Capítulo 11
Hermione se encontró de nuevo en la caverna. Se vio a sí misma sentada junto a Snape con un plato de comida en una mano y un tenedor en la otra.
"Vamos, coma un poco." Susurraba a Severus, quien abría apenas los ojos y la miraba. Luego miraba la comida y desviaba la mirada. No tenía ninguna intensión de comer.
"No me obligue a forzarlo a comer!" Dijo Hermione. Severus quedó inconsciente y ella puso el plato a un lado. Alzó la vista al techo de la cueva y trató de contener las lágrimas. Estiró una mano y la puso sobre el hombro de él para despertarlo. La piel estaba helada. Hermione, entonces, comenzó a frotar la gélida piel de los brazos al tiempo que lo acercaba a su propio cuerpo y lo recostaba contra su pecho, mientras que la cabeza de Severus reposaba sobre el hombro de la chica.
El hombre emitió un débil quejido y la miró. Ella ni siquiera estaba segura de que la hubiera reconocido. Su mirada se veía tan distante.
"Todo va a salir bien. Eventualmente, saldremos de aquí." Decía Hermione, mas para ella y seguía frotando la piel de Severus. Sabía que estaba tan frío por la pérdida de sangre y no porque hiciera frío en aquél lugar, pero aún así, no podía dejar de sentir los temblores del cuerpo del hombre.
"Vamos...solo un bocado..:" Suplicaba ella mientras recuperaba el plato de comida y lo ponía frente a ellos. Severus se quedó mirando la comida mientras Hermione tomaba el tenedor y él enderezó un poco la cabeza. Ella no pudo evitar sonreír al verlo comer.
"Otro?" Preguntó la castaña y él negó con la cabeza, para volver a dejarla reposar sobre el hombro de la mujer.
"De acuerdo." Dijo ella y puso el plato a un lado de nuevo.
Hermione observaba el recuerdo avanzar rápidamente. Se vio a sí misma alimentando a Severus un poco más cada vez y lo observó recuperar lentamente las fuerzas. Lo ayudaba a moverse por la cueva, y recordó que casi no hablaban. Al cabo de un tiempo, Severus fue capaz de moverse sin ayuda.
En algún punto, las memorias volvieron a su velocidad normal. Se vio quitándose la ropa hasta quedar solo vestida con la ropa interior, y saltando al agua. Severus yacía en el borde, desnudo de la cintura para arriba ya que Hermione había destruido su camisa para vendarlo. La caja torácica del hombre estaba horriblemente desfigurada y se veían los bultos en donde las costillas se habían soldado acabalgadas. Hermione apareció en la superficie del agua y miró a Snape. El hechicero aclaró la garganta antes de hablar, pero aún así, su voz sonaba rasposa.
"Qué estás haciendo?" Preguntó.
"Estoy viendo por dónde podemos salir de aquí. He estado investigando la cueva, pero ahora que estás mejor, comenzaré la búsqueda debajo del agua otra vez. Además, esto es lo más cercano a un baño. Cuando salgamos de aquí, voy a pasar un día entero sumergida en la piscina del baño de los prefectos." Respondió ella. Severus emitió una débil carcajada.
"Deberías ver el baño de los Profesores." Comentó él y ella nadó hasta la orilla.
"Es bonito?" Preguntó la chica y Severus asintió.
"Te puedes bañar, tomar un baño de vapor, tener un masaje, lo que quieras. Si logró sobrevivir, te llevaré a que lo conozcas." Prometió Severus y ella le tomó la palabra.
"Me gustaría conocerlo." Dijo ella finalmente y volvió a desaparecer debajo de la superficie del agua.
Hermione parpadeó un par de veces, mirando las sábanas. Entonces cayó en la cuenta de que no había volteado la página. Lo último que había leído era cuando había alimentado a Snape, el resto lo había recordado sola. Sonrió y volteó la página.
SS – HG
Harry caminaba por los corredores de las mazmorras, en dirección de las habitaciones de la familia Snape. Entró en la recámara del Maestro de Pociones y los encontró en cama.
