La luna se reflejaba en la mitad de su rostro haciéndolo ver más pálido y hermoso resaltando su cabello negro y sus perfectos rasgos. Pase la mano suavemente por su pómulo hasta acariciar su cabello, cerró los ojos por un buen momento disfrutando de la suave brisa de la noche, tomando mi mano, la beso suavemente de la palma hasta el dorso. Se escucho un fuerte aullido de dolor proveniente de la esquina contraria a la casa y abrió de golpe los hermosos ojos escarlata, fije la vista en ese lobo de pelaje rojizo tan conocido. Un sentimiento de culpa me invadió,
entonces un rayo de sol entro entre mis parpados y desperté con el corazón a punto de estallar,
Definitivamente algo en mi se estaba hundiendo y no podía dejarlo. En aquel callejón, junto a ese vampiro de ojos escarlata había olvidado todo por un momento, solo miraba sus ojos sin aliento, mi corazón había parado pero lo sentía en una carrera, solo una mirada fue lo que me dio y en lo más profundo de mi se lo agradecía, poder dejar mi dolor a la costa por lo menos 2 segundos.
Di una gran bocada de aire , mirando a la ventana que ahora se encontraba..Abierta? estaba mas que segura que antes de dormir estaba cerrada y troncada, pero entraba aire y el seguro estaba reventado colgando del filo del marco.
Me levante tan rápido que el mareo me lleno y caí sobresaltada sobre la gran cama, debía de recordar no hacer las cosas tan rápido, mi estomago gruño era claramente la hora de desayunar y no hablaba de comida humana, era hora de cazar. Algo que no había hecho desde…hace tiempo.
Tome del hermoso armario con detalles dorados, una blusa rosa pálido de tirantes finos , vaqueros artísticamente rasgados y sus botas vaqueras que hasta el día de hoy eran sus favoritas. Hizo una trenza con los finos risos cobrizos hasta la cintura, acomodándose el guardapelo del cuello.
Me acomode de cuclillas en posición para saltar de la ventana y correr hacia el rio. Cuando ya se encontraba en el aire a la altura de los arboles, pudo sentir la brisa pegándole en la cara. Amaba esa sensación el estar flotando con el aire despeinándole los largos cabellos.
-Tengo que hacer esto más seguido- suspire y sentí el suave aterrizar de los tobillos entre crujidos del suelo, corrí por las estrechas líneas de arboles dejándolos atrás como solo borrones.
Escuche los profundos latidos de ciervos al norte. Subí al árbol justo encima de ellos y salte de un segundo a otro bebiendo su sangre desabrida, sintiendo alivio por saciarla.
Me levante con la ropa ligeramente arrugada. El fuerte sonido de una rama se escucho a unos cuantos metros, mire de lado a lado, sentí llenarme el olor de un vampiro, corrí alterada mirando hacia atrás una y otra vez, sin destino aparente. Los vampiros en caza pierden la razón y siendo parte humana olerían mi rastro, me puse helada.
Volví a inhalar aire, parando en el tronco de un árbol, el corazón se me salía del pecho, podía olerlo ,mi hora de morir, cerré los ojos y vi en mi mente la imagen de Jacob.
-Quien anda ahí?- pregunte paranoicamente mordiéndome el labio con fuerza.
Se escucho el eco sordo de mi voz , perdiéndose ante los sonidos del bosque, voltee la cabeza en dirección a la casa en un segundo y me encontré pegando la cara en el pecho de un desconocido.
Respirando aquel olor delicioso que salía de él, asustada brinque hacia atrás, viendo a él dueño de ese aroma.
