Capítulo 11 pataditas parte 3

Pasaba delicadamente sus dedos sobre su piel. La acariciaba como si se tratara de un objeto sumamente delicado. Repetía el mismo patrón una y otra vez asegurándose que no quedara ninguna área con la cual no haya tenido contacto. La chica soltó un leve gemido llamando su atención. Al ver su cara la vio teñida de rojo y ella cubría su boca con sus dedos como si le produjera una gran vergüenza.

-se siente…bien…-susurró para luego soltar otro leve gemido.

El chico cerró sus ojos y dejó salir un suspiro de fastidiado.

-¿te importaría dejar de hacer esos sonidos?-preguntó raku molesto retirando la mano del abdomen de la chica.

-no puedo evitarlo-respondió tachibana- cuando raku-sama me toca siento que todo mi cuerpo se estremece.

-en ese caso dejaré de aplicarte la crema para la piel.

-eehh? No sea así de malo raku-sama.

Tachibana se acomodó, levantándose un poco para quedar sentada con la espalda recostada sobre las almohadas en la cabecera de su cama.

-está bien-dijo la chica- prometo ya no hacerle bromas, así que por favor mantengamos esta rutina.

Lo miró con ojos de cachorrito mostrando su genuino arrepentimiento. "¿en verdad significa tanto para ella que le aplique la crema diariamente?" pensó él. Miró de reojo a la puerta entre abierta notando la presencia de ciertos personajes.

-muy bien ustedes tres, ya sé que están ahí- se escucharon unos chillidos y a continuación la puerta terminó de abrirse.

Chitoge, kosaki y tsugumi entraron en el cuarto, tenían puestas sus típicos pijamas de una pieza. Los rostros de ellas estaban teñidos en rojo, chitoge se veía iracunda, kosaki avergonzada y tsugumi fastidiada.

-¿Qué les pasa?-preguntó él.

-solo están celosas por nuestra cercanía raku-sama-respondió marika haciendo que ellas pegaran un respingo.

-celosas?-raku analizó un momento la expresión de todas y ahora lucían bastante incomodas-bueno…si quieren…puedo untarles la crema a ustedes también.

Las tres se ruborizaron a más no poder.

"creo que fue mucho pedir"

-por favor se gentil- habló kosaki haciendo que chitoge y tsugumi desencajaran sus mandíbulas de la incredulidad.

La chica se recostó en su cama y se subió el pijama mostrando su vientre, los siguientes en desencajar sus mandíbulas por la incredulidad fueron raku y marika, puesto que kosaki, a diferencia de ella, no tuvo la decencia de cubrirse con la sabana. Lo único que cubría su parte inferior eran sus pantis blancas.

Raku sintió el corazón a punto de salirse por su boca al ver a kosaki arrugar la boca de la vergüenza y apretar la tela de su prenda contra su pecho. Era una pose bastante sugestiva. Raku tragó grueso y se untó un poco de crema en la mano. Repitió el mismo proceso con marika, trataba de no hacer contacto visual para no perder la compostura. De vez en cuando escuchaba un chillido ahogado que le ponía la carne de gallina.

"ella nunca lo haría a propósito, o si?" pensaba el chico.

Dentro de poco terminó y kosaki le dio las gracias jadeando como si hubiera hecho un gran esfuerzo físico. Esa expresión era…excitante.

"no es apropósito verdad? ¡¿Verdad?!" pensaba de manera frenética y usando toda su fuerza de voluntad para no sangrar por la nariz.

-quien…sigue?-preguntó lleno de nerviosismo y remordimiento por no haber tomado en cuenta las consecuencias de su sugerencia, sin embargo él no era del tipo de persona que se echaban para atrás.

Chitoge resopló fastidiada y se recostó sobre su cama. Se levantó el pijama como si no le importara, dejando ver su vientre hinchado y sus piernas engordadas. Raku procedió a untarle la crema a ella también, cuando hiso contacto con su piel ella soltó un chillido agudo haciendo que retirara la mano.

-perdón- la chica se apresuró a responder- solo me tomaste desprevenida…puedes seguir si quieres.

"en el pasado de seguro me habría ganado un golpe"

Al igual que kosaki, chitoge también terminó sin aire, solo que tenía una expresión que sugería cosas indecentes.

"Esto es demasiado…me volveré loco eventualmente" raku miró de reojo a tsugumi.

-no te hagas ilusiones, yo puedo untarme sola la crema-respondió ella con tono serio- que tú me toques es vergonzoso.

"¡serias más convincente si tampoco me dejaras verte así! (O.o')" pensaba raku agachando la cabeza evitando mirar a tsugumi recostada en su cama sin su pijama puesto y cubriéndose los pechos con el antebrazo izquierdo mientras se frotaba la crema con la mano derecha "algo definitivamente está muy mal en sus mentes, en los libros que he leído la perdida (parcial) de la vergüenza no era un síntoma del embarazo… ¡¿Estoy acaso viviendo cuatro casos únicos al mismo tiempo?!"

