Capitulo XI la verdad de un reflejo

Los reflejos siempre fueron su fascinación desde el primer día que vio su propia mano reflejada en la bañera, la sensibilidad de cada perspectiva, como el agua era capaz de deformar y desfigurar la hermosa realidad, como una sonrisa pierde sentido o como una lagrima destruye y devasta todo.

Margarita Smith amó el día que vio el hermoso castillo de Hogwarts reflejado en las oscuras aguas del lago, amó cada detalle, cada difusión, cada sombra, cada brillo, todo color y sensibilidad de aquel momento pero odió el día que vio su propia realidad reflejada en el hermoso lago, odio con todo corazón su propio reflejo en aquel lago, lo odio porque pensó que cada reflejo tenía su fantasía pero lo que vio ese día, el ultimo día en la escuela fue la realidad, la eterna realidad, su dolor, su sufrimiento, todo fue reflejado con exactitud con mucha más realidad que su propia realidad, y ella odiaba la realidad, ella odia sentir que su vida era...real

Entrecerró los ojos cuando se posó frente al espejo del baño, respiró hondo y lentamente pasó su mano por los vidrios llenos de vaho. Su cuerpo envuelto en una toalla, el aire caliente, y su rostro blanco como la nieve, sus mejillas rosadas, y sus labios rojos reflejados en aquel espejo con exactitud, esa era su realidad.

"la sala común repleta de alumnos corriendo de un lado a otro, guardando sus cosas, buscando otras tantas, otros conversando haciendo planes para el verano y sus amigas disfrutando de su ultima tarde en Hogwarts.

-¿qué ocurre Mar?- pregunta una chica que esta al lado de la rubia.

Margarita suspiró largamente y mirando el cielo claro por las ventanas de la sala común se puso de pie -...debo hacerlo- susurró lentamente como tratando de convencerse a ella misma.

-May...- llamó Lily mirándola con preocupación a su otro lado.

-es un error que quiero cometer- soltó la rubia dejando a sus amigas bastantes confundidas pero ella ya no escuchó nada más, recorrió la sala común a grandes zancadas hacía el retrato de la dama gorda

Los pasillos los recorrió uno a uno, en verdad no sabía a donde iba, pero lo que si sabía era que lo encontraría tarde o temprano.

Salió a los terrenos y ahí lo vio junto a sus amigos, jugando en el lago, charlando, riendo...

Sabía que tenía novia, sabía que él había jugado con ella, que la había utilizado para sacarle celos a la Slytherin, que su corazón se encontraba hecho pedacitos. Pero no lo pudo evitar y ella era así, cuando sabía que debía huir no lo hacía sino que iba por más peligro, por más sufrimiento, iba a ser lastimada y ella lo sabía, ella lo quería.

Lo miró desde las puertas de robles con algo de temor, con el corazón latiendo a mil, con ese remordimiento de algo que estas por hacer, con ese nudo en su estomago, con esa orden de su cuerpo, lo miró fijamente sin saber exactamente lo que hacía, lo miró y se sorprendió cuando los ojos de él se encontraron con los suyos...y se asustó porque su mirada era clara, tan clara que él se levantaba de donde estaba y comenzaba a caminar hacía ella con una mirada extraña que nunca había visto en él.

Corrió de vuelta por los pasillos sintiendo los ecos de sus pasos y los de él, corrió porque descubrió que el pánico comenzaba a inundarla y la mente se le nublaba de sólo saber que él venía tras de ella, corría pero con la clara intención de ser alcanzada.

Y si alguien supiera lo que estaba intentando hacer, si alguien llegaba a enterarse...el sol seguía iluminando gran parte de los pasillos que ella recorría, pasillos desiertos, pasillos que dirigían a una sola parte, tortuosos pasillos, pasillos donde el solo eco de sus pasos y sus respiraciones eran escuchados

Pero se detuvo de pronto, miró hacía atrás y no lo vio, esperó a que apareciera pero él ya no la seguía"

Seguía de pie frente al espejo, contemplándose, pensando, recordando. Y ahora que él había vuelto a su vida, el pasado comenzaba a rondar por su cabeza y ella perdía el rumbo, la noción de lo que es real y lo que es un juego.

Abandonó el baño aún con sus pensamientos rondando su cabeza, aún con las sensaciones a flor de pie, recordando cada momento como si fuese ayer.

Se encontró de frente con la fría habitación, con un escalofrío que recorrió su cuerpo, con esa impresión de estar donde no debería estar.

La cama deshecha, blanca tan blanca al igual que su piel, y la suavidad de la seda cubrían el cuerpo de aquel moreno que mortificaba sus pensamientos.

No quería hacer ruido alguno, no quería que él despertara y la viera allí, no quería ser victima de nuevos remordimientos, ella quería dejar todo atrás, desaparecer, arrepentirse el resto de su vida...pero seguía allí queriendo caer nuevamente en la tentación, sabiendo que caería nuevamente en la tentación, tarde o temprano estaría nuevamente en sus brazos y eso le desesperaba.

