Capitulo 11: Dos rubias de visita
El sábado era brillante y claro, era un hermoso día pero hacia un poco de frío. Naruto miro hacia abajo en el tablero y vio mal esto. Acerco su mano a este y entrego su rey.
Shikamaru le miro con sorpresa -¿Cuál es el problema? Por lo general nunca te das por vencido-.
Naruto se encogió de hombros -¿Para que? Me vencerás en seis movimientos-.
-Cinco movimientos, ¿quieres jugar otra vez?-.
Naruto sacudió la cabeza. A pesar de que era estupido el comenzó a rascarse el brazo izquierdo, ya que estaba enyesado, no le ayudaba para aliviar la comezón, pero sentía la obligación de hacerlo de todos modos -¡Odio esta cosa!-.
-No seas tan problemático Naruto, debes estar contento de que estas vivo- dijo Shikamaru, -Nadie más en nuestra clase hubiera tenido una oportunidad-.
-Así es-. Much, much, much, -Eres realmente afortunado-.
Naruto sabia que estaban diciendo la verdad, pero el no tenia ánimos para escucharlos, el vio con odio su brazo y su pierna derecha. Luego, envío otra mirada a las muletas que estaban apoyadas en las muletas, -Supongo que soy yo el que no se siente seguro de su suerte en estos momentos-.
Hinata estaba detrás de el, ella se recargo contra la espalda del rubio y coloco sus brazos alrededor de el. Naruto le había dicho en el hospital que le encantaba que ella le abrazara. La niña había notado que el se sentía mejor cada que ella le abrazaba, además de que le ayudaba a animarlo y parecía relajarlo. -Naruto-kun se que no estas contento, tu quieres estar corriendo de aquí para allá, quieres entrenar, pero por favor se paciente-.
El giro un poco la cabeza para darle una sonrisa -Me conoces demasiado bien Hinata-chan-. El dejo salir un profundo suspiro -Pero incluso después de que me quiten estas cosas no seré capaz de trabajar como antes, mi mama dice que tengo que "rehabilitarme" lentamente-, su boca se torció un poco cuando pronuncio la palabra, como si esta le diera un sabor amargo en la boca. -¡Mi mama dice que no podré trabajar a mi ritmo normal, por lo menos en un mes!-, el la miro con desesperación -Y no solo he perdido tiempo sin entrenar, también, ¡No he ido a clases!-.
Los ojos de Shikamaru se cerraron un poco -Naruto, no seas tan problemático. Solo has perdido una semana de clases y estoy seguro de que no hemos visto nada importante-, el se encogió de hombros, -Bueno, no creo que lo hayamos hecho, he estado dormido la mayor parte del tiempo-.
-En realidad, yo le he prestado mis apuntes a Naruto-kun, así que en lo que se refiere a las clases no ha perdido nada- dijo Hinata.
-¿Has estado estudiando todo este tiempo en lugar de no hacer nada?- dijo Shikamaru realmente decepcionado. -Naruto creo que voy a tener que darte algunas clases sobre como disfrutar el tiempo-.
Naruto se rió ante aquel comentario -No, gracias Shika, tu haces lo suficiente-, el miro el jardín de rosas, incluso si no hacia nada le gustaba aquel lugar. Sus amigos habían llegado aquella mañana para acompañarlo un rato. Su mama les había hecho galletas y aperitivos. Shika había traído su tablero de shogi, Choji había traído algunos dulces, Kiba había traído a Akamaru y Hinata había traído la mejor de todas las cosas para ayudarle a pasar el tiempo, ella misma. Habían decidido pasar el rato en el jardín de rosas y disfrutar de la belleza y el olor. Por el momento, Kiba y Akamaru estaban jugando alrededor de la parte frontal de la mansión. Su mama se encontraba dentro de la casa para darles un poco de espacio.
-Supongo que no pierdo mucho al no ir a clases, quiero decir, prácticamente ya se todo lo que estudiaremos, estoy mas preocupado por el tiempo perdido en mi entrenamiento personal. Siento que estoy perdiendo demasiado tiempo-.
Shikamaru le miro dudoso -No estas perdiendo tiempo, te estas recuperando del ataque de dos shinobis Jonin. No confundas el no ser capaz de hacer algo por estar recuperándote con perder el tiempo-.
Hinata asintió -Estoy de acuerdo, por favor, tómalo con calma ya que tienes que recuperarte de tus lesiones Naruto-kun, se que estas ansioso por volver a tu rutina, pero hazlo lentamente y no te sobreesfuerces. Pronto regresaras a la normalidad Naruto-kun-.
