¡Buenas gente!

Aquí les dejo un capítulo de Spice, gracias por la gente que lo lee y sus animos, espero que les guste ! :3

-¿Qué haces tu aquí?- pregunto con una mirada fulminante.

-Trabajo aquí, acostumbrate niñita- respondio determinada, estaba sentada desde la silla de su oficina.

-Hmp- se mofo -Entonces, no te metas con Len vieja... y mejor TRABAJA- agrego.

-Ahora mismo, no me estas dejando trabajar- ataco Luka. -Pero, no te lo dejaré fácil, y ve preparandote, porque él es mío, zorra- dijo esto ultimo con enfado, la joven de coletas se río burlándose.

-Claro, mira él miedo que tengo- pronunció sarcásticamente, abriendo la puerta. -Adios secretaria "Cuernos"- cerro la puerta. Luka dio un golpe al escritorio con furia.

-Hee Rin, vamos tienes que ir- le insistio Miki, estaban en la sala de clases.

-No quiero- le respondio Rin, mientras escribía algo en su cuaderno, Miki suspiro.

-Al menos sería bueno escucharlo por última vez ¿no crees?- hablo Miki preocupada, La chica trago saliva y apreto el portaminas que tenía en la mano.

-He estado soportando tanto- mascullo la chica, Miki la esuchaba atenta

-Incluso, empece a jugar, para provocar en él algo, me ilusione bobamente- farfullo descontenta, mientras una lágrima recorría su mejilla.

-Bien ¿y?- menciono fríamente. -Sí quieres terminar hazlo, y no dejes en pausa... al menos ten la valentía de terminar el juego- lanzo distante, Rin alzo la mirada y dirigio la mirada en Miki.

-¿Dónde fué tu seguridad cuándo me hablabas hace unos días?- Me pregunto llamando mi atención- ¡Ve y enfrentate!- exclamo,

-Tienes razón- sonrío la muchacha.

-Oh Miki has visto a Len o Rin- pregunto una joven de coletas acompañada de Lily.

-Ellos se fueron hace un rato- mintio Miki, la peli rubia levanto una ceja extrañada.

-Pero sus cosas aún estan en el salón- argumento Miku, sin creer las palabras de Miki.

-Ya, ya vamos, quizá sólo se le quedaron- cogio el brazo a Miku, haciéndola avanzar entratanto le guiño el ojo a Lily, la chica fruncio el ceño y al instante se percato.

-Chicas, ¿Qué tal si pasamos a un karaoke?- pronuncio Lily, sujetando el brazo de Miku.

-Buena idea Lily- exclamo con animo Miki.

-¡Ey! chicas, pero Rin...- intento interrumpirlas, lo que fué inútil ya que las chicas la ignoraron completamente.

-Invitemos a Teto- prosiguio Lily, mientras avanzaban hacia la salida.

-¿Qué quieres?- farfulle, estando en frente de Len quien estaba sentado en el suelo.

-Así que viniste-Alzo la mirada, estabamos en la azotea. ¿Qué me dirá? acaso intentará explicarme sobre el incidente ¿o qué?.

-Ve al grano- mencione distante, me era difícil contenerme, intentaba evadir la debilidad, quería salir corriendo, llorar, tapar mis oídos.

-Rin sobre la chica con que me viste- dijo levantandose.

-¡No quiero!- exclame, en cualquier momento mis piernas empezarían a temblar.

-Escucha- grito dolido, abrí mis ojos sorprendida, él empezo a acercarse con un tono meláncolico.

-Ella no es mi novia- dijo seguro mirandome fijamente.

-lo era...- susurro cabizbajo, quede boquiabierta sin saber que responder.

-Ya no podía seguir así, pues ya hay una chica que me gusta- continuo.

-No quiero- exclame, y me dí vuelta para huir, en ese instante Len cogio mi brazo deteniéndome.

-Suéltame- exclame, quería llorar... pero no podía, intentaba zafarme desesperadamente en ese momento Len me tumbo en el suelo sin dejarme escapar y obligandome a tener que mirarlo.

