Rock se encontraba acostado junto a Revy, viéndola dormir. Aunque sus planes para distraerlo habían sido casi exitosos, el japonés no podía dejar de pensar en el incidente ocurrido en la bodega. La voz de Sue-Yeong había vuelto a plagar sus pensamientos poco después de que Revy se hubiera dormido.
-"Mátame"-
Sus palabras hacían eco en su cabeza una y otra vez, era obvio que Sue-Yeong sabia la clase de vida que le esperaba de ahora en adelante, sabía que sería descartada como basura en cuanto su comprador se aburriera de ella. Probablemente también sabía que no sobrevivía la semana y que sufriría hasta su último aliento.
Observando aquella porción del suelo donde Revy había dejado sus armas, sus ojos se detuvieron en una de ellas; rápidamente sacudió su cabeza esperando así poder sacudir las memorias que lo abrumaban y la voz de Sue-Yeong una vez más:
-"Mátame"-
Cerrando rápidamente sus ojos llenos de lágrimas enterró sus uñas tan fuertemente en sus manos que saco sangre. En esos momentos, esperando nuevamente una oportunidad de morir.
Y así los sonidos en su cabeza, el tormento y la pena que sentía por aquella joven llegaron a un punto culmine.
-A la mierda-
Levantándose de la cama, el japonés tomo una de las queridas armas de Revy y entro calladamente en la bodega cerrando la puerta tras de sí.
Su-Yeong levanto la cabeza y le pregunto:
-¿Nos vamos a casa?-
-Todo va a estar bien, Su-Yeong, lo prometo- le respondió sintiendo como una lagrima rodaba por su mejilla al tiempo que sonreía forzadamente.
La joven sonrió débilmente mientras se ponía de pie observando como Rock guardaba el arma en su cinturón para tomar a la joven en sus brazos y llevarla a la cubierta. Una vez ahí Rock volvió a depositar a Su-Yeong en el suelo y la observo correr hacia el borde para mirar el océano.
-Que pacifico- murmuro con una sonrisa.
Rock cerró la escotilla de cubierta y se acercó lentamente a la joven, observando su cuerpo golpeado y magullado y sus ropas ensangrentadas. Cada parte de su cuerpo gritaba que debían terminar con su dolor. Fue así que levanto el revolver sin saber siquiera si estaba cargado y apunto a la nuca de la joven.
Rock tenía claro que lo que estaba haciendo no estaba bien y que el contemplarlo con tanta tranquilidad era extraño, aun así sus dedos parecían moverse sin su consentimiento; el percutor retrocedió lentamente mientras el sujetaba el arma con más fuerza
-Adiós Su-Yeong- murmuro mientras cerraba sus ojos.
Los ojos de Sue-Yong por su parte se cerraron sin su consentimiento y por primera vez en sus 12 años una sonrisa de tranquilidad se vio en su rostro.
Para cuando Rock volvió a abrir sus ojos, Sue-Yong ya no estaba abordo y elo arma en su mano humeaba ligeramente. Respirando profundamente, dejo caer el arma al y sus manos se posaron en sus rodillas mientras intentaba no entrar en shock.
-¿Rock?- la voz de Revy lo llamo desde el otro lado de la cubierta.
Sorprendido de oírla, Rock se giró asustado. Apoyada en el casco, con sus brazos cruzados vestía solo su ropa interior y su polera, mientras un cigarro se balanceaba en su boca. Su apariencia lo dejo sin argumentos y rápidamente busco algo que decir.
-¿Cuánto tiempo has...?-
-Desde "Adiós", Rock- lo interrumpió Revy con calma.
Rápidamente todo lo que había hecho en los últimos minutos golpeo a Rock, produciendo el peor dolor de cabeza que alguna vez hubiera tenido. Fue en ese momento que sus rodillas cedieron y cayó al suelo junto al arma de Revy abrumado.
Lentamente Revy se acercó alejando de su lado el arma con un empujón de su pie, se arrodillo junto a él y le pregunto.
-¿Estas bien?-
-Acabo de matar a una niña de 12 putos años, ¿cómo puedes preguntarme eso?-gritó Rock por toda respuesta.
-La chica ya estaba muerta- respondió mientras exhalaba el humo el humo del tabaco y lanzaba la colilla al mar.
-No, está muerta porque puse...-
-Cállate de una puta vez y escucha- ordeno Revy- antes de que viniéramos a la vida de estas chicas, cada una de ellas ya estaba muerta. El que fuéramos nosotros quienes las recogieran o no es irrelevante, si no las hubieran llevado al puerto las habrían matado antes de que la semana terminara. Tú conciencia está limpia, Rock.
