Capítulo 11
Notas de Lunita: Por primera vez en mi vida... ¡voy a actualizar dos días seguidos! Estoy que no me lo creo, pero al final sí, pude acabar un par de asuntos que tenía pendientes y me puse a escribir tooooda la tarde. A propósito, he de agradecerle y dedicarle esto a mi amiga Metafora89 por ayudarme con las correciones, ¡muchas gracias, de verdad te lo mereces! Sin más dilación, os dejo con el capítulo; espero que os guste.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
Miles de imágenes pasaron frente a mis ojos en un segundo. Parecía como si todo el saber del mundo estuviese luchando por penetrar en mi mente, que era incapaz de asimilar tanta información en tan poco tiempo.
Aparecí en un lugar que no supe reconocer. Todo estaba a oscuras, pero aún así, no estaba totalmente envuelto por la oscuridad como otras veces. Podía distinguir paredes y algunos muebles, pero no podía verlos con nitidez.
-¿Qué harás... si tienes que elegir? -esas palabras retumbaron por toda la amplitud.
-Encontraré el modo de salvarlos a todos -respondí con seriedad.
-Pero ¿Qué harás si no es posible?
-Si no es posible... ¿eh?
-¿Acaso dudas?
-Si no es posible, entonces moriré para salvarles.
-Hablar es fácil... pero el mundo es cruel... pronto entenderás lo que digo...
-xXx-
Abrí los de golpe. Miré a ambos lados. Itachi y Sasuke peleaban sin prestarme atención. No lo entiendo ¿No habíamos conectado nuestras mentes? No... no es posible. Itachi dijo que si lo hacíamos ocurriría algo horrible. Seguramente ni me han visto. Lo mejor sería que me fuese de nuevo a Konoha tal y como han dicho. Tienen razón. Yo... no he podido hacer nada. En este viaje no he sido más que una carga. Me han salvado muchas veces y yo no he sido capaz ni si quiera de servirles de apoyo. Lamentable. Patético.
Pero, si lo pienso bien... hay algo que no encaja. Sasuke estaba siendo entrenado por Orochimaru, por lo menos sería entrenado hasta que llegase el momento de poseer su cuerpo. Orochimaru siempre le ha vigilado mucho; casi siempre estaba con él y además esas otras personas que vi en las visiones... ¿no es extraño que de golpe y porrazo aparezca Sasuke, completamente sólo y que se centre únicamente en Itachi? Ya sé que busca venganza, pero el tenerme delante es una molestia, ¿por qué no intenta liquidarme? Hay muchísima gente rodeando el edificio, por lo que es prácticamente imposible que Itachi se escape ¿Entonces por qué...? Espera un segundo... ¡¡¿No será que...?!!
Me di la vuelta justo a tiempo para parar un golpe de Katana que venía directa hacia mí. Logré bloquearla, pero con bastante brusquedad, para separarme a un medio metro de mi agresor. El dueño de la katana era alto y moreno, con la piel totalmente blanca, hasta el punto punto de llegar a ser enfermiza. También tenía unos ojos viperinos al igual que la larga lengua con la que se relamía los labios.
Estaba más que claro. No sé cómo no me había dado cuenta hasta ahora. Orochimaru me ha dejado ver a través de la conexión de mentes lo que le interesaba para acabar tendiéndome una emboscada.
Formé unos sellos y creé barios bunshins, que fueron corriendo hacia él con la intención de derribarlo. Pero con hábiles y gráciles movimientos los destruyó.
Kabuto, el ayudante de Orochimaru (con el pelo gris, bastante alto y los ojos negros) apareció e intentó golpearme con sus técnicas médicas, capaces de paralizar el sistema nervioso, pero una vez más, logré esquivarlo.
-Ha pasado mucho tiempo... Naruko-kun... -dijo Orochimaru con una voz siniestra- Tengo mucha curiosidad en ver cuánto has mejorado. Aunque seguro que aún no estás al nivel de Sasuke.
Le miré con odio. La rabia comenzaba a apoderarse de mí. Lo notaba. No iba a aguantar mucho si iba a más.
-Ya han pasado dos años y falta poco para que Sasuke sea completamente mío.
