Echemos el chisme
Sai estaba parado atrás de Tenten viendo con ojo analítico como esta le arreglaba uno de sus diseños a una modelo. Tenía un brazo cruzado a la altura de su estomago y el otro recargando el codo en el brazo mientras mordía una pluma.
Viste un pantalón de cuero color café y una camisa de botones ceñida al cuerpo, dicha camisa era blanca con rayas negra tal cual las tiene una cebra, las mangas eran algo caídas y tenia los últimos botones desabrochados dejando ver su plano vientre. Sobre sus ojos usaba unos lentes con armazón de pasta y era del mismo color que su camisa.
-Me gusta el diseño. –dijo una voz suave y femenina que el pelinegro reconoció al instante.
Tanto Sai como la modelo y Tenten levantaron la mirada topándose con una hermosa peli-rosa muy conocida para ellos, y aunque la reconocieron al ver esos hermosos ojos que solo han visto en ella juraría que era otra persona, aunque aquí entre nos eso es de dudar, ya que solo conocían a una persona con pelo rosa.
-¡Sakurita! –grita emocionado Sai y se le echa en sus brazos para abrazarla de forma melosa y la peli-rosa sonríe levemente. –pero mira nada más, estas divina cariño.—dice encantado al separarse de ella y escaneándola con la mirada haciendo que las mejillas de la chica adquieran un leve tinte rosado mientras que Tenten asentía dándole la razón a su jefe y la modelo no sabía ni quien era esa hermosa mujer. –sabia que esos harapos que solías usar escondían mucho pero no imagine que tanto. –dice con un tono envidioso y a la vez juguetón. –que cuerpo tienes hermosa. –dice halagador.
-No sigas que me lo terminare creyendo. –dice juguetona, aunque el sonrojo en sus mejillas no había desaparecido.
-Pues créetelo Sakura que Sai está diciendo la verdad. –dice de forma amigable Tenten caminando hacia ella y dándole un beso en la mejilla en son de saludo mientras que Sai asintió dándole la razón a su amiga.
-Gracias chicos. –dice algo apenada.
-¡Kya…! ¡Sigues tan mona! –dice emocionado Sai tocándose sus mejillas mientras la mira con emoción. –aunque estoy algo resentido porque no recurriste a mí para cambiar de look y yo tanto que te había ofrecido mi ayuda para eso. –la mira ofendido haciendo un tierno puchero.
-Lo siento Sai es que fue de repente. –le sonríe nerviosa mientras se rasca la nuca apenada, pero aun así el pelinegro sigue mirándola resentido y Tenten niega resignado ante lo caprichoso que es su amigo y jefe.
-Y no solo eso. Se está recorriendo unos chismes en la empresa sobre el cambio de puesto de tu maridito como eso de que se van a divorciar. Pensé que era tu amigo Saku y no me has contado nada, mucho menos porque cambiaste de presidente y el papito de tu hermano esta de vicepresidente entre otras cosas. –dice mártir mirándola con pesar y Sakura suspiro con pesadez.
-Es una historia muy larga y dolorosa.
-Entiendo. –dice asintiendo con entendimiento y todas las chicas se extrañaron porque lo tomara con madurez. –Tenten. –dice firme mirando con seriedad a la castaña y esta alzo ambas cejas, su jefe no solía tomarse con seriedad muchas cosas. –encárgate de todo, ya sabes lo que tienes que hacer yo iré con mi amorcito a tomar una taza de café para que me ponga al día con sus cosas. –ambas chicas casi caen estilo anime y Sai sonríe con arrogancia. –vamos amorcito, tienes mucho que contarme. –dice con emoción entrelazando uno de sus brazos con los de ella y dando media vuelta juntos llevándosela consigo.
-De rato nos vemos Tenten. –dice Sakura resignada mientras voltea sobre su hombro viendo como la castaña agita su mano sonriéndole amigable.
-(ese Sai -.- cuando se trata del chisme no hay poder humano que lo detenga -.-… yo también quería oír el chisme T.T) –la castaña suspira resignada y se pone a seguir con su trabajo.
Sai y Sakura aun con sus brazos entrelazados esperaban el elevador. El pelinegro estaba de lo más impaciente porque llegara dicho aparato ya que quería oír el chisme, su instinto de decía que era un chisme gordo, bueno e interesante. Por otro lado Sakura tenía una mueca de resignación.
Las puertas del elevador se abrieron dejando ver que Ino estaba dentro del elevador. Tanto la rubia como el pelinegro mostraron sorpresa al verse y Sakura se acordó que había venido con Ino.
-¡Tú también viniste a visitarme reinita! –dice emocionado Sai desenredando su brazo del de Sakura y caminando hacia la rubia para darle un beso en cada mejilla.
-¡Hola querido! –dice emocionada. –venia con Sakura pero la muy maldita me dejo botada y se vino para acá sin mí. –dice con molestia mirando resentida a la peli-rosa que le sonrío apenada mientras se adentraba también al elevador. – ¿A dónde vamos? –pregunta al ver que Sai marca la planta baja en los botones del elevador.
-Vamos a algún restaurante a tomar un café y de pasada comer algo en lo que mi amorcito me cuenta todo el chisme de su decisión por el cambio de look y porque cambio de puesto a su maridito. –dice con emoción.
-¡Genial! créeme Sai es un chisme de muerte. Cuando lo escuches te sonara tan increíble como una novela. –dice emocionada tomando las manos de Sai entre las suyas y ambos se miraban a los ojos con estrellitas en ellos.
