NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE NICK, SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO.

¡Hola!

¡Al fin terminé éste capítulo! Lamento haberme tardado tanto ¿Les ha pasado que empiezan a escribir con muchas ganas y, después, todas las ideas de súbito se borran de su mente? Algo así me pasó. Tardé mucho y debí ver varias veces los capítulos para retomar la inspiración. Así pude finalmente seguir con esto xD

Es un capítulo mucho más ligero que el anterior y tranquilo... no pasa la gran cosa. Salvo la charla de Kya, lo demás son como adornos que hacen más detallista al fic.

Comentarios.

Emilia-Romagna: en todo el fic era un poco desesperante que Bolin, tan carismático y enérgico, fuera dependiente de Mako en toda la extensión de la palabra. Fue una de las cosas que más quise cambiar en éste fic y no había más opción; Toph era la ideal.

FanKataang100: me alegro que te gustara =)

elements master: ¿si? es un verdadero halago que mis historias te hayan gustado tanto :) he leído unos capítulos de tu fic, pero no he podido prestarle la atención debido porque estoy entrando a clases. De cualquier forma, buscaré el tiempo para dejarte comentarios. Me alegro muchísimo que te gustasen mis otras historias.

valefanmakorra: ¡Uff, que bueno! desde que comencé a escribir el capítulo tuve miedo de no respetar a los personajes y de que fuera demasiado pesado de leer. Es relajante darme cuenta que lo disfrutaste y lo encontraste bueno.

Lorenni: además de que el fic y su argumento te haya gustado, es bueno saber que todas las cosas que pongo (muchas basadas en libros de superación que se han convertido en mi guía) te puedan servir. Ten por seguro que lo que pongo no es solo para los personajes, es también que ustedes lectores que se den una ayuda. La ausencia de ese carácter filosófico fue lo que más resentí en Korra, por eso me estoy desquitando aquí xD

The Delirium: mi encuentro preferido de escribir fue el de Asami. AMO a Iroh, lo adoro, sencillamente es de los mejores personajes de la serie :D

pauli: si, al fin aprenderá a confiar... de apoco xD

¡Disfruten!

:)


Capitulo 11.

Charlas de Honor

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Naga estaba acostada en el verde césped, cerca del oasis. Veía constantemente a los dos peces que nadaban en círculos. Pabu estaba caminando alrededor, cerca de Naga, olfateando constantemente en un intento de encontrar a su querido dueño. Los dos animales lucían algo tristes y cansados.

Kya los miraba con una mirada entristecida. Ella estaba sentada cerca del árbol, con los brazos cruzados. Era de noche. Ellos llevaban en el Mundo Espiritual cerca de cuatro horas. Fuen estaba cerca de ella y los dos no hablaban mucho. Solamente esperaban.

Entonces, la luna en lo alto del cielo emitió un resplandor casi centellante, como lo haría una estrella. Sobre el estanque una luz blanca y hermosa comenzó a aclarar las aguas, los peces nadando a una velocidad impresionante. La luz dejó ver cuatro sombras que se delineaban en siluetas humanas.

Kya y Fuen se pusieron de pie por el asombro. Kya esbozó una sonrisa maternal mientras se acercaba hacia el estanque.

Korra y los demás cayeron cerca del agua, cansados y con una sensación extraña. Se sentían más pesados y torpes que antes. El frío intenso del Polo Norte recorrió sus cuerpos y Mako inmediatamente comenzó a estornudar.

—Maldición pensé que ya estaba curado—murmuró el chico, dejándose caer sobre el césped con sus demás amigos.

Estaban exhaustos. Y no era para menos. Normalmente las personas no tienen la capacidad de acudir al Mundo Espiritual y eso les causa fatiga intensa. Korra, por el contrario, estaba maravillada y muy entusiasmada por lo que acababa de descubrir.

—¿Están bien, chicos?—Kya se les acercó, observándolos minuciosamente.

—Eso creo—Asami se llevó una mano a la cabeza, que le empezaba a doler—O quiero creer.

