumbre original".

- "Estos Kimonos son lindísimos, cualquier ocasión para lucirlos debe ser muy buena" – opinó Silvia.

- "¿Qué dices entonces? ¿te gustaría ir con nosotros al templo éste año nuevo?".

- "¡Por supuesto, me encantaría, Jessica!!.. aunque" – la pelirroja pareció reflexionar – "tendría que discutir esto con Koji, pues aún no sé si él y mis tíos tienen preparado hacer algo más ese día".

- "Entiendo. Tú discútelo con tu familia y luego me comunicas su decisión" – la japonesa se volvió con interés hacia Eriol y Jack – "¿y ustedes que dicen?.. ¿nos acompañarán al templo?".

- "Por supuesto, cuenta conmigo" – el de ojos azules asintió.

- "Yo también me apunto, visitar un templo será una experiencia sumamente educativa" – rió el rubio.

- "¿No habrá problemas con tu familia porque los acompañemos?" – Hiragizawa se abstuvo de preguntar directamente, así que disfrazó sus intenciones. Pero Eriol olvidó que se enfrentaba a un igual, a una mujer tan aguda que descubrir mensajes ocultos en frases inocentes, era para ella, como ver a través de una ventana.

- "No te preocupes por Touya" – ella sonrió – "él suele ponerse obstinado al principio, pero Yukito, Kaho y mis padres, son calmantes y persuasores muy efectivos".

Eriol sonrió satisfecho, y la compra de artículos volvió a ser el centro de atención. Los jóvenes volvieron a su tarea de comprar y a Silvia no le tomó mucho tiempo decidir llevarse el dichoso Kimono azul.

Con los brazos más cargados y las carteras más vacías, el grupo de amigos salió de la tienda de recuerdos y se ocuparon en buscar un lindo lugar para degustar el almuerzo.

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La visita a la hermosa chica china, lo había dejado con un excelente humor. No solo había tenido la oportunidad de verla, sino que también había recolectado valiosa información sobre el próximo movimiento de los clanes para afrontar la profecía.

El joven de ojos azules, se dirigió al despacho de su residencia en Japón, esperando encontrar a su hermano ahí. Y efectivamente, Lao Zheng, se hallaba sentado frente al fino escritorio que adornaba el lugar.

- "Al fin llegaste" – tan solo lo vio ingresar, le replicó – "¿cómo te fue?".

- "Bien, muy bien".

- "¿Cómo esta la encantadora Mei Ling?".

- "Hermosa como siempre, aunque con mucho trabajo, pues su Clan aún no logra descubrir quién es el Quinto y dudo mucho que la situación mejore si no encuentran el pergamino que contiene la profecía, o al menos la brújula sagrada". – se encogió de hombros al tiempo que se acomodaba en otro mueble.

- "¿Qué más?".

- "Los Clanes más importantes de Japón, se reunirán hoy con Sheng y con Li".

- "Eso ya lo sabía. Nuestra pequeña aliada me lo comunicó ésta mañana, cuando tú acababas de partir al domicilio de los Li".

- "¿Sabes?... lo extraño de todo esto, es que la Maestra de las Cartas y todo su grupo no estarán presentes en ésta importante reunión de Clanes".

- "¿En serio?" – dudó extrañado.

- "Parece que nuestro informante olvidó mencionarte algunos detalles" – rió Yang.

- "Sí." – Lao pareció no darle importancia – "Y yo me abstuve de preguntarle algo más, pues para ser sincero, desde el momento en que me comunicó de la reunión yo di por confirmada la asistencia de la sucesora de Clow... es extraño que no vaya a asistir".

- "Bien, según Mei Ling todo fue preparado para evitar que Sakura Kinomoto pudiera presentarse".

Lao lo miró con interés – "Explícate.." – pidió.

- "Al parecer, Narazaki no ve con muy buenos ojos a la chica Kinomoto, y quiere mantenerla alejada de todos los que ella considera sus asuntos, ya sabes a que me refiero...".

- "Claro. Narazaki es una mujer muy posesiva, y debe sentirse bastante inconforme al tener a la Maestra de las Cartas tan cerca de su novio" – Lao estalló en una carcajada – "me asusta la forma en que las mujeres pueden ser tan calculadoras".

- "Ya conoces el carácter de esa japonesa, ella es una mujer de armas tomar. Si realmente se siente amenazada por la tal Sakura, no me sorprende para nada la estrategia que ha tomado para defenderse".

Con un par de carcajadas más por parte de Lao, el par de hermanos intercambió, analizó y discutió lo que quedaba de información por compartir. Terminado el asunto serio de sus planes, los jóvenes se tomaron su tiempo para intercambiar confidencias. Lao aprovechó el momento y contó como, finalmente, la joven maestra había aceptado una invitación a comer. Yang se mostró sorprendido.

- "¿Aceptó?, ¿después de todas las veces que se negó a salir contigo?".

- "Que puedo decir..." – el hombre se encogió de hombros – "solo tenía que mantener esa tenaz perseverancia" – se alabó – "a ti te vendría bien aprender algunas de mis técnicas".

- "Creí que esa mujer, Kaho Mizuki, tenía novio" – replicó Yang, ignorando ese último comentario de su hermano.

- "Pues todo parece indicar que no es así ¿acaso crees que una mujer comprometida aceptaría la invitación de otro hombre?".

- "Bien, solo un tipo de mujeres aceptaría semejante propuesta...".

- "Lo que comprueba que m Kaho no es la novia de nadie, ella es una mujer decente, incapaz de hacer ese tipo de artimañas a las que están acostumbradas otra clase de... "damas"".

- "Se ve que estas muy seguro de su integridad moral... sabes lo que eso significa ¿cierto?" – preguntó, atento a la respuesta del de ojos azules.

- "¿Significa que ella está interesándome en serio?.. ¡demonios, Yang!!.. ¿cuánto tiempo te llevó darte cuenta de eso?" – parecía incrédulo ante la idea de que su hermano fuera tan lento de pensamiento, o simplemente fuera tan testarudo para no querer aceptar la realidad – "me he pasado hablando de ella desde que la conocí ¿y tu todavía tienes dudas sobre si realmente me interesa?".

- "No tienes porque ponerte así.." – Yang trató de restarle importancia al asunto, y adivinando lo que se cruzaba por la cabeza del extranjero, agregó – ".. no soy tonto, hermanito, tan solo quise preguntarte esto por quincuagésima y última vez para asegurarme de que enamorarte del enemigo es realmente lo que quieres hacer ¿entiendes?" – una mezcla de sarcasmo y burla, completó la comprensiva sonrisa que adornó su rostro.

- "Si yo he aceptado tus sentimientos hacia alguien del bando contrario, no veo porque tú no habrías de tener la misma comprensión conmigo".

- "Mei Ling no es nuestra enemiga".

- "Mientras esté del lado de su primo, lo es".

Yang calló un par de segundos, para luego dejar escapar un suspiro resignado – "Tú sabes que cuentas con mi apoyo para todo, y este caso no va a ser la excepción. No cabe duda de que somos hermanos, a los dos nos gusta meternos en los mismos terrenos peligrosos".

- "Todo saldrá bien, Yang" – Lao apoyó una mano en su hombro – "tu y yo saldremos victoriosos de esto...".

- "Tan solo tenemos que asegurar el corazón de la mujer que queremos ¿cierto?".

- "Exactamente. Después de eso, nada puede salir mal".

El menor de los Zheng, encaró las orbitas azules de su interlocutor en busca de esperanza.

- "Eso espero, hermano... eso espero".

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Él, había sido la primera persona que apareció en su mente cuando se dio cuenta que necesitaba discutir su problema con alguien. En realidad no era su problema, sino más bien el problema de alguien más que de alguna manera la afectaba. Bien, después de observar la sonrisa divertida en los labios de su "amigo", ya no estaba tan segura de que todo esto fuera un problema, en absoluto.

- "Piensas que estoy loca ¿no es cierto?".

- "¿Por qué habría de pensar eso?".

- "Por la expresión de tu rostro. Has mantenido esa misma sonrisa desde que llegue y empecé a contarte lo que sucedió esta mañana".

- "¿En serio?, nunca pensé que ese simple gesto pudiera darte la impresión de que pienso que estás loca".

Nakuru lanzó un bufido exasperado. La guardiana llevaba al menos 15 minutos en la mansión Kinomoto, había sido una suerte que Touya no estuviera en casa, pues eso facilitó mucho el que ella pudiera hablar a solas y sin interrupciones con Yukito.

El maestro, había escuchado con atención todo lo que la modelo intentaba contarle. Desde su cómodo asiento en uno de los muebles del vestíbulo, Yukito observó divertido la caminata de un lado a otro que Nakuru realizaba frente a él, mientras relataba el "terrible incidente".