-Lo se-, dijo tristemente, Shikamaru y Hinata tenían razón.
De repente Kiba vino corriendo desde una esquina de la mansión, Akamaru estaba ladrando desde su cabeza, -¡Ella viene!- grito.
-¡Oh no!- grito Choji.
Shikamaru rápidamente guardo su tablero de shogi y se levanto -¡Bueno voy a verte mañana Naruto!-.
-¡Hey!- grito Naruto a sus amigos -¿Me van a abandonar?-.
-¡SI!- dijo Kiba rápidamente.
-Si- dijo Choji después de el.
-Lo siento Naruto, pero te diré lo que mi padre dice, "un hombre inteligente sabe cuando parar y correr", nos vemos mañana- con esto dicho Shikamaru huyo.
Naruto se quedo en blanco mientras los veía escapar de la mansión, -Grandes amigos, todavía no son ninjas, y ya están abandonando a un compañero a su suerte-.
Sabiendo lo que venia, Hinata rápidamente se sentó en el banquillo junto a Naruto. El tenia una mirada de determinación -No te preocupes Naruto-kun, yo no te abandonare pase lo que pase-.
-Gracias Hinata-chan, yo sabia que podía contar contigo-.
No paso mucho tiempo hasta que ella apareció. De una de las esquinas de la casa apareció una niña de ocho años de edad, de pelo rubio, con una enorme variedad de flores en sus manos. Cuando Naruto se despertó había encontrado que su habitación estaba llena de flores y cerca de la mitad de ellas provenían de Ino, el pensó que eso era un gesto muy dulce, cuando sus compañeros de clase le dieron una visita el les agradeció su preocupación. Y eso había sido un terrible, terrible error. Cuando dejo el hospital al día siguiente por la mañana para regresar a su casa, Ino le visitaba cada tarde con un gran arreglo de flores que insistió en regalarle a el. Después de eso ella se quedaba con el, no podría decirle que el quería que le dejara solo y dejara de darle flores, pero no podría hacerlo, por lo que se quedaba con ella una o dos horas hasta que su madre corriera a su rescate.
Cuando Ino lo vio le dio una gran sonrisa -Hola Naruto-kun, ¿Cómo te sientes?-.
-Bien Ino, gracias de nuevo por las flores, pero sabes que no es necesario que me sigas dando mas-.
-¡Que bien Naruto-kun! Me encanta escuchar eso-. Ella coloco las flores en una mesa y se sentó a un lado de el, en ese lugar estaban las muletas, por lo que las puso en el piso, solo entonces ella "vio" a Hinata, -Oh hola, ¡Hinata-chan! No te había visto, sabes, creo que serás una gran kunoichi, especialmente cuando se trata de recopilar información, quiero decir, tienes un don natural para ser invisible, nadie sabe que existes, ¿Cómo se siente eso?-, mientras decía esto agarro el brazo de Naruto y lo envolvió con los suyos.
Hinata le respondió con una fingida tristeza -Oh, creo que tienes problemas de la vista Ino, Naruto-kun siempre me ha visto-.
La sonrisa de Ino se hizo mas grande -¡Oh, eso lo se, te ve como un "amigo"!-.
-Tal vez si, pero al menos no tengo que inventar excusas para venir a verlo fuera de clases, soy bienvenida aquí a cualquier hora-.
Naruto suspiro, esto siempre pasaba cuando Ino venia a su casa, Hinata-chan era normalmente la persona mas dulce de la tierra, pero por alguna razón frente a Ino parecía desarrollar garras. Le sorprendió que las primeras veces que esto sucedía era siempre alrededor de el. Era raro, porque se escuchaban como un par de chicas peleando por un chico para obtener una cita. Sabía que Ino quería esto, pero por supuesto que no sabía lo que Hinata quería.
Después de dos horas su mama misericordiosamente apareció diciéndole a Ino que el necesitaba descansar, cuando su mama regreso se enfrento a ella.
-Mama, ¿Por qué tardaste tanto para rescatarme?- se quejo Naruto.
Kushina sacudió la cabeza -Te dejo sufrir para que aprendas, pero parece que no lo haces, te dije que no le des a cualquiera de tus fans elogios o atención especial, eso solo las alienta-.
-¡Pero mama, ella no lo hizo a propósito! Yo solo le di las gracias, tratando de ser amable-.
