-¿Qué ocurre Ana?
-¿Quieres jugar?
-Ya no existe- ella me mira
-¿Ya no existe?- abro la puerta y ella se lleva una mano a la boca
-Christian- sus seis retratos, el anillo de compromiso y el pequeño florero con una rosa blanca marchita ocupan ahora la habitación
-No tenía sentido seguir teniéndolo si tú no estabas Ana…
-Pero esto…
-Creí que te había perdido para siempre…
-Mi amor- me abraza y me besa fuertemente
-No era necesario Christian
-Si lo era Ana… al menos para mi
-¿Y ahora? ¿si yo quiero jugar?
-¿Quieres jugar? Pues podremos jugar en nuestro cuarto, en nuestra cama… puedo comprar online algunas cosas… si quieres
-Sí, quiero… compra las esposas de cuero, esas bolas de plata… Ummm
-¿Qué más? Estoy tomando nota mental
-Una fusta pequeña, el látigo de tirantes…
-Golosa- la beso y ella ríe en mi boca y me muerde el labio. Voy hasta la caja de vidrio y tomo el anillo. Se lo muestro y Ana sonríe
-¿Aún vas a casarte conmigo?
-Si- me dice emocionada. Tomo su pequeña y cálida mano y deslizo el anillo en su dedo y lo beso mientras la miro con todo el amor que esta mujer me inspira, su boca se acerca a la mía
-Te amo Christian Grey… te voy a amar para siempre
-Y yo te voy a amar para siempre también Anastasia Steele- la abrazo mientras sus dedos acarician mi cabello
-¿Nos vamos a dormir?
-De acuerdo…
-¿Solo dormir?
-¿Qué quieres hacer Christian?
-Tú lo sabes…- se muerde el labio y yo sé que ya tengo su aprobación
ANASTASIA
Lunes y el reloj no deja de sonar. Sin abrir los ojos tanteo en la mesa de luz de Christian y tiro al suelo el maldito BlackBerry… pero el condenado aparato sigue chillando
-¡Christian!
-Tranquila nena- siento sus labios en los míos
-Apaga eso…
-Ahora lo hago- el ruido cesa y yo me cubro hasta la cabeza
-Odio ese rubio será mejor que cuando regrese esta noche, encuentre a mi Anastasia de nuevo- me dice en tono burlón y con algo de seriedad también
-De acuerdo Sr Grey, así será hecho… Christian
-Dime cariño
-¿Mi tarjeta?- veo como abre su billetera y me pasa mi black card
-Aquí la tienes nena
-Gracias… tengo que devolverle algo de dinero a Taylor y no quiero estar con demasiado efectivo
-¿Taylor te prestó dinero?
-Sí, cuando me fui… yo no tenía nada
-¿Y esas cantidades que habías retirado?
-Las tengo en mi valija, cuando regreses te las doy y tú ves que haces con él
-De acuerdo nena… a mí no me gusta tampoco tener dinero en la casa… me voy a trabajar… nos vemos a la noche. Ana…- asomo mis ojos por la sábana
-Dime…
-Te amo- le sonrío y me da un cálido y dulce beso
-Haz dinero cariño
-Lo voy a intentar- me tapo de nuevo y duermo un poco más. Cerca de las 9 me ducho y me voy a desayunar, hablo un poco con Gail y ella me hace una recomendación, ir a cambiar mi color de pelo a Gary Manuel Studio
-Gracias por la recomendación Gail
-¿Vienes a almorzar Ana?
-No lo creo, pero si puedo hacerlo te aviso
-De acuerdo
Me voy con Taylor hasta el lugar y por suerte no hay mucha gente pero la tintura y el cuidado del cabello me llevan más de dos horas por lo que saliendo como algo en List Restaurant obligo a Taylor a almorzar conmigo unas Albóndigas Picantes y le cuento que Christian sabe lo de Elena pero no que fue él el que me ayudo. Saliendo de ahí, voy a Grey's Editorial. Roach y Elizabeth se alegran de verme pero les digo que tengo que organizar la boda por lo que después de mi luna de miel veré si regreso. Los dos se ponen contentos con la noticia de que Christian y yo todavía estamos comprometidos. Salgo de ahí cerca de las 4 de la tarde y me voy a ver a mi amor. Andrea me sonríe cuando me ve
-¿Está solo?
-Si Ana…
-Bueno, voy a verlo- golpeo la puerta
-Si…
-¿Puedo pasar?
-Ana, por supuesto nena, que alegría- cuando entro agito mi cabello que ha vuelto a su color original
-¿Te gusta así?- él se acerca y me besa primero. Luego toca mi cabello y lo huele
-Me encanta así Ana… ahora sí eres tú... mi amor- le sonrío y lo beso.
-¿Ganaste algo de dinero?
