Disclaimer: No poseo Glee. Solo la historia es mía.
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Capítulo X: Cambios, Parte 2.
"La vida no se mide por las veces que respiras…
Si no por los momentos que te dejan sin aliento."
-Puedes dejar de hacer eso? Me estas poniendo nerviosa.
Rachel suspiro, cerrando la revista sobre el embarazo que había estado tratando de leer durante los últimos 15 minutos y que no lograba hacerlo por que su amado novio no se quedaba quieto.
El chico movía la pierna constantemente
-Lo siento… estoy emocionado- confeso, apretando su mano.
-Nunca viniste con Quinn?
-Una vez- es raro que el nombre de la rubia se escuche entre ellos pero las veces que pasa (las veces que Rachel llega a mencionarla) el chico desvía el tema rápidamente- Pero es mil veces mejor contigo. Ansiosa?
-Lo estaré si sigues- dejo caer una mano sobre la pierna en movimiento y apretó su rodilla- Respira, de acuerdo? Parece que te vas a desmayar.
Finn asintió, pero realmente no podía. Agradeció que el doctor al que Rachel veía cada mes para sus consultas, el doctor Reed, fuera uno totalmente diferente al que Quinn solía ver, ni siquiera estaban en el mismo edificio o en la misma parte de la ciudad. Pero era el mismo que había atendido a la chica después del susto de las seccionales, así que no podía evitar sentirse nervioso. La ultima vez que había estado sentado en esa sala de espera el temor de perder a Rachel o al bebe se cernía sobre el.
Cuando al fin los hicieron pasar no pudo evitar sentir que todos los miedos volvían a el: Y si les decían que algo estaba mal con él bebe? Y si estaba enfermo? Y si era culpa suya? Y si lo habían lastimado mientras hacían el amor? Se había encargado de ser especialmente delicado y cuidadoso durante las veces que lo habían hecho en ese casi mes que llevaban juntos pero aun así… Tenía miedo. Estaba aterrado.
El doctor Reed los saludo con una sonrisa y pregunto si Rachel había tenido algún malestar después del susto.
-No… a veces me duele la espalda pero solo eso.
Finn frunció el ceño, ella no le había dicho nada de eso.
-Es bastante normal- sonrió el medico, con ese tonito que tienen todos los de su profesión- Eres de estatura pequeña, no estas acostumbrada al nuevo peso de tu cuerpo, y por lo que veo el padre es bastante alto- el quarterback se sonrojo ligeramente- tal vez tu hijo va a heredar la altura del papá.
La verdad, con todo lo que había pasado, no había pensado en eso, vamos ni se le había cruzado por la cabeza, pero ahora que el doctor lo mencionaba no pudo evitar preocuparse un poquito mas, Rachel era realmente bastante pequeña, apenas y lograba pasar como estudiante de segundo año de preparatoria, ¿como iba a dar a luz a un bebe que podía ser tan alto como él fue de pequeño?; su madre le había dicho muchas veces que había sido él bebe mas grande de los cuneros cuando nació, ¿podría Rachel con eso?
-Muy bien, Rachel, tu presión es normal y tus niveles de azúcar son estables. Vamos a ver como vamos con el peso.- Rachel hizo una mueca, pero subió a la bascula, Finn sonrió al ver su puchero.- Has subido un kilo y medio desde la ultima vez que nos vimos- frunció el ceño.
-Pasa algo?- se atrevió a preguntar el chico, sintiendo su corazón acelerarse.
El doctor negó con la cabeza, pero eso no lo tranquilizo.
-Haz estado comiendo bien?- la chica asintió- Rachel, tienes 5 meses de gestación, lo normal es que hubieras aumentado de 5 a 7 kilos, pero solo has aumentado 4, estas por debajo del peso normal. No quiero asustarte, puede ser que sea por que siempre has sido pequeña y delgada o tal vez subirás mas en los próximos meses.- regreso a su escritorio y reviso algunas hojas- Tengo entendido que llevas una dieta vegana y que lo que te voy a sugerir puede interferir con tus principios pero me gustaría que consumieras algunos carbohidratos mas.
-Carbohidratos?- murmuro.
-Carne, leche, huevos- respondió Finn, su novia y el medico lo voltearon a ver interrogativamente.- Es lo que el entrenador de football nos recomienda comer para ganar peso.
-No voy a comer carne- responde tajante.
-Pero podrías intentar los alimentos lácteos. Necesito que para la próxima semana hayas subido dos kilos y medio al menos, por el bien de tu bebe.
Después de eso pasaron a la parte que Finn había estado esperando desde que la enfermera le había dejado oír los latidos del corazón del bebe un mes antes.