-Si, y este es el resultado-, ella dejo salir un suspiro. -Le dije que ya no te diera flores, por lo que deberías estar seguros ahora, además he recibido buenas noticias, tu madrina debe llegar en algún momento el día de hoy-.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------
-Naruto- esa fue la única advertencia que recibió antes de que el fue arrastrado y aplastado contra los enormes pechos de Tsunade. De haber sido varios años mayor abría disfrutado de la experiencia, pero en estos momentos estaba luchando por no ser asfixiado. -¡Oh Naruto-kun! ¡Tan pronto como recibí el mensaje de tu madre regrese lo mas rápido que pude!-, ella lo alejo un poco de modo que podría darle besos.
-¡Naruto-kun, estoy tan contenta de que estés bien! Tsunade sama se vio muy afectada ante la idea de perderte- dijo Shizune mientras le daba besos por su cuenta.
-Gracias madrina, gracias Shizune-nechan, pero realmente estoy bien, bueno… a excepción de mi mano-.
Tsunade se puso seria y rápidamente desenvolvió las vendas de la mano izquierda para analizar bien la situación. Ella tenia la mirada mas seria que Naruto hubiera visto jamás, -Muy bien Naruto, voy a hacer un chequeo completo no solo de tu mano, también de todo tu cuerpo-.
Media hora mas tarde Naruto estaba en su habitación mientras Kushina, Tsunade y Shizune estaban en el estudio.
-¿tan malo eso?- pregunto Kushina con preocupación.
Tsunade frunció el ceño -Pues no es bueno, cada hueso de su mano fue fracturado y hay una gran cantidad de músculos que también están lastimados-, Tsunade continuo diciendo con furia asesina -Si el bastardo todavía estuviera vivo yo le rompería cada uno de sus huesos y disfrutaría de ello-.
-¿puedes arreglarlo?-.
Tsunade asintió lentamente -Creo que puedo, pero tendré que hacer al menos diez operaciones separadas y tendré que darle tiempo para sanar el tejido de entre cada operación-, ella suspiro -Probablemente tomara unos dos meses para completar las operaciones y restablecer el pleno funcionamiento de su mano-.
-¿pero una vez se hayan terminado tendrá el pleno uso de ella?- pregunto Kushina.
Tsunade asintió -Si, incluido el poder hacer señales con las manos-, ella parecía bastante avergonzada y con problemas -Me temo que no podré ser capaz de permanecer en Konoha durante tanto tiempo, prometo que regresare cada día que programemos las operaciones-.
Kushina vio a su vieja amiga con una dura mirada -¿Qué quieres decir con eso de no podrás quedarte? Si vas a empezar que no te gusta estar aquí o que te traer malos recuerdos no quiero escucharlo, tu ahijado te necesita ahora y no solo para las cirugías, no hay nadie más en quien yo confíe para ayudarlo en su recuperación, quiero que te quedes aquí, en Konoha todo el tiempo, puedes quedarte en la mansión-.
-No es eso, es que hay ciertas dificultades que… que dificultan mi estadía en un lugar durante un largo periodo-.
Kushina levanto una ceja y cruzo los brazos sobre su pecho -¿Qué dificultades exactamente?-.
-Es complicado- dijo Tsunade.
-Entonces explícalo despacio y con pocas palabras- dijo Kushina sin ánimos.
Shizune se adelanto -Tsunade-sama tiene una gran deuda y quiere evitar a sus acreedores-.
-¡Shizune!-.
Kushina suspiro -¿Cuanto?-.
-¡No te atrevas a responder eso Shizune!- grito Tsunade.
-Un poco más de siete millones de ryu- respondió sin problemas Shizune.
La mandíbula de Kushina se abrió -¡SIETE MILLONES!- ella miro a su amiga con incredulidad -¿Qué paso Tsunade? ¿Cómo es posible que te endeudaras tanto?-.
Tsunade parecía una niña pequeña que acababa de ser capturada con una mano en una lata de galletas -Uhmm, creo que fue mala suerte-.
Kushina la miro intrigada -Shizune, ¿tienes la lista de los acreedores y las cantidades adeudadas a cada uno de ellos?-.
-Si- asintió Shizune con impaciencia.
-¡Kushina no quiero tu ayuda! Me niego a pedirle prestado a un amigo-.
-Eso es bueno, porque no te lo estoy prestando-.
-¿Qué?- dijo Shizune, -Pero pensé que usted ayudaría a Tsunade-sama con sus problemas económicos-.
Kushina asintió -Eso es lo que haré, pero no voy a darle una pequeña fortuna para que ella escape y vuelva a hacerlo de nuevo-, le dio a Tsunade una fuerte mirada -Como yo estaba tratando de explicar hoy a Naruto que si no sufres por tus errores no aprendes nada-.