La ropa de ambos desparramadas por el suelo, su integridad por el piso, y para que decir como la carcomía lo que había ocurrido en aquella habitación.

Y ella aún no se atrevía a huir, no se atrevía a desaparecer porque no quería volver a la realidad, no quería enfrentarse a ella misma, no quería reconocer que su corazón dio un fuerte latido esa noche, no quería y no podía reconocer que aún lo amaba.

El juego había acabado...

"se desesperó al no encontrarlo, al no verlo, al descubrir que no había salido como ella quería, y se enfureció porque ella quería hacerlo quería hacerlo ya, en ese momento, quería hacerlo sin importar nada, quería cometer ese error, lo quería cometer con toda su alma y no sabía como detener ese sentimiento que la impulsaba hacia él.

Caminó por el pasillo nuevamente sin volver atrás, con una frustración enorme y con esa sensación de no reconocerse, con ese miedo de no poder controlar lo que su cuerpo exigía.

Recorrió el pasillo lentamente mirando de vez en cuando hacía atrás pensando que él podía aparecer en cualquier momento, pero no fue así, ya no existía el eco, sólo el silencio.

-no juegues con fuego...- una voz masculina la sobresaltó y al mirar al frente lo descubrió con esa expresión de antes -...que te puedes quemar-

Y ella no hizo más que lanzar una sonrisa de burla y salir corriendo nuevamente. Estaba jugando su juego y la adrenalina comenzaba a correr por sus venas mientras Sirius Black volvió a correr tras ella.

Su respiración agitada por el trote, su sonrisa nacía de sus labios con diversión y su destino estaba cerca.

-¡Black!- lo llamó a los gritos mientras seguía corriendo

Pero el chico no respondió y ella se detuvo para mirarlo...su cuerpo azotó la pared de piedra de ese desierto corredor, sus manos sujetadas fuertemente sobre su cabeza y él cuerpo de él apretado al suyo casi quitándole la respiración.

-¿te gusta jugar, ¿no??- siseó él sobre los labios de Margarita y sin dejarla responder la beso bruscamente.

Con desesperación Margarita buscó los labios de él, le beso, le correspondió, siguió jugando el juego, pero ese era su juego.

De una patada en las partes bajas lo sacó de encima suyo haciéndolo retroceder un poco para ella poder escapar.

Sirius aúllo de dolor y Margarita sonrió con maldad -...el fuego me excita- le dijo agachándose para verle mejor, Sirius volvió a gruñirle mientras ella sonreía con ganas"

No sabía que hora era ni en que día estaban, ella no lograba volver a la realidad, seguía en aquélla habitación vistiéndose lentamente, recolectando su ropa, mirando de vez en cuando al muchacho moreno que dormía placidamente sobre la cama de la habitación, esperando a que no se despertara...

-buenos días- escuchó el suave susurro de la voz masculina, de esa voz que tanto temía escuchar en esos momentos.

Margarita lo miró lentamente intentando evitar ese rubor en sus mejillas que le provocó el simple hecho de escuchar la voz de él.

-buenos días- contestó volviendo a su tarea de vestirse rápidamente.

"aquel susurro -...el fuego me excita...- recorría el corredor del pasillo haciendo eco, mientras ahora unos lentos pasos se oían alrededor.

Margarita suspiró con decisión antes de llegar a la puerta de la sala multipropósito, miró hacía atrás y vio a Sirius Black caminando tras ella, confundido, realmente extrañado por su comportamiento, e incluso con miedo pero él nunca como buen Gryffindor que era, nunca escaparía.

La puerta se abrió para dejar ver aquella oscuridad atrayente, ella entró sin pensarlo cerrando de un portazo.

Sirius entró a la sala multipropósito sin dudarlo, intuyendo o más bien sabiendo a lo que entraría pero ese por qué le tenía bastante nervioso.

Porque a pesar de él saber que aquella chica estaba destruida por su culpa, a pesar de ser conciente que él ya no era el mismo de antes, necesitaba saber el por qué de aquella inesperada mirada.

Porque fue esa mirada la que lo guío hasta allí, esa curiosidad de saber por qué ella lo buscaba...pero ahora no entendía, no razonaba, no podía comprender que buscaba ella, que pretendía ella con todo eso, por qué ella se entregaría a él después de acabar con todo cariño e incluso con todo el respeto que ella alguna vez le tuvo.

La puerta se abrió a su paso y lo primero que vio fue la oscuridad, entró con la varita en mano ante su propia inseguridad y vio el reflejo de aquellos ojos frente a él, a gran distancia.

La puerta se cerró cuando dio ambos pasos hacía dentro de la habitación y supo que no había vuelta atrás.

No podía ver nada, ni siquiera sombras, ni siquiera a ella, ni siquiera a él, no se atrevió a avanzar en la oscuridad, no se atrevió a hablar, no quiso moverse, ni tampoco quería respirar...ese momento de silencio y oscuridad lo tenía fuera de toda realidad

-lumus...- dijo en un susurro casi imperceptible mientras la luz que emano la varita le permitió una amplia vista de aquélla habitación...no había ventanas, sólo almohadas, muchas almohadas, una cama y...

