CAPITULO 9: "LA PRINCESA DRAGON"

Era un día normal en la Academia Dragón, pero últimamente nuestros héroes se encuentran un poco frustrados debido a que no han podido atrapar a un criminal, este tiene por nombre Zenet y fue enviado por Drug, este sujeto está desapareciendo a las personas de la ciudad y los Dragones no encuentran su ubicación y debido al aumento de desapariciones Cricher tiene un nuevo plan…

― Muy bien, Dragones debido a lo que está ocurriendo, eh decidido que para encontrar a las personas desaparecidas deben separarse, Nick tu irás a la parte Este, Jenny al Sur, Kevin al Oeste y Tay al norte ― Explicó el Comandante.

― ¿Y yo qué? ― Pidió Avril. Dándose cuenta que el Comandante la había excluido del plan.

― Tú irás al Centro, donde hay más gente, digo, donde hay más información ― Aseguró el hombre con una gran sonrisa.

― ¡Eso no es justo! ― Comentó Avril al momento que hacía un puchero.

― Lo siento pero así debe de ser, retírense… ― Ordenó.

― Aun así no es justo ― Insistió Avril con un puchero más grande al momento que se cruzaba de brazos y salía de la Sala.

― Es tan dulce cuando se enoja ― Admitió Cricher con una sonrisa dulce.

― Lo sé… ― Apoyó Tay, con ojos soñadores. Después su rostro se torno rojo al recordar lo último que había dicho. ― Digo, ya vámonos ― Ordenó.

Así dicho los cuatro chicos se separan para ir en busca de pistas, aunque Avril está decepcionada, sabe que tiene que cumplir su trabajo. Cuando iba a salir se topa con Mina.

― Avril ¿Qué tienes? ― Pidió la mujer al notar la cara triste de la joven.

― Estoy triste y decepcionada porque estamos en una misión y Cricher me mandó a la zona más segura de la ciudad, él me trata como bebé ― Confesó pesadamente la chica.

― Estoy segura de que no es así, él solo quiere… ― Empezó a decir la mujer, pero rápidamente fue interrumpida por la chica.

― Es que no es solo él, si no toda la Academia, todos me tratan como una bebé, una princesita e incluso la cara bonita del equipo, y no me toman en serio para las misiones. ― Confesó la Dragón.

― No creo que todos crean que eres débil, quiero decir, está bastante claro que eres una chica muy bonita, pero también saben que eres la más fuerte ― Argumentó la mujer. Avril la miró esperanzada.

― ¿Enserio? ― Pidió la Dragón.

― ¡Claro! Si no, ¿Por qué crees que te escogieron como segunda al mando? ― Pidió la mujer, tratando de sonar lógica.

― ¿Sabes qué Mina? Tienes razón, y si me quedo aquí sin hacer nada, sólo probaré que lo que dicen de mí es verdad y no es cierto. Será mejor que vaya a investigar, gracias Mina ― Concluyó la chica de forma entusiasta.

― Cuando quieras mi niña ― Respondió sonriente Mina. Dicho esto Avril abraza a Mina y se dirige a investigar el caso de Zenet.

Al llegar al centro de la ciudad Avril se dirige con Piggy (N/A: Un extraterrestre, que vive en un Camper del basurero del centro de la Ciudad) para investigar…

― ¡Dios mío qué asco! ― Exclamó la chica, de forma asqueada mientras con una de sus manos se tapaba la nariz. Pronto, encontró el Camper de Piggy. Toca la puerta de su camper con su pie. Ya saben, para evitar la suciedad.

― ¡Piggy! ¿Estás aquí? ¡Abre! ― Pidió la chica, aún golpeando el Camper. De pronto la puerta, finalmente fue abierta, revelando al extraterrestre.

― Miren nada más. Pero si es la princesa Dragón, ¿A qué se debe su agradable visita? ― Pidió Piggy de modo cordial. Aunque Avril, no lo veía del mismo modo.

― ¡Deja de jugar Piggy! ― Advirtió la chica. ―Vengo a preguntarte sobre las desapariciones que están ocurriendo ― Concluyó la chica.

― No sé nada…. Adiós… ― Comentó el sujeto de forma nerviosa mientras cerraba la puerta de su Camper. Al notar esto, Avril sujetó la puerta evitando que la cerrara.

