¡Buenas tardes! Les traigo un nuevo capitulo de este fic!
Disclaimer: Los personajes no son míos les pertenecen a sus respectivos dueños.
¡Disfruten de la lectura y se los dedico a todos los seguidores de esta historia!
Felicidades al amigo Montanahatsune92 por tener su título en historia (Saludos monti!)

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Capitulo 11: Juntos venceremos

Junto con Knuckles, los huéspedes podían admirar las maravillas de aquella civilización de este planeta. Era rico en cultura, en comercio hasta histórico. Tenían hasta deidades que según los relatos de los más viejos equidnas, y hasta las palabras de Eggman, eran reales. En Sky Sanctuary, la paz y la mitología rebalsaba por sus rincones.

Los equidnas eran acérrimos a las uvas, su principal fruta comercial y la favorita del joven líder tribal. Tenían vinos, jugos, mermeladas, postres hasta comida hecha de ellas.

El la tarde, el Sol se ocultaba en el horizonte. Entre las nubes, aún se podían ver los rayos de la estrella que reflejaban el las paredes del paraíso flotante. Con ese espectacular show de la naturaleza, el grupo junto con Knuckles bebían té verde con pan recién hecho.

Por otra parte de Sky Sanctuary, Eggman pensaba en si mismo. ¿Como llegó aquí? Tenía un dilema existencial batallando dentro de su mente. ¿Desde cuando se preocupa por los demás? Cuando había tenido contacto con aquellos rebeldes, sus intenciones eran claras: Ayudar al ganador. Bahamut era la amenaza, ahora también era su enemigo. Si pensara en entregar a los insurgentes ¿Que ganaría? El mismo sabia que el dictador lo desecharía a la basura. Para Bahamut, el doctor no era nada más que una molestia. Iguales pero muy diferentes. Pero ¿Eggman era realmente malo? ¿Tenía la sangre suficiente para quitarle la vida a un ser humano o a sus rivales a costa de su objetivo? El chacal que asesinó era por supervivencia. Knuckles mismo lo dijo: Era su vida o la de el. ¿Que diferencia hay entre Bahamut y él?

-¡Ah! Estás aquí.

-Ohh ¿Que pasa Brigitte? -Preguntó el doctor viéndola acercarse con dos tazas calientes de té. Él agarró una.

-¿Todo bien? Te noto un poco preocupado.

-Eh si totalmente, estamos escapando de un dictador. Quien no estaría asustado de eso.

-¿Tienes... Miedo?

-¿Miedo yo? ¡Pfff! El gran doctor Ivo Robotnik no tiene miedo de nada. -Cerró su puño decidido.

-¡Jaja! No hace falta que parezcas rudo. Tener miedo es bueno, creo que hasta Sonic, Knuckles y Ana tienen miedo... Hasta yo. Je... Dios, por supuesto que lo tengo.

-Eso es imposible, ni Ana, ni tú, ni ese erizo azul y el resto no tienen miedo. Aún no sé como hacen para no sentirlo. Oye Brigitte ¿Puedo decirte algo? -La pelirroja asentó. -Tengo miedo. Nunca vi a un hombre decidido a hacer todo eso. Arrasó con un planeta entero y ahora está aquí, esperando para atacarnos. Quien sabe si está vigilándonos ahora mismo.

Brigitte posó su mano en el hombro del doctor. En estos momentos ella necesitaba a su padre y él a su abuelo. La única manera de vencer al miedo es con el miedo mismo, hasta los más bravos guerreros sentían ese sentimiento, el temor de no regresar a su hogar, y eso mismo los impulsa a pelear. La pelirroja de un trago terminó su té y se levantó, mirando al doctor a los ojos.

-Le pedí a Knuckles su templo para entrenar, ¿Quieres aprender a pelear? Te espero mañana por la mañana. Además, un poco de ejercicio no te vendría nada mal.

-¿Que quieres decir Brigitte? -Eggman se cruzó de brazos.

Ella rió levemente. -Bahamut no te tendrá piedad si no te defiendes, y mucho menos si no le das pelea. ¡Te espero!

Brigitte se alejó de él. ¿Esto está pasando? Entrenaría su cuerpo para el combate. Siempre peleó arriba de sus máquinas pero nunca usó sus puños. Su cuerpo aguantó explosiones, caídas, corrientes, nieve, viento, fuego ¿Que haría un par de golpes? Este era el comienzo de un nuevo doctor.

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Vector y Espio combinaban sus movimientos de pelea intentando golpear a Brigitte que los esquivaba con rapidez. El resto del grupo veía la pelea desde una esquina, sentados y bebiendo agua. Los dos detectives sabían como vencerla, el cocodrilo se abalanzó y el camaleón con sus sorprendentes reflejos, se puso detrás de la chica. Vector le lanzó un derechazo directo al abdomen y Espio la terminó dejándola en el suelo. Brigitte no se rindió, se levantó y acto seguido vio venir la patada giratoria del atlético camaleón. Apenas esquivó el ataque, ella lo tomó de la pierna y lo arrojó violentamente contra su compañero. La pelirroja con dificultad pudo vencerlos en el séptimo round.