Rachel se recostó en la camilla y levanto su blusa, sin dudarlo tomo su mano y le sonrió, su novia se estremeció cuando el gel frio toco la piel de su estomago; el doctor movió un aparatito sobre su vientre, apretando algunos botones en la pantalla y finalmente sonrió.
-Ahí esta- exclamo, señalando un punto- Ese es su bebe.
Apretó la mano de Rachel entre la suya, con la mirada fija en la pantalla, no era la primera vez que veía un ultrasonido, había ido con Quinn una vez cuando les dijeron que seria una niña, recordaba que esa vez había tenido ganas de llorar, ahora era diferente. Quería llorar, si, pero también quería reír, abrazar a su novia, besarla mil veces, salir a la calle con una foto de la ecografía y mostrársela a cada persona que se pasara cerca de el para decirles "Este es mi bebe".
-La ultima vez no dejo ver si es niño o niña pero hoy esta cooperando bastante bien y lo tengo en posición perfecta… Quieren saber?- ambos adolescentes se voltearon a ver, Rachel realmente quería decir que no, que quería que fuera sorpresa, pero el solo ver los ojos de Finn gritando "Si" rompieron con su voluntad por lo que asintió-Bien, veamos… aquí esta. Parece que en cuatro meses entran una muy sana niña a la que mimar.
Una niña.
Iban a tener una niña.
Iba a ser padre de una bebita… y si su hija salía igual de hermosa que la madre se tendría que comprar una escopeta y mandarla a colegios exclusivos de niñas.
-Les voy a imprimir algunas imágenes y a poner esto en un DVD, de acuerdo? Ahora vuelvo.
Rachel asintió, tomando un pañuelo de la caja a su lado y trato de limpiar su vientre pero Finn la detuvo tomando su muñeca, tomo el pañuelo de entre sus dedos y lo paso suavemente sobre la redondez ya muy notoria, quitando los restos del gel amorosamente; al terminar se inclino y pulso un beso sobre el ombligo. El bebe… no, la bebe se movió y pateo suavemente.
Llegaron a casa de Rachel en completo silencio, el por que aun estaba impresionado por la imagen de su hija en la pantalla, ella por que no sabia que decirle.
-¿Como salió todo, chicos? ¿Mi nieto esta bien?- los saludo Hiram al verlos entrar por la puerta.
-Nieta- corrigió la cantante, casi sin voltearlo a ver, guiando a su novio a su habitación.
Justo cuando la puerta se cerro Finn la tomo de la cintura y la hizo girar, ella soltó un gritito por la impresión pero al verlo sonreír se relajo.
-¡Una niña!- soltó una carcajada- ¡Oh Dios, Rachel, vamos a tener una hija!
-Asumiré, por tu reacción espontanea que casi me causa un ataque al corazón, que te alegra la noticia.
-¿Alegrarme? Me encanta!- la coloco una vez mas en el suelo y acaricio su rostro- Te amo tanto- la beso de lleno en los labios mientras una de sus manos viajaba a su vientre- Una niñita, Rach. Vas a darme una bebita.
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A Rachel el despedirse de sus padres le resulto dolorosísima.
Ambos prometieron volver para cuando su nieta naciera y llamar al menos una vez por semana, llevándose con ellos una copia de la ecografía mas reciente.
Muchas veces antes ya se había quedado sola en casa, pero el saber que esta vez seria permanente le provocaba una profunda tristeza.
Finn se había ido a casa algunas horas antes para arreglar algunas cosas con su madre pero prometió llamarlas (a ella y a la bebe) poco antes de dormir; decidió esperar su llamada en la cama, pero antes de subir alguien llamo a la puerta.
-Finn?
El chico estaba parado en la misma posición que un mes antes, solo que esta vez sonreía abiertamente.
-Tienes lugar para uno mas?- señalo las maletas a su lado, Rachel solo pudo parpadear- Hable con mi mamá y lo entendió perfectamente, aunque estoy seguro que le hubiera gustado mas que tu te fueras a vivir con nosotros.
-Quieres vivir conmigo?
-Solo si tu quieres- se encogió de hombros y le guiño un ojo- Además tengo que cuidar de mis chicas.- la morena no espero a oír mas, prácticamente salto a sus brazos y lo beso mientras lo escuchaba reír- Con cuidado, nena. Podrías lastimarte.
Pocas horas después los dos descansaban desnudos en la cama, las maletas olvidadas aun junto a la escalera. El quarterback tenia la cabeza apoyada sobre el vientre abultado de su novia, quien le acariciaba el cabello; su bebe pateo y ambos sonrieron.