"Acaso tienes una idea de la hora que es?" Preguntó el muchacho. El cuerpo que yacía bajo las sábanas se movió un poco.
"Potter?" Se escuchó la amortiguada voz de Severus. Harry no podía verle la cara.
"Si, Potter. Es más del mediodía! Y es Lunes!" Gritó e mas joven, tomando una almohada y golpeándolo con ella.
"No es el segundo Lunes del mes, o si?" Preguntó Severus con preocupación.
"No, el Día de los Muertos es el Lunes siguiente. No te has perdido el cumpleaños de Chris. Pero si olvidaste la clase doble de pociones de los chicos de quinto! Me pasé más de una hora persiguiendo fuegos artificiales errantes! Era divertidísimo cuando era estudiante, pero ahora es horrible! Esos pequeños desgraciados!" Masculló Harry.
"Bienvenido a mi mundo..." Gruñó Severus.
"Cuánto tiempo has pasado en la cama?" Preguntó Potter.
"No tengo la mas puta idea...Solo me levanté para ir al baño y la verdad es que todo ha sido como un maldito remolino..." Respondió Severus.
"Dónde está Sebastian?" Preguntó Harry
"Con ese elfo que solía ser de los Malfoy..." Contestó Severus con cansancio.
"Dobby!" Gritó Harry y el elfo apareció frente a él.
"Sí, Sr. Potter, qué puede hacer Dobby por usted?" Preguntó el pequeño ser. Harry lo miró. Se estaba poniendo viejo, pero todavía tenía mucha energía y seguía ávido por servir.
"Dónde está Sebastian?" Preguntó el hombre mas joven.
"Con Winky, señor. Ella lo está alimentando." Respondió Dobby con prontitud.
"Podrías asegurarte de llevarlo con Ginny cuando termine de comer?" Preguntó Harry y Dobby asintió.
"Por supuesto señor. El Sr. Snape no quiere salir de la cama. Dobby piensa que podría estar deprimido." Le dijo el elfo a Harry.
"Tú también lo notaste, no?" Preguntó el muchacho y el elfo asintió y desapareció.
"Sal de la cama ahora mismo!" Gritó Harry.
"Solo déjame dormir, maldita sea!" Retrucó Severus.
"Te vas a tener que levantar para esto. No fueron los fuegos artificiales los que me trajeron aquí. Ha habido muchas quejas de parte de los alumnos de Gryffindor." Comenzó a decir el muchacho.
"Sorpresa, sorpresa..." Interrumpió Severus.
"Aparentemente, Chris ha estado despertando a los muchacho cada vez que se mete en la habitación de los niños para ver a Teddy Lupin." Finalizó Harry.
Ese pequeño metamorbastardo!" Gritó Severus y se puso de pié de un salto, revelando que había estado durmiendo con la cabeza para el lado de los pies de la cama. Harry alzó una ceja al verlo. Tenía el cabello hecho un desastre y el torso desnudo.
"Antes que salgas a patear traseros, date una ducha y cámbiate la ropa. Eres un Profesor. Luce como tal." Lo regañó Harry.
"Tienes razón...Potter?" Se detuvo Severus.
"Si?" Fue todo lo que Harry logró decir. Severus había tomado una almohada de la cama y lo había golpeado con ella.
"Bueno, y en qué clase está ese pequeño mocoso calenturiento?" Preguntó con tono de papá malo. Harry se quedó mirándolo.
"Estará en encantamientos en veinte minutos." Respondió el joven, encaminándose hacia la puerta.
"Y dónde Chris?"
"Misma hora, mismo lugar." Informó Harry y salió de la habitación.
Severus finalmente salió de la cama y se bañó y vistió. Se puso unos pantalones negros, un sweater y su vieja túnica negra . No se las había puesto en un largo tiempo. Hermione no lo había obligado a usar colores brillantes, pero había suavizado mucho la elección de sus atuendos.
Al cabo de un rato, el Profesor de Pociones llegó hasta el aula del Profesor Flitwick.
