Sus labios volvían a unirse robándole el aire y transportándola a ese lugar alejado donde solo ellos dos. Definitivamente nada ni nadie podrían arruinar ese momento. O al menos eso creyó hasta que…
-Bitch-chan, es hora de desayunar- el trillizo de sombrero abrió la puerta de la rubia como si fuera su cuarto y se quedo literalmente en shock al ver a su hermanito menor desnudo en la cama junto a la rubia. –parece que interrumpí algo-
Subaru no dijo nada, con la mirada amenazadora esperaba que su hermano se vaya. Por su parte Yui estaba tan roja como un tomate de la vergüenza.
-se puede saber por qué tardan tanto, es hora de desayunar- Reiji llego a la habitación de la ex humana pero se quedo igual que Laito al ver la causa de la demora.
Por unos minutos nadie decidía ni hacía nada, el estado de shock por parte de los cuatro no los dejaba hacer nada. Pero como en los cuentos llego el príncipe de la familia para salvar a todos de ese incomodo momento.
-Reiji, Laito dejen de andar de mirones y bajen al comedor- Shu como por arte de magia había apareció en el marco de la puerta sin inmutarse por lo de Yui y Subaru para sacar al responsable y pervertido de la habitación. Los nombrados no dijeron nada y se retiraron del lugar seguidos del vago.
-mejor bajamos rápido- Yui se levantó de un salto de la cama pero un agudo dolor en su cadera hizo que casi cayera al piso, pero fuera atajada por uno fuertes brazos que la volvieron a acomodar en la cama.
-no seas tan apresurada. Mejor quédate aquí a descansar y yo abajo me encargo de todo- la rubia asintió sintiendo que no tenía otra opción más que aceptar. El albino le dio un dulce beso en la frente y se vistió para bajar a lo que sería un mar de preguntas dirigidas solo a él.
Al llegar y como cumpliendo sus sospechas se encontró con que 5 pares de ojos se posaron en él en cuanto entro al comedor. No les dio importancia y se sentó en su lugar empezando a comer. Excuso a Yui diciendo que no se sentía bien y quería descansar.
-nfu~ no será que no se puede levantar- acoto divertido el trillizo de sombrero esquivando un cuchillo que le tiro el albino.
-¡Subaru! No tires los cubiertos- ordeno el de anteojos.
-¡no le vas a decir nada por intentar atacarme!-
-eso te lo provocaste vos mismo Laito, así que hazte cargo de tus actos- el primer sermón del día se lo había llevado el pelirrojo castaño.
Nadie más acoto nada ya que todos los presentes sabían sobre lo de Yui y Subaru. Pero lo que no sabían y no se atrevían a preguntar era, ¿qué había pasado con Mika? Aunque era por demás obvio que ya no seguían juntos; pero como apiadándose un poco ninguno pregunto para no molestar al menor. El desayuno siguió con normalidad a excepción de una que otra mirada de odio por parte del menor a Ayato. Se podía sentir como la tensión e incomodidad llenaba el lugar pero para sorpresa de todos Shu fue quien logro terminarlo.
-aahh… por cierto, el viejo me envió esta carta- comento sacando un sobre de su bolsillo y entregándoselo a Reiji.
El responsable y encargado de sus hermanos leyó la carta y un gran suspiro salió de sus labios señalando que lo que decía la carta iba a irritar a más de uno. –Es una invitación a un baile que se realizara en el castillo de padre- prosiguió con su lectura hasta llegar al último párrafo- ¡HOY! ¡Shu!- grito llamando la atención del mayor -¡¿Cuándo te llego esta carta?!-
-creo… que hace como una semana-
-¡¿y por qué no me la entregaste antes?!-
-era molesto buscarte para dártela-
La ira reflejada en el rostro de Reiji era digna de una película de terror. Acaso ese vago no sabía lo que significaba el tener que preparar todo para que asistieran. Suspiro resignado, luego buscaría la forma de desquitarse con su inútil hermano mayor, ahora debía enfocarse. Les ordeno a todos que vayan a prepararse con el mejor traje que tuvieran y que en media hora partirían al mundo de los demonios. Subaru se apresuró a despertar a Yui ya que seguro siendo mujer necesitaría su tiempo para prepararse y esas cosas. Entro a la habitación y la vio durmiendo tan pacíficamente que le dio pena lo que estaba por decirle.
