Capitulo 11

El duelo y La Condena

Cuando llegamos a aquel paraje desolado, tuve un mal presentimiento, algo no estaba bien, a Yuko se la veía confiada y calma, aunque nuevamente insistí que me contará cuales eran los motivos del duelo se negó a darme respuestas. Me dijo que lo entendería en su momento. Escuche a lo lejos el ronroneo de un motor, el cazador ya estaba aquí. Percibí su aura, sin duda era diferente, poderosa y venía acompañado. Las pupilas se me dilataron….no podía ser, quizás mis agudos sentidos me estaban traicionando. Seguramente me estaba volviendo loca por el solo hecho de extrañarla. Una semisonrisa se formo en los labios de mi maestra, mientras el cazador arribaba aunque aun no estaba a la vista.

_¿Sabia que había sentido el aroma de la virgen antes?_me dijo sin mirarme aún sonriendo _Tu turbación me lo dice todo Shizuru_

_No puede ser… no puede ser…_las palabras me salieron como un sollozo y un escalofrío me recorrió la nuca.

_Supongo que no sabias que la muchacha es la hija del cazador, su heredera_ afirmó

La voz del cazador se hizo eco en el prado, mi maestra no le hizo esperar y la seguí, aún sin creerlo rogando estar equivocada, pero al ver que se encontraba acompañada por Takeda mis dudas fueron certezas, y al observar como el muchacho se cernía en forma protectora sobre ella, mi sorpresa se convirtió en dolor y después en esa extraña sensación en la boca del estómago que me hacia amarla y odiarla al mismo tiempo. Tendría que ser la frialdad en persona para afrontar los acontecimientos, no dejaría que su presencia me alejara de mi deber, estaba ahí para mi maestra, para protegerla si fuese necesario y eso haría.

Me centre unos minutos en el cazador, sin dudas era el padre de Natsuki, fue quizás por eso que su rostro me resultaba tan familiar, aunque sus facciones carecían de la ternura de su hija. Los duelistas se prepararon, podía sentir la mirada de Natsuki fija en mi. Ya lo sabia. Sabia que no era humana. No habría remedio. No quería mirarla, mis fuerzas me abandonarían si leía sus ojos. Tenía que concentrarme. Llevaba en mi mano derecha guardada en un antigua funda el arma que mi maestra había elegido para el combate, una Katana antigua pero tan fina y filosa que podría cortar el mas grueso tejido con un golpe leve. La había conseguido de un guerrero samurai en algún lejano siglo, luego de tomar su vida para pagar sus crímenes. Era unas de las pocas cosas materiales a las que Yuko se sentía apegada. El cazador también había seleccionado una Katana para el combate. Pude ver como se acercaba a Natsuki y le besaba la frente y tomando su mano y dándosela a Takeda. Ese simple hecho me hizo odiarlo. El cazador volteo a vernos y yo le entregue el arma a mi maestra.

_Cuando tu dispongas empezamos_ dijo el cazador impaciente

_Espera un momento, aún no hemos acordado que será lo que se lleve el Vencedor_ contestó mi maestra despreocupada

_El honor, por supuesto_

_Jajajaja vamos cazador yo de honor no me alimento_ mi maestra se aclaró la voz_ como el duelo no es a muerte….te propongo lo siguiente, si tu ganas seré tu servidora y asistente hasta que tu hija este…..digamos…mas crecidita.

_¿Y si pierdo?_le dijo incrédulo ante la propuesta que sin duda le fue tentadora

_¿Pensé que estabas muy seguro de ti mismo?, ¿que pasa cazador temes perder frente a una inmortal?_ le contestó burlona

_Tienes razón no perderé contra alguien como tu, puedes pedir lo que quieras excepto alimentarte de ningún humano inocente_ le dijo altanero

_Muy bien, como estas tan seguro de tus habilidades….creo que podemos empezar sin mediar mas palabras si te parece_

_¡Hagámoslo!_ le grito sacando la filosa Katana de su empuñadura.

Yuko hizo lo mismo con una lentitud agobiante, en un momento pude ver como en un gesto me guiño un ojo, no le comprendí bien.

El cazador fue muy rápido en un movimiento estuvo al lado de mi maestra, y trato de golpearla pero ella lo esquivo sorprendida.

