Una...dos...tres...cuatro...cinco... seis semanas sin actualizar! verdaderamente necesitaba escribir y sobre todo subir el epílogo que había prometido. Como siempre que me sucede, pido las disculpas correspondientes por la tardanza, pero la universidad me tenía vuelta loca y finalmente tuve un fin de semana largo, que para mejor, fue luego de terminar una oleada de pruebas.

Como ha pasado tanto tiempo, puede que no haya quedado como quería en un principio, pero de todos modos me ha gustado el resultado y lo subo para compartirlo con ustedes.

Es un poco cortito, pero traté de mostrar un poquito la historia de los demás personajes, sobre todo la relación de Tai y Sora, así que espero que sea de vuestro agrado.

Azuritha, la verdad hasta leer tu review, no había considerado hacer una segunda parte, de hecho en el epílogo creo haber cerrado todos los cabos sueltos que quedaron al final, pero desde que me escribiste mi cabeza comenzó a hacer malabares, incluso mientras estudiaba, y me han surgido varias ideas para hacer una historia en la que cuente todo lo que ocurrió en estos dos años que quedan en blanco, así que tendré muy en mente tu idea, gracias :)

Sin intención de prolongar más la espera, pongo el disclaimer y los dejo con el epílogo. Gracias por comentar en el capítulo anterior :D

Disclaimer: Digimon es propiedad de Bandai y Toei animation, no hago esto con fines lucrativos


Epílogo

2 años después…

Una mujer se encontraba mirando por la ventana aquella mañana, los rayos del sol golpeaban el vidrio dando de lleno en su cara y sonrió ampliamente al recordar lo prometedor que era ese día, porque ese era el día…. El día que volvería a ver a Takeru.

- Buenos días…-saludó alguien con tono somnoliento, así que se volteó a mirar a Matt, que la observaba desde la cama - ¿qué haces despierta tan temprano?

- No lo sé… supongo que se me quitó el sueño…

- Estás ansiosa ¿eh?

- Un poco…- admitió con un leve sonrojo en sus mejillas – me da un poco de miedo…

- ¿Qué es lo que te asusta?

- No lo sé…- suspiró y se sentó en la orilla de la cama junto a él, quien se apoyó en sus codos para poder estar más cerca y acariciar su mejilla.

- Todo saldrá bien… lo sabes ¿no?

- Si… sólo no puedo evitar estar ansiosa…- sonrió.


- T.k… ¿puedo entrar? – preguntó alguien desde el otro lado.

- Claro, adelante…- asintió el rubio, mientras continuaba viéndose al espejo.

- ¿Qué haces aquí?... el taxi ya nos está esperando, tenemos que irnos…- dijo una joven mujer asomándose a la entrada del baño - ¿todo está bien?

- Sí, sólo necesitaba hacer algo…- le explicó con una sonrisa, mientras se llevaba las manos al cuello y desenganchaba una delgada cadena que había llevado consigo desde hace dos años.

Ella lo observó sorprendida y se acercó por detrás algo titubeante.

- Habías dicho que sólo te la quitarías el día que dejaras de amarla…

- Y eso ha sucedido…

- ¿Cómo puedes estar tan seguro?

- Porque te amo a ti, Kat… - confesó el rubio, volteándose hacia su novia.


- Tai… ¿todavía no estás listo?... ya casi es la hora de irnos…- dijo Sora ingresando a la sala de estar.

- Lo sé, lo sé… es que estaba un poco ocupado…

- ¿Qué hacías?

- Sólo… veía algunas cosas…

- De acuerdo…- murmuró sin convencimiento, pues hace días que estaba actuando extraño - ¿puedo hacerte una pregunta?

- Claro…

- ¿Si pasara algo malo me lo dirías, verdad?

- Sí, Sora… ¿por qué lo preguntas?

- No lo sé, hace días que luces preocupado… y supongo que has comenzado a preocuparme a mí también…

- Lo has notado, ¿verdad? - preguntó con una débil sonrisa

- ¿Entonces sucede algo?

