Para mí adorada, o adorado… Guest.
No sé, así decía el comentario, me pediste unos momentos de pareja y esto es lo que se me ocurrió, por el momento, cuando se me ocurran otros los subiré.
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Momentos de pareja
Momento 1*Karma
y ahí estaba, bebiendo en esa mesa circular…solo, rodeado de chicos que se movían al compás de la música, bañado por luces de color neón que modificaban su reflejo, iluminando su cuerpo de colores.
Aún estaba molesto con su pareja y no tenía ganas de llegar a casa, es que no era para tanto, no debió de regañarlo de esa manera, ¡a cualquiera se le pudo olvidar!
-te lo digo, todos los hombres son unos malditos desconsiderados, unos egoístas que solo piensan en sí.
-¡Cierto!
A su lado, en la mesa de la izquierda, tres chicas se quejaban de la conducta de sus novios.
-y son unos malditos cerdos, ya me canse de decirle a tú hermanito, ¡que levante la maldita tapa del baño!, se quejó una pelinegra, -detesto limpiar cada que voy al baño.
-¡Waack! sus compañeras hicieron una muestra de asco.
-Si, por qué diablos tienen que ser tan asquerosos, Snoutlout tiene la maldita manía de escupir al suelo, refunfuño una chica de ojos azules.
Hiccup dio un trago a su bebida, entendía muy bien lo que las chicas decían, él sufría escenas parecidas con su pareja. Bufo mientras azotaba el vaso en la mesa… ¡ese infeliz!
-pero todos los hombres son así, hablo fuerte la rubia ojiazul, mirando a Hiccup-unos egoístas que no agradecen lo que hacemos por ellos, ¡no les importa cuánto sufrimos!
Sus amigas asintieron, mirando al castaño con cara de pocos amigos… ¡ah! la pedrada era para él.
El chico tomo otro trago, mientras se giraba a verlas.
-¿sufrir?... nena… háblame de sufrir cuando te tengas que parar a las cuatro de la mañana, a preparar el almuerzo a un maldito desconsiderado que prefiere almorzar en la calle porque le da flojera calentar lo que tu preparaste, mientras tú te matas todo el día trabajando y al regresar a tu casa, en lugar de preguntarte como te fue, lo primero que sale de sus labios es: "que vamos a cenar". Cuando soportes eso por tres año querida, entonces hablamos de sufrir.
Las chicas se miraron de reojo… ah, ya caigo.
-y nunca se ofrecen para limpiar, o almenos poner la maldita mesa, se quejó la gemela, sentándose a su lado.
-no, pero bien que comen como puercos, ensuciando todo, aseguro el chico.
-y lo peor cuando salpican la ropa, ¡dios! ¡No son bebes para usar babero! hablo la pelinegra cambiando de mesa.
-sí, y cuando finalmente acabas de limpiar y te vas a dormir salen con el: ay, porque tardaste tanto ¿pues qué es lo que haces? mira que ya tengo sueño, finalizo la rubia sentándose frente a Hiccup.
-see, no sé por qué no se duermen, si de verdad están tan cansados que se duerman y dejen de dar lata, aseguro el chico
-¡Sí!
-y lo peor, de camino a la habitación prenden todas las cochinas luces, se quejaba la gemela.
-y después te echan en cara el recibo de la luz, secundaron los demás.
-¡deja de usar la secadora!, ¡no uses el aire acondicionado!No seas exagerada, no se necesita una luz en el espejo del baño! la pelinegra hacia ademanes mientras hablaba.
-ah, pero no fueran ellos porque se quedan dormidotes mirando el televisor, o tienen la tele, el estéreo y la computadora prendidos al mismo tiempo, y se enojan si le apagas alguna, reclamando que lo estaban usando, así estén en el maldito garaje arreglando su auto, aseguró el castaño.
Por más de dos horas las….cuatro "damas" se la pasaron quejándose de sus respectivas parejas, que si no cerraban la llave del agua, sus gastos extravagantes en electrodomésticos, su comportamiento infantil al enfermarse, etc.
Ya se habían terminado dos botellas e iban por la tercera.
