HOLA JAJA E VUELTO! YA SE QUE E TARDADO MUCHO Y NO TENGO PERDON JE PERO EN MI DEFENSA SOLO PUEDO DECIR QUE –TENGO UN JEFE EXPLOTADOR- E VIVIDO EN EL TRABAJO Y SE ME HACIA IMPOSIBLE ESCRIBIR. PERO LES E TRAIDO 2X1 JAJAJA DOS CAPITULOS PARA COMPENSAR LA ESPERA JAJA ESPERO QUE LES GUSTE Y MUCHAS GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE AGREGARON A FAVORITOS Y FOLLOWER Y POR SUS HERMOSOS COMENTARIOS Y SU APOYO
AHORA EL CAPITULO…. ESPERO QUE LES GUSTE.
LA PROMESA
-Puedes besar a la novia.
Sakura se giró hacia Sasuke un poco asustada por lo que les habían dicho, al fin estaban casados pero ahora solo hacía falta el beso que hay siempre en las bodas. Sasuke tenía esa mirada negra y neutral de siempre, suspiro y se acercó a ella sujetando su mejilla con ternura para después plantarle el beso.
Sakura cerró los ojos por instinto y se dejó guiar por los labios de Sasuke, "suaves y dulces" era lo que ambos pensaban durante el beso. Leves aplausos de escucharon en la iglesia por parte de los presentes haciendo que se separasen con un ligero sonrojo en sus mejillas.
-Felicidades Sasuke.- Naruto se acercó a su amigo con una enorme sonrisa. - Espero que puedas aguantar su mal genio- esta vez se dirigió a Sakura y esta solo asintió con una leve sonrisa.
-Muchas felicidades Sakura.
Hinata y Himawari se acercaron a la peli rosa y la abrazaron. Pronto los padres de Sakura también se acercaron junto con unos cuantas personas más que conocían a Sasuke y que tenían curiosidad por saber quién era la nueva reina. Por otro lado, en la parte de la entrada alejado de todos se encontraba Madara contemplando la conmovedora escena de su sobrino y su nueva esposa.
Había decidió en el último momento no decir nada, ya que, tenía planes mejores para la valiosa información que tenía. Si los planes de aquella muchacha eran enamorar al rey y quedarse así como le reina, el la dejaría hacerlo. Dejaría que su sobrino se enamorara como un tonto y cuando más enamorado estuviera le dejaría caer la verdad pero no precisamente a el.
-Veremos qué opina el consejo cuando se entere de que su amado rey cometió adulterio- murmuro para el mismo con una sonrisa escalofriante.
Se dio la vuelta y decidió salir de ahí, ya había trazado cada parte de su plan para ejecutarlo meticulosamente. No podía haber fallas o no tendría otra oportunidad como esta, esa simple sirvienta le serviría para acabar con su sobrino.
-Gracias Sakura.- murmuro subiendo a su carruaje que lo esperaba afuera de la iglesia.
Solo era cuestión de tiempo para que todo terminara para Sasuke, todo gracias a su primera esposa, Tamaki había preparado la ruina del rey sin siquiera saberlo. Su deseo de ser madre ahora estaba por terminar con el reinado de Uchiha Sasuke y amenazaba con empezar un nuevo infierno para Haruno Sakura llevándose de por medio a Sarada. ¿Pero quién iba a saberlo? ¿Quién iba a saber que Madara terminaría enterándose de todo? Después de todo, nadie puede adivinar lo que el futuro nos tiene preparado.
…..
Sakura se removió bajo las sabanas, no tenía idea de que hora era pero los rayos del sol le decían que ya era hora de levantarse pero fallo en su intento al sentir una mana aferrándose a su cintura. Sonrió sin poder evitarlo y se giró para ver a un Sasuke medio dormido a su lado, si despierto se veía guapo, dormido no había palabra para describirlo. Un sonrojo se apodero de las mejillas de Sakura y pego un suspiro al ver la diferente que era esta situación a la primera vez que estuvo con él. La contempló por un rato más examinado cada parte de su hermoso rostro, estuvo tentada a acariciarle la mejilla pero se contuvo al recordar que apenas llevaban un día de casados y que si estaba durmiendo con él era porque él se lo había pedido...
-¿A dónde va Sakura?- pregunto Sasuke al ver que la peli rosa se marchaba de la que era su habitación de él.
