Hola, chicos, aquí está ya la continuación. Mil gracias por sus comentarios TuT son los que me motivan a seguir escribiendo.
KnL, tendrás que esperar un poco más para ver el sake en acción 7u7
PROGRAMA DE MANEJO DE LA IRA
Capítulo 11: Terapia gourmet.
-¡Qué suerte que nos hayan dejado usar la cocina principal del Seireitei! –exclamó Orihime con una sonrisa viendo con asombro aquel inmenso lugar.
La tristeza ya había pasado por completo y ahora su mente estaba llena de deliciosas recetas que quería preparar en ese momento. No obstante debía empezar con algo sencillo, pues Grimmjow nunca antes había cocinado algo, y no es como que hubiera tenido tampoco la necesidad de hacerlo.
-¿Qué deberíamos hacer? ¿Tal vez hot cakes? ¿Galletas? ¿Un pay?
Grimmjow la miró sin entender de qué estaba hablando.
-Bueno, empecemos con los hot cakes, ya después podemos pasar a algo más difícil.
Había dos mandiles dispuestos para ellos, pero lamentablemente uno era rosa de holanes y el otro amarillo de encaje con un tierno conejito a manera de adorno. Orihime ya se había puesto el de color rosa y le ofreció el otro con una tímida sonrisa, sabiendo de antemano lo que estaba pensando. Grimmjow gruñó molesto y se lo puso de mala gana. Luego se acercó a la mesa y esperó las instrucciones de Orihime.
-Vamos a necesitar leche, huevos, harina, mantequilla, vainilla y polvos para hornear, esto último no es tan necesario, pero quiero que queden esponjosos. Tú trae las cosas de la alacena y yo busco el tazón para la mezcla –dijo la pelirroja.
Luego de unos minutos ya estaban preparándola. Orihime le indicaba las cantidades y Grimmjow lo agregaba al tazón. El olor era extraño, pero agradable. No tenía antojo de aquellos dichosos hot cakes, pero al ver la sonrisa de Orihime se dijo que al menos probaría un bocado.
-¿Quieres batir la mezcla? –preguntó Orihime.
-No, estoy...
-Te enseñaré cómo –añadió sin esperar respuesta.
Grimmjow forzó una sonrisa y se acercó a Orihime. Tomó la cuchara que le estaba ofreciendo y su cuerpo se tensó cuando sintió los delgados brazos de la chica rodeando su cintura y tratando de sujetar sus manos desde atrás para enseñarle cómo debía hacerlo. El problema era que Grimmjow era muy musculoso y mucho más alto, lo cual no facilitaba las cosas.
-Eh, creo que...
-Ven aquí –Grimmjow la jaló y se puso él a su espalda. Orihime se sonrojó por el contacto tan íntimo, sentía el fuerte pecho de Grimmjow y sus brazos alrededor de ella. Puso sus manos sobre las suyas y le enseñó cómo debía agarrar el tazón y la cuchara para hacerlo rápido y sin salpicar.
Grimmjow ni siquiera estaba concentrado en los movimientos, se dejaba llevar en automático. Lo único que podía pensar era en lo bien que olía Orihime, lo pequeña que parecía a su lado y la suavidad de sus manos. Su toque era delicado aunque sus movimientos eran seguros. Era tan hábil como él con la espada. Así como la tenía abrazada se sentía bien, tranquilo, relajado, tal vez demasiado. Mas luego se encontró con que su mente estaba formando imágenes de otra índole y rogó internamente que su cuerpo no lo demostrara si no quería escandalizar a la chica como había pasado mientras hacían yoga.
Qué fácil sería apoderarme de ella en esta posición, pensó con una sonrisa pervertida.
-...y cuando tenga esta consistencia significa que ya está listo para llevar al sartén –concluyó Orihime, ajena a que su explicación había pasado de largo para el Espada.
Grimmjow sonrió al pensar que probablemente era el peor alumno que había tenido Orihime.
Inoue regresó y puso el sartén al fuego, esperó a que se calentara y luego cortó un cuadrito de mantequilla para que se derritiera.
-Yo haré el primero y luego tú el segundo.
-Hmp.
Orihime tomó la cuchara y Grimmjow tensó la mandíbula, tomando una profunda inhalación al ver que Orihime se mordía el labio inferior para concentrarse. La chica vertió la mezcla en el sartén, pero la mano le temblaba y el círculo quedó deforme, parecía más bien una pera. Sonrió nerviosa y soltó una risita.
-No te confíes, es más difícil de lo que parece.
Esperó a que se cociera de un lado y lo volteó con un poco de trabajo. El fuego estaba demasiado alto y el hot cake se quemó. Se apresuró a sacarlo y luego medió la flama. Parecía exhausta y Grimmjow no pudo reprimir una sonrisa. Sabía batir la mezcla pero para lo demás era un caos. ¿Cómo tenía la confianza de decirle que le enseñaría a cocinar si ni siquiera podía sacar un mísero hot cake?