-Creo que la despertamos- susurro, besando el lugar donde había sentido el golpecito
- Lo siento, princesa. Mami estaba algo… inquieta.
Rachel le dio un manotazo en la nuca, rodando los ojos. Su novio beso una vez mas su vientre para después acomodarse a lado de la chica y envolverla en sus brazos, descansando su cabeza sobre su hombro para inhalar su ahora.
Pero no podía dormir, aun estaba aturdido por todo lo que había vivido ese día, saber que tendría una niña con Rachel, hablar con sus suegros para irse a vivir con ella, despedirse de su madre y de su casa de la infancia, y ahora estar ahí, con las dos chicas que mas amaba envueltas en la seguridad de sus brazos.
Hacia menos de dos meses creía que tendría una hija con Quinn, de la que tendría que separarse para siempre y dejar que otras personas la amaran de la forma que a él le negaban, así que había decidido no encariñarse con ella; nunca la había sentido moverse o patear, jamás había vuelto a ir con la rubia a alguna consulta medica y había borrado de su computadora el video del ultrasonido que les dieron. No estaba listo para ser padre le habían asegurado Quinn, su madre, el profesor Schue, todos en realidad, y él tuvo que aceptarlo y resignarse a dejarla ir… y ahora estaba aquí, con Rachel, preparándose para ser padre de una niña.
Esta vez nadie le había dicho que no estaba listo, cuando le mostro la imagen a su mamá esta tarde ella solo sonrió, con lagrimas en los ojos, y busco un marco para poner la primer foto de su nieta, nadie le había dicho que no podría quedársela, que tendría que dejarla ir también, y sinceramente si alguien se lo hubiera dicho no lo habría soportado.
No había luchado por la niña de Quinn, pero por la de Rachel lucharía con uñas y dientes de ser necesario.
No es que no amara a Drezzlie, la bebe de Quinn, es solo que con Rachel todo era diferente. Tal vez por que a Quinn realmente nunca el amo, tal vez por que solo estaba con ella por que era lo que todos esperaban, tal vez por que no podía hacerse a la idea de pasar el resto de su vida con ella.
Le dolía aun, por supuesto, por que se habían burlado de él, por que lo habían hecho perderse los primeros meses del embarazo de la morena, por que lo habían hecho madurar demasiado rápido con una responsabilidad que no era suya… ¿Que hubiera pasado si Quinn no se hubiera enterado de la verdad? Le habría mentido toda su vida, seguramente; habría dado en adopción a la niña sin confesar nunca que no era su hija, y habría tenido que ver a Rachel criar sola a su bebe, o tal vez criarla con Puck (se estremeció de solo pensarlo), y las habría perdido a ambas para siempre.
Ahora seguramente tendría pesadillas.
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Despertó a las 3 de la mañana de un salto, efectivamente había tenido una pesadilla, una donde Rachel daba a luz a su bebita pero él no podía ir a su lado por que Quinn lo tenia encadenado a ella y a la sombra de una niña a la que no le podía ver el rostro; había podido oír llorar a la bebe y a su novia llamarlo, estaban las dos solas en esa habitación de hospital, pero por mas quería no lograba soltarse de las cadenas de la ex-animadora.
El llanto de su bebe le había roto el corazón.
Busco entre las sabanas a su novia, necesitaba abrazarla, sentir a su hija dentro de ella, pero la cama estaba vacía. Se asusto. Como pudo se incorporo en la cama y noto que la luz del pasillo estaba encendida.
Se levanto y se puso su ropa interior para ir a buscarla, siguió la luz hasta la cocina donde la chica estaba, sentada en la isla, comiendo helado y galletas.
"Por lo menos no esta vomitando"- pensó, con una sonrisa y un suspiro de alivio.
Durante las noches que había logrado quedarse con ella, ya sea porque sus padres habían tenido que salir a una cena y no querían dejarla sola o por que había logrado colarse a través de la ventana, noto que Rachel se pasaba gran parte de la noche recargada contra el retrete. Le había preocupado mucho por esto pues no recordaba que Quinn vomitara tanto, pero cuando se lo comento a su mamá esta le había asegurado que era normal, que muchas mujeres tenían mas nauseas que otras y que eso no afectaba al bebe.
-Empezamos con los antojos nocturnos?- susurro, acercándose a ella por detrás y besando la coronilla de su cabeza. Una vez mas llevaba su camisa que aun ni con lo que su estomago había crecido dejaba de quedarle enorme.
Rachel sonrió un poco y señalo a su vientre.