― ¡Espera! ― Pidió pesadamente, mientras aún sostenía la puerta. De pronto, una idea golpeó su cabeza. Así de su mochila extrajo un pequeño bulto, mostrándoselo tentativamente al ser ― Mira, un emparedado de crema de maní y jalea… que rico pero yo no puedo comer y tu no ayudas así que lo tirare… ― Amenazó la chica.

― ¡No espera! Te diré lo que quieres saber, pero primero dame el emparedado ― Ante esto, la chica sonrió para sus adentros. A fin de cuentas su plan había funcionado.

― Ten, ahora dime ― Demandó la chica, después de entregarle el emparedado.

― Pues… hace tres noches escuche a un sujeto diciendo que necesitaba tubos de ensayo para los ectoplasmas de la gente, y que los deben llevar al lugar desierto donde hay que cavar, y eso es todo… ― Explicó el ser.

― Bueno, espero que eso me sirva. Gracias Piggy ― Concluyó la chica.

― Cuando quieras princesa ― Dijo Piggy, mientras le daba una mordida a su emparedado.

Dicho esto Avril se retira para tratar de descifrar lo que le dijo Piggy.

El lugar desierto donde hay que cavar… ― Pensaba la chica, mientras caminaba por la Ciudad. ― Pero eso no tiene sentido… o quizás… ¡Ya sé! La parte desértica de la ciudad… ¡Eso es!… ― Se dijo mentalmente. Avril felizmente se dirige a la zona desértica. Mientras tanto el resto de los Dragones regresan a la base.

― ¿Tuvieron éxito Dragones? ― Pidió Cricher al ver a sus cadetes.

― No Señor, no encontramos nada ― Dijeron todos al unísono de forma pesada. De pronto, no pasó mucho tiempo para que Tay girara su cabeza en varias direcciones en busca de algo, o más bien alguien.

― ¿Oigan y Avril? ― Pidió el chico.

― Tal vez aun sigue investigando ― Comentó Jenny.

― ¿Por qué no la llaman? ― Ofreció Cricher. Ante esto, tras recordar lo que Avril le había dicho. Mina decidió intervenir.

― ¡No Señor!, no creo que eso sea necesario, ella debe estar muy bien, déjenla trabajar ― Aseguró la mujer. ― Debo cubrir a Avril hasta que ella venga ― Pensaba.

― Pero Mina… ― Empezó a decir Tay.

― Pero nada Tay ― Dijo con voz firme. ― Vengan les voy a preparar galletas, ayúdenme por favor ― Concluyó, volviendo a su voz dulce y tranquila.

― Esta bien ― Dijeron todos, un tanto no convencidos.

Así los Dragones se retiran mientras que Cricher se queda muy confundido.

Mientras tanto.

― Muy bien según lo que dijo Piggy aquí debe haber una pista sobre las desapariciones ― Comentó la chica, al llegar al desierto de las afueras de la Ciudad. ― Ahora sólo debo de cavar… pero… ¿en dónde?… ― Se preguntó nuevamente. Viendo que el lugar no era nada pequeño. Pronto, una idea golpeó su mente. ― Quizás si rastreo con energía podré encontrar algo… ¡Eso haré! ― Concluyó la chica. Con esto, extiende su mano y trata de encontrar las energías de las personas. ― ¡Las tengo! Están justo debajo de mí. ― Ya segura de su descubrimiento Avril se dispone a cavar el lugar, cuando de pronto….

― ¡Esto no es verdad! ¿Cómo se les puede ocurrir que llueva?… ― Pidió la chica, algo molesta y frustrada. Al momento que se empapaba. ― No importa, aun así debo seguir cavando ― Se dijo así misma. Y de forma determinante Avril sigue cavando aunque este lloviendo.

Mientras tanto el resto del equipo se encuentra horneando galletas. Pero hay cierto líder que no está de acuerdo con esa tarea.

― Mina, tú y yo sabemos que la única que puede preparar galletas es Avril ¿Por qué nos pusiste a hacer esto? ― Pidió el chico.

― Esta bien… ya vi que no te puedo engañar… ― Dijo Mina en un susurro cansado. ― Lo que pasa es que la niña Avril se siente "dependiente" y quiere realizar la misión ella sola, eso es todo ― Confesó la mujer.

― ¿¡Qué!? Pero eso no es cierto, digo Avril es la chica más independiente que conozco por eso la quiero… ― Comentó el chico. Pero al recordar lo último que había dicho, se sonrojó. Y Mina lo miraba con cara pícara. ― Digo la quiero ayudar… ya sabes… es mi amiga y eso… ― Corrigió torpemente el Dragón del Fuego.