—¡Naga!—el animal inmediatamente se echó encima de Korra lamiéndole la mejilla varias veces, feliz de verla.

—Pabu—Bolin sentía cómo su hurón recorría su cuerpo emocionado de ver a su dueño—Quieto—vaya que estaba cansado.

—Bueno muchachos, será mejor que entremos al Palacio. Se aproxima una tormenta y no querrán estar aquí cuento la nieve caiga sobre el oasis ¿verdad?

Asami, Mako y Bolin se quejaron mientras intentaban ponerse en pie. Caminaron arrastrando los pies hasta el Palacio real, donde Kya les había mandado acondicionar unas habitaciones solo para ellos. En consideración a su cansancio, les mandó la cena a sus recámaras y les permitió tumbarse a dormir. A todos menos a Mako, a quien Kya y Korra debieron cuidar parte de la noche por el resfriado que se rehusaba a desaparecer.

La noche y el sueño trajo a la mente de los cuatro experiencias y conocimientos adquiridos en el Mundo Espiritual. Algo en sus mentes les decía que las cosas estaban prontas a cambiar radicalmente.

-o-

Korra.

Estoy completamente seguro de que tu visita al Mundo Espiritual te despejó varias de las dudas que tenías. Pero sé que no han sido todas. No puedo darte todas las respuestas Korra, sencillamente porque solo puedo guiarte a encontrarlas. Es el autoconocimiento la vereda que deberás escalar para poder hallar, en tu interior, la respuesta correcta a cualquier duda que enfrentes.

El Estado Avatar representará conocerte más a fondo de lo que ya lo haces. Será el primer peldaño que escalarás para alcanzar el grado de paz interna que te otorgará sabiduría propia. Le he enseñado a Tenzin todo lo que necesitarás aprender; sé paciente. Éstas cosas no son precisamente tu fuerte y es preciso que no te desesperes.

Evita compararte con los demás Avatares. Aunque todos tenemos el mismo destino, nadie comparte el mismo camino. La forma en que tú consigas la plenitud será específicamente diseñada para ti. Como lo fue diseñada un día para mí.

Y lo más importante que debo decirte en ésta carta es una frase que me enseñó la Avatar Yanchen y, creo, deberás saber: No debes confiar tanto en tus vidas pasadas. Debes confiar ante todo en tus amigos humanos.

Aang.

Menuda carta.

Korra miró hacia la Tribu Agua del Polo Norte con renovado fastidio. La tormenta que Kya había previsto cayó como plomo sobre la ciudad. Las ventanas estaban cerradas para que los intensos vientos no colaran toda esa nieve a su habitación. Korra recordaba las tormentas del Polo Sur. Eran casi iguales.

Pensando en la carta se dejó caer sobre su cama. El Estado Avatar, ese que difícilmente conseguía alcanzar, ahora debía de dominar. Al menos Tenzin era buen maestro y había aprendido algo de paciencia cuando comenzó con su Aire-Control. Quizá fuera bueno.

Tocaron suavemente la puerta.

—Adelante—dijo.

—Korra—Kya asomó su cabeza a través del pequeño hueco que le daba la puerta semi-abierta—¿Bajas a desayunar?

—Claro.

Ella siguió a Kya hacia el comedor donde ya le esperaban Mako, Bolin y Asami. Naga estaba comiendo de un enorme plato al lado de Pabu en la esquina de la habitación, los animales estaban demasiado concentrados en sus alimentos para prestarles atención a sus dueños en ese momento.

—Buenos días—saludó a todo el grupo—¿Cómo se sienten con cuerpo de nuevo?

—Fatal—me olvidaba mencionar que Mako apenas se estaba reponiendo de su resfriado—Pero es soportable.

Bolin comía unos panecillos y Asami tomaba algo de té caliente. El enfermo de Mako se limitaba a inhalar el vapor de aroma a bosque que salía de su té, sin ganas de tomarlo. Estaba harto de remedios con sabor a hierba.

Korra tomó asiento y mordisqueó lentamente un panecillo, sin apetito. Kya a su lado comía con reservas.