-Estoy ansioso por escucharlo. –dice maravillado.
-(en momentos como estos me pregunto porque ambos son mis amigos -.-) –otro suspiro de resignación salió de los labios de la oji-jade.
Ayari estaba leyendo unos papeles que hace unos minutos Matsuri le había llevado para que los firmara. Cuando termino de leerlo los firmo y suspiro con pesadez.
-(¡demonios! He olvidado llevarle los papeles del divorcio a Sasori y yo que me muero por verle la cara cuando se los entregue) –una sonrisa torcida adorno su rostro.
Aun llevaba puestas esas gafas oscuras porque al tener esa gran cruda toda luz le molestaba, pero agradecía que tuvieran aumento o era seguro que ahorita le dolerían los ojos por estar leyendo sin lentes.
En eso su teléfono sonó y bufo con fastidio porque ya estaba por irse a la oficina del pelirrojo. Con fastidio lo descolgó y lo puso sobre su oído derecho.
-Uchiha-sama, Hatake-sama desea hablar con usted. –dice respetuosa Matsuri.
-Pásamelo. –dice cortante, se oyeron unos cuantos timbrazos en señal que estaban trasladan la llamada.
-Koneko-chan ya es la una. ¿Qué te parece si nos vamos a comer? –dice en un tono juguetón al otro lado de la línea y Ayari sonríe divertida.
-Me parece bien. Aunque antes tengo una cosa que hacer. ¿te gustaría acompañarme? –el tono misterioso y a la vez juguetón que empleo hizo que Kakashi sonriera con interés.
-¿Puedo saber el pendiente?
-Entregarle los papeles del divorcio a tu futuro ex cuñado.
-Estaré gustoso de acompañarte.
Ayari sonríe divertida y cuelga el teléfono a la vez que lo hace Kakashi. Saca del cajón de su escritorio una carpeta color beige y toma la carpeta azul donde estaban los documentos que acaba de firmar. Se pone de pie y camina hacia la puerta para así salir de su oficina.
Cuando la puerta de presidencia fue abierta al instante Matsuri que estaba escribiendo unas cosas en la computadora voltea viendo a Ayari caminar hacia ella.
-Aquí tienes los papeles. –dice constante poniéndolos sobre su escritorio.
-No se hubiera molestado en traerlo Uchiha-sama, solo me hubiera hablado y yo hubiera ido a recogerlos. –dice con amabilidad pero Ayari no era tonta, podía notar que esa amabilidad era falsa.
-Me quedaba de paso. Iré a comer. –dice indiferente justo cuando la oficina de Kakashi es abierta.
-Saldré a comer Temari. –dice despreocupado el hombre levantando su mano en son de despedida.
-¡Provecho Hatake-san! –dice con amabilidad viendo como Kakashi se acerca a Ayari que volteo en el momento que él salió. –estoy impaciente así que vamos. –dice provocativo al momento que la toma de la cintura acercándola a él y rosando sus labios con los de ella.
Las dos secretarias ensancharon los ojos mientras se sonrojaban. Estaban impresionadas y es que sabían que había algo entre esos dos, pero no pensaron que fueran tan desvergonzados para andarse exhibiendo así.
Ayari miro de reojo a las secretarias, ella no era de las que les guste andarse exhibiendo así en el trabajo, pero extrañamente con Kakashi no le molestaba, es mas sentía que así marcaba territorio ya que había notado como las secretarias miraban a su hombre, en especial la tal Matsuri. Una sonrisa torcida adorno sus labios al notar cierta envidia en los ojos de la castaña y regresando su mirada hacia Kakashi que la miraba extrañado por mirar alguien más cuando coqueteaba con ella.
-Yo también lo estoy. –dice coqueta terminando la muy corta distancia que les quedaba y uniendo sus labios en un beso posesivo que Kakashi noto haciéndolo sonreír arrogante sobre el beso, le gusto esa faceta de su novia, no sabía que era celosa.
Ambas secretarias ensancharon mas los ojos y se voltearon incomodad para no verlos, aunque Matsuri bufo fastidiada.
-¿Oye y si comemos en un hotel? –pregunta divertido Kakashi cuando cortaron el beso y Ayari sonrío con arrogancia.
-Si vamos a un hotel no comeremos y yo tengo hambre. –dice comenzando a caminar y Kakashi hace un infantil puchero.
-Podemos pedir fresas y chocolate al servicio de habitación además puedes nutrirte con leche. –dice con burla comenzando a seguirla sin importarle que las dos secretarias lo hayan escuchado y desencajaran la mandíbula, aunque Matsuri tuvo un intenso derrame nasal al imaginárselo todo.
-Estamos a horas de trabajo Kakashi, solo iremos a comer. –dice despreocupada Ayari mientras se pone frente a las puertas del elevador para esperarlo en lo que sostiene la carpeta.
-¿Y si vamos cuando salgamos? –pregunta divertido colocándose a su lado, en momentos así odiaba la responsabilidad con el trabajo de su novia.
-Si te portas bien en el trabajo me lo pensare, pero no te prometo que nos quedemos a dormir ahí. Tengo cosas que atender en casa.
-Seré un niño bueno. –dice poniendo cara de niño bueno e incuso parpadeo para hacerse ver más tierno haciendo que a Ayari le den ganas de mejor ir a ese hotel, pero uso su autocontrol para no acceder, no podía darse esa libertad así cuando está en horas de trabajo.
Ambos se adentraron al elevador ante la mirada incrédula de ambas secretarias que no se creían lo que esos dos hablaban en público de esas cosas tan intimas.