― Claro… lo que digas… ― Comentó Mina no muy convencida. ― Mejor déjala, te aseguro que ella va a volver. Así que ponte a hornear ― Concluyó.

― Tienes razón, ella volverá ― Secundó el chico. Dicho esto Tay vuelve a su labor domestica.

Mientras tanto con nuestra chica Dragón favorita, se ve que todo va bien hasta que…

― ¡Sí! ¡Por fin encontré algo! ― Exclamó esperanzada la chica. Pero cuando estaba cavando cayó en el hoyo. ― ¡Au!… ¡Eso dolió!… ― Se quejó la chica tras haber aterrizado de sentón dentro del hoyo. Cuando volvió en sí. Observó que no era un agujero cualquiera. ― ¿Qué es esto? Parece un laboratorio ― Comentó. La chica comienza a caminar en la pequeña cueva en la que cayó. De pronto encuentra unos estantes con un líquido verde y baboso.

― Esta cosa babosa debe ser… ― Empezó a decir a medida que tomaba en mano uno de los tubos. ― El ectoplasma de la gente desaparecida… ¡Oh si los encontré! ¡Soy genial! ― Exclamó la chica sumamente emocionada por su descubrimiento. ― Esperen a que los chicos lo sepan, pero primero debo salir de aquí ― Concluyó. Para después empezar a trepar la pared para salir del hoyo, y cuando estaba fuera se encontró a alguien…

― ¡No puede ser encontraste mi escondite! ― Exclamó un ciliclon. De inmediato captó la atención de Avril. ― Pero no te irás de aquí ― Advirtió de forma amenazante.

Por otro lado, la chica sólo pudo dar un suspiro de frustración. ― Ok… Zenet… estoy sucia, mojada, mi cabello se erizo y se me rompieron las uñas… tú quieres problemas ¿no?... ― Pidió sarcásticamente.

― Pelea, si te atreves Dragón ― Retó el malvado Ser.

― Muy bien, tú lo pediste… "Morfo de poder Metamorfosis" ― Exclamó la chica al transformarse. ― Guerrera Rosa… ¡Dragón del Viento! ― Concluyó la chica al hacer una pose. ― ¡Abanico Tormentoso! ― Exclamó la chica al sacar su artículo misterioso y empezar a atacar a Zenet. Pero Zenet, sin ninguna dificultad esquiva los golpes de aire de la chica, y le dispara rayos laser los cuales Avril no puede evitar y la hieren y como golpe final Zenet le dispara y Avril sale volando mientras grita y Zenet ríe, todo se ve mal para ella…

― Creo que te gane preciosa ― Anunció triunfante, mientras se acercaba a la chica.

― Debo… debo… debo llamar a los otros… ― Susurró la chica pesadamente mientras sostenía su morfo para poder hablarle a sus amigos. Pero Zenet usó su láser para arrebatárselo de las manos.

― No querrás hacer eso niña, esta pelea es sólo de nosotros ― Declaró Zenet con una sonrisa malévola. Avril se encontraba asustada.

Pero mientras tanto en la cocina de la Academia, inesperadamente llega Sam ladrando frenéticamente.

― ¿Qué pasa Sam? ― Pidió Tay mientras la perrita le jalaba el pantalón y ladraba.

― Creo que quiere que la sigas ― Comentó Nick.

― Pues bueno… vamos… ― Dijo el chico. Así los cuatro comienzan a seguir a Sam quien llega a la sala de control con Cricher quien les da una mala noticia.

― ¡Dragones! qué bueno que llegaron ¿Y Purrot? ― Pidió el hombre al notar la ausencia de la mencionada.

― Aún sigue con su investigación ― Respondió Tay. De pronto la expresión de Cricher pasó a preocupado.

― Esto no es bueno… acabamos de perder la localización de Purrot y hay un ataque de Zenet… ― Confesó el hombre.

― ¿¡Qué!? ― Pidieron todos.

― ¿No cree que ella fue?… ― Empezó a decir Tay, temiendo lo peor. De pronto su pregunta fue acortada por el llamado de Kevin.

― Mira Tay, lo que hace Sam ― Comentó el chico señalando al animal. Todos se dirigieron al vestíbulo dónde se encontraba Sam. La perrita se encontraba rasgando la foto de Avril y estaba llorando. Luego empieza a olfatear y se dirige a la puerta.

― Creo que Sam sabe donde esta Avril, tenemos que seguirla ― Ordenó Tay.

