Chicas ! aquí les traigo el nuevo capítulo, ojalá y lo disfruten ahora que nuestros héroes favoritos ya están mejor, no se olviden de dejar sus opiniones y comentarios y sin más les dejo la historia.
Disclaimer: Los personajes son de Stephanie Meyer y la historia es original mía.
Otra Oportunidad
-América, América, América, no lo sé. Aún no lo sé, Sam yo nunca he salido de Europa y en verdad no creo que huir de los problemas sea lo mejor- decía una Emily no muy segura, mientras el avión privado atravesaba el Atlántico.
Sam gruño en respuesta, - Ya lo hablamos, Emily, es por tu seguridad además este viaje es muy largo y tú me vas a contar como han pasado las cosas-
La morena bajo la vista y movía las manos nerviosamente, la historia era muy larga.
-Rápido, conozco esa cara y sé que estás buscando excusas. Dime.- decía un Sam malhumorado mientras se sentaba frente a ella con esa mirada de reproche.
Maldita la hora en la que había aceptado la ayuda de Sam para escapar de los Dunchester pero estaba desesperada. La cárcel era el peor lugar y lo que le esperaba saliendo.
-Promete que no vas a interrumpirme, yo solo… –
-Empieza de una maldita vez mujer, he esperado por 2 largos años la verdad.- decía el hombre mientras fruncía el ceño y adquiría esas facciones tan atemorizantes.
Emily se sintió extrañamente molesta y con toda la resolución del mundo levantó la vista.- Es tu culpa, el haber esperado tanto tiempo. Si me hubieras permitido explicarte en ese momento….
-Yaaaaa!.- gritó – empieza de una maldita vez,.-
-"Yo trabajaba en una división médica especial del ejército Inglés. Pero eso tú ya lo sabes, recuperación y extracción. Fue allí donde conocí a Renee, ella tuvo una breve estancia en el ejército como bien sabes y …
-Carajo, Emily no me cuentes cosas que yo ya SÉ….
-"Maldita sea Sam, déjame continuar … fue allí que desarrollo el trastorno respiratorio, es cierto que esa enfermedad es genética. Pero los médicos pensaron que en ella no se había desarrollado sin embargo con la intensa actividad física se dieron cuenta que despertó más agresiva de lo que pensaban.
Renee era increíble, una mujer inteligente, fuerte, excelente combatiente y una gran doctora … -
Sam sonrió ante aquella descripción.- "Lo sé, recuerdas como se conocieron Charlie y ella, el jefe fue al hangar de entrenamiento para que el coronel Riley le enseñara algunas técnicas de defensa, inclusive en ese momento ya sospechábamos que andaban tras él, y su sorpresa fue grande al ver a Renee parada en medio del octágono esperándolo… -
Emily soltó una risa ligera, y los ojos se le iluminaron ante el recuerdo. Sam levanto los ojos y miro ese hermoso espectáculo, en ese momento comprendió que aún la amaba, que nunca había dejado de quererla.
-Sí lo recuerdo, pero bueno. Renee nunca quiso decirle a Charlie la gravedad del problema aún después de que se casaron me hizo jurar que no le diría a nadie.
Y así lo hice, pero tras la muerte de Charlie las preocupaciones se hicieron presentes en su vida. La niña era aún muy pequeña y el embarazo de Isabel la había debilitado enormemente, por eso me dijo que yo tenía que infiltrarme en los Dunchester. –
-¿Por qué no me lo dijiste?, yo … yo te hubiera ayudado …-
Emily lo miro con pena.- No lo sé, era peligroso y yo no quería que tú te mezclaras con ellos, son despreciables.-
Sam respondió con un gesto de desagrado, la chica tomo su fuerte mentón entre sus manos y le sonrío. Ahora que lo pensaba ella estaba muy diferente, el cabello corto no le iba para nada, hacía que sus ojos marrones se vieran aún más grandes. Estaba muy delgada, casi podías ver sus costillas y su gesto denotaba una gran tristeza.
Sam se arrepintió enseguida de haberla examinado tan de cerca pues Emily se dio cuenta de lo que pensaba aquel hombre que tanto amaba y dijo. – Lo sé, ya no soy la que tu conociste, no soy bonita y … .-
-No digas eso, para mi sigues siendo esa muchacha que me dio un buen bofetón y un gancho al corazón. Esa chica fuerte que no se deja vencer y sobretodo que protege a sus amigos. Yo … Lo siento Emily, no sabes la cantidad de noches que me pase pensando en ti… estoy .- un sollozo salió de aquel hombre sorprendiendo a la mujer.- Estoy muy arrepentido, he tratado de olvidarte pero mi corazón se niega, y tu eres la única para mi.- los ojos enrojecidos de Sam trataban de contener las lágrimas que brotaban del corazón.