Sentados en las sillas de una mesa de un elegante restaurante estaban Sai, Sakura e Ino. El pelinegro tenía la boca muy abierta y se la cubría con una mano mientras que sus ojos mostraban impresión e incredulidad, ni bocado había probado. La peli-rosa comía tranquilamente ya que le había terminado de contar todo con lujos de detalles que "amablemente" su amiga rubia se había encargado de recalcar. E Ino miraba divertida a su pelinegro amiga o amigo, en el caso de Sai ni se sabe.
-¡Pero qué fuerte! –exclama por fin el pelinegro tocándose el pecho impresionado. –mi reinita tenía razón: lo que te paso amorcito es más intenso e impresionante que lo que pasa en las novelas… ¡es más! La novela de Teresa se queda corta con tu historia amorcito.
Ino asintió dándole la razón y a Sakura le resbalo una gota de sudor en la nuca ante la comparación.
– Por cierto reinita. –el pelinegro voltea hacia la rubia que lo miro curiosa. – ¿viste el final de la Teresa?
-Si. Fue un fraude. –dice con decepción y el pelinegro asintió dándole la razón.
-Enserio mana yo quería que la puta se quedara sola y pobre como un perro callejero. Que sufriera la condenada por maldita. Y que el Arturo viniera a mis brazos para consolarlo. –dice soñador.
-O a los míos. Te juro que yo no sería una hembra mala como la Teresa. –dice igual de soñadora la rubia.
A Sakura le resbalo otra gota de sudor en la nuca al ver a sus dos amigas con cara de drogados seguramente metidos en sus fantasías donde se imaginaban teniendo un candente encuentro con el tal Arturo.
-¿Cómo demonios terminamos hablando de la Teresa? –pregunta con ironía sacando a ese par de calenturientos de sus fantasías.
-Es que tu historia me la recordó amorcito, aunque en este caso Sasori sería el macho malo, al ser quien anduvo contigo por tu dinero, pero resulta que se enamoro en verdad de ti como le paso a la Teresa con el Arturo, aunque aún sigo buscando quien es el mariano o la mariana de Sasori. –dice pensativo.
-Sasori no me ama, nunca lo hizo. Lo único que amo de mi fue mi dinero. –dice cortante la peli-rosa.
-Pues por lo que me contaste que paso ayer yo pienso que Sasori si sentía algo por ti, mas no sé si sea amor. –dice pensativa la rubia.
-¿Ayer? ¿Qué paso? Haber, barájenmela más despacio que solo me han contado hasta donde hiciste el trato con mi manigüis Ayari. –dice exigente y a ambas chicas les resbalo otra gota de sudor en la nuca por como llamo a la Uchiha.
-Agárrate bien cariñito que vine una gruesa. –dice de forma misteriosa Ino y Sai se agarra el pecho sorprendido.
-Suéltalo reinita. –dice sosteniéndose fuerte de la silla haciéndole caso a la advertencia de la rubia y Sakura los miro incrédula.
-Que ayer nuestra Sakurita tuvo un encuentro con Uchiha Sasuke. –Sai ensancha los ojos.
-¿El papito Uchiha? ¿El hermano menor de Uchiha Itachi? ¿Ese papote que esta para comérselo enterito? ¿El hijo de en medio de Uchiha Fugaku? ¿Ese que es presidente de la sede principal de la empresa familiar en Estados Unidos? ¿El que maneja todos los negocios que su familia tiene en Estados Unidos? ¿Ese que tiene un cabello alborotado haciéndolo ver muy sensual? –las chicas tenían lo ojos muy abiertos al ver lo bien informado que estaba el pelinegro.
-¿Lo conoces? –pregunta sorprendida Sakura.
-Claro que lo conozco. –dice con arrogancia. –hasta conozco a Uchiha Itachi. –ambas chicas lo miran impresionadas. –la otra vez compre una revista de los hombres empresariales más famosos y ahí hablaban de toda la familia Uchiha, y leí todo el reportaje de los hermanos varones Uchiha.
Sakura e Ino casi caen estilo anime, golpeándose la frente al no haberse imaginado algo así.
– Por cierto amorcito debo darte las gracias por haber contratado a Ayari, gracias a eso ayer pude toparme a su papote hermano Uchiha Itachi y tengo fe que pronto conoceré en persona a Uchiha Sasuke. –dice soñador… espera. –dice cayendo en cuenta de algo y mirando sorprendido a Sakura y esta lo miro como el loco que es. –según me dijiste antes Ayari descubrió la estafa de Sasori hacia a ti junto con sus hermanos cuando describieron la estafa de la esposa de uno de sus hermanos. –Sakura asintió. –el único Uchiha de esos tres que está casado es Sasuke… ¿eso quiere decir que él es el engañado? –pregunta impresionado y Sakura asintió con fastidio. –enserio, que tonta es esa mujer, mira que serle infiel a ese papito, ósea, ese hombre es inteligente, millonario, famoso, sexy y hermoso… ¿Qué demonios tenía en la cabeza esa mujer al engañarlo con otro que seguramente ni le llega a los talones? Porque déjame decirte amorcito, que hombres así de hermosos pocos por no decir que están casi extintos. –dice todo afeminado y haciendo movimientos muy exagerados con sus manos.