—Por cierto…

Kya cortó a Korra apenas la Avatar empezó a hablar.

—Tenzin no está en el Templo Aire de la isla—le dijo—Y antes de decirte dónde está, deberé hablar seriamente con ustedes—tomó un poco de té caliente—Sé que estás impaciente por terminar el fastidioso viaje que mi padre te encargó, pero confía en mi cuando te digo que por ahora debes descansar y meditar un poco.

—¿Cómo sabes que debo buscar a Tenzin?—reclamó Korra, viendo seriamente a Kya.

—El Mundo de los espíritus va de la mano con el Estado Avatar—miró seriamente a la muchacha a su lado—Sé mucho de eso porque mi padre era el Avatar, Korra. Y él educó a Tenzin para que algún día te enseñase a dominar ese poderoso don que tienes.

—¿Qué es realmente el Estado Avatar?—preguntó Asami—He leído de él en algunos libros, pero no encuentro nunca la información suficiente.

—El Estado Avatar es un mecanismo de defensa en el que un Avatar obtiene todo el poder y experiencia de sus vidas pasadas al momento de dominar los elementos—explicaba Kya—Es la plenitud de tu poder físico y mental, Korra.

—¿Aang lo usaba mucho?—preguntó Bolin de inmediato.

—No. Mi padre era un hombre demasiado… ¿cómo decirlo?... pacífico. El jamás peleaba a no ser que fuera necesario. Y su dominio elemental era endemoniadamente bueno, rara vez necesitaba el Estado Avatar.

—Pero venció al Señor de Fuego Ozai usándolo—replicó Asami.

—Por eso dije que "raras veces".

Mako suspiró:

—¿Es necesario que Korra lo aprenda?—preguntó—Dices que es un mecanismo de defensa. El mundo está en paz ¿Para qué lo necesita?

—El instinto de supervivencia de activa con los sentimientos, Mako—decía Kya—Cuando los sentimientos de Korra salgan de control, su energía no canalizada estallará desatando el Estado Avatar. Y esto es demasiado peligroso. Con semejante poder destruir un pueblo entero cuesta menos que mover un dedo; y si Korra no aprende a dominarlo, podría ser un potente peligro para lo sociedad.

—¿Tanto así?—Bolin y Mako se vieron sorprendidos.

—Bueno—Kya suspiró—¿No les enseñan a ustedes historia? Mi padre causó más de un problema antes de dominarlo.

—Supe de algo en el desierto—continuaba Asami—Pero no es algo de lo que hagan mucho énfasis.

—Deberían.—Kya tomó otro sorbo de su té—Tío Sokka decía que cuando mi padre entraba en ese estado de ira, desesperación y sufrimiento solo mamá podía regresarlo, hacer que volviera en sí.

Kya se perdió por un momento en sus recuerdos.

Flashback.

—No era nada agradable verte en ese estado—decía Katara—Era casi escalofriante…

—¿Lo piensas así, Katara?—respondió Aang.

—Siempre lo he pensado, tú lo sabes…

—Kya—le susurraba Tenzin—No debemos espiar a papá y mamá.

—Si fuera por ti, Tinny, nunca haríamos nada divertido—replicó Bumi, Kya los ignoró tratando de ver mejor a través de las cortinas.

Demasiado tarde, su madre ya le estaba viendo con una sonrisa.

Fin de flashback.

—Entonces ¿En qué me debo enfocar, según tu Kya?—ella miró hacia Korra.

—En descansar por ahora—se puso de pie—Mañana se irán en la mañana. Por ahora mediten, repongan sus energías… el desgaste nunca es bueno.

Kya se fue pensativa.

-o-

El viaje al Mundo de los Espíritus ha sido un éxito. Puedo notar que no solo la Avatar Korra, si no todos sus amigos han cambiado en sus interiores. Podría decir que están más cerca de descubrir sus verdaderos intereses y quiénes son en el interior que antes.

