XI Capítulo: Rini se encuentra en peligro
Los primeros rayos del sol anunciaban un nuevo día en la habitación de Darien quien comenzaba poco a poco a despertar, recorrió con su mano el lado derecho de su cama y descubrió que ya no había nadie en ella.
¿Cosmos...? – Susurró el joven mientras observaba a todos lados esperando ver la bella imagen de la joven con quien había compartido la noche anterior - ¿Cómo sucedió? ¿Habrá sido un error? Serena… No sé cómo, ni de qué forma, pero estuviste conmigo, yo lo sé.
En casa de Lita…
¡Rini! El desayuno está listo – llamó Lita a la pequeña.
¡Qué rico, pastel de fresas! – exclamó la pequeña mientras se sentaba sonriente en la mesa. ¿Puedo llevarle un trozo a Cosmos? – Preguntó la niña – estoy segura que le encantará, como es el favorito de Serena.
¿Y qué tiene que ver Serena en esto? – preguntó Lita.
Este… Nada, solo cosas que se me ocurren será mejor que me apresure en llegar a casa de Darien para alcanzar a darle el pastel.
¿Y cómo sabes que aún está en casa de Darien? – preguntó con malicia Lita.
Eh… este… No yo no sé nada – respondió la pelirrosa dando un gran mordisco al trozo de pastel.
¿Estás segura que no quieres que te acompañe a casa de Darien? – preguntó preocupada Lita mientras empacaba un trozo de pastel.
Si, no te preocupes, no quiero causar más molestias, además el departamento está muy cerca, así que no creo que haya peligro – contestó feliz la pequeña recibiendo el pastel - ¡Nos vemos más tardeen el templo! Y gracias por el desayuno, estaba muy rico. – diciendo esto la niña se dirigió camino a casa.
La niña iba dando saltitos muy contenta camino a casa, pensando que su plan habría dado resultado, mientras pensaba – Mamá, espero que hayas logrado recordarme, estoy segura que ayer pudiste hacerlo… Recuérdame por favor Serena – se decía la niña mientras seguía feliz su camino, cuando fue abruptamente interrumpida por una tenebrosa voz.
Pequeña heredera de la luna, no deberías caminar sola por las peligrosas calles de Tokio – susurró la voz misteriosa.
¿¡Quién eres! Muéstrate cobarde – exclamó más que asustada la pequeña mirando hacia todos lados.
Jajaja No tienes por qué temer princesa, créeme que no te haré daño, o mejor dicho no sentirás el daño – continúo la voz mientras que su silueta comenzaba a aparecer desde las sombras.
La pequeña miró asustada como la silueta comenzaba a tomar forma, mientras extrañas sombras cubrían todo a su alrededor dejándola acorralada, de pronto apreció claramente al joven, este parecía tener un poco más de 20 años, estaba vestido completamente de blanco, tenía unos bellos y familiares ojos azules como el cielo, pero su brillo era opacado por las sombras y largos cabellos dorados que llegaban hasta sus hombros.
¿Qué quieres de mí, por qué quieres matarme? ¿Quién eres? – preguntó la pequeña.
Son muchas preguntas en una ¿No crees? – Contestó en tono burlón – Y no te preocupes que no pretendo matarte, aún… Solo necesito que me prestes algo – dijo el joven mientras un poderoso rayo de luz salía de uno de sus brazaletes atravesando el pecho de la niña y expulsando su semilla estelar.
El joven la tomó entre sus manos - No puedo deshacerme de ti todavía – se dijo así mismo mientras creaba una extraña esfera de cristal cubriendo con ella la semilla robada – Esto te protegerá por el momento – dijo con sonrisa maliciosa, mientras el cuerpo de la pequeña niña se encontraba frente a él, aún sin desaparecer - ¡Tú vendrás conmigo! – Dijo en el momento en que tomaba el cuerpo de la pequeña y desaparecía del lugar junto a él.
