Regina
Han pasado dos semanas desde que Emma me besó, y luego salió corriendo, y golpeo el concreto, y lloro, y estaba furiosa hasta que la besé y le pedí que regresara a casa. Las ultimas dos semanas han sido increíbles. Es casi lo mismo, vamos al trabajo y regresamos a casa, cenamos y vemos películas. Sin embargo; ahora cuando vemos películas no nos sentamos una a cada punta del sofá, ahora nos acurrucamos. Nunca pensé que podría ser una persona que se acurruca, pero para ser honesta amo sostenerla cerca. Nos hemos quedado dormidas infinidades de veces en el sofá, ella en mis brazos. Tengo que decir que es la mejor manera de despertar. Al mismo tiempo casi nada ha cambiado. Hemos hablado, mucho, sobre lo que queremos una de la otra, que queremos que esto sea, y ambas estuvimos de acuerdo que era muy pronto para saberlo, así que lo estamos llevando con calma. Nos tomamos de las manos, nos hacemos mimos, nos besamos... es lo mas lejos que hemos llegado, pero incluso eso es increíble. Quiero estar con ella todo el tiempo, tomando su mano, hablando con ella, besándola. Ella es en todo lo que puedo pensar. No se como no pude descubrirlo antes. Supongo que nunca cruzo por mi mente que le podría gustar a ella de esa manera, así que todo lo que sentía, era muy confuso... hasta que me besó. Me besó y me di cuenta de que esto era lo que quería, y porque estaba sintiendo todas estas cosas confusas. La quería a ella!
Ahora ambas estamos sentadas en mi auto, saliendo de la vereda. Hoy íbamos a salir del pueblo. Es la primera vez que salimos del pueblo desde que ella se mudó aquí a Storybrooke. Pero primero, la iba a llevar a otro lugar. Sonreí para mi, mientras veía por el rabillo del ojo como Emma se daba cuenta que aun no nos dirigíamos a la salida del pueblo. Se giro en su asiento apuntando confusa hacia la salida del pueblo que acabábamos de pasar.
«Uhh Regina? La pasaste» Dice asombrada, tocando mi brazo «Regina?» Pregunta de nuevo cuando no le respondí y continué manejando.
«Que pasa querida?» Pregunto, sonrío un poco.
«Um... pensé que habías dicho que íbamos a salir del pueblo hoy?» Puedo sentir como estudia mi cara.
«Si, y lo haremos»
«Ok... pero te pasaste la salida»
«Estas segura?» Giro mi cabeza para verla, aun sin poder esconder la ligera sonrisa en mis labios. Entrecierra los ojos, e inclina la cabeza hacia la izquierda, tratando de entender el tono de mi voz. Suspira ruidosamente antes de sentarse correctamente en su puesto, dándose por vencida.
10 minutos después me detengo en "Venta de Autos Storybrooke" oigo que gruñe en frustración cuando se da cuenta en donde estamos. No puedo evitar soltar una risita.
«Algo no esta bien querida?» Pregunto saliendo del auto.
«Quieres mirar autos?» Pregunta confusa «No hay nada malo con tu auto. Por que estamos aquí? Pensé que saldríamos del pueblo?» Se queja, y a regañadientes me sigue hacia la oficina, ignorando sus quejidos. Un hombre sale de la oficina principal antes de que hayamos recorrido la mitad del camino. Bien, lo recuerda. Estreche su mano cuando se acercó y luego apunte hacia Emma.
«Robert, ella es Emma Swan. Emma, Robert» Estrecha su mano perezosamente, antes de retraerla y cruzar los brazos.
«Hay algo en particular que esté buscando Alcaldesa? Tenemos variedad de vehículos» Pregunta, apuntando hacia los autos. Emma esta mirando hacia el piso, jugando con una roca con su pie.
«No lo se, Emma?»
«Huh?» Levanta la mirada de la roca que aparentemente ha sido muy interesante.
«Que clase de auto te gustaría?» Respondo suavemente, esperando a que caiga en cuenta.
«No lo se...» Responde exasperada, antes de levantar la cabeza nuevamente y mirarme «Espera, que?» Puedo sentir mi sonrisa haciéndose mas grande hasta que se da cuenta.
«Auto, querida. Cual te gusta?» Se queda parada allí, mirándome, la boca abierta. Me giro hacia Robert «Creo que solo miraremos por el momento, gracias Robert»
«Espera un segundo... para quien es el auto?» Dice finalmente, aun sin creer lo que estaba escuchando.
«Bueno ciertamente yo no necesito uno. Mi auto esta perfectamente bien» Digo.
«Así que para mi es el auto? No puedo pagar un auto! No voy a dejar que tu me compres uno» Balbucea de repente.
«Relájate Emma. Robert me debe un favor, lo ayude, y ahora el me ayuda a mi. Así que escoge un auto, y luego resolveré el resto» Le dije, empujándola para que caminara.
«Pero... pero Regina! Por que estas haciendo esto? Sabes que no puedo pagarte. No por un largo tiempo»
«No te estoy pidiendo tu dinero Emma. Necesitas un auto, vas a tener un bebé! No puedes caminar a todos lados, y no siempre podre llevarte. Robert me debe, y puedo conseguir un buen trato» Trate de asegurarle «Si tu no escoges uno, yo lo haré por ti» Ligeramente la amenacé, riendo mientras se encoge y rápidamente camina hacia el primer auto.
«Ok ok! Pero te lo voy a pagar! Algún día... pero si me vas a comprar un auto. Tengo que escogerlo yo. Conociéndote, escogerás el peor de aquí» Se ríe, y le doy un codazo suave antes de tomar su mano.
Recorrimos el lugar alrededor de una hora. Hay al menos una docena de autos que pensé que eran adecuados, un par que incluso yo conduciría, pero Emma seguía viniendo a este auto.
«Y tu pensaste que yo escogería el peor auto...» Sacudo la cabeza mientras Emma una vez mas me guía hacia la parte de atrás del lugar donde estaba el brillante escarabajo amarillo.
«Hey! Es lindo! Me gusta» Sonríe, pasando su mano sobre el auto viejo.
«Estas segura de que este es el que quieres...?» Pregunto nuevamente «Que hay del negro, o del gris con asientos de cuero?»
«No. Este es. Ella es la que quiero» Abre la puerta y se sienta en el puesto del conductor, pasando su mano sobre el volante.
«Ella?» Pregunto divertida.
«Si, por supuesto. Ella definitivamente no es un auto varón» Me mira como si fuese la cosa mas obvia; como el auto podría ser una niña?
«Estas definitivamente segura?» Pregunte una vez mas «De verdad, de verdad segura?»
«Estoy de verdad de verdad segura Regina. Ella es la indicada» Puse los ojos en blanco mientras ella empezó a brincar con emoción y abrazando el auto. En que me he metido? Pero tengo que admitir, ella estaba extremadamente adorable.
«Ok querida, cálmate, aun tenemos cosas que hacer hoy. Vamos a decirle a Robert el auto que escogiste y luego nos iremos» Agarra mi mano ansiosa y comienza a llevarme a la oficina principal. Si, definitivamente hacer esto todos los días.