_Te subestime cazador, te mueves rápido_ le dijo colocándose inmediatamente a su espalda y empujándolo con la mano izquierda, el hombre trastabillo pero inmediatamente recupero la compostura. Reataco, feroz se lo veía frustrado por el exceso de velocidad de Yuko. Hasta ese momento ella, no había utilizado ni una sola vez la Katana, lo apartaba con movimientos rápidos, lo esquivaba pero no le atacaba. Se movía de lado a lado con movimientos gráciles y estudiados sin que su contrincante pudiera tocarla, aunque un par de veces casi alcanza su objetivo. La cosa llevo así por unos 10 minutos era evidente que ella dominaba la pelea, aunque no había lanzado ningún golpe. En un momento el pareció cambiar de estrategia, y con la respiración agitada se dio cuenta que atacándola no iba a lograr demasiado, así que con un movimiento rápido hizo un corte en su propia mano, dejando que la sangre roja y rutilante, brotara tibia. Yuko apretó los dientes, se decía que no había nada tan delicioso como la sangre de un cazador, era aún mas irresistible que la de cualquier otro humano. Fortalecía y rejuvenecía a un inmortal como ninguna otra. Ella apretó los dientes y sus ojos se perlaron aún mas ante la visión. El cazador, aprovecho los pocos segundos de trance de la vampireza y le salpicó el rostro con su propia sangre. Sorprendida, confusa y con deleite pudo probar en sus labios el dulce néctar que había manchado su rostro, el cazador se le acerco feroz, con la espada empuñada con ambas manos dispuesto a darle el golpe final, la alzo por sobre su cabeza. Fue ese momento que temí por mi maestra, se la veía como ida, hipnotizada por la sangre del cazador. Estuve a punto de intervenir a pesar de la consecuencia que generaría mis actos cuando ella en un movimiento, con palmas desnudas intercepto la hoja de la espada a escasos centímetros de su cabeza. El hombre mantenía su presión pero estaba sorprendido ya que su ardid no había dado resultado, Yuko cedió a su presión inclinándose ante la fuerza de aquel hombre pero aun sosteniendo la filosa hoja entre sus palmas. La lucha de temperamentos se mantuvo por un tiempo indefinido, yo misma podía sentir la tensión cortando el aire. Fue entonces cuando en un nuevo esfuerzo y con un grito que corto el silencio de nuestras respiraciones que Yuko doblo sus muñecas y con un movimiento seco rompió la espada del cazador, incorporándose veloz y sosteniéndola entre sus palmas se alzo con una rapidez abrumadora y estuvo a un milímetro del cuello del hombre cerca de su yugular sosteniendo lo que quedaba de la filosa katana. El combate había terminado.

_Tu sangre huele muy bien, pero te crees demasiado irresistible, ¡he ganado!_ anunció triunfante arrojando a un lado lo que quedaba de la Katana y limpiándose la sangre del cazador del rostro con el dorso de la mano.

_¡Papa!, papa!_ Natsuki corría a ayudar a su padre derrotado, en cierto modo podía intuirla relajada ya que solo su ego estaba lastimado y su progenitor seguía con vida.

_Tranquila, estoy bien_ le contesto el sosegándola

_Pero tu mano papa….._le aparto la mano preocupada, limpiando los restos de sangre, aunque no encontró en ningún momento la herida.

_No te preocupes, los protectores curamos rápido_ le dijo mientras ella lo miraba absorta_ se incorporo y se dirigió a mi maestra

_Haz ganado, nunca pensé que resistirías, nadie lo había hecho hasta el momento, te he subestimado mucho….pero soy un hombre de honor….que es lo que quieres por derrotarme?_

Yuko lo miro pensativa, dijo al fin

_Verás….será un trato en realidad, y creo que tu sacaras muy buen provecho_

_Te escucho_

_No es por ofenderte, pero te estas volviendo viejo_ el cazador hizo una mueca_ y necesitaras un sucesor pronto….como veo esta niña que es tu heredera no puede matar ni a un mosquito con la fuerza que posee en este momento y no tiene muchas intenciones de ser "despertada"_pude ver el rostro de Natsuki rojo como un tomate, mientras Yuko miraba de reojo a Takeda _el consejo esta particularmente preocupado ya que el nivel del los cazadores ha bajado en estos últimos tiempos, no podemos exponernos a que alguna oveja descarriada nos ponga en peligro a todos, así que para asegurarnos que los cazadores lleguen a un nivel de lucha apropiado el consejo a determinado que los entrenemos nosotros mismos.

