Borrasca y pasión.
Llegó a su departamento cuando el sol estaba por ocultarse. El trabajo en la universidad era aburrido a veces, arduo siempre y muchas de las ocasiones, desesperante. Pero le gustaba y lo hacía sentir realmente bien poder gritarle a un montón de chicos muggles y hacerlos temblar con una mirada cuando su análisis literario era poco menos que basura.
Dejó su chaqueta colgada en el perchero de la puerta y se dispuso a preparar su té. Había llegado con los muggles antes de que si quiera la guerra terminara. Se había dejado morder por la serpiente y luego simplemente se había alejado dejando su pasado atrás o mejor dicho, en un vial. Desde el 98 se había mezclado con los muggles, usando su magia mucho al principio y después casi nada. Era un hombre autosuficiente con un pasado que quería olvidar y la magia era parte de ese pasado (aunque el control remoto siempre levitaba hacia él). Veintidós años más tarde se encontraba tranquilo y hasta cierto punto feliz… bueno, todo lo feliz que una persona como él podía serlo.
Empezó a mezclar los ingredientes para su té recordando otros tiempos y otros ingredientes muy alejados del té negro, la leche de soya, la canela o el cardamomo. Fue un poco más generoso con el jengibre que con el azúcar. Cuando todo estuvo listo sirvió su té y caminó hacia el ordenador. Los muggles podían carecer de magia pero lo compensaban enormemente con el internet. Le dio un trago a su té mientras pasaba página tras página, aunque ya sabía a donde quería llegar, sólo estaba haciendo tiempo.
Era un foro literario como tantos que había visitado durante esos años donde hablaba de libros clásicos y donde podía descuartizar a esas malditas novelas para adolescentes que tanto odiaba. Sin embargo, ese foro era especial, había hecho un amigo y un amigo de verdad dentro de todo lo ficticio que podía ser sólo hablarse por internet.
Inició sesión como Heathcliff60. Una mezcla de su personaje literario favorito y el año en el que había nacido, sencillo y sin tanto que quebrarse la cabeza. Espero paciente bebiendo su té, leyendo una que otra cosa sobre los nuevos libros y algunos chismes de llevar al cine de nuevo una tonta saga de libros para niños, cuando regresó con su segunda taza vio en línea a CBrandon49 y sonrió son satisfacción. Le envió un mensaje privado y en cuestión de segundos estaban en su sesión de chat privado.
Tenían un año hablándose así. Empezaron con algo inocente. En el foro habían abierto una discusión sobre grandes villanos de la literatura y alguien había mencionado a Heathcliff, al leerlo, Severus había empezado a escribir su respuesta debatiendo y echando abajo lo que se había escrito, sin embargo, CBrandon49 se le había adelantado. El hombre había escrito sobre pasiones, sombre decisiones y momentos. Amores y olvidos. Sombre fantasmas, terrores, pesadillas y la mezquindad convertida en una forma de vida. Severus sólo había tenido la oportunidad de apoyar cada palabra de CBrandon49
A partir de entonces empezaron a hablar, era interesante como CBrandon49 parecía coincidir con Severus en algunas cosas y como en otras discrepaban completamente. Una de sus grandes peleas por teclado había sido sobre llevar los libros al cine. Severus lo odiaba pero a CBrandon49 se le hacía una forma de acercar la literatura a los chicos. Y también estaba aquello en lo que Severus podía instruir CBrandon49, lo cual le dejaba una satisfacción de compartir algo que estaba más allá de la propia literatura.
Severus no podía recordar exactamente como comenzar a hablar de otras cosas lejos de los libros pero pasó y pronto migraron esas conversaciones a su sala privada. En un año no habían intercambiado números telefónicos, ni nombres, ni nada realmente revelador. Sabía que los ojos de CBrandon49 eran verdes y sólo porque un día había mencionado que las personas con ojos de color eran más sensibles a la luz.
Y pesé a no conocerse en casi ningún detalle, su intimidad era mucha. Una intimidad de otro tipo que tenía que ver con su forma de pensar y como se sentían el uno con el otro. CBrandon49 no se preocupaba por preguntarle cómo era o qué hacía, él preguntaba sobre aromas, sabores y momentos. Dentro de la paranoia de Severus de no revelar nada de él, CBrandon49 era perfecto y a la vez tan insidioso… ¿por qué quería saber tanto de él y la vez no saber nada?