-Yo también estuve pensando eso. –dice con seriedad Ino sobándose la barbilla dándole un aire pensativo. –y solo pude llegar a tres conclusiones: la primera que la tal Karin es una tonta promiscua, la segunda que no tiene buen gusto al darse cuenta de lo que tiene en casa y la tercera que Sasuke-kun es impotente y la tal Karin tenía que satisfacer sus necesidades en otros lados.
Sai se tapo la boca horrorizado ante la última opción y a Sakura se le sonrojaron las mejillas.
-Sabía que hombre tan perfecto no existe. –dice deprimido Sai ya tomando por hecho que Sasuke es impotente.
-Sasuke-kun se ve muy sano, no creo que sea im… impotente. –dice apenada costándole algo de trabajo decir la frase.
-También pienso eso, además si lo fuera tiene mucho dinero como para arreglar un problemita así. –dice divertido el pelinegro e Ino asintió dándole la razón. –pero bueno ya sígueme contando de ese encuentro de Sasuke-kun con mi amorcito. –dice impaciente e Ino pone una mirada llena de insinuación mientras que Sakura se hunde más en su asiento algo avergonzada.
-Veras, en el primer encuentro que nuestra querida amiga tuvo con los dos papotes Uchihas fue cuando fuimos a comprarle ropa nueva, que por cierto luego te enseño el vestido divino que me compro mi amiga Ayari. –dice emocionada y a Sai le brillaron los ojos emocionado por verlo mientras que Sakura la miraba con ojos entrecerrados. –en el centro comercial nos topamos con Itachi-kun y Sasuke-kun, y cuando los ojos de Sasuke-kun y la frentona se encontraron el mundo se detuvo para ellos, se miraban como lo hacen en las novelas cuando la pareja principal se conoce y se dan cuenta que se enamoraron a primera vista, el ambiente todo romanticón y todo. –dice soñadora.
Sai la miro conmovido de solo imaginárselo, por otro lado Sakura se hundía más en su asiento sintiéndose avergonzada y sus mejillas adquirieron un fuerte sonrojo mientras que pensaba que su amiga exageraba las cosas, es verdad que se le hacía atractivo Sasuke y cuando lo miro no pudo despegar sus ojos de los de él, pero no al grado en que lo dice su amiga.
– El segundo encuentro fue ayer que la frentona fue a comprar pinturas, se lo topo ahí y él la invito a comer de una forma tan galante. –un aura brillante rodeo a la rubia y tanto ella como Sai tenían corazones en los ojos de solo imaginárselo mientras que Sakura deseaba que la tierra se la tragara. –él amablemente la fue a llevar a su casa y cuando llegaron ahí estaba el malo de la novela. –lo dice en tu tono de misterio y Sai se mordió las uñas nervioso esperando oír que mas paso. Sakura le resbalo una gota de sudor en la nuca. –Sasori furioso exigió hablar con la frentona, pero Sasuke-kun como todo un caballero la defendió y se agarraron a golpes. –Sai se toco el pecho impresionado sintiendo su corazón palpitar con fuerza ante la emoción. –pero nuestra frentona ante el suspenso y desesperación por detenerlos se desmaya. De ahí no se que mas paso porque la frentona al estar desmayada no supo y pues no me pudo contar. –dice agitando su mano restándole importancia y Sai asintió con entendimiento. –pero aquí viene lo mejor. –el tono lleno de misterio regreso y Sai la miro intrigado.
Sakura los miraba con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente al ver como esos dos platicaban sus cosas como si ella no estuviera ahí.
– Cuando la frentona despertó ahí estaba el doctor, la checo y cuando él salió que entra Sasori. –Sai se tapa la boca horrorizado. –el doctor le dijo que Sakura estaba embarazada y exigía una explicación además de decirle que ahora que espera un hijo de él no se pueden separar por el bien del bebé.
-Espera. –Sai la detiene impresionado. – ¿estás embarazada amorcito? –pregunta alterado.
-Si. –dice algo cohibida.
-Esto se pone mejor, no cabe duda que esta historia está mejor que la de Teresa. –dice con emoción e Ino asintió dándole la razón.
Sakura los fulmino con la mirada por comparar su vida como la de una telenovela, pero suspiro con pesadez, no los culpaba después de todo lo que le estaba pasando últimamente era algo increíble.
-Pues la frentona firme en lo del divorcio hizo enojar a Sasori que se le echo encima e intento abusar de ella.
-Maldito. –dice furioso el pelinegro con un aura asesina rodeándole igual que la rubia.
Sakura al recordar ese momento y como se sintió hizo que se estremeciera, aun sentía repulsión de cómo Sasori la toco y beso esa vez.
-Pero nuestro héroe, Sasuke-kun entro en acción, lo separo de nuestra amiga e hizo que ese maldito desgraciado se fuera y no solo eso; que aceptara finalmente lo del divorcio. –Sai e Ino tenía una mirada soñadora, esa que ponen cuando ven que en su novela favorita llega el protagonista a salvar a la protagonista. –y cuando el puto de Sasori se fue nuestro héroe le pidió a la frentona ir juntos al desfile. –la mirada soñadora de esos dos brillo con más intensidad. –Y lo mejor de todo es que nuestro héroe sabe que Sakura está embarazada y no pareció importarle, es como si el destino de ellos estuviera marcado; dos corazones rotos por el engaño se encuentran y con solo verse los pedazos de su desecho corazón de vuelven a juntar dándose una nueva oportunidad para amar. –la rubia tenia las mejillas sonrojada y se las tocaba mirando el horizonte soñadora y Sai estaba igual que ella.
-Qué suerte tienes amorcito, que daría yo por estar en tu lugar. –dice soñador.