-A mi habitación a descansar, señor- contesto tímidamente y sin dejar de darle la espalda.
Sasuke suspiro, no estaba borracho ni nada de eso. Pero por alguna extraña razón deseaba que su nueva esposa se quedase a dormir con él aunque eso significará que el durmiera en el piso y ella en la cama. Después de todo eran esposos ahora y sería raro verlos dormir en habitaciones diferentes pero ¿Porque con Karin no fue así? ¿Porque con Karin no se preocupó ni un momento en que durmieran en la misma habitación?
-Quédese - intento que sonara como una petición pero estaba lejos de sonar así ya que Sakura lo escucho como una orden - Es mi esposa y debemos dormir en la misma habitación- agrego, suerte que Sakura no lo veía porque si rostro reflejaba algo de vergüenza.
-Pero...- Sakura no encontraba palabras para contestarle, no entendía porque le pedía eso si con Karin había dejado claro que dormirían en habitaciones separas ¿Porque a ella le pedía compartir habitación?
-Sakura, ahora es usted mi esposa y la nueva reina, está muy equivocada si piensa que se dormirá en la habitación que solía tener. Ahora debe ocupar su lugar aquí a mi lado- concluyo Sasuke, agradecía todas esas veces en las que daba discursos como rey porque ahora le había salido uno muy convincente.
-¿A su lado?-
Sakura hablo algo asustada y con miles de preguntas pasando por su cabeza pero la más importante era la idea de que el rey deseaba que cumpliera su deber como esposa y se acostara con él, pero ¿Acaso él era capaz de obligarla a algo así?
-No me mal interprete Sakura, solo digo que puede dormir aquí para cubrir las apariencias, no la tocare para nada. Usted dormirá en la cama y yo en el suelo.- Sasuke mostro una leve sonrisa divertida al pensar que Sakura se imaginaba otras cosas ¿Acaso lo creía un pervertido? Porque según hasta donde el recuerde siempre se comportó debidamente con ella. Se levantó de su lugar y camino hacia Sakura con tranquilidad.
-Ahora ya cámbiese y duerma porque ya es demasiado tarde y mañana tengo cosas que hacer- murmuro Sasuke a su oído y salió de la habitación dejándola sola.
Sakura se quedó un momento paralizada, aun no asimilaba todo lo que acababa de escuchar y por un momento se vio tentada a desobedecer al rey e irse a su habitación de siempre. Pero por algún motivo solo fue a por sus prendas para dormir y a revisar s Sarada para después regresar a la habitación del rey, él aún no estaba ahí así que se cambió rápido y se metió a la cama.
Al cabo de unos minutos entro Sasuke con tranquilidad y con unas cobijas en mano camino hacia Sakura para tomar una almohada.
-Puede dormir en la cama si lo desea- murmuro Sakura evitando la mirada de Sasuke - La cama es lo suficientemente grande para los dos y usted es el rey. No puede dormir en el suelo-
Sasuke aceptó la invitación de Sakura ya que el suelo no se veía muy cómodo que digamos pero había algo más que lo llevaba a aceptar aquella invitación, algo muy en el fondo de Sasuke que no sabía que era pero le agradaba la compañía de aquella peli rosa. Opto por cambiarse y recostarse en el otro extremo de la cama, suspiro cansado y al cabo de unos minutos se quedó dormido, estaba agotado por el largo día que había tenido.
Sakura hablo algo asustada y con miles de preguntas pasando por su cabeza pero la más importante era la idea de que el rey deseaba que cumpliera su deber como esposa y se acostara con él, pero ¿Acaso él era capaz de obligarla a algo así?
-No me mal interprete Sakura, solo digo que puede dormir aquí para cubrir las apariencias, no la tocare para nada. Usted dormirá en la cama y yo en el suelo.- Sasuke mostro una leve sonrisa divertida al pensar que Sakura se imaginaba otras cosas ¿Acaso lo creía un pervertido? Porque según hasta donde el recuerde siempre se comportó debidamente con ella. Se levantó de su lugar y camino hacia Sakura con tranquilidad.
-Ahora ya cámbiese y duerma porque ya es demasiado tarde y mañana tengo cosas que hacer- murmuro Sasuke a su oído y salió de la habitación dejándola sola.
