Capítulo 11: "Ida a Hogsmeade"

Sábado 6 de Septiembre...

(Febrix) O! Deliciosa cama, mullida, acogedora, escondida cama, como deseaba tener una de estas en la casa de los gritos y no un colchón apolillado y duro a punto de despedazarse. Esta tan solo con mirarle le daba sueño... Sus compañeras dormían o eso parecían hacer. Se cambio de ropa a su pijama, doblo la capa de Wolfblood y se sentó en su cama a lo que al rato llego Sombras y comenzó a acurrucarse en su estomago, pegándole con la nariz para que le hiciera cariño, ya que le había tenido todo un día abandonada. Mientras con una mano le acariciaba detrás de la orejas con la otra comenzó a hojear el libro que le habían entregado.

El libro, poseía unas hojas apolilladas que daba miedo moverlas muy rápido, por si se rompían y no quería conocer a un Wolfblood enojado por romper su libro. Su pequeño problema es que casi todo estaba en latín.

Habían varios tipo de ceremonias nocturnas; una de ellas, era un tipo de ceremonia a las doce de la noche para darle a un sector determinado la protección de que ningún strix (vampiro en latín) pudiera penetrarlas sin perder sus habilidades o tan solo no poder entrar. Seguramente Wolfblood va a querer que utilice uno de esos para la casa de los gritos. Pero parecía muy poderoso aún para pensarlo, además del pequeño detalle de que: Para todos estos hechizos y de mases se necesitaba, "una espada" Sí, una espada, ¿De donde diablos sacaría una espada?, le podía robar una a las armaduras del colegio, ¿Pero? Eso sería muy patético, parecía ser una espada especial, o algo así, no salía mucho de ella solo unas palabras en latín que esta vez no entendió: "ensis is ex lux ad luna" algo de su poco entendimiento del latín era como: "...luz de luna" no le encontró mucha cordura a ello.

-. una espada- susurro y se rasco la cabeza.

¿De donde sacaría una espada?, Anari tenia una, era de plata, ella no podía tomar la plata si es que no comenzaba a picarle y hasta luego salirle unos feos ronchones que se le hacían dolorosos ¡y ni mencionar su padre!, la sola presencia le hacia retirarse asqueado y si lo tocaba le quemaba. Quedo mirando a la gatita quien ya hacía dormida ronroneando, una espada... ¿Dónde había visto una que no le traía mal? tenía un leve recuerdo... ¿Dónde?¿Dónde?... en...en su casa...

(Fenrice) Cuatro sombras entraron en la oscura casa, tres de ellos se asquearon del olor, el ultimo en la fila le cruzo un escalofrió.

-. esto esta pasado a licántropo- alego Cefeida haciendo un mohín con la cara, mientras caminaba detrás de Agamenón.

-. ¿Será porque aquí vivían licántropos?- le molesto Silfrid quien iba delante de él.

-. Me refiero en que estos dejan su apestoso olor por todos lados- le siseo ofendida, mientras llegaban a la sala.

Los cuadros sin animación poseían una suave capa de polvo, al igual que todo a su paso. Los sofás y muebles de la sala, estaban tapados por mantas y la variadas fotos que habían antes sobre la chimenea ya hacían en unas cajas en una esquina. Él se acerco a ellos, por pura curiosidad.

Escucho como los otros seguían criticando y caminando por las habitaciones.

Se acuclillo contra la caja y la abrió, eran varias fotos y pequeños adornos. El tomo las fotos y la primera no le hizo más que observar curioso.

Allí estaba Remus Lupin joven sonriendo tranquilo, en sus hombros sentada y con una muñeca de trapo la licántropa sonriendo emocionada de no más de 5 años con un pequeño parche en su rostro, y al lado con una sonrisa cariñosa una guapa mujer. Era un poco más baja que el sujeto, poseía unos cabellos medio rubios o platinos, bueno en realidad tenían un toque bastante platinos. (Eso sacaría el hecho de que Febrix tuviera aquellas mechas de color plateado). Su rostro era fino y poseía unos hermosos ojos celestes rodeados por unos lentes de fino alambre. Pero hubo algo en que no se había percatado la mujer tenia las manos con vendas...

-. Fenrice!- Agamenón le llamo, él miro hacía atrás y se levanto con un suave golpe, rompió el marco y saco la foto para guardársela en la capa mientras siguiendo el ruido llego hasta la parte más lejana de casa, al frente de la cocina. Se quedo congelado en el umbral.

