Autor: Eri-san Uesugi.

Serie: Hawai Five-0

Pareja: Steve/Danno McDanno.

Clasificación: +13,

Género: Comedia, Romance.

Resumen: Porque aunque muchas veces ambos estén pensando en lo mismo, el significado de las cosas es distinto para cada uno. No todos los matrimonios piensan igual, y hay cosas que necesitan ser vistas desde el punto de vista particular de esta peculiar pareja.

Dios estoy muriendo con al espera del capitulo 11 de Hawaii! Pero me puse a ver mis fotos de Mcdanno y recordé que Steve siempre mira una parte en específico del cuerpo de Danny XD.

PUNTO FUERTE (Ver. Steve)

El punto fuerte de Danny es, definitivamente, su trasero. Y lo que molesta a Steve es que todos, a excepción del rubio, lo saben.

Danny es bajito (lo cual él adora), tiene una excelente postura y siempre usa esos apretados pantalones de vestir que pareciera que, adrede, se amoldaran como licra a la curva del pequeño y firme trasero de Danno. Así que además de babear cada vez que Danny camina frente a él o se agacha aunque sea un poco, Steve también tiene que espantar las muchas y lujuriosas miradas que hombres y mujeres le dirigen a su compañero.

Y bueno, a veces no logra ser del todo discreto con esto último, pero espera que a diferencia de Chin y Kono, Danny no se haya percatado de sus constantes celos, o peor aún, de sus constantes miradas desviadas hacia su trasero o de las hasta ahora, contadas ocasiones en que ha tenidos sus manos a centímetros del trasero del rubio queriendo tocarlo pero sin atreverse a hacer contacto.

La verdad sea dicha: Steve sueña y fantasea constantemente con apretar y palmear el pequeño trasero desnudo de Danno. Preferentemente fantasea que lo hace en su oficina, con Danny sobre su regazo siendo castigado por sonreírle a alguna de esas mujeres que lo abordan en los bares cuando salen a beber algo. Claro, su fantasía se completa con el hecho de que Danny no deja de llamarlo "animal" o "Neanderthal" mientras emite pequeños gemidos lastimeros cuando su mano golpea un poco duro su trasero dejando una linda marca roja.

No es que a él le guste ser agresivo con sus amantes, ni mucho menos es un sádico. Es sólo que por alguna razón Danny le hace fantasear con eso sólo con verlo caminar de esa forma tan suya que resalta aún más jodidamente la espalda baja y lo que le sigue.

Pero es que realmente todo su entrenamiento de cómo conservar la calma, concentrarse y evitar tomar personales las situaciones que se dan en una misión, se va al carajo cuando Danny está cerca.

Por eso ahora Danno está reclamándole y gritando que le saque la granada de la boca a Ion Johnson, el imbécil narcotraficante que se atrevió a tomar desprevenido a Danny, subirlo a un bote para tomarlo como rehén, apuntarle con una pistola para convencer a Steve de tirar su arma, y final y muy estúpidamente, restregarse contra el rubio mientras lo llamaba lindura y le lamía la oreja sólo para hacer perder los estribos al comandante, o al menos eso quiere creer Steve, porque de lo contrario Ion Johnson tendrá más de una bala entre las piernas.

Pero lo peor de aquello, y lo que nos lleva a Steve metiendo una granada en la boca de Ion, es que el muy idiota, antes de recibir una bala en la pierna y otra en el hombro (regalo de Steve) se atrevió a empujar su cadera (y lo que está más abajo) sobre el trasero de Danno, y no sólo eso, sino que Danny había emitido un pequeño gemido acompañado de una cara que Steve sólo podía calificar como obscenamente sexy.

Así que aquí estaban; Danno gritándole animal y un montón de cosas más, y Steve encabronado hasta los huesos por la profanación de Johnson. Y es qué ¡¿cómo jodidos se atrevía ese idiota a tocar a Danno? Específicamente ¡El trasero de Danno! ¡Eso era algo que le pertenecía a él! Y si tenía que meterle una granada en la boca a cada maldito (a) idiota que no lo entendiera, pues lo haría.

-¡Te lo digo por última vez Mcgarret, sácale la maldita granada! Gritó Danny sujetando el antebrazo del moreno. -¡Ya dijo que va a confesar!

-¡Cállate Danno! Regaño mirándolo enojado. –Tú y yo tenemos una conversación pendiente. Sentenció con su cara de aneurisma (la número 5).

Danny lo miró confundido, pero eso no lo salvaría. Steve no iba a pasar por alto el gemido y la cara que Danno había puesto cuando Ion lo manoseaba. Iban a tener una conversación muy seria, porque aunque el rubio todavía no lo supiera, esos gemidos y gestos eran propiedad de él; Steve Mcgarret, y sólo él podía verlos y provocarlos.

Mientras, apoyados sobre la borda del bote, a unos metros de ellos, Chin y Kono no podían parar de reír ante aquella situación.

Nota: Pues yo al igual que Steve no puedo apartar mi mirada del trasero de Danno! Es imposible... es que es tan lindo y lo hace ver tan... comestible! Danno es un pecado! ¿Cómo puede existir algo tan bello?