"Filius, necesito hablar con el Sr. Lupin." Dijo Severus asomado a la puerta del aula.
"Sr. Lupin." Dijo el pequeño profesor y Teddy Lupin se puso de pie, mirando a Chris con preocupación. Caminó hasta la puerta y siguió al Profesor Snape por el pasillo.
"Sígame." Fue todo lo que Severus le dijo al niño.
"Sí, señor." Fue la respuesta de Teddy.
"La lengua de su madre siempre ha sido...desinhibida, así que sin duda, debe estar perfectamente bien informado sobre el sexo, mucho mas que el resto de sus compañeros. Que todos ellos juntos, me atrevería a decir." Comenzó a decir Severus. Ted no sabía qué decir. Lo que había dicho el Profesor era verdad, pero aún así, no sabía cómo responderle.
"Con eso en mente, y el hecho de que soy el padre de Chris, me podría explicar qué se supone que estaba haciendo mi hija en su cama, Sr. Lupin?" Severus se detuvo y esperó. Los ojitos de Ted se abrieron como huevos fritos y alzó la vista para mirar a su profesor.
"Profesor Snape, no es lo que piensa! Mi mamá tal vez sí me dio mas información de la que hubiera querido, pero también me amenazó diciendo que si se me ocurría tener sexo antes de sexto año, vendría aquí y me cor...me lastimaría...digamos..." Explicó el muchacho. Severus seguía mirándolo, todavía aguardando por una explicación.
"La razón por la cual Chris ha estado durmiendo conmigo es porque...desde que ustedes dos fueron secuestrados en Diagon Alley, ha estado teniendo pesadillas. Se escurre en mi habitación y duerme conmigo. Ya ha llegado a hacerlo hasta tres veces por semana. Y se están poniendo peor." Explicó Teddy. Severus exhaló profundamente.
"Aparentemente, se han puesto mas vívidos. Chris llora hasta quedarse dormida y eso es de lo que se quejan los demás niños." Terminó de contestar el chico. Severus puso sus manos sobre los hombros del pequeño Lupin.
"Gracias por estar para ella. Es un alivio saber que tiene a alguien estable a su lado. Puedes regresar a tu clase." Dijo Severus mientras lo acompañaba de regreso al aula de Encantamientos.
"Sin embargo, si descubro que tú y mi hija hacen algo mas además de dormir antes de casarse, tu madre tendrá que hacer fila para castigarte." Concluyó Snape y abrió la puerta del aula.
"Sí señor." Dijo el joven Lupin con una sonrisa.
"Lamento molestarlo de nuevo, Profesor Flitwick, pero necesito hablar con mi hija. Chris, trae tu mochila." Dijo Severus y Chris se puso de pie.
"Qué pasa, papi?" Preguntó la niña. Severus cerró la puerta y puso uno de sus muy largos brazos sobre los hombros de su pequeña, llevándola hacia el jardín cercano.
"Pasé todo un fin de semana durmiendo mientras mi hija no podía dormir por las pesadillas." Dijo Severus, sentándose en una banca.
"Ted te lo dijo." Declaró Chris dejando caer la cabeza.
"Ahora, los chicos se quejan que no los dejas dormir. Se está poniendo problemático y nunca debí dejar que llagara tan lejos." Siguió diciendo su padre, mientras la tomaba de la mano.
"Por qué no me contaste de las pesadillas?" Preguntó Severus. Chris desvió la mirada y se limpió las lágrimas que ya le caían por el rostro.
"Tú estabas en el hospital y...luego, descubrí lo de mamá...tantas cosas en mi cabeza...esas pesadillas son de lo mas estúpidas, pero..." Chris se cubrió el rostro con las manos. Severus se acercó a ella y la abrazó.
"Cuéntame. No puedes guardarte algo como eso Chris. Esa noche fue algo terrible. No puedo ni imaginar lo que fue para ti. Estoy tan orgulloso de ti. Mantuviste la calma, me salvaste la vida. Pero estás pidiendo ayuda a gritos. Meterte en el cuarto de los niños y llorar hasta que se te acaben las lágrimas no es manera de resolver lo que sientes." Dijo él. La niña no podía mirar a su padre a los ojos. Se secó las lágrimas otra vez.