-y me fue regañando todo el maldito camino: "como es que lo olvidaste, no puedes ser tan inconsciente, no eres un niño para que tenga que recordarte las cosas, mira que estoy muy cansado, me acosté tarde y tú me levantas con esta tontería" ¡maldito! si se durmió a las nueve, Hiccup se tomó el vaso de un solo trago, -y ya sabrán con que remato.
-oh, seee, aseguraron las chicas…clásico.
La canción de Losing my religión, comenzó a sonar. Hiccup bufo molesto, aún estaba enojado, pero bueno.
-¡Que!...bebiendo… ¡por que se me dio la gana!...no… ¡que no!… ¡qué diablos quieres!...pues explícate bien…
Las chicas suspiraron molestas, es que sus parejas no podían dejarles unas horas de libertad.
¡Ja, ja, ja! la suave carcajada del castaño las hizo mirarle curiosas.
-haber déjame ver si entendí, Hiccup separo un poco el teléfono, de tal manera que las chicas escucharan, - "Tú, el genio mecánico, hablo burlón, -el yo sé cómo cuidar y mantener un auto en buen estado, nada se me olvida y soy muy responsable", sus compañeras asintieron, siempre decían eso, -tú... ¡Tú!... ¡olvidaste echarle gasolina al automóvil!
Ruffnut casi se ahoga con su trago, Astrid y Heather cubrieron sus bocas para callar la carcajada, e Hiccup…bueno ese si se rio.
-Seee, seee, ya, lo olvide de acuerdo, ahora ven por mi quieres, hablo una voz gruesa a través del teléfono.
Los cuatro se miraron divertidos… ay ¡bendito Karma!, una sonrisa pícara se plasmó en sus rostros, Hiccup coloco el teléfono en el centro, mientras todos se acercaban.
-¿Cómo es que olvidaste echarle gasolina? , reclamo el castaño
-¡VIEJA BABOSA! corearon cuatro voces, destrozando el tímpano del morocho.
Bep, bep, bep, el inconfundible sonido hizo eco en la carretera. Toothless bufo molesto mientras se recargaba en el toldo de su auto, ¡carajo! mejor hubiera llamado a una grúa, suspiro derrotado, algo le decía que Hiccup se lo restregaría…. todo el camino.
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Momento 2 Hijos
Lo deseaban como cualquier pareja normal, después de discutirlo y planearlo decidieron que ya era el momento, tendrían un hijo.
Lo anunciaron en una cena con sus familiares y amigos, donde hubo gran euforia, en especial por las mujeres. Así, con el apoyo de los demás, decidieron que ya era momento de adoptar, después de todo ya llevaban mucho tiempo como una pareja sólida, que resistía a todo.
Unos meses antes de iniciar los preparativos, sus más queridos amigos decidieron darles una probadita del veneno que se iban a tomar, así no podían decir que nadie se los advirtió.
-DIN DONG-DIN DONG- DIN DON- DIN….-
-ya voy, ya voy, no se tienen que colgar del timbre carajo.
El morocho abrió la puerta molesto, ¿Quién demonios venía a estas horas, en fin de semana? enorme fue su sorpresa al encontrar a su amigo Hookfang y su esposa Stormfly en la puerta, acompañados de sus tres hijos. Los gemelos Barf y Belch continuaban tocando el timbre, peleándose por hacerlo, a su lado su hermanita menor Meatlug les veía, abrazada a su muñeco de trapo.
-enanos ya los escuche, podrían dejar de tocar, ya estoy aquí.
-si tío Toothless, respondieron alegres.
Los pequeños entraron como Juan por su casa, corriendo entre las piernas de su tío, al cual casi tiran, la pequeña fue más condescendiente y pasa a un lado, después de dar los buenos días.
-toma, sus cosas, volveremos en una semana.
Su compañero le entregaba dos pequeñas maletas.
-¿sus cosas? ¿Una semana? de qué diablos hablan.
-tenemos que ir a un retiro de la compañía y no encontramos niñera, respondió la mujer, -buenos días Hiccup
El castaño apareció en escena, aun en pijama y algo somnoliento, sus sobrinitos lo fueron a despertar brincando en el colchón, regalándole uno que otro pisotón
-buenos di…
Antes de poder regresar el saludo una hoja se posó frente a sus ojos.