Notaba como cada vez estaba más y más furioso. Empecé a notar cómo fluía la ira dentro de mí y comenzaba a apoderarse de mi mente.
-Escúchame bien, Orochimaru. Sasuke...¡¡NO TE PERTENECE!! -la ira me acabó invadiendo por completo y noté cómo el chakra del zorro de las nueve colas comenzaba a rodearme.
Tengo que acabar con él ahora que puedo. He de derrotarle. Jamás consentiré que se quede con el cuerpo de Sasuke ¡¡NUNCA!!
Acababan de salir dos colas.
-Sasuke, encárgate de él -dijo Orochimaru.
El Uchiha apareció de pronto y desenvainando su katana, se colocó en posición de ataque y empezamos a luchar. Lograba contrarestar todos sus movimientos utilizando sólo el chakra anaranjado del zorro. Miré de reojo a Itachi. No estaba. Ya me lo temía. Sólo fue una ilusión para acorralarme. Trataba razonar lo que estaba ocurriendo, pero la ira me bloquea mucho esa función. Seguramente me atraparon en la ilusión cuando entré en el edificio. Reconozco que utilizar el humo para camuflar los elementos que te inducen a ella es muy ingenioso.
Kabuto empezó a pelear contra mí también. Utilizando el chakra del zorro, rojo como la sangre, creé una mano que de un manotazo derribó a ambos, haciendo que se golpeasen contra una de las paredes de un edificio.
Orochimaru nos observaba con entretenimiento. Para él sólo debíamos ser una especie de espectáculo. Mostraba una sonrisa prepotente y me miraba con sorna.
Sin poder contenerme aullé con fuerza. Era muy difícil controlarme. Noté como la ira se seguía extendiendo a través de mí.
Kabuto volvió a la carga, y pillándome desprevenido, me golpeó en una pierna haciendo que se paralizase. Sasuke aprovechó la ocasión para hacerme un corte en el hombro con su kataka. Afortunadamente no le di tiempo a que acabase de cortarme el brazo y le empujé, haciendo que retrocediese un par de metros hacia atrás.
Empecé a moverme y a correr, pero Kabuto logró atestarme otro golpe, haciendo que esta vez se me paralizase el brazo izquierdo. Con el chakra del zorro le di otro golpe, pero lo que no había visto era que Sasuke estaba formando unos sellos.
-¡Katon: gokakyu no jutsu! -exclamó el moreno, y todavía formando hinchó su pecho y liberó unas potentes llamas que se dirigían directamente hacia mí.
En la posición en la que estaba no podía esquivarlo, era imposible. Formé unos sellos desesperadamente tratando de hacer algo que pudiese ayudarme, pero en aquella situación no podía pensar, no tendría tiempo ni de realizar los sellos...
-¡Saiko Zettai Bogyo: Shukaku no Tate! (Nota: Saiko Zettai Bogyo: Shukaku no Tate significa Defensa de Máxima Dureza: Escudo de Shukaku) -gritó una voz a mis espaldas.
Surgida de la nada, una inmensa pared de arena se alzó ante mis ojos y bloqueó las llamas justo antes de que impactasen sobre mí. Segundos después empezó a deshacerse. La sonrisa que mostraba Orochimaru se esfumó al ver que había salido ileso.
-Hace mucho tiempo que no nos veíamos, Naruto -dijo una voz mientras se aproximaba a nosotros.
Sabaku no Gaara se acercó a los presentes, vestido con su túnica de Kazekage y mostrando un templante serio.
-Gaara...
-Naruto, debes calmarte. Si no mantienes la cabeza fría tendremos problemas. No necesitas el biju para luchar. Yo te serviré de apoyo -dijo, de modo que sólo él y yo pudiésemos escucharlo.
-De acuerdo- le contesté.
-Un dos contra uno no es justo. Ahora que la cosa se ha equilibrado, ya podemos luchar -anunció en voz alta a los presentes.
Noté como mi ira iba descendiendo lentamente, muy despacio, al igual que la presencia del chakra de Kyubi. Estaba volviendo a la normalidad.
Con el apoyo de Gaara, me sentía más confiado que nunca. Sé que no hay nadie que pueda con él en cuanto a defensa, y también su ofensiva es muy buena. No por nada se llega a ser Kazekage.