Habían sido muchas noches de angustia por parte de ambos, de dolor por creerse traicionado pero sobre todo ansias de ver como estaba el otro.
La mujer se levantó estiró los brazos y en un gesto muy femenino se sentó en sus piernas, besándolo, desde ahora todo quedaba olvidado, todo era un nuevo comienzo y juntos iban a buscar a Isabel, la heredera.
Súbitamente la alarma del avión sonó, - Señor nos están rastreando piden información.-dijo el capitán.
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Alice y Bella dormían pacientemente en la habitación que Carmen les había dado, había sido un día muy largo y después de la revisión del doctor ambas habían caído rendidas. Las niñas estaba en perfectas condiciones y Alice solo tenía un rasguño poco profundo en la base de la coronilla pero de ahí en fuera eran unas niñas perfectamente normales. Ness dormía plácidamente sobre un tapete caoba.
Edward era otro cantar, pues el doctor le recomendó descanso. El médico se sorprendió amplia mente, de aquel chico de solo 10 años era extraordinario.
A nivel físico los músculos de su espalda habían acelerado su crecimiento, lo que le permitió desarrollar una fuerza mayor. Los golpes de su cara y costillas se le irían quitando poco a poco, la única costilla astillada que tenía fue vendada con fuerza para hacer que sanara con rapidez.
Cuando se le preguntó por la desnutrición que padecía el chico sonrió con gesto cínico. – Doctor he estado por más de 2 años en la calle, y las chicas tenían que comer. No haga preguntas idiotas.-
Carmen se llevó una mano al pecho cuando escucho la respuesta, pero que joven tan grosero. Sin embargo no dijo nada y recogió el boll de agua de la estancia.
Emmet que miraba toda la escena atento solo sonrío, era obvio que después de la verdad no iba a ser tan fácil para Edward aceptarlo.
Eleazar se acercó al sillón para cargar a Edward.
-¿Qué haces? – le dijo el chico muy irritado mientras sentía como lo levantaban en brazos del sillón.
-Te llevaré a tu cuarto. .- dijo el hombre acompañado de una sonrisa.
El cobrizo se removió inquieto los primeros pasos, era la primera vez en mucho tiempo que alguien se preocupaba por el y la sensación le desagradaba por completo. -Yo puedo solo, yo lo haré. - grito Edward, .- Maldita sea, bájame – pero el jardinero no escucho sus quejas y lo llevo hasta su cuarto.
El reloj sonó muy pronto en la estancia, eran las 12 de la noche y el chico no podía dormir. En cuanto cerraba los ojos veía en su mente una y otra vez el fuego, a James, la desesperación que había sentido por sus chicas y ahora lo que sabía de Alistair.
Edward se levantó con un poco de trabajo de la cama, tenía que reconocer que dormir en un colchón se sentía bastante bien, sin embargo tenían que marcharse de allí.
El chico comenzó a recoger sus cosas, no podía quedarse, no podía quedarse cuando se sentía tan confundido, Alistair no podía ser su abuelo, él no tenía a nadie, a nadie.
Cerro su mochila con cuidado, era lo único que le quedaba y comenzó a caminar descalzo por la habitación, en ese momento abrió la puerta y se encontró a un Emmet durmiendo del otro lado.
El gigantón estaba desparramado sobre el pasillo, y roncaba sonoramente. Edward sonrió, seguramente Emmet adivino su plan y se durmió allí para evitarlo pero nadie podía pararlo.
Anduvo por el pasillo de esa antigua casa con cuidado, el aire era frío y la madera crujía a su paso. Buscaba la habitación de sus chicas cuando escucho un sollozo, un ruido proveniente de la habitación a su izquierda.
La curiosidad pudo más y el muchacho se acercó, la puerta estaba entre abierta y pudo ver con claridad al viejo postrado en el piso llorando.
-Gracias, muchas gracias. No lo merezco pero aquí están conmigo, tus hijos están conmigo, no te preocupes. – decía Alistair desde el piso a una pared que tenía delante.
Edward quería saber que pasaba allí, así que inconscientemente dio un paso adelante abriendo la puerta por completo, sus ojos verdes buscaron entre la penumbra y fue en ese momento que enfoco la pared a la que el viejo le hablaba.
No podía creerlo, su madre le regresaba la mirada a través de esa foto. Esa foto gigante que ocupaba casi toda la pared, la mujer se parecía bastante a Alice sin embargo encontró sus ojos en ella.