- Sí, pero no es nada malo…creo…

- Dilo de una vez…

El castaño suspiró largamente antes de hablar.

- Escucha, no es fácil para mí decir esto…llevo días planeándolo y luego de haber visto una veintena de películas concluí que no hay forma apropiada para hacerlo…

- ¿De qué estás hablando?...

- Es que… quería que fuera especial… como en las películas que ves, pero yo no soy una galán de esos y cuando intentaba decir los diálogos sonaba demasiado cursi… no parecía yo…así que creo que sólo lo diré…

- ¿Decir qué? – preguntó aún confundida.

- Me gustaría que fueras mi esposa…

La chica se quedó mirándolo sorprendida, con los labios entreabiertos y sin pestañar.

- No quise decirlo de esa forma, me refería si a ti te gustaría casarte conmigo… rayos, yo tenía el anillo en algún lugar, estoy seguro de que lo traía conmigo…- refunfuñó torpemente mientras hurgueteaba con desesperación sus bolsillos, hasta que Sora puso una mano en su brazo, deteniendo su movimiento.

- Déjalo, no es necesario…

- ¿Eso quiere decir que no aceptas? – preguntó Tai sin ocultar la decepción en su voz.

- Claro que no, tonto… sólo necesitaba un minuto para asimilarlo, me encantaría ser tu esposa…- sonrió con algunas lágrimas en sus ojos.

- ¿En serio?... ¿entonces por qué estás llorando? – una tenue sonrisa se había dibujado en sus labios.

- De emoción, supongo…no puedo saberlo, nunca nadie me había pedido matrimonio…

- Siento que no haya sido como esperabas…

- Te equivocas, fue mucho mejor… infinitamente mejor que en esas películas cursis…- sonrió mientras enlazaba sus brazos atrás de la nuca de su novio y lo besaba, tras unos minutos tuvo que apartase – anda ya, tenemos que irnos…los demás nos deben estar esperando…

- ¿En serio tenemos que irnos ahora?... – bufó.

- Claro que sí, Tai…sabes que hoy es un día especial… hace mucho que no nos reunimos todos…

- Lo sé, pero esta noche no te escaparás de mi Takenouchi…- sonrió con picardía antes de coger la chaqueta del sillón y tomar de la mano a su novia para guiarla hasta la salida.


- Mira eso, ya casi todos han llegado…- dijo Matt mientras se acercaban al grupo de personas que aguardaban junto al claro.

- Es verdad, pero no veo a mi hermano…

- Tú lo conoces mejor que yo, y sabes que la puntualidad nunca ha sido una de sus virtudes…

- En eso tienes razón…

- Hola chicos, ya estamos aquí… espero que no sea demasiado tarde…- se anunció el rubio.

- ¡Hola!... claro que no, todavía faltan algunos…- lo saludó Izzy - ¿cómo estás, Kari?

- Bien… ¿y ustedes?

- De maravilla… ¿no es así, Mimi?

- Por supuesto…- sonrió la muchacha acercándose con un pequeño entre sus brazos.

- Wow… pero que pequeño tan encantador, ha crecido demasiado rápido…no lo veía desde que nació… - sonrió Kari.

- Ya tiene ocho meses… saluda a tu tía, Toshi-kun.

- Está muy lindo, Mimi… se parece a los dos…- opinó Matt.

- ¡Hey!... ¿y nosotros estamos pintados? – preguntó Davis acercándose a los cuatro.

- Lo siento, Dai… sólo estamos saludando al pequeño…

- No importa, Kari… estás hermosa hoy…

- Cuidado con tus comentarios, Motomiya…- intervino Matt, poniendo una mano en la cintura de su esposa, a pesar de los años y de que Davis había tenido muchas novias a lo largo de su vida, siempre le había guardado un especial cariño a Kari por ser su primer amor, o más bien, su primera obsesión como decían algunos.

- Tranquilo, Ishida… yo renuncié a ella desde que se comprometió con Takeru…- comentó, causando que un repentino e incómodo silencio invadiera el ambiente – bueno… pero eso fue hace mucho tiempo, lo que quise decir…

- Sé muy bien lo que quisiste decir, no es necesario que lo aclares…- contestó Matt – vamos a saludar a los demás…- le susurró a Kari para acercarse al resto del grupo.