La habitación había sido agrandada con un hechizo expandidor. Era la "pequeña privada" biblioteca del licántropo. Se quedo medio tonto, los Lupin parecían gente humilde, pero todo el dinero que tenían en libros los podían mantener en un excelente estado económico por bastante tiempo y ni que decir que eran piezas de refutable colección. Las paredes llegaban al techo, con 8 ó 9 repisas con gruesos libros en las tres paredes. Había un cómodo escritorio y mesitas al parecer para poder dejar los libros, al igual que una escalera que llevaba a los libros más altos. Se acerco a verlos, casi todos eran de historia, defensa contra las artes oscuras, medicina general, recetas (sí, de cocina(la chica tuvo que haber aprendido a cocinar de alguna manera), biología de criaturas mágicas y mucho más. Los vampiros caminaban observando interesados, cuando Agamenón alzo una mano para tomar uno, se escucho un suave zumbido hasta para ellos y luego una fuerte descarga de magia pudo haberle impactado, si él no le hubiera quitado la mano al sorprendido vampiro

-. hechizos antirrobo y de contacto eléctrico- suaves chispas amarillas deseaba algo en que descargarse- Lupin tiene todo una mina de oro aquí, no lo dejaría así solo porque sí

-. maldito licántropo- él se retiro hacia un lado y siguió observando. Debía haber algo que le pudiera ayudar a buscar lo que necesitaba.

Caminando sintió algo extraño y se detuvo acercando la cara a aquel libro tan extraño, el titulo lo mostraba hacía dentro y si se concentraba se sentía una suave corriente de aire. ¿Hueco? Pensó. Mientras se retiraba y con un movimiento en el suelo, apareció su espada. Los vampiros le tomaron atención, con cuidado y no queriendo dañar nada. Fue enterrando la punta de la espada en el libro, los rayos de corriente chocaban en su espada, pero este los absorbía. De repente se retiro cuando sintió lo que quería. Aquel pedazo del estante comenzó a mutar y luego dejo un orificio hacia abajo

-. la mazmorra- susurro Silfrid y se acerco- allá abajo apesta más

-. debe ser donde pasaban sus transformaciones

Él no espero y comenzó a bajar, eran escaleras en caracol de paredes de piedra y suelo de madera, cuando llego al final las luces se prendieron en el momento, pero lo que vio le hizo pesar su mala suerte.

Habían solo una jaula, y solo el olor a Lupin y un humano, no había signos de que Febrix hubiera estado por allí. Atrás donde al parecer había habido un tipo de pequeño laboratorios, ya que habían varios instrumentos de pociones. Todo destruido. Calderos correosos, probetas y de mases quebrados y esparcidos por el suelo, manchas de extraños colores pegados a las paredes, todo destruido, al parecer por la mano del licántropo.

-. ¿Qué era esto?- la voz vino detrás. Fue Silfrid, el único que había bajado con él

-. fue un tipo de laboratorio- acercándose

-. así que la esposa del licántropo se hacía de medica y experimentaba con ellos, es mejor que atrapar y ocultar a uno.

-. Buscaba la cura para la licantropía- susurro y observo defraudado que no había nada para extraer

-. Puf! Miles de magos han intentando lo mismos, ni uno a logrado mucho además de la correosa poción mata-lobo, ¿Qué le hacía de diferente ella?

-. No lo se, -se giro- vamonos de aquí

Al subir, la puerta se cerro detrás de ellos. Los otros dos habían subido las escaleras a la planta superior.

El vampiro no se percato de que en una esquina envuelta en una vieja capa, con el suave movimiento de una vibración dejo paso a la empuñadura de una vieja y esperada espada. Si la hubiera encontrado, hubiera tenido a los licántropos en sus manos y Febrix incapaz de defenderse.

(Febrix) Se quedo mirando el tablero "Salida a Hogsmeade. Próximo Fin de Semana, Sabado 13. Entregar autorización".

Salida a Hogsmeade, pensó tranquila y se giro, hacia mucho que no iba. La ultima vez había sido una semana antes de que tuvieran aquel dilema con Sirius en la casa de los gritos. Su padre le había llevado para que fuera de compras a Honeyduke y se diera una buena ración para los días siguientes. Le dio 5 galeones, con ellos hizo una caja completa de surtidos; paletas, helados que no se derriten, granjeas, pastillas y obviamente, Chocolate, en rama de preferencia y el polvo para el chocolate matutino de su padre. Tenia muchas ganas de ir nuevamente, pero esperaba que su padre le hubiera firmado la autorización, especialmente ahora sabiendo que no tenía contacto con él.