-Ya bájense de su nube. Como dijiste Ino, Sasuke-kun y yo acabamos de salir de una relación y de la peor forma. Solo nos identificamos y nos llevamos muy bien. Solo somos amigos y ya. –dice apenada.
-No hay peor ciego que el que no quiere ver. –dice Sai negando resignado.
-¿Verdad? Es lo que yo digo. –dice la rubia asintiendo dándole la razón. –es más que obvio que hay atracción y por lo mismo que ambos saben lo que es ser engañado por alguien amaban o creían amar los unirá mas y pronto el amor resurgirá en ustedes renaciendo como dos hermosos fénix. –dice soñadora y de forma poética.
Sai asintió dándole la razón provocando que a Sakura le resbale una gota de sudor en la nuca.
-Pero no nos adelantemos, todo a su paso y hay que empezar por lo del desfile amorcito. Tienes que lucir divina y aquí estoy yo para hacerte el mejor vestido de la fiesta. –dice heroico.
-¡Si! ¡Por eso vinimos cariñito! –dice animada Ino. –también a ver si a mí me puedes hacer uno ya que también iré al desfile y quiero verme divina. –lo mira con ojos de cachorro mojado de una forma suplicante.
-No se diga más mis amores. –dice heroico. –dejen en mis manos lo de sus vestidos y usaremos los estilistas de las modelos para que las deje de lo más hermosas.
Ino asintió con emoción mirándolo con admiración y Sakura por su salud mental solo se mantenía callada dejándolos hablar.
– Yo ya diseñe mi atuendo y también las estilistas de mis modelos me arreglaran. Las tres seremos la sensación de la fiesta, opacaremos a la presidente que aunque sea tan hermosa como sus hermanos no tendrá comparación con nosotros. Iremos acá bien perras y sexys.
Ino y Sai tenía cara de drogados imaginándose entrar a la fiesta y todos mirándolas con admiración mientras que Ayari los miraba con envidia por quedar opacada ante esas tres hermosas mujeres y se ponía a llorar haciendo que el rimen se le corra y parezca mapache, después al intentar huir se le rompe el vestido de las nalgas y todos se burlan de ella mientras Ino y Sai la miran con lastima.
-Pues Ayari sin maquillaje se ve espectacular, ahora si se maquilla yo digo que terminara opacándolos. –dice con burla Sakura solo porque quería romperles su fantasía.
-Déjanos soñar. –dice Sai fulminándola con la mirada.
-Sabemos que Ayari tiene una belleza impresionante como sus hermanos y no necesita de nada para llamar la atención de todos como sus hermanos. –dice Ino resentida. –pero déjanos ilusionarnos con la idea de que la opacaremos.
-Bueno, soñar no cuesta nada. –dice con burla.
-Bien dicen que una se vuelve hermosa y termina despreciando a los simples mortales como nosotros. –dice resentido Sai e Ino asintió dándole la razón. –mi amorcito ya se cree mucho porque dejo sacar esa belleza en su persona que le hace competencia a la de los Uchiha. –ambos miran a la peli-rosa con envidia y a esta le resbala una gota de sudor en la nuca ya que ella no se consideraba así.
-Exageran. No soy hermosa. –ambos suspiran con pesadez.
-Siempre con ese bajo autoestima amorcito. –dice resignado Sai. –a mis ojos siempre has sido hermosa amorcito, tienes una belleza exótica que aun con los harapos que usabas antes no lograban opacar del todo. –dice con seriedad y quitando ese tono de voz afeminado sorprendiendo a la peli-rosa porque solo hablaba así cuando era algo serio. –los únicos que podían ver esa belleza oculta en ti son las personas que realmente observadoras o que ven más haya que lo superficial. Personas que realmente son inteligentes y saben ver cosas con los ojos del alma. Ahora que ya no escondes tu belleza superficial eres aun más hermosa que antes. Ayari tiene una belleza superficial impresionante, pero tú tienes una belleza interior y superficial que superan con creces cualquier tipo de belleza.
Sakura tenía las mejillas muy sonrojada y más al ver la sinceridad con la que le hablaba Sai mientras que Ino lloraba conmovida por las palabras de su amigo y asentía dándole la razón.
-Gracias Sai. –dice con sinceridad.
-¡Kya…! ¡Abrazo de grupo! –grita Ino poniéndose de pie al igual que Sai y ambos poniéndose a cada lado de la peli-rosa la abrazando restregando su mejilla con la de ella.
-No lo olvides amorcito, eres hermosa por eso eres mi amiga. Solo tengo amistades hermosas. –dice meloso y Sakura sonríe levemente, sus amigos estaban locos pero eran unos locos adorables y de buen corazón. –por eso también soy amigo de mi reinita. –dice dándole un beso de pico a Ino en los labios, así solía saludar a sus amigas a veces, era un beso inocente y amigable.
-Bueno, ya estuvo bien de abrazo grupal, comamos o se nos enfriara la comida. –dice divertida Sakura y sintiéndose algo apenada por tanta demostración de afecto.
Ambos asintieron como niños buenos y se fueron a sentar a sus respectivas sillas.
-Por cierto Sai, no sabía que necesitabas lentes. –dice curiosa Ino apuntando la gafas.
-Ay no los necesito reinita, solo me los puse para verme mas cool, ni aumento tienen además que combinan con mi camisa. –dice con emoción. – ¿a que se me ven divis?
-¡Si! ¿Dónde los compraste?
