Disclaimer: Prince of tennis (PoT, si es que lo prefieren abreviar) no me pertenece EN ABSOLUTO. Solo utilicé los personajes de esta serie para crear mis historias.


YO FANTASMA

Y la lápida dictaba "Aquí yace Ryoma Echizen, gran amigo, perfecto hijo, excelente tenista. Tu familia, tus amigos. Recuérdalo, Te aman" - Yo no estoy muerto. [Ryo&Saku]

Nota: La letra negrita señala el texto del libro.


CAPITULO X

Luego de despertar a Momoshiro salió de la casa para caminar un poco, el tiempo se acababa y él no sabía absolutamente nada de su muerte, era totalmente extraño pero, si lo comparaba con la muerte de Antonio, podía descubrir que había muchas cosas en común. Sin saberlo llego al mismo parque donde había encontrado la raqueta de tenis y en la que descubrió que le habían prohibido jugar tenis.

Pudo ver, con sorpresa y curiosidad, como el libro que antes había dejado olvidado se encontraba en el mismo lugar. Lo tomo entre sus transparentes manos y lo volvió a abrir.

Capítulo 1: Los fantasmas.

Parte X, Ángeles y Demonios

Sección I

Ahora veremos la clasificación más común de todas, el blanco y el negro, el shing y el shang, lo malo y lo bueno, la luz y la oscuridad... los ángeles y los demonios.

Todos ya saben que el ángel es el bueno, el velador de las vidas y futuros ajenos sin importar la situación en la que estén, es el alma caritativa y bondadosa de una persona, mientras que el demonio es la parte negativa de cada uno, el rencor, el odio, la maldad, la injusticia, todos los males juntos.

Bien, ¿Porque el demonio es el malo? ¿Y el ángel el bueno? ¿Porque todas las personas asumen que si eres malo te vas al infierno y si eres bueno al cielo? El perjuicio es algo muy utilizado en estos días, ¿Quien ha visto un ángel siendo bueno? ¿Y a un demonio siendo malo?

Al leer aquello último Ryoma no pudo contener la sonrisa socarrona que sintió. Él había visto al mismísimo diablo tratar de estafarlo, pero no estaba vivo para poder explicarlo y, aunque lo estuviera, no lo haría.

Pasó las páginas ya que eso no le interesaba, miraba sin mirar las hojas de aquel extraño libro hasta que un titulo en especial le llamo la atención

Capítulo 5: La resurrección

Sección I

La resurrección es algo que demasiadas personas han intentado para traer de vuelta a la vida a uno de sus seres queridos, principalmente son intentos desesperados de gente que necesita un consuelo de saber que intento todo lo posible para que aquella persona no se fuera, pero como todos sabemos en un mito.

Pero, ¿Hasta qué punto es un mito?

¿De verdad piensan que no pueden revivir los muertos? ¿De verdad piensan que, cuando encuentras a una persona igual en carácter y, a veces, en apariencia con esa persona con esa persona que se fue, es pura y mera coincidencia?

Desconocemos el cómo, el cuándo y el porqué, desconocemos absolutamente todo pero los muertos si pueden revivir.

Capaz es solo un privilegio que a pocos se les conceden, pero es algo seguro, por lo menos, en este libro.

Miro las letras con el seño fruncido tratando de descifrar lo que le quería decir, era totalmente estrafalario que encuentre un libro en tan oportuno momento. Con un encogimiento de hombros decidió dejar el tema de lado, por ahora, y, debajo de un árbol, se dispuso a dormir una pequeña siesta.

Lo que nunca pensó es que aquella siesta, sería una gran... ¿Pesadilla?

Todo estaba oscuro exceptuando por u pequeño punto de luz roja que estaba demasiado lejos de él, con curiosidad comenzó a caminar hacia el pero no pasaba nada, poco a poco aquella tranquilidad se iba transformando en desesperación mientras sus pasos se apuraban, corría todo lo que podía pero parecía no moverse, frustrado, ansioso y con algo oprimiéndole el pecho cayó de rodillas ante el cansancio y de pronto, en menos de un parpadeo, con una fuerza descomunal ese punto de acerco a él inundándolo y cegándolo completamente.