-¿Qué clase de pregunta es esa?- me río.
Me dice que su madre nos espera a cenar esta noche y le digo que estaré lista a la hora que él me diga. Nueve en punto estoy vestida con un traje sencillo, tacones altos y una musculosa bastante escotada. Christian para a buscarme con Sawyer manejando… cuando subo se me queda mirando y pasa la lengua por los labios. Ni bien nos incorporamos al tránsito se desabrocha el cinturón y me toma de la mano. Se sienta a mi lado y coloca mi mano sobre su pene. Lo miro sorprendida.
-He tomado todas las precauciones necesarias Anastasia… yo no dejo nada librado al azar cuando se trata de complacer nena- aprieta un botón y un vidrio oscuro sube separándonos de Sawyer. ¿Cuándo hizo esto? Me mira con esos ojos llenos de deseo que hacen que mi vientre se tense.
-Ahora Srita Steele, le dije a mi madre que íbamos a llegar a las 22… lo que nos da bastante tiempo. Sawyer ya sabe que no podemos llegar antes de las 22 así que…- dios ¿Qué va a hacer?
Me desabrocha el cinturón y me quita la chaqueta. Mira mi escote y pone cara de enojado. Me levanta la remera y quiere quitármela
-Christian-
-Shhh no está permitido hablar Anastasia
-Pero
-Shhh calla-
No me queda otra y me la quita. Me mira los pechos y me ruborizo. Me desabrocha el sostén y me da un beso en el cuello. Sus hábiles manos desabrochan mi pantalón y los desliza junto a mi tanga hasta mis rodillas. No más. Me siento tan expuesta de esa manera. Él me mira y se vuelve a pasar la lengua por los labios y mi excitación trepa hasta la luna.
-Si solo tuvieras una mínima idea de lo hermosa que eres. De lo loco que me vuelves. De que sería capaz de matar si otro quisiera tenerte. Tu… eres… mía… ¿verdad que si Ana?
-Si
-Sí, eres mía y solo mía. De nadie más. Yo fui el primer hombre de tu vida, fui el primero en tu cama… fui el primero en hacerte gemir. El primero en hacerte acabar. Y voy a ser el único y el último porque tú me dijiste que te vas a casar conmigo ¿no es así Ana?
-Si Christian- se acerca y me besa, suavemente
-Tú, Anastasia Steele, eres mi mujer, ni novia, mi amante y muy pronto mi esposa… y yo te pertenezco en todos los niveles que un hombre pueda tener. Tienes todo de mi… absolutamente todo. Sin ti yo estoy perdido, incompleto, me siento solo y quebrado. No vuelvas a irte
-No
-Jura que no te irás por más asustada que estés
-Te lo juro-
Siento su lengua en mi boca y sus manos en mi pelo. Siento sus labios bajar por mi cuello. Sus manos ahora aprisionan mis pechos y los dedos aprietan mis pezones. Sus besos llegan hasta ellos. Los chupa y yo me arqueo. Que dulce tortura. Su boca es tan experta. Sus manos también lo son. Cierro los ojos y suspiro entrecortado. Él sabe lo que hace. Siento una de sus manos bajar hasta mi clítoris donde expertamente traza pequeños círculos. Yo creo que voy a enloquecer en este auto. Sus labios abandonan mi pezón para deslizarse hasta mi ombligo y luego hasta mi húmedo sexo donde su lengua me lanza hasta júpiter ida y vuelta. Quiero abrir más las piernas para poder disfrutar más de su boca pero no puedo. Sus manos están ahora en mis pechos, acariciándolos mientras su boca hace estragos en mi sexo. No quiero que se detenga. No ahora.
-Tu sabor es delicioso- lo escucho decir y no sé qué espera él que diga a esa afirmación. Solo sé que él todavía está besando y lamiéndome ahí abajo. Y de repente todo se nubla. La electricidad baja y tensa mis músculos
-Vamos Ana, dámelo- no grito, solo, solo cierro las piernas alrededor de su cabeza y me muerdo los labios para que Sawyer no me escuche. Momentos después me relajo mientras Christian me ayuda a vestirme. Siento todo mi cuerpo como gelatina recién hecha
-¿Cómo estás?
-No lo sé
-¿No te gusto?- me subo a sus piernas y lo beso apasionadamente. Beso su cuello y lo muerdo, bajo muy despacio hasta donde esta una de mis partes preferidas del cuerpo de Christian Grey. Bajo los pantalones y el bóxer. Lo miro en todo su esplendor y me lo meto, todo en la boca. Cuando lo tengo encerrado, muevo mi lengua y miro a Christian. tiene los ojos cerrados y de su boca salen suspiros. Sé que le gusta. Me deslizo despacio y lo saco de mi boca, beso cada pequeña célula y me lo vuelvo a meter en la boca. Succiono, chupo y beso… mis tres cosas favoritas para llevarlo al orgasmo. El jadea y su tibieza en mi garganta me afirman que ha llegado al clímax. Me siento a su lado.