Creé un par de bunshins y la verdadera batalla comenzó. Todos mis clones cargaron contra nuestros enemigos, y pese a destruirlos con facilidad, era obvio que les estaba exhautos física y mentalmente. Una vez que ya estaban cansados, Gaara les rodeó con la arena y agarrándole por una pierna, logró derribar a Kabuto. Éste se quedó incosciente al golpearse con un árbol. Sin embargo, Sasuke consiguió zafarse del agarre y contraatacar.
Intenté atestarle un puñetazo, pero fue un gran error. Me agarró el puño antes de que impactase en su cara y creó un Chidori, pero esta vez, no brotó en la palma de su mano, si no que como un hilo conductor, atravesó todo su cuerpo llegando hasta a mí.
Pero aunque el impacto fue directo no me afectó tanto como podría haberlo hecho, ya que Gaara actuó deprisa e hizo que la arena me tocase un tobillo, de modo que la descarga eléctrica fue a parar en gran medida al suelo.
Retrocedí un par de pasos. Sasuke se acercó un poco más al Sannin de aspecto viperino.. Era imposible acertar con un golpe directo a Sasuke y del mismo modo, era imposible llegar hasta Orochimaru sin derrotarle.
Intenté una cosa algo desesperada, pero tenía que intentarlo. Esa jugada ya la había hecho antes, pero no me quedaba otra opción.
Volví a crear bunshins, esta vez cuatro. Saqué de mi bolsa mi shuriken gigante.
-¿Piensas usar ese truco tan viejo, Naruto? Pensé que habrías aprendido algo en todo este tiempo -gritó Sasuke mientras corría hacia nosotros.
Uno de los bushins lanzó el shuriken. Pero Sasuke dio un enorme salto para atraparlo. Lo agarró con su mano derecha, pero nada más cogerlo, comenzó a deshacerse.
-¿¡Nani!? -exclamó.
El verdadero shuriken apareció y se dirigió directamente a Orochimaru. Uno de los bunshins se había escondido para lanzarlo después del señuelo para asegurar el objetivo.
-¿Crees que caeré en una treta tan simple? ¡No me subestimes! -el Sannin dio un salto en el aire y lo esquivó.
De la sombra de aquel shuriken, salió otro clon, que lanzó un kunai hacia él. El Sannin serpiente no tuvo problema en esquivarlo, echándose hacia un lado.
Sin embargo, se había olvidado de un detalle muy importante...
-¡¡RASENGAN!!
...de mí.
Formando una enorme espiral de chakra en la palma de mi mano golpeé de lleno a Orochimaru en el torso, haciendo que saliese despedido hacia atrás. Todos los presentes nos quedamos observando el cuerpo del Sannin, que yacía sobre el suelo ya inerte.
Al verlo Sasuke comenzó a correr.
-¡¡SASUKE!! -corrí tras él, pero Gaara me detuvo- ¿¡Qué haces!? -le grité muy enfadado.
-Acaba de ocurrir un atentado contra la villa del Rayo; si le atrapas ahora le acusarán de alta traición y ya sabes la pena que tiene.
Le miré algo decepcionado, pero tenía razón.
-Siendo sólo un renegado, no intentarán matarle. Pero si le cogen aquí, renegado será lo más pequeño de su expediente. Además, podría ser una trampa. Mira -señaló al cuerpo de Orochimaru, que estaba empezando a volverse de arena y dejaba ver entre ella otro cuerpo que no conocía.
Apreté puños y dientes con todas mis fueras. Estaba indignado.
-Sólo ha sido un señuelo. A lo mejor ni si quiera era el Sasuke real -hizo una pausa que me indicó que la conversación cambiaba de rumbo- Naruto, no sé qué hacías aquí y tampoco voy a preguntártelo. Sólo te diré dos cosas: primero, si sigues buscando a Sasuke, acabarás muriendo en vano. No deberías malgastar tu vida.
-¡Pero yo...!
-Y segundo -añadió mostrando una pequeña sonrisa, casi imperceptible- ten cuidado y no dejes que te maten.
-¿Qué? ¿Por qué dices...?
-Porque sé que no cambiarás de opinión -dijo cortándome- simplemente, ten cuidado.