-Pues mira reinita me las mando un amigo desde parís, son la última moda y fija… Ino la escuchaba atenta mientras que Sakura solo los escuchaba algo resignada mientras comía.
Ayari y Kakashi llegaron al piso donde estaba la oficina de Sasori. Kakashi camino hacia la secretaria mientras que Ayari sin importarle camino hacia la puerta para adentrarse dejando a la secretaria y a Kakashi mirándola incrédulos, con una gota de sudor resbalando por su nuca. Kakashi negó divertido y la siguió.
Sasori estaba ocupado checando unos papeles cuando oyó su puerta ser abierta haciendo que levante la mirada y frunció el entrecejo a ver a la maldita mujer que ahora es su jefa y atrás de ella venia Kakashi que nada mas entro y cerró la puerta tras de sí.
-¡Hola ex cuñado! –Saluda aflojerado Kakashi mientras levanta una de sus manos en son de saludo.
-¿Se les ofrece algo? –dice cortante y Ayari le avienta la carpeta que tenía en manos haciendo que caiga sobre el escritorio, encima de los papales que Sasori checaba. El pelirrojo la fulmino con la mirada y Kakashi sonrío divertido. – ¿Qué es eso?
-Los papeles del divorcio. Fírmalos y ya. –dice indiferente y sonrío de forma torcida cuando vio la impresión de Sasori.
-(no pensé que los tuvieran tan rápido... tks aunque imagino que los Uchiha que tienen los mejores abogados la ayudaron el proceso es mucho más rápido a lo normal aun siendo millonario) –Sasori chasqueo la lengua y tenia gana de romperle la cara al peli-plata cuando vio su mirada burlona. –(le prometí a Sakura que le daría el divorcio, pero solo para calmar las cosas y que vea que en verdad he cambiado, la conquistare nuevamente… lo del divorcio es un leve contratiempo que pronto se solucionare y pronto me desharé de esos Uchiha molestos y regresare a mi casa con mi esposa para cuidar de su embarazo)
El pelirrojo tomo un bolígrafo y abrió la carpeta para comenzar a leer los papeles ante la atenta mirada de Kakashi y Ayari que lo miraron impresionados, pensaban que iba a armar un show o que se iba negar a siquiera leerlo haciendo que ellos tengan que recurrir a otros métodos para obligarlo.
Cuando lo vieron firmar con tranquilidad al terminar de leerlo se sintieron desilusionados, esa no era la reacción que esperaban, sus ilusiones por obligarlo a firmarlos y humillarlos se fueron al caño.
-Toma. –dice extendiéndole la carpeta. – ¿supongo que con tu dinero y abogados arreglaste que no tengamos que ir Sakura y yo a juicio? –Ayari frunciendo el entrecejo y asintió. – ¿también imagino que sabes que no hay vienes que pelear porque no nos casamos por vienes mancomunados? Esa fue la condición que puso Sakumo cuando pedí la mano de Sakura. De igual forma jamás tenía pensado pelearle algo a Sakura, no me importa sus bienes, solo ella. –dice indiferente haciendo que Kakashi y Ayari suelten una risa irónica, pero el pelirrojo hizo como que no la escucho.
-Casados por vienes mancomunados o no mi hermano hubiera conseguido que se arregle un divorcio sin que te quedes con nada de Sakura tal como le hicimos con tu hermana.
-No sé de que hablas Uchiha, ya te había dicho que no tengo hermanas. ¡es más! Hasta soy huérfano. –dice indiferente y Kakashi rojo los ojos, sabía que no lo iba a aceptar así como así mientras que Ayari solo sonrío de forma torcida.
-Como sea, con solo tu firma y la de Sakura basta. Mis abogados se harán cargo del resto y nada mas lleven esos papeles a la notaria y divorcio completado. Calculo que mas tardar para mañana ya no habrá nada que te una a Haruno Sakura. –dice con burla.
-Te equivocas. El bebé que Sakura espera siempre me unirá a ella porque es mío también. –dice con arrogancia mirándola triunfante, viendo satisfecho como esos dos fruncían el entrecejo.
Kakashi y Ayari no mostraban la furia que sentían, no sabían cómo demonios ese idiota se había enterado del embarazo de Sakura, sabían que era algo que no se podía ocultar pero esperaban deshacerse de Sasori antes de que lo supiera.
-Solo te digo una cosa Sasori. –hablo Kakashi por primera vez y lo hizo con un tono intimidante que no afecto en nada al pelirrojo. – no te partí la cara cuando me entere que jugaste con mi hermana y ganas no me faltaron, e incluso aun están ahí. Pero una cosa si te digo, intenta lastimar mas a mi hermana usando tu paternidad con mi sobrino y juro que te mato. –dice amenazante y el pelirrojo lo miraba indiferente mientras que Ayari no demostró que esa faceta de Kakashi se le hacía de lo más excitante.
-Y yo solo te digo que no me alejare de tu hermana y mi hijo. Hare lo que sea por estar con ellos sin importarme a quien tenga que quitar de en medio. –dice amenazante mirando a Kakashi a los ojos, ambos se fulminaron con la mirada dejando ver advertencia en ellas.
El pelirrojo dejo de mirar a Kakashi para ahora mirar a Ayari de la misma forma amenazante haciendo que Kakashi frunza el entrecejo molesto.
-Eso también va para ti y tu hermanito. Así que vele diciendo que no permitiré que consiga algo con Sakura.