"Siempre hay tanta sangre en ellas. Estoy empapada en ella. Tú estás en el suelo y es tu sangre. Todo fue mi culpa! Mamá también está allí, pero siempre se está alejando. La llamo, pero ella voltea y mira hacia atrás, como si no le importara, así que sigue caminando y tú te mueres y ella sigue caminando, alejándose!" Le contó la pequeña. Severus la abrazó más fuerte y la niña se echó a llorar en su pecho.
El Maestro de Pociones la sostuvo así por un buen rato hasta que la chica logró serenarse. Cuando Chris comenzó a respirar con más tranquilidad, notó la túnica de su padre.
"Y esta? Es nueva?" Preguntó con curiosidad, usando la manga de la suya para secarse la cara y reajustando la de su padre.
"En realidad, es vieja." Respondió él y le peinó el cabello con una mano. Luego la tomó con suavidad del rostro y la miró directo a los ojos.
"Qué es lo que pasa con mamá? Ya sé que tiene amnesia y aya sé que está enamorada del tío R...del Sr. Weasley, pero ya rompieron, cierto? También sé que mamá y tú pelearon, pero has hablado con ella?" Preguntó Chris.
"Te dije que dormí todo el fin de semana." Respondió Severus, de nuevo, sentado al lado de su hija.
"De verdad dormiste sin despertar en todo el fin de semana?" Preguntó la niña con curiosidad.
"Es que no tenía la energía o la motivación para salir de la cama. Harry llegó esta mañana y me despertó para decirme que no había llegado a la primera clase de hoy. Estaba a punto de decirle que volvería a dormir y que cancelara el resto de mis clases del día cuando me contó de ti." Le contó Severus a su hija. La niña apoyó la cabeza sobre el hombro de su padre.
"Yo también me siento así, como si quisiera dormir para siempre, pero Ted no me deja y se ocupa de levantarme." Contó ella.
"Ted es un buen chico." Dijo Severus con una sonrisa y Chris sonrió.
Hubo un momento de silencio entre los dos.
"Podrías perdonarla?" Quiso saber la niña.
"A quién? A tu madre?"
Chris asintió.
"Sí. SI ella recordara todo, todavía la amarías?" Presionó la chica.
Severus exhaló y miró a su hija.
"Todavía la amo Chris. Es por eso que me duele tanto. Y perdonarla...bueno, ella tiene que preguntar primero. " Dijo Severus y Chris asintió e inhaló con fuerza.
"Tú sabes que te amo, no?" Preguntó Severus.
"Claro que sí!" Respondió la niña con vehemencia.
"Estarás bien si mamá no te lo dice por un rato, cierto?" Preguntó Severus un poco preocupado. Chris no respondió de inmediato.
"Supongo que si, solo tengo que pretender que está muerta y me aferro de los buenos recuerdos de cuando éramos felices. Lo siento papá, pero pensar en los buenos tiempo, sabiendo que está viva...está bien, está actuando como una idiota y eso me hace enojar mas...así que no, prefiero que no me diga nada..." Replicó Chris. Severus se rió y le besó la frente.
"Tienes la maldición de los temperamentos de tus dos padres y sus afiladas lenguas encima." Comentó Severus. "Solo necesito saber que estarás bien, porque, para hablar con franqueza, estas metida en una montaña de mierda." Agregó. Chris no pudo evitar reírse.
"Todavía vas a cancelar el resto de las clases del día?" Preguntó la niña.
"Si tú quieres..." Sugirió Severus. La niña miró a su alrededor y luego volvió a mirar a su padre.
"Si...si quiero..." Respondió la chica con la voz temblorosa.
"De acuerdo." Dijo su padre. Chris comenzó a llorar nuevamente y Severus la abrazó.
"No puedo dejar de llorar a cada rato!" Farfulló Chris con frustración.
