Recuerden que en la Academia existen pruebas psicológicas que no se anuncian, básicamente necesitan controlar los niveles de stress que soportan los candidatos para que aprueben el semestre de capacitación y puedan continuar con sus estudios... dicho esto...
Capítulo 11
Dos horas después Bones se reencontraba con James que le dio alcance en uno de los pasillos próximos a la sala de prácticas médicas.
— ¿y bien?—
— ¿que? — distraído McCoy no dejaba de leer
— ¿Que te dijo mi hermana?— el tono preocupado en la voz de Jim hizo que Bones le prestara más atención.
— ¿decirme?..¡Ah...si!— carraspeo incomodo —no hablamos de eso— fingio un renovado interés en su lectura.
— ¿No habla... no hablaron de eso?— molesto lo detuvo parándose frente a su amigo —entonces Bones, ¿de que demonios hablaste con mi hermana?—
—hmm... hablamos sobre la carrera que le asignaron, hablamos sobre cómo se ha sentido en la flota, ha si... — guardó silencio exasperando a su amigo.
— ¡ha si ¿que?!—
—nada... solo eso... Tiberius— Jim se quedó muy serio, sus mejillas enrojecieron y Leonard pasó a su lado sonriendo con burla.
—También te dijo que no me gusta ese nombre—
—Si—
—que nadie más lo sepa... ¡entendido!—
—Como sea..."Tib"— contestó burlón —y tendrás que disculparme "Tib" pero tengo una clase pendiente— y se alejó dejando a su compañero mudo de enojo.
James en su perseverancia con las chicas, logró en cuestión de horas, contactos importantes que le mantendrían informado sobre las actividades y situaciones emocionales que pasaba su hermana.
—Hola James— una curvilínea francesa le entregó un pequeño chip negro cuando se encontraron en la entrada del comedor.
—Hola... hermosa— respondió él titubeante, no recordaba el nombre de la muchacha pero recibió el chip.
— ¿Que es eso?— Bones le acompañaba llevando en su charola la frugal comida del día.
—El reporte diario— contestó haciendo malabares con su propia charola —ella... ella—
—Denisse—
—Si, Denisse, es compañera de mi hermana en las clases de meditación vulcana y retorica Tellarita— insertó la pieza de plástico en su pad leyendo ávidamente el documento — ¡nada!—
— ¿nada? ¿Que esperas encontrar?— tomaron asiento en una de las mesas más alejadas de la entrada, donde dominaban casi en su totalidad la vista del comedor.
—Nada de amigos, nada de escapadas, nada de materias reprobadas, un novio...una novia— Leonard carraspeo — ¡nada!—
—Tú mismo has dicho que tu hermana prefiere el estudio a otras cosas...— dio un bocado a su comida —imagino que está aprovechando su estadía en la academia, recuerda que no tuvo nunca una oportunidad como esta—
—Y que me lo recuerdes— suspiró picando su comida distraído —todavía me siento culpable—
—Caterina podrá tratarte cuando se gradúe—
— ¿tratarme?—
—la designaron a psicología, consejería y ella quiere estudiar exopsiquiatría...quiere irse lejos de la tierra—
—como tú—
—tal vez— sonrió, seria agradable ser comisionado junto con la jovencita al cuadrante más lejano de la tierra, tal vez viviría tranquilo y se animaría a intentar nuevamente a formar una familia —por cierto...— dudó un poco —¿por que tu tío le tenía prohibido llamarlo así?—
— ¿que te dijo Cat?—
—Lo suficiente para darme cuenta que tu familia, incluyéndote... la consideraban un cero a la izquierda— murmuró molesto
—no lo sé, solo recuerdo que nuestra madre siempre hizo clara esa diferencia, Cat fue...cocinera, niñera, se encargaba de asear la casa... pero nunca me hicieron quererla como hermana, o preocuparme por ella—
—y viviste la vida solo para James Kirk— resoplo Leonard, estaba algo molesto.
—Algo así —se encogió de hombros —Por cierto Bones ¿que hay de ti?— le dedico una mirada picara.
—No sé a que te refieres— respondió el aludido fingiendo no entender.
—creo que sabes más de mi hermana que yo mismo... ¿alguna otra chica de la que sea de tu interés?—
—hmm... no—
— ¿No?— ahora un brillo suspicaz se reflejó en los ojos azules — ¿entonces Cat...?—
—no hay nada que debas saber además de alguna otra chica... ¡has arrasado con casi todas las de primer y segundo semestre... estás invadiendo territorio de tercer semestre donde "podría"— encomillo con sorna —decirse que está alguna persona en especial... pero no voy a decirte nada—
— ¡vamos Bones!—
—Recuerdas porque estoy aquí ¿o no?—
—Si— suspiró —no hay esperanzas entonces que conozca a alguna... ¿futura?—
—No—
— ¡Señores buen día!— un exasperante compañero de James se sentó a su lado sin pedir permiso — ¿ya recibieron la notificación?—
—Hasta ahora nada— gruñó Jim.