-Es hermosa - susurró en un momento de debilidad.
-Lo es- ratifico Alistair mientras trataba de poner su mano en el hombro del chico, sin embargo el joven Cullen se apartó rápidamente de su contacto. El viejo reparo entonces en la mochila y adivino sus planes.
-¿Te vas? .-
- Yo … Yo no lo sé .- decía el chico sin mirarlo, el cuadro absorbía toda su atención, había pasado mucho tiempo desde que no veía a su madre.
-yo no merezco nada de ti, tú ni siquiera me conoces. Pero te ruego que me dejes contarte la verdad, mi alma descansará después de tantos años.-
El cobrizo no sabía qué hacer, el viejo se merecía una oportunidad pero … - Habla, rápido .- dijo el muchacho mientras se sentaba en el suelo.
Y entonces el viejo comenzó su historia :
" Yo era un chico inmigrante, que vino a este país desde Irlanda. Mi padre viajó por todo el mundo porque era comerciante y siempre me llevó con él junto con mi hermana Emilia. Ya de joven en uno de esos viajes conocí en la India a mi hermosa Shanaya.
Teníamos una vida feliz, nos instalamos en América y puse varios negocios, al final solo me quede con mi pasión, los autos. – Edward exclamo un Oh por el asombro, a él también le gustaban muchos los coches. El viejo miró el interés en su mirada y continúo la historia. –
- La vida era buena, Edward, y yo era el hombre más feliz. Un día llegue a casa y la encontré vacía, no había muebles en la sala y solo una gran cortina roja pendía del techo. Empezó a sonar una música oriental y mi querida Shanaya salió de detrás, iluminada solamente por una lámpara, comenzó a bailar mientras yo reía como un loco.
Al finalizar tiró de una cuerda y la manta calló al piso, detrás de ella un cartel apareció: "FELICIDADES, SERÁS UN GRAN PADRE".
Yo no cabía en mi asombro, por fin tendríamos ese niño que tanto habíamos buscado. Fueron solo 3 años de dicha, la pequeña Elizabeth crecía en belleza y en inteligencia, sin embargo Shanaya enfermo gravemente. Me gaste todo lo que tenía en su recuperación sin embargo nada sirvió.
Murió dejándome solo con una niña de 3 años, y fue allí donde empezó mi calvario. Yo amaba a mi hija, te lo juro Edward. Vivíamos en California y cada que podía la llevaba a la playa, traté de ser lo mejor para ella, pero el tiempo pasó y con ello llegaron más problemas.
Elizabeth era hermosa tenía los ojos verdes de su madre, igual que tu.- le dijo mirando al chico sin verlo realmente.- una mujer excepcional, ella tenía muchos sueños, quería acabar la preparatoria y ser Doctora salvar vidas. Pero todo cambio cuando Thomas llegó a su vida. – Edward dio un respingo al oír el nombre de su padre.
Ese hombre era mucho mayor que mi Eli, trabajaba en uno de mis talleres pero le gustaba el dinero fácil. Después de unos meses me di cuenta que me robaba y lo confronte.
Fue la peor discusión que he tenido en mi vida, el hombre se puso como loco, me aseguro que él no robaba y que yo le tenía mala voluntad por ser novio de mi hija. Era la primera vez que yo escuchaba esa tontería, sin embargo me dejo pensando, cuando regrese a casa y encontré a Elizabeth le pedí explicaciones.
Me dijo que todo era cierto que llevaba un tiempo saliendo con Thomas y que en ese momento se iba a ir con él. Yo estaba muy asombrado jamás pensé que algo así podía pasarme, mi Eli estaba cometiendo un grave error.
Ella me dijo que se largaba de allí porque todo lo que Thomas le decía era verdad que yo no la quería y que yo la culpaba por la muerte de su madre.
Eso en ningún momento fue cierto, yo le aseguré a Elizabeth que nada de eso era verdad que yo la amaba pero para ella mis suplicas no valieron, el sonido de una motocicleta sonó en la calle y mi niña salió de mi casa, subió al vehículo y desapareció.
Un infarto me llegó y Emilia mi hermana me encontró tirado en la estancia de mi casa, tarde meses en recuperarme y para ese momento las pistas de donde podía estar mi hija eran muy pocas.
Estaba desesperado con la investigación seguían saliendo datos negros de ese patán, estaba denunciado por robo y tráfico de drogas. Una vez había ido a prisión en Seattle pero lo dejaron libre por falta de pruebas.