-. ¿Febrix?- pregunto alguien desde atrás. Ella se giro para ver el pelo desordenado de cierto personaje que había querido asesinar durante su estancia en la casa de lo gritos. Sus ojos verde se quedaron en ella. El chico aun estaba en pijama, pero era bastante temprano aún, lo que significaba que no había podido dormir

-. hola- saludo suavemente sin rencor, sin odio, pero sabía que por más que lo intentara no podía odiarlo y eso la estresada. ¡Quería odiarlo, quería golpearle, quería hacerle sentir lo mal que estaba por su culpa!

-. ¿Cómo estas?- pregunto acercándose. Ella escucho su corazón aun latiendo como si acabara de correr una maratón. Lo dos instintivamente hicieron el mismo gesto de apretar la mano que estaba marcada

-. bien- susurro

Se hizo un silencio espeso, ambos miraban otra cosa. De repente el chico comenzó a revisarse algo dentro de los bolsillo y saco un paquete pequeño que venía envuelto en un pañuelo

-. eps... toma- se lo tendió

-. ¿Qué es?- pregunto mientras tendía la mano, por algo instintivo se quedo a medias. La ultima vez que habían rozado tan solo las manos se habían aliado sin su consentimiento

-. Se que te gustan lo chocolates y esto... se lo pedimos ayer a Dobby- contesto tomándolo de arriba y depositándolo en su mano. Ella lo abrió y tuvo que tragarse la baba al ver tan suculento pedazo de chocolate

-. Gracias

-. ¿Cómo esta el lobo?- ella le miro medio crispada- él que le pego el sauce

-. siendo consentido- sonrió levemente recordando a Ascar

(Harry) ¡OOO! Por Merlín esto era muy difícil no sabía como hacer las pases con la chica, aunque esta estuviera más tranquila y más suave que la ultima vez que la vio. Aun así sabía que estaba resentida y que tal vez no paso una buena transformación. Pero no quería estar enojado (aunque él no tuviera la culpa de nada) y que ella le odiara. Ayer cuando se volvió del entrenamiento hizo un escape rápido a la cocina y pidiéndole un gran favor a Dobby quien no dudo en ayudarle, le preparo Chocolate casero.

Sacando algo de fuerza.

-. Se que me odias, que veo que quieres cortarme en pedacitos por haberte metido en esto, pero quiero que sepas que yo no quería, yo nunca quise estar involucrado en esto e incluir a personas cercanas a mi- la voz le costo salir un poco- pero Anari me dijo que estábamos unidos por algo grande y podíamos cambiar las cosas, que estábamos destinados a luchar aunque no quisiéramos pero que podríamos hacer la diferencia

-. ¿Diferencia?- pregunto sombriamente- tendremos que luchar por nuestras vidas, Potter. Tendremos que escapar, luchar... matar por cosas que no se nos preguntaron. ¿Haz leído la leyenda, o la haz visto?

-. Anari me la mostró

-. Esa no es la verdadera- susurro con un nudo en la garganta y bajo la mirada para poder dar su explicación- según los libros populares, " nadie sobrevivió a la lucha, ni los licántropos ni los vampiros, ni siquiera los fundadores" ¿Cómo crees que la leyendas se pudo seguir si nadie sobrevivió?, porque alguien si lo hizo y esta no es la verdadera. Debe haber algo oculto, algo que no se nos ha dicho y no lo sabemos

Él se quedo en silencio y era verdad. "Todos murieron" ¿Cómo se había continuado la leyenda?... tan solo era un teoría de muchas.

-. Yo no quiero saber lo que nos espera o que va a ocurrir, hacia tan solo unos meses yo me mantenía completamente ajena a la guerra, pero como debes saber...- trago con algo de dificultad- tienen a mi padre en una comarca y si yo no pongo de mi parte no se lo que le harán y no estoy muy segura de provocarlo. Tan solo...- los ojos se le aguaron y él sintió que se le comía el corazón. Si para él la perdida de Remus sería algo horrible, para su propia hija no tendría nombre

-. No quieres hablar- susurro. Ella cabeceo- esta bien- se quedaron en silencio.- no hablaremos más de esto

-. ¿Ron y Hermio...