-¡Por supuesto! -alcé el puño con el pulgar extendido hacia arriba para agradecerle aquellas palabras -Gracias por ayudarme, Gaara.
-Te debía una, Uzumaki Naruto -contestó- tú me salvaste; me cambiaste. Es lo mínimo que podía hacer. Los ANBUs deben estar a punto de llegar; será mejor que no te vean aquí.
-Gracias de nuevo.
-Por cierto ¿Qué piensas hacer ahora?
-No estoy muy seguro. Por ahora, creo que me quedaré en esta villa un tiempo.
-De acuerdo. Yo volveré con los otros Kages. Tsunade y yo estamos intentando convencer a los otros de que no fue ninguna emboscada lo del Raikage, pero es probable que tengamos muchos conflictos -dijo, para dar a entender que no debería intentar hacer nada que pudiese hacer el problema mucho más grande.
Gaara y yo nos separamos en aquel momento. Comencé a caminar por las calles de la ciudad sin saber muy bien qué podía hacer. No tengo dinero, así que o bien encuentro a alguien que conozca o puede que acabe muriendo de hambre.
Mientras caminaba por la calle, alguien me posó una mano sobre el hombro. Cuando me giré para verle, el individuo estaba cubierto por una capa blanca.
-Reúnete con nosotros en mi casa. Asegúrate de que nadie te sigue -murmuró la voz de Deidara y el hombre se fue.
-xXx-
Al llegar a casa de Deidara me sorprendió ver a los tres allí.
-¡Estáis todos bien! -exclamé de alegría.
-Sí, pero de puro milagro. Logramos escapar de entre la multitud -dijo Kakashi.
-¡¡MIERDA!! -Deidara dió un puñetazo contra la pared enfadado.
-Cálmate Deidara. No es momento para perder los nervios -volvió a hablar el peliplateado.
-Lo sé lo sé -respondió y tras respirar hondo, se acercó a nosotros- Naruto, ¿Qué ocurrió dentro del edificio?
-¿Vosotros no estabais dentro? -pregunté algo confundido.
-¿Qué dices? Justo después de fallar la misión salimos corriendo, aunque nos costó un poco esquivar a los ANBUs.
-La respuesta es obvia, Naruto ha caído en una ilusión sin darse cuenta.
-Eso ahora no importa ¿Qué has visto? -volvió a preguntarme Itachi.
Se lo conté todo. Desde que vi el humo hasta la pelea con Kabuto, Sasuke y Orochimaru.
-Eso refuerza nuestra teoría -comentó Kakashi.
-Atended -Itachi se hizo escuchar- acabar con Madara era prioritario hasta ahora, pero vista la situación, tendremos que cambiar de objetivo. Ya han pasado casi los tres años desde que Orochimaru cambió de cuerpo, por lo que esa será nuestra prioridad. Kakashi, por favor.
-De acuerdo -el peliplateado se aclaró la garganta y comenzó- según lo que he podido averiguar, Orochimaru cuenta con varias bases secretas, por lo que va cambiando de posición. Sin embargo, para realizar el cambio de cuerpo, se necesitan muchos componentes y elementos, por lo que descartaría lugares como Suna o el país de agua, ya que la variedad de especies naturales que tienen son muy pocas.
-¿Entonces?
-El lugar que tiene más posibilidades es éste... -desenvolvió un pergamino y señaló un lugar en el mapa.
-Eso es... ¿Konoha?
-Exacto. Konoha tiene muchísimas especies vegetales que son necesarias para el cambio de cuerpo, por lo que, esta base -señala a un lugar cercano- es el lugar más idóneo.
-Bien. Queda muy poco tiempo, por lo que haremos lo siguiente. Deidara se adelantará e irá a examinar el terreno, comprobando que la guarida está donde dice Kakashi. Si la respuesta es afirmativa, contactará con nosotros y empezará a preparar un mapa del recinto, ya que ese es su punto fuerte. Kakashi, tú volverás a Konoha cuando Deidara lo confirme y te asegurarás de que nadie se entrometa. Si algún ANBU intenta infiltrarse, podría ponernos a todos en peligro.
-¿Y yo? -pregunté al ver que no me nombraba.
-Tú y yo entrenaremos juntos hasta que llegue el día.
Continuará...