Sakura se quedó un momento paralizada, aun no asimilaba todo lo que acababa de escuchar y por un momento se vio tentada a desobedecer al rey e irse a su habitación de siempre. Pero por algún motivo solo fue a por sus prendas para dormir y a revisar s Sarada para después regresar a la habitación del rey, él aún no estaba ahí así que se cambió rápido y se metió a la cama.
Al cabo de unos minutos entro Sasuke con tranquilidad y con unas cobijas en mano camino hacia Sakura para tomar una almohada.
-Puede dormir en la cama si lo desea- murmuro Sakura evitando la mirada de Sasuke - La cama es lo suficientemente grande para los dos y usted es el rey. No puede dormir en el suelo-
Sasuke aceptó la invitación de Sakura ya que el suelo no se veía muy cómodo que digamos pero había algo más que lo llevaba a aceptar aquella invitación, algo muy en el fondo de Sasuke que no sabía que era pero le agradaba la compañía de aquella peli rosa. Opto por cambiarse y recostarse en el otro extremo de la cama, suspiro cansado y al cabo de unos minutos se quedó dormido, estaba agotado por el largo día que había tenido.
Sakura estaba dándole la espalda contemplando el anillo de bodas que se encontraba en su mano, a partir de ese día ella era la nueva reina y esposa de Sasuke Uchiha aunque no sabía si estaba bien o no por el secreto que aún le ocultaba. Si él algún día lo llegase a descubrir seguro que nunca se lo perdonaría, pronto el agarre de Sasuke la saco de sus pensamientos sobresaltándola. Sasuke le había sujetado de la cintura con firmeza.
-Señor...- murmuro algo asustada de que la agarrase así pero Sasuke no contesto - Señor...- volvió a murmurar pero no había respuesta.
Solo se escuchaba su respiración acompasada y al sentir que no se movía dedujo que estaba dormido. Pego un profundo suspiro y al cabo decidió dejarlo así para que al cabo de unos minutos también ella se quedara dormida.
Y al parecer en toda la noche no se había molestado en quitar su mano de la cintura de ella.
-Buenos días.
La puerta de la habitación daba paso a una Sarada que entraba alegremente, corrió hacia la cama y se dejó caer en medio de ellos dos. Sakura atino a sonreír con ternura y Sasuke envolvió entre sus brazos a su hija con una leve sonrisa en su rostro y con los ojos aun cerrados disfrutando de la compañía de su hija.
-¿Puedo ir hoy con Hinata al pueblo?- pregunto Sarada con tranquilidad.
-¿Solo por eso has interrumpido mi sueño?- contesto Sasuke con otra pregunta.
-La abuela Mikoto dijo que te tenía que pedir permiso a ti- se excusó la pequeña.
-Puedes ir pero lleva a Sakura contigo, asegúrate de que compre ropa adecuada de una reina-
-Claro.- contesto con una sonrisa Sarada.
-Señor no hace falta...-
-Sakura no discutas con papá y mejor arréglate que salimos al medio día- Sasuke esbozo una sonrisa al escuchar a su hija, sabía que Sakura nunca le diría que no a Sarada.
-¡Buenos días!-
Itachi entro a la habitación con alegría caminando hacia las ventanas y recorriendo las cortinas dejando entrar la luz del sol.
-Itachi- gruño Sasuke molesto al sentir el sol ofendiendo su rostro.
-Vamos hermano ¿Sigues durmiendo? Ya es tarde y tenemos que partir ya- Itachi negó con la cabeza y le dedico una sonrisa a Sakura que causo que se sonrojara - Hasta Naruto ya está listo, solo faltas tú-
-Hmmp-
Se levantó algo molesto dejando a Sarada en la cama junto a Sakura, estaba molesto porque no deseaba levantarse y porque por algún motivo que desconocía se había quedado dormido. Esa era la primera noche que dormía tan bien, después de la muerte de Tamaki no había logrado conciliar bien el sueño hasta ahora ¿Pero porque?
Sarada y Sakura se dedicaron a arreglarse para bajar al pueblo. Sasuke, Itachi y Naruto salieron de viaje a un encuentro con Shikamaru Nara y su padre. Era algo de negocio entre ellos y tardarían tan solo un día en volver.
...
-Ignóralos Sakura-
Hinata le dedico una sonrisa tranquila sin despegar la mirada del frente, ahora caminaban por las calles del pueblo en busca de ropa para Sakura pero por donde quiera que pasaran se le quedaban viendo a la peli rosa, unos con mirada inquisidora, otros con curiosidad y muy pocos con respeto por ser la reina. Trataba de mantener esa sonrisa pero le resultaba cada vez más difícil ya que solo bastaba ver como trataban a Hinata con tanta amabilidad y respeto mientras que a ella solo la veían como un bicho raro.