Margarita lo miraba desde el otro lado de la habitación con varita en mano y apuntándolo"

Terminó de ponerse los zapatos justo al tiempo que Sirius se levantaba de la cama para impedir que se fuera.

Y ella quería huir, huir lo más rápido posible antes de que esa fortaleza que se armó en esos minutos desapareciera con el simple roce de sus labios.

-¿dónde vas?- pregunta él alcanzando a taparle la puerta mientras Margarita con inseguridad se hace a un lado temiendo el sencillo roce.

-hazte a un lado Black- dice con un poco de temor mientras él sonríe con superioridad.

-¿Black?- pregunta con diversión desnudándola con la mirada y Margarita siente un escalofrío recorrerle de la cabeza a los pies, estaba destinada a ser débil frente a él

"fueron sólo segundos en los que él alcanzó a procesar aquella información, o aquella visión, luego de un fuerte Expelliarmus su propia varita voló por la pequeña habitación mientras la oscuridad volvía a envolverlos a ambos.

-¿a que juegas?- preguntó furioso, sintiéndose débil, perdiendo el poder de la situación.

-a tu juego Black- el susurro en su oído lo sobresalto, no supo en que momento la rubia se había acercado, estaba tan indefenso en aquella oscuridad que todo lo confundía -...o a mi juego tal vez, no lo sé- se atrevió a jugar ella mientras daba vueltas alrededor de él

-espero que no te quemes- masculló él perdiendo la paciencia.

-me han dicho que eres un experto Black...podrías enseñarme tus estrategias- sonrió ella en la oscuridad mientras se detenía en la espalda del chico.

-¿experto en qué?- preguntó Sirius

-en jugar con fuego- contestó Margarita recorriendo la espalda del chico con un suave roce de su mano -...es tu especialidad, ¿no?-

Sirius en un rápido movimiento agarró la mano de ella y la atrajo hacia él con brusquedad

-juguemos entonces- siseó él en los labios de margarita"

-el juego se terminó Black, ahora déjame salir- dijo Margarita con decisión armándose de valor para empujar a Sirius de su paso.

-vamos, bonita, aún tenemos mucha diversión por delante-

"Margarita se vio atrapada por los labios de Sirius, pero no se quejó en lo absoluto cuando el comenzó a acariciarla sobre la ropa...ella simplemente se dejaba llevar por las manos de él, por los labios de él, por el fuego que comenzaba a sentir, que comenzaba a arderle.

-pensé que Sirius Black por fin se había enamorado, pero me equivoque- susurró cuando Sirius se perdía en su cuello.

-¿a qué te refieres?- saltó el chico separándose de ella como si quemara.

El silencio volvió a reinar mientras el contacto se perdía en la oscuridad.

-no te atrevas a jugar conmigo Smith- bramó Sirius cuando se percato que no veía nada en tanta oscuridad.

Pero un ligero tirón de su camisa le guió hasta algún lugar en esa habitación.

-tranquilo, de mi boca no saldrá nada de lo que ocurra aquí- se escuchó el ronroneó de la voz femenina y Sirius se estremeció.

Por primera vez temió, temió porque no sabía lo que ocurría ni lo que ocurriría, temió porque nunca le gusto la oscuridad, y menos esa oscuridad, temió por lo incierto, por lo desconocido, porque se encontró disfrutando de ello, temió porque Jeannette salía de su mente con el simple suspiro de la chica que tenía delante.

Margarita tampoco podía ver nada, sólo se dejaba llevar por su instinto, y ese era su plan porque sabía que nunca se hubiese atrevido a hacer lo que haría ahora si los ojos tan penetrantes de Sirius le observaban.

Sirius no supo en que momento se vio arrastrado hasta la cama que había en la habitación, no supo como había vuelto a atrapar los labios de ella, no supo por qué sus manos viajaban hasta el cuerpo de ella y la buscaban con lentitud entre la oscuridad, no entendía como había llegado a recostarse sobre ella y a desnudarla con total delicadeza, que él nunca, nunca había utilizado antes, simplemente no entendía porque sus ojos estaban cerrados buscándola entre la oscuridad, disfrutando ese momento como nunca antes"

-Sirius déjame salir de una maldita vez- gritó Margarita molesta y más que molesta confundida, llena de sentimientos encontrados, con un nudo en la garganta, y sentía esa necesidad de llorar, llorar hasta no poder más.

-hey tranquila- le susurró Sirius algo extrañado de la reacción de la chica.

-sólo déjame salir- volvió a suplicar Margarita con la voz crispada.

-ni que halla sido tan malo lo de anoche- sonrió Sirius tratando de tranquilizar las cosas pero fue peor, Margarita comenzó a golpearlo mientras intentaba hacerlo a un lado y ya no se había aguantado más, la impotencia que comenzó a sentir la sobrepaso y miles de lágrimas se agolparon en sus ojos -...hey preciosa qué ocurre- se sorprendió Sirius

-no me toques- le detuvo Margarita al ver que él la iba a abrazar.