-. Sí, ellos si lo saben- susurro

-. Pregúntale a Hermione si conoce el libro "los porvenires de la historia, la segunda venida de la oscuridad" de D. Kamus, creo que en el puede encontrar algo que ayude pero no que descifre lo verdadero

-. ¿Es un libro de la sección prohibida?

-. Sí

(Febrix) Miraba el sauce con algo de aburrimiento, mientras molestosamente tiraba piedritas para que este tratara de golpearle con sus ramas, pero estaba muy lejana para tal acto. Cuando este se quedaba quieto, y dos pares de ojos la invitaban a pasar. Ella se forro en su propia capa y se introdujo. Orion y dos lobos comunes vinieron por ella. Como modo de saludo le palmeo la cabeza al primero que al parecer no se molesto por tal acto y comenzaron a guiarla en dirección a la casa. En medio del camino

-. ¿Cómo esta Ascar?- pregunto

-. Delirando y haciéndose el importante, señorita- contesto. Ella sonrió- sus heridas están más sanas y ya mañana podrá levantarse

-. Pero si tenia quebrado costillas

-. Nosotros tenemos otro tipo de curación, somos duros de matar, el problema es que él es alharaco por esencia- ella volvió a sonreír. Minutos después de que llegaran a ella le pico la curiosidad

-. ¿Han luchado alguna vez con vampiros?

-. Sí, uno a otro suele rondar nuestra comarca en busca de ella. Pero gracias a nuestros propios sistemas de seguridad muere antes de poder salir del perímetro.

Se quedo pensativa, jamás se le había pasado por la mente que por todo esto tendría que luchar con vampiros, por ningún modo eso lo esperaba. Llego hasta la puerta trampa y una mano le esperaba. Ella la tomo y en un segundo estaba arriba con Wolfblood y una sonrisa radiante.

-. Ahí tienes tu capa- le pego con esta en el pecho y luego se encamino a el segundo piso

-. Gracias...- contesto tendiéndola y mirándole por ambos lados- ¿A dónde vas?- esta no contesto

Ascar estaba tendido en la cama y parecía dormir. Le miro unos segundos y se giro no quería despertarlo. El hombre le esperaba al final de la escalera con su capa puesta. Este se encamino a la salida.

-. Vamos- ella le siguió. Cuando el aire del porvenir de una tormenta le pego y la oscuridad le inundo se sintió mejor. Ahora no habían lobos cercanos

-. ¿Qué haremos aquí a oscuras?

-. Se perfectamente que ves bien en la oscuridad así que no utilizaremos luces, en un comienzo comenzaremos con el hecho de que no tienes tu espada y eso es un gran problema porque con ella harás todos los hechizos y de mases

-. ¿Y como la consigo?

-. "Ensis is ex lux ad luna"

-. Yaaa… ¿Y eso que significa?

-. Si te lo digo no tiene gracia, tendrás que aprender latín, idioma que Godric utilizaba para sus hechizos

-. Sí, me percate de ello

-. Tu espada aparecerá cuando realmente la necesites

-. ¿Y cuando va a ser eso?

-. Realmente... no tengo idea, la de Potter apareció cuando tenía 12 años y luchaba contra el basilisco

-. ¡O sea que tendría que luchar con un basilisco para que apareciera la espada!

-. No exactamente un basilio, pero si estar en peligro

-. Ya e estado en peligro

-. ¿Pero de muerte?

-. Tan bien, ¿Recuerdas? Los cazadores

-. A eso! No hay realmente no estabas en peligro de muerte

-. ¿A? y tu lo dices muy normalito ¿No?

-. ¿Qué quieres que haga?- ella bufo enojada- bien, bien hasta que tu espada no aparezca no comenzaremos pero Potter ya esta entrenando no te puedes quedar así- ¿Potter entrenando? Se pregunto pero no alcanzo a seguir divagando- bien comenzaremos con el código- ella le miro como si estuviera viendo algo que él no- el código licántropo- aventuro pero no paso nada

-. No, creo que no- contesto. El otro entrecerró el cejo

-. ¿Lupin no te lo enseño?

-. No- volvió a negar

-. Bien el código se aventura en 5 reglas para todo licántropo de fiar: "Lealtad", "Honor", "Respeto", "Disciplina" y "El fin corona los medios" si debemos matar, se mata. Si debemos luchar, se lucha, no hay vuelta atrás Ad Infinitum. ¿Entendido?