De a poco su visión comenzó a aclararse y pudo observar toda la escena, estaban en una bodega y pudo recordar que esa parte ya la había visto y un sentimiento de Dejavú lo inundó totalmente.

-¿Qué ves?- Preguntó un hombre bajo y gordo- ¿Qué ves?- Le dijo a su amigo, que estaba al lado de él, en ese momento los dos pares de ojos se dirigieron a él.

-¿Quién eres?- Preguntó el segundo hombre sacando una arma de su pantalón- ¿Qué viste?- Gritó el tipo y pudo ver en sus propios ojos un terror y una comprensión que nunca había visto.

-Ustedes…- Susurró el peli verde de aquel sueño, pero no pudo seguir ya que tuvo que saltar para su izquierda para que la bala no le atravesara la cabeza, en un segundo, se paro y comenzó a escapar…

… de una muerte segura.

Corría todo lo que sus piernas le daban y pudo sentir en su propio cuerpo fantasmal la adrenalina de ese momento, mezclado con el terror y comprensión de descubrir aquello.

-¡No te escapes! ¡No corras!- Gritaban los dos hombres mientras lo seguían bastante cerca, uso todo el entrenamiento que hacia todos los días para aumentar la velocidad y zigzaguear por entre las cajas del lugar para despistar a los matones.

Pero no pudo ver que entraba a un callejón sin salida y, al darse la vuelta para escapar, se encontró cara a cara con los dos hombres.

-Maldito mocoso- Hablo el más alto- ¡¿Quién te crees que eres?- Grito encolerizado mientras lo apuntaba con el arma.

-Hn, Ryoma Echizen- Con su arrogancia característica le respondió, sabía que iba a morir, e iba a morir siendo él mismo.

-No te creas tanto mocoso- Hablo el segundo hombre- Tienes buenos reflejos, pero de esta… no te salvas- Se rió con alegría cínica.

-Rohn- Le llamo el más alto a su compañero- Toma, ata a este... cadáver- Le ordeno mientras le pasaba una soga bastante gruesa.

Rohn la tomo y se acerco a él de a poco, Ryoma tuvo escalofríos al escucharlo pero no lo demostró, el terror lo inundaba pero nunca lo diría, pensó en escapar pero el arma que lo estaba apuntando se lo impedía, así que solo pudo quedarse completamente quieto.

-Así es, buen chico- Le dijo mientras lo ataba a una silla, el más alto se acerco a él y Ryoma lo fulmino con la mirada, el tipo le pego en la cara.

-¡Te lo mereces!- Grito lleno de furia

-¡No tendrías que haber visto eso!- Siguió gritando cada vez mas fuerte

-¿Que hacías allí?- Le pregunto Rohn- ¿Porque estas en la bodega?

-No... Les interesa- Logro pronunciar mientras escupía sangre.

-Chiquillo insolente, ¿A quién buscabas? ¿Tratabas de espiarnos? ¿Quién te mando?

-Hn- Otro golpe

-¿Por qué estás aquí? ¿Qué es lo que viste? ¿Cómo te enteraste? ¿Qué es lo que sabes?

-Mada mada dane- Otro golpe.

Y otro.

Y otro.

-Te callaremos para que nunca digas lo que sabes, morirás, nosotros te mataremos- Pronuncio una a una las silabas de forma cínica mientras se acercaba a él, si tuvo miedo, terror o pavor por su destino, nunca lo demostró.

El fantasma estaba tan quieto que parecía que ni respiraba, estaba pálido, con los ojos abiertos sin poder pronunciar nada y solo reacciono cuando por fin despertó.

De pronto, como si todo quisiera volver de golpe, recordó hasta el más mínimo detalle de aquel día, era asombroso y totalmente inesperado lo que había visto.