- "No pienso que estés loca, Nakuru" – el hombre aclaró, para suavizar la expresión de la joven – "pero sí pareces un poco alterada".

- "¿Y como no estarlo?... si todo esto me parece tan... ¡horrible!!".

- "¿Te parece horrible el que Kaho tenga una cita?".

- "¡Sí!!, digo.. ¡No!!... es decir ¡tu sabes q que me refiero!!".

- "No, realmente no lo sé, así que te agradecería mucho que me lo explicaras".

La hermosa mujer tomó una bocanada de aire antes de hablar – "Hace mucho que Kaho no sale con nadie, y de pronto ella está lista para empezar una relación ¿no te parece eso extraño?" – empezó nuevamente su caminata de un lado a otro, mientras se explicaba – "y su actitud... Kaho a estado muy rara desde ayer, parece triste, ausente y estoy segura que, de alguna manera, ese estado de ánimo influyó mucho para que ella aceptara esa cita. El tal Lao, se aprovechó de su situación ¡y ahora todo es un completo caos!... no sabemos nada de ese hombre ¿qué tal si es una mala persona y le hace daño?.. ¡todo esto podría terminar muy mal!!".

- "O por el contrario, algo bueno puede resultar".

Nakuru detuvo sus pasos y observó a Yukito como si no pudiera creer lo que escuchaba.

- "¿Qué quieres decir?".

- "Como yo lo veo, no tiene nada de malo el que Kaho vaya a salir con alguien, ella es una mujer libre, inteligente y con la edad suficiente para saber cuidarse sola y decidir con quién se junta y con quién no".

- "¡No puedo creer lo que estás diciendo!!" . la guardiana estaba escandalizada – "¡pensé que tú me entenderías, que estarías de mi lado!!".

- "Yo no estoy en tu contra, Nakuru" – el de cabello color ceniza, continuó imperturbable y mantuvo su tono amable – "lo único que digo es que a pesar de todas esa razones que has expuesto, sencillamente no encuentro absolutamente nada de malo, terrible u horrible en ésta situación; y realmente no entiendo porque tú opinas lo contrario".

- "¡Porque nada de esto está bien!!... Kaho no debería estar con él, ella no lo ama" – se defendió – "y a lo mejor..." – se interrumpió cuando volvió a clavar sus ojos en los del maestro y notó ese brillo comprensivo y lleno de cariño, que reflejaban sus pupilas – ".. a lo mejor soy una paranoica y realmente estoy loca" – dijo en un susurro, al tiempo que se desplomaba al lado de Yukito con la más profunda expresión de desaliento.

- "Ya te lo dije, no estas loca, tan solo estás preocupada por Kaho, es tu mejor amiga y es natural que te inquiete cualquier cambio extraño a su alrededor, más y sobre todo si es un cambio de actitud" – le regaló una encantadora sonrisa.

- "Estoy muy desconcertada, Yukito" – se sinceró – "siempre pensé que cuando Kaho decidiera tratar de retomar su vida amorosa, lo haría con...".

- "¿Touya?".

Ella asintió.

Yukito dejó escapar una risita – "Bien, ahora sí estoy confundido ¿qué no eras tú la que ha estado dispuesta a conquistar a Touya desde el principio?... no entiendo como ahora vienes y me dices tan campante que el destino de tu mejor amiga, es estar con el hombre que tú quieres".

- "En ningún momento he dicho algo semejante" – un poco más animada de lo que había estado desde que llegó, la guardiana le propinó un leve y juguetón codazo a su interlocutor – "yo me he limitado a expresar lo que siempre he pensado, muy contrario a mis deseos".

- "¿Y por eso quieres sabotear las citas de Kaho?" – replicó divertido.

- "Yo no intento sabotear nada, y antes de que digas algo más quiero que quede totalmente claro que mis únicas intenciones en todo este embrollo, son ayudar a Kaho... bueno, eso, y ayudarme un poquito a mí misma, y es que con Kaho fuera de la competencia, éste juego de conquistar a Touya ya no es tan divertido" – rió – "ella es la única que realmente es una digna rival para m".

Yukito soltó una carcajada.

- "Eres una buena persona, Nakuru" – la falsa identidad de Yue, tomó la mano de la modelo que quedaba a su alcance – "Y sobre todo, una excelente amiga".

Nakuru sonrió ante las palabras y el gesto tan personal del maestro. Cuando estaba a punto de decir algo, un luminoso flash la distrajo de su tarea. Los dos jóvenes se volvieron con la clara expresión de confusión en sus rostros, y se encontraron con una sonriente Yui, que sostenía en sus manos lo que parecía una cámara de fotos instantáneas.

- "Hola, pequeña Yui" – el desconcertado rostro de la mujer, se convirtió de inmediato en pura alegría.

- "¡Hola, Nakuru!!" – otro flash se desprendió de la cámara – "¡miren, ésta también quedó muy bonita!" – dando saltitos, la niña se acercó hasta la pareja y les mostró las dos fotografías que acababa de tomar.

- "Tienes razón, han salido muy bien" – Yukito contempló con una sonrisa.

- "Y mira éstas..." – Yui sacó de la bolsa de su vestido, un manojo de fotos que puso en el regazo de la modelo.

- "Vaya, se ve que has estado divirtiéndote mucho con tu nuevo juguete" – rió Nakuru, al tiempo que pasaba una a una las fotografías.

- "¡Sí!!.. éste es el mejor regalo que me han hecho nunca.. ¡muchas gracias, Nakuru!!" – la infante ya había subido al sofá para darle un enérgico abrazo a la guardiana.

La menor de los Kinomoto, no había dejado de utilizar el regalo de navidad que la modelo le había hecho desde que lo desenvolvió. Nakuru, pensando en que la pequeña niña podría tener la misma fascinación por las cámaras, como lo recordaba en Tomoyo, cuando ésta era tan solo una estudiante de primaria, pensó que una cámara de fotografías instantáneas era el regalo perfecto para la pequeña.

- "Aquí hay muchos ángulos de Kero" – rió el maestro.

- "A Kerito le gusta posar mucho.. ¡fue muy divertido verlo hacer tantas caras chistosas!" – contó la niña.

- "Yui, no es bueno que andes de arriba para abajo con estas fotografías ¿qué tal si tus padres o algún desconocido las toma sin querer?... Kerberos podría ser descubierto" – repuso Akizuki, con un tono de dulce reprensión.

- "Ya lo sé.." – la de ojos claros hizo un puchero – "mi hermanita Tomoyo me dijo lo mismo, pero es que tomarle fotos a Kerito es muy divertido".

- "No te preocupes, Yui" – Yukito sonrió a la pequeña, que descansaba en el regazo de la guardiana – "nadie te está prohibiendo que sigas sacando fotografías de lo que más te gusta, tan solo recuerda que tienes que ser muy cuidadosa a la hora de mostrárselas a alguien ¿de acuerdo?".

Ella asintió vigorosamente – "¡Lo prometo!!".

- "¡Señorita Yui, ¿dónde está?!!" – una voz lejana clamaba por la niña de largo cabello ondulado.

- "¡Hay no, es Megumi!!" – la menor de los Kinomoto se espantó, saltando de las piernas de Nakuru – "le prometí a mami que tomaría un baño después del desayuno, y me he estado escondiendo de Megumi todo el día" – replicó, refiriéndose a la joven del servicio que se quedó encargada del aseo de la menor, en ausencia de la señora de la casa – "voy a esconderme en el patio... no le digan que me vieron ¿si?".

- "Está bien, pero recuerda que tienes que tener mucho cuidado con esas fotografía ¿de acuerdo?" – pidió Nakuru.

Yui selló el trato, y entre risas desapareció de la presencia de los dos jóvenes en menos de un parpadeo.

Pocos segundos después de la huida de la infante, Megumi se presentó frente a la pareja, pidiendo disculpas por la interrupción y preguntando si sabían algo del paradero de la pequeña. Yukito negó con una sonrisa afable, y la joven se retiró enseguida.

- "Bien, parece que la cámara fotográfica no fue una tan buena idea" – suspiró Nakuru.

- "No digas eso, fue un excelente regalo, y debo agregar que muy original pues le ahorraste a Yui todas las complicaciones que implica revelar un rollo fotográfico o las dificultades que tendría con una cámara demasiado avanzada y delicada para su edad..." – dijo Yukito – ".. a Yui le encantó tu obsequio".

La modelo sonrió, no entendía porque pero el maestro siempre sabía exactamente que hacer y decir para hacerla sentir mejor.

- "Está bien, Yukito Tsukishiro.." – rió – ".. supongo que tendré que confiar en tu palabra y tener fe en que la pequeña Yui será lo suficientemente responsable para no meter a nadie en problemas con lo que se ha convertido en su nuevo hobby".