_¿Estas bromeando un cazador entrenado por un vampiro?_

_Para nada es bastante lógico….¿así que ya sabes cual será mi pedido no?_

_¡De ninguna manera, no expondré a natsuki así!_

_Créeme que estará mas segura entre nosotros, como te haz dado cuenta no puedes defenderla correctamente_

_¡No!_le grito

_No te queda opción recuerdas, además haz perdido, creí que eras un hombre de honor_

_¡No!_

_Cuanto tiempo mas crees que puedes ocultarla, alguno de nuestras ovejas descarriadas vendrá por ella….cuando se sepa que la heredera del cazador aún no ha despertado_

_Que garantías tengo que no le harás daño_

_Tendrás que confiar en mi, aunque si te sientes mas seguro mi mejor discípula la cuidara con su vida, ah quédate tranquilo ella es un hibrido, nunca ha bebido sangre humana…como decírtelo ¡es vegetariana! jajajajjaja_

El cazador me estudio seriamente, de arriba a abajo. Trate de mostrarme confiable, aunque tenia muchas dudas de que implicaría esta decisión.

_¡No!, necesito garantías….no dejaré a mi heredera en manos poco confiables _contestó seriamente mirando a una Natsuki que parecía en trance debido a lo rápido de los acontecimientos.

_¿Que te parece esto?…..te doy mi vida de garantía….si algo malo le llega a pasar a la futura cazadora….tu mismo podrás ejecutarme y no haré nada para impedirlo._le dijo mi maestra seriamente y mirándole a los ojos.

El cazador dudo una vez mas, pero después de todo no tenia demasiados argumentos, era cierto lo que Yuko había planteado, los cazadores eran cada vez menos y los pocos que habían tenían un nivel muy inferior, y en muchos casos no podían derrotar ni siquiera al mas débil de nuestra raza. Después de todo los cazadores eran los únicos que podían tomar nuestras vida, las peleas entre vampiros eran en cierta forma comunes, pero ningún vampiro tenia el poder de matar a otro. Ese era el motivo por el cual existían los cazadores. Después de todo ellos era los que tenían nuestras vidas inmortales en sus manos.

El padre de Natsuki aparto a la muchacha, y vi que discutieron aireadamente, al fin el cazador se rindió y ella se nos acerco con la mirada decidida.

_Mi nombre es Natsuki Kuga, soy la ultima heredera de un clan de cazadores de vampiros, por favor se mi maestra_ le dijo solemnemente a Yuko

_¡Asi se habla !_la animo Yuko con aprobación.

Mama no tomo demasiado bien la decisión aparentemente estaba al tanto de todo, si bien se la veía resignada, discutió con mi padre en forma extensa. No quise participar en su reyerta, ya me había decidido. Si realmente ese era mi destino lo aceptaba. En cierta forma siempre supe que era diferente, que no encajaba bien en ningún sitio, siempre me sentí ajena a todo pensando que algo mal andaba en mi. La idea de ser una cazadora al principio me angustio, luego me sorprendió y finalmente fue una luz en mi extraña existencia, al fin encontraba mi lugar en el mundo. Al fin conocía mi destino por raro y asombroso que pareciera, tuve la clarividencia de comprender cosas de mi pasado que bajo otras circunstancias nunca habían llegado a la luz, las conductas de mi padre, su deseo de un primogénito varón, la inquietud permanente de mi madre, sus peleas constantes y tantas cosas extrañas que había sentido en mi, intuía desde que tenia uso de razón que algo me ocultaban, al final y al cabo si era diferente y toda mi vida me había esforzado por ser como el resto. Y después estaba ella, tan etérea, ¿era solo yo la que la percibía así?, desde el momento mismo que pose mis ojos sobre Shizuru Fujino supe que no era nada de este mundo, ¡que extraño alivio llegar a la verdad.! Ahora todo era tan claro. Sus movimientos, lo blanco de su piel, el cambio de color de sus ojos, sus gestos gatunos, su inusual agilidad y rapidez, todo la delataba pero aparentemente solo yo me percataba, después de todo quien sospecharía de que se trataba de un ser sobrenatural. Era por eso que me atraía tanto, ¡solo eso! ¿verdad?… claro yo soy una cazadora y ella es mi presa natural ¿no es cierto?…..¡que alivio comprender las cosas! Ahora si podría enfrentarla con las cartas en la mesa y sin dudas. Ya no tendría mas ambivalencia…..¿no?