"Margarita mantenía los ojos cerrados y apretados mientras las manos de Sirius delineaban su silueta, sus manos empuñadas y su cuerpo un poco tenso al verse completamente desnuda en los brazos de él.

-vamos relájate- le había susurrado Sirius en su oído y ella suspiró nerviosa. No sabía de donde había salido ese Sirius, no sabía en que momento aquel Sirius prepotente había quedado olvidado para dar paso a un Sirius totalmente dulce, incluso ni él mismo sabía porque esas palabras -...si no quieres podemos detenernos aquí-

Margarita abrió los ojos de golpe para sólo ver la oscuridad, pensando que eso sólo era un sueño, pero no, ella había guiado al chico hasta allí, ella había estado dispuesta a esto, pero nunca creyó que fuese tan difícil sobretodo porque estaba completamente segura que Sirius la tomaría sin preámbulos y la dejaría botada ahí, y si que era masoquista porque ella deseaba esa ultima desilusión, deseaba sentirse usada completamente, pero, pero...pero él le besaba tan tiernamente, él le conocía sin apuros, le respetaba como todo un caballero, él, él...

-Margarita...- volvió a susurrar buscando una respuesta y la chica lo abrazó con fuerzas, aferrándose a ese nuevo Sirius, con ese Sirius que soñó conocer algún día.

-no te detengas...- balbuceó aún con cierto temor.

-¿estás segura?- le preguntó Sirius acunándola con sus brazos.

-si...quiero hacerlo- susurró Margarita, su primera vez sería con Sirius Black"

Margarita comenzó a caminar de un lado a otro mientras intentaba en vano dejar de llorar, Sirius la miraba preocupado y ella con enojo porque aún no se apartaba de la puerta para dejarla ir.

-antes debes explicarme que ocurre, porque yo no te hice nada para que te pongas de ese modo, te recuerdo que fue con tu consentimiento y...-

-¡sólo cállate y déjame ir!- le había interrumpido Margarita esta vez rabiosa -...si quieres oír que lo de anoche fue estupendo...fue realmente inolvidable- soltó con sarcasmo mientras desafiaba a Sirius con la mirada -...pero el juego ya termino-

Sirius se acercó a ella con rapidez y la sujetó de un brazo con brusquedad.

-me resultaste más fácil de lo que pensé- siseó el chico con los dientes apretados -...pensé en darte algunos días, dejar que soñaras un poco, digo, para que no te sintieras usada, pero si tú lo quieres así- la soltó con la misma brusquedad de siempre.

Margarita lo miró con odio y tras darle una merecida cachetada se marchó con su dignidad por el suelo.

o0...0o

Lily caminaba por la desierta calle, alejándose de la mirada triste de su ahora ex novio, de unos ojos azules llenos de interrogantes, de dolor, de desilusión.

Ella sólo había susurrado un lo siento, me enamore de otro y se había marchado, él chico no habló, no preguntó, sólo asintió, y es que llevar meses sin verla ni saber de ella le había hecho suponer que ya la había perdido, aunque dicen que la esperanza es lo ultimo que se pierde.

El suspiro que soltó Lily cuando desapareció de aquella calle, frente a él, fue de alivio, soltó toda esa angustia que había guardado durante ese tiempo.

-adiós Arnold, lo siento- había susurrado y aunque el chico no pudo escucharle ella se sintió conforme, tranquila, había hecho lo correcto, había ido con la verdad, ahora podía respirar con libertad, amar en libertad, entregarse en libertad.

Y era peligroso, lo sabía, amar a ese hombre era lo más peligroso que podía hacer en ese momento pero no se arrepentía, no lo dudaba, ni lo pensaba, ella simplemente soñaba, amaba.

Cuando se encontró frente a la puerta de la mansión supo que algo no andaba bien, Margarita bajaba la escalera con una gran maleta y caminaba directo a la puerta.

-¿qué ocurre?- le preguntó cuando ella se paró frente suyo.

-Lily, debemos irnos- susurró la rubia lo más bajito que pudo -...ahora-

-¿qué haces con mi maleta?- vuelve a preguntar Lily sin entender absolutamente nada.

-no puedo explicarte ahora, debemos irnos, ¡Ya!- intenta arrastrarla con la mano que tiene libre pero la pelirroja no se ira sin explicaciones.

Empuja a su amiga y camina con decisión al comedor, pero lo que vio le sorprendió...James tenía un ligero corte en la ceja que le sangraba mientras apuntaba con su varita a Remus quien al parecer tenía un corte en su rodilla derecha y también tenía su varita en alto apuntando a su amigo. Ambos parecían haberse enfrentado a la peor batalla mientras se observaban con detenimiento.

-¿qué...?- intenta preguntar pero Margarita se interpone y saca su varita protegiéndola del rápido ataque de James.

-no quiero que vuelvas a pisar mi casa sangre sucia- sisea James y Lily siente miles de agujas enterrarse en su pecho, le duele, le sangra y le lastima.

-James...- susurra con incredulidad a punto de ponerse a llorar.

-Lily sólo vete con Mar, de ahí las alcanzo- brama Remus -...no es tiempo de preguntas-

-si, vete antes de que acabe con tu vida de una vez por todas- James vuelve a herirla gravemente, le arranca la piel con cada palabra.