-se duermen a las nueve, nada de golosinas después de las seis, cero películas de terror, aquí están anotadas las alergias de cada uno, asegúrense que lleguen puntuales a la escuela, ordeno la mujer mientras daba vuelta para marcharse.
-¿Qué?
-sí, ah por cierto Belch tiene algunos problemas en matemáticas, así que le tienen que ayudar con su tarea, y Meatlug tiene cita con el dentista el martes, no lo olviden, nos vemos, grito el pelirrojo mientras bajaba las escaleras para alcanzar a su esposa.
Los jóvenes se quedaron en blanco, en que momento aceptaron.
-bueno…nos servirá como entrenamiento, aseguro sonriente el castaño.
Toothless bufo molesto y azoto la puerta…ya que.
Oh si, los niños son unos angelitos… ¡Pero expulsados del más recóndito infierno!
En menos de una hora Toothless ya se estaba dando de topes y pensaba seria mente en la adopción. Mientras ayudaba a Hiccup a preparar el desayuno, sus lindos sobrinitos se tomaron la libertad de jugar con su computadora, echando a perder un trabajo que recién había terminado, al azabache casi le da un infarto, tardo cuatro días en ese proyecto y lo tenía que presentar el lunes, antes de poder regañarlos, el par de diablillos corrió a esconderse con Hiccup, el cual no permitió que les castigara. El desayuno fue un caos, Barf y Belch se peleaban por la fruta y Meatlug le robaba toda la atención de su pecoso. El resto del día se encontró lleno de gritos y peticiones para jugar, incluso Toothless se vio obligado a llevarles al parque.
Para el lunes ya se encontraban más aliviados, almenos ahora serian problema del estado.
La escuela, la peor tortura para los niños…y los padres. Si bien Hiccup estaba acostumbrado a levantarse temprano, ahora lo tenía que hacer una hora antes, preparar los almuerzos y desayuno, levantar a los pequeños y alistarlos, siguiendo al pie dela letra las estrictas instrucciones de Stormfly.
Toothless tampoco la paso bien, al moreno le toco llevarlos, escuchar el ajetreo en su auto durante todo el recorrido, las preguntas absurdas de los pequeños y…el tráfico. Con un demonio, ¿porque diablos se estacionaban en segunda y tercera fila?, si ya habían dejado a los niños en la escuela ¿porque diablos no se iban?, en lugar de quedarse comadreando. Pero la tortura no acababa ahí.
Ayudarles con la tarea también era un tormento. Si bien, ellos siempre se expresaban de forma clara y precisa…con los niños parecía que les hablaban en otro idioma, el tener que repetir constante mente las cosas, firmar y revisar las tareas, compara materiales raros o de última hora, tener que poner a trabajar su ardilla recordando cosas que casi no ocupaban, etc. No cabía duda de que los padres tenían que volver a pasar por la escuela de nuevo.
A la semana los chicos se encontraban con los nervios de punta, las constantes peleas de los gemelos, los pucheros de Meatlug, las decoraciones espontaneas en sus paredes, los juguetes tirados, los bobos programas que tenían que ver. No el moreno ya no aguantaba, pero sobretodo había dos cosas que no toleraba, la primera: el chantaje infantil y dominio por las cosas, porque ese trio de diablillos era buenísimo para ello, podían pasar horas discutiendo por el uso de la tele, la comida que se cenaría, los juguetes que querían, etc. si bien Toothless intentaba poner orden y limites, los niños sabían cómo evadirlo, recurriendo a llantos falsos y escudándose detrás de los mimos de Hiccup.
La segunda, la que más dolía, era: la abstinencia. Con los niños era imposible tener un momento de privacidad con su pareja, en ocasiones hasta competían por la atención de castaño, la cual los pequeños siempre ganaban. Hiccup los acostaba, bañaba, alimentaba, jugaba con ellos y los dejaba dormir en su cama si tenían miedo; no tenía duda, un pequeño lo desplazaría con facilidad.
Otra cosa que aprendió fue que los niños están sujetos a los más torpes y absurdos accidentes. Barf aún tenía un chipote en la frente, producto de una caída al no amarrar bien sus agujetas. Pero no solo los niños eran los que sufrían las caídas.
-toma, esta pastilla bajara la hinchazón.
-ah, gracias Hiccup.