¿Quién era CBrandon49? Severus se preguntaba en algunos momentos de sus conversaciones, sobre todo cuando aquello se empezaba desviar hacia el franco coqueteo que siempre era educado, discreto pero fascinantemente perturbador porque siempre le dejaba con ganas de más. Con ganas de que su intangible amigo saltará la barrera impuesta para entregarse a otros dulces menesteres.
Esa noche, después de tantos coqueteos velados y otros no tanto, Severus estaba decidido a dar el salto que su amigo no estaba dando.
CBrandon49: ¿El té sabe mejor cuando le pones más jengibre?
Severus sonrió ante la pregunta. 49 sabía que Severus era un fanático de un buen té mientras estaba el frente de su ordenador.
Heathcliff60: Para mí, sí. Claro, eso es gusto de mi paladar y tú sabes que es un paladar bastante…
CBrandon49:… ecléctico
Heathcliff60: Especial…
CBrandon49: Puede ser. Aunque sabes que yo prefiero un buen postre. Esta noche es un mousse delicioso. Chocolate blanco con frambuesas, muy…
Heathcliff60: ¿Pasional?
CBrandon49: Sí. Tal vez. La pasión en mi vida ha sido terrible. Encantadora a momentos y en otras etapas… despiadada y cruel. Casi mortal…
Heathcliff60: ¿Tantas han sido tus pasiones querido amigo?
CBrandon49: Hace algunos años, tal vez tuve algunas pasiones mortales. Después las pasiones fueron un gozo tan placentero como el aprendizaje mismo de vivir y ahora… tengo una nueva pasión. Conmovedora, abrasadora. Que florece y que se siente tan bien a pesar de ser tan etérea.
Heathcliff60: No puede ser invisible algo que se siente tan real. Todos tus sentidos te dicen que existe y que se palpa a través de la excitación misma que va más allá del momento en el que estamos.
CBrandon49: Entonces es correcto y real pensar que el sabor de tu piel al besarla es lo que percibo ahora. Porque he estado pensando constantemente en ello… en tu sabor, en la forma en la que tu cuerpo respondería al mío, en la pasión que me despierta frotarme lentamente sobre ti…
Severus cerró los ojos alejándose un poco del ordenador. Estaba excitado… estaba duro… su polla estaba vergonzosamente lubricada y lista para algo que no era precisamente su mano pero estaba seguro que 49 no iba a aparecerse así como así. Suspiró intentando calmarse, lentamente descomprimió sus pantalones y liberó su adolorida polla para pajearse muy lentamente hasta que recordó que tenía al objeto de su afecto colgado en línea.
CBrandon49:… lo siento. Creo que fui demasiado lejos…
Heathcliff60: De hecho… estoy un poco lejos de llegar pero tal vez si sigues así… pueda…
Hubo un momento de duda, Severus lo imagino leyendo aquello, haciendo lo propio para empezar y luego 49 apareció escribiendo de nuevo llenando a Severus de ansiedad y de ganas. Siguió tocándose anticipadamente.
CBrandon49: No sabes lo que haces conmigo. Lo que hago justamente por ti y por lo que me despiertas. Pienso en lo que sería besarte y saborearte. Estoy seguro que no hay nada más apetecible que tu esencia. Quiero tomarte en mi boca mientras acarició tu piel reconociendo cada rincón como mío. Beberte poco a poco para sentirte lentamente… tomarte firme y profundo… que ese momento sea esta pasión que me despiertas la que envuelva todo…. Llegar contigo, para ti, por ti… porque te quiero a ti perdido de deseo… de ese deseo porque sea yo quien te llene…
Severus se corrió gritando, apoyó su frente sobre la mesa donde descansaba su portátil. En su cabeza había mil imágenes de cuerpo sin definir y un rostro borroso que lo había llevado hasta el éxtasis. Soltó lento todo el aire de sus pulmones y luego inspiró fuertemente.
Heathcliff60: Eso ha sido…
CBrandon49: Tú has sido espectacular. Me están temblando las manos.
Severus sonrió satisfecho
Heathcliff60: ¿Qué sigue ahora?
