El día de la fiesta llego y Albert se encontraba nervioso no había tenido noticias de las rubias en los pasados 3 días y si Kay había convencido a Candy de no asistir, donde se habían metido, y si no consiguieron un vestido para la ocasión, y si realmente estaban ofendidas… el rubio se pasaba la mano por la cabeza en reiteradas ocasión demostrando la ansiedad que sentía, si Candy no asistía lo más seguro es que la tía le impondría a Eliza como acompañante asegurándose a comprometerlo para que no pudiera negarse…

Eliza: hola tío parece que las gatas no pudieron venir

Albert: Eliza…

Eliza: te gusta mi vestido lo compramos en la mejor tienda de New York (era un vestido elegante color champan, largo con encajes que entallaba a la cintura y se dejaba caer en falda)

Albert ni cuidado le prestó, en eso George se le acerco para informarle que uno de los socios mayorista había aceptado la invitación y del cual dependían gran cantidad de negocios e inversiones ya que el hombre era tan o quizás más rico que los mismos Andry y provenía de una de las familias más importantes de Europa.

Albert: Eliza si me permites debo atender a este invitado personalmente,

Eliza: pero permíteme acompañarte (y sin dar tiempo a que el rubio le respondiera se le guindo del brazo y lo acompaño).

Al llegar donde el hombre que tendía unos 70 años este se encontraba en una amena platica con la tía abuela y los señores Legan.

George: disculpen señor Lancaster, déjeme presentarle a William Albert Andry...

Albert: un placer (extendiendo la mano para saludarlo)

Lancaster: el placer es mío, gracias por la invitación…

En eso se escucharos unos cuchicheos y algunos ohhhhhhhhh de otros invitados provocando que la orquesta detuviera la música y obligando a los anfitriones y familia Legan a mirar la causa de tal suceso. Albert abrió los ojos como platos, Eliza se puso roja como un tomate, la Tía blanca como el papel y la Señora Legan no tenía expresión alguna en el rostro. Caminando hacia ellos de manera angelical venian Tom vestido exquisitamente con un traje muy elegante estilo cowboy y de cada lado dos rubias despampanantes mostrando una gracia nata y sencillamente elegante, Candy traía un vestido corte princesa color verde olivo, que se entallaba perfectamente a su cuerpo sin caer en lo vulgar, el cabello recogido en un moño delicadamente elaborado de donde caían algunos risos además de un collar de esmeraldas muy sencillo pero costoso y Kay venia vestida de color azul rey con un corsé en la parte de arriba y enagua con caída campana y cabello recogido en una cola a medio lado que lo hacía caer sobre hombro que estaban descubiertos, se veía mucho más hermosa ya que acentuaba sus curvas de mujer, traía un exclusivo collar de zafiros con incrustaciones de diamantes, definitivamente mejor vestidas que Eliza… se acercaron con tal encanto hacia los anfitriones pero en el rostro de la rubia mayor se podía identificar un mueca de triunfo inexplicable… Albert salió de su mutisismo y al querer acercarse hacia las damas fue interrumpido por el señor Lancaster quien extendió la mano para tomar la de Kay

Lancaster: señores Andry, Señores Legan permítanme presentarles a mi hija Kayrel Lancaster y sus amigos Candy White y Tom Stevens…

La expresión en los rostros de los presentes fue indescriptible la tía abuela casi se desmaya pero lo soporto para evitar dar de que hablar, los Legan tenían rostro de miedo y Albert no salía aun de su asombro…

Eliza: suuu... hi..ja… (con voz temblorosa)

Lancaster: si mi pequeño monstruillo… verdad (mirándola con devoción) debo decirles que me es imposible negarle algo… (Las Legan y la tía tragaron grueso) motivo por el cual es toda una rebelde (ríe suavemente) es toda una doctora de animales y le encanta trabajar en ello…

Kay: papi… (Con voz melosa que sorprendió a Albert) ya les dijiste la noticia…

Albert: que noticia.

Lancaster: verán aparte de su preparación medica mi monstruito es una gran empresaria, negociante y administradora, no se le escapa negocio y hace dos días me pidió le dejara encargarse de los negocios que tengo con su familia y la de los Legan y se lo concedí de ahora en adelante ella está autorizada para todo lo relacionado con nuestros negocios…

QUEEEEEEEEEEEE… se dejaron decir las damas Legan y los Andry sintieron que les movieron el piso…

Kay: papi… mira el señor Wilson (señalando a un hombre mayor)… recuerda que debes acordar la fecha de la entrega del oficio para el traslado de la mercancía… ve aprovecha…

Lancaster: cierto... ven lo que les dije… discúlpenme

Kay le sonreía dulcemente a su padre mientras lo veía alejarse para que luego su rostro cambiara por uno duro y de expresión fría, viendo fijamente a los que días atrás la humillaron por su apariencia humilde

Kay: Vaya señorita Legan un lindo vestido pero demasiado sencillo para una gala de esta altura donde lo compro en New York… muy corriente no cree… parece que estas gatas se visten mejor que usted ya que son importados de Europa… ahhhhhhh (interrumpiéndola) quiero dejar muy en claro que ustedes tienen razón no soy una dama de sociedad… soy una mujer de negocios por lo que en mis manos está la estabilidad económica de los Andry y… (Mirando de arriba abajo a Eliza) de los paracitos de familia que tienen a su alrededor… por lo cual le sugiero que midan sus palabras al expresar cualquier comentario hacia la clase humilde o específicamente hacia Candy que de ahora en adelante esta bajo mi protección y si ella es insultada, maltratada o le hacen lo mínimo… miro fijamente a los ojos a Eliza… terminare todo negocio… entendido.