-pero...- solloza, le mira pero no lo reconoce, él no es su James, y ve que su peor pesadilla se vuelve realidad.

-vamos Lily- Margarita está de pie delante de ella tapándole la posibilidad a James de atacarla, tres varitas enfrentadas en aquel lugar y ella aún piensa que eso es una pesadilla.

-no me iré- grita Lily, saca a Margarita de su paso y pretende enfrentar a James. Un haz de luz va directo a su pecho porque sin perder segundos James le había atacado.

-no jodas James, ya hablamos de esto- masculla Remus al detener a James con su propia varita.

Lily está en shock, llora sin poder controlarse, sin entender que está ocurriendo, sin comprender, sin imaginarse porque James está actuando de ese modo.

-por favor- solloza -...no me hagas esto- James no le mira, desafía a Remus con la mirada, le ordena que la saque de su vista lo antes posible, delata que en cualquier momento cometerá una locura, que ya no razona, ya no perdona, él volvió a ser el de siempre.

-sácala de aquí, o terminare lo que empecé un día- advierte James escuchando como Lily cae hecha una mar de lagrimas al suelo, y es que su frágil cuerpo no aguanto más, se derrumbo ante tanto dolor, ante tal verdad...todo parecía acabar.

Margarita se acerca a ella aún con su varita en alto -...vamos Lily, debemos regresar a casa- le susurra mientras la ayuda a levantarse.

Lily se abraza a su amiga con la esperanza de que ella le sacara todo eso que sentía, que no la dejaba respirar, que le estaba hundiendo en un vacío, en un dolor inimaginable. Y rompe en llanto, llora como nunca lo hizo antes, llora sin importar que Remus este presente, sin importar que el hombre que se había burlado de ella lo disfrutara, ella llora porque no encuentra mejor manera de soltar eso que le presiona en su interior.

-tranquila- intenta consolarla Margarita mientras James y Remus siguen su lucha de miradas, su desafió de palabras sin pronunciar -...no podías evitarlo, él seguirá siendo un enemigo y tarde o temprano debía elegir que camino seguir-

-¡Váyanse!- exige James furioso, mira a Margarita quien le devuelve una mirada desafiante, y mira a Lily sollozando nuevamente en silencio -¡Fuera!-

-James basta- lo calla Remus dolido, decepcionado y comprensivo -...déjalas fuera de esto, yo fui el culpable-

-se rieron lo suficiente, se aprovecharon de mi debilidad, pero ya no más...ustedes pueden irse a la misma mierda, que los maten me da igual, yo quiero mi vida como era antes, antes de que ustedes aparecieran- James brama con furia, con rencor, con un dolor que Lily no entendió, que ella no logró descifrar.

-Mar, saca a Lily de aquí- habló Remus -¡Ahora!- le apresura y Margarita siente como todo el peso de su amiga cae en ella, le sujeta con ambos brazos, le ve desmayarse ante sus ojos...

Margarita grita, Remus corre a ayudarla, James le observa con los puños apretados intentando reprimir las ganas de ir a socorrerla.

-volveré a hablar contigo James- dice Remus mientras alza a Lily en sus brazos con el mayor cuidado del mundo y se va con Margarita tras él.

No la volvería a ver más, o eso esperaba...

o0...0o

-Lily ya no llores más- Margarita estaba acariciando el largo cabello de su amiga, intentando consolarla, apoyarla, darle un consuelo, pero era inevitable, Lily lloraba y lloraba y no paraba de llorar mientras susurraba el nombre del moreno entre lágrimas.

-¿por qué me hace esto?, ¿por qué no se cansa de lastimarme?, ¿por qué siempre se ríe de mi?, ¿por qué soy tan ingenua?- Lily se hacía miles de preguntas, preguntas sin respuestas, preguntas que ambas compartían y que ninguna lograría responder.

-porque James Potter es un mortífago, porque esta en su sangre, porque tu sabías que era peligroso y no te detuviste, porque...porque nunca lograras evitarlo, lo amas con toda tu alma y te entregarías a él mil veces si fuese necesario-

Y Lily vuelve a llorar -...duele demasiado- solloza estrujando la almohada que tiene entre las manos.

-claro que duele, y claro que va a seguir doliendo Lily, tú aún lo amas- dice Margarita y a ella le duele también ver como su amiga sufre por un hombre que la daña constantemente -...pero debes dejar de pensar, intentar olvidar, debes olvidarlo nuevamente- Lily ahoga su llanto con la almohada mientras Margarita le habla -...no puedes dejarte caer en una depresión como la otra vez, no de nuevo Lily, él no lo merece, nunca lo mereció y menos después de lo de ayer-

-¡Pero qué quieres que haga!- exclama la pelirroja incorporándose levemente en la cama para mirar a su amiga a los ojos -¿cómo lo hago si nunca pude?- susurró -...nunca pude olvidarlo-

Margarita miró los enrojecidos e hinchados ojos de su amiga, la miró con compasión, con comprensión, con total entendimiento, porque ella sabía de cierto modo lo que sentía su amiga o alguna vez sintió lo mismo, o estaba sintiendo algo parecido en ese momento.