-Cúlpala a ella.
-Claro- bromeo, tomando una galleta del montón y sentándose frente a ella. Su novia movió el helado con la cucharilla y mordisqueo una de las galletas- Pasa algo?
-No…
-Rachel, no me mientas- le pidió- Te sientes mal? Te duele algo?- la chica negó- Entonces que pasa?
-De verdad quieres esto?- bajo la mirada, aun jugando con el bote de helado. Finn frunció el ceño- Quiero decir… solo tienes 16 años, Finn. Estas seguro de que quieres ser padre de una niña a esta edad?- el chico apretó la mandíbula pero ella no lo vio- Podrías tener una vida normal, salir con chicas, ir a fiestas, seguir siendo el chico mas popular de la escuela… Tu vida seria mil veces más fácil sin mí y la bebe.
-No la daremos en adopción- gruño- No te dejare, Rachel, y no dejare a mi hija tampoco. Esta niña es tan tuya como mía, no dejare que la des a alguien mas.
-No estaba pensando en eso- admitió.
-Ah no? Entonces?
-Tal vez… no se, tal vez mudarme con mis padres a Chicago sea lo mejor para ti y tu reputación.
-Mi reputación? Rachel, de que diablos estas hablando?- la chica tomo su celular al lado de ella y se lo paso. Era un mensaje de Tina.
"Jacob publico en su blog que él bebe de Quinn es de Puck y el tuyo de Finn. Lo siento"
Finn regreso su vista a la morena, quien seguía sin verlo, frente a un bote de helado prácticamente hecho agua ya. Suspiro, se levanto de la silla y camino hasta ella, se inclino a su oído y susurro.
-Me da gusto que lo sepan, no es como si no se fueran a enterar de todas formas. No voy a negar que tendremos un bebe juntos, es mía y podría gritarlo en plena cafetería si quieres.
-Tu reputación estará por los suelos…
-Tendré algo mejor a cambio, amor- coloco su mano en su vientre y lo froto en forma circular- Las tendré a ustedes.
-Sera suficiente para ti?- vio las lagrimas formarse en sus ojos y correr por sus mejillas- Una niña y yo…
-Escúchame bien, Rachel, por que es la ultima vez que diré esto y quiero que lo entiendas, ok? No me importa lo que ellos digan o piensen, te amo y amo a mi hija, y no las voy a dejar nunca- levanto su rostro y su corazón se estrujo al verla tan vulnerable. Paso sus pulgares por las mojadas mejillas y limpio las gotas- Odio verte llorar.
No resistió mas y se abrazó al pecho de su novio, llorando, el froto su espalda, sintiendo a su hija dar una tormenta dentro del vientre de su mamá.
-Hormonas o no, no quiero verte llorar, por favor- la sintió asentir contra su pecho- Además tantas lagrimas pueden hacerle daño a nuestra bebe- Rachel se soltó a reír- Que?
-Te has dado cuenta que en todo el día no has podido parar de decir "nuestra bebe" o "nuestra niña", siempre recalcando que será niña?
-Y?- se separo un poco para poder verla.
-Nada, es lindo…-se encogió de hombros- No creí que quisieras una niña. La mayoría de los hombres quieren que su primer hijo sea varón.
-Por que querría a un niño teniendo a mi pequeña princesa?- se hinco, quedando a la altura de su vientre, algo que ya se le estaba haciendo costumbre- Esta bebe es mi bebe, mi niña, nuestra niña. Tú y ella son lo más importante para mí, además de mi mamá. No me mal interpretes, si hubiera sido un niño lo habría amado igual y sé que cuando tengamos un niño lo amare con la misma intensidad con la que la amo a ella, es solo que junto ahora no puedo imaginarme algo mejor que tener a mi princesa en mis brazos- la bebe soltó una patadita- Lo vez? Ella esta de acuerdo conmigo.
-Oh cielos, tengo que irme haciendo a la idea de que tendré a una niña de papá, verdad?
-Esperabas algo diferente?
-Entre tu, mis padres, tu mamá y Tina van a malcriar a esta niña.
-Oh vamos, no actúes como si no la fueras a consentir también.
Rachel rodo los ojos pero sabia que tenia razón, iba a llenar a su niña de todo el amor que pudiera darle. Ella y Finn serian unos buenos padres, los mejores si fuera posible, su hija lo merecía.
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Año nuevo pasó sin mayor complicación a lado de la mamá de Finn, ignorando el hecho de que la mayor parte de las noches se la pasaba o en el baño o en la cocina comiendo helado y galletas, claro esta. Era raro pero gracias a eso su novio y ella habían creado una nueva tradición, pues ya fuera en el baño o en la cocina, él siempre le hacia compañía. El quarterback bromeaba diciendo que el que subiría de peso por tantos postres de madrugada seria el dado que ella todo lo vomitaba.