Estoy tan emocionado que no puedo saber si me estoy expresando bien. Discúlpeme. No sé qué noticias haya por allá. Espero que las cosas se estén calmando. La Maestra Kya los retendrá por un días en el Polo Norte, pero la impaciencia de Korra la llevará con usted muy pronto.

Usted sabrá cómo manejar la situación. Siempre lo hace. Solamente espero que las cosas no se le compliquen. Pase lo que pase recuerde que estoy a su total servicio y tiene mi entera fidelidad.

Fuen.

Tenzin dejó el pergamino de lado. Claro que confiaba en Fuen. En él más que en muchas otras personas. Él estaba consciente que muchas cosas por ahora ocultas hacia Korra debían ser reveladas, entre ellas, la verdadera naturaleza del acólito Fuen y muchos otros acólitos en el Templo.

Aunque ésa era preocupación para otro día. La mente de Tenzin no paraba de llenarse ante la inquietante idea de que pronto Korra estaría en Ba Sing Se, por cuyas calles Hiroshi estaba causando tantos problemas. Era deber de Korra detenerlo, muy en el fondo lo sabía y confiaba en sus posibilidades. Lo que le inquietaba era la política.

Ciudad República tenía una política simple sencillamente porque Aang estaba cansado de protocolos. Cinco Concejales representativos de las Naciones podían perfectamente mantener el orden de una ciudad por medio de asambleas; cinco mentes piensan mejor que una. Así de simple. Además, él vivía al lado de la Ciudad República ¡Qué mejor!

Las Tribus Agua eran pacíficas por naturaleza y tan unidas entre sí que sus políticas eran mínimas. Respetaban a su líder y hacían lo que él ordenaba sencillamente porque las decisiones eran unánimes entre el líder y el pueblo. Habría una gran empatía de sentimientos por la fraternidad que ellos vivían.

La Nación de Fuego fue pionera gracias a Zuko en reformas políticas. Lo que el Señor de Fuego decía, se hacía, pero él tenía un grupo de concejales formado por cinco personas que además de aconsejarlo, representaban la voz del pueblo. Tanto así que eran escogidos cada diez años por votación popular. La gente amaba demasiado a su patria y respetaba el linaje del Señor de Fuego, por lo que rara vez cuestionaban sus decisiones. Y si ese caso se presentaba, era sencillo acudir a los concejales. Para eso estaban.

Pero el Reino Tierra era multicultural. Las ciudades-estado en que se dividían tenían sus propias políticas y aunque todas pagaban tributos a la capital Ba Sing Se, no todas operaban de la misma manera. De todas, Ba Sing Se era la más tediosamente formal y por ello, el dolor de cabeza de Aang cuando éste vivía.

Departamentos para todo. Uno para la escolaridad, otro para los natalicios, otro para los descensos, otro de policía, otro de ejército, otro de generales, otro de nobles, otro de mercaderes, otro de pobres, otro de profesores. Cada departamento era dirigido por un ministro y la suma de ministros en la Real Cámara Ministerial era de treinta y dos.

¡Treinta y dos!

¿Hablar con el Rey? Una audiencia con él requería citatorios con meses de anticipación. Solamente los soberanos de otros reinos o el Avatar podían entrar cuando quisieran a la Sala del Trono y saltarse los tres departamentos creados por burocracia para retener el flujo de personas que tuvieran acceso al rey. Pero ni ser el Avatar te salva de tanto protocolo.

El Rey no tomaba todas las decisiones. Cuestiones importantes debían ser consultadas además con el Ministerio y eso significaba otra audiencia. Al Ministerio se sumaban los generales principales y la Cámara de Nobles, conformada por diez personas adineradas. Éste parlamento sumaba un total de cincuenta y cinco miembros, pues además estaba la Cámara de los Comunes, que representaba los sectores medio y bajo de la ciudad.

Un sistema político impresionantemente complicado que fue evolucionando con los años. Cuando Aang le decía a sus hijos que de niño el parlamento no existía y hablar con el Rey era tan fácil como tocar la puerta ellos no se lo podrían creer. Pero bueno, las cosas no siempre cambian para bien.