Él asintió sin perder la sonrisa.

- "Bueno, tengo que irme ya.." – la joven anunció, poniéndose de pie.

- "¿Tan pronto?" – el maestro imitó su acción.

- "Sí. La verdad es que Kaho y yo habíamos quedado en pasear todo el día, pero después del almuerzo se le presentó un contratiempo, y tuvo que ir a Tomoeda a ver como iba toda la organización del templo".

- "Claro, lo había olvidado, muy pronto será año nuevo y el templo Tsukimine tiene muchas actividades para ese día".

- "Exacto. Y yo le prometí a Kaho que me reuniría con ella para ayudarla en lo que pudiera después de venir a verte".

- "¿Quieres que te acompañe?" – Yukito preguntó de pronto – "es decir, si no hay ningún inconveniente".

- "¿Quieres venir conmigo?.. ¿podrías?.." – al parecer ella no se esperaba eso.

- "Bueno, no tengo ningún compromiso y la idea de visitar la ciudad de Tomoeda me agrada sobremanera".

- "Pues no se hable más.." – sonrió – "iremos juntos, aunque tengo que advertirte que al parecer Kaho tiene mucho trabajo así que seguramente habrá mucho que hacer".

- "No importa, en tu compañía cualquier actividad se hace divertida. Recuerda que últimamente hemos realizado muchas misiones juntos, así que ya tengo suficiente experiencia para saber lo que me espera contigo" – bromeó.

- "¡Oye!... tomaré eso como un cumplido, pero no tientes tu suerte" – las ganas de reírse, desmintieron su aparente enfado.

El muchacho rió, y estimuló a su acompañante femenina a que se encaminara hacia la salida.

- "Oh casi olvido decirte, Yukito".

- "Dime.." – replicó, a la vez que terminaba de ponerse su chaqueta.

- "Te agradecería que no comentaras con nadie lo que hemos hablado..." – pidió, mientras terminaba de acomodarse el abrigo y notaba como Yukito abría la puerta principal para ella – "no me gustaría saber como reaccionaría Touya si se llegara a enterar de que Kaho está decidida a rehacer su vida amorosa con alguien más...".

- "¡¿QUÉ DIJISTE?!".

La bella joven se sobresaltó y se congeló al instante, cuando escuchó la fría, colérica y confundida voz.

Nakuru dejó de lado la tarea de acomodar su cabello, y alzó la vista solo para encontrarse con el apuesto doctor que mantenía una expresión indescifrable en su rostro - "¿T-Touya?".

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- "¿Me dirás lo que está pasando?" – el chico preguntó por enésima vez, mientras él y su acompañante cruzaban la entrada de un elegante edificio – "por favor.." - volvió a suplicar – "mira que dijiste que me lo contarías todo en cuanto llegáramos, y ya estamos aqu".

La joven no contestó. Una brillante sonrisa adornaba su rostro.

- ¿Mei..?" – insistió una vez más.

Luego de un par de segundos más de silencio, ella preguntó:

- "De verdad quieres saberlo?".

- "¡Por supuesto!... estoy muerto de la curiosidad desde que me pediste que te trajera conmigo al lugar de la reunión con los Jefes de Clanes".

- "Bien, pero quiero advertirte que desde el momento que te revele mi maldad, te convertirás en mi cómplice".

- "¡Vaya!, con que una maldad ¿he?... está bien Mei, cuéntamelo".

Ella sonrió pícaramente – "¿Recuerdas que poco después de que se fuera Yang ésta mañana, recibimos una llamada que, por cierto, yo atendí? – Lung asintió – "¿quién crees que era la persona del otro lado del teléfono?".

- "Por la forma en como colgaste la bocina y luego gritaste: "¿quién se cree esa arpía que soy, su maldita secretaria?"... me pareció que era Kaory la que llamaba" – replicó el Chino.

- "Y no te equivocas, esa... mujer, llamó para pedirme de manera muy grosera que le avisara a mi primo que un inconveniente la haría llegar tarde a su compromiso con los jefes, por lo que se reuniría posteriormente con ustedes en el lugar convenido".

- "Ahora entiendo porque nunca llegó al departamento a esperar a que Xiao Lang pasara por ella. Pero que falta de respeto para con los suyos, tanto que fastidió para que nosotros fuéramos puntuales y ella se presentará tarde".

- "Ah, pero mi plan maquiavélico empezó a fraguarse desde ese momento" – continuó la muchacha – "porque una hora después del llamado de Kaory, Shaoran también telefoneó para avisar que no podría pasar al departamento por la arpía pues casualmente, él también tenía otro compromiso que atender".

- "Y acordó reunirse aquí con nosotros ¿cierto?" – Lung completó por ella.

- "¡Exacto!." – Mei Ling parecía estar disfrutando cada palabra que salía de su boca – "Fue ahí cuando una maravillosa idea vino a mi mente. Shaoran me confesó que su asunto tan urgente se debía a que se dirigía a la casa de Sakura para cancelar los planes que tenía con ella esta tarde, y de paso disculparse por ello, personalmente..." – el joven chino asintió – ".. y entonces aproveché para pedirle de favor que trajera consigo a Sakura".

- "¿Y para que hiciste semejante petición?".

- "Pensé que ya que Sakura estaría libre de actividades, ella y yo podríamos pasar toda la tarde juntas..." – replicó – "así que me tomé la libertad de utilizar éste lugar como punto de encuentro".

- "Ahora entiendo porque insististe en venir conmigo" – él reflexionó – "pero por tu actitud, imagino que tu intención por que la señorita Sakura se reúna aquí contigo es otra muy distinta a la que acabas de decir".

Los ojos de la hermosa joven parecieron brillar ante lo que estaba a punto de confesar.

- "Pienso que Sakura tiene derecho a estar presente en esta reunión tan importante que está a punto de realizarse".

- "¿De que estás hablando?... tú sabes que solo las personas que hayan sido debidamente convocadas pueden asistir".

- "Lo sé..." – ella movió la cabeza afirmativamente – "te mencione que había planeado una maldad ¿verdad?".

Y entonces Lung lo entendió. De pronto toda aquella charla tenía sentido, el retraso de Kaory, la llegada de Xiao Lang con la Maestra de las Cartas... todo. El joven de cabello negro quería echarse a reír.

- "Vas a hacer que ella tome el lugar de Kaory ¿no es cierto?" – preguntó, sabiendo ya la respuesta.

- "Las novias oficiales de las personas de más alto rango dentro de nuestro medio, gozan de algunos privilegios, entre ellos: el derecho de ingreso a las reuniones del Concilio como muy personales invitadas" – se limitó a explicar.

- "¿Pero, como piensas hacer para que la señorita Kinomoto logre pasar por alguien que no es?".

- "Hace poco hablé con la persona que nos recibió y que también es la encargada de recibir a los jefes de clanes" – replicó – "le dije que mi primo, el Jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente, llegaría acompañado de su novia oficial, la señorita Sakura Kinomoto... por lo que le di instrucciones especificas para que al llegar ella, la condujera inmediatamente hacia la habitación reservada para que pudiera alistarse como el protocolo de esta reunión lo exige".

Sin perder la sonrisa, Lung la observaba perplejo. ¡¡Que cabeza más maquiavélicamente perversa la de esa mujer!!".

- "¿Pero que tal si Xiao Lang ve muy sospechoso que arranquen tan abruptamente de su lado a la señorita Kinomoto?" – dudó – "lo más seguro es que intervendrá inmediatamente".

- "Ya he pensado en eso... y es aquí donde tú intervienes".

- "¿Yo?".

- "Sí. Tú te encargaras de apresurar a Shaoran para que vaya a prepararse, y así él no tendrá oportunidad de estropear el plan" – sonrió segura – "Sakura tampoco sospechara nada pues el recepcionista le dirá que yo he pedido que la guíen hasta la habitación, y ella estará segura que es ahí en donde va a encontrarse conmigo".

- "¿Alguna vez te he dicho que tienes un lado oscuro que espanta?" – bromeó él.

- "Todo el tiempo.." – respondió sarcástica.

- "¿Sabes que vas a meterte en graves problemas por esto?.. Kaory no descansara hasta arrancar tu cabeza cuando se vea así de humillada".

- "¡Que lo intente!" – frunció el ceño – "¡no le tengo miedo!, y esto es solo un poco de lo que se merece pues además de ser una pequeña venganza personal, también quiero corregir la injusticia que Kaory cometió con Sakura y toda su familia... mira que ellos se han esforzado más que nadie en encontrar indicios y pistas que nos puedan guiar hasta el documento que guarda el secreto de la profecía, y la señorita perfección decide excluirlos de la reunión del Concilio Japonés como si ellos fueran unos don nadies que no tienen derecho a estar presentes".