Como todos los domingos Ryoma tenía que enseñarle a jugar tenis a Ryuzaki. Salió de su casa y tranquilamente comenzó a caminar por las calles de Tokio. Metros antes de que llegara a su destino paro en un dispensador de bebidas para comprar una Ponta de uva para esperar a su alumna, él sabía y era testigo de la desorientación y torpeza de la muchacha por lo que sabía iba a llegar tarde.

En su aburrimiento comenzó a caminar sin un destino fijo, solo curioseando por allí hasta que unos sonidos lo distrajeron.

-¡Cállate!- Era la voz de un hombre

-¡Se te acabo el tiempo!- Grito una segunda voz y, sin pensarlo, se acerco al lugar.

Allí, frente a él, estaban los mismos hombres que lo mataron.

-Pero... -Logro pronunciar un hombre que estaba en el piso siendo pateado.

-¿Que dijiste? ¡Pero nada!- Grito y lo volvió a golpear

El hombre trató de levantarse y en ese vano intento logro ver su rostro: Tachibana

Abrió los ojos sorprendido, no lo podía creer.

-Tachibana, Tachibana, ¿Es que no entiendes? ¡Ya nada sirve! ¡Nada!- Rohn rió como una desquiciado mientras lo golpeaba una y otra vez.

-Ya basta Rohn- Le dijo su compañero

-Pero Nora...

-Recuerda cual era el objetivo del plan, vivo, tiene que estar vivo.

Entre los dos levantaron a un muy malherido Tachibana y lo arrojaron dentro de una camioneta, luego volvieron a limpiar el desastre que había hecho para no dejar ninguna prueba, ahí es cuando Ryoma, intentando escapar, logro captar la atención de Nora.

-¿Qué ves?- Le pregunto Rohn al ver que Nora se había distraído- ¿Qué ves?- Le volvió a preguntar y dirigió su miraba al mismo lugar que su compañero para ver a un pequeño muchacho de cabellos verdes.

-¿Quién eres?- Pregunto Rohn- ¿Qué viste?- Grito y se acerco solo unos pasos de su próxima víctima.

Luego de volver en si se apresuro a subirse a algún techo para llamar a Antonio.

-¡Antonio!- Grito en medio de su desesperación.

-¿Que?- Le respondió extrañado al ver el estado de Ryoma- ¿Que sucede?

-Lo recordé, recordé como morí- Le dijo y sintió como el albino le tocaba la frente.

Luego de unos minutos abrió los ojos con preocupación y felicidad mezcladas- Excelente, ahora puedes volver a vivir- Susurró con pesar ya que sabía lo que haría el peli verde apenas pueda

-¿Cómo?

-Así- Susurró y una luz comenzó a salir de su cuerpo, Ryoma sintió una calidez emanar del suyo.

-Solo tienes 12 horas- Le aviso Antonio- Desentierra tu cuerpo y acuéstate sobre él para que tu alma entre de nuevo a su lugar, solo tienes un día, busca ayuda.

Antonio se estaba por marchar, pero el peli verde lo detuvo

-¿Cómo no tengo ninguna herida?- Pregunto no sin cierta dificultad

-Como no tenías que morir, esas heridas no tendrían que haber estado, simplemente mi jefe se encargo de curártelas por si lograbas regresar.

El peli verde asintió y corrió hacia la casa de su protegido para encontrarlo durmiendo.

-¡Momoshiro!- Lo despertó y, al abrir los ojos, el aludido lo vio con extrañeza

-¿Que sucede Echizen? ¿Qué te pasa? Luces... diferente- Dijo extrañado mientras veía a su amigo

-Hn, voy a revivir- El tan solo pronunciar esas palabras logro que una sonrisa se postrara en la cara del oji lila y lagrimas de acumularan en sus ojos, Ryoma simplemente chasqueo al lengua ante tanta emotividad.

-¿En serio?- Pregunto entrecortadamente.