-Yui, despierta- comento dulce pero nerviosamente en el oído de la rubia.
-Subaru-kun… ¿qué pasa?-
-nos invitaron a un baile en el mundo de los demonios y tenemos que salir en 30 minutos-
-¡¿Qué?! ¡En tan poco tiempo!-
-¡sí! El vago de Shu nos avisó recién hoy. Ese viejo se enfadara si ve que no estamos ahí a tiempo.-
-de acuerdo- comento parándose tan rápido y preocupada por qué se iba a poner que ni siquiera le prestó atención a su dolor de caderas. Subaru se retiró del cuarto para dejar que se prepare mientras él iba a buscar algún traje a su armario.
Todos buscaban y se vestían de manera apresurada mientras maldecían por lo bajo al vago de su hermano. Por su parte Shu caminaba tranquilo hacia su habitación ya que ya había preparado su traje con anticipación, internamente se reía al ver como sus hermanos corrían de forma frenética preparándose.
La rubia antes de comenzar a vestirse sintió que debía aprovechar esa oportunidad para ir a hablar con cierto pelirrojo que le debía una explicación. Subaru ya le había explicado lo de la carta pero igual quería escuchar la versión de Ayato. Llego a su cuarto y toco la puerta cuando escucho que podía pasar. Al entrar vio como el dueño del cuarto trataba de elegir entre dos trajes que tenía sobre su cama.
-¿Qué quieres chichinashi?- ni siquiera se inmuto por la presencia de la rubia.
-Ayato-kun… yo quería hablar sobre el tema de "la carta"-
El trillizo se sorprendió por el tema y se giró para quedar frente a la rubia. – ¿y qué quieres que te diga?-
-yo ya sé por qué hiciste eso. Y quiero que sepas que… te perdono-
El pelirrojo se quedó por segunda vez atónito por la actitud de la rubia. A pesar de lo que había hecho ella lo perdonaba, eso le hacía recordar el por qué la amaba y que ella seria as feliz al lado de su hermanito. Le agradeció su perdón, cosa que asombro a la rubia ya que él no era mucho de disculparse, y ambos se despidieron para volver a la tarea de vestirse.
En exactamente 30 minutos todos se encontraban en la puerta con sus mejores trajes y algo agitados, a excepción del mayor. La ultima en bajar fue Yui que tenía el cabello recogido y se había colocado un vestido rosa claro largo con escote de corazón y un cinturón brillante ajustado a su cintura, era algo sencillo pero elegante. Ya todos preparados partieron rumbo al castillo de Karl Heinz.
Al llegar, como era de esperarse, los recibieron con total decoro al ser los hijos del rey de los vampiros. El salón estaba repleto de vampiros de la más alta clase, aunque también pudieron sentir la presencia de cuatro híbridos a los cuales ignoraron. Los siete se sentaron en una mesa que tenían reservada solo para ellos mientras al igual que todos los demás invitados esperaban la aparición del anfitrión de la fiesta.
Mientras tanto en otro lugar del castillo.
Mika se encontraba en una de las habitaciones del gran castillo preparándose para el gran baile llevaba un vestida con un hermoso vestido azul como el de sus ojos, largo, cubierto de brillantes plateado, con escote recto y un corte al costado de falda dejando ver parte de una de sus piernas cuando caminaba. Su pelo estaba suelto y solo tenía un poco de maquillaje en sus ojos. Al ver que ya estaba lista camino hasta el balcón de la habitación para admirar la hermosa vista que había desde ese lugar. Estuvo ahí unos segundos cuando sintió una presencia en su cuarto.
-te ves encantadora- escucho detrás suyo y se volteo para poder responder.
-muchas gracias, Karl Heinz-sama. ¿Y a que debo el honor de su presencia? Seguramente todos deben estar esperándolo abajo en el salón-
El rey de los vampiros hacia aparición en el cuarto quedando frente a la joven mientras la miraba con una sonrisa. –lo sé, pero antes quería venir a darte mis agradecimientos por tu excelente trabajo. Gracias a ti la novia del sacrificio pudo unirse a uno de mis hijos-
-sabe que no tiene nada que agradecer, es un honor el poder ayudar a su familia-
El Sakamaki solo sonrió satisfecho al ver que todo había resultado como esperaba –te espero en el salón para poder bailar una pieza contigo- con estas palabras desapareció de la habitación dejando cierto aire de frialdad en el ambiente que solo el rey de los vampiros podría dejar. Ella simplemente contuvo un escalofrió en su cuerpo y apoyo sus brazos sobre el borde del balcón para seguir mirando el paisaje que le ofrecía la altura a la que se encontraba la habitación.