- "En eso tienes razón." – el joven la apoyó – "No te preocupes, con mi ayuda no hay posibilidades de que algo salga mal en tu maravilloso plan" – la consoló con una sonrisa y con una leve caricia en la espalda.

- "Bien, de eso aún tengo mis dudas, mira que lo pensé mucho antes de decidirme a incluirte en mi plan... tenía miedo de que estropearas todo" – rió.

- "¡¡Oye!!".

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Más que ajenos al plan del que dentro de poco serían victimas, los jóvenes ex Card Captors mantenían un silencio sepulcral desde hacía ya varios minutos.

Shaoran trataba de concentrarse en la carretera para no causar un accidente automovilístico fatal, pero la tarea cada vez se hacía más difícil, y es que tener a la hermosa muchacha tan cerca le hacía revivir acontecimientos que sería mejor olvidar.

Sakura no lo estaba pasando mejor que él. Los nervios y la vergüenza no la habían abandonado desde que el joven extranjero se presentó en su casa para cancelar la cita que.... es decir, para cancelar el encuentro que habían planeado meramente por trabajo.

La Maestra de las Cartas, había perdido la capacidad de actuar con normalidad frente a Shaoran desde la fiesta de Navidad hace cinco días... ¿la razón?, bien, trataba de no pensar mucho en ello, aunque el problema era que en lo único en lo que podía pensar era en esa bendita fiesta.

Xiao Lang mantenía la misma actitud que Sakura. El joven había reunido toda su fuerza y autocontrol para tratar de actuar con la mayor naturalidad del mundo, pero lo cierto era que él estaba igual o más afectado que su bella acompañante.

Como si las mentes fueran una sola, los jóvenes hechiceros empezaron a hurgar en sus propios recuerdos con una sincronización increíble. Acomodándose un poco más en sus respectivos asientos, los dos relajaron el cuerpo y dejaron volar sus pensamientos a aquello que tan fervientemente deseaban no recordar...

Un muérdago flotaba mágica y misteriosamente sobre sus cabezas dando la impresión de no querer alejarse. En vez de buscar al autor de ese acto y de percatarse si alguien más podía descubrir al objeto volador, Shaoran Li solo se ocupó de regresar su atención al rostro de su acompañante.

Sintió la penetrante mirada del chico chino sobre ella, y el corazón que segundos antes se había detenido de la impresión, esta vez empezó una loca carrera dentro de su pecho. El apuesto joven la estaba viendo con demasiada fijeza, ansiedad y emoción a la vez; que en un momento se sintió perdida entre sus pozos ámbar ¿qué es lo que estaba sintiendo?. Contra su voluntad, su cuerpo pareció pegarse más al del muchacho y aún manteniendo la mirada de Li, notó como éste se inclinaba levemente pretendiendo alcanzar su altura...

Su corazón dio un vuelco y su mente dejó de trabajar ¿acaso él iba a besarla?.. ¿lo haría?.. ¿la besaría?...

Cada vez veía más cerca el rostro del muchacho, curiosamente, no pensaba en apartarse sino más bien se sentía impaciente y no veía la hora en que Shaoran completara lo que claramente era su intención.

Xiao Lang tampoco tenía muchas ganas de razonar en esos momentos, la sensación de que estaba cometiendo un grave error, era tan fuerte como el ferviente sentimiento de saber que no había hecho algo más correcto en toda su vida. Si esto era un sueño, él no quería despertar por nada del mundo... la cercanía de la bella joven parecía embriagarle de pies a cabeza, ya ni siquiera estaba seguro de que estuviera pisando tierra firme... así de perturbarte era el aroma de ella.

Sakura sintió el tibio y dulce aliento de Li en su rostro a medida que acortaba distancia, ya faltaba poco para que la chica tocara el cielo con las manos. Repentinamente, en la cabeza de la hechicera no quedaba espacio para nadie que no fuera el hombre que tenía frente a si... no había Touya, no había padres, no había amigos, no había muérdagos voladores, no había nada... absolutamente nada.

Cuando parecía que aquel eterno momento no podría ser interrumpido por nadie, fueron unas risas infantiles las que parecieron traer a los perdidos jóvenes a la realidad.

Yui, que no había parado de corretear por toda la casa con sus compañeros de juegos, había tomado la pista de baile como nuevo lugar de carreras, el grupo de infantes se colaba entre las personas y rodeaban a las parejas de baile con la intención de escapar de algún compañero que atentara con tocar alguna parte de su cuerpo mientras replicaba un "tu la llevas".

Sakura y Shaoran regresaron al mundo real cuando las risas de los niños que los rodeaban y que trataban de esconderse de otros, fueron demasiado evidentes como para ignorarlas. El divertido grupo de jocosos pequeños, dio un par de vueltas más alrededor de la pareja, antes de correr despavoridos hacia otro escondite.

Los constante parpadeos de la joven mostraron turbación, mientras se daba cuenta de que sus suaves movimientos de baile habían cesado. Shaoran parecía igual de confundido, y armándose de valor optó por buscar los ojos de su acompañante, que de repente, le parecían estar demasiado cerca.

Una enorme ola de vergüenza y arrepentimiento azotó a los dos hechiceros que, después de verse atacados por un furioso sonrojo, aumentaron distancia entre sus rostros y desviaron la mirada hacia cualquier cosa que pareciera interesante. Después de un par de segundos de silencio, un vacilante Shaoran aventuró un par de palabras.

- "Lo siento.." – fue lo único que se le ocurrió decir para tratar de repara su falta de conciencia.

Ella saltó un poco al escuchar su voz, pero supo reaccionar.

- "No tienes por que.." – repuso suavemente.

Muy lentamente, los dos muchachos se atrevieron a volver a cruzar sus miradas, pero esta vez, trataron de buscar comprensión en el otro. Sakura le sonrió débilmente al jefe del Clan Li, y éste correspondió a su gesto. Dándose cuenta que los dos aún seguían en una postura de baile: las manos de ella rodeando el cuello de él, y las manos de él tomando su cintura.... la ex Card Captor sugirió volver a empezar la danza que hacía un par de minutos sostenían sin problema. Él estuvo de acuerdo con la propuesta.

- "¡Hay Dios!, casi lo olvido... deberíamos quitar ese muérdago que..." – la de ojos verdes se interrumpió cuando al alzar la vista, se dio cuenta de que el muérdago flotante ya no estaba ahí.

- "No est" – Shaoran corroboró cuando él también levantó su rostro en búsqueda del mismo objeto.

La velada continuó un curso normal para los personas que no tenían una ensalada de sentimientos confusos, pues claro está que ni Sakura ni Shaoran volvieron a ser los mismo desde el incidente. Los comportamientos extraños entre ambos fueron notados al instante por aquellos que poseían una personalidad extremadamente observadora e intuitiva, entre ellos: Eriol y Tomoyo (que habían sido testigos en primera fila del incidente), y por supuesto que Kaho y Yukito.

La mansión Kinomoto se fue quedando cada vez más vacía, hasta que el turno de marcharse le llegó al grupo de amigos de los dueños de la casa.

Shaoran, que se encontraba esperando en la puerta de la casa por su prima y sus amigos, observaba en la distancia como éstos se despedían de los padres de Sakura. La ex Card Captor y Tomoyo, acompañaron a Li hasta la puerta y le hicieron compañía hasta que sus acompañantes se reunieran con él, pero la amatista tuvo que retirarse cuando Mei Ling le hacía señas desde lejos para que se acercara.

- "Discúlpenme un momento, me parece que Mei Ling requiere de mi presencia" – se excusó la joven antes de dejar sola a su hermana con el hechicero.

Era como si el silencio entre ellos fuera la mejor forma de evadir cualquier otro error que pudieran cometer, aunque Sakura pareció dejar de lado esa estrategia cuando se dirigió al muchacho.

- "Espero que hayas pasado un agradable velada, Shaoran" – replicó ella con suave voz.

- "He.. s-sí, fue una excelente fiesta, muchas gracias por la invitación".

- "No hay de que..".

Cuando la Maestra de las Cartas sonrió de manera dulce y clavó sus espléndidos ojos verdes en él, Xiao Lang supo que no podría contenerse por mucho tiempo... así que tomó la opción que le había sido más efectiva desde que era un niño: huir.

- "Discúlpame un momento, Sakura... iré a pedirle al mozo que traiga mi vehículo" – se volvió para escapar.

- "¡Shaoran!".

Apenas dio dos pasos, cuando el llamado de la mujer lo detuvo. Li se dio la vuelta nuevamente y notó como la joven se acercaba hasta él.