-. Sí- contesto

-. Bien, ya aprendidas estas, pasemos a lo seg... espérame un segundo- se quedo pensativo y le miro de reojo. Ella se acomodo la bufanda tapándose la boca y calentándose las manos- ¿Sabes hacer el hechizo asesino?- la chica cabeceo mirándole con cierto miedo-¿Febrix,...-comenzó apercancándose-... haz matado alguna vez a alguien?- susurro enfrente de ella. Esta misma tenía que verle un poco hacía arriba

-. ¿Matar?- pregunto- no- negó como si fuera lo más ridículo que le hubieran preguntado. Él hizo un mohín con la cara. Su padre no lo sabía, Sirius se lo enseño, en fin Sirius le enseño muchas cosas, cosas que su padre no era de los que la aceptaba.

-. Bien- le tomo una mano- ven con migo- el hombre le llevo casi corriendo por entre los árboles adentrándose en el bosque

-. ¿Dónde vamos?- pregunto tratando de seguirle el paso.

Pero pronto se detuvieron y él le hizo un gesto de silencio. Ella observo conmocionada. Una parte de la manada tenían atrapada a una liebre contra un árbol. Estaban apunto de matarla, cuando Wolfblood les hizo un ruido y ellos se alejaron, llevándola consigo hasta el frente

-. Bien saca tu varita- ella le hizo caso, pero no entendía- ¡mátale!- la empujo un poco hacía adelante ella le miro impresionada

-. ¿Qué?¿Estas loco? Es una pobre liebre

-. Y la cena de hoy, ¡mátale! Que igual va a morir, saca tu varita haz un hechizo asesino y listo

-. ¡No quiero hacerlo!

-. ¡Hazlo!- le sacudió un poco y la empujo otro poco

-. Wolfblood no quie...

-. ¡Que lo hagas! Si no puedes matar una cosa tan pequeña como una liebre como piensas matar a un vampiro o un mortifago

-. ¡Porque yo no quiero matar ni un maldito vampiro!- contesto dándose vuelta enojada. Pero este se le incendiaron los ojos, le tomo el brazo la dio vuelta, le tomo la misma mano y apuntando a el animal

-. MORTEO- el rayo blanco se deslizo ante la pobre alimaña que quedo tendida en el suelo.

(NA: en esta historia existen dos hechizos asesinos el Avada Kedavra que es para los humano o seres lo suficientemente grandes para matarlos en el instante y el Morteo-hechizo inventado por mi- que es para los animales o pequeñas alimañas)

Ella sintió que la magia fue expulsada de su cuerpo, pero las ordenes fueron de Wolfblood. La soltó y la empujo para que chocara contra el árbol, luego les hizo un gesto a los demás lobos para que se llevaran la "cena"

-. ¡Bien! Si quieres comenzar mal comenzaremos mal, pero luego no oses quejarte. "Disciplina" soy tu maestro a la buena o la mala no me importa, pero cuando yo te diga mata tú matas, cuando yo diga tortura, tú torturas y no piensas más de dos veces para hacerme caso, no creo que deba recordarte que tu padre entro en nuestra comarca mintiendo y fingiendo, no puedes reclamar que no sigamos algunas de nuestros propio código si le llega a suceder algo, porque como traidor de sangre ya lo tenemos, no le des más punto para coleccionar. ¿Me entendiste?- pregunto acercándose. Ella le miro con profundo odio y cabeceo- bien, volvamos- se giro

Una semana después...

(Harry) Era viernes 12 en la mañana mientras comían en el gran salón. Las lechuzas aun no llegaban y Hermione estaba desesperada por saber quien era el nuevo ministro. A dos puestos de ella estaba Febrix observando embelesada su taza de chocolate y al frente de ella, Tay y los demás.

-. ¡Ahí vienen!- chillo la chica y las lechuzas entraron con la respectiva correspondencia.

Hermione tomo tan rápido El Profeta que la lechuza casi se cae. Y al abrirlo quedo completamente en blanco.