El moreno se encontraba sentado en el sofá, con una bolsa de hielo en la cabeza y otra en el tobillo.
-¡carajo! cuantas veces le dije que recogiera esa maldita patineta.
-no te enojes, te va a hacer daño
-¡no! ¡Enserio! hablo sarcástico.
Hiccup lo miro molesto, estaba por reganarlo cuando unos pasitos cortaron su inspiración.
-¡Barf dame mi muñeco!
-Niños cuidados con su tío.
-¡Auch!
El moreno grito cuando el pequeño uso su pierna como puente para escapar…y su hermanita lo imito.
-No corran, se van a lastimar
Hiccup salió detrás de ellos, golpeando de paso a su amorcito.
-¡carajo Hiccup fíjate!
-Lo siento.
No, no lo soportaría más, su paciencia había llegado al límite, después de experimentar llego a la conclusión que no sería un buen padre. Tenía los nervios de punta, el cuerpo magullado y una tensión sexual que bueno. ¿Dónde diablos estaban Hookfang y Stormfly? ya habían pasado dos semanas. Bufo molesto y se acomodó en el sillón, pero no tardo en quejarse y sacar un muñeco de su espalda, ¿Cómo demonios soportaban esto ese par?
A lo lejos se escuchaban los gritos de los niños y los de Hiccup. Estaba por levantarse a ver cuándo Belch llego corriendo. El pequeño se trepo a sus piernas y se aferró a su camisa, ocultando su carita en la prenda. Toothless se alarmo al oír unos pequeños sollozos, ase unos minutos lo había regañado por dejar la patineta en el paso, en esta ocasión no le importo la súplica de Hiccup, castigo al pequeño confinándolo en el cuarto y ordenando que hiciera la tarea el solo. Se angustio al oír como él niño comenzaba a llorar.
-ya Belch, ya no estoy enojado, solo recoge tus juguetes la próxima vez, sobaba su espaldita intentando consolarlo.
El pequeño levanto su regordeta carita, la cual estaba envuelta en lágrimas, esto lo hizo sentir culpable.
-no me salen, gimoteo
Toothless alcanzo a ver en su mano una hoja arrugada, con cuidado la tomo y desdoblo, el papel estaba lleno de sumas, manchones y algunas rayas, parece que el niño se había desesperado al no poder realizar las operaciones él solo.
-no me salen, no me salen, repetía llorando- soy un burro no me salen y tú no me quieres ayudar Buaaaa…ya no me ayudas porque te tire con la patineta buaaaa.
Olvidándose de su enfado comenzó a consolar al pequeño, frotando su espaldita y besando su cabello.
-¡Buaaaaa!
Otro sonido más agudo inundo el ambiente. Hiccup entro cargando a Meatlug; la niña venia llorando ya que su hermano rompió su muñeco de trapo, detrás de ellos venia un asustado, y arrepentido, Barf, el niño no dejaba de disculparse y sus ojitos comenzaban a aguarse.
-ya cariño no llores, ahorita lo reparo.
El castaño vio preocupado a Toothless, este solo una señal de: "tu encárgate de ellos y yo de este"
-Ya Meatlug, ahorita le coso la cabeza.
-perdón, perdón, perdón…
Los tres se perdieron en el cuarto de los mayores, donde se llevaría a cabo una importante operación.
-Vamos Belch, deja de llora, ahorita te ayudo con las sumas.
-No…no me van a salir porque soy un menso, se quejó el menor
-no pequeño, claro que no
-sí, la maestra me lo dijo…por eso no me salen buaaa.
La ira recorrió al moreno… ¿Qué su maestra dijo que? acomodo al menor en sus piernas y l obligo a verle, quería una explicación sobre el insulto de la mujer. Parece que la profesora se había desesperado con el niño, por lo que lo reprendió y humillo frente a sus amiguitos, el pequeño quedo dolido, pero no dijo nada cuando Hiccup lo fue a recoger, solo que después del catorrazo que se dio Toothless, la reprimenda y el abandono en la tarea, bueno, el chiquillo ya no aguanto.
-No Belch, eso no es cierto, no eres un menso, solo que estas chiquito y apenas vas aprendiendo…no le hagas caso a esa vieja babosa.