Los presentes no tenían palabras… Albert se sentía petrificado y a la tía abuela le comenzó a doler la cabeza…

Kay: disculpe señor William… (Albert la miro a los ojos, realmente era una mujer hermosa, ahora entendía su actitud y temperamento típico de un empresario) acaso no solicito usted a Candy que fuera su acompañante (mirando como Eliza lo tomaba aun del brazo) en Europa consideramos un descortesía faltar a la palabra… no opina lo mismo señora Andry (viendo a la tía que la miraba con ojos de escepticismo)

Tía: William lleva a Candy a la pista y abran el baile…

Albert: eeee… si… ofreciendo la mano a la pecosa pero sin poder quitar la mirada de los ojos de su nueva socia…

Kay: señor William

Albert: (deteniéndose pues ya se dirigía a la pista de baile) si

Kay: deseo ver el documento sobre la excavación de las minas, pasado mañana antes del medio día en la colina de Pony… lo espero y sea puntual no me gusta que me hagan perder el tiempo… claro

Albert miro a George que también estaba asombrado pero este le hizo una seña con la cabeza por lo que el rubio contesto –ahí los tendrá

Kay: señor Legan, para mañana a las 3 de la tarde quiero un balance general de los ingresos que han dejado los 3 negocios que lleva con mi padre, si me permiten (dio media vuelta le sonrió a Tom que le ofreció el brazo para ir a la pista de baile pero enseguida se detuvo y giro para ver a Eliza) querida creo que quedo comprobado que esta gata es toda una pantera a diferencia de otras que no pasan de ser…. (Levanto los hombros giro y se marcho con Tom para disfrutar de la fiesta, cosa que no pudo hacer los Legan ya que el pobre hombre pagando por las imprudencias de su esposa e hija tuvieron que marchar se para que a él le diera tiempo de tener la documentación solicitada para el día siguiente).

La noche fue una velada majestuoso, la tía Elroy tuvo que excusarse y retirarse agradeciendo que no le diera un ataque por todo lo sucedido, Candy dejo en alto a Albert ante sus otro socios, pero el rubio no podía dejar de pensar en lo que le repararían los tratos con la rubia Lancaster…

Al día siguiente el señor Legan presento el papeleo a la hora indicada, pero la rubia encontró un sinfín de errores dejando claro que manejaba perfectamente los negocios por lo que el hombre tuvo una semana para pulirse y trabajar.

En la colina de Pony el día fechado y antes del medio día George y Albert hacían arribo para negociar con la joven rubia que se encontraba tendida en el suelo descansando junto con la pecosa, al llegar los hombres extendió la mano para recibir los documentos y dar lectura a los mismos….

Kay: acaso considera que soy estúpida… (Mostrando gran seriedad)

Albert: a que se refiere

Kay: el inciso A, del párrafo 7, no coincide con la clausura 45, del insumo en cuestión, además de que los balances no concuerdan con el resultado del inventario de los último meses y existe una gran diferencia entre el porcentaje de ingresos y el de salidas…

Albert: Queeeeeeeeee… no puede ser arrebatándole el papel y leyéndolo pero (mostrándoselo a un desconcertado George) los hemos revisado antes de venir…

Kay: aja… vuélvalos a traen en tres días, esta vez nos veremos en el rancho de los Steven…

Y ahí inicio el calvario para ambos, George y Albert realizaban los documentos a conciencia y revisaban constantemente pero estos al llegar a manos de la empresaria siempre reflejaban errores, o simples o complejos favoreciendo a los Andry o desfavoreciéndolos, en fin como ella decía errores de principiantes, los días pasaron en ese vaivén de papeles y errores hasta que ambos jóvenes se vieron en la necesidad de viajar a New York por la muerte de uno de los socios, el señor Wilson. El rubio porque el consorcio llevaba documentos importantes y la rubia porque era gran amiga de la nieta del hombre. Ahí seguirían los negocios.

Después de un acuerdo común y un tiempo de tregua los rubios convinieron llevar a la pecosa que debía enfrentarse a su pasado y resolver un asunto pendiente con cierto actor, Candy no tuvo escapatoria y termino en New York con su dos amigos, sin entender claramente los motivos que los impulsaban a meterse en su vida, la rubia empresaria, porque sabía que solo si lo enfrentaba, el corazón de su amiga sanaría y él rubio porque aun guardaba la esperanza de ocupar un lugar más privilegiado en el corazón de su pecosa.

El tiempo transcurrió y no se encontraba a la nieta del señor Wilson tras averiguaciones realizadas en Florida se descubrió el maltrato físico y verbal que recibió la joven de su supuesto "Padre" el señor Aarón Peterson, pero a unas semanas de darse por vencidos la aludida llego sola a uno de los Bancos del consorcio Andry, entrevistándose con Albert y citándose un día después para la lectura del testamento del buen Wilson el cual fue un día de muchas sorpresas.

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Gracias a las que leen la historia...