Traducción autorizada por la autora original inkystars


"¡Kurt, es inútil!"

Kurt ignoró a Blaine y golpeó su hombro contra la puerta otra vez. Y otra vez. Y de nuevo. Y―

Blaine estuvo a su lado en un instante, alejándolo y luego llevándolo al piso superior. "Detente" Blaine le reprendió con severidad, recostándolo bajo la ventana y sentándose a su lado. "Vas a romperte el brazo."

"Bueno, me podrías haber dado una mano" replicó Kurt malhumorado, masajeando su hombro.

Blaine suspiró, mordió su muñeca y se la ofreció a Kurt. "Toma. Después arreglare tu cuello."

Kurt hizo una mueca ante la muñeca escarlata antes de llevar su boca a la herida y succionar brevemente, arrugando la nariz al retirarse y tragar. Pocos segundos después se encontraba al pie de las escaleras, agarrándose de la parte superior mientras vomitaba bilis negra violentamente, con su cuerpo temblando debido al esfuerzo.

Blaine estuvo a su lado al instante, sus manos explorando todo su cuerpo, presa del pánico y sin saber qué hacer.

Después de lo que parecieron litros de bilis ―seguido por casi ahogarse con espuma― Kurt se apartó de las escaleras, tosiendo y lagrimeando mientras se limpiaba la boca y se recargaba débilmente contra la pared.

Blaine tomó su rostro con las manos, inspeccionando sus ojos de uno al otro. "¿Qué te pasó...?" Se inclinó y lamió la aún abierta herida que Marley había dejado cuando bebió de él. Su rostro se contrajo y escupió, limpiándose la lengua con la parte posterior de su manga. "Sangre de hombre muerto" murmuró en voz baja, sus dedos presionando la parte posterior de la herida. "Está infectada con la sangre de muerto. Y tu también… Oh dios, ¿la bebiste?"

Kurt parpadeó, tratando de recordar. "No a propósito. Ella me aventó y yo no estaba preparado, había perdido mucha sangre y el agua solo entró a mi boca y estaba tratando de toserla, pero no podía respirar y―"

"Está bien, está bien" asintió Blaine con la cabeza, lamiendo sus labios en concentración. "Kurt, está bien. No hiciste nada malo. Pero… no puedo sanarte ahora. No funcionara. Si te doy sangre otra vez, es posible que mueras."

"Blaine" susurró Kurt. "Estoy encerrado con un vampiro en un faro del que ninguno de los dos puede escapar y no hay comida ni agua. Estoy bastante seguro que moriré más pronto que tarde."

Blaine soló tomó su rostro. No dijo nada, pero Kurt supo que Blaine sabía que él tenía razón.

.*.*.*.

Pasó una hora.

Kurt estaba exhausto y navegando entre la consciencia y la inconciencia, apoyado contra el hombro de Blaine.

Blaine solo miraba alrededor del área, con aspecto sombrío.

"¿De verdad no hay salida?" Kurt susurró.

Blaine negó con la cabeza. "Trate por décadas. La única manera es abrir la puerta."

"Supongo que no tienes un celular contigo" preguntó Kurt y Blaine negó con la cabeza.

"De todos modos no hay recepción aquí" suspiró Blaine. "O wi-fi. O civilización. El faro fue cerrado porque ningún barco llegaba por aquí. Es como un pequeño punto en el mapa al que en realidad nadie va. Fuiste la primera persona desde 1914 que estuvo a cien metros de esta estructura…" rio Blaine sin humor. "Y acabas de abrir la puerta."

"¿Cómo fue?" preguntó Kurt. "Después de eso. ¿Ir del 1914 al 2003?"

"Confuso" murmuró Blaine. "Y horrible. Quiero decir… miles de naves habían pasado cerca del Cabo, y podía oír pedazos de conversaciones y emisiones de radio, por lo cual sabía de las cosas que pasaban en el mundo vagamente, pero…" suspiró. "Al ser un vampiro, siempre supe que mis conocidos mortales morirían algún día, pero cuando fui al faro, Charlotte era joven y saludable. Cuando salí, estaba muerta y su bisnieto me miraba." rio Blaine para sus adentros. "Es gracioso. Después de un año de tratar de salir de aquí, solía indulgir a la fantasía de que Charlotte de alguna forma solo… sabría dónde estaba y vendría a sacarme. Supongo que mi fantasía se hizo realidad, sólo que tres generaciones más tarde."

