Resumen de la historia:
Han pasado 30 años desde que las Diosas Hera, Perséfone y Afrodita comenzaron su plan de
eliminar toda la creación, ya han eliminado toda la vida de las demás galaxias, ahora es turno
de la Tierra, después pasaran a la segunda parte de el plan, que es eliminar las almas. Se
supone que las Diosas tienen el permiso de Zeus para cambiarlo todo mientras Hera sea la
nueva gobernante.
Pero Perséfone vio cierto peligro en Las Chicas Superpoderosas y en los Rowdyruff Boys a los
cuales los llaman "niños falsos". Por lo tanto, Perséfone escogió a tres esclavas para destruir a
las Superpoderosas y los Rowdyruff. Cada diosa escogió una esclava, Perséfone escogió a la
primera esclava que resulto ser Femme Fatale, antigua enemiga de las chicas.
Pero las Superpoderosas tienen sus propios problemas. Ahora con 18 años, la vida de las
heroínas no es fácil. Burbuja, después de varios encuentros secretos con Boomer, se
enamorándose de el y terminó embarazada. Bombón se dio cuenta de los encuentros de los
rubios y al final terminaron descubriendo el embarazo de Burbuja. Los Rowdyruff se dieron
cuenta de la relación de Boomer con Burbuja y tras amenazas de Butch, Boomer decidió no
volver a ver a Burbuja, sin saber que esta embarazada.
Un poco después de que Boomer terminara con Burbuja, la ciudad fue atacada por un niño
semidiós llamado Yiós, que trajo a Cerbero de el Inframundo. Yiós intentó matar a Burbuja pero
antes de hacerlo, fue detenido por Nekrós, que es el padre de Yiós y amante de Perséfone.
Desde entonces, Burbuja no a podido dejar de pensar en Nekrós.
Días después, una misteriosa voz llamó al Alcalde y lo convenció de hacer un baile en honor a
las Superpoderosas, pero todo era una trampa. Las chicas fueron al baile de mala gana y ahí
apareció la primera esclava, Femme. Después de una feroz batalla, Femme recibió una herida
de muerte, pero la diosa Perséfone no permitió que la esclava muriera, cosa que no agradó a
Tánatos, Dios de la Muerte. La voz que había llamado al alcalde, movió el micrófono hasta donde
estaba Burbuja, ella dijo que estaba embarazada y así toda la ciudad se enteró, incluso Perséfone.
La misteriosa voz, resulto ser un viejo amigo de Perséfone, que se disfrazo de Hades frente a
Tánatos, que estaba indignado porque la diosa no dejaba a Femme morir, evitando que se revelara.
Los Rowdyruff se enteraron que Burbuja esta embarazada, Boomer no pudo soportar la presión
y huyó de ahí. Brick y Butch decidieron eliminar al bebé pero después de cierta conversación con
Mojo, decidieron hacerse responsables de el bebé de Burbuja, cosa que no le causo gracia a Butch.
Apareció Hermes, un dios mensajero, que esta de lado de las Superpoderosas y los Rowdyruff, les
explicó lo de las diosas, además les dijo que es posible que el supuesto permiso que les dio Zeus a
las diosas sea falso y que ellas estén involucradas en la desaparición de Zeus, Hades y Poseidón,
que el plan de las diosas podría ser mas de lo que dejan ver.
¿Cuáles serán los poderes de la segunda esclava?, ¿Qué es lo que le pasó a Brick hace dos años?
¿Por que Bombón tiene esa actitud amargada?, ¿Por que las llaman "niñas falsas?, ¿Donde se fue Boomer?
¿Por que Burbuja no deja de pensar en Nekrós?, ¿Quién es el amigo de Perséfone?, ¿Que esconde Nekrós en realidad?
La historia continua...
La batalla de las diosas
capitulo 11: La reencarnación de Medusa.
-No creo que sea una buena idea.
-¿A que te refieres, Atenea?
Las dos diosas, estaban en lo mas profundo de un enorme y tenebroso sótano, era poca la luminosidad que lograba llegar hasta ahí. Mas que un sótano, parecía lo mas profundo de una húmeda cueva. Estaban debajo de el gran palacio de Hera. Atenea sostenía una pequeña y sencilla caja de madera en sus manos.
Ambas, Hera y Atenea, observaban una de las muchas estatuas que había en aquel lugar. Hera había ordenado poner esas esculturas ahí para homenajear a aquellas criaturas o héroes que existieron mucho tiempo atrás, cuando la Tierra aun era joven, cuando la vida era mas sencilla, cuando los Dioses eran venerados y respetados. Ellas dos observaban una estatua no muy peculiar, ya que había varias mas impresionantes, esta estatua era de una mujer con serpientes en la cabeza y una mirada aterradora, un monstruo muy conocido en aquellos tiempos.
-¿Darle este poder a una mortal solo para destruir a los niños falsos?, por favor, Hera, es ridículo. Sabes que he estado guardando esta caja para una ocasión especial.
-Esta es una ocasión especial, Atenea.
-¿Por que molestarse?, todo esto de las esclavas no tiene sentido, ustedes podrían acabar con ellos con sus propias manos.
-¿Estas cuestionando mi autoridad?- habló la Reina de los Dioses con voz ofendida y furiosa.- ¡Recuerda que ahora mando yo!
-Hera, esta es la ultima serpiente de el Sáhara que me queda.- habló sin ningún temor y con voz firme, cosa que molestó a Hera-. Es la ultima que queda de las miles que brotaron de la sangre de Medusa, cuando Perseo le cortó la cabeza.
Hera dio un rápido vistazo a la estatua de Perseo que estaba cerca de ahí. Bien es conocida la famosa historia de la Gorgona Medusa y el semidiós Perseo, hijo de Zeus y la mortal Dánae. Hera entrecerró los ojos y apartó la vista de inmediato con algo de enfado.
-Por eso mismo, esta serpiente tiene la esencia misma de Medusa, por eso la necesito. Tiene su sangre.- dijo con brusquedad.
-¿Pero es necesario que esa mortal...?- no completó su pregunta ya que en ese momento llegó Hermes con la segunda esclava.
-Ya la traje.- dijo el dios sin mas, mientras arrojaba a la esclava al suelo, como Hermes volaba varios metros lejos de el suelo, la esclava se golpeó con fuerza al caer.
-¡Au!- se quejó la esclava al recibir tal golpe-. ¡¿Que pasa contigo?! ¡eso me dolió!
-¿Es ella?- preguntó la diosa Atenea con arrogancia al ver la apariencia de la esclava.
La esclava tenía la piel muy palida para ser humana, tenía unos hermosos ojos verdes y brillantes, su cabello era de un oscuro perfecto pero muy alborotado. Era sumamente hermosa, pero la realidad era que esa mujer ya no es tan joven como antes.