A pesar de que la poderosa Tsunade era una poderosa Sannin se sentía nerviosa -¿Qué tienes en mente?-.
-¿Has tenido suficientes problemas con tus deudas? Bueno, entonces pagare esos siete millones de ryo que debes, como parte de tu sueldo-.
-Sueldo-. Tsunade le pregunto -¿de que hablas?-.
Kushina le dio una sonrisa fría -Te estoy contratando como el medico privado del Clan Namikaze por los próximos cuatro años, hasta que Naruto se gradúe de la academia, espero que vivas aquí y atiendas cualquier emergencia medica, además de que mientras estés aquí puedes enseñarle jutsus médicos a Naruto y ser su niñera de vez en cuando-.
-¿Qué?- exigió Tsunade, -¿esperas que viva aquí y cuide de tu bebe por ti?-.
-Por la cantidad de dinero que te estoy dando, deberías estar feliz. No espero realmente que te sientes a cocinar y limpiar la casa. Siete millones de ryu que no tienes te meterán en serios problemas, ¿hay alguien mas a quien le puedas pedir prestado dinero?-, un pensamiento cruzo la mente de Kushina -O, ¿es que venderás el collar de Shodaime?-.
Tsunade inmediatamente agarro el collar con fuerza -¡Nunca!-.
Kushina cruzo de nuevo los brazos sobre su pecho -Entonces, ¿Cómo vas a pagar tu deuda?-.
Tsunade iba a responder, pero no pudo hacerlo.
Shizune dio un paso al frente -¿Tsunade-sama, la oferta de Kushina es realmente tan mala? Finalmente podríamos establecernos en un lugar durante mucho tiempo y yo estoy de acuerdo con eso. También viviremos en la mansión mientras trabajamos para uno de los mas poderosos clanes de Konoha, además de que podrá pasar mas tiempo con Naruto-kun, ¿no se queja siempre de que no convive con el lo suficiente? ¡Si piensas bien, la oferta de Kushina es una maravillosa oportunidad!-.
Tsunade miro agriamente a su joven protegida -Tu sabes lo que pienso de este maldito pueblo-.
Kushina suspiro -Se que perdiste a seres queridos y el pueblo te lo recuerda, pero para mi, esta casa y el jardín de rosas están llenos de recuerdos de Minato. Pero también es la casa que comparto con mi hijo, verle cada día significa mas para mi que cualquier recuerdo amargo, se que el te agrada, entonces, ¿no es suficiente para ti eso?-.
Tsunade vio a su amiga solemnemente. Normalmente, ella contestaría que no entendían. Pero Kushina perdió no solo al hombre que amaba, también perdió a toda su familia a excepción de Naruto. "-Perdió mas de lo que gano y aun así nunca escapo, quizás ha llegado la hora de enfrentar a mi pasado-" pensó. Tsunade dejo salir un suspiro lento -Muy bien, creo que tu oferta vale la pena, además de que me gustaría pasar mas tiempo contigo y con Naruto-, ella asintió, -Creo que seré la medico de tu familia por un tiempo-.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------
-Trata de hacer un puño- dijo Tsunade.
Naruto hizo una mueca al intentarlo, pero solo el dedo pulgar y el meñique reaccionaron, los otros tres dedos siguen estando rígidos y sin movimiento, -Esto es todo lo que puedo hacer-.
Tsunade asintió -Esta bien Naruto, es solo la primera cirugía, te prometo que cuando acabemos tu mano estará como nueva-, ella rió -Definitivamente podrás hacer señales con la mano-.
Naruto asintió -Lo se madrina, pero aunque no pueda, no importa-.
Ella levanto una ceja -¿Por?-.
-Si yo no pudiera usar mi mano izquierda de nuevo para hacer señales de manos, inventaría una forma de hacerlos sin las manos, o me convertiría en un shinobi que no use jutsus-.
Ella se burlo de el -Nunca he escuchado de un shinobi que no pueda usar jutsus-.
El le miro seriamente -Entonces yo seré el primero, mi sueño es convertirme en Hokage y no voy a dejar que NADA me impida alcanzar mi sueño-.
Ella miro con tristeza a su ahijado, ella le había conocido desde el momento en que el nació en este mundo y, por supuesto, sabia lo que era tener un sueño. Pero cuando el dijo esas palabras no pudo evitar sentir dolor en su corazón, -Naruto, ¿alguna vez has pensado que ser Hokage no es solo diversión o juegos?-.