-No quiero...-murmure desviando mi mirada hacia un lado evitando su mirada.

-Es la chica más maravillosa y aunque yo siempre haya estado jugando con una u otra chica yo no puedo sacarla de mi mente- manifesto con tristeza; no lo digas, respire hondo.

-Pero, ¿Por qué?- pregunto afirmando mis muñecas, lo que capturo mi atención. -Ah, ya veo es la misma razón del porque te amo tanto Rin- manifesto con un tono lánguido, de inmediato lo mire interesada, una lágrima corría por su mejilla.

"Te amo tanto Rin"

Las fotografías empezaban a tener color, mi mundo empezaría a girar con esas palabras.

No puede ser, tras sus palabras, lo abrace de inmediato a lo que él correspondio aferrandose fuertemente. Tan cálido, dulce... algo que me costaba describir y a la vez, no quería dejar ir, que Len me abrazará de esta forma y que dijiera eso... ¿Era un sueño? no, era verdadero, no quería que me soltará nunca nunca, En mi mente escuchaba sus palabras una y otra vez, mi corazón no dejaba de latir, me separé tan sólo un poco para poder contemplar su rostro.

-Rin, no quiero que nadie te lleve lejos de mí, cuando te veo con otro, sentimientos tan deshonestos y egoistas vienen a mi mente, me enferma de celos, Yo estoy profúndamente lleno de tí-acaricio mis mejillas dulcemente.

"Profúndamente lleno de tí"

acaso él siempre se contuvo, guardo todo y lo comprendo pues a quien sólo necesito es a mi gemelo.

-Te amo, siempre te he amado... dolía tanto ser dejada de lado, intentaba una y otra vez olvidarte, pero no podía, sabía que andabas con una y con otra, no eras serio y eso era lo que me calmaba-le dije, dejando escapar una lágrima, él me miro conmocionado.

-Soy tan feliz- me sonrío, una sonrisa verdadera este sentimiento que no quería por ningún motivo dejar escapar, acercamos nuestros rostros y en seguida rozamos nuestros labios, un beso dulce, convirtiendo el roce en un beso, jugando con nuestras lenguas, avanzaba la pasión, mi corazón no paraba de palpitar, siempre quice sentir esto con él, me quedaba despierta en las noches sólo imaginando, ilusionandome. Continuamente avanzo hacia mi cuello besándolo, siempre desee esto, no quería que esto se detuviera pues era mi más grande capricho y siempre lo será, sentir sus brazos rodeandome, me hacía sentir tan débil pero bien.

-Te amo tanto- suspire ahogada en un mar de calidez, él no tenía intención de detenerse y yo no tenía miedo alguno, después de todo es a quien amo y siempre desee hacer estas cosas y más aún, pretendiendo que tomará todo de mí como yo de él, que él tocará mi cuerpo y que fuera sólo mío y para mi, aflojo mi corbata y empezo a desabotonar mi blusa, parecía que iba a morir de este sentimiento tan agradable, lamio cerca de mi pecho, aunque repentinamente se detuvo y miro hacia la puerta de la azotea.

-Rin vámonos, viene alguien- abotono rápidamente mi blusa y acomodo mi corbata, me quede perpleja de ese cambio tan radical, se levanto, dándome la mano, para que yo igual lo hiciera, salimos del lugar.

-Oigan chicos tan tarde por aquí- era el auxiliar.

-Lo siento, nos saltamos clases y nos quedamos dormidos- río Len, a él no le cuesta nada mentir.

-¡Eh! chicos no es bueno andar saltandoselas- nos regaño.

-Perdón, perdón- menciono Len tranquilamente mientras se dispuso a avanzar.

-Lo siento, no lo volveremos a hacer- dí una pequeña reverencia en forma de disculpa, y al instante alcance a Len, aunque quería más, me sentía feliz, y ansiosa... cogí la mano de Len, el la presiono sin hacerme daño sino que muy al contrario,el recordar las cosas q apenas pasaron hace minutos, era como un choque eléctrico que recorría todo mi cuerpo.