CAPITULO 11: DE REGRESO A BERK

—Ella busca algo…o más bien a alguien…y ese alguien…son ustedes…—Dijo Karin de forma despreocupada, pero al escuchar esas palabras todos se quedaron paralizados, hasta que, Celeste decidió romper ese gran silencio.

—Debe ser una broma. ¡Es increíble que tu hayas hecho esto!...Tan solo espero que no hayas hablado de más, porque de ser así, nos habrás metido en muchos problemas—Dijo al fin Celeste muy molesta y casi gritando.

—Hay por Odín que daño pude haber ocasionado que tú no hayas causado antes. ¡Tú no puedes decirme que hacer y que no!—Respondió Karin de igual forma.

—Amm chica… por favor no comiencen de nuevo—Interrumpió Hipo—. Mejor vámonos.

— ¿Acaso tienen miedo?—Mencionó Karin.

—Ya basta Karin—Interrumpió Celeste.

—Tú basta. Si tanto miedo tienes que les pase algo, porque no simplemente te marchas…—Respondió Karin—. No creo que quieras que les ocurra lo mismo que a tus padres…

—Cállate Karin…—Interrumpió Celeste.

—Por tu culpa ellos murieron…y que me dices de tu querida abuela, eso también fue tu culpa—Continuó Karin.

—No sigas con eso…—Volvió a interrumpir Celeste.

— ¡No quiero! ¡Tu familia siempre se aleja…tus padres, tu abuela y, no olvides…a tu querida!…—Continuó Karin en medio de gritos pero siendo interrumpida por Celeste nuevamente.

— ¡Dije que te detengas!—Grito Celeste haciendo involuntariamente una señal que, para Luna, significaba atacar.

Luna se lanzó sobre Karin, no permitía que ella se levantara y, mientras gruñía y enseñaba sus dientes, Celeste reacciono y la detuvo antes de que algo peor ocurriera…

—Yo…lo siento…—Dijo mientras subía a Luna y se alejaba.

— ¡Celeste, espera!—Mencionó Hipo—. Vamos chicos, debemos seguirla. Esta por anochecer—Dijo mientras subía a Chimuelo y, al igual que los demás, se preparaba para irse.

—Hipo, espera. Crash y yo iremos con ustedes—Dijo Jared también en su dragón.

—Hipo, sé que no es el mejor momento pero, me gustaría que en otro momento habláramos sobre lo ocurrido, esto podría afectar nuestro tratado de paz, así que avísale a tu…—Interrumpió Derek, pero él también fue interrumpido.

—YO, vendré…tienes razón no es un buen momento, pero con gusto hablaremos de eso, porque ahora yo soy el Jefe de Berk—Contestó Hipo evadiendo levemente el tema antes de que él y los demás salieran volando tras Celeste.

—Donde estarán…se han tardado mucho—Decía Valka constantemente y llena de preocupación.

—Tranquila, no deben tardar—Le respondía Bocón.

En ese momento Hipo y los demás llegaron, pero Celeste no estaba con ellos.

—Hipo, me tenían tan preocupada…bueno, a todos—Dijo Valka ya con más tranquilidad al verlo, Hipo le respondió dándole un fuerte abrazo.

—Y, díganos ¿Cómo les fue? ¿Averiguaron algo?—Interrumpió Bocón.

—Sí, bueno, más o menos…—Contestó Hipo—. Después les explicamos, ¿Celeste y Luna no han llegado?

—No, ¿Por qué, ocurrió algo?—Respondió Valka.

—Algo así. Es algo largo de explicar—Dijo Hipo.

Una vez que dijo esto Celeste y Luna llegaron, casi chocaban contra Hipo y los demás pues ya era de noche y Luna no veía muy bien.

—Celeste, nos tenían preocupados, ¿están bien?—Dijo Astrid.

—Sí, lo siento chicos. No debimos irnos de esa forma—Contestó Celeste mientras acariciaba a Luna una vez que bajo de ella.

—Descuida, aunque…no es por entrometerme, pero…—Respondió Hipo con curiosidad.

—Hipo…no es por ser grosera pero, estos últimos días han sido muy difíciles. Mejor hablamos mañana…—Interrumpió Celeste.

—De acuerdo. Bueno hasta mañana—Contestó Hipo, después de eso cada quien se fue a su casa pero, obviamente, Hipo acompañó a Astrid a la suya…