Sakura no tenía conciencia de lo que estaba a punto de hacer, lo único que sabía era que tenía que calmar de alguna manera a esas voces dentro de su cerebro que la perturbaban, así que conservando ese valor que se había apoderado de ella por unos segundos, la chica se colocó frente a él, se puso de puntillas, apoyó sus manos en los hombros de Shaoran para tomar más impulso y le dio un beso en la mejilla.

El jefe del Clan Li estaba frío ante semejante acción, estaba por demás decir que no se lo esperaba. A pesar del shock que le provocó el beso de la joven, Shaoran no pudo dejar de disfrutar de lo suavidad de sus labios sobre su mejilla y del sutil roce de su delicado cuerpo contra el de él.

La hechicera terminó el contacto apartándose lentamente y observando fijamente el apuesto y cercano rostro de su amigo – "Feliz Navidad" – le susurró, para después sonreírle y retirarse rápidamente en un gesto tan rápido como inesperado.

Shaoran salió de su asombro y se encontró a si mismo confundido y desconcertado, por un momento parpadeó aturdido antes de observar como la joven que segundos antes lo había besado, llegaba hasta donde estaba Tomoyo con Mei Ling.

A los pocos minutos, Li se vio en la obligación de actuar con naturalidad cuando sus amigos llegaron hasta él, listos para partir.

El flash-back de ambos, terminó como siempre: con una confusión y un rostro teñido de rojo.

Shaoran sacudió la cabeza regañándose una vez más por su actitud, observó de reojo a su acompañante sintiéndose culpable de hacer sentir incomoda a Sakura con su terquedad. Diablos, esto tenía que terminar ahora, no podía seguir comportándose como un idiota. El silencio tenía que terminar.

- "¿Y que piensas hacer con Mei Ling?" – su pregunta rasgó el aire.

Ella titubeó al verse tomada por sorpresa.

- "D-Dijo que quería que la acompañara al centro comercial, habló de hacer algunas compras" – respondió y aprovechó para agradecerle el favor que le hacía al reunirla con la joven china – "a propósito, muchas gracias por tomarte la molestia de llevarme hasta ella".

- "Ni lo menciones. Me pareció una buena idea que Mei Ling pensará en reunirse contigo en el lugar de la reunión del Concilio, eso me dio la oportunidad de hacerles un favor a las dos y de alguna manera compensarte por la cancelación de nuestra... reunión de trabajo".

Ella se sonrojó levemente – "Ya te dije que no tienes de que preocuparte, yo entiendo que tienes muchas responsabilidades que cumplir como Jefe de tu Clan" – sonrió tímidamente.

- "Muchas gracias por tu comprensión." – él también sonrió – "Bien, ya hemos llegado" – anunció, al tiempo que le hacía una seña a la chica para viera por la ventana

El auto se detuvo y Sakura observó un enorme y elegante edificio, un hombre con uniforme se encontraba frente a la entrada y cuando notó que el vehículo se estacionó, se apresuró a abrir la puerta para ella.

- "Buenas tardes." – el hombre uniformado saludo a los dos jóvenes – "Bienvenidos" – con un gesto cortés, los invito a continuar hasta la entrada.

Sakura estaba fascinada con el interior del edificio, el lugar estaba perfectamente decorado y parecía tan limpio que le pareció que si tocaba algo lo ensuciaría al instante.

- "Buenas tardes, señor" – otro hombre vestido de manera formal, se acercó hasta Shaoran – "lo estábamos esperando.." – luego se dirigió a Sakura – "usted debe ser la señorita Kinomoto".

- "Sí soy yo, ¿cómo lo sabe?" – ella se sorprendió. Shaoran también parecía confuso.

- "La señorita Mei Ling me dio instrucciones para guiarla hasta la habitación" – sonrió con amabilidad – "si gusta seguirme..".

Ella comprendió y asintió con confianza y se disponía a despedirse de Shaoran cuando alguien la interrumpió.

- "¡Xiao Lang!.. ¡ya era hora!, pensé que te habías perdido" – un animado Lung se presentó frente a los hechiceros – "¡oh, pero que gusto verla, señorita Sakura!" – estrechó la mano de la joven con afabilidad, para después regresar su atención a su amigo – "bien, creo que ya es hora de que vayamos a prepararnos, Eriol ya está aquí y solo faltabas tú para poder dar comienzo a esto... mira que es muy tarde" – empezó a empujarlo por el pasillo.

- "Espera, Lung.." – el aturdido muchacho, intentó protestar – "tengo que despedirme de Sakura, ella...".

- "Ella estará bien, Mei está esperándola ¿no?... vamos, nosotros tenemos mucho que hacer" – siguió arrastrándolo – "¡¡Nos vemos!!" – el joven agitó su mano en señal de despedida.

Una pequeña gota se deslizaba por la cabeza de la mujer cuando los dos hombres desaparecieron ¿qué había sido eso?.

- "Señorita..." – el encargado de escoltarla, volvió a llamar su atención.

- "¡Ah sí!, discúlpeme" – se excusó.

Sin imaginar lo que le esperaba, Sakura se dispuso a seguir a su guía hasta una habitación en la que ella creía, encontraría a Mei Ling.

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Ella estaba segura de que este encuentro sería desastroso.

Era increíble como un instante de mala suerte, podía llegar a tener el potencial de causar innumerables catástrofes en un solo día... y es que Nakuru Akizuki no podía estar más mortificada por ello.

La guardiana había recibido un susto de muerte cuando la fuerte voz del doctor reveló su presencia frente a la entrada. Lo peor del caso, era que Touya había alcanzado a escuchar la petición que Nakuru le hacía a Yukito, con respecto a guardar el secreto de la vida amorosa de su mejor amiga. Sobra decir que el galeno armó un escándalo del demonio, y que con la fuerza de su temperamento trató de presionar a Nakuru para que le contara todo lo que sabía respecto al asunto... pero ella se había negado a hablar. Después de eso, la situación se complicó.

Averiguando que el maestro y la modelo se dirigían al templo Tsukimine a encontrarse con Kaho, Touya supo que esta era su oportunidad de incluirse en ese viaje y aclarar las cosas de una vez por todas y personalmente, con la protagonista de toda ésta novela.

Cuando llegaron a Tomoeda, para ser más específicos, al templo de Kaho, Nakuru formó un berrinche terrible y se rehusaba a bajar del automóvil.

- "¡No lo haré!" – volvió a aclarar firmemente, rechazando una vez más la mano que Yukito le ofrecía para bajar del auto – "no me moveré a menos que él" – señaló al doctor de manera muy fea, mientras continuaba – "regrese a Tokyo y olvide la idea de molestar a Kaho".

- "¡Déjate de tonterías, Nakuru!!.. voy a hablar con ella, te guste o no" – Kinomoto refunfuñó a punto de perder la paciencia – "será mejor que nos vayamos, Yukito" – se dirigió a su mejor amigo – "cuando quiera bajar del vehículo lo hará, de nada sirve que sigamos aquí solapando la terquedad de ella" – repuso serio.

Yukito suspiró desganado, era muy difícil mantener la imparcialidad cuando la guardiana y el galeno estaban siendo igual de irracionales.

- "Nakuru, por favor..." – el maestro lo intentó una vez más para desagrado de Touya, que empezó a lanzar más maldiciones en voz baja.

Aunque era endemoniadamente difícil ignorar el tono dulce y la mirada preocupada y suplicante de Tsukishiro, la modelo reunió toda su fuerza de voluntad para mantenerse firme.

- "Discúlpame, Yukito... ésta no era mi intención al traerte aquí, es decir, causarte este mal momento" – volvió a lanzarle una acusadora mirada al doctor – "pero es que Touya no quiere entender y... ¡diablos!!" – Nakuru se apresuró a bajar del automóvil cuando vio que el moreno (después de un suspiro exasperado) empezó su camino hasta las numerosas gradas del templo que lo llevarían hasta Kaho.

La forma falsa de Yue, se dispuso a seguir a su amiga para tratar de apaciguar los nervios y la molestia que la chica estaba sintiendo.

- "Nakuru, trata de tranquilizarte" – le dijo, colocándose a su lado al tiempo que empezaban a subir hasta el templo – "nada de lo que está pasando es tu culpa, tú no podías saber que Touya iba a llegar justo a casa para escucharte decir lo que menos querías revelar".

- "Kaho va a pensar que yo ando por ahí contándole a todo el mundo sus intimidades" – replicó – "además de que estoy segura que Touya va a hacerle pasar un desagradable momento a causa de sus desbocados celos.. ¡rayos!! ¿cómo fue que todo esto pasó?" – se lamentó por enésima vez, al tiempo que se concentraba en subir bien las gradas y no perder el equilibrio y finalmente quebrarse el cuello.