La duda albergo a ambos, no sabían que tenía que ver uno de los hermanos de Ayari en eso, pero entonces la cabeza de la pelinegra hizo click y entendió porque su hermano estaba tan molesto y con golpes ayer, seguramente Sasuke tuvo un encuentro con Sasori y estaba con Sakura, sabia de la atracción que su hermano sintió por la peli-rosa desde que la vio y seguramente paso algo que hizo que Sasori también la notara.
-Le pasare tu recado a Sasuke. –dijo sonriendo de forma torcida.
Kakashi la miro interrogante, no sabía que pintaba Sasuke ahí, entonces ato cabos, noto la atracción que el pelinegro sintió por su hermana y supuso que paso algo entre su hermana, Sasuke y Sasori haciendo que sus celos de hermano se activen nuevamente hacia el hermano mayor de su novia.
– Pero te diré de una vez lo que seguramente él te dirá: dile a ese bastardo que yo hago lo que se me pega la gana, que si se mete en mi camino le volveré a partir la cara. –no había pasado desapercibido para ella la mejilla hinchada en el pelirrojo y su labio partido. –y no dudare de quitarlo de en medio como pueda, le enseñare que meterse con un Uchiha y con lo que a un Uchiha le interesa es el peor error que ha cometido en su vida. –dice amenazante.
Sasori tenía el entrecejo fruncido y sus ojos mostraban furia mientras que Kakashi sonrío con burla, aunque eso no significaba que acepte que Sasuke quiera pretender a su hermana o que le deje el camino libre para intentar conquistarla.
– Nos vemos Sasori y cuídate bien las espaldas porque los Uchiha te tenemos en la mira. –dice con diversión mientras toma la carpeta donde están los papeles del divorcio y da media vuelta.
-Y no solo los Uchiha te tienen en la mira, yo también. –dice con burla Kakashi dando media vuelta también.
-Ustedes también cuídense la espalda porque el tenerme como enemigo fue el peor error que han cometido. –dice amenazante antes de que ambos abran la puerta, pero al estar de espaldas no vio la sonrisa torcida que adornaba el rostro de ambos antes de salir de la oficina.
Sakura seguía en el restaurante comiendo mientras escuchaba las pláticas sobre moda que tenían Sai e Ino que se las arreglaban para comer y hablar sin verse mal educados.
El celular de la peli-rosa comenzó a sonar haciendo que esta deje de comer y sus dos amigos dejen su plática para mirarla curiosos.
Sakura se limpio los labios con una servilleta y tomo su bolsa para sacar el celular, cuando lo tuvo en sus manos miro la pantalla para ver quién era el que la llamaba y ensancho los ojos sorprendida mientras sus mejillas adquirían un leve sonrojo.
Ante la reacción de su amiga ambas chismosas se asomaron para ver quien le hablaba y se tapan la boca evitando gritar mientras sus ojos mostraban sorpresa.
-¿Qué esperas mujer? No hagas esperar a ese papito. –dice en forma indignada Sai e Ino asintió dándole la razón.
-Frentona suertuda. –dice insinuante codeándole las costillas. – ¡oh si! Solo somos amigos. –dice en una forma juguetona y sarcástica sacándole una risa divertida a Sai mientras que Sakura los fulmina con la mirada.
-Ya cállense. –dice con fastidio aun así ese sonrojo en sus mejillas no desaparecía, al contrario aumentaba.
Sakura contesto la llamada poniéndose el celular en una de sus orejas, al instante Sai e Ino se pusieron de pie y pegaron como pudieron su oreja cerca del celular para oír provocando que a la peli-rosa le resbale una gota de sudor en la nuca mientras los mira con los ojos entrecerrados.
-¿s…si? –dice algo nerviosa.
-¿Sakura? Soy Sasuke.
Se oye la voz ronca y varonil al otro lado del teléfono y Sai se mordió el labio poniendo mirada de estar teniendo un orgasmo con solo oírla haciendo que Ino se tepe la boca tratando de retener la risa que se le iba a salir.
-¡Hola Sasuke-kun! –dice algo nerviosa.
-¿Cómo estás?
Bien. Gracias por preguntar. ¿Y tú? ¿Cómo estás?
Sai quería agarrar a zapes a su amiga para haber si se le pasaba el nerviosismo. Se oyó la risa divertida del pelinegro haciendo que Sai e Ino casi se desmayen de solo escucharlo, tenía una risa ronca y hermosa. Por otro lado Sakura frunció el entrecejo molesta, pensando que se burlaba de ella.
-¿Qué es tan gracioso? –pregunta dejando ver su molestia y al instante Sasuke dejo de reír para decepción de Ino y Sai.
-No te enojes, es solo que te oyes tan tierna así nerviosa. –dice con algo de diversión. Al instante las mejillas de Sakura se tiñeron más de rosa.
-¡Pero que monada! ¡Yo quiero uno asi! –exclaman Sai e Ino melosos.
-¿Estás con alguien?
-Con Ino y un amigo. –si la peli-rosa hubiera estado con Sasuke hubiera visto como fruncía el entrecejo cuando decía que estaba con un amigo.
-Quería invitarte a comer. –dice cortante y Sakura alzo una ceja no entendiendo que le había molestado.
-Bueno es que estoy comien… ¡Ino! –exclama molesta porque la rubia le arrebato el celular no dejándola terminar, mas la rubia la ignoro y puso el celular sobre su oreja ignorando también la mirada fulminante de su amiga mientras que Sai levantaba su pulgar en son de aprobación.
-¡Hola Sasuke-kun! Soy Ino, la amiga de Sakura. –dice de forma amigable. –veras la frentona está comiendo con nosotros, pero a nosotros no nos importaría que vinieras, al contrario sería un honor que nos acompañaras.