"¿Cómo…?" Kurt hizo una pausa, tratando de pensar en una manera de decirlo con tacto. "Bueno… fueron ochenta y nueve años ¿Cómo no te volviste loco? Quiero decir, ¿los vampiros pueden perder la cabeza?"

Blaine resopló una carcajada. "¿Conociste a Marley? Sí, en definitiva se le fue el avión, y ella quedo peor después de noventa y ocho años. Y ahora que salió…"

Kurt se estremeció. "¿Qué crees que haga?"

"Ir tras Wes a largo plazo" suspiró Blaine. "Ojala pudiera advertirle. O a Mike, está en New Haven en estos momentos. Pero ella probablemente acabara con la ciudad primero. No se ha alimentado en mucho tiempo…bueno, además de ti…"

Kurt asintió en silencio. "Pero tú te las arreglaste para mantener la cordura."

Blaine sonrió tristemente. "Bueno, hubo momentos en que perdí la cabeza. Pero…" hizo una pausa, mirando por la ventana hacia el cielo. "Era la noche de mi fiesta de compromiso cuando fui a hacerle frente a Marley. Pensé que estaría de vuelta a tiempo pero…" hizo una mueca. "Bueno, ya sabes cómo terminó eso. Pero antes de irme, Charlotte puso una gardenia en mi bolsillo porque tenía que lucir 'presentable' más tarde y… todavía la tenía cuando quede atrapado aquí. Murió después de un par de días, pero… el olor… era su―"

"Flor favorita" completó Kurt en voz baja. "Tú… tú le decías 'dulces sueños', ¿verdad?"

"Cada noche, cuando la llevaba a casa" asintió Blaine. "¿Por qué?"

Kurt sonrió suavemente. "Mi mama solía decirme que cuando ella era pequeña y visitaba la casa de su abuela siempre olía a gardenias y que su abuela se inclinaría y le diría 'dulces sueños' antes de darle un beso en la frente de buenas noches. Mama solía decírmelo también cuando yo era pequeño, y ella tenía un perfume que olía justo a gardenias…"

Blaine sonrió en respuesta. "Es… una cosa de vampiros. Cada aquelarre, o individual; si decidimos ir por nuestra cuenta, tiene su propia flor que es algo así como nuestra… insignia. O sello, o cresta que puede ser reconocido por otros vampiros. Wes, Mike, Tina y yo teníamos originalmente la flor de jazmín pero Wes la cambio por una rosa blanca después de conocer a Marley. Tras la muerte de Tina, nos separamos y escogimos nuestra propia flor. Yo no tenía una, hasta Charlotte, que no dejaba de poner gardenias en mis bolsillos…

Pero después de un tiempo el olor desapareció y solo era el leve olor de madera de espino por todas partes. Fue horrible, y yo seguía imaginando que olía flores de gardenia. La última década, supongo que si perdí la cordura en algún momento.

Entonces la puerta se abrió y mi garganta ardía por una comida, y tú estabas justo ahí, salté encima de ti. Pero… olías a gardenias. Exactamente como a gardenias, no sólo como el fantasma de la fragancia en mi imaginación. Y se volvió evidente, y te mire y te me viste con esos grandes ojos azules que eran exactamente como los de Charlotte y yo…"

"Sí." susurró Kurt en comprensión.

"Así que te lleve a casa. Y te engañe para que me dejaras entrar a tu habitación. Y todo allí olía a gardenias también. Entonces me quede toda la noche para asegurarme que estabas bien."

"No sabía eso" murmuró Kurt.

Blaine se encogió de hombros. "Luego te fuiste en menos de una semana. Finalmente era libre de abandonar el Cabo porque había un puente. Viajé. Encontré a Wes y Mike de nuevo. Pensaron que estaba muerto. Experimente el mundo que había continuado sin mí. Sin embargo me mantuve siempre al pendiente de Provincetown y un día me entere de que la mansión Blanc conseguía un nuevo miembro en la forma del huérfano Kurt Hummel, así que regresé."