-¡No!, no lo está...
-Ella no murió esta noche- dijo Revy, aunque por el tono de su voz era imposible saber si trataba de convencer a Rock o a si misma.-No importa que pase, recuerda eso.
-Este no soy yo, este no puedo ser yo. No puedo...-El balbuceo del japonés fue interrumpido por un par de labios y unas manos que sujetaron su cabeza, intentando distraerlo y calmarlo, al menos por un momento. Momentos después su simple plan mostraba sus frutos... no importa lo que pasara por su cabeza, su toque y sus labios nunca dejaban de calmarlo.
-¿En qué mierda me convierte esto?-fue la pregunta que escapo sus labios mientras se recuperaba.
-Te hace tú, Rock, tú haces lo que sea necesario para que las cosas salgan bien, salvaste a esa pobre niña de mucho sufrimiento y cada día tu...- fue ahí cuando Revy se detuvo rápidamente.
-Cada día que...-
-Vamos, sabes que significas mucho para mí- dijo Revy con una ligera sonrisa, recuperando la calma.
En silencio y con sonrisas ambos permanecieron sentados en la cubierta. Rock deseando ser castigado por lo que había hecho, sabiendo que de ser una situación normal, debería haber ido a la cárcel, debería haber sido el quien recibiera el disparo en la cabeza. No merecía seguir respirando menos aun ser feliz. Pero lo era, la confesión de Revy seguía haciendo sentir que todo saldría bien, disolviendo lentamente todo el dolor hasta hacerlo desaparecer por completo.
-¿Revy?-llamó Dutch desde la escotilla, fumando con tranquilidad
Fue en ese momento que ambos recordaron que la perdida de Sue-Yeong les había costado $5000. A pesar de que Revy había ayudado a Rock a superar el momento más oscuro de su vida, no había forma de que se fuera a involucrar en las explicaciones.
-Buena suerte, Rock- dijo besándolo mientras se ponía de pie y levantaba su revolver.
Mientras Rock se acercaba a Dutch, Revy desapareció silenciosamente.
-¿Podrías informarme qué demonios paso?
-Una de las chicas estaba enferma-
-Y tú... -dijo Dutch mientras inhalaba una bocanada de tabaco.
-Lo siento, Dutch, descuéntalo de mi parte-
Dutch sonrió, pues sabía que Rock haría algo como esto algún día, menos aun con alguien tan joven. Colocando su mano el hombro del japonés, de la misma manera que había hecho horas atrás, pregunto:
-¿Estas bien?-
-Revy me dijo-a pesar de oír las palaras en su cabeza, se odio a si mismo por lo fácil que fue decirlas-que todas estas chicas ya están muertas-
-Revy tiene razón-
-Puede ser, pero eso no me hace menos asesino-
-Pero hace que duela menos, ¿verdad?-
-Escucha, Dutch...-dijo Rock sonriendo
-Ella será descontada de tu paga, de todas maneras, pero estamos bien, buenas noches.-
Cuando Rock retorno a la cama que compartía que Revy, esta rodo a un lado mientras el se quitaba los zapatos.
-Tú y Duch están bien- pregunto mientras lo miraba.
-Si- dijo Rock mientras se acostaba a su lado besándola.
-¿Estas bien?-
-Estoy bien, solo desearía que no se sintiera tan simple, que no fuera tan fácil. Le quite la vida a alguien y...-dijo Rock mientras acariciaba su cara- tu eres lo único en lo que puedo pensar. Sé que lo he dicho antes y no tienes que responder nada, pero de verdad te amo, Revy-
-Te amo- respondió Revy mientras sentía una felicidad que no había sentido antes, lo que la hizo sentir vulnerable. Al sentir sentía la tensión desaparecer de los hombros de Rock, termino diciendo- solo no lo grites al mundo, ¿bueno?
Notas de Autor
Había pensado sentarme con este capítulo por horas durante esta mañana, pero termine diciendo "a la mierda". Alterar este capítulo significaba escribirlo de nuevo o dejarlo como estaba.
Notas de Traductor
Me disculpo por el graaaan retraso, entre empezar una carrera nueva, el trabajo y mi hija... muchas cosas se han puesto en segundo plano. Pero encontré tiempo en mi día para poder volver a dedicarme a este fic.
Así que si por favor no me abandonen.