-Buen día, Sedusa.- habló la diosa Hera con cordialidad. Sedusa comenzó a maldecir en voz baja-. ¿Lista para tu venganza?- la pelinegra la fulminó con la mirada.
-¿Lista? ¡¿lista?!- levantó el tono de su voz, realmente estaba molesta-. ¡Llevó mucho tiempo encerrada en esa mugrienta celda! ¡estoy sola desde hace varios días!¡ya estaba fastidiada de todo esto! ¡la comida en horrible y la ropa es aun peor!. ¡¿Que pasó con las demás?!
-Femme fracasó en su intento de destruir a las niñas falsas, por eso estas aquí. La otra chica no se donde este.- respondió.
-¿Eso significa que Femme esta muerta?- preguntó con un poco de lastima, después de todo, Femme era su única compañía en la celda hasta que se la llevaron.
-Bueno, algo así.- contestó la diosa con simpleza-. No tengo que repetirte las reglas, ya las sabes: si tu matas a los niños falsos, las almas de ustedes las esclavas se salvaran, si tu o la tercera esclava no lo logran, sus almas serán eliminadas, ¿lo entiendes?
-Si... no tiene porque repetirlo.- contestó con irritación.
En ese momento, Hermes dejó de volar y bajo al suelo, solo se dedicó a observar con atención, Atenea hizo lo mismo pero con otro propósito.
-¿Te suena el nombre de Medusa?- comenzó Hera.
-Claro que si, me inspire en ella para mi nombre.- dijo con indiferencia. Era verdad, "Sedusa" no es su verdadero nombre, ¿cuál es su verdadero nombre?, no importa realmente.
-Me doy cuenta.- entonces, con un chasquido de dedos llamó a Atenea. A esta le molestó que Hera la tratara así, pero no protestó nada y solo se dedicó a entregarle la caja-. Entonces ¿conoces su historia?
-Claro que si, pero no había pensado que fuera real hasta hace unos meses.- habló con amargura-. La mas hermosa de las tres hermanas Gorgonas, sacerdotisa de el templo de Atenea... y castigada injustamente.
-¡Medusa cometió un crimen terrible!- interrumpió Atenea, aunque estaba molesta y ofendida, no lo hizo notar, su voz solo reflejaba seguridad, dureza y superioridad.
-¡¿Ser violada es un crimen?!- gritó la molesta Sedusa con un tono de acidez en la voz-. ¡El que debió ser castigado era otra persona!
-¿Tienes idea de con quien estas hablando, mortal?-habló con dureza, después alzó la voz-. ¡Yo soy Atenea! ¡la gran Diosa de la Guerra! ¡una de los doce dioses olímpicos! ¡ni el mismo Ares puede hacerme frente!. El crimen que Medusa cometió en mi templo fue imperdonable.
-¡El castigo fue injusto y lo sabes!
-¡Vasta ustedes dos!- interrumpió Hera que en realidad le había parecido divertida la situación-. ¡Realmente estas discutiendo con una mortal, Atenea?- la diosa de la guerra no le respondió, solo la miró con superioridad-. Muy bien, Sedusa, ya te debes estar imaginando que poderes estoy dispuesta a darte para que te deshagas de los niños falsos.
-Espere... ¿qué esta pensando?
-Esta caja.- se acercó a ella y se la mostró, después la abrió y dejó ver una serpiente, la serpiente estaba viva pero parecía adormilada-. ¿Ya te diste cuenta? ¿no es así?
-Es una serpiente creada con la sangre de Medusa, ¿cierto?
-Así es, esto te dará los poderes de la Gordona Medusa, pero no solo eso...
-¡Oiga! ¡espere un segundo!- gritó alterada, ahora si se había asustado-. ¿Significa que nadie podrá verme?
-Hum, oh Sedusa, ¿qué acaso no quieres vengarte de las Superpoderosas? ¿de todo lo que te han hecho?
-Quiero destruirlas mas que nada.- puso la mas seria de sus caras.
-Además de eso, si logras destruirlas, serás reina de el nuevo mundo que crearemos nosotras las Diosas, ¿lo sabes, verdad?. Y también sabes que te daremos la inmortalidad, ya no envejecerás.- llevó su mano al cabello de Sedusa-. Tu cabello ya no perderá belleza, ya no se marchitara por envejecer... tu cabello será único entre todas las mujeres.
-No lo se.- dijo en voz baja, pero apartó la mano de la diosa con brusquedad de su cabello.
-Ya no te queda nada en esta vida. Las esclavas fueron escogidas por conocer a las Superpoderosas, por combatir con ellas en el pasado. Pero algo que curiosamente tienen en común las tres es que a ninguna tiene una razón para vivir.
-Yo no tengo hogar, no tengo amigos ni... familia.- murmuró-. No tengo ningún propósito.
-Esto te dará un propósito... será mejor que lo aceptes porque aunque no quieras, tendrás que hacerlo.
-¡Si tengo los poderes de Medusa, nadie podrá mirar mi belleza!- gritó mientras se llevaba la mano al pecho, su expresión era de tristeza.
-Oh, no Sedusa. Sera todo lo contrario, podrán admirarte, ver la belleza de tu cuerpo y tu cabello... pero tu no podrás mirar a nadie.
-¿Eh?
Sedusa aun no asimilaba lo que Hera le acababa de decir, pero antes de que lo comprendiera, Hera sacó la serpiente de su caja y la puso justo al frente de la cara de Sedusa. La serpiente era aterradora y miraba a la esclava como si fuera su presa, ella se sintió tan atemorizada al ver a aquel reptil. Atenea observó esto con una mirada fría. Hermes palideció, algo le decía que lo siguiente no iba a ser agradable de ver.
-¡No solo tendrás los poderes para petrificar a tu antojo! ¡ella vivirá dentro de ti! ¡ella reencarnara en ti!.- acercó aun mas la serpiente a la cara de la esclava-. Cierra tus ojos y relájate... esto te dolerá mucho.
.
..
...
Otra vez el mismo sueño, a Burbuja no le sorprendió, había tenido el mismo sueño todas las noches desde hace varios días. Siempre era el mismo sueño, en el mismo lugar y siempre ella estaba consiente de que se trataba de un sueño . Estaba ella en ese oscuro bosque, frente a aquel arroyo que irradiaba una hermosa luz y de el otro lado de el arroyo estaba una hermosa ciudad que no había visto nunca antes. Y por supuesto, aquella bellísima mariposa de color azul con negro estaba de el otro lado, como siempre revoloteaba de un lugar a otro en busca de poder cruzar, pero por algún motivo, la mariposa no lo lograba.