"¿Regresaste por mí?" Kurt le miró fijamente.

"Por supuesto" sonrió Blaine. "Eras el pequeño que me salvo. Tenía que asegurarme que estuvieras bien. Yo…había pasado tanto tiempo. Todo había cambiado, incluso los no-muertos. Dicen que nos mantenemos iguales porque no envejecemos, pero realmente, las arenas del tiempo nos afectan como a cualquier otra persona. Y yo…ya no sabía cómo vivir. O pretender como vivir. Y fue como si aparecieras y de repente tuviera un propósito. Alguien a quien buscar y asegurar su bienestar. Eras alguien por el que podía fingir…" se echó a reír Blaine de repente. "Fue algo irónico que la primera vez que te volví a ver, estabas justo aquí, viendo afuera, a la nieve."

"Me estaba escondiendo" protestó Kurt. "Y tú me asustaste."

"Parece que hago eso mucho" Blaine asintió.

"Después hiciste un camino completo hasta tu casa" resopló Kurt. "No fuiste nada sutil, ¿sabes?"

"Sí, bueno…" Blaine se encogió de hombros. "Eras mucho más lindo de lo que pensé que serias."

Kurt se burló. "La adulación no te llevara a ninguna parte. De hecho, si te llevara a todas partes. Continua, dime más sobre lo lindo que soy."

"Muy lindo" Blaine rodó los ojos. "También eres muy propenso a atraer compañías equivocadas. Y a elegir la tercera opción cuando realmente no deberías."

"¿Qué se supone que significa eso?" frunció el ceño Kurt.

Blaine lo miro mal. "Se supone que debiste ya sea; irte para siempre, salir por la puerta principal y tomar uno de mis autos y marcharte, o decidir quedarte y solo permanecer en la casa. No se supone que fueras al patio trasero ―al limítrofe del jardín trasero―, llegaras al alcance del oído de Marley y que luego te pusiera en un trance para llevarte a la pradera, Kurt."

Kurt rodó los ojos. "Entonces dame instrucciones escritas la próxima vez o dime, no solo me des una llave."

"Se suponía que era un símbolo."

"¿De qué?"

Blaine volteo la mirada repentinamente, jugueteando con sus dedos. "Yo…te escuche cantar. En el piano. Te observaba."

Kurt se congeló, pero lo dejo continuar.

"Y yo…he estado salvándote todo este tiempo. Sigo tratando de salvarte. Pero tú sigues intentándolo y… no nos estaba haciendo bien a ninguno de los dos. Tú no querías vivir, y todas esas veces que te salve no cambiaste de idea. Y pensé que si a lo mejor te entregaba la llave…podrías tomar la decisión por ti mismo y encontrar una razón para vivir… Y cantabas esa canción y―" Encontró su mirada con Kurt, sus enormes ojos avellana. "Y estaba esperando, que decidieras quedarte."

Kurt se inclinó para tomar el rostro de Blaine y presionar sus frentes juntas. "Yo…" comenzó con voz temblorosa. "Todo se caía a pedazos. Las cosas en la escuela. Y luego mi papá murió. Tuve que mudarme. No podía controlar nada. Era empujado de un lado a otro y, yo solo quería algo que pudiera controlar―" suspiró, apoyando su frente contra la de Blaine, recargándose en él con cansancio.

"Sin embargo otros se empeñaban en hacerlo por mí. Marley. Scott. Incluso tú…" parpadeo y abrió los ojos, mirando a Blaine. "Por eso me asustabas tanto. No siento como si tuviera algún control cuando estoy cerca de ti. No sólo por lo que eres, sino…" se mordió el labio. "Sino porque cuando estoy contigo…no me importa perderlo. Y por eso decidí quedarme" susurró. "Sólo quería ver el cielo de nuevo. Lamento habernos metido en este lio."

"Lo siento por no advertirte" murmuró Blaine como respuesta, acariciando suavemente el cuello de Kurt. "Ahora estamos atrapados en esta situación. Al menos ahora tengo una fuente más duradera de perfume de gardenia para bloquear el olor de espino."