- "Te entiendo. Sé que Touya está cometiendo un grave error al actuar de esta manera, pero tienes que darte cuenta que causarle a Kaho otra escena desesperada, no va ayudarla en nada" – trató de hacerla entrar en razón.

En ese momento se terminaron los escalones, Nakuru se volvió a su interlocutor y vio directo a esos ojos color miel claros que parecían tener una mezcla de tenues destellos amarrillos.

- "Tienes razón..." – dejó escapar un suspiro cansado – "sé que mi actual estado nervioso no le hará bien a nadie, pero... lo que sucede es que estoy muy preocupada, y me siento un poco culpable".

- "No tienes porque" – él sonrió consolador.

Nakuru respondió al gesto para después buscar con la mirada al doctor, desafortunadamente, la guardiana solo encontró a varias personas trabajando en la decoración del lugar, ampliando su extensión de búsqueda, también pudo distinguir uno que otro pequeño kiosco que contenía alguna atracción que correspondía a la ocasión.

- "Genial, lo hemos perdido" - dijo sarcástica – "¿qué vamos a hacer ahora?... habrá que buscar en cada rincón de esté lugar, ella podría estar en cualquier lado, y Touya podría encontrarla antes que nosotros, tenemos que apresurar el paso antes que..." – se detuvo abruptamente al sentir un contacto cálido. La joven bajó su mirada en búsqueda del causante de tan peculiar sensación... y encontró la mano del maestro entrelazada con la suya.

- "Lo encontraremos" – le susurró él, sin perder la sonrisa – "ahora, tranquila...".

Nakuru se halló a si misma incapaz de comprender como era que él lograba detener su parloteo de esa manera. Con un débil asentimiento ella se dejó guiar por Yukito, y los dos empezaron la marcha hacía ningún lugar en particular.

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Era como si de alguna manera, él supiera donde encontrarla.

La pequeña y encantadora laguna que era utilizada para leer tu futuro, fue el primer lugar en el que había buscado.. y por supuesto que ella estaba ahí.

La tenía frente a sí, sonriendo despreocupadamente y al parecer un poco sorprendida de su presencia.

- "Touya, que sorpresa" – replicó ella.

Él no respondió, en vez de eso, caminó hasta ella.

- "¿Vienes solo?" – dudó, empezando a sentirse un poco inquieta. Touya no tenía muy buen semblante.

- "Nakuru y Yukito también están aqu" – su tono seco, confirmaron las sospechas de Kaho. Algo no andaba bien.

- "¿A sí?, ¿y donde están?" – sonrió de nuevo.

Directamente al grano y olvidándose del concepto de la delicadeza, Touya le lanzó la pregunta:

- "¿Es verdad que estás saliendo con alguien?".

Ella parpadeó aturdida, más se mantuvo serena.

- "Se lo escuché sin querer a Nakuru cuando se lo comentaba a Yukito" – él agregó chasqueando la lengua – "entonces... ¿es cierto?".

El viento frío de diciembre azotó unos segundos antes de que ella hablara.

- "S".

Su respuesta fue tan segura, que el doctor frunció el ceño.

- "¿Y cuando pensabas decírmelo?".

- "¿Disculpa?" – se rió – "no sabía que tenía que mantenerte informado de todos los detalles de mi vida." – Kaho conocía demasiado bien al doctor como para empezar a sentirse ofendida por el tono de él – "Esto tampoco significa que pensaba mantenerlo en secreto, Touya... lo que estoy haciendo no tiene nada de malo, así que no tengo motivos para avergonzarme".

- "¿Cuánto hace que sales con el sujeto?" - el doctor actuaba como si no hubiera escuchado ni una palabra de lo que la pelirroja le había dicho.

- "¿Viniste a verme sólo para someterme a un interrogatorio?" – replicó tranquila – "si es así, será mejor que lo dejemos para otro día... hoy tengo mucho que hacer" – suspiró.

La distancia prudencial que mantenían los dos jóvenes, fue acortada por el galeno cuando éste tomó a la sorprendida maestra por los hombros.

- "Quiero saber la verdad, Kaho" – su voz sonaba firme, aunque su tono no había llegado a tener alto alcance.

- "Ya te la dije... yo..".

- "Realmente no has dicho nada, tan solo te has limitado a confirmar tu gran romance... dices que no tienes nada de que avergonzarte, pero tu actitud demuestra lo contrario" – poco a poco, Touya empezaba a perder los estribos – "¿qué es lo que escondes?, ¿acaso estás enamorada de ese hombre?.. ¿es eso lo que temes decir?" – sus ojos parecían contener tanto reproche, que ella se sintió dolida.

Antes de contestar, la hechicera se liberó de sus fuertes manos con un precavido movimiento – "Discúlpame Touya, pero creo que no voy a responderte ni una pregunta más. Mi vida privada es algo que solo me concierne a mí...".

- "¡¿Por qué estas haciendo esto?!!" –el enfado acumulado por Touya durante el día había encontrado una vía de escape en cuanto escuchó la respuesta de la mujer – "¡¿el enredarte ahora con un imbécil te ha vuelto intolerante??!".

- "Porque te conozco y porque sé que tu carácter te hace perder la cabeza, voy a pasar esto por alto" – replicó firmemente, sin dejarse intimidar por el aspecto iracundo del doctor – "pero no voy a permitir que vuelvas a faltarme el respeto de esa manera".

- "Vaya, parece que estás dispuesta a proteger a tu nuevo noviecito de quién sea..." – el sarcasmo era palpable en todo su ser.

- "¡¿Por qué estás comportándote de esta manera, Touya?!" – toda paciencia tenía un limite, y ella estaba a punto de perderla – "te juro que trato de comprender porque reaccionas de ésta forma, pero cada vez se me hace más difícil".

- "¡Claro, ahora estas tan cegada y embelesada con tu nuevo amor que en tu cabeza no hay lugar para nada más ¿no es cierto??!!" – estaba total y absolutamente furioso – "perdona por ofender al que sea tu novio o algo más ... ¡que ha de ser!!"

Los ojos claros se dilataron incrédulos ante lo que aquellas palabras significaban. Ella le miró en silencio, se le notaba la garganta contraída. La estaba humillando, la estaba ofendiendo profundamente. Y ella que había pensado que ya había tenido bastante que soportar ayer, cuando escondida había sido testigo del ataque furioso que el doctor había sufrido por los reclamos de Nakuru..

- "!Ya basta!" - replicó con una chispa de indignación y dolor en su mirada – "si viniste solo para cuestionar mis decisiones, que en todo caso no son de tu incumbencia, te agradecería que me dejaras sola".

- "¡¡Soy tu amigo, Kaho!" – sus ojos lanzaban rayos – "¡es lógico que trate de inmiscuirme en tu vida de alguna manera!!".

- "¡Exactamente!!" – ella asintió – "eres mi amigo... solo eso" - el médico parpadeó desconcertado – "aunque ahora mismo no te estás comportando como uno, entiendo lo que quieres decir, pero tu actitud es completamente irracional ¿por qué, Touya?... ¿acaso tu enfado tiene algún otro motivo? ¿lo tiene?".

Por un instante se percibió hasta el silencio latiendo entre ellos.

- "Eso pensé..." – Kaho suspiró con cómica resignación – "bien, ya que no hay nada más que decir.... por favor déjame sola" – murmuró.

Touya apretó los dientes pero se dio la vuelta para alejarse de ella. Sentía una gran impotencia y sus puños contraídos eran la prueba contundente de ello.

Al instante en que el médico se marchó, Kaho trató de respirar profundo y recuperar las fuerzas que parecía haber perdido después de la discusión. La maestra caminó hasta poder apoyarse en un árbol, ahí recostó su frente y se sintió aún más desolada... Touya había guardado silencio cuando ella le preguntó si había alguna otra razón que explicara su comportamiento, lo que solo significaba una cosa...

- "¿Kaho?".

Una suave y preocupada voz sonó a sus espaldas. La hechicera se volvió para encontrar a tres pasos al bonito rostro de Nakuru lleno de una mortificación evidente. Ninguna de las dos dijo nada más... la pelirroja permitió que la modelo se acercara y entonces Kaho se dejó llevar y en un impulso incontrolable, le echó los brazos al cuello para buscar consuelo en un abrazo.

Nakuru no emitió sonido alguno, tan solo dejó que su mejor amiga la estrechara fuerte. No había llanto, pero ella sabía que sí mucho dolor.

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- "¡¡¿Qué está diciendo??!".

- "Ya se lo dije, señorita... no puede pasar" – el hombre trataba de ser amable con la joven, a pesar de sus groserías y de su falta de consideración para hablarle.

- "¡Usted no puede negarme la entrada!!" – ella estaba colérica – "¡¿¡Acaso no sabe quién soy yo?!?!... soy Kaory Narazaki, líder del Clan Narazaki de Japón, uno de los clanes más importantes de éste país y del circulo mágico del mundo".