-no sé como se puede olvidar Lily, pero si se como puedes intentarlo- confiesa con la mirada gacha y Lily alza una ceja ante la actitud de su amiga.

-¿qué ocurrió entre Sirius y tú?- pregunta sin esperar un segundo, lo vio en su mirada, en sus gestos, en ese sonrojo de sus mejillas -¿qué te hizo Black?-

-termine el juego- suspira como respuesta, con humillación, con resignación.

-¿qué terminaste qué?- la interroga Lily sorprendida

-me acosté con él- dice Margarita aún con la mirada baja, con una sonrisa torcida asomándose de sus labios.

-bien- suelta Lily levantándose de la cama algo ofuscada por la confesión de su amiga -...entonces ambos se rieron de nosotras, se burlaron como quisieron- estalló en reproches -...ahora me queda todo muy claro, no fuimos más que un desafió para ellos, una nueva apuesta, ¡MIERDA!- gritó hecha una furia mientras caminaba de un lado a otro.

-¿qué tratas de insinuar?- pregunta Margarita con un hilo de voz.

-no insinúo nada, lo afirmo, Potter y Black se rieron de nosotras, está más que claro, o cómo explicas que luego que Black consiguió meterte en su cama, James...bueno James me echo de su casa- Lily miró a su amiga con la total seguridad de sus palabras mientras Margarita no podía creer lo que su amiga decía -...pero esto no se quedara así May, no se quedara así, Jam...Potter me las pagara, se volvió a burlar de mi, pero ya no seré la tonta ingenua de antes-

-Lily no creo que sea así...-

-¡Claro que es así!- la calló la pelirroja con agresividad -...y ya sé como me vengare de ese estúpido-

-pero...- intentó detenerla su amiga pero Lily ya había abandonado la habitación dejando atrás todo el llanto -...por lo menos dejo de llorar- se dijo Margarita mientras iba tras Lily y Remus para que la ayudara o mejor no porque tendría que contarle toda la verdad y...

-¿qué, qué?...- ese era Remus mirando a Lily con la ceja alzada -¡estás loca!-

-no estoy loca, te digo que quiero ir a esa misión, ya me siento mejor- sonrió Lily y Margarita negó con la cabeza.

-Lily, llevamos meses preparándonos para asistir a esta importante y peligrosa misión, te olvidas que no es un juego- dijo Remus recalcando lo Importante que era.

-sé que son importantes Remus por lo mismo quiero participar, y sabes que en un mes puedo aprenderme todos los procedimientos- reclamó Lily mientras Remus la miraba con nerviosismo y el repentino interés de Lily le daba algo de miedo, ¿qué estará planeando hacer? -¿y?- insistió Lily haciendo pucheros.

Remus pareció pensarlo y luego asintió levemente.

Lily sonrió con suficiencia, ahora empezaría su venganza y nadie podría detenerla.

o0...0o

-ya te lo dije Remus, no quiero hablar más de ese tema y si sigues insistiendo tendré que echarte también de mi casa- James había sido claro y cortante, no hablaría más de Lily.

-está bien, pero sólo piensa en lo que te dije el otro día- insistió Remus por ultima vez.

-no tengo nada que pensar- bufó James con impaciencia -...ya está todo claro, no la quiero en mi casa y punto-

-¡hey chicos he llegado!- los interrumpió Sirius que abrió la puerta de par en par para dejar ver su persona, bastante desarreglado.

-ya vimos- se rió Peter quien había estado escuchando la conversación de James y Remus en silencio.

-llegas tarde- le reclamó James mientras le señalaba que se sentara al lado de él.

-y algo te paso por encima- señaló Remus al ver el mal estado en que venía su amigo.

-vamos Remus que conociéndolo sólo llega tarde por una razón...- siguió burlándose Peter mientras veía como su amigo intentaba arreglarse la camisa mal abotonada disimuladamente.

-una chica- completó Remus riendo junto a Peter.

-y que no ves el chupón que lleva en el cuello- continuó Peter

-ya basta- se hartó Sirius tapando el evidente chupón que tenía en el cuello -...envidiosos, sólo hablan porque no tienen una fiera con quien salir-

-Remus tiene a Lily y Margarita y esas si que son fieras- rió Peter pero se calló de inmediato al ver la expresión de todos sus amigos -...vamos que sólo era una broma-

James miraba el suelo con interés mientras Sirius fulminó a Remus con la mirada.

-¿podemos empezar la reunión de una vez?- interrumpió James el incomodo silencio que se formo mientras Sirius aún asesinaba a su amigo con la mirada.

-si porque yo quiero saber quien le hizo ese chupón a Sirius- exclamó Peter emocionado -...Vamos dinos quien fue-

-mañana la conocerán- dijo el moreno cortante.

Peter lo miró sorprendido al igual que sus dos amigos -...nos la presentaras, ¿a una chica?- preguntó con incredulidad.