- ¡Yolei!... que alegría verte…

- Ya te habías tardado mucho… - sonrió la aludida, yendo a abrazarla, seguida de cerca por su pequeño hijo de tres años.

- ¿Cómo estás, Mike? – preguntó la castaña, inclinándose para estar a su altura.

- Bien, tía Kari…

- Que bueno…

- ¿Y tú cómo estás? – pregunto Yolei desde arriba.

- ¿A qué te refieres? – dijo Kari mientras volvía a ponerse de pie.

- Ya sabes a lo que me refiero… ¿estás lista para verlo? – susurró mientras se aseguraba de que Matt estuviera lo suficientemente lejos para no oírla.

- Lo he estado desde que se fue, tengo muchísimas ganas de volver a verlo…pero no sé, a la vez me causa un poco de miedo…sólo que no entiendo a que…- concluyó mientras cerraba los ojos un segundo.

- ¿Estás bien?

- Sí, es que me mareé un poco, pero no es nada serio…

- ¿Otra vez mareada?... ¿cuándo piensas ir al doctor?

- Lo haré a su debido tiempo…

- Eso fue lo que dijiste la última vez, me preocupas…

- No tienes que preocuparte, en serio…- insistió Kari sonriéndole – confía en mí…

- Lo hago, pero eres muy terca… no sé porqué me extraña si eres igualita a Tai…

- ¡Hey!... me ofendes, mi hermano es un tozudo…

- ¿Con que un tozudo, eh? – dijo alguien a sus espaldas.

- ¡Hermano!... no estaba hablando de ti…

- Seguro que no, Hikari… me sorprende que a pesar de los años sigas mintiendo tan mal…

- Supongo que es otra cosa que tenemos en común…

- Ven aquí y dame un abrazo… - sonrió el mayor – hace siglos que no te veo… creo que olvidaste la promesa de no olvidarte de mi…

- Claro que no te he olvidado, sólo he estado un poco ocupada en el trabajo…

- Lo sé… ¿Ishida te está tratando bien, verdad?

- ¿Es que acaso lo dudas? – preguntó el aludido acercándose a los hermanos – con un hermano maniático como tú sería incapaz de tocar a Kari… nunca haría nada que pudiera lastimarla, valoro demasiado mi vida como para hacerlo, además del pequeño detalle de que estoy locamente enamorado de ella, claro…

- No es necesario que lo repitas, Matt… suficiente tengo con soportar verlos juntos…

- Creí que ya habías superado el impacto, ya sabes…dos años y un matrimonio deberían ser suficientes…

- Es verdad, hermano…siempre me pregunté porqué no hiciste un escándalo en cuanto comenzamos a salir juntos…

- Que no haya hecho un escándalo, no quiere decir que no me haya planteado matar a Matt por haberse atrevido a salir contigo a mis espaldas…. ¡eras una niña!

- ¿Y recién hasta ahora te has dado cuenta de eso?... – se burló Matt.

- No tientes tu suerte, Ishida…aún estoy a tiempo de matarte…

- Y no está bromeando – intervino Sora - ¿quién creen que se tuvo que aguantar todos los discursos de hermano sobre protector en celo?

- Ohhh no había pensando en eso, Sora…supongo que estoy en deuda contigo…-sonrió Kari.

- Ambos lo estamos…si no fuera por ti, no estaría vivo…

- Que bueno que lo vayas entendiendo, porque si no fuera por mi encantadora prometida y el hecho de que has hecho feliz a mi hermanita, te habría ahorcado con mis propias manos por ser un pedófilo…

- ¿Has dicho encantadora prometida? – preguntó Matt sorprendido.

- Has oído bien…

- ¿Van a casarse? – terció Kari emocionada.

- Si, yo quería hacer el anuncio oficial, pero Tai acaba de adelantarse.

