Capitulo 11: El cazador enmascarado.
Siguiendo la petición de Roar, Dash y Scoot fueron volando hacia la montaña (Scoot arriba del grifo). Una vez allí, las dos pegasos no sabían porque razón estaban allí, pero Roar con su olfato encontró una entrada a una cueva. Al parecer quería entrar a esta.
Estaban a punto de entrar en cuanto escucharon un ruido detrás de ellas, y en un segundo cada una se puso en posición de defensa: Dash agresiva para pelear, Roar gruñendo y Scootaloo… escondida detrás de ambas… Pero ese ruido era solo un ratoncito que pasaba por allí.
Ahora sí, tomaron aire y entraron a la cueva, que estaba oscura. Roar podía ver en la oscuridad, y se puso delante de las dos chicas para advertirles si había peligro. Las 3 caminaron hasta llegar al centro de la cueva, donde había antorchas en las paredes que iluminaban
Allí había papeles tirados en el suelo y una mesa grande y larga. La apariencia de esta cueva era similar al del club abandonado en Ponyville. Dash dio unos pasos y se puso a leer uno de los papeles y llamó a Scoot a leerlo.
- Creo que los exploradores que quieren atrapar a Roar se reúnen aquí… - dijo Dash mostrándole a la niña que en el papel estaba dibujado el logo del Club de Exploradores de Equestria.
- ¿Y si tú crees eso, entonces por qué Roar quiso venir hasta aquí?- preguntó la potrilla.
Justo cuando Scoot dejo de hablar, Roar se les acercó corriendo muy asustada. Las dos le preguntaron el porqué, pero en un instante, una red cayó encima de ellas.
Asustadas intentaron escapar, pero se detuvieron al ver frente de ellas a la Pegaso del club abandonado y al Pegaso que quemó la cueva de Roar. Eran idénticos, salvo por su género, al parecer eran hermanos exploradores… O mejor dicho, cazadores.
- ¡Dejen a esa bestia en paz! Déjenla aquí…-las retó la Pegaso.
- ¡Háganle caso! ¡O si no, atacaremos a su bestia!- les gritó el otro.
- ¡En sus sueños, torpes!- les gritó Dash y gracias a las garras de Roar pudieron liberarse de esta pero cuando las 3 corrían hacia la salida, alguien pasó volando e hirió el ala de Roar con algo punzante.
El grifo dio un grito de dolor. Su ala se veía sangrar un poco, lo que causó que Rainbow y Scoot se enojaran con el culpable. Se acercaron a los dos pegasos muy enojadas, pero estos sin hablar se alejaron de ellas y se pusieron al lado de quien había herido a Roar. Luego, de la oscuridad salieron unos 4 ponis más, con un traje negro que cubría todo su cuerpo (algo asi como espías, tu ya sabeh) y gorros negros. Su rostro y color de melena o cuero no se veía bien debido a la poca luz del lugar.
Los ponis se acercaron a las dos pegasos, pidiéndole que entreguen al grifo, sin decir una razón. Sin embargo, Scootaloo nunca entregaría a Roar. Ella era su amiga, y aunque parecía peligrosa, era lo contrario si la conoces de cerca.
Pero a pesar de las negaciones de las chicas, los exploradores (que tal como el principio se supo, eran más bien cazadores) intentaron atrapar al grifo. Roar corría con su ala herida abierta. Rainbow Dash y Scootaloo se apresuraron a detenerlos, pero los corceles no paraban de perseguirla. En un momento, Roar chocó con una pared de la cueva y cayó, haciendo que los "exploradores" se acerquen a ella listos para atraparla.
Pero allí llegaron Dash y Scoot, quienes se pusieron enfrente de los rostros de los atacantes. Uno de ellos, el que había herido al grifo, al ver las caras de las pegasos, hiso unos pasos hacia atrás, alejándose de estas.
Los cazadores hicieron una ronda alrededor de las 3, obligándolas a entregar al animal, pero entre una gran discusión, Scootaloo se dio cuenta que el sujeto que había atacado a Roar, estaba escapando de la cueva.
- ¡No tan rápido!- gritó la potranca y echó a correr detrás del sujeto.