Pero algo había cambiado, cosa que la impactó, por primera vez, ese sueño era algo diferente. Esta vez, no solo había una estrella iluminando el cielo oscuro, habían dos. Pero no solo eso, ahora no solo se trataba de la mariposa y Burbuja, alguien mas estaba ahí...
Una chica, una chica con una hermosura sobrehumana, una chica de su edad. Era tan radiante su belleza que aturdía. Estaba flotando con delicadeza justo encima de el arroyo. Era una chica desnuda, con el cabello muy oscuro y largo, sus ojos eran rojos y tan brillantes como los diamantes. El cabello de esa misteriosa chica volaba con delicadeza junto al viento, a pesar de que no había viento.
Burbuja la miró perpleja, jamás había visto algo así, esa mujer era tan hermosa que no parecía de este mundo. La expresión de esa chica estaba vacía, como si no sintiera nada en absoluto.
-¿Quien eres tu?- preguntó con la voz demasiado baja, esperando que esa hermosa criatura haya logrado escucharla.
-Las almas...
-¿Eh?- se sorprendió, no esperaba esa respuesta. La voz de esa misteriosa chica era tan fría.
-Las almas chocaran.- continuó-. Los universos chocaran... Ven y sálvame.
-¿Que estas...?- no entendió lo que esa hermosa chica quería decir, pero no le daba un buen presentimiento.
Burbuja intentó acercarse a aquella chica que al parecer pedía ayuda, pero no pudo. Cuando intentaba entrar a las claras aguas de ese arroyo, era como si una fuerza invisible la empujara hacia atrás, esa misma debía ser la razón por la cual aquella mariposa que estaba de el otro lado no podía cruzar. Si así era ¿Cómo era posible que aquella chica estuviera en medio?
-Ven y sálvame... ven y sálvame... ven y sálvame.- murmuraba una y otra vez con una voz tan bajita que apenas podía oírse. En ningún momento cambio la mirada vacía de su rostro-. Las almas chocaran... Los universos chocaran... No puede haber dos...
-¿Que intentas... decirme?- comenzó a sentir temor, algo malo estaba pasando con esa chica.
-M... ma.
-¿Que?
-Ma... m...a, ma... ma.- la expresión vacía de su rostro, el sonido frio de su voz, era como un alma sin sentimientos-. Ma...
Justo detrás de esa misteriosa chica sin emociones, justo de el otro lado de el arroyo, estaba la mariposa azul... pero era curioso ver la mantequilla encima de esta.
Miércoles 22 de marzo.
-¡Burbuja, despierta! ¡el bebé se va a hacer un flojo si sigues durmiendo!- gritó el mono.
-¡Aaaahhh! ¡Mojo!- gritó la espantada rubia para después dispararle rayo laser por los ojos, el impacto hizo que Mojo saliera volando hasta la ventana, donde cayó-. Oh, no... hay no.- balbuceó apenada-. Nota mental: Mojo no es un enemigo por ahora, no le debo disparar.
Corrió hasta el otro extremo de su habitación y miró desde una de las tres ventanas circulares.
-¡Mojo! ¡¿esta bien?!- preguntó, muy avergonzada.
-¡Tienes suerte de estar embarazada, si no fuera así te destruiría yo mismo, Burbuja!- gritó el pobre desde abajo, estaba muy golpeado.
Mojo siguió gritando un montón de cosas, pero Burbuja lo ignoró. Suspiró con frustración y volvió a lanzarse a la cama, tenia mucho en que pensar.
-¿Mariposa con mantequilla?- murmuró-. ¿Qué se supone que significa eso?... Ni siquiera es gracioso.
¿Y que era esa chica?, se preguntó en su cabeza, no es alguien que haya visto antes.
-¿Mariposa? ¿eh?...- tomó a su pequeño pulpo de peluche y lo miró fijamente-. ¿Qué opinas, Pulpi?... Mariposa...
A pesar de que era miércoles por la mañana, Burbuja no asistiría a la preparatoria. Desde que toda Saltadilla se enteró de su embarazo, no puede salir a la calle sin ser acosada por la prensa, mucho menos ir a la escuela. Incluso a Bombón y a Bellota le hacen cientos de preguntas en la escuela sobre quien era el padre de el bebé, por supuesto que ellas no respondían. Seria un enorme problema si se enteran quien es el padre, en eso si tenia razón Bombón.
Este embarazo ya le estaba cansando a Burbuja, a pesar de que solo tenia unas escasas tres semanas de embarazo, realmente ya quería que naciera, pero aun faltaba muuucho. Al menos todo mejoro desde que, y aunque suene imposible decirlo, desde que los Rowdyruff se pasan por ahí, incluso la presencia de Mojo la hacia sentir bien. Realmente le reconfortaba que se preocuparan de ella y de su bebé, excepto Butch, Butch realmente no había mostrado ni el mas mínimo interés.
No sabia cual era la motivación para Butch de seguir a Brick y a Mojo, al menos Butch parecía en cierta forma entretenido cuando molestaba a Bellota. Solo habían pasado cuatro días desde que ellos se pasaban por aquí y Butch ya se había peleado cinco veces con Bellota ¡a golpes!, dos de esas veces... no termino nada bien. Y lo que mas molestaba a Bellota de la presencia de Butch es que ahora Jimmy pasa todo el tiempo que puede con Butch, ahora el niño ignora a Bellota casi totalmente.
Al menos ya se están acostumbrando a verse entre si, ya no se siente tanto la presión de ser enemigos. Contra todo pronostico, a Burbuja ya le estaba incluso cayendo bien Brick, no era tan malo como pensaba, además parece preocuparse por ella de verdad. La única que no a aceptado todo esto es, claro, Bombón, no puede soportar estar con los Rowdyruff Boys en el mismo lugar, pero al final tuvo que resignarse.
¿Boomer?... no, Boomer no a aparecido y no hay señales de que valla a regresar, ¿dónde esta? quien sabe. A Burbuja le afecta todo esto, ¿cómo era posible que los hermanos vayan a cuidarla y Boomer no?, incluso Butch lo hace de mala gana, pero esta ahí... a diferencia de Boomer. Claro que Burbuja esta triste pero no lo deja ver, incluso dejo de hablar de el, si el no quería estar con ella ¿por qué ella iba a querer estar con el?, aunque le dolía, así era.
En la cocina estaba Bombón, Bellota, Butch y Jimmy, Brick había salido así que no estaba. Bombón se encontraba cocinando de mala gana el desayuno, no solo para sus hermanas, sino también para Butch, esto si la enojaba demasiado, pero no podía hacer nada. Era poco usual que Bellota y Butch estuvieran en la misma mesa sin pelearse, al menos hablaban de algo importante ¿no es así?