-así que eras una enviada de nuestro padre- se escuchó detrás de ella.
-vaya, vaya, no creí que alguien pudiera descubrirme- comento dándose la vuelta para encontrarse con el mayor de los Sakamakis. –Aunque… no me sorprende tanto que lo hicieras tú, Shu-
-sí que tienes agallas para meterte a nuestra mansión y fingir estar enamorada de Subaru- comento con frialdad y un tono amenazante mientras se acercaba a ella.
-y quien dijo que fingía- comento con confianza mientras apoyaba sus codos en el barandal del balcón quedando frente a Shu quien tenia cierto brillo de curiosidad y desconfianza en sus ojos. –la verdad es que yo me contacte con Karl Heinz y le dije que me dejara ver a Subaru a solas-
-¿y para que hiciste eso?- no confiaba para nada en ella pero al menos quería escuchar su versión de la historia.
-yo volvía a Japón después de varios años en Europa y quería verlo al menos una vez mas. Al encontrarnos me di cuenta que no se encontraba bien, lo conozco desde que éramos niños y cuando me conto lo de Yui y la carta decidí que como buena amiga debía intervenir. Lo convencí en esos días que estuvimos juntos para que me diera una oportunidad como su novia, él acepto y el resto ya lo conoces. Yo solo quería que fuera feliz con Yui.- término con cierta melancolía.
-¿por qué siento que no me estás diciendo algo?- noto la sonrisa un tanto maliciosa que formo la castaña ante su pregunta.
-parece que no eres tan vago como aparentas. Bueno, mi plan original era quedarme con Subaru y mostrarle que podía ser mejor novia que Yui pero al poco tiempo me di cuenta que él ya estaba enamorado y que no importaba las cosas que yo hiciera no podría olvidar a Yui. Así que al final lo deje para no seguir estorbando-
Luego de un silencio ante su honesta respuesta el rubio decidió hablar -es cierto, eres un estorbo- termino con una sonrisa engreída.
A la chica la enojo un tanto su comentario pero ella también había notado algo del mayor de los Sakamakis – ¿y qué hay de ti? Fingiendo ser indiferente cuando en realidad también sentías celos de ellos dos-
-yo no siento nada por Yui- Shu aun con su cara de indiferencia rezo para que no lo hubieran descubierto.
-yo no me estaba refiriendo a ella, yo me refería a lo que sientes por Subaru- se sintió triunfadora al notar el tic en el ojo que le había dado a Shu, dio justo en el clavo.
-solo me atraía un poco, pero ya lo supere- era verdad, sentía algo por Subaru pero al verlo con Yui pensó igual que Mika y se aparto del camino sin hacerse ilusiones con el albino. Ahora estaba feliz de verlo con alguien como Yui.
-¿por qué siento que no me estás diciendo algo?- volvió a repetir la anterior frase de Shu ganándose una mirada con algo de enojo de su parte, algo que no le preocupo en lo más mínimo.
-te lo estarás imaginando, pero si no me crees te lo demostrare- le molestaba su actitud engreída hacia él, quería ver la duda y sorpresa en esa hermosa mirada azul, así que la agarro fuertemente de la cintura sorprendiéndola y plantándole un beso en la boca. La chica se veía confundida, cosa que lo hizo sonreír en medio del beso y aprovechando la confusión introdujo su lengua dentro de su boca enredándola con la de la castaña quien parecía comenzar a dejarse llevar por él. El beso termino y pudo notar cierto sonrojo en el rostro de la chica que lo hizo reír de manera engreída –te ves más linda así- refiriéndose al hecho de que estaba callada y sonrojada.
A Mika no le causo ninguna gracia, no le gustaba que la gente la viera dudando o apenada. A pesar de haberle gustado el beso no iba a admitirlo jamás. Pero ante el último comentario de Shu decidió que no iba a dejarse ganar por ese vampiro arrogante. Le devolvería lo que había hecho al doble. Decidido esto atrajo al Sakamaki de su corbata hasta ella y lo beso de una manera mucho más posesiva que la anterior. Ambas lenguas volvieron a encontrarse con mayor pasión de ambas partes, peleando por ver quien tenía el dominio sobre la boca del otro. Sus manos acariciaban el cuello del contrario mientras sentía como las manos en su cintura ahora acariciaban su cadera. Quiso llegar más lejos de lo que iban así que al separarse del beso se acerco a su oído y le susurro.