Tenzin quería que Korra terminara su entrenamiento elemental y espiritual antes de adentrarse de lleno al mundo político que debía de controlar para que la paz siguiera fluyendo. Pero si no había forma de mantener a Korra apartada de Ba Sing Se, ni modo. Debería mentalizarse para lo que se avecinaba.

Equalistas en Ba Sing Se ¡La capital del Reino Tierra! Tenzin estaba impresionado. Sabía que cuando se planta la semilla de la guerra borrar todos sus retoños era difícil. Pero estaba seguro de que podría hacerlo.

—Concejal Tenzin—volteó, le hablaba uno de los Generales.—Estamos recibiendo informas alarmantes, señor.

—¿Qué ha pasado?

El General se acercó.

—Una banda criminal realizó un asalto ésta noche en una tienda de té—dijo—pero estaba usando armas equalistas.

Tenzin frunció el ceño.

—¿Son equialistas?

—No señor, conocemos esa Banda criminal. Tienen todo menos honor o propósitos.

—Eso quiere decir que están usando a Hiroshi.

—Me temo que sí señor.

Tenzin bajó la mirada.

—El Avatar llegará mañana si el tiempo es favorable—le dijo—Recaude toda la información que pueda. Ella lo necesitará.

El General saludó yéndose y dejando a Tenzin más pensativo y preocupado que antes.

-o-

Korra había querido salir ese mismo día hacia donde Tenzin estuviera. Pensaba subirse al barco con Naga e irse a Ciudad República. Aunque sabía que Tenzin no estaba ahí, Kya no era la única con información sobre dónde estaba su hermano. Conocía demasiado bien a Pema para saber que si Tenzin no la mantenía informada de su paradero, habría problemas.

El plan quedó descartado cuando vio nuevamente la intensa tormenta de nieve. Aunque pudiera pasarla con Naga, navegar en esas condiciones sería muy arriesgado. Su Agua-Control le daría bastante ventaja, quizá llegarían. Pero el resfriado de Mako sumado a esas condiciones lo podría llegar a matar. Y estaba Bolin y Asami. Ella no podía poner en peligro a sus amigos por un capricho.

Era un dolo día ¿Tanto le costaba esperar?

Caminó por el pasillo. No sabía a dónde ir. En el salón estaban Asami y Bolin hablando con el esposo de Kya. Era un hombre bastante afable, carismático y dulce. Pero su humor decadente no estaba dispuesto a tolerar sonrisas intensas y sinceras. Tenía algo de hambre, comer un poco le haría bien y distraería sus pensamientos. Por eso comenzó a caminar hacia la cocina decididamente. Apenas entró descubrió que Kya tuvo una idea parecida.

—Hola—saludó.

—Hola—repuso la morena—¿Pastelito?—le ofreció el delicioso pan cubierto de glass.

—Claro.

Korra se sentó para comer de la bandeja llena de panes clientes y recién horneados. Kya le sonrió mientras sacaba del fogón el té hirviendo. Parecía ya preparada desde hace tiempo.

—¿Hiciste los pastelitos?—le preguntó—¡Están deliciosos!

—Gracias—Kya le sirvió té, sentándose a su lado—Receta de mi madre. Aunque la mejoré un poquito.

—Delicioso—ahora Korra se refería al té.

—Hubieras probado el té de tío Iroh—Kya se quedó pensativa—Lo hacía tan exquisito. No puedo describirlo.

—¿Iroh?—Korra solo podía pensar en el joven General de las Fuerzas Unidas.

—El Tío de Zuko. No sé si lo recuerdes o has oído de él.

—Creo… mm… ¿El dragón del oeste?

—Ése mero—Kya tomó un sorbo de té—Era una persona afable y bastante buena. Él hacía té y me servía siempre que me veía. Delicioso.

—Me hubiera encantado conocerlo.

—Imagino…

Kya se quedó pensativa, trazando en su mente la forma correcta de hablar con Korra sobre el tema que llevaba posponiendo desde que la Avatar llego a la Tribu. Para Kya, tan sensible, era contradictorio enseñarle a Korra lo que su propio padre el Avatar le enseñó. A veces era muy confuso. Le costó varias horas de meditación separar las cosas.

