Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.

Gracias por sus comentarios y espero que les guste el final. Lamento no haber dicho que faltaba un epílogo.

Recuerden que todo el fic fue una historia contada por Edward, esto es el presente.

Epílogo:

Presente

El teléfono comenzó a sonar, pero no quería despertar. Tanya me comenzó a mover con fuerza.

-Edward, teléfono, -dijo adormilada.

-Contéstalo tú.

Hizo un sonido parecido a un gruñido.

Me estiré para tomar el teléfono, cuidando no lastimar a mi esposa y su enorme barriga.

Tanya tenía ahora 8 meses y nos habíamos casado hacía 4. Fue muy difícil afrontar mi responsabilidad, pero un hijo es un hijo.

El juez había aceptado mi petición de divorcio después de enterarse que Bella estaba en un psiquiátrico sin posibilidades de recuperación.

Habían pasado 5 largos y solitarios años. Cada viernes, domingo y martes la visitaba. Pero soy hombre y por lo tanto débil. Tanya vino, me ofreció una copa y terminó siendo una noche de sexo. Sí, solo eso había sido. Pero con la irresponsabilidad vienen las consecuencias.

No era un castigo muy malo si lo veías de otro punto. Mi sueño había sido un hijo, pero con Bella nunca había sido una necesidad. Ahora entendía por qué la vida de Charlie Swan había terminado cuando se llevaron a Reneé. Y también sé que Bella le dio fuerzas para seguir.

Así como lo era mi hijo para mi ahora.

Bella siempre fue, es y será mi primer y único amor. No amo a Tanya, nos llevamos bien y nos respetamos. Puede que ella me ame, pero sabe que yo no. Soy sincero con ella siempre. Pero nunca cede a la idea de que puedo llegar a amarla.

Solo el tiempo lo dirá. Bella sigue ahí, en mi mente, en mis sueños. Incluso en los días en que la veo.

No me reconoce cuando voy, a veces no puedo verla porque tuvo "día difícil", que es cuando la encierran con una camisa de fuerza. Mi corazón se rompió las primeras 12 visitas, después de eso fue como si no pasara nada.

El primer año me negué a creer que Bella no volvería a ser ella misma, pero cuando iba a veces me recordaba a veces no. Ahora perdió completamente la lucidez y capacidad de saber qué día es hoy.

-¿Hola? –contesté dormido.

-Sr. Cullen, lamento molestarlo tan tarde. Le hablamos del hospital psiquiátrico. Escuché que se casó hace poco, pero la Srta. Swan no tiene más familiares en su lista.

Eso me despertó por completo, me senté en la cama y sacudí la cabeza. Ocasionando que Tanya despertara.

-¿Ha sucedido algo?

-Lamento ser portadora de malas noticias señor, pero tuvimos un accidente y la Srta. Swan resultó involucrada.

-¿Y? ¿Está bien? ¿En el hospital?

-No Sr. Cullen, la Srta. Swan falleció.

Solté el teléfono, sabiendo que el día en el que morí era el mismo en el que su corazón dejó de latir.

Tienes que entender desde ahora que el amor no es suficiente. Nunca lo es.