CBrandon49: ¿Te apetece conocerme?
Severus parpadeó. 49 era perfecto dentro de toda aquella distorsión y conocerlo… bueno, eso le aterraba. Aunque de cierta forma era su mayor anhelo.
CBrandon49: Puedes decir que no. Te juro que no me ofenderé.
Heathcliff60: Todos los días, a las dos en punto, estoy en el café Plaza. ¿Le conoces?
CBrandon49: Sí…
Heathcliff60: Siempre llevó un libro. Estoy empezando de nuevo con Cumbres borrascosas. Soy el único en ese café que lee ese libro.
CBrandon49: Bien… creo que es hora de que vayas a hacer tus deberes. Descansa. Te veré mañana.
CBrandon49 se había despedido con un beso. Severus cerró el ordenador de golpe, estaba hecho y esperaba no arrepentirse.
Severus intentaba seguir el hilo de la historia pero le era imposible a pesar de que disimulaba muy bien estar todo lo tranquilo que no se encontraba. Parecía un adolescente, peor que eso, lo sabía y estaba algo decepcionado. Luego recordó que no se había sentido así de vivo en mucho tiempo y entonces todo se justificaba. Discretamente miró su reloj, quince minutos de retraso era demasiado. Estaba a punto de bajar su libro cuando escuchó una voz.
—Lo siento. Hubo un accidente en plena avenida —lentamente bajó el libro y vio el hombre que estaba sentado frente a él. Estaba preparado para todo menos para eso. Sus ojos efectivamente eran verdes, con otro matiz tal vez. El cabello castaño, robusto… joven.
—¿Qué edad tienes? —Rio. Con una sonrisa franca. Con ese tipo de sonrisa que era tan maldita porque era el tipo de sonrisa que veías y que te hacia tener ganas de sonreír también.
—Veinticinco —Severus le vio de arriba abajo. Pulcro, perfectamente bien vestido y educado.
—Eres… —hizo una mueca que Severus debía considerar agradable pero que francamente le era caliente sólo porque era él. Pero Severus no se podía quedar —. Me tengo que ir… —lo detuvo. Su amplia mano se cerró en la muñeca de Severus.
—No te puedes ir así. No sé qué esperabas pero yo vine aquí con la idea de que lo encontrara sería perfecto para mí —Severus negó.
—Tengo sesenta años. No puedo ser tu tipo y tampoco lo sería si pesará 290 kilos o fuese horrible —él sonrió de nuevo provocando que Severus quisiera golpearlo.
—Así tuvieras noventa años eso no hubiera cambiado el hecho de todo lo que despertaste en mí —Severus quiso levantarse de nuevo pero el agarre era firme y decidido —.Tuve uno de los mejores orgasmos de mi vida y no te conocía. ¿Crees que no pensé en cómo eras físicamente? Lo pensé, lo soñé… tuve pesadillas con ello. Aunque hubieses pesado 300 kilos, hay dietas —rió al notar la expresión de Severus —. Y aunque hubieses sido horripilante… hay cirugías.
—Esto no es lo que esperaba… —Severus iba a seguir hablando cuando su mesera apareció.
—¿Desean ordenar algo? —Severus iba a pedir la cuenta y a marcharse cuando él habló.
—Un té de frutos rojos —Severus clavó su mira en él —. Con la taza entera de arándanos y dos cucharadas de jengibre por favor —Severus contrajo su rostro. CBrandon49 era el hombre que estaba frente a él. Había compartido con él todo y al mismo tiempo, nada. CBrandon49 existía y era un hombre joven, atractivo y bastante determinado. ¿Podría funcionar? Si Severus no se quedaba, jamás lo iba a saber…
—¿Y para usted?
—Un tiramisú y café americano… —hubo una chispa de emoción en los ojos verdes que le recordó a Severus toda la pasión de la noche anterior. La mesera se fue y ellos se observaron por un momento, como si estuvieran reconociéndose.
—Dave —Severus negó sin entender —. Mi verdadero nombre es Dave Karofsky…
Severus enarcó su ceja derecha. Su Coronel Brandon tenía, rostro, cuerpo, nombre y estaba dispuesto a seguir con él hasta donde su historia les llevara.
Felices Reyes