Toda la vida me la pasé buscando a mi hija, cuando creía que estaba cerca el maldito escapaba con mi Eli, ella sólo tenía 18 años ni siquiera era un adulto. Hace un año un detective me dijo que las pistas morían en Seattle así que me vine a vivir a esta ciudad.
Edward, soy viejo y yo pensaba que jamás la iba a volver a ver. Pero un día escuche ruido afuera de mi casa, me asome por la ventana y me sorprendió ver unos ojos tan verdes como los de ella. Eras tú, Alice es su viva imagen –
Edward recordó esa noche, la primera vez que vio a Alistair y como este tenía una gran sorpresa en su cara, fue tanta la sorpresa del viejo que el niño pensó que llamarían a la policía por tal motivo recogió a las chicas y junto con Ness se fue de allí.
-Tenía que preguntarte por ella, saber si no la conocías y sé que suena ridículo pero algo en mi corazón me empujaba hacía ustedes, entonces Alice me lo dijo todo. Esa niña parlanchina me dijo que su mamá Elizabeth estaba en el cielo. Y sentí que mi corazón volvía a latir. –
Edward miro al anciano con ojos atentos y se reconoció en ellos. Vio a su madre sonreír desde el cielo.
Alistair tomo sus manos entre las suyas, y le regreso la mirada.- Permíteme Edward, déjame redimirme, déjame darles a ti y a Alice lo que yo no pude darle a mi hija. Te necesito y tú me necesitas aunque no lo sepas. Por favor, por favor quédate conmigo.- el viejo comenzó a llorar amargamente.- Quédate, quédate conmigo, Elizabeth no te vayas por favor. Quédate. –
El chico sintió que su corazón se apachurraba, y supo lo que tenía que hacer.- Ya no llores, nos quedamos, los cuatro nos quedamos, porque mi mamá lo hubiera querido y porque en verdad ella te amaba.-
Y ambos se abrazaron.
¿Qué les parecío? , por fin sabemos algo de las mamas tanto de Bella como de Edward, ¿Ustedes creen que el amor puede volverte así de ciega como Elizabeth? Dejen un review y si gustan agregarse al recién formado grupo del ejercito de la soledad, sigan este link : groups/835349173201884/?ref=bookmarks
Muchas gracias a las lectoras silenciosas pero aún más a las que leen esta historia, dejan un review y no se pierden estos caps por nada del mundo.
Nadiia 16 me alegra saber tu opinión, ya lo sé pero hoy vimos un Edward diferente que quiere ser duro pero que no puede con ese corazón grande que se carga. Alistair la va a tener dura con los chicos pero serán felices, una vez conocí a un niño como Edward parecía tan grande pero era muy joven el trabajo y su estilo de vida lo habían hecho así. es muy trsite que en la realidad pasen cosas así. / Free. Love. Life Lo de Emily toda la culpa cae en Sam, él la ayudo a salir de allí. Supongo que tu pregunta se contesta con toda la historia de Alistair. Muchisimas gracias por leer y espeor que nos acompañes en los demás caps porque la cosa se esta poniendo buena. / patriciapaty muchas gracias a ti por leer, pues se actualiza Lunes, Miercoles y Viernes. tú qué dices nos caompañas a los demás caps? XD / Crystal Whitlock muchisimas gracias a ti por leer, es una historia que se cuenta sólita yo solo presto mis manos para escribir. La respuesta de las actualizaciones esta en el grupo o justo arriba. que bien que te guste esa es la idea.
LAs quiero a todas besos y nos leemos el Lunes. :)
P/D: Les mando un pequeño adelanto para que vean que nos toca leer el Lunes:
-Todo va a estar muy bien ahora, solo hay que encontrar a Claire y decirle que nos dé a la niña, ¿Cómo será?, será como Charlie o como Renee? .-
Sam se incomodó ante la pregunta, tenía que decirle la verdad de inmediato.
-Amo…r … ufff…. Emily.-
La aludida volteó a mirarlo conocía esa mirada. - ¿Qué?
-Claire está muerta, desde hace unos 2 años-
-¿De qué hablas? , Eso es imposible,.- decía Emily mientras jalaba una silla y se sentaba en el comedor del departamento de Sam.- Es imposible porque entonces quien cobra… - la incredulidad y el miedo se instalaron en sus ojos.
-¿Cómo? Explícate Emily –
-Digo que es imposible, porque la pensión que se deposita en la cuenta para la manutención de Isabel se ha cobrado sin falta cada mes desde hace 2 años. –
Ambos se miraron a los ojos, ¿Quién estaba cobrando? Y más importante ¿Cómo sabían de Claire, Isabel y el dinero.?
besukis, bye bye.