-vamos Black no bromees- dijo James algo aburrido con todo ello.

-eh, yo no bromeo, mañana se las presentare- dijo el chico ofendido.

-siempre soñé con el día que Sirius Black nos presentara una chica- habló Remus con evidente muestra de exageración -...tan formal es la cosa, te atrapó tan luego-

Y Sirius sonrió con diversión -...vamos chicos, claro que no, sólo me la encontré hace unos días y, bueno diremos que la pasión fluyo con espontaneidad-

Todos rieron con ese comentario mientras pensaban que Sirius nunca cambiaría

-estaré esperando para saber quien es la fiera que te dejo en ese estado Sirius- sonrió Peter riendo con sus amigos.

-pero estamos aquí para otra cosa- habló James cuando dejo de reír de Sirius -...mañana es un día importante-

-el día en que te haces más viejo- rió Sirius pegándole un codazo a James quien no se lo tomó muy chistoso y le calló con una sola mirada.

-no sólo eso idiota- masculló, últimamente su humor era casi insoportable -...mañana debemos comprobarle a Voldemort que Peter esta de su lado y que es importante para nuestras filas- dice sin querer perder tiempo en más estupideces -...así que debemos afinar los últimos detalles para que todo salga bien-

-si porque yo aún insisto en que Peter debe demostrar que es capaz de traer a casi toda la orden aquí, así Voldemort se dará cuenta que Peter si tiene influencia sobre nosotros- comentó Remus mirando a James de reojo -...Si los invitados que queremos ven que Peter fue capaz de traer a la orden a la casa de un mortífago tendremos ganado la primera batalla-

-pero eso es una locura, no puedo ponerlos en peligro a todos- exclama Peter con miedo en su mirada, con miedo de que vuelvan a lastimar a los suyos -...esta casa estará llena de aliados al señor tenebroso y gente importante como pueden querer que toda la orden venga hasta acá y si...-

-no te preocupes Peter, se supone que nadie sabe que yo soy un mortífago, los invitados vienen porque el apellido Potter aún es de gran influencia...los mortífagos que vendrán sólo lo harán para observar, para disimular- James mira a Sirius buscando apoyo para tranquilizar a Peter -...no hay de que preocuparse, de lo que hay que preocuparse ahora es de la seguridad, no puedo permitir que todos conozcan la dirección de mi casa, no puedo darme el lujo de sacar las barreras que me protegen, más de doscientas personas vendrán mañana y aunque se que nadie se atreverá a provocar conflictos, puede que alguien use la oportunidad para ver mis debilidades, no creo que sea buena idea dejarlos entrar a mi casa...-

-pero James las invitaciones están hechas, ya no hay vuelta atrás- lo detiene Sirius con aplomo -...es imposible detener la fiesta, a parte las chicas que invite ya están confirmadas-

James le mira con una ceja alzada sin poder creer que su amigo siguiese con esa estúpida idea de la torta gigante -¿chicas?- susurra a punto de perder toda la paciencia y el poco humor que le iba quedando.

-si, bueno, chicas, chicas- dice el moreno como si no fuera la gran cosa.

-y me puedes explicar cómo le explicare a mis invitados que en una fiesta de gala hay putas ofreciéndose- grita colérico -...no Sirius, tú no tienes arreglo, te advertí...-

-eh, que las chicas son para después de la fiesta- sonríe Sirius -...ya sabes la fiesta que solo tú, Remus, Peter y yo estaremos, vamos que va a ser divertido-

-tú te olvidas para que es la vendita fiesta- brama James levantándose del asiento con brusquedad mientras va hacia la ventana y mira buscando algo de paciencia -...tú crees que yo hubiese accedido a esta barbaridad de llenar mi casa por pura diversión- dice un poco más calmado cuando voltea a ver a sus amigos -..pues no, no me gusta la idea ni un poquito y menos que gente desconocida venga a intrusear mis cosas, así que haz el favor de dejar esas ideas locas que tienes de una fiesta personal-

-bueno yo decía...- susurra Sirius haciéndose el ofendido -...no importa haré una en mi departamento y no te invitare- dice con voz de reproche.

-James calma ¿si?...está todo arreglado para que salga bien, no debes preocuparte por lo demás y en cuanto a la seguridad Dumbledore se encargara de que tú dirección no sea descifrada- intenta tranquilizarlo Remus pero James hace una mueca de asco al escuchar el apellido de su antiguo director -...sólo confía en mi- se apresuró a decir Remus antes de que su amigo empezase a gritar nuevamente contra el anciano.

-¿Dumbledore vendrá?- se atreve a preguntar Sirius mientras el ambiente se tensa, Peter mira a James que aún está apoyado en la ventana con la mirada perdida.

-no, dice que no vendrá, que si se presenta en la fiesta puede que Voldemort se de cuenta de la verdad- contesta Remus mirando a Sirius quien asiente con un gesto de tranquilidad y no sé porque pero Remus creyó ver miedo en los ojos de su amigo, miedo de volver a enfrentarse a Dumbledore cara a cara nuevamente.

