"Eres muy hermosa"
Ella se estremeció cuando el calor de su mano rozó su piel, apenas registró sus palabras cuando sus ojos volvieron a la deriva. La vista de su torso desnudo le daba escalofríos a lo largo de su cuerpo y ella tenia que pelear con sus deseos mientras lo admiraba con fascinación.
Había un gran contraste entre sus cuerpos, las formas, las texturas, el era rudo mientras ella era tan suave, ella tenia curvas donde el era plano, su piel era bronceada comparándola con la de ella, tan distintos y sin embargo encajaban en una perfecta armonía.
Deslizó sus manos sobre sus hombros, sentía crecer su excitación junto con el calor que emanaba de su piel a través de la fina tela de su bata. Masajeo suavemente los músculos tensos de sus hombros y su espalda, subiendo y bajando hasta llegar al extremo de la cinta de satín que utilizaba para cerrar su bata. El deseo volvía torpes sus dedos y el nudo no cedía. Gimió su frustración contra su mejilla quería ver que lo que había paralizado su intento de quitarle la bata.
"Tiene doble nudo Tsubasa, solo lo estas haciendo peor" dijo Sanae, tratando de evitar transmitir los temblores de su cuerpo a su voz.
"¿Doble nudo?" preguntó incrédulo, sus ojos barrían su cuerpo de pies a cabeza, notaba como el calor viajaba a su rostro y con una sonrisa en su rostro comentó "Cariño si es tu intención mantenerme alejado hubieras considerado ponerle doble nudo a tu ropa interior"
Su guiño la hizo ganar confianza para confesar su verdad "no estoy usando ropa interior"
"Con cuidado Tsubasa, o lo puedes romper" advirtió Sanae
"Esa es la idea"
No supo de donde sacó la calma para ponerse a deshacer el nudo que Tsubasa había apretado más en sus vanos intentos por deshacerlo. Al fin cedió el segundo nudo, dejando la túnica abierta, deslizándola por los hombros mientras daba fervientes besos a lo largo de su cuello desnudo, bajando lentamente hacia sus pechos. Con un gruñido de frustración emprendió de nuevo el camino hacia arriba, de vuelta a su cuello, su barbilla, hasta mezclar sus alientos. Tomó aire para tranquilizarse, su deseo por ella era tan fuerte que su cuerpo dolía, pero no quería apresurar el momento. En cierta forma el estaba tan asustado como ella, ¿que tal si era demasiado tosco en el calor del momento? ¿Que pasaría si a pesar de todos sus esfuerzos el la lastimaba? ¿Que pasaría si con todo lo que hiciera ella no disfrutaba?
"¿Te gustaron los besos que te di hace rato?" preguntó en un ronco susurro, gimiendo cuando su lengua se deslizó para humedecer su labio inferior, observó como en sus labios se formaba un si. "Bien" dijo con satisfacción, "porque voy a besarte ahora y no voy a detenerme"
"Tsubasa"
Su voz estaba sin aliento, confundida, excitada, sonaba justamente como se sentía. Su lengua jugaba en su oído interno y sopló suavemente colocando su cuerpo con más fuerza contra el suyo, se estremeció al sentir toda la longitud de su cuerpo.
La alarma sonó 7:30 am hora de levantarse para salir a correr, parecía un complot, cuando no era Genzo era la alarma, ¿será que algún día sus sueños se harían realidad?
De mala gana se puso de pie, para tomar algo ligero antes de comenzar con sus ejercicios, para su sorpresa Genzo ya se encontraba despierto.
"Buenos días Genzo" saludo Tsubasa con una cara de pocos amigos
"¿No dormiste bien Tsubasa, o acaso te volvieron a interrumpir en uno de tus sueños? Ahora no me puedes culpar a mi" respondió al capitán mientras mordía su pan tostado con mermelada.
"Lo siento, solo que no dormí bien, será mejor que vaya a correr para despejarme un poco, nos vemos al rato".
Tenia tantas cosas en su cabeza, las eliminatorias, Sanae, el torneo amistoso, Sanae, la famosa subasta, Sanae, sentía que iba a volverse loco, tenia que confesarle sus sentimientos pero aun dudaba si era algo pronto, no quería asustarla, o estropear su amistad, tenía que demostrarle cuan fuertes eran sus sentimientos, demostrarle que cuidaría de su corazón con su propia vida "solo espero que no me lleve tanto tiempo si no voy a volverme loco"
No esperaba toparse con ellos al volver a su departamento, solo esperaba que Genzo no les hubiera dicho que el era el culpable de su participación en la subasta.
"A caso la concentración de la selección es en mi departamento" dijo Tsubasa mientras saludaba a sus amigos, Taro, Kojiro y Ryo estaban sentados en su sala platicando, "no es que me queje pero se me hace raro verlos aquí" espérenme un momento en lo que me doy un baño.
"¿Creen que sospeche algo?" pregunto Kojiro al verlo alejarse
"Claro que no, es muy despistado, ni siquiera se había dado cuenta de lo que siente por Sanae, menos se dará cuenta de lo que planeamos" respondió Genzo.
"¿No se molestará con nosotros?" preguntó Taro
"Pues tiene dos trabajos, enojarse y contentarse, además no tendría porque molestarse, todo lo hacemos por él".
Interrumpiendo a Taro comenta Ryo "Bueno, bueno, ya nos preocuparemos en su momento por la reacción de Tsubasa, mientras pongámonos de acuerdo en quien va a monitorearlo, va a estar muy solicitado y no podemos perder"
"En eso tienes razón Ryo, Tsubasa va a ser el mas solicitado, tendremos que turnarnos para checar las propuestas, no importa cuanto nos cueste, debemos ganar" añadió Kojiro.
"¿Me perdí de algo muchachos? ¿Porque tienen esas caras?" les dijo Tsubasa, no esperaban que ya hubiera terminado de bañarse
"Solo estamos algo preocupados por la petición que nos hicieron para participar en la recaudación de fondos del hospital, no quiero tener problemas con mi novia" explicó Taro.
"Jajajajajaja le tienes miedo a tu novia Misaki?, yo por eso soy soltero, libre como el viento" dijo Kojiro
"Pues yo he oído rumores sobre cierta beisbolista de Okinawa que dicen que ha domado al tigre"
"Esas son mentiras Ryo, Maki y yo solo somos conocidos" aclaró Hyuga.
"Luego no te quejes si nadie oferta por ti"
"¡Mira quien lo dice, si a ti ni Yukari te compraría porque te tiene gratis!"
"Ya dejen de pelear, mejor pongámonos de acuerdo que vamos a comer"
"Ay Tsubasa, definitivamente tu corazón lo tienes en el estomago" le señaló Genzo.