Qué extraño, Rini aún no llega de casa de Lita ¿Le habrá pasado algo? – Se preguntó preocupado el pelinegro – No lo creo, las chicas no la dejarían sola, seguramente se irá directo con ellas al templo… - Se respondió tranquilizándose a sí mismo.
En el Templo…
Horas más tarde las chicas ya se encontraban reunidas felicitando a Haruka y Michiru por el increíble espectáculo dado la noche anterior.
Haruka, Michiru, que bien han tocado, las felicito – exclamó Rei, mientras las demás chicas asentían a favor del comentario.
Gracias chicas, me alegra que les haya gustado – respondió con gran humildad Michiru – fue una velada muy hermosa además – agregó.
Así es, pero no me gustó ver a Cosmos ahí como si fuera una de nosotras, además no se separó de Darien en toda la noche – dijo Haruka más que molesta.
Me parece que estás celosa – respondió muerta de risa Mina.
Estás hablando estupideces, a pesar de todo esa Sailor nos guarda muchos secretos y no confiaría en ella la vida de nuestro príncipe – contestó aún más molesta y un poco enrojecida.
Tranquila Haruka, Rini la invitó, ella se ha encariñado mucho con Cosmos – comentó Amy.
Es cierto, la pequeña dama heredó la gran confianza en las personas que tenía Serena, aún sin conocer mucho a Cosmos confía ciegamente en ella y a todo esto ¿Dónde está la pequeña Dama? – finalizó Setsuna.
Se fue temprano a su casa - contestó Lita - debe venir en camino junto a Darien.
En ese momento vieron que Darien subía las escaleras del templo completamente solo.
¿Darien, Rini no viene contigo? – preguntó preocupada Hotaru.
No, ella no ha llegado a casa todavía, pensé que se habría venido directo para acá con Lita – contestó el pelinegro con tono de preocupación.
Dios mío, ¿Le habrá pasado algo? – se preguntó Lita con sentimiento de culpa.
Chicas no nos precipitemos, mejor vamos a buscarla pronto – agregó Michiru.
Todos se disponían a ir en busca de la pequeña cuando su silueta se asomó subiendo las escaleras del templo.
¡Hola chicas! – exclamó la pequeña contenta.
¡Rini, ¿Dónde estabas? – Preguntó preocupado el pelinegro - ¿Estás bien?
¿Por qué no fuiste a tu casa cuando nos despedidos? – Agregó Lita.
¿Despedimos? – pensó la pequeña – A sí… lo que pasa es que iba al departamento Darien, pero me distraje con unos cachorritos en el parque, y me quedé jugando con ellos y se me fue el tiempo, así que me vine directamente para acá. ¿Están molestos? - dijo mientras hacía un divertido puchero.
No es eso pequeña dama, solo estábamos preocupados por ti – contestó Setsuna acariciando el rostro de la niña – ¡Está tan fría! – se dijo a sí misma preocupada Setsuna, pero prefirió no dar importancia al hecho.
Solo no vuelvas a hacerlo – respondió Darien con una sonrisa.
Está bien, se los prometo – finalizó la pequeña replicando la sonrisa de Darien.
Las horas pasaban mientras los chicos comentaban la velada anterior y también comentaban sobre los nuevos enemigos cuando la pequeña interrumpió.
¿Y Cosmos no vendrá hoy?
Todos los presentes miraron fijamente al pelinegro, como si el supiera la respuesta a la pregunta de la pequeña.
¿Por qué me miran a mí, como podría saberlo? – respondió el pelinegro sonrojado mientras rascaba su cabeza con una de sus manos.
Mina solo sonrió pícaramente ante la reacción del pelinegro.
Bueno, sabemos que esa Sailor no quiere trabajar junto a nosotros, así que no creo que venga Rini – Respondió secamente Haruka.
Entonces no tengo nada que hacer aquí – contestó la pequeña mientras se retiraba del lugar.