-. Aedem!- susurro. Él sintió un picoteo en la mano derecha, que últimamente tenía enguantada y miro a Febrix quien miraba el diario de Amy muy pálida. Y el rápidamente levanto el diario de su amiga para ver lo que veía ella

"Los primeros acuerdos del nuevo ministro Febreric Aedem será la caza libre de licántropos..." el sufrió un escalofrió, caza libre... licántropo, no podía ser cierto, esto estaba muy mal, demasiado mal. Escucho agriamente como cierto rubio de la casa de las serpientes animo a sus compañero gritando: "¡¡Al fin tenemos a alguien quien pondrá a los fenómenos dentro de sus jaulas o a un mejor bajo tierra!!". Otro pinchazo más fuerte, uno que hasta él mismo le recorrió y este fue el puro odio. La licántropa miraba directamente al rubio y respiraba muy rápido. Él rápidamente se levanto de golpe y colocándose detrás de los chicos interponiéndose en la mirada de la licántropa le detuvo, pero no alcanzo a detener el hechizo que paso como ráfaga por entre sus piernas y luego escucho el grito de dolor del rubio quien cayo de aplomo al suelo. Esta subió la mirada y le miro de lado, sonriendo luego con sadismo. Se levanto y se marcho. Él sintió algo que últimamente la chica estaba demostrando y era más frialdad de la normal.

(Febrix) Caza libre de licántropo, caza libre, era lo único que poseía en la mente. ¡¿Como maldita sea habían llegado a ello?! En peligro, aun más consiente peligro, esto estaría muy mal, demasiado mal. Había atacado a Malfoy por sus palabras y no se arrepentía se ello y si Potter no se hubiera atravesado el pobre chico hubiera quedado en cama por lo menos mínimo 2 semanas enteras. Bufo. Alguien apareció detrás

-. ¿Enojada?- pregunto la vampira

-. ¿Te importa?- quiso seguir caminando

-. Honor, no es uno de lo códigos, atacas por la espalda

-. De hecho estaba de frente, pero te refresco la memoria, no soy un licántropo completo, así que... técnicamente no me fió por completo de sus códigos

-. ¡U! interesante! ¿Se los haz dicho a vuestro maestro? ¿O te maltrata ya bastante?- ella se giro ¡y a esta que le interesaba!

-. Él no me maltrata

-. ¡Aun más interesante! ¿Entonces que hace?¿Por qué te tiene de tan mal humor?

-. ¿Por qué no vas a molestar a Potter?¿He? tú eres su maestra ¿O no?

-. Ya te enteraste

-. Casualidades de la vida

-. ¡Sabes!- se llevo la mano a las sienes y luego suspiro- bueno no importa...Mc. Gonagall ya tiene tu permiso para ir a Hogsmeade

-. ¿Cómo?

-. tu padre la dejo escrita desde antes- mintió. En realidad le había costado un tanto convencer al licántropo de que le diera permiso.

-. Bien- se quedaron en silencio- ¿No me vas a amenazar con nada?- pregunto. La vampira sonrió y desapareció. Ella gruño y siguió su camino.

(Fenrice) Debía tener realmente mucha paciencia, realmente demasiada. Entro en el salón donde su padre le miraba con una sonrisa. No había nadie más

-. ¿Ministro?- pregunto plantándose al frente de él

-. ¿Qué? no te agrada

-. ¿Cómo piensas estar a la luz del sol?

-. Pociones, tengo a Phoebe y las demás en eso, no te preocupes

-. ¡No lo hago! ¡¿A quien amenazaron?!- pregunto llevándose las manos a sienes. Gesto muy de su hermana

-. No tiene importancia, hijo, no lo tiene, deberías estar feliz voy a controlar a los licántropos y luego tendré al ministerio y todos bajo mi mando

-. Sabes perfectamente que si así lo quieres tendrás que compartir cierto poder con una persona que yo conozco

-. Dile a tu señor, que sí, que sus intromisiones son aceptadas ¡siempre y cuando, no me cambie los planes!

-. Eso es algo que yo no veo padre, él tiene la palabra en esto, ¿Quieres que te lo recuerde?- su padre frunció el seño, pero luego sonrió

-. Como quieras

-. A todo esto, necesito tus fuerzas para este sábado.

(Febrix) Estaba sentada en la entrada de la casa. Wolfblood caminaba de un lado a otro con una mano en la pera

-. Esta bien, podrás ir- contesto deteniéndose y mirándole- pero yo iré contigo

-. ¿Qué?- pregunto levantándose

-. Iré en mi forma humana- ella le miro de reojo algo preocupada- ¿Qué? no estoy tan mal ¿No?- pregunto girándose

-. Necesitas ropa nueva te veo siempre con la misma- contesto- y un baño

-. ¡No huelo mal!