-¿Eso es un sí?
-Aha- nos recomponemos rápidamente porque Sawyer disminuye la velocidad, así que supongo que ya estaremos llegando. La cena esta por servirse cuando veo que son… ¡caracoles! Puaj
-¿No me digas Anastasia que no te gustan los caracoles?- me pregunta Grace
-No, me dan asco
-Ay querida, no lo sabía, podemos prepararte algo rápido
-No hace falta Grace… con los pancitos y el queso estoy más que bien
-¿Estás segura?- me pregunta Christian. veo los caracoles de nuevo y pongo cara de asco
-Sí… segurísima- nos vamos de la casa de Christian cerca de las 12 de la noche. Estoy cansada y hambrienta, cuando subimos al auto veo que el cristal está bajo.
-Sawyer…
-Srita Steele…
-Antes de ir al Escala, ¿podríamos pasar por un Mc Donald?
-¿No era que con el queso y el pan te arreglabas?
-¿Tú de verdad creíste eso?- Christian sonríe y le hace señas a Sawyer para que me haga caso. Me como una hamburguesa doble, con queso y papas grandes. Delicioso.
-Creo que nunca te vi comer con tanto entusiasmo Ana
-La inesperada actividad en el asiento trasero del auto, sumado a una pobre merienda hacen eso mi estimado Sr Grey
-Ya veo- me besa y alguien hace una foto. Nos miramos. Mañana, sección chismes en todos los diarios de Seattle
-Tendría que aprender a ser más discreto Sr Grey
-Con usted tan cerca de mí es imposible srita Steele- cuando llegamos al Escala Christian enciende la música donde suena un piano y una melodía hermosa. Me quedo escuchándola. Estoy agotada. Se ve que mi amor se da cuenta de mi estado porque me toma entre sus brazos y me lleva al cuarto. Me recuesta sobre la cama y me saca los tacones. Me desviste toda, dejándome solo con la tanga. De un cajón saca una de sus camisetas y me la pasa. Me la pongo y él se acuesta y me abre las sábanas. Y así entre sus brazos me duermo. Tranquila y feliz. Cuando Gail nos prepara el desayuno me siento feliz de la vida. Todo está regresando a la normalidad.
-Christian
-Dime…
-Quiero que Taylor trabaje conmigo- el gira su rostro y me mira
-¿Por qué?
-Al parecer tú estás mejor con Sawyer y yo tengo confianza con Taylor. Así que pensé que no sería un problema
-De acuerdo
-Perfecto. ¡Taylor!- Christian se tapa los oídos en señal de desaprobación por mi grito- ups, lo siento
-Srita Steele…
-A partir de este momento, eres mi Taylor personal
-¿Disculpe?
-Que tendrás que obedecerme a mí- Taylor lo mira a Christian
-¿Usted me despidió?
-Habla con la loca de tu jefa… yo soy inocente- se va a cambiar tomándose su taza de café
-No, no es eso, sino que ahora, todo lo que hacías con Christian, lo haces conmigo ¿está claro?
-Si Ana
-No seas confianzudo Jason, el Sr Grey se podría molestar si te escucha diciéndole Ana a su mujer- lo reprende Gail
-No lo retes, yo siempre le digo que me diga así.
-¿Lo ves?- le responde Taylor. Christian se despide con un beso y yo aprovecho y llevo a Taylor al estudio para hablar con él en privado
-Ana ¿Qué puedo hacer por ti?
-Siéntate que tenemos mucho que hablar
-Dime
-¿Qué tan bueno es Welch?
-Es el mejor…
-¿Y quién podría hacerle la competencia?
-No lo sé
-Vamos… a mí no me engañas
-¿Qué necesitas Ana?
-Necesito que Christian no se entere de dos cosas
-Dios mío… ahí vamos de nuevo
-No te pongas en ese plan
-¿Qué quieres averiguar?
-Sobre los padres de Christian…
-¿Será una buena idea?
-Taylor, los problemas de Christian se iniciaron en su infancia. El cree que es hijo de un cliente de ella y un descuido. Pero yo siento que no es así. Hay algo raro en todo eso y necesito que él se despegue de ese pasado para poder iniciar una vida nueva juntos
-Déjame que me contacte con algunos conocidos a ver que pueden hacer por mí
-Avísame por favor
-¿Tienes alguna pista?
-Tú averigua si puedes conseguir alguien tan bueno como Welch y me avisas ¿de acuerdo?
-Ok
Prendo mi computadora y voy buscando todo lo que necesito. Quiero darle muy pronto una sorpresa a Christian. Cerca de las 20 suena mi celular