Después de hipear un rato el niño se calmó; con trabajo, y cojeando, el moreno se levantó, lo llevo a su estudio y le ayudo con la tarea. Mientras Hiccup terminaba con una exitosa operación.
Si, ser padre es una friega, y en muchas ocasiones quieres desertar y salir corriendo…pero…también hay buenos momentos, momentos de paz y felicidad. Cuando los pequeños se acurrucan en tu regazo, cuando buscan tu protección y amor, cuando iluminan tu día con un simple gesto o comentario, momentos en los que te sientes especial, necesitado, indispensable…amado. Y pese a que en ocasiones no son tantos como uno desearía, bastan cinco segundos para compensar cinco años.
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-¿Cómo crees que se la pasaron?
-bueno, ya tenían su decisión…ahora saben la que les espera.
El matrimonio regresaba feliz de la vida….que, también se necesita un descanso de vez en cuando. Tomaron un respiro antes de tocar el timbre, preparándose para las reprimendas, en especial las del moreno.
-¿quién es? ¿Qué quiere? preguntaron los niños desde el otro lado de la puerta.
-niños no abran, se escuchó la voz de Toothless, -vallan con Hiccup y terminen su desayuno.
-¡Sí!
Un leve…n tan leve, tic se posó en el ojo izquierdo del moreno, el cual apretaba con fuerza el pomo de la puerta.
-ustedes…no que solo una semana… ¡ya pasaron tres!, reclamo con voz de ultratumba.
-je, je, bueno veras
Stormfly se escondió detrás deus esposo, este solo miraba asustado a su amigo, tartamudeando, sin dar una buena excusa.
-ah, pasen…ye después me la pagaran.
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-ah, el departamento se siente solo sin los niños
-se…al fin
-ja, no exageres. Hiccup se sentó en las piernas de su pareja, el cual comenzó a besarlo, -mmm, sabes, olvidaste decirles que casi haces que corran a la profesora de Belch.
-tsk, esa mujer se lo merecía, si no tiene paciencia que busque otro trabajo.
-sí, tienes razón…y qué opinas, estamos listos.
-pues…será cansado, pero si empezamos solo con uno, no creo que tengamos problemas.
-entonces, iniciamos los preparativos el lunes.
-mmm, no, esperemos otro mes más, quiero disfrutarte un poco antes de tener que compartirte de nuevo.
Hiccup solo rio y se dejó conducir a la habitación, para recuperar el tiempo perdido.
Dos meses después una hiperactiva rubia de ojos azules se unía a su familia.
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Momento 3 Rival.
A no, él nunca perdería ante nadie. Todo mundo sabía que Hiccup era suyo…y se lo dejaría claro.
-To..tooh…espera…ahhhh….
Hiccup intentaba respirar, los apasionados besos de su pareja le robaban todo el aire de sus pulmones.
-ah, espera… ¡ah!
Soltó un fuerte gemido cuando su pareja apretó con fuerza su miembro y lo tumbo en el sofá, posicionándose arriba de él, arrancándole la ropa.
-Toothless…para, nos están bi…ah
Y que si los veían, así a nadie le quedaría duda de que Hiccup era suyo…y pobre de aquel que intentara quitárselo. El menor mordió su labio intentando controlar sus gemidos, tenía la cara roja de vergüenza y excitación, por Dios, solo fue un pequeño beso, Toothless no tenía que ponerse así.
El chico se retorcía de placer, mientras su compañero lo embestía salvajemente. El moreno tomo su rostro y lo obligo a verle.
-eres mío…entendiste…solo mío, hablo posesivo.
Dos ojos, negros como la noche, los miraban fijamente, asombrados ante tal escena. Toothless le sonrió burlón. Estaba loco si creía que por ser tierno y dulce le podría quitar a su Hiccup…ni volviendo a nacer.
¡AHHHHH!
Un grito broto de la garganta del menor, opacando la música de la fiesta…bien era oficial, se había convertido en un pervertido…igualito a su esposo.
Una sonrisa de victoria adorno la cara del moreno. Orgulloso giro a ver a su rival, este se encontraba mudo y con los ojos abiertos. Esperaba que con esa muestra la escena no se volviera a repetir, detestaba que Hiccup besara a otros.