-. No, pero ya pasas y si tus lavados son lamiéndote, necesitas un baño

-. ¡Esta bien! Un baño y ropa nueva

-. Es a las 14. espérame a las 14.30 en la entrada

-. ¿No quieres que te vaya a buscar?

-. Estoy intentado de que pases desapercibido, No que seas la fuente de atención

-. Como quieras... bien en pie. ¡vamos!

Aquello sucedía todas las noches desde el problema con la liebre. Los lobos se encargaban de tomar algún animal vivo y ella tenía que matarlo. La segunda vez había sido insoportable, a la tercera y las demás lo había hecho sin mirar. Pero aquella no creía que fuera diferente. Habían atrapado a un ciervo, a uno pequeño, tan solo un bebe

-. Wolfblood es solo un...

-. ¿Quieres que te lo repita o que? Va a morir igual. Hazlo- la chica levanto la varita y cambio la mirada para otro lado. Este se acerco le tomo la cara y la giro- mira a tu oponente a los ojos, hay más deshonor en ello es como no darle apreciación a su vida

-. Es un ciervo que honor puede tener- le alego tratando de cambiar la mirada. Este se la volvió a sujetar, enterrándole los dedos en la barbilla

-. Nosotros somos lobos, ¿De que honor crees que estas hablando? Un lobo mata siempre mirando a los ojos- ella se quedo allí y observando aquellas dos polquitas negras mirándole con miedo y desolación. Se mordió los labios y dejo escapar suavemente el hechizo, escucho un suave berreo y luego el cuerpito caer. Se le hizo un nudo en el estomago

-. Bien hecho. Haremos esto hasta que ya no lo pienses, ¡volvamos!- se quedo ahí parada viendo como los lobos tomaban de este y comenzaban a llevarlo. Este le puso una mano en el hombro y le empujo para que caminara.

Después de estas pequeñas sesiones de tortura. El sujeto le estaba enseñando los lugares donde se debe matar a un vampiro, cortándole la cabeza, atestándole un golpe en el corazón o partiéndolo en dos.

Al igual lo vampiros emanaban cierta olor a cadáver, obviamente porque lo eran. Anari no emanaba ese olor, más bien a flores de cementerio. Pero era porque no era vampiro si no que poseía el gen vampiro.

Otros métodos eran la planta que los envenenaban y una excelente manera de torturarlos era dejándolos enterrados de los pies o manos contra algún árbol hasta el amanecer. Wolfblood parecía realmente disfrutar de ello.

Había comenzado a llover cuando salió debajo del árbol, por lo que de ahí hacía adentro se mojo bastante. Ya había pasado la medianoche y el colegio en si estaba en silencio. Llegando con la Dama Gorda

-. "Nova Luna"- susurro a lo que la puerta se abría.

La sala estaba en silencio, pero un suave ronquido le llamo la atención. Potter estaba ocupando todo el sillón, con una mano en la mejilla cargando su cara y las gafas chuecas, la boca semiabierta y una fea herida arriba de la ceja. Ella se acerco no creía que el pobre allí quedara con un buena columna. Saco la varita y lo picoteo en un brazo, desde el ultimo contacto no quería tocarlo. Este pareció volver en si, hizo un gesto extraño y se enderezo

-. Lo lamento- se disculpo. Arreglándose las gafas

-. ¿No llegaste a tu cama?- pregunto interesada y vio como el fuego ya se extinguía, como tenía la varita en la mano aprovecho la situación agrandando las llamas

-. Te estaba esperando- contesto levantándose y acercándose a ella quien jugaba con las llamas de la chimenea

-. ¿Para que?

-. Para saber como estabas

-. ¿Eh? ¿Y a que se debe?

-. Por lo de hoy, por lo del nuevo ministro y sus nuevas formas de gobierno

-. De hecho, Potter no me había acordado hasta ahora

-. Aps- hizo un gesto se lamentación- yo no..

-. No me preocupo, por ahora es solo una iniciativa.. nada asegurado

-. Esta bien- Potter tenía la manía de bajar la mirada cuando hablaba con ella- ¿Y mañana iras a...

-. Wolfblood ira con migo. Y además y no es por bajarte el animo, creo que la Orden y la vampira irán detrás de ti y yo no quiero ser seguida por ninguno de ellos. Nadie bajo el mando del director- él noto claramente la nota resentida de la chica. ¿Qué había pasado?- bien Potter, no vemos mañana

-. Nos vemos- contesto extrañando.

Sábado 13 de Septiembre...