-¡¿Así que una vez ustedes trabajaron con mi padre?!- exclamó el pequeño Jimmy con emoción.
-Si, así es.- contestó el chico de ojos verdes con indiferencia-. Normalmente trabajamos solos, pero esa vez, tu padre nos ofreció una buena recompensa.
-¡Wow!- era mucho el entusiasmo de ese niño-. ¡¿Con que les pagó?! ¡¿que tuvieron que hacer?!
-Teníamos que hacer un pequeño trabajo, en uno de esos "negocios" que tiene tu padre.- contestó con una media sonrisa.
-Hum.- murmuró Bellota con desaprobación.
-Nos recompensó muy bien, nos pagó con dulces y un nuevo videojuego que aun no salía a la venta, también con muchas armas divertidas.- esta vez, pareció un poco feliz al recordar aquello.
-¿No crees que eso es algo infantil?- habló la chica verde mientras se cruzaba de brazos.
-Teníamos doce años, tonta, claro que era infantil.
-Waaa ¡mi padre es genial!- gritó el niño con entusiasmo.
-Corrección, tu padre era genial.- miró a Jimmy con gesto indiferente-. Hasta que llegaste tu.- Butch le dio un pequeño golpe a Jimmy en la frente con sus dedos, a pesar de eso, a Jimmy le dolió-. Entonces todo cambió...
-Auch, Butch, eso me dolió.- dijo mientras se tocaba la cabeza con sus pequeñas manos-. ¡Y mi padre sigue siendo genial!
-No como antes.- volvió a golpearlo de la misma manera-. Ya no es tan divertido... Por cierto, Bellota.- le habló a la chica pelinegra, esta se sorprendió un poco-. ¿Por que cuidas tu a este niño?, el no es nada tuyo... digo, tengo curiosidad.
Bellota se quedó callada unos instantes, no sabia como responder a eso. Jimmy comenzó a dar pequeñas risitas que a Bellota le parecieron de lo mas fastidiosas, claro, ¡porque ese niño sabe todo!, su padre se lo contó todo. Suspiró con profundidad, intentando ignorar ese molesto recuerdo en su cabeza, entonces contestó:
-Los bebés cambian a las personas ¿no es así?- habló con tranquilidad, Butch apartó rápidamente la mirada, como si estuviera diciendo "como sea".
En ese momento, llegó Burbuja y se sentó al lado de Bellota, justo al frente de Butch. Butch intentó no mirarla, realmente era cierto lo mucho que los bebés pueden cambiar a la gente, en tan pocos días, todo había cambiado entre las Superpoderosas y los Rowdyruff, todo por un simple bebé.
-Y dime, ¿con quien mas has trabajado?- preguntó Jimmy con inocencia, rompiendo el silencio que se había formado.
-Hum pues ahora no recuerdo, pero no muchos en realidad, ya te dije que siempre hemos preferido estar solos.- dijo con aburrimiento, en realidad ya le había aburrido el tema.
-Jiji.- rió con inocencia la rubia, Butch quedó medio aturdido cuando la escuchó, nunca la había oído tan de cerca.
-¿De que te ríes, tonta?- preguntó en forma de insulto.
-No... nada, es solo que recordé cuando ustedes se aliaron con Princesa para destruirnos.- sonrió al recordar esto.
-¿Princesa Morbucks?- habló Bellota-. Si lo recuerdo...
-No lo menciones.- dijo el chico verde mientras le daba un sorbo a su jugo de naranja-. Jamás.
-Por cierto.- continuó la verde-. Se que ustedes estaban planeando algo... pero nunca completaron sus planes, siempre tuve curiosidad ¿qué fue lo que pasó?
-Hum tuvimos... problemas internos.- dijo medio en broma.
-¿Quien es Princesa?- preguntó Jimmy.
-Era una niña loca que quería ser una Superpoderosa, tu no la recuerdas Jimmy, eras muy pequeño en ese entonces. Ella era demasiado odiosa.- dijo Bellota.
-Si, muy odiosa.- añadió Butch.
-Por cierto, ¿qué le pasó? ¿eh?- preguntó Burbuja con curiosidad-. Un día, ella se salió de la escuela y nunca supimos mas de ella.
-Lo ultimo que supe de ella fue que se fue a estudiar a Nueva York.- mencionó Bombón, que se acercó a la mesa y les sirvió a los cuatro el desayuno, después se sentó lo mas apartada de Butch que pudo-. Bien por ella.- añadió, indiferente.
-Espero jamás en la vida volverla a ver.- habló Bellota con suficiencia.
-No podría estar mas de acuerdo.- dijo Butch mientras le daba un gran sorbo a su bebida hasta dejar el vaso vacío-. Y espero que nunca regrese.
-¿Que pasa, Butch?- preguntó Burbuja al notar algo raro en Butch.
Butch no contestó, solo hizo como si no hubiera escuchado la pregunta, Burbuja no insistió en esto, no le dio importancia. Continuaron callados mientras terminaban el desayuno. Bombón se sentía algo incomoda con la presencia de Butch; Bellota solo lo ignoró; Butch, por su parte, intentó ignorar a todos a su alrededor, en especial a cierta rubia que no dejaba de verlo.
-¿Que tanto estas mirando?- preguntó con arrogancia cuando ya no pudo soportar esa mirada.
-Solo me estaba preguntando algo desde hace un tiempo.- hizo una pausa y después volvió a hablar-. Ustedes me cuidan porque estoy embarazada de... Boomer-. incluso ahora se le hacia difícil mencionar el nombre-. Pero ¿qué pasara después?, cuando el bebé nazca.
-Supongo que todo será como antes.- habló como si estuviera totalmente seguro sobre eso.
-¿Te refieres a que volveremos a ser enemigos como siempre?- el chico asintió-. No lo se, Butch, creo que... mires donde lo mires, ya no puede volver a ser como antes. Es decir, Brick esta muy al pendiente de mi, he visto como me mira, me da la impresión de que realmente quiere protegerme y... creo que ustedes ya me están agradando, incluso tu.- por un momento, la expresión de Butch cambió, pero después volvió a poner esa cara de rudeza-. Y pensar que solo han pasado unos días, imagina lo que pasara en los próximos meses... no creo que cuando nazca el bebé podamos volver a odiarnos, ¿no sería un poco raro?. Después de todo seré la mamá de su sobrino... nuestra relación jamás podrá ser como antes.
-¡No! ¡estas loca!- gritó repentinamente alterado, mientras se levantaba de la mesa-. ¡Una vez nazca ese mocoso, todo volverá a ser como antes!
-Butch, ustedes se comprometieron a hacerse responsables, eso incluye después de que el bebé nazca.- habló la pelirroja con severidad.