Tina y Puck se reían de ella, diciendo que ya parecían un viejo matrimonio, el trabajando en las mañanas, ella haciendo las labores de la casa, teniendo la comida lista para cuando el llegara, para después pasar toda la tarde juntos recostados en el sofá, ya fuera viendo alguna película o incluso algún partido del que ella no entendía ni media palabra.
Pronto el primer día de clases llego.
Sobra decir que desde el momento en el que pusieron un pie en la escuela todos los voltearon a ver, siempre siguiendo la misma ruta: Primero viéndolo a él, después a ella, luego a su vientre y por ultimo a sus manos entrelazadas.
Puck y Quinn también llegaron en el mismo auto, pero ni siquiera se dirigieron la mirada.
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"Vaya complejo de Buda que me cargare"- pensó Rachel, mientras Tina, Mercedes y Kurt tenían sus manos en su estomago tratando de sentir a la bebe patear. Solo había bastado que le susurrara a su amiga que su hija ya se dejaba sentir para que los tres se hubieran pegado a su vientre y no la hubieran soltado en los 20 minutos que llevaban en la sala de coro.
Busco con la mirada a Finn, y al encontrarlo, sentado a lado del piano mientras hablaba con Mike y Artie, noto que la estaba viendo y que se reía.
"Fanfarrón"-rodo los ojos.
Al parecer su novio noto su enfado pues se acercó a ella y le tendió la mano.
-No pateara- les aseguro- Nuestra bebe es noctumbula.
-Noctambula- corrigió, tomando su mano y alejándose de sus amigos. Finn beso su frente y sonrió.
-Es lo mismo, nena.
-Oh, ustedes son tan tiernos- bromeo Tina
Rachel rodo los ojos y volvió a sentarse, pero pudo ver perfectamente como su novio sonreía a lo dicho por la asiática. Quinn entro en ese momento, pisando fuerte y con la frente en alto, seguida de Puck, con las manos en los bolsillos.
-Ahora vuelvo- antes de que Finn pudiera protestar la chica se alejó de él y camino hacia el residente badass de la escuela.
-Berry- saludo el chico, inclinando la cabeza.
Finn los observo platicar y sonreír, con el ceño fruncido. No quería admitirlo pero, de cierta forma, extrañaba a su amigo, Puckerman era un buen amigo cuando quería serlo, desde los 6 años había estado ahí para el… pero entonces durmió con su ex-novia y ahora parecía ser el mejor amigo de su actual novia.
-Buenos días, chicos- saludo el Sr. Schue al llegar, dejando unas partituras en el piano, mientras todos ocupaban sus lugares- Me da gusto volver a verlos. Y como saben es hora de comenzar a prepararnos para las regionales.
Finn tomo la mano de Rachel cuando volvió a sentarse a su lado y ella sonrió…
Se sentía bien estar de vuelta.
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Wow, han pasado exactamente 5 dias desde que actualice esta historia y ya estoy otra vez aquí, ahora si no se pueden quejar, no? Esperemos seguir asi por que definitivamente estoy decidida a terminar esta historia antes de que la temporada 4 de Glee empiece… después del enorme dolor que me causo el final de la 3. Llore por casi una hora después de verlo.
Pero mientras vemos lo que RIB decide hacer con nuestra parejita me consolare escribiendo este fic y viendo los capítulos de las 3 temporadas otra vez. Hasta el momento voy en "Hell-O" de la primera…
Niñas, como las quiero tanto les voy a dar un adelanto del próximo capitulo:
-Amor, llevas 3 días diciendo nombres al azar. Que mosca te ha picado?
-En 3 meses nuestra niña nacerá, Rach. Ella estará aquí en 3 meses, te das cuenta de eso? Y aun no tenemos un nombre para ella o un cuarto…
-El cuarto lo decoraremos hoy- le recordó.
-Aun no tenemos un nombre para ella- repitió, como si la declaración anterior no hubiera significado nada, mientras entraban al auditorio.
Saludaron a sus compañeros y ocuparon lugar en la primera fila, una vez mas Puck y Quinn discutían en la parte de atrás.
-Mandy- sugirió después de unos minutos.
-No.
-Melina.
-Nop.
-Miranda?
-Sal de la letra "M"!- rio.
El capitulo se llamara: Deja ir tu enojo.
NO DIRE MAS!
Feliz semana!
