Bueno, quiero avisar que en este capitulo hay un lemon. No soy muy buena en eso, espero les guste este capitulo…gracias por leer….los quiero. Besos...

Capitulo 11

El auto de Goku llego rápidamente a la casa de Vegeta. Los tres entraron y cerraron puertas y ventanas, aunque Bulma estaba muy confundida.

-¿Por qué estamos aquí? Creí que me llevarían a casa.-Dijo un poco enojada.

Goku se acercó a ella, y la tomo fuertemente en sus brazos-Me alegra saber que estas bien-

Vegeta solo giro la vista, disimilando sus celos-Ellos irán a buscarte, eso es una hecho. Aquí estarás a salvo-

Bulma se soltó lentamente de los brazos de Goku-Gracias-Dijo en un susurro.

-Mujer. Te estoy hablando-Vegeta estaba ya bastante furioso.

-Si es verdad. Pero si es como dices Vegeta, mis padres están en peligro-La preocupación se hizo notar en la voz de la joven.

-Descuida, yo iré a advertirles que estas bien, y les pediré que salgan de la casa, a un lugar seguro.-Goku comenzó a caminar hacia la puerta.

-¡Espera Goku!-Grito la muchacha-Dile a mis padres, que los amor, por favor.-

-Lo are-El hombre miro a Vegeta- Se que cuidaras de ella. Esto aun no ha terminado-

-No necesitas decírmelo, insecto-Contesto el joven

-Bien. Nos vemos en un rato-Goku salio del lugar, para advertir a los padres de Bulma, de toda la situación actual.

Bulma y Vegeta estaban solos en la casa, pero el ambiente era demasiado tenso.

-Ven, debes descansar-Vegeta guió a la joven al cuarto.

Bulma lo siguió, sin decir una palabra, estaba completamente nerviosa. Cuando llegaron al cuarto, ella se sentó en la cama, mientras que el, solo le dio la espalda para irse.

-Vegeta, Espera-Dijo Bulma mirando el suelo.

El joven no se giro a mirarla-¿Qué quieres mujer?-

Bulma supo que el no la miraría, si ella no hacia que la mirase. Se paro y comenzó a caminar lentamente hacia el, una vez que estuvo lo suficientemente cerca, lo abrazo, escondiendo su rostro en la espalda de Vegeta

-Gracias-Lagrimas comenzaron a salir, de sus ojos color cielo.

Su corazón se aceleró, al sentir el cuerpo de Bulma tan cerca de el. Tomo lentamente una de las manos de la joven, para luego girase, hasta estar frente a ella.

-Cumplí con mi promesa-Limpio una lágrima, que caía sobre una de las mejillas, de la sonrojada joven.

Bulma estaba completamente impresionada, por el acto del muchacho, así que cerró sus ojos, para disfrutar de esa caricia. Vegeta solo la miraba, tan cerca de el, pero a la vez, tan fuera de su alcance. Ella tan luz, mientras que el, era solo oscuridad. Levanto suavemente con sus dedos, la barbilla de la joven, que aun tenia los ojos cerrado, para dejarse llevar por el. Se acercó lentamente a sus labios y la beso, como si su vida dependiera de ese beso. Suave, pero con pasión. No quería soltarla, necesitaba que ella supiera, lo que verdaderamente sentía, en lo más profundo de su corazón.

Bulma solo se dejo llevar, por aquel hermoso momento, respondiendo al beso. Levanto una de sus manos y la coloco en la nuca de Vegeta, lo que hizo que el reaccionara inmediatamente, la levanto del suelo y la llevo, sin cortar con el beso, hasta la cama recostándola delicadamente.

El joven cortó el beso, para llevar su rostro al cuello de Bulma. Aspiro el aroma de su piel, lentamente, rozando con suavidad su nariz, en esa parte del cuerpo de la muchacha. Ella solo disfrutaba, de cada rose.

Vegeta abrió un poco su boca, para pasar su labio inferior, por el mismo lugar. La delicadeza estaba presente en cada acción. Con su mano derecha, tocaba casi en el aire, el hombro de Bulma, bajando lentamente hasta su mano, para luego volver a subir.

La joven no podía creer, la tan hermosa sensación, de cada caricia que el le proporcionaba. Se sentía en el cielo. Quiso expresarse de la misma manera, así que poso su mano en su nuca, para luego recorrer la espalda del joven.

Vegeta volvió a besarla en los labios, para empezar a desabrochar con cuidado, botón por botón, la camisa que Bulma llevaba puesta. Tenía miedo, que ella se sintiera incomoda por lo que le había sucedido.

-¿Estas bien?-le pregunto, mirándola con preocupación en los ojos.

La joven savia lo que el pensaba-Se que no arias nada, para lastimarme- se acercó a su oído-Quiero que me ames Vegeta.-Fue ella quien termino de desabrochar su camisa.