Kurt le sonrió con tristeza. "Pero tampoco durare tanto, Blaine. Tarde o temprano…"

Blaine envolvió sus brazos alrededor de Kurt, sentándolo en su regazo y abrazándolo. "Y cuando eso pase, arrancare un pedazo de espino de la pared y me estacare a mí mismo."

"Blaine―"

"Kurt" replicó Blaine, alejándose un poco para acariciar el cuello de Kurt. "Quede atrapado aquí por ochenta y nueve años. La única razón por la que salí fue porque tropezaste con este lugar y necesitabas un lugar para esconderte, tenías ocho años y no te lo pensaste dos veces para abrir la puerta. Tomó ochenta y nueve años para que sucediera eso. Probablemente no sucederá de nuevo."

"Pero un día podría, podrías salir―" protestó Kurt.

"¿Y que dejarían salir?" preguntó Blaine seriamente. "No a mí. No quiero pensar en lo que me habré convertido Kurt. No será como la última vez, literalmente habré perdido absolutamente todo."

"¡No, no lo harás!"

El rostro de Blaine se arrugo. "Kurt… te habré perdido. Por supuesto que perderé todo."

Kurt llevo sus manos a las muñecas de Blaine. "Pero no puedes―"

"Creo que ese era el plan original" dijo Blaine con una sonrisa triste. "Cuando los cazadores me encerraron aquí. Creo que pensaron que trataría de acabar con todo después de una década o dos. Es por eso que forraron todo el interior con madera de espino. Es su insignia…"

Las cejas de Kurt se fruncieron. "Pero creí que dijiste que sólo los vampiros las tenían."

Blaine rodó los ojos. "Creo que pensaban que estaban siendo ingeniosos o algo así. Porque, ya sabes, cuando las flores mueren, usualmente se convierten en―"

"¡Ouch!" siseó Kurt cuando Blaine presiono su dedo sobre la herida en su cuello.

Blaine retiro su mano inmediatamente, los ojos muy abiertos. "Lo siento, no quise―"

"Está bien" negó Kurt con la cabeza, tocando la herida con cautela. "No es tu culpa, es Marley y sus monstruosos dientes enormes―" Kurt se quedó inmóvil, parpadeando. "Blaine… ¿Qué tan lejos estabas anoche?"

"¿Qué quieres decir?" Blaine frunció el ceño.

"Cuando nadabas o lo que hacías. ¿Qué tan lejos te encontrabas?"

"Oh" Blaine parpadeó. "No lo sé… ¿tal vez a un par de cientos de metros?"

"Y sin embargo, en tan sólo un par de segundos estuviste fuera del agua, todo el camino de regreso a tu casa y en la entrada a tiempo para atraparme."

"La adrenalina como que te lleva al límite" se encogió de hombros Blaine. "Es muy potente y como que nos lleva al linde para volver a donde sea que esta nuestro humano. Al parecer Tina una vez atravesó un palacio entero para llegar a tiempo con Mike cuando él todavía era humano."

"¿Y si me lanzara de las escaleras de aquí?" preguntó Kurt, dando un vistazo abajo.

Blaine parpadeó. "Te alcanzaría. Pensé que era bastante obvio."

"Porque bebiste mi sangre y eso, ¿verdad?" Blaine asintió. "Pero también lo ha hecho Marley. Así que, ¿no volvería ella también? ¡Así que podría simplemente saltar ahora y seremos libres!" intentó ponerse de pie pero Blaine lo sostuvo firme.

"Eso es… muy listo de tu parte Kurt, pero no nos liberaría" Blaine negó con la cabeza. "La traería de vuelta, claro, pero no la forzaría a salvarte. Tendría que querer abrir la puerta para abrirla. Llegue a tiempo a ti en cada ocasión, pero te salve porque yo quería. Marley no lo hace."

Kurt asintió con la cabeza, abatido.

"Está bien" murmuró Blaine. "Nada puede hacerme atravesar esas paredes."

Kurt parpadeó, un recuerdo revoloteando en el fondo de su memoria. "Blaine… ¿puedes romper una barandilla de la escalera?"

