Les dejo este capítulo esperando que no me odien, todo tiene un por qué y más adelante lo verán, lo juro ;)
Capítulo 10 El Regreso
Hermione llego a la mansión un poco más tarde de lo normal, la reunión se había prolongado más de lo que se había estimado pero gracias a Merlín todo estaba saliendo bien y próximamente se podría celebrar un nuevo logro para el Consorcio por lo que todo el equipo había ido a cenar.
Subió la gran escalinata con rumbo a la habitación de su suegra para avisarle de su llegada. Grata fue su sorpresa cuando al abrir la puerta un sonriente rubio platicaba animado con Narcissa
-¿Draco? – Dijo sin caber en su sorpresa lanzándose a los brazos de su esposo- ¿pero qué estás haciendo aquí? Te esperaba hasta el fin de semana
- Las cosas salieron a la perfección y un poco antes de lo previsto así que adelantamos el viaje y heme aquí para que dejes de extrañarme – dijo con su acostumbra sonrisa de lado mientras besaba tras su oreja como a ella le gustaba
- ¿A qué horas llegaste? ¿Comiste algo? –dijo un poco ruborizada
- Acabo de llegar y si, comimos algo antes de salir amor
- Seguramente tu padre se alegrara de que estés devuelta hijo – dijo la rubia acomodándose en el sillón – ha estado un poco estresado desde que te fuiste por la carga de trabajo
- No exageres mujer, no es algo que no haya manejado siempre – dijo Lucius en la entrada del cuarto de Narcissa. Le había sorprendido mucho el ver a su hijo en casa pero de su sorpresa paso a los celos al ver como este abrazaba posesivamente a la castaña del talle, tuvo muy poco tiempo para recomponer su expresión antes de que su familia lo notara- Hola hijo ¿Qué tal todo? – dijo el rubio ofreciéndole le mano a Draco
- Muy bien padre, todo salió como se esperaba
- Me alegro, bueno los dejo un momento tengo unos documentos que revisar antes de la cena – se dirigió a Narcissa dándole un beso en su rubia cabellera y salió de la habitación totalmente frustrado y molesto por tener a su hijo de vuelta rumbo a su despacho; tenía que ordenarle al elfo que le suspendiera la poción a su nuera o se vería en graves problemas.
Esa noche cenaron en familia ya que Draco se encargó de bajar a Narcissa; Lucius se encontraba callado, taciturno y podría decirse que algo incómodo, sobre todo cuando Draco tomaba de la mano a su castaña. Disculpándose se retiró a su estudio donde bebió muchos vasos de whisky durante varias horas. Quería embrutecerse para no pensar pero ni aun así podía sacarse de la cabeza la imagen de Hermione desnuda y de solo imaginar que seguramente en estos momento se encontraría follando con Draco se llenaba de furia y celos. Tuvo que hacer acopio de toda su fuerza para no ir a arrancarla de los brazos de su hijo y reclamarla como suya, porque eso era, Hermione era suya.
Se sorprendió al notar que lloraba ¡El, Lucius Malfoy llorando! que estúpido y patético debía de verse, pero por más que trataba de reprimirlo le era imposible que el cumulo de sentimientos se desbordara llevándoselo consigo como una avalancha, así que sabiéndose solo se dejó ir golpeando la pared hasta sangrarse los nudillos, igual que en los tiempos que el Señor Oscuro habitaba su morada, como cuando el miedo a perder a su familia y no ser lo suficientemente fuerte para protegerlo lo envolvía. Solo que en esta ocasión su llanto era muy diferente porque esta vez su miedo surgió con más ímpetu al darse cuenta que por primera vez en su patética vida se había enamorado…..se había en de la esposa de su hijo.
Sin poder soportarlo un minuto más con su mano ensangrentada tomo su bastón saliendo rumbo al único lugar que le podía dar seguridad en este momento porque, estaba seguro que de seguir ahí no podría detenerse más y subiría por ella.
OoOooOoOoOooO
Después de charlar un poco más con Narcissa y asegurarse de que tomara las pociones recomendadas el matrimonio se dirigió a su habitación. No bien habían cerrado la puerta cuando Hermione se lanzó a los brazos de su marido reclamando sus labios. Lo besaba con una desesperación y lujuria recorriendo cada parte de esa boca y despeinando su platinada cabellera desconcertando al rubio.