-¡No! ¡esto es ridículo!. ¡Nosotros somos los Rowdyruff Boys, fuimos creados solamente para destruirlas! ¡esto es una locura! ¡esto no debió suceder!. ¡En todo caso, el único que debe tener la responsabilidad es Boomer! ¡yo no debería tener nada que ver con esto!
-¡¿Entonces por que sigues aquí?!- le gritó Bellota mientras se levantaba de la mesa de forma brusca, igual como había hecho Butch hace un rato.
-¡Me obligan, estúpida! ¡¿que mas podría ser?!
-Brick no esta aquí ahora. ¡¿Por que no aprovechas y te largas tu solo?!- gritó ya muy molesta y lista para dar el primer golpe.
Butch parecía realmente furioso, eran enormes las ganas de acabar con ellas de una buena vez, pero no lo hacia. ¡Todo es culpa de Boomer! ¡también es culpa de Brick!, ¡si Brick no se sintiera tan culpable, seguramente no estaría en esa situación!
¡Ya vasta, Butch!- lo regañó Bombón-. Si no te sientas y te acabas tu desayuno ¡yo misma te sacare de la casa a patadas!
-Pues me largo.- dijo sin mas mientras salía de la cocina y después pudo escucharse el sonido de la puerta al abrirse y cerrarse de un portazo.
-Bellota.- habló Jimmy, unos segundos después de que Butch se fuera. Comenzó a sacudir a Bellota una y otra vez para captar su atención-. Bellota, ve por el... no dejes que se valla.
Pero Bellota lo ignoró, solo se dedicó a ver desde la ventana como aquel chico de cabello negro se alejaba volando a la vez que dejaba una estela verde en el cielo.
.
9:05 p.m.
Ya se había puesto el sol, hacia ya todo el día desde que Butch salió de la casa de las Superpoderosas. Voló sin rumbo fijo por muchas horas, al final se detuvo en un lugar desolado de la ciudad, ahí no vivía absolutamente nadie, parecía una parte de la ciudad que había sido abandonada, y así era. Había varios edificios con señales de abandono, nadie había estado ahí en años, había algunos autos viejos y descompuestos, era un lugar muy oscuro y lleno de polvo y basura. No había nadie ahí mas que Butch y uno que otro vago o pandillero que merodeaban por los alrededores, pero al final todos se alejaron porque les atemorizaba Butch. Ahora Butch estaba solo en ese desolado lugar de la ciudad.
-¡Maldición! ¡maldición!- gritaba el solitario chico mientras destrozaba el lugar con rayos verdes que disparaba con la mano-. ¡Todo es culpa tuya, Brick!- gritaba con mucho rencor mientras se disponía a destruir los autos que estaban cercanos con sus propias manos-. ¡Como tu no fuiste feliz quieres que Boomer si lo sea! ¡¿no es así?! ¡eres solo un sentimental de mierda!
Tomó un auto y lo arrojó contra un edificio, el auto explotó y el edificio se derrumbó, pero esto no detuvo a Butch. Era tanta la ira que tenia contenida, odiaba tanto a su hermano mayor, si no fuera por el y sus cursilerías, seguramente Boomer no hubiera seguido sus mismos pasos. ¡Le fastidiaba! ¡le fastidiaba tanto el pensar que nada podría volver a ser como antes!
¡¿Pero que estaba pensando?!, ¡ya no era lo mismo desde hace mucho tiempo!, ¡todo comenzó a cambiar desde que a Brick le pasó eso!, ¡todo era culpa de Brick, lo de Boomer fue solo para rematar!. Pero ahora era cada vez peor ¡por que ahora tenia que convivir con las Supertontas! ¡tenia que convivir con la rubia! ¡eso no podía soportarlo!. Odiaba tanto a sus hermanos, quería tanto dejarlos, pero no lo haría, jamás admitiría el porque ¿o si? ¡esto era una tontería.
Arrojó cinco autos al cielo y les disparó su rayo laser, pulverizándolos. Aun no estaba satisfecho, continuó de la misma manera varios minutos mas, destruyendo cualquier objeto que se le atravesaba. Lo peor es que no sabia si regresar o no, era posible que Brick lo buscara, al igual que era posible que no lo hiciera, pero no le dio importancia en ese momento. Ahora se dedicó a soltar su ira y maldecir con todas sus fuerzas a sus hermanos.
-Eres muy destructivo, ¿lo sabias?- se escuchó aquella que era la que menos esperaba escuchar.
-¿Que haces aquí, nenita?, ¿acaso te mandaron a buscarme o vienes a que te rompa la cara?- preguntó el chico con dureza, sin necesidad de voltearla a ver.
Bellota ignoró sus palabras y se acercó a el de forma silenciosa, por lo cual hizo que Butch se espantara ligeramente cuando notó que ya la tenia al lado.
-Brick esta muy molesto y Bombón no quiere que hagas algo imprudente... además, Jimmy te quiere de vuelta.- dijo de tal forma que daba a entender que no le interesaba-. Al final, tuve que venir yo a buscarte... es que me encanta la idea de ser yo la que te lleve a rastras de vuelta.
-¡Ja!, como si tu pudieras regresarme a rastras.- contestó-. Lárgate de aquí, tonta, ¿qué no vez que quiero estar solo?. Ya volveré mas tarde.
-Bombón no quiere que te quite el ojo de encima, lo siento pero debo quedarme a vigilarte.- contestó con fastidio.
-¿Acaso siempre haces lo que esa pelirroja idiota te dice?, ella es una mandona amargada y tu la obedeces como si fueras su perrito.
-Vete al infierno, Bitch. Quieres que te rompa la cara ¿no es así?- amenazó mientras se tronaba los dedos de las manos, lista para empezar una pelea.
-Hum.- tomó otro auto y lo arrojó contra otro, destruyendo ambos-. Esa chica es una perra, pero como sea, mi hermano también es una mierda. Los hermanos mayores son un asco y los menores son mucho peor ¿no lo crees?
Bellota pareció pensarlo por unos momentos, después se dirigió hasta donde estaba otro auto abandonado, lo cargó con facilidad y lo lanzó al aire como si se tratara de un simple juguete, después le apunto con su mano y le disparo un rayo verde con esta, pulverizando así el automóvil. Butch frunció el ceño e hizo una media sonrisa.
-Ya veo.- habló el chico triunfante-. Dispárale a esto.- arrojó varios objetos al aire y Bellota les disparó sin vacilar-. Veo que no soy el único que tiene ira contenida.
-Mi vida es una porquería.- murmuró con rencor-. Todo iba bien hasta que a Burbuja se le ocurrió hacer esa ridiculez. Creo que soy la única sensata de las tres, eso ya me comienza a molestar.