Blaine levantó la mirada hacia él sorprendido. "Claro, supongo. Es solo que…" se acercó y arrancó una larga barra de cincuenta centímetros de la barandilla. "¿Pero porque querrías―?"

"¿Kurt?" Blaine se puso a su lado en un movimiento. "¿Qué rayos estás haciendo?"

"Sacarnos de aquí" bufó Kurt mientras blandía la barra de nuevo. Golpeó una de las tiras de hierro que se entrecruzaban en la ventana circular y frunció el ceño antes de golpear fuertemente a una de las ventanas triangulares que las barras formaban, rompiendo el cristal. El triángulo inferior era de unos dos metros de ancho y un poco más de un pie de alto. Kurt tiró la barra a un lado antes de trepar con torpeza a través del cristal roto, hizo una mueca al cortarse a sí mismo con los bordes y se tambaleo hacia afuera, al balcón forjado de hierro, sacudiendo pedazos de vidrio fuera de su cabello.

"¿Ves?" sonrió Kurt, apoyándose contra el borde del balcón. "¡Fácil!"

"Kurt, eso es porque el hierro a ti no te molesta" suspiró Blaine, apoyándose contra las barras entrecruzadas de la ventana. "Incluso si pudiera cruzar la ventana, no hay manera de que pudiera pasar al balcón."

"Excepto, que yo creo que si puedes hacerlo" dijo Kurt, y se acercó a una de las barras inferiores del barandal de modo que quedaba sentado en la parte superior del mismo.

Blaine lo miró intensamente. "Kurt, ¿qué estás haciendo?"

"Marley no va a venir porque ella no quiere salvarme" explicó Kurt, sujetando el borde firmemente mientras su corazón martilleaba en su pecho. "Pero tal vez… tu podrías salir porque tu si quieres."

"Kurt, vuelve adentro" dijo Blaine, pánico llenándole al adivinar el plan de Kurt. "¡Vuelve adentro, ahora!"

"¡Tú mismo lo dijiste!" soltó Kurt. "¡Dijiste que me salvarías sin importa nada, ni siquiera una invitación anulada te mantendría fuera!"

"¡Era una forma de hablar!" gritó Blaine.

"¿En verdad?" soltó Kurt. "¿Acaso Tina tenía una invitación a ese palacio cuando lo atravesó para llegar hasta Mike?"

Blaine lo miró intensamente. "No lo sé."

"¡Exactamente!" sonrió Kurt. "¿No lo ves? Siempre me atrapabas, y Marley vendrá aquí y podremos encerrarla dentro en vez de―"

"¡No ser invitado es una cosa, conseguir pasar hierro es otra!" rogó Blaine desesperadamente, presionándose contra la ventana con desesperación. "Sólo vuelve dentro, ¡esto es suicidio!"

"¡No, no lo es!" replicó Kurt, aflojando su agarre. "No estoy haciendo esto porque quiero morir, Blaine. ¡Lo hago porque quiero vivir!"

Blaine le observó detenidamente.

Kurt lamió sus labios y continuó. "Cada vez que estoy en problemas, tu siempre me salvas. Y lo harás de nuevo. No voy a morir. Estaré bien."

"¡Eso no lo sabes!"

"¡Pero lo hago!" afirmó Kurt, parpadeando para contener las lágrimas. "Porque… te las arreglaste para sacarme de mi casa esa noche que el equipo de hockey me ataco. Pensaste que estaba a punto de morir y nada te detuvo para salvarme la vida."

"¡Porque me invitaste cuando eras más joven!" exclamó Blaine. "Difícilmente es la misma cosa―"

"No es eso a lo que me refiero" negó Kurt con la cabeza. "Destrozaste las rejas de la entrada de mi casa para llegar hasta mí."

Blaine lo miró confundido.

Kurt sonrió. "Blaine, las rejas de enfrente están hechas de hierro."

Se soltó y se dejó caer hacia atrás por el balcón.

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N/T: Perdon por la increible tardanza... Luego contesto reviews; en vacaciones tendré todo el tiempo que quiera para hacerlo :) ...y para actualizar.