- "Sí, bien... usted podrá ser todo eso que dice pero la reunión de Jefes ya a dado comienzo... todos los que debían estar presentes han llegado y naturalmente ya no se permite el ingreso de nadie más" – replicó, sin perder su tono amable.

- "¡¿Cómo que todos los invitados están presentes?!... ¡está reunión no puede dar inicio si falta algún miembro importante de la misma...!".

- "Exactamente. Todos los convocados están aqu".

- "¡Eso es imposible!.. ¡obviamente yo no estoy presente, y yo soy la novia del Jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente!!" – declaró enérgica, pensando que con esa simple y verdadera revelación el hombre se asustaría y se tiraría a sus pies rogando una disculpa y pidiendo misericordia por su patética vida... pero para sorpresa de Kaory, nada de eso pasó.

- "Me parece que está confundida, señorita" – el hombre trató de reprimir una risa. Definitivamente la "dama" se había vuelto loca – "la novia del señor Li, llegó junto con él hace unos 20 minutos... la señorita Kinomoto y él se encuentran ahora mismo en reunión de Concilio".

Un par de segundos fueron tomados para tratar de asimilar las palabras...

- "¡¿¿PERO QUE DIABLOS ESTÁ DICIENDO!!?" – el estallido hizo temblar el edificio. ¿Había escuchado lo que realmente había escuchado?.. ¿Kinomoto? ¿novia del señor Li? – "¡si esto es una broma, le aseguro por la vida de su madre que lo va a pagar con sangre!!".

- "Yo no bromeo con asuntos serios, señorita" – se mantuvo sereno pero obviamente ofendido por el comentario.

- "¡Pues bien, le informo que aquí ha habido una equivocación la novia de Shaoran Li soy yo, así que le exijo que me deje pasar a la sala de juntas para aclarar todo esto!!".

- "Disculpe, pero eso es imposible" – le dijo firmemente

Narazaki sentía la cabeza palpitarle como nunca en su vida ¿qué demonios había hecho esa desgraciada chica para engañarlos a todos?... definitivamente se había buscado un GRAN problema por esto.. nadie, absolutamente NADIE engaña y humilla a Kaory Narazaki de esta manera.

- "¡¡Está bien..!" – gritó exasperada – "¡esto aún no ha terminado!!" – con una última mirada de odio hacia el pobre hombre, Kaory camino hasta la elegante sala de espera del primer piso, obviamente, dispuesta a esperar a que la reunión llegara a su fin para luego abordar a su novio y a la pequeña rata de ojos verdes.

El tiempo pasó rápidamente... bien, no para la chica de ojos violeta que se hallaba esperando con un no muy bonito semblante en su rostro. Cabe mencionar, que la tarde tampoco había sido demasiado generosa con Shaoran, al que la presencia de Sakura lo tenía un poco turbado... él era un joven responsable y lleno de carácter por lo que después de la sorpresa inicial (sufrida por el descubrimiento del suplanto de su novia), un par de tartamudeos, confusiones y enfados, se dedicó a dirigir la reunión del Concilio como Dios manda.

Sakura era la persona más mortificada de todas. Luego de ingresar a la habitación en la que supuestamente se encontraría con Mei Ling, la joven Kinomoto fue atacada por un par de doncellas que la vistieron (sin escuchar las objeciones de ella y mucho menos poniendo atención a sus preguntas) con lo que era un traje ceremonial chino. Su entrada a la sala de juntas fue toda una conmoción, todo los presentes esperaban ver a la novia del Jefe del Concilio, pero en su lugar estaba una hermosa y avergonzada joven.

Al ver que su amigo había quedado perplejo y los Jefes de Clanes esperaban una explicación, Lung se apresuró a aclarar que la joven Narazaki no estaría presente, pero que en su lugar había mandado a la señorita Sakura Kinomoto... al mismo tiempo, el muchacho de cabello negro no perdió la oportunidad para poner en claro los poderes mágicos que adornaban a la muchacha, habló de su excelente estatus como hechicera y dio crédito a toda la ayuda que ella y sus amigos habían prestado a la investigación de la profecía.

Eriol no había dejado de sonreír ante la escena. Mientras él y Lung esperaban a que Shaoran estuviera listo para la reunión, Sheng se tomó la tarea de contarle todo lo relacionado con el plan de Mei Ling... la reencarnación del Mago Clow no dudó en suponer que la situación se convertiría en una extremadamente divertida, y eso lo complacía sobremanera.

Al parecer la explicación de Lung había bastado para convencer a los Japoneses presentes, los Jefes de Clanes se veían muy complacidos y alabaron a la novia de Li por su excelente elección al pensar en una persona tan competente y poderosa como la señorita Kinomoto para sustituirla. ¡Si tan solo supieran la verdad!!.

La reunión llegó a su fin y la concurrencia empezó a abandonar el salón, Sakura no parecía tener intención de levantarse de su asiento, aún estaba un poco turbada y tenía miedo de cometer alguna imprudencia así que mejor esperó a que la gente despejara la zona para después poder salir corriendo si fuera necesario. Cuando solo quedaron Shaoran, Eriol y Lung en el lugar, ella supo que era el momento de ponerse de pie.

- "¡Muy bien, Sakura!" – Eriol sobresaltó a los presentes – "déjame felicitarte por tu excelente desenvolvimiento en la reunión, en verdad que manejaste muy bien la situación" – rió.

- "Yo... yo.." – ella no podía crear una frase completa, Shaoran tenía sus ojos clavados en los suyos y eso hacía todo más difícil – "yo... lo siento mucho" – suspiró por fin.

- "No tienes porque.." – la serena y seria voz de Li, replicó – "nada de lo que pasó fue tu culpa, de eso estoy completamente seguro" – le lanzó una reprobatoria mirada a Lung y a Eriol. Éste último se defendió.

- "Oh no, a mí ni me veas.. por mucho que me hubiera gustado participar yo soy inocente de todo cargo, todo lo sucedido también fue una sorpresa para m" – el de enigmáticos ojos azules sonrió.

Sabiendo que los reclamos vendrían tarde o temprano, y decidiendo que los quería más tarde que temprano, Lung realizó su jugada – "¡Creo que yo iré a cambiarme, quiero llegar a casa lo más pronto posible me muero de hambre y ya es hora de cenar... ¿me acompañas Eriol?" – empezó una rápida salida de la sala.

- "Con permiso..." – el joven inglés apenas podía contener la risa – "te esperaremos abajo, Xiao Lang" – anunció antes de desaparecer tras la puerta.

Solo bastó unos segundos para que Sakura aprovechara el que se hallaran solos para disculparse una vez más.

- "Realmente siento mucho haberte ocasionado tantas molestias, Shaoran" – replicó con suavidad – "no sabes lo mal que me siento por haber irrumpido así en tu reunión...".

- "Ya te dije que no tienes de que disculparte.." – respondió él mirándola con afecto – "además, no hay nada que lamentar... es decir, nada pas".

- "Aún así... no puedo evitar sentirme avergonzada.. yo.. tomé un lugar que no me corresponde ¡¿qué dirá tu novia cuando se entere de esto?!!".

- "Ella comprenderá que no fue tu culpa, deja ya de mortificarte por favor" – trató de consolarla y se acercó hasta ella.

- "¡No puedo!.. ¡hay Dios ¿cómo me metí en este lío?.. ¡ni siquiera puedo verte a la cara sin desear que me trague la tierra!" – empezó a decir atropelladamente, alterándose un poco – "¡en verdad lo siento mucho, Shaoran!".

- "Hey, hey... está bien" – el joven la tomó de los hombros para parar sus torpes movimientos – "no estoy molesto contigo, Sakura... te lo juro, todo está bien" – la voz del joven chino sonó súbitamente cálida y muy cerca.

La maestra de las Cartas alzó la vista.

Súbitamente ella notó los ojos del joven clavados en su rostro... un momento... ¿por qué repentinamente veía aquellos ojos ámbar tan cerca?. Sintió entonces aquel mismo pánico que la aquejó en la fiesta de navidad cuando había notado el muérdago flotando sobre sus cabezas.

Repentinamente sentía como si toda la habitación hubiera desaparecido....

Al joven le pasaba lo mismo. En su mente solo estaban los verdes ojos de Sakura y su encantador semblante desconcertado.

- "Todo esta bien..." – volvió a murmurar él.

- "¿Todo está bien?" – pensó asustada. No sabía por que, pero le parecía que las palabras del muchacho iban dirigidas para calmar el miedo de ambos.. ¿lo que estaban a punto de hacer estaba bien?.

El corazón de Shaoran empezó a latir furiosamente bajo su pecho y súbitamente sintió que casi no podía respirar...