-Jajaja ¿te refieres a que eres virgen?- se burló.
-Por supuesto que soy virgen, ¿algún problema, imbécil?
-Hum, no. Hasta yo se que eso es mejor que terminar como Burbuja o Boomer.- dijo con simpleza.
-Si, y estoy orgullosa de serlo. No puedo evitar pensar que ahora yo soy la mas madura, aunque nunca fue así. Me alegra un poco pero... siento que yo no e cambiado nada, ellas se arruinaron con el tiempo, eso no se siente bien.
-Rompe mas cosas.- habló Butch sin mucho interés en lo que la chica decía, pero se sentía complacido de no ser el único asqueado por la situación.
Bellota arrancó un poste de luz inservible de el suelo y lo utilizó para romper cada ventana de cristal que se le atravesaba, su expresión era furiosa, aunque lo ocultaba, toda la situación ya la tenia mas que harta.
-¡Estoy cansada de toda esta basura!- gritaba la chica con furia-. ¡¿Por que no puede ser como antes?! ¡¿por que?!
Por primera vez Butch volteó a verla con atención y algo de interés, le sorprendió que las palabras que ella decía eran justamente lo que el pensaba. Tal vez eran mucho mas parecidos de lo que pensaban y no solo en apariencia.
-¿Quieres hacer algo divertido?- habló sin pensar el porque de sus acciones-. Ven.
Voló hasta arriba, esperando que Bellota lo siguiera, esta si lo siguió, aunque con algo de desconfianza. Quedaron viendo desde las alturas aquel barrio desolado, desde ahí todo se veía tan pequeño. Butch formó una gran esfera de poderosa energía verde en su mano, con un solo y rápido movimiento la arrojó hacia el suelo, causando una explosión llena de fuego y cenizas. Bellota quedó impactada al ver esto.
-He hecho esto cientos de veces... pero en lugares poblados.- hizo una gran sonrisa malvada-. Hazlo, no te contengas.- Bellota dudó-. No seas ridícula, aquí no vive nadie. Vamos, inténtalo. No es ilegal, al menos eso creo.
Bellota miró fijamente al suelo, formó una esfera de energía igual como había hecho Butch y la arrojó contra un edificio, este no tardó en explotar en mil pedazos. Bellota no lo pensó dos veces y repitió la acción varias veces mas, destruyendo todo lo que se le venia en gana. Bellota comenzó a reír, pero no era una risa feliz y alegre, era una risa malvada y burlona, una risa que disfrutaba de la destrucción. Butch sonrió con maldad al ver al monstruo que no había creado, sino que había ayudado a despertar.
-¿Sabes con que mas nos divertíamos yo y mis hermanos?- dijo repentinamente después de estar varios minutos destruyendo cosas-. ¡Pelea de carros!- sin previó aviso, arrojó un auto a Bellota, haciendo que esta cayera derribada al suelo.
-¡¿Pero que te pasa?!- reclamó-. ¡¿Te has vuelto loco?!, ¡eso me dolió!
-¡De eso se trata, tonta!- dijo, pero justo cuando volvió a mirar, ya tenia a Bellota justo al frente, sujetando con facilidad aquel auto con el que la había golpeado, ella lo golpeó con ese objeto.
Butch cayó al suelo y se levantó muy adolorido, cuanto alzó la vista, Bellota ya se estaba acercando para darle un segundo golpe.
-¡Este bien!. ¡Me rindo, me rindo! ¡se acabo el juego!
-No duraste nada, Bitch, patético.- dijo la chica mientras soltaba el auto desde esa altura, provocando un agujero en el suelo cuando el objeto impactó.
-Bueno, creo que tu golpeas mas fuerte que Brick, eso hay que reconocerlo... pero no eres mas fuerte que yo.- dijo de forma presumida.
-¿Entonces porque te rendiste?- se burló.
-Yo... ¡No quería hacerle daño a una niñita frágil como tu!
-Que poco me conoces... Bien, otro juego, el que destruya la mayor cantidad de cosas en un minuto, gana. El que pierda es una niñita frágil.
-No le veo sentido pero suena bien.
Pasaron a destruir todo lo que se les pasara por enfrente sin detenerse. Ya no sabían si seguían destruyendo cosas para desquitarse con algo o que si destruían solo por destruir. Bueno, un momento de diversión entre tanta locura no le hace daño a nadie.
Termino el minuto y ambos se pararon en lo mas alto de un edificio de 15 metros, que era por cierto la única construcción visible que seguía en pie entre tanto humo y fuego provocado por el desastre. Resulta que destruyeron la misma cantidad de objetos, y al parecer ya no había nada que destruir. Cosa que los molestó.
-Mira ese bote de basura de ahí.- señaló Butch al objeto que permanecía intacto a una distancia considerablemente lejos de el lugar donde estaban-. Haber quien dispara mas rápido.
Ambos apuntaron con sus manos al bote de basura a la misma distancia, y dispararon al mismo tiempo. El bote fue destruido por ambos ataque a la vez.
-Empate.- dijeron los dos con frustración.
Bellota se desplomó en el suelo de el edificio y quedó acostada ahí mirando el cielo oscuro con el ceño fruncido. Butch solo se sentó. Claro, no pudieron quedarse callados mucho tiempo.
-Odio tanto a Boomer.- se quejó Butch-. ¿Qué es eso de largarse y dejarle la responsabilidad a sus hermanos?, ese tonto no tiene consideración.
-Hum... yo odio igualmente a Burbuja, no se decide en salir a buscar a su hombre, solo se queda en casa a llorar en silencio... valla cobarde.- decía la verde con rencor, no es que odiara realmente a su hermana, pero al menos en esos momentos si lo hacia-. También odio a Brick.
-¿Por que a Brick?- preguntó Butch con poco interés.
-Siento como si quisiera justificar a Boomer o algo así... es extraño, y me desespera.
-Pues yo odio mucho a esa pelirroja, es una entrometida y amargada, no la soporto. Pero es muy, muy raro.- hizo una pausa y después continuó, esta vez, mirando a Bellota, como si buscara una respuesta de parte de ella-. Yo odio mucho a mis hermanos, eso esta bien pero... esa pelirroja mira a Burbuja con tanto odio.- mencionó la palabra casi como si fuera una pregunta-. Nunca había visto algo así, no es como si estuviera decepcionada, es como si quisiera... matarla.
Bellota suspiró profundamente y luego se sentó. Bellota también había notado esto de Bombón y se preguntaba si realmente era tan evidente que todos se había dado cuenta. En realidad, Bellota sabia la razón, pero no quería pensar en eso, no quería creerlo... pero no podía engañarse a si misma, así como Bombón no podía ocultarle lo que sentía de verdad.