― ¡Bien! ― Exclamaron todos. Así los cuatro chicos siguen a Sam. Mientras tanto Avril sigue en apuros, Zenet la tiene acorralada…

― Este es tu fin… Dragón del Viento… ― Declaró el malvado ser. Zenet se preparaba para dispararle a Avril y ya resignada ésta se cubre la cara esperando su fin. El rayo estaba cerca de ella, pero el golpe jamás llegó. Alguien lo había evitado. Avril se destapa la cara, revelando a.

― ¡Sam! ¿Qué haces aquí? ― Cuestionó la chica muy confundida por la situación. En cambio la perrita lamia a la chica y movía su colita. Pronto los Dragones, ya transformados aparecieron ante la chica.

― ¡Avril! ¿Estás bien? ― Pidió Tay. Mientras ayudaba a su amiga a ponerse de pie.

― Si, muchas gracias por venir ― Comentó la chica feliz.

― Ahora veo, porque no nos llamaste, tú está dañado ― Comentó Kevin del otro lado, mientras recogía el morfo de la chica y se lo entregaba.

― ¡Él me lo quitó! ― Exclamó furiosa la chica mientras señalaba a Zenet. ― ¿Pero sabes qué? Ahora que mis amigos están aquí podré patearte el trasero ― Aseguró la chica.

― ¡Espada Ardiente!― Exclamó Tay mientras le lanzaba un ataque de fuego.

― ¡Abanico Tormentoso!― Exclamó Avril mientras mandaba a volar a Zenet con sus vientos huracanados.

― ¡Geiser de Cristal!― Exclamó Kevin mientras con una ola de agua ahogaba al ser.

― ¡Puño Rocoso!― Exclamó Jenny mientras realizaba una abertura en la tierra para enterrar a Zenet.

― ¡Vara de hojas!― Exclamó Nick mientras cegaba al mismo con sus remolinos de hojas.

― ¡Guerreros unidos!... ¡Tajo quíntuple! ― Con este golpe, los Dragones por fin derrotan a Zenet. Y los ectoplasmas que Avril encontró se convirtieron de nuevo en personas, y los Dragones las ayudaron a volver a sus hogares.

Luego de vuelta a la base el resto del equipo le tiene una sorpresa a Avril. Todos ellos se encuentran reunidos en la sala de control.

― Purrot…. Creo que hablo por todos cuando te digo: Felicidades… demostraste ser una buena investigadora y peleadora, aquí tienes una medalla, te la ganaste ― Anunció el gran hombre, mientras le ponía la medalla a la chica.

― Wow… gracias… no me lo esperaba… es increíble ― Comentó feliz la chica.

― Y aquí tienes Avril, un regalo de mi parte ― Dijo Mina mientras le entregaba un dispositivo.

― ¡Mi morfo! ¡Lo arreglaste! Gracias Mina, eres la mejor ― Elogió Avril, a la mayor mientras ambas sonreían.

― Y de nuestra parte te damos esto ― Dijeron el resto del equipo mientras le entregaban a la chica una bandeja.

― ¡Wow! Unas galletitas ¿Las hicieron ustedes? ― Pidió la chica un tanto asombrada, tomando la bandeja.

― ¡Sí! ― Exclamaron todos.

― ¡Qué tiernos!…. ¡Me encantan!, son los mejores ― Exclamó la chica, sumamente alagada por los detalles de su Familia.

― No tu eres la mejor ― Corrigió Tay con una sonrisa a la chica. ― Demostraste ser: Independiente… ―

― Valiente… ― Secundó Kevin.

― Inteligente… ― Prosiguió Jenny.

― Y Fuerte… ― Concluyó Nick.

― Me alegra que todos piensen eso, ¿Saben? Siempre creí que me veían como la cara bonita del equipo. ― Confesó la chica.

― Sí lo eres… ― Dijo Kevin.

― Pero no en ese término ― Aseguró Tay.

― Es cierto eres bonita… pero fuerte… ― Admitió Jenny.

― Sí, y si no nos crees pregúntale a Zenet con su trasero pateado… Jejeje ― Argumentó Nick de forma burlona.

― Tienen razón… creo que se podría decir que soy "La Princesa Dragón" ― Concluyó la chica.

― Eso se oye bien ― Admitieron todos. Dicho esto todos comienzan a reír.

Avril por fin se dio cuenta de que es la peleadora más bonita de la academia y que eso es un gran orgullo, por eso es la segunda al mando… la Dragón del Viento…