-Tooth
Su niño lo llamo amoroso, deseoso se acercó a besarlo…pero.
-auch.
Un fuerte jalón en las mejillas fue lo que recibió.
-¡idiota! ¿En qué diablos pensabas? el menor lo empujo e intento cubrirse con un cojín, mirando avergonzado a los lados.
-pues es tu culpa por besar al idiota ese, señalando a su némesis.
-¡por dios Toothless, ES UN PELUCHE!
Hiccup señalo al muñeco, el tierno peluche los veía desde el suelo, donde Toothless le arrojo, con su trajecito rojo y un moño en el cuello.
-aparte, tú me lo regalaste.
Y maldita la hora en que lo hizo. Compro el jodido muñeco porque sabía que Hiccup lo quería, y que mejor regalo de navidad. Claro que termino arrepintiéndose a los dos segundos, ya que en cuanto el menor lo recibió le ignoro olímpicamente, se sentó junto a la fogata y se la paso un buen rato haciéndole mimos al muñeco. Toothless lo veía molesto. Pero la gota que derramo el vaso fue cuando Hiccup beso la felpuda boca…a no, eso si que no, no compartiría más a su esposo, en un ataque de celos arrojo al muñeco al piso, aunque su intención era arrojarlo al fuego, después tumbo a su niño en el sofá y comenzó a marcar su territorio.
Hiccup giro a la ventana; pasando los rosales y la cerca, en la casa de enfrente, había una fiesta, se veían a los chicos en la terraza, bebiendo y charlando, menos mal que ninguno de ellos volteo en esa dirección…carajo, almenos pudo cerrar las cortinas.
-es tu culpa por ignorarme, se quejó el moreno, sentándose a su lado y jalándolo, -sabes que soy muy celoso y no me gusta compartirte.
-ah, estas enfermo, aseguro el castaño abrazándose a su cuello.
-seee, pero así me amas.
Cargo a su pareja y se dirigió a su habitación, listo para una segunda ronda. Ya mañana pensaría que hacer con el bendito muñeco.
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Y se acabaron, de momento mi cerebro no da para más, pero en cuanto se me ocurran otros los subiré.
Muchísimas gracias por sus comentarios, no tengo como pagárselos.
Guillermo, la Rojas, me alegra que sigan leyendo mis locuras, se los agradezco mucho, sus comentarios y críticas son muy apreciadas; por cierto, cuando van a continuar con sus historias (la rojas) o a publicar una nueva (guillermo)…bueno, pensándolo bien no tengo derecho a reclamar ¬¬.
Yusefan que bueno que mis historias te han…servido. Pero no se lo digas a tus padres, no quiero que me demanden por darte ideas, de seguro me reclamaran por andarte pervirtiendo.
Azura muchísimas gracias por tu comentario, me alaga el hecho de recibirlo. Entiendo lo de los comentarios, en ocasiones no tienes tiempo o el lugar no es el indicado; la verdad si la gente se toma el tiempo de leer lo que escribo, lo menos que podía hacer era intentar retribuírselos con una historia y me alegra leer que hasta el momento no he fallado.
Toothmore, Navid, muchas gracias por leer, que bueno que les gusten, la verdad la mayor parte del crédito lo tienen ustedes, ya que son sus ideas las que me inspiran.
Oddete, que bueno que te gusto la historia, cariño puedes hacer con ella lo que te plazca, es completamente tuya, si quieres publicarla, ilustrarla, que se yo, adelante, por mí no hay problema.
Niknok, amor ya estoy trabajando en tus historias, posiblemente sean la siguiente actualización, almenos una de ellas.
Paloma que bueno que te gusto, ya vez lo que llega a uno en una rato de ocio, y pésimo transporte.
monalisa, espera me un poquito, y con gusto escribo la historia de las carreras, ya más o menos tengo la idea.
Nathalie siffer, en la siguiente actualización sale tu historias, solo aguántame un poquito
Katse, Chavechave, cuando quieran mándenme sus peticiones y gracias por leer.
alexme, Gatitakukaku,gitanastar, valery vampire, y todos los demás, de verdad les agradezco por tomar su tiempo para leer mis fics, nunca terminare de agradecérselos.
los leo en la siguiente actualización.