-Si

-¡SI! ¡LLAMARE A TODOS!- Y corrió hacia el teléfono pero Ryoma lo traspaso con su mano y lo detuvo al instante.

-No- Sentencio- Ahora, simplemente desentierra mi cuerpo, solo tienes 12 horas- Y sin más desapareció.

Momo estaba confundido pero eso no evito que se pusiera los primeros pantalones que tenia y corriendo agarrara una pala para correr hacia el cementerio.


Ryoma, por otro lado, se dirigió a la casa de la castaña, no sabía porque, pero sentía la necesidad de contárselo, le llegar traspaso la puerta y la encontró cocinando.

-Ryuzaki- La llamo

-¿Ryoma-kun?- Pregunto y se giro hacia donde escucho la voz y soltó un grito al poder verlo- Te... puedo ver- Susurro

Ryoma no se extraño ante el hecho, el revivir hizo que poco a poco su humanidad volviera por lo que era entendible que Sakuno, quien lo podía escuchar aun sin ser la protegida, lo pueda ver ahora.

-Si, voy a revivir pero solo tengo medio día para desenterrar mi cuerpo y volver- No necesito pronunciar mas para que la castaña apagara el fuego, se quitara el delantal y tomara una pala del jardín para ir hacia el cementerio en un segundo. Ryoma la vio extrañado ya que solo se lo quería decir, no necesitaba que lo ayude, para eso estaba Momoshiro.

-Ahora mismo voy- Dijo y tomo sus llaves para cerrar su casa y comenzar a correr, Ryoma la siguió de cerca por si se caía o le pasaba alguna otra cosa, milagrosamente llego sana y salva y no se sorprendió al ver a Momoshiro ya cavando en el lugar, sin embargo Momo si se extraño de ver a la frágil nieta de la entrenadora con una pala en la mano.

-¿Sakuno? ¿Qué haces aquí?- Pregunto con extrañeza y miro interrogativamente a su ángel guardián.

-Ryoma-kun me aviso- Dijo y sin más comenzó a cavar, Ryoma la vio extrañado ya que la nieta de la entrenadora estaba... ¿Cavando?

-Ah- Pronuncio pero se quedo duro- ¡¿Le puedes hablar a Sakuno?- Le grito a Ryoma, el simplemente se encogió de hombros

-¡Momo!- Llamo la castaña- No tenemos tiempo.

Luego de horas y horas por fin pudieron ver el ataúd, Sakuno y Momoshiro estaban sudados y totalmente sucios con uno que otro raspón, Echizen miro asombrado como esas dos personas pudieron cavar aquel enorme hoyo, pero más que todo, estaba sorprendido de la Ryuzaki menor, de esa niña que parecía tan frágil.

-Bien- Celebraron chocando sus manos y comenzaron a sacar los clavos de la madera, Momo miro su reloj y vio que le faltaban menos de 20 minutos

-Mierda- Dijo- No tenemos tiempo

Luego de sacar todos los clavos abrieron la tapa y se encontraron con un Ryoma exactamente igual, estaba perfecto, y hasta parecía tener un poco mas de color en la piel.

-¡Menos de 1 minuto!- Grito Sakuno- ¡Ryoma-kun, apúrate!

Y no espera nada más para mandarse dentro de su cuerpo.

Nada se escuchaba y Momo y Sakuno a penas y respiraban esperando ver el resultado.

Y, durante eternos minutos, todo quedo en silencio.


¿Review?


Huy dios mio, hoy me levante a las 7 de la mañana (Bah, me levantaron, que es diferente ¬¬) y estaba tan aburrida que pense ¿Y si hago la continuacion de Yo fantasma? y bueno, me sente y, como pueden ver, la termine.

¡Se supo el misterio de la muerte de Ryoma!

Ahora lo que queda es saber quienes son Rohn y Nora y porque le hicieron eso a Tachibana. ;P

Por cualquier duda mi facebook es: Yica Cóccaro (Les daria mi msn pero nunca me conecto, soy una viciosa del Face)