-Ahora hazlo tú –dijo la pelirroja.
Grimmjow tomó la cuchara y repitió el procedimiento. Su agarre era firme y vertió la mezcla con destreza. Esperó unos segundos y volteó el hot cake. Al final salió un perfecto círculo con un hermoso color dorado de ambos lados. Orihime no lo creía. ¿Cómo era posible que Grimmjow la superara a la primera?
Grimmjow tomó la miel de maple y la observó con desconfianza. Sirvió un poco en una cuchara y antes de llevársela a la boca se le ocurrió una idea.
-Prueba tú primero –pidió.
-¿Para qué?
-Sólo hazlo.
Grimmjow le acercó la cuchara y Orihime abrió la boca. Se sentía como una niña pequeña que no sabía comer, y se preguntó para qué demonios quería que probara la miel de maple.
Grimmjow se relamió los labios al ver que le había quedado una gotita en la comisura de la boca. Sin pensarlo dos veces puso las manos en las mejillas de Orihime y la besó. Sus labios encontraron el sabor de la miel y se movieron insistentes contra los de ella. Usó su lengua para que le abriera espacio y poder saborearla a placer, aun cuando era muy dulce para su gusto. Al final le dio un mordisco juguetón en el labio inferior y se separó para tomar aire.
Orihime permaneció con los ojos cerrados y las manos apoyadas sobre su pecho. No atinaba a reaccionar y Grimmjow temió que le fuera a dar un ataque. Finalmente abrió los ojos y su cara se puso como brasa ardiente. Abrió la boca varias veces para decir algo pero ninguna palabra salió de ella.
-Así que a eso sabe la miel de maple –exclamó Grimmjow con una sonrisa de lado.
-E-Estás...tú...pero... –la voz de Orihime era apenas un susurro.
-¿Qué dices? ¿Quieres que también pruebe la mermelada y la cajeta?
-¡No!
Grimmjow soltó una carcajada.
-Vamos, sólo fue un beso inocente.
-¡Fue mi primer beso! ¡Y no fue inocente!
-¿El primero?
Orihime se tapó la boca angustiada y se separó de Grimmjow. Su corazón palpitaba con fuerza, sentía la sangre bombeando aprisa en su pecho. Grimmjow Jaggerjaquez. Grimmjow, el ex Espada, la había besado. ¿Por qué? ¿Acaso todo era un juego para él?
-Puede que para ti no signifique nada, pero...
-¿Quién dice que no significa nada?
-Siempre estás bromeando con estas cosas. Me acosas y aprovechas cualquier momento para tocarme.
-Si te besé fue porque quería hacerlo. La miel sólo fue un pretexto.
-¿Por qué?
-Por qué ¿qué?
-¿Por qué querías besarme?
-Sólo quería hacerlo, ¿no es motivo suficiente?
Orihime no respondió nada. Aquel beso había bastado para alborotar las sensaciones en su interior. Quería recriminárselo, gritarle que no podía ir por el mundo tomando los primeros besos de las personas, que había todo un proceso previo de amistad, cortejo y seducción, pero la verdad era que se había sentido bien. Era una experiencia nueva, no precisamente mala, pero sí conflictiva teniendo en cuenta con quién había sido.
Grimmjow se preguntó si en realidad había hecho mal en besarla. Orihime era una adolescente, una humana inexperta que todavía tenía una vida por delante, se suponía que algún día encontraría a su pareja ideal y se casaría y tendría hijos y envejecería a su lado, pero ese pensamiento era bastante anticuado. Sí, había tomado su primer beso, pero no era el fin del mundo. Cuando sus ojos se encontraron con los orbes grises de Orihime comprendió lo que estaba pensando.
-Ya entiendo –dijo con una sonrisa-. No estás molesta porque te besé, estás molesta porque en el fondo querías que lo hiciera.
El sonrojo de Orihime se hizo más notorio y se apresuró a negar con la cabeza.
-¡Te equivocas!
-Admítelo, querías que te besara –Grimmjow avanzó un paso hacia ella y la acorraló contra la mesa.
-No es verdad.
-No tiene nada de malo, princesa, de hecho es algo completamente normal. Sucede que eres una adolescente con las hormonas a flor de piel y, por suerte para los dos, yo soy un hombre dispuesto a cumplir tus deseos.
Continuará...
AAARRRGGG amo tanto a Grimmy en plan seductor 7w7
Siento su odio hasta acá por interrumpir de esa forma la narración TuT
Nos leemos pronto, díganme qué piensan de este capítulo. Por fin hubo un acercamiento entre los protas, ¡yay!