-tanto te gusto que no puedes evitar besarme- su voz era dulce y a la vez sensual. Más de un hombre caería a sus pies por utilizar ese tono de voz. Pero Shu no era uno de esos tipos.
-lo dice quien se sonroja por un solo beso- si creía que caería tan fácil estaba muy equivocada. El haría que ella callera rendida a sus pies.
-eres muy tierno, tratando de evitar el hecho de que te atraigo- seguían abrazados por lo que cada vez que hablaban rozaban los labios del otro de forma más que provocadora.
-ya quisieras- al momento se separo del abrazo y dio unos pasos hacia la habitación para irse.
-tú te lo pierdes- sabia que el rubio se estaba haciendo desear, y aunque le encantara la idea de pararlo y seguir con lo empezaron su orgullo no se lo permitió.
El Sakamaki no dijo nada y se dirigió al cuarto donde las cortinas moviéndose por la ligera brisa de la noche cubrieron su espalda desapareciendo en la oscuridad de la habitación. Al igual que Mika quería seguir pero no se dejaría doblegar por una chica en la que no podía confiar, aunque esta fuera de su interés.
Vio al vampiro desaparecer entre las telas de la cortina y las sombras de la habitación. Suspiro decepcionada y siguió mirando las estrellas por un rato, la noche era verdaderamente bella desde aquel balcón donde se veía perfectamente la luz de la luna llena que alumbraba su hermoso vestido haciéndolo brillar ligeramente. Luego de un rato sentía ganas de volver a entrar, después de todo tenía que bajar para el baile que se desarrollaba mientras estaba ahí. Camino hasta el cuarto saliendo del balcón y en cuanto dio unos pasos al interior de la habitación sintió como alguien agarro sus dos manos y la ponía contra la pared. Frente a frente volvía a ver al rubio que había besado y como repitiendo el mismo patrón volvieron a besarse. Definitivamente había química entre ambos. En el medio del lascivo beso el rubio bajo sus manos acariciando los costados de la chica hasta los muslos y la subió horcajadas haciendo que sus piernas se aferren a su cintura y sus manos a su cuello. La castaña sentía la fría pared contra su espalda con la que se apoyaba sintiendo algo del peso del contrario.
Shu aprovechando la posición en la que estaban la agarra de las piernas evitando que se caiga, la sienta sobre la cómoda que había al lado de la cama y rasga la parte de atrás del hermoso vestido. Mika escucho el sonido de la tela rompiéndose y en un arrebato empuja al Sakamaki mayor a la cama sin ningún cuidado. La afectada en cuestión se levanta del mueble y camina lento al vampiro quien observaba con lujo de detalle como el vestido se caía a cada paso que daba la chica dejándola solo con su ropa interior de encaje azul oscuro. Su cuerpo era por demás exquisito, su silueta femenina bien marcada pero no al punto de ser exagerado, su piel blanca como la más hermosa y pura nieve que se pueda ver, esos ojos azules oscuros contrastantes con cierto brillo de demonio que contradecía su rostro angelical. Definitivamente quería sentirse dueño de ese cuerpo al menos esa noche.
La joven en cuestión se posiciono sobre Shu y lamio provocativamente su cuello, mientras de un tirón rompió la camisa del rubio dejando ver su escultura cuerpo.
-ese era mi vestido favorito, como me lo pagaras- su voz sonaba sensual y amenazadora en su oído.
-¿cómo te gustaría que lo hiciera?- no hubo respuesta, lo único que sintió fue como los colmillos eran clavados en su cuello. Los sonidos que salían de la boca de Mika succionando su sangre eran como gemidos y al estar ella encima de él aprovechaba para moverse de forma más que intencional sobre su ya semi duro miembro haciendo que uno que otro suspiro saliera de su boca. La fémina lo estaba provocando, pero si quería jugar él jugaría. Dirigió sus manos a su espalda y desabrocho su sostén que al no tener bretel cayo dejándola totalmente expuesta ante sus ojos.