-¿Que le habrá visto el Rey? No es muy bonita que digamos.
-¿Su cabello será natural?
-Es increíble que el rey se casara con una sirvienta.
Esos y más comentarios se escuchaban ante su paso por las calles pero solo bastaba una mirada asesina de Sarada para que guardaran silencio y regresaran a sus actividades, después de todo la niña había heredado esa mirada Uchiha intimidante.
-Creo que Sarada está aprendiendo a tener esa mirada asesina de su padre- musito Bolt con una sonrisa burlona. Sarada veía al frente y tenía el ceño fruncido y esa mirada intimidante.
-Sarada...- susurro Sakura poniendo su mano en el hombro de ella.
-Odio que te miren así, deberían ocuparse de sus propias vidas- contesto la pequeña relajando un poco su semblante y diciendo lo último en voz alta para que la escuchara más de uno - Y no estas al pendiente de la tuya-
-Le tienen envidia porque tu padre reparo en ella, en lugar de organiza un baile de señoritas para escoger a su nueva esposa- contesto Hinata con una ligera sonrisa - Es natural que se dediquen a buscarle defectos-
-Lo se Hinata, pero eso me molesta- murmuro la pequeña.
Sakura no pudo evitar sonreír al ver como su Hija la defendía de todos.
-Solo ignóralos.
-Entremos ahí- Sarada camino a una tienda llena de vestidos de todos tipos y colores.
Hinata, sus hijos y Sakura la siguieron con tranquilidad. Después de saludar a la señora del lugar y después de que Hinata y Sarada se debatieran en una batalla campal contra Sakura porque esta no aceptase que se le comprara tantos vestidos, terminaron por obligarla a aceptarlos y salieron con casi haber comprado todos los vestidos de la tienda.
Bolt, Himawari y Sarada terminaron comprando muchos dulces, Hinata solo llevaba unas cuantas cosas que necesitaba para después regresar al castillo ya casi de noche. Los hombres aun no regresaban y optaron por cenar sin ellos, platicaban y reían sobre como había marchado la boda el día anterior y la bonita pareja que hacían Sasuke y Sakura. Bolt y Sarada peleaban con palabras uno a cada lado de la mesa, causando la risa de sus madres.
...
-Veo que mi hija no es la única que cuida de las flores-
Sasuke se encontraba detrás de Sakura, llevaba rato observándola quitar maleza y regando plantas cortando una flor de vez en cuando, no pudo evitar sonreír de lado al recordar como en su habitación siempre había un florero lleno de hermosas flores que hasta parecían ser escogidas cuidadosamente y ahora comprobaba que si eran escogidas por nadie más que su esposa.
-Solo le ayudo a cuidarlas- contesto tranquila, no se asustó por la repentina aparición de Sasuke ya que se había acostumbrado a que Sasuke apareciera de la nada pero si se extrañó de verle, llevaban como un mes sin hablarse o verse porque Sasuke últimamente estaba demasiado ocupado - ¿Que hace por aquí?- pregunto sin dejar de acomodar las flores.
Sasuke no se sorprendió por su pregunta pues estaba claro que no le había dedicado el tiempo adecuado y que en cierta forma estaba faltando a la promesa que le hizo de intentar quererla pero últimamente estaba teniendo problemas con su reino y aunque deseaba pasar tiempo con Sakura y su hija le resultaba imposible. Hasta que el día de hoy decidió hablar con ella, después de un largo mes de solo verse para dormir ya que ni siquiera a la hora de la comida lograban verse, Sakura siempre se la pasaba con Hinata y los niños.
-Venga conmigo, quiero hablar con usted.
Sakura suspiro y se levantó girándose hacia él, su rostro lucia serio como siempre pero también cansado. Caminaron en silencio mientras que por la mente de Sakura pasaban muchas posibilidades del porque Sasuke deseaba hablar con ella después de un largo mes en el que a penas y cruzaban palabra. ¿Acaso ya deseaba terminar con esa farsa del matrimonio? ¿Ya se había cansado de ella? ¿Había encontrado a una mujer a la que si quería? Algo oprimió su corazón ante sus ideas. Pero de inmediato cambio al recordar que Sasuke no había cumplido su promesa de intentarlo.