- ¡Felicidades!...me alegro muchísimo…- sonrió la castaña – ya era hora de que sentaras cabeza hermanito…

- Lo sé, lo sé…me tomé mi tiempo…- contestó el mayor.

Y luego de que todos se acercaran a felicitarlos, el enorme barullo que habían armado fue interrumpido por la llegada de los dos últimos invitados.

- Hola chicos, parece que hemos llegado justo a tiempo…- saludó Takeru animosamente.

Todos se callaron abruptamente y se voltearon hacia la recién llegada pareja.

- Que bueno que llegan, de hecho llegan un poco tarde…

- Lo sabemos, es que T.k. insistió en venirse en avión…- habló la joven que lo acompañaba – soy Katherine…

- Lo sé, la prometida de Takeru, yo soy Sora, un gusto conocerte…

- Un momento, yo te conozco de algún lado…- habló Tai - ¡tú eras la niña elegida de Francia!... ¿verdad que estoy en lo cierto?

- Así es…- respondió la chica amablemente.

- Pues es un gusto volver a verte…- sonrió el castaño y todos se acercaron a saludar.

Todos menos Matt y Kari, la última sólo observaba sin ser capaz de decir nada.

- ¿Estás bien?

- Eso creo…- susurró ella.

- Si quieres podemos irnos…

- No hace falta, tengo que hacer esto…- dijo con seguridad mientras soltaba su mano y se acercaba al grupo del cual se habían segregado.

Todos volvieron a quedarse en silencio cuando la vieron aproximarse a T.k. y por espacio de algunos segundos sólo escucharon sus respiraciones.

- Hola… - dijo Kari, como si fuera incapaz de hilar una frase más larga.

- Hola…

- Chicos… ¿qué les parece si les damos un poco de tiempo a solas? – preguntó Matt, quien se había detenido a unos cuantos pasos de los demás.

- Es cierto, hay que buscar a los digimons…- lo secundó Sora y todos se fueron alejando.

La novia de Takeru se disponía a hacer lo mismo, pero fue Kari quien se lo impidió.

- Por favor no te vayas Katherine, he esperado mucho tiempo para conocerte…- sonrió.

- Yo también deseaba conocerte a ti… pero puede que necesiten hablar a solas unos momentos, yo lo entiendo…

- Gracias, eso estará bien…- respondió T.k. – enseguida nos vemos…

La joven asintió y se alejó de los dos.

- Si mi hermano y tú me lo permiten, debo decir que estás hermosa… por lo que veo te ha cuidado bien…

- Lo ha hecho…- suspiró Kari – te he echado mucho de menos, ¿sabes? – preguntó al borde de las lágrimas.

- Y yo a ti, mi ángel… pero sabes que todo esto fue necesario… al fin puedo volver a mirarte como mi amiga…

- ¿Puedo darte un abrazo?

- No preguntabas eso cuando éramos amigos…

- ¿Entonces todo volverá a ser como antes?

- No lo sé, Kari… acabo de regresar y necesito acostumbrarme otra vez, pero haré todo lo posible… sólo dame tiempo…

- Todo el que necesites…- sollozó acercándose a abrazarlo.

- No llores, no es así como imaginé nuestro reencuentro…

- No puedo evitarlo, de verdad me has hecho mucha falta…

- Y agradezco que hayas sido tan paciente…

- Te quiero muchísimo, T.k….- dijo aferrándose a su cuerpo.

- Yo también, eso nunca cambiará… significas mucho para mí…

La joven fue apartándose poco a poco para volver a mirarlo a los ojos.

- Aún eres el mismo… - sonrió – no sabes cuanto me alegra, supongo que tenía miedo de verte y descubrir que eras diferente, que nunca más sería lo mismo…

- Quizás nunca vuelva a ser lo mismo…pero si trabajamos juntos podemos recuperar nuestra amistad…

- Lo haremos, porque podemos hacer cualquier cosa juntos… con tu esperanza…

- Y con tu luz…

- Como en los viejos tiempos…- concluyó y se quedaron mirando algunos segundos en silencio.

- Siento no haber venido a tu matrimonio…- dijo bajando la mirada.