-¡Uf! Diablos, si que son fuertes chicos.

-Somos los Chaotix Brigitte. -Dijo Vector levantándose del suelo.

-Y dime Bri ¿Como entrenaba tu padre? -Espio se estiró las piernas.

-Overwatch tenía un entrenamiento muy riguroso pero a diferencia de aquí, peleábamos con máquinas. Era un poco diferente, el aparato ya tenia un patrón de ataque y defensa. No era lo mismo. -La pelirroja miró a su alrededor. Estaban Vectorman, Sonic, Tails, Charmy, Ana y Rouge. Knuckles era el líder, tenía que manejar un pueblo entero. -¿Donde está Eggman?

-¿Alguien me invocó?

Todos en el templo fijaron su vista al doctor, que se encontraba parado frente a ellos. Si tenía que entrenar, lo haría con la ropa adecuada. Llevaba puesto una musculosa y un pantalón corto. Las zapatillas eran muy difíciles de encontrar en Sky Sanctuary, así que, se las arregló para hacerse un par. Se acercó a la tarima listo para iniciar su primer entrenamiento físico.

-Okey Brigitte ¿Por donde empezamos?

-Primero lo primero Eggman: ¿Sabes pelear?

-Si por supuesto que si grandulona.

-¡La Death Egg Robot no cuenta gordito! -Gritó Sonic a lo lejos y el resto se rió, hasta el doctor.

-Bueno luchador, enséñanos.

Eggman saltó por segundos, estiró sus brazos y como un loco se acercó a Brigitte. De un empujón, él quedó en el suelo. Los Chaotix lo ayudaron a levantarse mientras contenían sus risas.

-No te vengas como un lunático. Parece que el ataque no es tu fuerte. Mmm, tal vez un poco de defensa.

Brigitte tomó los puños del doctor, colocándolos a la altura de los hombros. Después colocó su pie derecho al frente y el derecho atrás. Luego prosiguió a enseñarle.

-Ahora escucha Eggman: Yo voy a pegarte.

-¡No en la cara no!

-Lo haré lento... Por ahora... ¡Era broma tonto! Ahora mira: Voy a abalanzarme y te golpearé. Ahora lo que harás es, con tu brazo derecho esquivas el golpe al mismo tiempo que tu pie derecho cambia de lugar hacia atrás, sin mover tu pie izquierdo. Bueno, esquivas y con el brazo mismo pegas ¿Okey?

-Eh si creo que si.

Como había dicho Brigitte, ella se abalanzó lentamente. Eggman siguió los pasos al pie de la letra. Esquivó, movió el pie y golpeó. La pelirroja notó entusiasmo por parte del practicante, así que repitieron el movimiento varias veces. Espio y Vector notaron que ese simple movimiento era muy útil, así que también lo practicaban.

Knuckles caminaba tranquilamente por la ciudad flotante disfrutando de la mañana. Al notar que del templo se escuchaban voces, su curiosidad lo invadió, recordando que Brigitte le preguntó si podía usar el lugar para entrenar. Entró dentro y pudo ver a sus amigos, a dos de los visitantes dimensionales viendo como Vector, Espio junto con Brigitte y Eggman practicaban movimiento de pelea.

-Buenos días Rojito. Escucha, pregunté a los guardias si los mensajeros que enviaste volvieron. Ni una noticia de ellos.

-Sigue atenta Rouge... Oye ¿Que hace el gordito ahí? -Knuckles se acercó al grupo.

-No lo sé pero estoy esperando que pase algo. -La murciélago se quedó atenta al entrenamiento.

Eggman ahora junto con Brigitte como compañera tenían que luchar contra Vector, Espio y con toda su energía, Sonic y el orbot Vectorman. Ana para mantener las cosas parejas, de metió con el grupo defensivo.

Knuckles y Rouge se miraron mutuamente, la cosa en el templo se pusieron interesantes. Ella se puso del lado atacante y el líder tribal del otro grupo. Tails y Charmy se acercaron a la tarima para ver el entrenamiento de cerca, se venían un buen cruce de golpes. Cuatro contra seis.

-¿Eggman?

-¿Si Brigitte?

-Sé que esto es un entrenamiento pero en la vida te servirá.

-La pelirroja tiene razón gordito. -Knuckles habló. -No es malo pelear pero no es bueno quedarse quieto.

Ana miraba de reojo al doctor, que éste se percató de eso aún teniéndola de espaldas. -Solo o en un grupo, pelea. Caerás, tropezaras, pero con el tiempo tendrás la victoria. Persevera y triunfarás, Eggman.

El doctor asentó. Sabía que en la derrota había una pisca de victoria, y con su historial era todo un sabio. Como todos los Robotnik, las derrotas no eran tomadas a la ligera. Sus compañeros sintieron como los puños del doctor se cerraban y se preparaba por primera vez a usar su cuerpo y mente en un combate. El equidna con una seña, les dijo a Tails y Charmy que inicien la pelea silbando. Como dijo su amigo rojo, ellos pusieron sus dedos en su boca y el sonido que produjeron dio inicio al choque.

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Continuará...