La joven sintió como era despojada de la poca ropa que le quedaba y dejo de morder, no sin antes darle una lamida a la sangre que salía de la herida. Dejo de moverse sobre el miembro del contrario y sin importarle el hecho de que pudiera ver sus pechos se levanto aun sentado sobre la hombría del rubio y lo mira a los ojos con cierta superioridad reflejada en sus movimientos y pose.
-ahora es mi turno- en un rápido movimiento Shu invierto los papeles y se posiciono arriba de Mika. Esta pareció sorprenderse ligeramente ante su movimiento, como le gustaba ver esa mirada confundida en ella. Pero aun seguía teniendo ese cierto aire de confianza en ella que muy pocas veces perdía. Quería ver la confusión en ella, que gimiera su nombre, que se le entregara y se rindiera ante él.
Sin perder más tiempo dirigió su mano hasta uno de los pechos de la chica y lo masajeo haciendo que un gemido se escapara de la boca de esta. Con su boca comenzó a lamer el otro pezón y con la mano que tenia libre se dirigió hasta la intimidad de la chica por debajo de su ropa interior. Masajeo rápidamente su clítoris haciéndola estremecer. Sintió como estaba por venirse y aparto sus manos y boca de la mujer que tenía debajo.
Mika no podía controlar bien su respiración, se notaba que ese vampiro tenía experiencia con mujeres, ya que sabia como darle placer a una. Eso la hizo enojar un poco ya que se estaba empezando a dejar dominar. Aun era muy pronto para dejarse someter por él. Así que como tomando ventaja de la posición en la que estaban volvió a besarlo de manera lasciva mientras que cautelosamente su mano se dirigió hasta la entrepierna del contrario. Como maldijo el no haberle quitado el pantalón antes pero eso no la detuvo y metió su mano por debajo de las prendas y tomo su pene con fuerza haciendo que un gemido saliera de la boca de Shu rompiendo el beso.
Quería que Mika siguiera, así que la tomo de la cintura y volviendo a invertir los roles la sentó sobre su ya duro miembro haciendo que saliera un gemido algo fuerte de la boca de ambos. Una mirada, en una sola mirada fugaz en que ambos azules chocaron y se dieron cuenta los deseos innegables que sentían el uno por el otro. La castaña desabrocho el cierre de su pantalón lentamente desesperándolo en expectación y deseo. Una vez abierto acaricio sus caderas con sus delicadas manos y tomando el borde de sus pantalones los retiro con igual lentitud. Parecía que disfrutaba el tenerlo así de desesperado por ella. Eso no le gusto así que para evitar la lenta tortura de que le retiraran sus bóxers se levanto utilizando sus codos como soporte y retiro la ultima prenda que le quedaba de ropa.
-que impaciente estas- comento Mika viendo el duro pene de quien tenía enfrente y su obvia mirada de excitación y desesperación.
-solo hazlo de una maldita vez- la poca paciencia de Shu se estaba agotando mientras miraba a la chica que estaba apoyada sobre el borde de la cama.
-que desesperado-
-si serás una… ¡ah!- sintió como apretaban fuertemente su pene haciéndole doler. Estaba por recriminarle algo que la hiciera enojar pero cuando sintió como aflojaban el agarre en su miembro y comenzaban a moverlo de manera rápida lo hizo olvidar de todo.
Quería someterlo, castigarlo, si creía que se dejaría manejar por él tan fácilmente estaba equivocado. Lo destrozaría de placer en ese momento. Movió rápidamente el miembro sintiendo como crecía entre sus manos. Los gemidos del rubio se sentían increíbles pero quería escucharlos más. Alejo sus manos y acerco su boca al miembro dándole una lamida por demás provocadora y lo introdujo en su boca comenzando un vaivén rápido sin importarle que pudiera correrse en cualquier momento. Siguió así por unos minutos cuando sintió como el pene palpitaba en su boca en señal de que iba a correrse. No le dio importancia y como provocando mas al contrario le dio una mordida algo fuerte dentro de su boca haciendo que se corriera en su boca mientras se escucho un gemido algo fuerte. Trago el semen y algo desesperada por los deseo que tenia de sentir placer se saco sus bragas y volvió a sentarse sobre el miembro del vampiro de abajo sintiendo las intimidades de ambos sin prendas que estorbaran.