-No es que Bombón este... enojada, al menos no por eso.- habló tan bajito que obligó a Butch a acercarse para escucharla mejor-. Tampoco es que odie a Burbuja... es solo que...- sacudió ligeramente la cabeza de un lado a otro, como si quisiera aclararse las ideas, lo siguiente que dijo fue solo un murmullo-. Creo que esta celosa.
-¿Que?- esa respuesta realmente impactó demasiado a Butch, es decir, ¿por que Bombón estaría celosa de su hermanita embarazada?, que el sepa, no hay nada que envidiar, mas bien era para sentir lastima.- ¿Como que esta celosa?, ¿de que podría estar celosa?
-No quiero hablar de eso, Butch.- habló recuperando su tono habitual-. Tampoco es de tu incumbencia.
-Maldita adolescencia.- dijo con fastidio-. Aunque ya tenemos 18... no se si eso siga siendo correcto.
-Que edad mas aburrida.- mencionó la Superpoderosa.
-Al menos nos divertimos ahora, ¿no es así?, quien sabe cuando lo podremos volver a hacer.
-Si, he de admitir que fue divertido, jaja.- entonces hizo un repentino silencio-. Tal vez no deberíamos estar haciendo esto, si queremos que todo vuelva a la normalidad una vez que esto termine, no deberíamos llevarnos bien. Si queremos volver a ser enemigos como antes.
-Ya escuchaste a la rubia, tal vez tenga razón.- habló con resentimiento-. Ya nada podrá volver a ser como antes, no con ese bebé.
-Que desastre.- murmuró.
Entonces, en ese momento, en ese instante, a Butch se le ocurrió lo que podría ser la idea mas rebuscada o inteligente que se le pudo haber ocurrido. Una idea que iba mucho mas allá de la locura, algo que podría interpretarse como una señal clara de desesperación o irresponsabilidad, seguramente ambas.
-Vámonos de aquí.- dijo intentando parecer serio.
-¿Que dices?- preguntó Bellota con sorpresa, intentó relajarse cuando se dio cuenta de que el tono de su voz había cambiado por el impactó.
-No podemos hacer que las cosas vuelvan a ser como eran, pero podemos decidir que hacer a partir de ahora... y yo no pienso estar atado a unos hermanos cursis y aburridos, ni mucho menos cambiar los pañales de ese estúpido bebé. Yo pienso vivir la vida como se me de la gana y se que tu piensas lo mismo.- volteó a verla con expresión seria-. Larguémonos de aquí, tu y yo. Dejemos a estos locos atrás.
Ella quedó realmente shockeada al escuchar las palabras de Butch, ¿había escuchado bien? ¿irse ella y el, dejando todo lo demás atrás?, ¡pero que raro suena eso!. Aunque no lo dejaba ver, en el fondo, esa propuesta le llamó la atención, incluso le llegó a parecer interesante, y realmente era una propuesta en la que se vió muy tentada a ceder. Pero no, no podía dejar las responsabilidades, no podía dejar a su hermana sola e irse lejos, ¡y menos con el!
-¿Pero que dices? ¡¿estas loco?!
-Vamos, se que lo acabas de considerar.- dicho esto, la cara de Bellota cambió ligeramente de color, dando a entender a Butch que acertó.
-No somos niños, Butch, no podemos irnos así como así, al menos yo no. Si tu tienes tantas ganas de largarte ¡¿por que no lo haces?!
-No seas así.- se acercó a ella y la tomó de los hombros-. Se que tu también te quieres largar.
-¡No me toques!- gritó indignada al tiempo que lo empujaba-. ¡¿A que estas jugando?!
-Yo no estoy jugando a nada.- dijo con una sospechosa mirada sincera-. Bellota, se que tu no eres una aburrida... no como ellos. Piénsalo, solo tu y yo, no tendremos limitaciones, nos alejaremos lo mas posible de las responsabilidades y las preocupaciones. Solo nos divertiremos y haremos lo que queramos cuando queramos.- se volvió a acercar a ella, la tomó de nuevo de los hombros, pero esta vez la vio con una mirada ¿cariñosa?-. Solo tu y yo...
-Tu...- lo empujó con mas fuerza-. ¡Tu realmente estas muy desesperado! ¡¿no es así?!
-Claro... desesperado de seguir ocultando este sentimiento.- y repentinamente... la besó.
Bellota quedó totalmente paralizada ante la acción de el chico. No podía creerlo, era totalmente inesperado, tan inesperado que no pudo reaccionar ¡¿la estaba besando?! ¡¿por que?!. Estaba pasando tan rápido que muy apenas se dio cuenta de que debía reaccionar. Lamentablemente alguien mas se dio cuenta de el beso antes de que ella siquiera lo asimilara.
-¿Bellota?- se escuchó la voz de la persona mas inesperada por ambos.
Al escuchar esa voz, Bellota reaccionó al instante y se separó bruscamente de el Rowdyruff que aun la besaba. Ella miró al chico que había presenciado ese inesperado beso. ¡Era Mitch! ¡¿en que momento había llegado?! ¡¿como los encontró?!, eso no importaba, lo que importaba es que el estaba ahí y había presenciado ese beso.
-¡Mitch!- gritó Bellota de una forma tan poco convincente que hacia parecer que lo había dicho una infiel que fue atrapada en plena acción, al menos así se sentía Bellota.
Mitch solo entrecerró los ojos, dio media vuelta y se fue... ¡¿por que hacia eso?!. Mitch no era de el tipo que dejaría pasar una cosa así sin decir nada, pero ahora lo único que hace es irse ¡¿por que?!
Bellota se resistió a las ganas de decir algo, cualquier cosa, solo se limitó a ver como su novio se subía a su motocicleta y se largaba. ¿Por que?, porque Bellota odia este tipo de cosas, era demasiado orgullosa como para actuar como una protagonista de telenovela, esta situación era solo ridícula para ella. Bellota jamás fue romántica, ni siquiera con Mitch, el tampoco lo era mucho, simplemente Bellota era cero romántica y no se disponía a serlo en esta situación. Solo vio como se fue mientras a ella le temblaban las manos de la ira.
-¡Maldito!- gritó mientras le daba un fuerte puñetazo a Butch en la cara, este fue lanzado lejos hasta estrellarse contra el suelo, Bellota se acercó a unos 10 metros de el y continuó gritándole-. ¡¿Como te atreves a besarme?! ¡no tienes ningún derecho a hacerlo!
Butch la miró con el ceño fruncido, el beso no le había resultado para convencerla, cosa que le extrañó, el pensaba que con un montón de palabras cursis podría hacer que cualquier chica hiciera lo que sea por el, al parecer Bellota no seguía esa regla, tal vez había subestimado el intelecto de esa chica.
