Disclaimer: ésta es una traducción autorizada del fanfic original de apenny12. Tanto el universo de The Walking Dead como sus personajes no son propiedad de ninguna de las dos. Cualquier uso no autorizado de ésta traducción está prohibido.
Petición de SaraiVe: Melocotón
"Vamos a jugar a algo", sugirió Beth, andando hacia atrás para poder verle.
"Vas a tropezar y a caerte de culo", le sonrió Daryl.
"Soy capaz de caminar hacia atrás, Daryl", le miró Beth.
"Solamente no esperes que te ayude cuando te caigas", contestó Daryl de forma casual.
"¿Quieres jugar a algo o no?", resopló Beth.
"Supongo que depende del juego", respondió Daryl con sinceridad.
"Se llama 'Qué Preferirías'", comenzó Beth, "básicamente te inventas escenarios de locura y preguntas cuál preferirías".
"¿Este es otro de tus juegos de beber?", dijo Daryl, medio en broma.
"No", Beth alzó las cejas, "Maggie y yo solíamos jugar a esto todo el tiempo. Vale, yo empiezo".
Daryl la observó mientras se daba la vuelta y caminaba a su lado, frotándose la barbilla pensativamente.
"Vale, tengo una", sonrió, "¿Qué preferirías, tener que limpiar calcetines o ropa interior?"
Daryl giró la cabeza tan rápido hacia ella que creyó que le había dado un latigazo en los cervicales.
"¿Qué clase de pregunta es esa?", se burló él.
"Una importante", se rió Beth en voz alta.
Daryl lo pensó durante un momento, ajustando la correa de su ballesta, "¿No puedo tener los dos?"
"Nop. Sólo uno", aclaró Beth.
"Calcetines", contestó Daryl.
"Yo también. Puedes ir sin ropa interior, pero limpiar los calcetines es importante, con toda la caminata que hacemos", concordó fervientemente Beth.
"Maldita sea, niña, no vayas diciendo eso", se quejó Daryl, pasándose la mano por la cara para ocultar su incomodidad.
Su risa le indicó que ella lo había dicho bien a propósito o bien porque ya hacía tiempo que habían dejado atrás las conversaciones educadas.
"Te toca", canturreó ella.
Daryl aún estaba intentando recuperarse de la perspectiva de que Beth no fuera una fan de la ropa interior. Aclarándose la garganta, trató de lanzar una pregunta, "¿Preferirías… tener comida ilimitada o munición ilimitada?"
"Guau", hizo una pausa y meditó la pregunta, "aunque la comida es escasa, yo diría que munición. Siempre puedo cazar unas cuantas ardillas. No puedo matar a un caminante con comida".
Él asintió, aprobando su respuesta.
"¿Era eso una prueba?", entrecerró los ojos con sospecha.
"Puede", sonrió él.
"¿La he superado?", preguntó ella con una sonrisa burlona.
"Bajo mis estándares", su sonrisa aumentó.
"Por supuesto que sí", alzó la barbilla con un aire de suficiencia.
"¿Ah, sí? ¿Y eso por qué?", rió Daryl entre dientes.
"Porque tengo el profesor más paciente, comprensivo, considerado y entendible del mundo", hizo una pausa antes de añadir, "¿Sabes? Eso es probablemente exacto, teniendo en cuenta el estado del mundo ahora".
"Vaya, eres un encanto", Daryl puso los ojos en blanco ante su sarcasmo, "te toca".
Su risa dio paso a un momento de reflexión y Beth le miró con seriedad.
"¿Qué preferirías, perder a todo el mundo a la vez o perderlos poco a poco?", no había tristeza alguna en su voz.
Daryl pensó la pregunta cuidadosamente. Era la misma teoría que cuando se ponía una tirita en una herida. Bien podía ser quitada rápidamente, sufriendo un intenso dolor durante un breve momento, o quitarla lentamente y tardar más, pero con menos dolor.
"No creo que ninguna de las dos sea más fácil", respondió él.
"Yo tampoco", estuvo de acuerdo, girándose para mirar la carretera que se extendía frente a ellos.
"¿Qué preferirías, ser capaz de mentir sin que te pillaran o ser capaz de saber siempre cuándo está mintiendo alguien?", preguntó, mientras tomaba conciencia de la puesta de sol.
"Me gustaría saber cuándo alguien me miente", respondió Beth tras un momento, "Tú siempre has sido capaz de saber cuándo estoy mintiendo".
"Sólo porque eres una malísima mentirosa", puntualizó él, "No puedes decir 'estoy bien' cuando estás sangrando como un cerdo en un matadero".
"Oh, da lo mismo. Me hice daño en la rodilla. No estaba sangrando", Beth le dio un manotazo en el brazo.
"Tuve que usar la única camiseta que tenía con mangas para que dejara de sangrar", contraatacó él.
"Bueno… eres capaz de decir cuándo miento. Es lo único que importa", resopló ella.
Sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa, sabiendo que había ganado la discusión incluso aunque ella jamás admitiera la derrota.
"Sí. Es lo único que importa", repitió él cariñosamente.
De una forma algo retorcida, estaba agradecido de que la prisión hubiera caído, sólo por lo mucho que Beth y él se habían acercado. Echaba de menos a su gente, pero Beth estaba convencida de que les encontrarían. De que todos habían sobrevivido. No estaba mintiendo o viviendo de falsas esperanzas. Sabía cuándo mentía y ella lo decía en serio. Si eso les mantenía moviéndose, la mantenía alejada de que pudiera romperse, como él había estado tan seguro de que lo haría, entonces eso era todo lo que importaba.
Ella era todo lo que importaba.
. . .
A/N: ¡Gracias por leer! Ponerme a traducir estos drabbles rápidamente es mi disculpa por tardar en subir el siguiente capítulo de "For the ones you love". Estoy en ello, de verdad. Por cierto, en el texto original decía, literalmente, "no eres un melocotón encantador", como forma de decir "¿no eres adorable?" o algo así, por eso lo he traducido a "eres un encanto", pero no he podido encontrar una forma de traducirlo al español de forma coherente. D etodas formas, el título del drabble ya explica esto. ¡Si os ha gustado, dejad un review o compartidlo! Si veis algún fallo, no dudéis en dejarme un MP y no tardaré en corregirlo. ¡Un abrazo!