Estaba perdiendo la razón. Solo eso explicaba porque al observar un par de insignificantes segundos los ojos de la chica, un incontrolable impulso de acercarse lo dominaba por completo... bien, tampoco podía descartar el hecho de que el sólo tocar los hombros de la muchacha le hacía reaccionar de modo inesperado.

Sakura notaba la sangre palpitándole en la cabeza, tenía las mejillas totalmente sonrojadas y el miedo parecía esfumarse al tiempo que el joven acercaba su rostro al de ella.

Sin saber como ocurrió todo... sus labios se encontraron.

Fuego. Dulce fuego.

Eso era lo único de lo que él estaba seguro al tener presionados sus labios contra los de ella. Tentativamente al principio, Shaoran le dio tiempo para que lo apartara y probablemente le diera una bofetada por su atrevida reacción. Pero nada de eso llegó.

Y todo fue demasiado bueno para ser verdad. ¡Dios!!, sabía que cuando todo terminara no sabría como manejar la situación. Pero eso era luego y esto era ahora... él pensaría en las consecuencias después. Todo pensamiento coherente desapareció de su mente cuando se concentró en hacer magia con su boca. Empezó a masajear gentilmente los labios de ella logrando mandar agradables descargas eléctricas por toda su espina dorsal... ¡diablos!!, ella era endemoniadamente deliciosa.

Cuando todo comenzó, Sakura no respondió en absoluto... pero eso despareció rápidamente cuando se dio cuenta que el no hacer nada la estaba matando. El urgente sentimiento de corresponderle era demasiado fuerte para soportarlo, así que dejando escapar un suspiro se dejó llevar. Y el beso alcanzó un peldaño más...

Lentamente, Shaoran deslizó sus manos por los hombros de la muchacha hasta que aterrizaron en su fina cintura, ella tampoco dudó en enredad sus brazos en el cuello de él, logrando con eso que el joven la presionara con urgencia contra su cuerpo. Y entonces su lengua le invitó a conocer la suya.

El tiempo no era ya más una barrera, de hecho, nada podía interponerse entre ellos ahora... era tan grato el sabor que encontraban el uno en el otro, que el deseo de no dejar ningún secreto escondido entre sus bocas era cada vez más fuerte.

Shaoran se separó de ella momentáneamente para recuperar su aliento, inmediatamente sintió que una parte importante de su alma se había perdido cuando su boca dejo la de Sakura. No queriendo sentirse más así, volvió encontrarse con los labios de ella capturando la esencia del mejor regalo que el cielo le hubiera dado en la vida.

Ella era demasiado dulce, demasiado maravillosa para alejarla.

Sakura no sabía como parar, no sabía cuando parar, ni siquiera sabía porque debería de parar. Ella podría seguir así durante horas y nunca sentirse satisfecha.

Lo que ninguno de los dos pudo haber imaginado era que Kaory Narazaki se dirigía a la sala de juntas con paso decidido, dispuesta a enfrentar a la chica de ojos verdes y desahogar su enojo con ella.

Notas de la Autora: Creo que me he pasado de la raya.. ¿ya notaron lo endemoniadamente largo que salió este capítulo?.. bien, sé que a algunos les habrá gustado y a otros no les causó ninguna gracia... mil disculpas a todos aquellos que no pudieron evitar el estrés con tan larga lectura uu

¿Y bien? ¿qué les pareció el capítulo?.. hoy pasamos de emociones que para que recordar!!, finalmente nos enteramos de que fue lo que pasó en la bendita fiesta navideña... no pasó mucho claro y para aquellos que quisieron matarme después de haber leído el flash back de nuestros amigos, seguro que ahora quieren besarme XD... en fin tengo que confesar que me siento muy bien después de ésta actualización, pues para aquellos que son fieles a esta historia habrán notado que esta vez no he tardado mucho en subir capítulo ¡¡felicidades a mí!! -

Bien, quisiera comentar muchas cosas pero creo que no terminaría.. mejor voy a dejar que sean ustedes los que me comenten a mí... por qué con éste pedazo de 1,000,000 páginas habrá algo que decir ¿verdad? XD

Undine: Sé a lo que te refieres, y es que a veces tardo tanto en actualizar que hasta yo me pierdo ¡gracias por seguir leyendo!.

Perla: ¡¡Rayos! ¡Me encantan tus reviews!! XD no sólo son largos, divertidos y agradables, sino que también ayudan a esa musa inspiradora que a veces no quiere trabajar, estoy muy contenta de que el capítulo anterior te haya gustado tanto... seguro que éste no será la excepción Tienes razón, Eriol y Tomoyo se divierten en grande .. y sí, Touya es un cabeza dura uu pero supongo que algunos hombres no pueden evitarlo XD si supieras todo lo que se les viene a nuestra piña colada de personajes ¡no lo creerías!!. Mil gracias por estar tan pendiente de la historia, las porras extras nunca están demás ¡gracias!!.

Nicole: Mi actualización fue más rápida esta vez ¿no estás orgullosa de mi?... tengo que decir que todos tus comentarios me animaron un chin... - dale mis saludos a tus amigas de salón y mil besos por sus porras. Por supuesto que me encantaría ponerme en contacto contigo ¿no recibiste mi correo?... espero que sí nnU ¡gracias por tus reviews! ¡son de lo mejor!.

Liliana: ¡No sé que haría sin mi Lily personal!!.. morir supongo XD mira que nunca dejas de estar pendiente de mí ¿cómo le haces?... sé que no debe ser nada fácil llevar tu vida normal y al mismo tiempo ayudar a esta humilde escritora a que no se desanime ¡gracias por tus ánimos, amiga!!.

MoonHikaru: Jajajajaja eso estuvo muy bien... tomaré en cuenta lo del cartel de prófuga cuando los lectores me secuestren por arruinarles la vida XD ¡gracias por el apoyo!. ¿Cómo? ¿que si sé quien eres?.. bien, no quiero equivocarme y confundirte con alguien más, pero de casualidad ¿no eres mi amiga Lesly?... bueno, si no eres tú ¡perdón por la confusión!! U.. pero ten en cuenta que no dejaste muchas pistas de tu identidad, aunque tengo la sensación de que eres Lesly.

Aleirbagpotter: Te doy la completa razón.. ya era hora de que actualizara, pero éste capítulo no tardo tanto así que espero que eso recompense un poco la espera anterior ¡gracias por el review!.

Dernix: Imagino que tu trabajo no ha de darte tregua.. pero no sabes lo que significa para mí que te tomes el tiempo de escribirme un review, sin tus comentarios esta escritora no sería la misma ¡gracias! Y quien sabe quizá y un día de estos tengamos la oportunidad de platicar nn.

Mariana: Contigo mantengo una correspondencia bastante seguida, así que tu eres una de las pocas personas que sabe como es la vida loca que tengo - espero que las clases no te estén absorbiendo demasiado, porque mira que no sé que haría si te llegaras a desintegrar!!.

Kaoru: Amiga!! No sabes como mantengo la esperanza de encontrarte cualquier día de estos, no te preocupes que no desistiré Bien, concuerdo contigo: Kaory debería morir pronto, aunque claro que eres bienvenida de opinar o sugerir alguna muerte.. emmmh un tanto dolorosa. En fin, gracias por el review!!.. ah! Ya noté que publicaste tu historia de Card Captor en Hispafics.. yo ya cumplí y te dejé un pequeño mensaje, y de paso una pequeña amenaza para que lo continúes ¬¬

Celina Sosa: ¡Ya actualice, Celina!!.. aunque supongo que ya te diste cuenta de eso nnU ¿y que te pareció?... sigues teniendo ganas de matar a Touya (si es así, yo me apunto también)... y que tal Sakura y Shaoran ¿no fue hermoso?.

Azkaban: ¡Pero si es mi escritora preferida!! XD que rato más divertido el que nos pasamos el otro día... no podía parar de reír.. ¡me haces feliz!!.. supongo que es una cualidad innata en ti Recuerda que yo soy la primera en la lista (después de tus padres, claro) para recibir pronto ese libro que seguro en algún par de años logras escribir ¡mil gracias por los halagos!! ¡besos, amiga!!.

(espero que no se me haya quedado nadie)

Y millones de gracias a todos los que leen la historia...

Como siempre, sus comentarios, felicitaciones, tomatazos, críticas, etc.. pueden dejarlas en un review o en todo caso, escribirme personalmente a: o

Ah! Bueno, no sé si la próxima actualización será muy pronto pues tengo mis otros fics varados y no puedo dejarlos así uu

Hoy no habrá adelanto del próximo capítulo ¿para qué? ¿no quiero quitarle la emoción?

Nos leemos pronto!!

Saito Ryuzaki