-¿y cual es el plan principal?- vuelve a preguntar Sirius

-la gracia es hacer creer que todo es normal, Peter debe intentar aparentar que es una persona importante dentro de la orden frente a todos- Peter mira a Remus cuando este le nombra y es que él también muere de miedo de que llegue aquel momento -...Peter- susurra Remus mirándole con atención -...sólo debes comportante con naturalidad, conversar con todos los de la orden animadamente, pero sólo con los integrantes de la orden, y claro el hecho de que quede claro que James y tú vuelven a ser amigos es lo más importante, Voldemort sabrá perfectamente lo que pase en esta fiesta porque los peces gordos, como Bellatrix, Snape, Malfoy, entre otros de los que tú sabes...- el chico asintió con frenetismo, ese mismo día James le había dado una lista de todos los mortífagos que estaban encargados de vigilarlo -...bueno ellos están observándote y evaluándote cualquier señal o error nos costara muy caro, ellos son los que deben creer que tú nos tienes a todos bajo control que todos confiamos en ti plenamente, ¿de acuerdo?- termina Remus sintiendo que la garganta se le secaba y es que se estaban arriesgando más que sus vidas.

-totalmente- señala Peter con total confianza -...veras que no fallare Remus- sonríe

-bien, pero que tomaremos, esta conversación me esta aburriendo- y Sirius se levanta en busca de algo fuerte para beber, lo necesita para el día de mañana.

o0...0o

-Lily no quiero que provoques un encuentro, no quiero peleas en medio de la fiesta sabes perfectamente que el pellejo de Peter esta en juego, logre que James las dejara entrar esta noche pero no lo provoques por favor- insistía Remus por décima vez mientras esperaban a Margarita en la sala de la casa de la chica.

-bien Remus entendí- exclamó Lily con fastidio -...y no sé que problema tiene tu amigo conmigo...bueno a parte de lo que me dijiste de que se sentía usado, que le mentiste y bla, bla, bla- dijo Lily antes de que Remus le fuese a explicar la misma mentira otra vez porque ella sabía perfectamente que esa historia de que James no sabía que el pacto de sangre que había hecho con Remus se había destruido cuando ella abandono la casa, eran todas mentiras.

Puras mentiras pensó con aburrimiento, James Potter fue un maldito canalla que no quiso decirle a su amigo que se había burlado de ella, que había jugado a quien se lleva a la amiga a la cama primero, y más mierda, y lo peor de todos es que aún no podía vengarse, pero faltaba poco, muy poco, sólo debía aguantar esa noche y James Potter quedaría destruido, le pegaría en la parte que más le dolía, Sirius Black...

-y no temas...- señaló Remus cuando Lily se sentó con pesadez en el sillón -...me prometió que no te haría daño si yo estaba presente-

-sólo cállate Remus, que tú amigo es una mierda y por favor no lo nombres- bufó Lily cansada con lo mismo.

-si, pero no lo provoques...-

-¡Ya lo sé!- grita Lily está vez si que se cabreo.

-eso es bueno- Lily alzo sus ojos al cielo, mientras Remus le mira con disculpa -...ah, y no te lo había dicho pero estas hermosa-

-intenta arreglarlo Remus- sonrió ella -...pero gracias-

-estoy lista- llega Margarita al comedor y sonríe al ver las caras de su amigos

-creí que te esperaríamos una hora más- exclamó Lily levantándose del sillón -...que envejecería esperándote-

-no seas exagerada, sólo tuve que darle unos retoques al vestido que me quedo algo grande- se excusó la rubia mientras caminaba hasta sus amigos y tocaba la pulsera que tenía Remus entre sus manos.

-y como quieres que no te quede grande si últimamente no comes nada- le reta Lily.

-sólo quedan cinco minutos así que no peleen- les detiene Remus sabiendo lo que seguía a continuación por parte de ambas y es que esa pelea era más que conocida para él.

Lily toma la pulsera también esperando a ser transportada hasta los jardines de la mansión Potter junto a sus amigos.

-espero que mi vestido no se arruine- señala algo fastidiada con todo mientras observa su largo vestido negro caer delicadamente en forma natural por sus caderas -¿a que me veo bonita?- sonríe mirando a Margarita quien sonríe con diversión.

-si- dice la chica al ver que Lily se había arreglado con claras intenciones esa noche, y su descarado escote en su espalda lo confirmaba.

-¿crees que a Arnold le guste?- pregunta a su amiga nuevamente y Margarita no puede dejar de reír y es que la cara de Remus de sentirse apartado de la conversación y la intención de Lily de camuflar su verdadera pregunta.

-si, claro que le gustara- susurra con diversión, esa noche sería muy divertida para Lily, pensó mientras ese vértigo ya conocido comienza y sabe que llegó el momento de enfrentar todo, porque en sólo segundos pisaría la casa de Potter nuevamente.

Continuara...

by: Mainy

Creo que James se estaba volviendo muy bueno para mi gusto... (Sonrisas malvadas)

Prometo que vendrán más sorpresas pero paciencia, el próximo capitulo se demorara un tiempo porque debo aclarar algunas ideas. En fin…

Espero que les haya gustado...