Raku abandonó la habitación dejando a las chicas cambiarse para su rutina de ejercicios diaria. Como siempre se puso a leer un libro, ya estaba en el tema de crianza de los niños. Lastimosamente ninguno hablaba de una crianza de varios hijos con diferentes mujeres.

"hmm debería enfocarme en los temas sobre padres divorciados?... es lo que más se ajusta a este caso"

Raku terminó sus estudios personales por el día y fue a la cocina para tomarse un refresco. Fue entonces cuando vio a tsugumi cambiada a sus ropas habituales dirigirse hacia la puerta.

-vas a algún lado tsugumi?-preguntó raku.

-ah? No, solo a caminar-respondió ella.

-acaban de hacer ejercicio.

-no te preocupes, estaré bien.

- y las demás?-raku giró su cabeza y vio a las otras tres chicas viendo un programa de televisión.

-están viendo un drama de esos, yo en lo personal no deseo verlo.

-entonces déjame y te acompaño- ella pegó un respingo casi imperceptible.

-n…no es necesario.

-claro que sí, insisto.

Sin aceptar un "no" por respuesta raku acompañó a tsugumi en una caminata en un parque en las cercanías. Había áreas extensas de pasto verde, árboles que daban sombra, y senderos culebreros de piedra con múltiples bancas en su largo. No estaban conversando, raku seguía preocupado por los cambios tan abruptos en las personalidades de ellas cuatro. Miró a tsugumi y notó que tenía la vista clavada en un punto fijo, siguió la trayectoria y vio un carro de helados estacionado en una calle cercana al parque.

-¿quieres helado?- ella hiso un esfuerzo visible para apartar su vista y negó con la cabeza- no seas así, eres la que más cuida su dieta. Satisfacer un antojo de vez en cuando no está mal.

El chico la sujetó de la mano y la llevó hacia el carro. Los ojos de tsugumi se iluminaron y sus mejillas se tiñeron de un leve rosa al ver las imágenes de los manjares en un poster al lado del vehículo.

-yo quiero uno de vainilla por favor-dijo raku- ¿tú que quieres?

-hmm menta con chispas de chocolate-murmuró ella, a duras penas el vendedor la alcanzó a escuchar.

Inmediatamente les dio su orden con una sonrisa cómplice.

"de seguro piensa que somos una pareja joven de recién casados" pensó raku avergonzado.

Tsugumi comía su helado de la misma forma voraz que un roedor comía semillas de girasol. Eso le causó mucha gracia.

-te ensuciaste de helado aquí-raku acercó su mano al rostro de ella y limpió con su servilleta la comisura de sus labios. Pudo percibir que ella quedó petrificada al sentir ese contacto.

-solo era necesario que me lo dijeras y yo me lo limpiaba- respondió ella.

-ah…lo siento.

Tsugumi se dio la vuelta y siguió su recorrido por el parque. Raku estaba detrás de ella pensando si la había tratado mal en algún momento. Sin previo aviso la chica se detuvo en seco, giró sobre sus talones y encaró al joven con una cara seria pero roja como tomate.

-si te estas preguntando si hiciste algo malo, la respuesta es no- si esfuerzo para evitar que se le enredara la lengua era notorio- últimamente yo y las demás hemos experimentado ciertos cambios emocionales. Hacemos cosas ridículas antes de darnos cuentas que las hacemos, como…-se encogió en su lugar- como lo que sucedió en el cuarto antes…

"ah entonces si son conscientes de eso" pensó raku no muy seguro de lo que sentía en ese momento.

-perdón por mi actitud en el apartamento y lo de ahora. No es que quiero que no me toques, es solo que…

"perdería la cabeza" pensó ella. Recordó que justo antes que raku terminara de untarle la crema a chitoge se imaginó a él diciéndole con voz seductora: oh tsugumi tu piel es tan suave, podría estar todo el día tocándola…y no solo la de tu hermoso vientre.

-tsu… ¡tsugumi!-el grito de raku sacó a la chica de su trance.

-eh? Por qué gritas?

-te está sangrando la nariz.

La chica se llevó la mano a la cara. Al hacerlo pudo sentir pudo sentir una sensación de humedad, cuando la retiró vio en sus dedos el líquido rojo. Soltó un chillido del susto y se cubrió el rostro con ambas manos.

-toma- raku le ofreció su pañuelo, ella lo recibió y se alejó un poco de él.

Estaba tan nerviosa que no vio por donde iba y se tropezó con una raíz de un árbol que sobresalía. Raku reaccionó a tiempo y logró sujetarla, por poco perdió el equilibrio y tuvo que recostarse en el tronco para no caerse. Tsugumi se aterró al ver que ahora ella estaba entre las piernas de raku con su espalda apoyada en el pecho de él.

-estas bien tsugumi?- preguntó alarmado.

-s…sí, estoy bien- respondió ella con nerviosismo- pero déjame y me muevo.

-no debes moverte con una hemorragia nasal. Debes esperar a que pase.

Raku puso su mano sobre la frente de ella y la jaló hacia atrás, apegándola más a él. Causando que su corazón diera un vuelco.