- No tienes porqué…- contestó Kari con una sonrisa triste.

- Pero lo hago… quise venir, pero no estaba listo…

- ¿Y ahora si lo estabas?...

- No sabía, así que sólo tomé el avión con Katherine y vine a descubrirlo…me di cuenta de que no podía vivir toda mi vida con miedo…

- ¿Y qué tal?

- Hice lo correcto... necesitaba verte, estos dos años me enseñaron que no puedo borrarte de mi vida, y a pesar de que no creo volver a amar a alguien como te ame a ti, puedo amar a Katherine de otra manera…

- Me alegra mucho que la hayas encontrado, mereces ser feliz…

- Igual que tú…- dijo tomando sus manos entre las suyas – mi hermano y tú hacen una bonita pareja…

- Gracias…- contestó bajando un poco la mirada.

- ¿Hay algo que te preocupe?

- ¿Por qué lo dices?

- No lo sé…sólo… sólo mírame a los ojos…- pidió el rubio y la castaña alzó lentamente la mirada para encontrarla con la suya. – sé que hay algo que no quieres decirme…

La joven tragó saliva sin decir nada.

- Puede ser…- murmuró llevándose una mano a su vientre casi sin darse cuenta, lo que no pasó desapercibido por el rubio.

- ¿Acaso estás embarazada? – preguntó sorprendido.

- ¿Cómo lo supiste? – preguntó abriendo desmesuradamente los ojos.

- No lo sé, supongo que te conozco demasiado Hikari… nunca has sabido mentir

- ¿Pero cómo adivinaste?

- Creo que…lo vi en tus ojos, brillan de una forma especial… entonces ¿cuánto tienes?

- Tres meses y medio… lo supe hace una semana…

- ¿Y él ya lo sabe?

- No…

- No entiendo… ¿por qué no se lo has dicho aún?

- Sólo…he estado buscando la forma, pero…

- No me mientas… - la interrumpió, haciendo que la chica suspirara derrotada.

- Me da miedo…

- ¿Miedo?... ¿a que podrías tener miedo si están juntos?

- A que él no quiera este bebé…

- Eso es absurdo, mi hermano nunca ha sido muy cariñoso con los niños, pero estoy seguro de que te ama, y ese pequeño que está en tu vientre es la muestra de eso….

- Lo sé, no tiene sentido, pero tengo miedo…el miedo puede ser irracional algunas veces…

- ¿Y si me dices lo que te causó ese miedo?

- No entiendo como es posible que me conozcas tan bien…

- Yo tampoco lo entiendo, quizás es porque hemos sido amigos durante demasiados años…

- Pero me da vergüenza decírtelo…

- ¿Por qué?... siempre me habías dicho todo…

- Es que es tonto…

- Entonces prometo no reírme…

- De acuerdo…- suspiró – es que hace dos años, cuando Matt regresó de su gira y tú y yo íbamos a casarnos, él dio una entrevista…

- ¿Qué tiene que ver una entrevista?

- Es que dijo que… no tenía planeado tener hijos…

- No voy a negarte que eso es verdad, pero supongo que muy pocos hombres lo planean… el punto es que sus planes cambiaron desde que te eligió a ti por sobre su carrera musical…

- Lo sé, él sacrificó mucho por mí…

- Y ahora están casados…

- Te dije que era tonto…-musitó.

- No es tonto… sólo es un poco ilógico, creo que deberías decírselo… es la única forma en que te puedes quitar ese miedo…

- Supongo que tienes razón…

- ¿Interrumpo? – preguntó alguien a las espaldas de ambos.

- Matt…

- Hermano, claro que no…

- ¿En serio?... porque sólo quería decirles que el almuerzo está listo y ya llegaron los digimons, pero puedo dejarlos solos un rato más si lo necesitan…- comentó incómodo.

- Nada de eso… ya estamos listos aquí… ¿verdad, Kari?

La joven solo asintió en silencio, aún meditando las palabras de T.k.