¿Qué sucede Rini? ¿Por qué dices eso? – preguntó extrañada Hotaru.
Porque si he venido hasta acá es para verla a ella, ustedes no me sirven – dijo la niña retirándose inmediatamente del lugar.
¿A que se referirá con eso? – comentó preocupada Rei.
No...Nosotros no servimos, ¿Y para que será exactamente? – dijo pensativa Setsuna.
Rini está muy extraña, será mejor que vaya con ella para saber que le sucede – agregó Darien despidiéndose de las chicas para ir en busca de Rini.
En el centro de la Tierra…
¿Ya pudiste acabar con ella? – preguntó Caos.
Señor ella no apareció, al parecer su relación con las Sailor no es del todo… amigable – comentó la voz.
Ya veo, eso quiere decir que nuestra querida Cosmos se acostumbró a batallar sola o mejor aún, ¿Algún sentimiento de culpa que no la deja acercarse a sus antiguas amigas? – Dijo mientras reía maléficamente – Sigue en contacto con esas Sailor, vigílalas y desoriéntalas.
¡Si señor! Y ¿Qué hago con Sailor Cosmos? – preguntó la voz.
Jajaja, apenas aparezca yo tomaré tu lugar y me encargaré de destrozarla junto con su maldita hija – finalizó Caos.
Ya había pasado una semana desde la velada y el raro actuar de Rini quién últimamente no se comportaba fuera de lo usual, los chicos continuaban reuniéndose en el templo, a la espera de que Sailor Cosmos apareciera, pero no sucedía, al igual que nuevos ataques tampoco se presentaban, una aparente paz parecía invadir el planeta.
Rini ¿No has intentado comunicarte con Cosmos? – preguntó Rei.
No, la he invocado con mi dije, pero no responde a mi llamado – contestó la pequeña apenada.
Tal vez se ha ido a fastidiar a otro planeta – dijo Haruka con algo de alivio.
¡Haruka! Ya comenzaste de nuevo – reclamó Michiru mirando furiosa a Haruka.
Podrá ser… - comentó el pelinegro.
¿Qué sucede acaso tú sabes algo? – preguntó intrigada Amy.
No… este… lo que pasa – contestó nervioso el joven – mientras explicaba lo que había sucedido la noche del baile, por supuesto omitiendo algunos detalles contando solamente la conversación sostenida y el beso dado.
Ya veo – dijo pensativa Rei.
De todas maneras no creo que tenga relación – comentó Setsuna.
Así es, Cosmos no es una mujer sentimental, no creo que ese tipo de cosas le afecten – prosiguió Hotaru.
Haruka solo se limitaba a fulminar con mirada furiosa al pelinegro, no podía creer que él le estuviera siendo infiel al recuerdo de Serena.
En ese momento la figura de la pequeña gatita los distrajo de la conversación.
¡Luna! Qué bueno que estás aquí – exclamó la pequeña - ¿Sabes algo de Sailor Cosmos?
Si, hace poco estaba con ella – respondió la gatita.
¿Sabes por qué no ha venido? – interrogó el pelinegro.
Si… - comentó la gatita bajando la mirada – mientras los enemigos no ataquen, ella no vendrá.
Lo ven, a ella nosotros no le interesamos – exclamó Haruka.
¡Pero ella tiene que aparecer! – dijo furiosa la pequeña.
Tranquila Pequeña Dama – dijo Setsuna acercándose para acariciar su cabello.
¡No me toques entrometida! – exclamó la pequeña apartando de un golpe la mano de Setsuna.
¡Pero Rini, qué te sucede! – dijo con preocupación Hotaru.
¡Nada! – dijo la pequeña cruzándose de brazos y sentándose en una de la bancas del templo desviando su mirada.
Algo no está bien con Rini – pensó la gatita retirándose del lugar.
Espero que les haya gustado esta nueva actualización, espero con ansias sus comentarios.
¡Un fuerte abrazo!