-debes tener tu cabeza hacia atrás y presionar bien tu nariz con el pañuelo para detener la hemorragia- el tono serio de él la hizo obedecer las instrucciones, superando su vergüenza extrema- debería parar en unos diez minutos.

-ugh esto nunca me había pasado.

-esas hemorragias no son raras en los embarazos.

"es por el embarazo y no por mis fantasías? bien" pensó tsugumi aliviada que no fuera una pervertida.

Duraron así unos minutos, en los que tsugumi, inconscientemente, se acomodó en esa posición. Los que pasaban les dirigían miradas cargadas de picardía lo cual incomodaba mucho a ambos.

-raku ichijo- le dijo tsugumi.

-si?

- no te…no te asusta los que nos depara el futuro?

-te refieres a cuando nazcan los bebés?

-eso mismo- respondió ella.

- hmmm para ser honesto, me aterra- tsugumi se sorprendió por esa respuesta, trató de mirar su expresión por el rabillo del ojo pero su proximidad no le permitía contemplarlo- he leído muchos libros y recibido mucho apoyo de los adultos, pero al final de cuentas la crianza de los niños depende de mí y las chicas. No estoy muy seguro si seré buen papá…sobre todo me asusta que nuestra relación pueda tornarse dificultosa.

-de que hablas?

-yo dije que no deseaba ser un padre ausente y eso significaría que todos debemos mantenernos cerca para que los niños tengan la sensación que ambos padres están presentes en sus vidas…pero quizá algún día alguna o todas ustedes tengan un sueño en algún lugar lejano y… bueno, yo no quiero ser un obstáculo tampoco. Tú y chitoge son muy inteligentes y de seguro pueden ir a cualquier universidad prestigiosa del mundo. Yo no podría separarlas de sus hijos y no deseo retenerlas…

Tsugumi notó la preocupación en sus palabras.

"así es él" pensó ella "solo piensa en el bien de los demás y no en el suyo" no pudo resistir la tentación acarició suavemente su mejilla provocando que se estremeciera levemente.

-descuida-le habló ella - ten por seguro que mi lady y yo no planeamos separarte de los bebés. También son tuyos.

-eso…eso me alegraría.

-kosaki es alguien muy gentil y no te haría algo así, además no creo que marika tachibana quiera separarse de ti sean cuales sean las condiciones.

-eso ultimo si es fácil de imaginar- ambos rieron divertidos.

Tsugumi pegó un respingo cuando sintió una extraña sensación, parecida a burbujas en el estómago. Puso la mano sobre su vientre y notó un movimiento debajo de la piel.

-ra…ra…raku..ichi…ichi…-balbuceaba.

-¿ahora qué?

-el bebé está pateando.

-de verdad? pue…puedo…

-date prisa-tsugumi le indicó donde colocar las manos, al hacerlo notó los leves movimientos del bebé. Una sensación fascinante a pesar de que ya la había experimentado con los bebés de marika y kosaki (después del incidente en centro comercial).

-realmente pega fuerte-dijo raku con tono divertido- eso lo sacó de la mamá.

-una cosa menos de que preocuparme-dijo tsugumi con el mismo tono- no deseaba que mi hijo fuera un debilucho como su padre.

-oye hieres mis sentimientos.

-jejeje- los dos volvieron a reír juntándose cada vez más.

-por cierto cómo va la hemorragia nasal?

-hmm creo que ya se detuvo.

Tsugumi cayó en cuenta que estaba acurrucada sobre raku, este tenía ambas manos sobre su vientre sobándolo con ternura. Sintió una sensación cálida y reconfortante.

-ra..raku ichijo…

-si?

-si aún lo deseas…también podrías untarme la crema para la piel.

-ah? Lo dices en serio? No tienes que hacerlo si no quieres.

-puede que si sea algo beneficioso para el bebé… de alguna forma

-oh bien- accedió sin entender las bases de esa asunción.

-solo no me gusta que mis ropas tengan contacto con otros productos que no sean de lavado.

"oh así que fue por eso que se quitó la pijama para echársela… ¡esperen! ¿Acaso me está pidiendo que se la aplique medio desnuda?"

Raku se imaginó por un momento a tsugumi sentada frente a él usando solo sus pantis, cubriéndose los pechos con las manos y diciéndole: se gentil.

Eso le provocó una leve hemorragia nasal.

-¿y a ti porque te sangra la nariz?...-tsugumi también juntó las piezas en su cabeza llegando a la misma conclusión que raku- ¡¿estabas pensando en algo pervertido?! Ya… ya te dije que hacemos esas cosas sin pensar ¡no creas que puedes aprovecharte!

-¡nunca haría eso!

Notas del autor:

Y así los dos se juntaron por la sangre XD. Espero les haya gustado el capítulo y esperen que el siguiente lo estoy planeando para que sea bastante serio y delicado. Ya verán. No olviden dejar review con sus opiniones, criticas, sugerencias, etc. Me despido y nos leemos luego.