"Solo déjalo salir. El resto del día es nuestro." Dijo su padre, secando las lágrimas de su hija con su túnica. Chris se apoderó de una orilla de la tela y comenzó a juguetear con ella.
"Esta me gusta mucho." Dijo la niña. Severus se puso de pie y se quitó la pesada capa de los hombros para ponerla sobre los de su hija. Chris rió encantada.
"No te dará frío?" Preguntó ella. Su padre fue a sentarse nuevamente junto a la pequeña, para después envolverla en la gruesa tela como si fuera una bebita.
"No hay problema." Contestó Severus. Chris se acercó más a él y notó algo en la prenda de su padre. Inhaló con fuerza, aspirando el aroma que emanaba del género.
"Oooohhh! Ese perfume es tan familiar! Hacía mucho tiempo que no lo percibía! Usabas esta capa cuando yo era pequeña?" Preguntó Chris.
"Así es. Comencé a dejarla en el closet cuando tu mamá empezó a animarme a hacerlo...además, es muy pesada." Relató Severus.
"Por qué?" Preguntó la niña entusiasmada.
"Verás...a ella le gustaba verme como a una mujer le gusta ver a su marido..." Contestó él tentativamente.
"Ella creía que te veías sexy sin la capa." Concluyó Chris. Severus se echó a reír.
"Si...supongo que así era."
"Podemos ir a buscar a Sebastian y luego volver a casa?" Preguntó por fin la pequeña.
"Me parece bien, si. Está con Ginny ahora mismo." Dijo Severus Snape mientras se ponía de pie. El hombre tomó la mochila de su hija y Chris hizo un esfuerzo para envolverse mejor en la capa de su padre. Las olió nuevamente y sonrió, mientras seguía a su papá.
N/T: Right! Este capi es mas largo, vieron? Creo que ya se lo he dicho a unas cuantas lectoras, pero por si acaso, lo repito. Ya no dispongo de Internet en el trabajo, que es donde traduzco cuando estoy desocupada, así que, hasta que consiga una laptop, posiblemente tarde mas de lo habitual a la hora de actualizar. Trataré de no demorar demasiado, pero les pido paciencia, si? De nuevo, gracias a todas las jovencitas que tuvieran la amabilidad de darme una mano. Muchos saludos y cariños para ustedes y también para las lectoras que me siguen en cualquier fic nuevo con los que me embarco. Son geniales! Gracias por seguir leyendo!
Amia Snape: Para que Hermione lo vuelva a amar, va a tener que recordar por voluntad propia. El diario solo puede ayudar a reconocer ciertos eventos de su vida, pero los sentimientos asociados a los recuerdos tendrán que regresar solos. Si no regresan, se acabó la historia, y creo firmemente que la autora va a ser buena con todas nosotras y nos obsequiará un lindo final feliz…o por lo menos, eso espero…
Judith78: Uy! Entonces con este capi vas a llorar hasta que se te acaben las lágrimas! Espero que no llores mucho! Además, Hermione comienza a recordar!
Lantano: Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhh! Si…cómo me gustaría ver que ese imbécil pelirrojo reciba un buen merecido! Espero que la autora entre en razón y se lo dé!
Valhalla no tenshi: No te preocupes que las cosas comenzarán a acomodarse. Con lentitud, pero las cosas se van a poner en su lugar, aunque claro, no tengo plena certeza de eso…ya que quedaría a criterio de la autora…espero que sea razonable y ponga las cosas en orden o se arma la podrida!
Alexandra Snape: Fue solo la primera impresión, pero no te preocupes que pronto recordará lo que significa ser madre. Creo que el dolor que siente en el pecho Severus es como una combinación entre la lesión causada por Voldy algunos capis atrás y el hecho, casi literal, de que Hermione le rompió el corazón…pero todavía se pueden arreglar las cosas…
Bien damas, esto es todo por ahora. En breve estará arriba el próximo capítulo, así que no desesperen.
Como siempre, gracias por seguir leyendo y muchas gracias por todos los reviews! Y un gracias enorme a quienes me tienen en alerta también!
Que tengan una grandiosa semana y sigan bien.
Hasta la próxima!