-Le he pedido a Naruto que alargue su estancia un poco más- soltó Sasuke con un suspiro mientras se sentaban en la mesita del jardín - Creo que la compañía de Hinata le sienta bien y así usted tanto como Sarada no están tan solas-
-Son una buena compañía- murmuro Sakura con tranquilidad y una leve sonrisa en su rostro.
-Sakura, lamento no estar con usted el tiempo que se merece pero he tenido trabajo junto con Naruto y nos resulta estar cerca, sé que prometí intentarlo y esa promesa aun la pienso cumplir- Sakura no pudo evitar sentir como su corazón se alegraba un poco por la confesión de Sasuke –Solo deme un poco más de tiempo para terminar de resolver mis problemas y me dedicare a usted y Sarada- concluyo sin dejar de ver al frente.
-No tiene por qué darme explicaciones, yo sé que usted es el rey que siempre debe ver por su reino.- la peli rosa sonrió para indicarle que todo estaba bien – todo está bien – murmuro por ultimo.
- No estoy muy seguro de eso pero para empezar de una vez hay que tutearnos – Sakura se sonrojo ante eso ultimo – Ya estamos casados y llevamos un mes, así que, es mejor que comencemos a tutearnos –
-Pero…-
-Pero nada Sakura- Sasuke sonrió de lado robándole el aliento a la peli rosa, se levantó y camino hacia ella con calma y metiendo una de sus manos a su bolsillo.
-¿Qué es eso?- pregunto al ver que le tendía una cajita negra.
-Mi regalo de bodas- contesto.
Sakura lo tomo dudosa ante la mirada penetrante de Sasuke, comenzó a abrirlo con algo de curiosidad y al abrirla por completo sus ojos se abrieron con sorpresa, dentro de la cajita había un prendedor en forma de flor de cerezo con un extraño color rosado que brillaba elegantemente, era de tamaño pequeño pero hermoso.
-No es tan llamativa como la pulsera que te dio Itachi pero lo considere ideal para ti- musito con un suspiro.
-Es hermoso pero no puedo aceptarlo…- murmuro cerrando la cajita.
-Si aceptaste la pulsera que te regalo mi hermano no entiendo porque no aceptar el mío que soy tu esposo- la respuesta de Sasuke les sorprendió a Sakura ¿Tanto le molestaba que usara la pulsera que le regalo Itachi? Era su hermano y a ella le había gustado aquella pulsera, a parte estimaba a Itachi.
Sakura suspiro rendida y asintió, Sasuke sonrió con satisfacción y le ofreció su brazo para que lo tomara.
-Caminemos por los jardines-
De nuevo asintió y comenzaron a caminar, la sensación que tenía al estar cerca de Sasuke aumentaba cada vez más en lugar de desaparecer pero comenzaba a gustarle aunque solo lo viera para dormir y que de vez en cuando cruzaran una que otra palabra. Disfrutaron del recorrido por los jardines del reino con tranquilidad y calma inundándolos, platicaban de cosas triviales para conocerse más, bueno solo Sasuke quería conocerla más ya que Sakura había aprendido muchas cosas de el en el tiempo que llevaba con ellos.
Al verlos pasear por el jardín cualquiera diría que eran una pareja feliz y llena de amor, la imagen era sencillamente hermosa con el atardecer de escenario y el suave viento acariciando sus rostros. Reían con tanta facilidad que resultaba difícil creer que Sasuke luciera tan relajado y amable ya que solo eso se había visto cuando estaba casado con Tamaki, pero esta vez era diferente , estando con Sakura lo inundaba una paz y una aura diferente a la que cuando estaba con Tamaki pero ¿Sasuke se daría cuenta de eso?
-Hacen una hermosa pareja-
Hinata se acercó a Sarada que se encontraba en el balcón de su habitación observando la escena que daba su papa con Sakura, estaba conmovida y alegre por ver que su papa lucia feliz igual que ella.
-Sí, creo que Sakura es la indicada para papa- murmuro mientras una imagen de su "mama" pasaba furtivamente por su cabeza.
Hinata asintió con una sonrisa y sujeto a la niña por los hombros en señal de apoyo mientras seguían contemplando a aquella pareja que platicaba animadamente disfrutando la compañía el uno del otro.