—¿Qué sabes del honor, Korra?—le preguntó Kya, natural y tranquila.

—No estoy segura de comprenderlo—respondió, sin saber a dónde iba el tema—Realmente, presté muy poca atención a todas esas clases de comportamiento.

—Lo sé—Kya había heredado la misma sonrisa maternal de Katara, que hacía sentir a Korra más tranquila y querida.—Pero es necesario que aprendas más cosas de la mente—señaló su frente—que del cuerpo—tocó ligeramente su pecho.

—Muy bien… creo entender.

—¿Alguien te ha contado la historia de mi tío Zuko?

—¿El Señor de Fuego más poderoso que ha existido?

—Te voy a decir que tuvieron en común todos los soberanos, los personajes y los Avatares que recordamos como modelos a seguir—Kya miró hacia su té—Todos ellos tuvieron honor.

—Me estás confundiendo, Kya.

—Es la verdad. Con el tiempo hemos colocado a personas en la historia bajo dos bandos: el de los buenos y el de los malos. Pero deberíamos llamarlos bandos del honor y el deshonor.

Korra se quedó quieta esperando una explicación.

—Te contaré la historia de mi tío Zuko—comenzó Kya, incapaz de encontrar otra analogía mejor—Tú sabes que él era el príncipe heredero de la Nación de Fuego, pero siempre tuvo cierto desprecio por parte de Ozai, su padre. Zuko era muy bondadoso desde que fue un niño. Un día acudió a una charla se estrategia con el Señor de Fuego, almirantes y generales. El protestó contra una estrategia que involucraba el sacrificio de un escuadrón entero. Pero a Ozai no le gustó nada su interrupción.

—Pero tenía la razón ¿No?

—Eso era irrelevante para Ozai. Zuko había sido irrespetuoso. En La Nación de Fuego cualquier ofensa contra el honor se arregla por medio de un duelo de Fuego-Control ¿Has oído de él?

—Agni-Kai—claro que oyó de él. korra siempre tuvo muchas ganas de un duelo así en su juventud más temprana. Quizá algún día….

—Zuko debía responder. En un principio pensó que el Agni-Kai sería contra el general, pero no, fue contra Ozai—Kya hizo una pausa—Él tenía solo trece años, Korra.

—¿Trece?—¡Un niño!—¿Y tenía que enfrentarse contra su padre?—Ozai estaba loco, no le cupieron más dudas de eso.

—No lo hizo. Él era demasiado noble para ello. Simplemente se inclinó ante su padre y él le exigió que peleara por su honor. Mi tío declaró que no haría semejante cosa si debía deshonrar a su padre en el proceso. En castigo, Ozai le quemó el ojo—Los ojos de Korra se abrieron—Y lo desterró.

Había escuchado que el príncipe Zuko fue desterrado pero… ahora que sabía porqué. Eso fue una completa ridiculez ¿Por honor? ¿O por ego?

—Zuko debía encontrar al Avatar si quería volver a la Nación de Fuego y recuperar su trono. Su tío Iroh le acompañó. Si no regresaba, entonces no podría recuperar su honor. Pasó mucho tiempo antes de que Zuko se percatara que el honor jamás lo perdió, ni el trono.

Para su sorpresa, Korra estaba entendiendo verdaderamente lo que Kya estaba diciendo. Zuko había hecho lo correcto, él mantuvo su honor defendiendo sus ideales y ni el destierro de su padre ni ninguna otra cosa podría arrebatarle la integridad que él llevaba en su interior.

—Él por desesperación y presión cometió muchos errores, persiguió al Avatar mucho tiempo antes de unirse a su grupo. Mi tío solía decirme que, en su viaje para ser el hijo perfecto de Ozai, el príncipe correcto, se perdió a sí mismo. Y al unirse al Avatar, recuperando su verdadero ser, pudo ascender al trono como Señor de Fuego.

Korra asintió, pensativa.