(Harry) Hacía un frío de los mil demonios, Hermione y Ron a su lado al parecer en propuesta calor humano es mejor. Los tres tapados hasta las narices de bufandas y guantes.

Iba caminando un buen grupo hacía Hogsmeade, no se veían pero estaban conciente de que eran vigilados por personajes del ministerio.

El día estaba bueno, pero el frío era muy insoportable, los tres estaban en una pre búsqueda de una buena cerveza de mantequilla antes de comenzar a caminar por el pueblo. Eran ya las dos y algo. Delante de ellos iban los dos sujetos que menos aproblemados podían estar por el frió. Aquellos jóvenes que parecía poseer una pila máxima duración, porque siempre andaban saltando, gritando o haciendo pequeñas bromas, mientras Amy los hacía volver en si debes en cuando ¡solo de vez en cuando!. Un poco más alejada y mirando hacía el bosque iba Febrix, pasos más atrás iba Elen. La licántropa parecía estar en permanente alerta.

(Febrix) Cuando ya los humos de las chimeneas de Hogsmeade hicieron presencia los alumnos comenzaron a apurar el paso, excepto ella.

Su mirada divago en su búsqueda por los pequeños pasajes de las casas, cuando al fin lo vio tuvo un pequeño shock, en realidad le había hecho caso. Wolfblood vestía un poco menos vago y parecía haber conocido la palabra ropa, una chaqueta café, unos pantalones de tela negra y unas botas barrosas, y además una bufanda parda por el cuello. Aunque se veía bastante incomodo, hizo un gesto cuando la vio. Esta se acerco con todas las ganas de burlarse, pero antes de poder abrir la boca

-. Un solo comentario y no volverás a pisar este pueblo- ella le miro con regaño, pero le hizo caso- ¿Cómo me veo?

-. No es que no querías comentario

-. ¿Sabes que parte de mis lobos solo ven en blanco y negro? Y que con solo mirarme, Ascar tuvo que quedarse un día entero de nuevo en cama- la chica omitió una risa- ¿Bien?

-. Decente y no un ermitaño, eso te da puntos

-. Como sea... ¿Qué vas a hacer?

-. Honeyduke- en realidad no había que pensarlo demasiado.

(Harry) Llegaron a las Tres Escobas para percatarse que el local estaba llenísimo pero inspirados quedaron cuando vieron a Ginny y Luna juntas en una esquina del salón y les hicieron gestos para que se sentaran a sus lados, agradecidos quedaron mientras sin esperarlo bebieron sus cervezas casi hasta la mitad, (Hermione con moderación) y luego se desparramaron mientras escuchaban el bullicio de la sala con modorra. Él se percato que Ginny no sacaba la vista de un lugar apartado. El disimulado se giro para ver como Elen estaba sentada en medio de un grupo de adultos y dos tapados con capas verdes y conversaban con la chica bastante naturales, los otros parecía estar ahí por casualidad.

-. ¿Sus padres tal vez?- pregunto de repente Luna, Hermione y Ron no entendieron. Ginny le miro

-. No lo se, pero parecen tan sospechosos- susurro ella

-. ¿Quién?- pregunto Hermione

-. Elen Lansten, siento que le he visto en otro lado

-. Lansten...Lansten...-susurro Ron y luego se llevo una mano a la cara- ¿No era una pareja que trababa con Charli?- pregunto a su hermano

-. Si!- contesto emocionada- trabajaban con Charli cazando los dragones que se escapaban de las redes de protección. ¿Pero no se habían marchado? Luego de que los encontraron traficando sangre

-. No lo se

-. ¿Trafico?- pregunto Luna

-. De sangre de Dragones y otras razas, Charli nos comento que sus sectores de protección iban muchos seres a ocultarse y hasta Hombre-lobos a pasara sus lunas llenas sin dañar a los humanos y de paso no poder ser dañados

-. ¿Cazadores?- pregunto él interesado

-. Bueno, puede ser, no tenemos mucho como averiguarlo ¿O si?- contesto con desilusión y tomo otro sorbo de su cerveza- de todos modos puede haber muchos Lansten en esta parte del país

-. ¡He Harry! ¡Mira tenemos compañía!- susurro Ron con mal humor y miro hacía la puerta. Donde vestidos y bien camuflados estaba Shacklebolt y Mundungus observando de un lado a otro. Los dos se giraron enojados

-. Grata compañía- susurro y se tapo más la mano derecha.