La remera de el, en un momento, quedo en el suelo. Dejando a la vista, un cuerpo formado a la perfección, pero con rasgos de sus peleas, pero a Bulma no le importo, y delineo, con la yema de sus dedos, cada cicatriz de el cuerpo de Vegeta.

Estaban completamente perdidos en la pasión. El acomodo a la joven bajo las sabanas de su cama, luego de quitarle lentamente el pantalón, ya que pudo ver el sonrojo en su rostro.

Se despojo de su bermuda, y se acomodo junto a ella. Se miraron a los ojos, pero no se dijeron nada. El solo tenía el boxer, ella tenía su ropa interior puesta, pero sus cuerpos estaban completamente pegados, sintiéndose, con cada roce, con cada caricia, con cada beso.

Vegeta quito el sostén de Bulma, para luego acercarla mas a el, en un tierno abrazo, escondiendo su rostro nuevamente en su cuello, no podía dejar de aspirar el aroma de su piel. Volvió de su cuello a besar su boca, mientras que ella, solo se dejaba llevar, estaba muy nerviosa. El joven bajó lentamente su mano, recorriendo la suave espalda de la muchacha, hasta llegar a su cintura, y con completa delicadeza, le quito la última prenda que ella tenia puesta.

-¿Estas segura?-Le dijo cortando con un beso.

-Te amo Vegeta- Le contesto, para luego volver a besarlo.

El se quito el boxer, para luego acomodarse sobre Bulma, a lo que ella, acomodo tímidamente sus piernas temblorosas.

-Mujer. Eres hermosa-

Comenzó a entrar en ella, lentamente, la joven solo cerro ojos, con un pequeño gesto de dolor, así que el la abrazo tiernamente para calmarla, y volvió a interno, hasta que ella se amoldo al cuerpo de el. Bulma se dejo llevar, el dolor había desaparecido, y de sus labios, solo escapaban suaves suspiros, algo que Vegeta admiro, colocando su oído cerca de la boca de ella, para oírla mejor. Cada movimiento fue acompañado con besos, caricias, cada vez un poco mas rápido, hasta que el éxtasis llego a los dos, terminando en un movimiento, acompañado con el beso mas profundo, que jamás se hubieran dado.

Bulma se quedo profundamente dormida, con la remera de Vegeta puesta, mientras que el solo la miraba dormir. Tan tranquila, con tanta paz, tan feliz y segura.

-¿Qué estoy haciendo?-Dijo el joven, levantándose cuidadosamente de la cama, para no despertar a su compañera.

Se puso su bermuda y se dirigió a la sala.- ¿En que rayos estoy pensando?-

Tomo, de uno de los cajones, del aparador de la sala, unas hojas y una lapicera. Se acomodo en uno de lo sillones y comenzó a escribir, como si su alma sangrara, con cada palabra que gravaba. Doblo el papel que escribió, para luego llevarlo a su bolsillo.

Un ruido vino del cuarto, así que se paro rápidamente-Bulma-Cuando llego al lugar, sus ojos se abrieron de sorpresa y horror.

-Valla, que fácil te descuidas Vegeta- Dijo Turles, quien tenia a la muchacha, de pie junto a el, sosteniéndola con un de sus manos por la cintura, mientras que con la otra, apuntaba con un arma en la cabeza, de la aterrorizada joven.

-¡Suéltala, insecto!-Quiso acercarse a ellos.

-Si te acercas, la mato- Contesto el hombre armado-Ahora Vegeta, antes que nada, los vidrios se rompen estupido-Señalo con un gesto de su cabeza, la ventana rota del cuarto, por donde entro-Segundo, tu celular, ¿recuerdas? Tiene un rastreador- Sonrío -Y tercero, nadie le roba al jefe. Esto la pagaras caro-

-Mátame si quieres, pero déjala tranquila sabandija- Vegeta estaba desesperado.

Una risa macabra salio de la boca de Turles- Eres un idiota. Si ago eso, entones, no seria divertido. ¿La quieres?-Paso su lengua por el rostro de la paralizada joven-Ven por ella-

Antes de que Vegeta pudiera dar un paso, recibió un fuerte golpe en la nuca, lo que lo arrojo al suelo inconciente.

-¡Vegeta!-Grito Bulma, tratando de zafarse.

-Tranquila- Dijo Turles, apretando con fuerza a la joven- Si todo sale bien, el vendrá por ti-Sonrió- Es justamente, lo que queremos que haga.-Miro al hombre parado tras el inconciente Vegeta-Vámonos, hay que prepararnos, para la llegada de este infeliz.

Turles cargo a Bulma en su hombro, la cual no dejaba de patear y gritar- Vegeta, no por favor. ¡Vegeta!-