Tiro de la fina camisa rasgándola saliendo los botones en todas direcciones sin que eso le importara para después tumbar a su marido sobre la mullida cama subiendo sobre el besándolo nuevamente mientras sus manos no dejaban de acariciar los perfectos pectorales de Draco
- Cielos linda ¿Qué te ocurre? Jamás te había visto así – le dijo el rubio entre jadeos cuando su esposa se encontraba chupando y mordiendo su cuello – la chica no contesto siguió besando y chupando el pecho y abdomen de su esposo mientras sus manos traviesas abrían su pantalón liberando su miembro. Hermione lo acaricio de arriba abajo muy suavemente pasándolo por su cara y cuello. Se despojó el estorboso top y el sujetador siguiendo con su tarea de acariciarse con el miembro del rubio provocándole a este pequeños gemidos, sobre todo cuando lo paso entre sus tetas envolviéndolo con ellas comenzando un pausado sube y baja – ¿Ahh linda donde aprendiste a hacer eso?- gimió
- ¿Qué? ¿No te gusta? ¿Quieres que pare? – le dijo mientras le sonreía de una manera sensual
- Me encanta y no te atrevas a parar mmmh! - La chica seguía con la torturante caricia en el miembro de su esposo pasando su lengua por el glande cada que este salía de sus tetas
- ¡Por Merlinnn! – grito el rubio cuando su esposa abrió la boca como una boa engulléndolo por completo hasta su base haciendo que su cuerpo se arqueara de placer al sentir las contracciones de la garganta queriéndolo echar fuera. Hermione repitió el mismo trato un par de veces más combinándolas con fuertes succiones, chupadas y lamidas al miembro de su esposo - ¡Para linda o harás que me corra! – dijo el rubio tratando de detenerla, solo hasta que la castaña sintió que las venas se hinchaban un poco, signo inminente de que su marido estaba a punto de correrse paro dándole una ligera mordida en el glande para evitar la eyaculación - ¡¿Por Merlín Hermione que me haces?!
- Nada – dijo la chica poniendo cara de inocencia – solo aplico lo que leí hace poco en un libro- La realidad es que Hermione misma se encontraba sorprendida de la sagacidad con que estaba actuando pero no podía decirle a su esposo que todo eso que ahora estaba disfrutando lo había aprendido en los sueños recurrentes que tuvo durante su ausencia.
La chica se despojó del resto de su ropa quedando desnuda ante su esposo, puso sus manos en su cuello acariciándose lentamente sin dejar de verlo hasta llegar a sus senos los cuales apretó y acaricio para luego bajar por su vientre hasta su vagina dándole un par de caricias se dirigió a gatas hasta llegar a su marido sonriéndole de aquella forma tan peculiar.
Draco la veía anonadado con la boca abierta casi babeante ¿Cómo era posible que en tan solo un mes su conservadora esposa se hubiera convertido en toda una seductora Mata Hari? Pero su cerebro no tuvo tiempo de procesar nada porque en ese momento su cónyuge adentraba su miembro en su interior.
-Aaah! Estas muy caliente y súper mojada amor- fue lo único que atino a decir antes de que la castaña empezara con su cabalgata. Primero lo hizo lentamente arriba y abajo, detrás hacia delante mientras acariciaba el pecho de su esposo pellizcando delicadamente sus tetillas pero poco a poco el ritmo se fue incrementando. Sus caderas una vez más cobraron vida propia moviéndose frenéticamente en su bien conocida danza tahitiana sobre el rubio que solo gemía preso de ese delirante placer que le estaba dando su esposa, entre ese movimiento y sus contracciones pélvicas literalmente le estaba exprimiendo la polla - ¡PARA LINDA! ¡PARA QUE NO AGUANTO MAAASSS!
-¡NO DRACO! ¡NO TE CORRAS QUE ME FALTA POCO!- Un rugido sordo salió de los labios del rubio antes de vaciarse por completo en el interior de su esposa sin que esta hubiera conseguido el tan ansiado orgasmo. La chica sintió como los potentes chorros de esperma se estampaban contra su útero llenándola por completo. La castaña lo cabalgo unos minutos más tratando de conseguir lo que buscaba hasta que el miembro del rubio perdió la erección saliéndose de su interior y dejándola completamente frustrada. Molesta bajo de su esposo en dirección al baño para hacerse
- Lo lamento amor, pero es que entiende que tenía casi un mes sin follar y luego vienes tú con toda esta novedad. Uno no de hielo gatita – le dijo tratando de disculparse
- No te preocupes, supongo que tienes razón – bufo desde el baño. Ella conocía muy bien a su marido y sabía que una que era de los que podían estarla follando por horas sin correrse, pero una vez que lo hacía le costaba un poco volver a tener otra erección.
- Dame unos momentos para reponerme ¿sí? Y ya veras
- Claro, tomate todos lo que quieras - dijo la chica entrando nuevamente a la alcoba vestida con la más espantosa pijama que Draco le hubiera visto en su vida acostándose junto a su esposo
- Estas bromeando ¿verdad?
- ¿Por qué debería hacerlo? Digo, el que uno se encuentre completamente frustrada sexualmente no es algo que de risa ¿o sí?
- Linda entiende, fue un accidente
- ¿Sabes que Draco? Duérmete ya mañana vemos que podemos hacer. Buenas noches – dijo la castaña dándole la espalda acomodándose para dormir.