Roar, que por instinto sabía que la niña buscaba peligro, se paró y empujó a todos para ir detrás de ella. El sujeto escapó volando, pero cuando Roar alcanzó a Scoot, esta se subió arriba del enorme animal para volar y alcanzarlo (con practica, Scootaloo y Roar eran como una persona montada en un caballo para correr u jugar al polo)
Las dos volaron detrás del sujeto con traje y sombrero negro (en realidad Roar solo volaba). La grifo volaba a pesar de tener un ala herida recientemente, pero era porque Scoot le ordenó. Además ella quería proteger a la potranca. El sujeto se escondió entre un montón de nubes, pero se le hizo tonto esconderse allí, porque la grifo y la niña aparecieron en la misma nube. El sujeto bajó a toda velocidad, donde estaba el río y pasó alrededor de rocas y raras colinas, pero ambas le seguían el paso, incluso en una, Roar había chocado su ala, dándole tiempo al sujeto para escapar.
Con su cuerpo escondido por el traje negro y su rostro oculto por el sombrero del cual no se caía, volvió a subir con una velocidad tremenda, pero no era suficiente, porque en un instante, Rainbow Dash, quién persiguió al sujeto, se le cruzó.
El sujeto se dio la vuelta asustado y fue lo más alto que pudo, tenía mucho espacio por volar. Aprovechó una neblina cercana para esconderse de las 3. Pasaron unos segundos y nadie lo sorprendía aún. Entonces empezó a aletear tranquilamente y a suspirar pensado en que no volvería a pasar nada… Pero en un minúsculo segundo, Roar y Scoot aparecieron de la nada enfrente de él, y en eso, la potranca estiró su casco para sacarle el sombrero y descubrir el rostro oculto.
Entre el aleteo del grifo, Dash y el sujeto, la neblina desaparecía de repente, y el sombrero cayó, dejando a conocer el rostro de…
- Princesa Twilight… Qué… ¿Qué se supone que es esto?- exclamó Scootaloo al ver el rostro de la princesa gacha.
- ¿Twi- Twilight? ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Por qué volaste y escapaste de nosotras?- preguntó Dash sin entender.
- Discúlpenme… Solo quise…. – dijo Twilight con la cabeza gacha sin mirar a las demás- Solo TUBE que cumplir con mi deber…
- ¿Tu deber? ¿Y cuál es "tu deber"?- preguntó Scootaloo dudosa ante el caso.
- Es obvio, salvar a Equestria del grifo…- dijo Twilight mirando a la cara de la potranca- Ese animal es un peligro para el reino ¿No te has enterado de lo que ha causado hace días?
- Pues… Entonces es todo una mentira… - dijo seriamente Scootaloo y junto a Roar se acercó a la princesa- Roar no es mala… Solo tienes que entenderla y así… Comprenderás que no lastima… Solo ve el mundo como nosotros los vemos…
- Twilight…- intervino Dash- Scootaloo tiene razón… La grifo no es mala…
- Lo es… Ustedes solo la están defendiendo… Celestia me ha ordenado a hacerlo…
- ¿Celestia? ¿Ella fue la que causó todo esto?... – preguntó Scootaloo poniéndose a pensar- Obviamente… ¡con tu ayuda! – dijo enojada .
La potranca Ordenó a Roar a atacar a la princesa Twilight, o más bien "la malvada bestia que la atacó". Roar no quería. Se negó haciendo marcha atrás, pero a la tercera petición, no quedó otra que obedecer a los gritos, y empujo a la alicornio tan fuerte, que esta calló. Rainbow Dash intentó agarrarla, pero Twilight calló hasta acercarse al suelo, entonces en su intento de aletear logro recuperar el vuelo y escapó sin volver con las otras.
- ¡Scootaloo! – exclamó Dash retando a la niña al ver la conducta- Sea lo que sea que quieras lograr, no lo hagas. No puedes herir a la princesa…
- ¿No puedo? Y entonces por qué ella si puede herir a Roar?- empezó a discutir una Scootaloo en plena discordia.
- Niña, esto es diferente. Trato de protegerte, no dejare que vallas y lastimes a Twilight.
- ¡No!... Esto se acabo… Vamos Roar…- exclamó Scootaloo- Acabemos con este escándalo- agregó y le ordeno a Roar a que sigan el rastro de Twilight. Y aunque la grifo no quiso, se fueron con la potrilla, dejando a Rainbow Dash sola, entre las nubes pensando en el error que había cometido al atrapar a Twilight…