Esa chica definitivamente lo volvía loco, pero el admitirlo sería un golpe duro a su orgullo. A pesar de haberse corrido aún no se sentía satisfecho así que al ver como la castaña volvía a sentarse sobre él, la tomo de la cadera y comenzó a moverla encima de él. Descargaba sus deseos carnales con ella frotando ambas intimidades con intensidad mientras que la chica en cuestión sujeto las manos que tenían en la cadera tomándolas fuertemente mientras aumentaba la velocidad con la que se movía encima de él. Su miembro volvió a ponerse erecto y soltó las caderas de la contraria quien se detuvo al saber lo que se venía.
-si quieres puedes ponerte en cuatro para que no te duela tanto-
Apartando su orgullo de lado se dejó llevar por los deseos que en su cabeza gritaban que querían sentir a ese rubio dentro suyo llevándola a la mayor de los placeres. Una vez que se coloco en cuatro sintió como se posicionaban atrás de ella y tomaban sus caderas firmemente. Tomo una gran bocanada de aire tratando de relajarse ya que el contrario parecía que no iba a esperar a prepararla ni nada. El aire salió en un gran suspiro cuando sintió el falo entrar de una sola estocada, fuerte y bestial. Al principio sintió como si se fuera a partir en dos. Un dolor punzante se sintió en su entrada mientras que el rubio comenzó a moverse lentamente como teniendo un mínimo de compasión por el dolor que estaba sintiendo. Los minutos pasaron y pudo sentir la oleada de placer a cada estocada.
-M-mas rápido… ¡ah!- noto como aumento la velocidad y fuerza con la que arremetían dentro de ella, llenándola y tocando ese lugar exacto en su cuerpo que la hacía gemir de placer.
Al escuchar como pedía más aumento la velocidad de manera drástica, se impulsaba con todo su cuerpo apoyado levemente en la espalda de quien tenía debajo hacia adelante y hacia atrás mientras su miembro entraba y salía del cálido interior de la castaña embriagándolo en éxtasis y placer. Noto como la mujer en cuestión se movía hacia atrás cada vez que él la embestía, como queriendo que el la penetrara más profundo. Sonrió de manera más que sensual al ver como se deja llevar por el placer que le brindaba.
-S-Shu… a-ahh~- su voz salía más aguda de lo que era al no poder controlar bien su respiración.
-Mika-a… mmm- sintió como su miembro comenzaba a palpitar –y-ya no…-
Entendió lo que quiso decir ya que ella también sentía que estaba por venirse. Sintió las últimas fuertes estocadas y como ambos se corrieron al mismo tiempo. Su cuerpo ya no tenía fuerzas para seguir en esa postura así que cayo rendida en la cama mientras notaba como el cuerpo encima de ella salía de su interior y se recostaba a su lado tratando de regular su agitada respiración.
-supongo que… ya no podrás bajar al baile-
-sí, tu padre se enojara, parecía que quería bailar conmigo- noto como el rubio hizo un gesto de desagrado ante el nombramiento de esa persona. No quería que pusiera esa cara así que dejando ver un poco de su lado tierno le dio un tierno y sonoro beso en la mejilla.
Enseguida al escuchar cómo se refería al viejo de su padre no pudo evitar hacer un gesto con su cara. Pero a los segundos sintió como besaban su mejilla y dirigió su vista a la responsable de hacer que su corazón se acelerara y vio como esta le dirigía una sonrisa que nunca había visto en ella. Que esa sonrisa solo fuera para él lo hizo darle un beso en la frente y abrazarla mientras ambos se tapaban con las mantas.
-descansa Shu- sabía que tenía que bajar al baile antes de que sus hermanos notaran su ausencia y comenzaran a buscarlo pero al ver semejante belleza quedando dormida a su lado hizo que no quisiera no salir de esa cama jamás, ¿acaso esa mujer había logrado que sintiera algo por ella? No le importo, luego lo pensaría pero ahora solo sabía que por nada del mundo quería apartarse de ella.
-descansa Mika-
¿Y qué les pareció? Les apuesto que nadie se veía venir el Mika x Shu. Y como la fujoshi que soy agregue un pizca de yaoi en este capítulo. Ahora les quería preguntar: ¿quieren que haga otro capítulo más? La verdad este capítulo podría quedar como el final de la historia pero se me había ocurrido escribir lo que pasaría la mañana siguiente de este baile. Pero si creen que quedaría este como un buen final no lo escribiré.
Espero sus reviews con la respuesta. Nos leemos.