Mi futura maestra había convencido a papa que entre vampiros estaría mas segura, ¡que locura! Pero dándole garantías, estaría custodiada nada mas ni nada menos que por Fujino Shizuru, en esa enorme casa que compartía con Reito-san y una niña llamada Mikoto. Inocentemente pensé que me libraría del molesto de Takeda y de la ilusa idea de mi padre de permitir que ese muchachito me desposara, insistió tanto en acompañarme que convenció a mi padre y hasta la propia Yuko, que lo miro risueña y incrédula, el seria mi guardián en esa casa llena de seres inmortales y también se instalaría en la mansión de Shizuru, aunque no lo hubiesen invitado en ningún momento. La idea de vivir todos bajo el mismo techo durante mi entrenamiento me ponía los nervios de punta. Pero no veía las horas de enfrentarla ahora sabiendo toda la verdad. Pase ese último fin de semana al lado de mis padres, consolando a mama por mi futura ausencia. Prometiéndole verla en cada momento libre y que solo eran unos pocos kilómetros los que nos separaban, papa prometió quedarse y hacerle compañía, ella solamente le tiro una mirada acusadora.

El día llego y con una pequeña maleta y acompañada de mi padre y Takeda nos dirigimos a mi nueva estancia, recordaba bien el camino y la enorme casa del mas puro estilo tradicional japonés, la tranquilidad que la rodeaba era muy contrastante con los peligrosos seres que la habitaban. Nos anunciamos a través del intercomunicador del portal principal, que se abrió frente a nosotros. Yuko nos recibió tan esbelta y alta como era, dándonos la bienvenida como si de viejos amigos se tratara, estaba acompañada de Reito-san, que se presento ante mi padre con la galantería y buenos modales que lo caracterizaban. Yuko pidió hablar a solas con mi padre, mientras Reito nos hacia un "tour" por la casa, finalmente me mostró mi habitación que por si sola tenia las dimensiones de la mitad de la casa de mi madre, me resulto extrañamente acogedora, nunca había estado ahí pero me recordaba muchísimo a mi antigua habitación, los muebles estaban dispuestos en forma muy similar y la cama parecía recién comprada, había un tenue aroma a fresias en el ambiente, un enorme ventanal daba al inmenso invernadero donde había tenido mi "encuentro" con Shizuru, me sentí complacida y se lo hice saber a mi guía.

_Deberías agradecerle a Shizuru-san, es ella la que ha arreglado esto para ti_ me informo

No pude evitar el sonrojo de solo imaginarla haciendo algo así por mi.

_Hablando de Roma….._dijo mientras echaba un vistazo por el ventanal que daba al invernadero_ allí esta nuestra decoradora de interiores, me dijo que cuando llegaras le encantaría tener unas palabras contigo. La observe a lo lejos, y el estomago me dio un vuelco, tenia que superar estas reacciones que me provocaba, racionalizarlas de algún modo. Sin dudas estaba bella, sentada contemplado las aguas del estanque, tan etérea y sobrenatural como realmente era. Le agradecí a Reito el mensaje, y el sutilmente empujo a Takeda, mientras este se quejaba, hacia la que seria su habitación al otro lado de aquella enorme casa. Yo suspire como tomando aire y me dirigí hacia donde la vampireza de ojos rojos se encontraba. Mientras caminaba hacia su encuentro no podía dejar de pensar en lo bizarro de los acontecimiento, todo parecía un sueño. Cuando ella me miro de lleno, pensé que definitivamente estaba soñando. Me volví a estremecer frente a su suave presencia y volví a la misma pregunta que me acosaba desde que la conocí, ¿Qué es lo sucede conmigo? Ya sé seguramente tuve un accidente en moto y me di un golpee tan fuerte en la cabeza a causa de la caída y nada de lo que creo que paso después ha sido real, porque todo lo he estado soñando postrada en coma desde una cama de hospital. Mi teoría se fue por el drenaje cuando ella se acerco unos pasos, y con una sonrisa cautivadora me aflojo las piernas

_Bienvenida_ dijo simplemente y pensé si todo esto era un sueño ojala nadie me despierte.

TO BE CONTINUED