Naruto le miro con sorpresa -Nunca he pensado que ser Hokage iba a ser fácil o divertido, mi mama me ha contado como era la vida de papa y he hablado con Sandaime-ojisan muchas veces, ser que es difícil y exige grandes sacrificios, a veces incluso la vida-.
-Entonces, ¿Por qué?-, dijo con algo parecido a dolor en su voz -¿Por qué quieres algo que no te traerá alegría y puede costarte la vida?-.
-Porque me encanta este pueblo y la gente que habita en el-, la forma en que lo dijo parecía ser lo mas evidente del mundo -Quiero protegerlos y hacer todo lo que este a mi alcance para mantenerlo a salvo-.
-¿incluso a los que te odian?- dijo.
El asintió -Incluso ellos, pero también espero ganarme la confianza de ellos y que algún día definitivamente me verán por lo que soy. Pero incluso si no puedo, aun cuando algunas personas siempre me odien todavía los protegeré, porque son parte de este pueblo y es la obligación del Hokage proteger a todas las personas de la aldea-.
"-¡El es como su padre!-" pensó, ya que era muy obvio. Ella había conocido a Minato, desde que se había convertido en el estudiante de Jiraiya, el había tenido la misma seriedad y pasión como la de Naruto.
Hubo un golpe en la puerta, -Tsunade-sama, Hokage-sama esta aquí para verla- dijo Shizune con emoción. Ella, junto con el Hokage y Kushina entraron en la habitación.
-¿Cómo fue?- pregunto Kushina.
-Bien, como yo esperaba- respondió Tsunade.
-¿Puedo usar mi mano en los entrenamientos?- pregunto Naruto.
-¡NO!- dijeron en coro Kushina y Tsunade. Esta ultima dio las razones -No puedes entrenar con esa mano durante los próximos dos meses, no debes usar esa mano para nada, no debes hacer nada que haga que tus huesos y tendones se sobreesfuercen, ¿entiendes?-.
-Pero no puedo por lo menos…-.
-¡NO!- volvieron a responder las mujeres al unísono. Naruto suspiro y admitió la derrota.
-Es bueno verte de nuevo Tsunade- dijo Sarutobi. -Me complace saber que te quedaras en el pueblo un tiempo-.
Tsunade frunció el ceño. Conocía a su sensei lo suficiente como para adivinar que iba a decir -No es permanente, y no me importa lo que le pase a Konoha, pero me quedare aquí hasta que Naruto se gradúe de la academia, tengo que saldar una deuda-.
-Bien, ¿hay alguna posibilidad de que enseñes a algunos de nuestros shinobis jutsus médicos? Ellos sin duda se beneficiarían de tu enseñanza-.
Eso fue un golpe bajo, ella ciertamente no podía negar que quería crear un cuerpo de shinobis médicos. Ayudar a la próxima generación de médicos a salvar vidas de shinobis era sin duda algo interesante. Por lo que contesto -Bueno, viejo no lo se, en primer lugar ya tengo un trabajo de forma que tendrías que preguntarle a mi empleador si eso esta bien-.
Kushina sonrío -No tengo ninguna objeción si deseas enseñar fuera de horario de trabajo, mientras que puedas cuidar a Naruto todo esta bien-.
-Si estuviera de acuerdo en enseñar a algunas personas yo decidiré el plan de estudios, así como el método de enseñanza. Y tendré toda la autoridad y la última palabra en todas las cuestiones respectivas a esto-.
Sarutobi asintió -Por supuesto, ¿entonces aceptas?-.
Ella frunció el ceño, ya que esperaba algunas condiciones de parte de su exsensei, aparte de que ella quería decir que no, pero luego pensó en todos los shinobis jóvenes que podrían sobrevivir si ella aceptaba, por lo que llego a una conclusión -Acepto-.
-Excelente- le sonrío, -Voy a hacer algunos arreglos con el personal del hospital e informarles que tienen que darle todo lo que pidas. Tengo trabajo que hacer, pero me siento muy feliz de saber que te quedaras con nosotros por un tiempo-, dicho esto salio de la habitación.
Shizune noto la mirada en el rostro de su sensei -¿Tsunade-sama, no esta complacida con la posibilidad de enseñarle a otros lo que sabe?-.
-Por supuesto Shizune, es otra cosa-.
-¿Qué le moleste Tsunade-sama?- pregunto Shizune.
Ella suspiro -Porque se que el viejo esconde algo-.
NOTAS DEL TRADUCTOR
Esta historia no es mia, el autor es LORD OF THE LAND OF FIRE, el link a su pagina esta en mi perfil y en mis autores favoritos.
FELIZ AÑO NUEVO...