—que extraño— murmuró el pelirrojo de piel blanca manchada con infinidad de pecas —tengo entendido que los cadetes que llegamos juntos, en 72 horas bajamos a San Francisco, a la Sede de la Flota— sonrió abiertamente —seis meses en la tierra— suspiró con alivio
—Hurra viva— gruñó Bones — ¿debemos festejar?— ofendido por la falta de entusiasmo de sus compañeros se retiro sin decir nada más.
—Seis meses en San Francisco— suspiró Jim — mi hermana va a quedarse sola—
—Si, a merced de algún imitador tuyo— susurró claramente molesto — ¿no hay un área de psicología en la Sede?—
—hmm, lo ignoro— respondió el rubio —tendré que hacer mucho trabajo de campo para dejarla en buenas manos—
— ¿a quién vas a dejar en buenas manos? Denisse al menos presume ser la novia del guapísimo James Kirk— burlona Caterina se sentó al lado de Leonard que tampoco la había visto —aunque la he visto coquetear con un chico gorn bastante... verde— soltó una risita colocando su charola curioseando los platos de su hermano.
—Deni no es mi novia— rezongó —y me refería a ti... pasado mañana Bones y yo vamos a trasladarnos a San Francisco... por seis meses—
— ¿seis...? ¡Oh vaya!— respondió contrariada —seis meses es mucho tiempo—
— ¿Envían a los de tu carrera?— Bones intentó no demostrar preocupación o molestia.
—no... De hecho...—se dirigió a su hermano —Jimmy...hermanito— el tono zalamero utilizado por su hermana lo hizo verla directamente a los ojos con un gesto de desconfianza.
— ¡que!—
—yo... recibí esto— le entregó su tabla electrónica, con un video pausado que mostraba la imagen de las desérticas llanuras de Vulcano donde se alcanzaba a distinguir las ruinas del Monasterio T'Karath.
— ¿Vas a Vulcano?— incrédulo su hermano le devolvió el equipo electrónico, Bones no dejaba de mirarlos sin decir nada.
—Si...— sonrió nerviosa estrujando sus manos —un...un año—
James guardó silencio, se puso de pie y dando media vuelta dejó a Caterina y a McCoy confundidos, viendo como se retiraba.
— ¿Tib?— gimió apesadumbrada la chica, estuvo a punto de seguirlo pero Bones la tomó del brazo obligándola a sentarse a su lado.
— ¿Estás de acuerdo en irte o... son órdenes superiores?— no quería verla a los ojos, menos cuando percibía que respuesta estaba por escuchar.
—Nos vamos los tres, Aira, Jophet y yo...—
—los que mostraron anomalías gen...—Cat lo interrumpió.
—Si... los tres— suspiró —es una oportunidad Bones, no puedo dejarla ir así como así— era obvio que mentía, miraba de reojo hacia un costado pero al parecer todo estaba como siempre.
—Desafortunadamente... te entiendo— suspiró —creí que "siempre estarías ahí... cuando te necesitara"— le recriminó a media voz ¿tal vez alguien que no le preocupara romper su amistad con James se arriesgaba a rondarla?
—Y así será— musitó intentando tomarlo de la mano, el rechazo fue claro pues el médico entrelazo sus dedos y la miraba fijamente —Vulcano no está tan lejos de la tierra y...—
—Que tengas un buen viaje— la cortó fríamente.
— ¿que? pero... ¿Leonard?— confundida le sostuvo la mirada, los ojos azules del médico no expresaban nada, la mandíbula firmemente rígida y la respiración calmada la abrumaron —Leonard... no...—
—Tal vez sea mejor que aprendas más de los vulcanos— susurró casual —tu sabes... cero sentimientos... cuando eres un manojo de emociones es posible que te funcionen sus técnicas—
—Bones— murmuró con decepción —yo... no creí que fueras tan egoísta—
—Pamela decía lo mismo... debí suponer que tu...—
—No... No lo digo por lo que te lo decía tu ex esposa— recalco Caterina claramente dolida — ¡te lo digo porque creí que eras mi amigo, que podía confiar en ti, que entenderías mis sueños, esa necesidad de cubrir todo lo que no tuve en la tierra!— lentamente se puso de pie —no es esta la manera en que quería despedirme de ti, mucho menos tras lo que me dijiste hace unas horas... lo siento— suspiró y salió del comedor.
McCoy pasó el resto del día distraído, afortunadamente no tuvo alguna clase importante, salvo el entrenamiento de tiro, donde erró en todas sus prácticas, ahora debía tomar una clase diaria extra de tiro en cuanto llegaran a San Francisco.