Los ojos de Sai mostraron ilusión al saber que había probabilidad de conocer al papote Uchiha que le faltaba conocer. Sakura tenía las mejillas sonrojadas pero sus ojos mostraban la furia que sentía.
Sasuke iba conduciendo su automóvil, su entrecejo estaba fruncido y con una mano sostenía el volante mientras que con la otra sostenía el teléfono que estaba sobre su oreja.
-¿Dónde están? –dijo Sasuke cortante, no solo le molestaba que Sakura este con un amigo masculino sino que la rubia le haya quitado el teléfono a la peli-rosa, él no quería hablar con ella, aunque admitía que era buena oportunidad para conocer al dichoso amigo. –entiendo. Ando cerca así que estaré ahí en unos minutos. –sin más colgó el teléfono sin importarle que la rubia no haya colgado.
De forma brusca dio vuelta para retornar e ir a donde estaba la peli-rosa con sus amigos, aunque su mente pensaba varias formas de hacer que ese dichoso amigo desaparezca del mapa.
-Que mal educado. –dice molesta Ino mirando el teléfono con molestia.
-¿Y? –dice impaciente Sai mientras que Sakura de forma más disimulada también la miraba impaciente por saber la respuesta,, temía que Sasuke se haya enfadado por permitir que su amiga le quitara el celular.
-¡Dijo que estaba cerca y venia para aca! –dice emocionada.
-¡Kya…! –grita todo afeminado Sai corriendo hacia la rubia tomándola de las manos. –¡conoceré al papote de Sasuke!
-¡Yo veré como es él con la frentona!—sin soltarse las manos ambos saltaban como si fueran un par de mocosos.
Sakura los miraba incrédula sintiendo pena ajena, en especial al notar como la demás gente en el restaurante se les quedaba viendo como retrasados. Aunque su corazón palpitaba con fuerza ante el nerviosismo de saber que Sasuke estaba en camino.
Sasuke llego en su auto al restaurante que la rubia le había dicho. Salió del automóvil dejando ver que llevaba puesto un pantalón de vestir en color negro, una camisa de botones y cuello polo color azul rey, una corbata roja y encima una gabardina negra que le llegaba a mediación de las rodillas, su pelo lo traía algo alborotado y sobre sus hermosos ojos traía puestos unos lentes oscuros que evitaran que la claridad del día le calara al estar demasiado crudo, lo bueno es que había dormido un poco más y se le había quitado lo desvelado un poco.
Le entrego las llaves al ballet parking que le entrego su boleto y camino con ese aire lleno de arrogancia hacia la puerta del restaurante mientras que el mozo se subía al automóvil para estacionarlo.
Cuando entro se quito las gafas dejando ver unas pequeñas ojeras bajo sus ojos. Uno de los mozos se acerco, más el Uchiha ni lo miro, estaba viendo en las mesas en busca de una cabellera rosa.
-¿Tiene alguna reservación? –pregunta educadamente el mozo justo cuando el pelinegro había distinguido la cabellera rosa acompañada de una rubia y una pelinegra que al ver la ultima frunció el entrecejo.
-No. Me están esperando. –dice cortante caminando hacia la mesa donde estaba Sakura con sus amigos dejando al mozo mirándolo extrañado.
Sakura seguía comiendo tranquilamente ya después que sus amigos hayan dejado el show y estos comían también. Cuando Sasuke se acerco se coloco atrás de ella y tanto Ino como Sai levantaron la mirada. Sai al verlo puso cara de pervertido e Ino lo miro embobada. El pelinegro no los miraba tenía sus ojos puestos en la nuca de la chica.
-Sakura. –llamo con ese tono de voz tan ronco y sensual que tenia, que estaba por provocarle un derrame nasal a Ino y Sai.
La peli-rosa ensancho los ojos levemente y su corazón palpito con más fuerza ante el nerviosismo. Con algo de torpeza se puso de pie y volteo topándose con la mirada penetrante del chico, aun con esas pequeñas ojeras bajo su rostro se veía muy apuesto.
Sasuke al verla quedo maravillado, se veía hermosa, sentía que se estaba volviendo loco, pero cada día que la veía estaba más hermosa. Ambos sin poder evitarlo se quedaron atrapados en la mirada del otro, cosa que no paso desapercibida para la rubia y el pelinegro.
-(y nuevamente el mundo o las demás personas desaparecen para ellos -.- si te quieres sentir ignorado solo junta a la frentona y a Sasuke-kun -.-) –los ojos de la rubia se entrecerraron tanto que parecían solo dos franjas. – (aunque admito que el verlos es tan tierno *o*) –ahora la rubia los miraba soñadora y su cuerpo desprendía corazones.
(en persona esta mas buenote *¬* aunque me siento ignorado ¬¬ no me gusta que me ignoren ¬¬ que mala es mi amorcito, que ya dejen de mirarse así para que me lo presente ¬¬) –Sai les dedicaba una mirada resentida, pero Sasuke y Sakura seguían atrapados en la mirada del otro como si no existiera nadie más.
Continuara
jajajaja... ese sai es realmente divertido, como me divierto escribiendo sus mariconadas jajajja
me encantan como él e ino cuando se juntan hacen todo un show
¿kien no ha tenido amigos asi como sai e ino? siempre hay un par d esos dos en kada grupo jajajajaj
espero les haya gustado el kap
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS
CUIDENSE
BESOS
KRISS
