Las historias de mis padres
Hola, esta será la ultima historia que les contare, y será corta, pero es porque no tengo mucho tiempo y solo espero que la disfruten
POV Ray
Morirme, eso era lo que quería hacer en esos momentos, estábamos en plena hora pico y yo había ido a buscar a los gemelos de la escuela, pero no sabia que Mei se había metido en la parte trasera de la camioneta y que se fue conmigo sin que yo me enterara.
Todos los niños estaban en la camioneta, menos ella, Gou junto con Ling y Xiao con Blair, estaban en la primea línea de asientos, en la de atrás estaban Lía, Juliette y Makoto, pero no estaba Mei, no había rastros de ella.
Mariah me había avisado mediante teléfono que mi hija se había subido a la camioneta, por lo cual era imposible que estuviera en casa.
Nuevamente marque el número de Mariah en el celular, busque por los alrededores de el lugar donde ella pudo haber ido dejando a los pequeños en el auto y comunicándoles a sus padres el motivo de la tardanza, en menos de quince minutos todos sus padres estaban allí, no para llevarlos a ellos solamente, sino para buscar a mi niña, la mas pequeña, de tan solo tres años.
Nos dividimos en equipos de búsqueda, Mariah se había quedado cuidando a los niños, ella casi se desmaya cuando le dijimos que no podíamos encontrar a nuestra pequeña.
Recorrimos calles tras calle, yo estaba al borde del colapso, ni en todos los entrenamientos de mi vida, había corrido tanto como ese día, recorrí casi toda la ciudad de Tokio cuando Mariah estallo en el llanto, que mas podía esperar, Mariah adoraba a nuestros hijos, y desde que los gemelos ingresaron a la primaria, la mas pequeña era su compañía cuando yo trabajaba.
Estábamos por perder las esperanzas, pero aun así, todos seguimos buscando a mi pequeña de pelo negro intenso, recorrí nuevamente la calle donde había dejado la camioneta, me puse a pensar en cuan asustada debía estar Mei, ella nunca había salido sola a ningún lado exceptuando el patio de la casa, pero siempre con alguno de sus hermanos mayores.
Mei era muy bonita, tenia ojos dorados, piel apenas tostada pelo negro oscuro y era alta para su corta edad, era muy linda, había escuchado en el noticiero de la tarde hace unos días, que en Tokio estaban robando niñas pequeñas engañándolas con dulces u otros métodos, de niñas las hacían trabajar de sirvientas, y de jovencitas, las prostituyen.
Me invadió el pánico, si ese fuese el caso de Mei… no quería ni pensarlo, solo quería pensar en que esta noche mi pequeña estaría haciendo un berrinche por que no la dejamos repetir el postre mas de una vez.
Una y otra vez recorrí las mismas calles, ya había anochecido lo mejor seria ir de una vez con la policía y dala por extraviada, pues no puedo usar el termino desaparecido.
Estaba por subirme al auto bajo las miradas vacías de todos, cuando sentí una pequeña vocecita.
-¿ya termino el juego papi?- reconocí la voz de Mei.
-¡Mei!- grite estrechándola entre mis brazos para que luego los de Mariah se encargaran de abrazarla.
La pequeña se había escondido en el baúl y se había terminado por dormir mientras esperaba que volviera para saltar y asustarme.
Los niños la abrazaron y mimaron, mientras Mariah trataba de contener las lágrimas que se le escapaban y recorrían su ya empapado rostro.
Ni siquiera le reprochamos algo, ni el porque se escondió, ni como se iba a dormir en el baúl, ni porque se subió al auto sin decir nada, solo podíamos abrazarla y mimarla, parece que ella no entendía que pasaba, pero estaba feliz, felicidad, ese es el sentimiento que ahora me invade.
Fin del fanfiction
Bueno, aquí termina, lamento la tardanza, tuve varios inconvenientes, pero espero que les haya gustado la historia.