—Tu generación, Korra—continuaba Kya—Enfrenta un problema muy peculiar. Como Avatar también debes defender al mundo de sí mismo. Éstas distracciones tecnológicas han vuelto a la sociedad más superflua, sobre todo la de Ciudad República. Debes restablecer los valores, la dignidad y el honor en ti misma, para devolvérselo al mundo.

Fue una charla que Korra habría de recordar por el resto de su vida.

-o-

A la mañana siguiente todos partieron en el barco con Fuen hacia el Reino Tierra. Estaban en silencio porque todos llevaban pensamientos y reflexiones diferentes. Sentían que no eran los mismos. Habían tenido un fuerte despertar espiritual y ahora ya no había marcha atrás. Cuando has pisado el primer escalón hacia la paz interior, solo puedes hacer dos cosas: escalar el segundo o escalar el segundo.

Korra nunca había pensado en su propio honor hasta ese momento y se dio cuenta que todo lo que Kya le dijo era verdad. Ella debía defender su dignidad para poder darle lo mismo al mundo. El mundo estaba en el proceso último de su reconstrucción; ella debía terminarlo.

Mako miraba hacia Korra con una sonrisa débil. Se sentía mejor, pero últimamente la había visto más pensativa que de costumbre. Entre ellos no hablaron mucho sobre lo que vivieron en el Mundo Espiritual. Eran experiencias demasiado íntimas. Pero estaba convencido que Korra estaba cada vez más cerca de llegar a la plenitud de su poder, y casi podía apreciar el brillo que comenzaba a rodear la grandeza de aquella que llamaba su novia.

Bolin veía a su hermano con las palabras de Toph taladradas en su mente. Él había sido siempre cuidado y el dependiente. Ya era hora de cambiar eso. Era un poderoso Maestro Tierra amigo íntimo de la Avatar que necesitaba encontrar su camino en el mundo. Él dejaría una huella, estaba seguro. Solo debía cuidar que fuera una huella única y no una marca al lado de la huella de su hermano.

Asami pensaba en la frase de Iroh "la sabiduría se transmite" ¿Cómo podría ella hacer eso? Desde luego que había aprendido mucho en el Mundo Espiritual. Como si una parte dentro de ella que hubiera estado dormida despertara abruptamente. Quizá encontraría la respuesta más adelante. Había aprendido a ser paciente con el destino.

Ahora el nuevo Equipo Avatar iba camino a Ba Sing Se. Sería su segunda visita al Reino Tierra, ésta vez en su capital. Kya no había especificado nada, solamente les dijo que Tenzin los esperaba ahí y les tenía preparada una misión. Fuen estaba más serio que de costumbre, Naga y Pabu muy inquietos. Todos esos elementos juntos les hicieron pensar que se podrían enfrentar a un problema.

Desde el final de la guerra y la fundación de Ciudad República, las Cuatro Naciones habían estado en impresionante paz. Las que alguna vez fueron cuatro pueblos separados por sus diferencias políticas se hicieron un inmenso pueblo que convivía en armonía. Crecieron en industria, educación y mucha igualdad.

Pensándolo más fríamente, Korra comenzó a inquietarse. Si Tenzin les tenía una misión podía significar que Ba Sing Se estaba en peligro. Eso podría acontecer el rompimiento de la paz. Ese hermoso equilibrio que tantos años de esfuerzo le costó a Aang.

Viendo el bello oleaje del mar, Korra se hizo una promesa a sí misma: "Mantendré el equilibrio del mundo, así me cueste la propia vida".


No tengo mucho que decir ahora. Ya estoy entrando a clases y mis actualizaciones en ésta y mis otras historias pueden retrasarse más; no se desesperen por favor, será cosa de las tares y espero que puedan ser pacientes. Por ahora, este capítulo es más para ir acomodando las cosas que ocurrirán en Ba Sing Se, una trama que todavía está terminando de esbozarse en mi mente. Y si, puse todo el rollo político de Ba Sin Se muy tedioso ¿verdad? esa era la intención .

¡Muchas gracias por leer! :D

Chao!