-¡¿Crees que no me doy cuanta de el porque quieres que yo te acompañe?! ¡¿de porque sigues a tu hermano y a Mojo aunque a ti no te guste?!. ¡Tu eres demasiado obvio! ¡no es porque quieras que yo te acompañe, quieres que alguien te acompañe, quien sea! ¡tu lo único que quieres es no estar solo!
Maldición, maldición, maldición, ¡¿desde cuando Bellota era tan perceptiva?!. Butch hizo el tonto todo el rato pero en ningún momento pudo engañarla a ella, el podría engañar a cualquiera pero no a ella. Esto lo hizo rabiar.
-Mejor regresa con tu noviecito... claro, si es que el aun quiere seguir siendo tu novio.- se burló de forma cruel mientras hacia una sonrisa cínica.
-¿Sabes que? ¡lárgate! ¡nadie te necesita de regreso!. ¡No quiero que vuelva a dirigirme la palabra jamás! ¡si lo haces, yo misma te matare!- después de decir esto, se fue a gran velocidad.
El chico comenzó a maldecir en voz baja, en realidad le importaba una mierda lo que esa tonta pensara. Pero de repente sus pensamientos giraron hacia otro lado, algo que había hablado con Bellota, sobre Bombón, sobre porque estaba enojada todo el tiempo. ¿Bombón celosa de Burbuja?, no se le ocurría ningún motivo por el cual esa pelirroja le tuviera envidia a la embarazada... lo único que se le ocurrió es que al menos Burbuja tenia un "novio", si, eso debía ser. Bombón debe estar tan amargada porque nadie a de quererla, a esa tonta ni quien la quiera.
Entonces otra idea se le llegó a la cabeza, algo que en ese momento, para su mente aun muy ingenua, pensó que podría resolver todos sus problemas. Si el quería que la tonta de Bombón dejara de fastidiar todo el rato... si el quería que Brick dejara de tener esa culpa injustificada y ese tonto sentimiento que le dejaron "aquella vez". El plan era simple... tenia que unir a Brick con Bombón a como de lugar.
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Domingo 26 de marzo, 3:45 p.m.
Ahí en la ciudad de Saltadilla, cerca de la alcaldía de la ciudad, en uno de los callejones al lado de una dulcería, ahí estaba Jimmy. Tal vez piensen que ese lugar en muy peligroso para un niño de 4 años, en realidad si lo es, hay muchos delincuentes por esa zona, pero la diferencia es que nadie se atrevería a hacerle daño a Jimmy, no por el, sino por las personas con las que Jimmy se junta, ósea las Superpoderosas.
Estaba ahí Jimmy, junto a un basurero, usando una pequeña caja de madera para sentarse, una gran caja de cartón como escritorio, encima de su improvisado escritorio tenia un lápiz que se encontró entre la basura, un vaso de plástico, un cuaderno para hacer notas (dibujar), un teléfono de juguete, y una fotografía que en realidad era un dibujo hecho por el mismo. Así tenia su imaginaria "oficina".
-Toc, toc, toc.- dijo alguien, simulando tocar la puerta, ya que ahí ni puertas había.
-Pase.- dijo el niño con tono serio, los tres tipos pasaron-. Ah, son ustedes, mis súbditos favoritos, La Banda Ameba.
La Banda Ameba, tres criaturas extrañas que... eran eso, amebas, tres amebas de color azul, mas o menos de el tamaño de Jimmy. Eran Jefe, el ameba mediano con sombrero gris; Slime, el ameba mas alto con sombrero marrón; y Junior, el ameba mas pequeño con gorro negro.
-¿Por que nos llamó, señor Jimmy?- habló el ameba mediano.
-¡Cállate, yo soy el que hace las preguntas aquí!- dijo-. ¿Robaron los dulces que les pedí?
Dos de los amebas miraron al ameba mas pequeño, este avanzó hasta el "escritorio" de Jimmy y puso encima un pequeño dulce de vainilla.
-Nos costo cincuenta centavos.- dijo el pequeño ameba.
-¡¿Cincuenta centavos?! ¡el chiste de robar es no pagar!- dijo Jimmy muy molesto.
-¿Pero robar que no es ilegal?- dijo el mas alto de los ameba.
-¡Aaaahhh! ¡Claro que es ilegal! ¡¿como planean convertirse en criminales con esa actitud?!- gritó el niño ya muy frustrado-. ¡Regresen a la tienda y roben mas dulces! ¡esta vez quiero chocolates!
Entonces, un montón de gritos que llegaban de la calle hicieron que Jimmy perdiera el equilibrio y callera encima de la caja de cartón que simulaba ser un escritorio, rompiéndola.
-Ajj maldición, ¿qué pasa ahí afuera!- el niño corrió para asomarse a ver que era lo que causaba tanto escandalo.
-¡Corran!- gritaban las personas-. ¡Esta loca!, ¡que alguien llame a las Superpoderosas!
-Están asustados de nosotros por robar el dulce.- dijo el mediano de los ameba en tono triunfante-. Ahora si somos criminales.
-No seas ridículo.- murmuró Jimmy con gesto indiferente.
Jimmy quedó con los ojos bien abiertos cuando finalmente pudo ver a la mujer que estaba causando semejante alboroto. En su corta vida, Jimmy a visto cosas muy raras, al ser amigo de las Superpoderosas ¿cómo no?, pero esto era totalmente distinto, era una criatura diferente... y era una sensación diferente.
-¡Salgan de ahí, Superpoderosas!- gritaba aquella extraña mujer-. ¡Una vez las destruya a ustedes, niñas falsas, destruiré a los Rowdyruff Boys! ¡después le daré un gran golpe a la señorita Bellum en la cara! jajaja.
Esa no era una mujer normal, era muy claro, era una hermosa mujer... ¡con serpientes vivas en la cabeza!, cosa que no pasaba desapercibida por Jimmy ni por las personas que huían de ella. Pero no era la verdadera razón por la que escapaban de ella, la razón por la cual todos corrían era porque aquella mujer, al quitarse sus lentes oscuros, podía petrificar cualquier cosa que veía, literalmente convertía todo en piedra. Todo lo que esa mujer miraba quedaba convertido en una estatua. Jimmy estaba mas que impactado.
-Esa chica...- la voz de Jimmy temblaba pero no se podría decir que por miedo, porque miedo no tenia-. Esa chica es... genial.
después de unas semanas de descanso, aquí el capitulo... un poco largo.
waa jeje deje las cosas complicadas entre Bellota, Butch y Mitch jaja
dedico especialmente este capitulo a Hi-Ji Bei Fong, gracias por comenzar a leerme.
en el siguiente capitulo aparecerá alguien que no a salido en un tiempo.