- ¿Y tú no piensas saludarme? – preguntó el menor – ya sabes… algo como…tanto tiempo sin verte o sólo un abrazo…

- Yo no sabía si sería apropiado…

- Hace tiempo traspasaste la línea de lo apropiado, ¿no te parece? – preguntó con seriedad.

- Takeru, sobre eso…

- Sólo bromeo… no habría venido aquí lleno de rencores…

- ¿Eso significa que no me odias por todo lo que pasó?

- Eres mi hermano, nunca podría odiarte…

- ¿A pesar de lo que hice?

- A pesar de lo que hiciste…- asintió – todos nos equivocamos ¿no?...lo importante es que las cosas finalmente comienzan a tomar su lugar…

- Tienes razón…- dijo Matt con una media sonrisa pintada en sus labios y entonces sí lo abrazó.

Kari sólo pudo sonreír ante la enternecedora escena, T.k. tenía razón, finalmente las cosas comenzaban a tomar su lugar.

- ¡Apresúrense chicos!... o no quedará nada…- gritó alguien a los lejos.

Y los tres se voltearon justo a tiempo para ver a Tai regresar junto a los demás.

Fue una de las tardes más hermosas en el digimundo.


Matt abrió la puerta del departamento y luego de que ambos entraran, estuvieron en silencio algunos minutos.

Kari se fue a la habitación y se sentó en la orilla de la cama, mirando hacia la ventana.

- ¿Estás bien? – preguntó Matt, mirándola desde la entrada, con el hombro apoyado en el marco de la puerta.

- Sí, claro…

- ¿Segura?...porque no comiste casi nada y luego Yolei comentó que te habías estado sintiendo mal, pero por la forma en que la miraste me parece que no querías que me enterara…

- Yolei exagera, sólo estoy un poco cansada, pero se me pasará…- se excusó, y luego sintió los pasos del rubio por la habitación, hasta que se situó al frente suyo y se acuclilló a su altura.

- Sabes que confío en ti, pero siento que me ocultas algo… y si tienes algo que decirme, me gustaría que lo hicieras…

Ella sólo bajó la cabeza intentando rehusar su mirada, sin embargo, él la tomó del mentón obligándola a mirarlo.

- Ahora estoy convencido de que algo sucede… dímelo… sea lo que sea, lo superaremos juntos…

- Es… complicado…

- No puede ser tan malo… ¿tiene que ver con tu salud? – inquirió preocupado.

- No exactamente, yo estoy bien, pero…

- ¿Pero…?

- Si voy a decírtelo, necesito que me respondas algo…

- Puedes preguntarme lo que sea…

- Hace dos años diste una entrevista, pocos días antes de yo me fuera a casar con T.k…

- ¿Una entrevista?... creo que la recuerdo, pero no entiendo que tendría que ver con esto…

- La entrevistadora te preguntó por la chica misteriosa a la que querías…

- Sí… ¿quieres saber de quién hablaba?... ¿acaso no es obvio?... eras tú…

- ¿Qué fue lo que dijiste?

- Dije que… dije que esta chica era como un ángel, pero un ángel de otra persona, así que yo debía hacerme a un lado… ¿por qué querías saber?

- No lo sé… supongo que pasé mucho tiempo con esa duda…

- ¿Y qué tiene que ver con lo que te pasa?

- En aquella ocasión dijiste que no planeabas ser padre…- susurró casi sin aire y se soltó de su agarre para apartar la mirada.

El silencio se hizo denso a su alrededor y cerró los ojos queriendo desaparecer de aquel lugar. Matt se levantó y dio algunos pasos hacia atrás.

- ¿Tratas de decir… lo que creo que tratas de decir?

- Estoy embarazada… vamos a tener un hijo….

- ¿Por qué no me miras a los ojos? – preguntó confundido y angustiado.

- No me atrevo a hacerlo…

- Kari… vamos a ser padres, es… absolutamente…genial…

- ¿En serio?

- Ven aquí…- pidió tomándola de la mano para jalarla hacia él, obligándola a levantarse – abre tus ojos…- dijo enseguida alzando su mentón con una mano – es la mejor noticia que podrías darme… apenas puedo creerlo…

- Dios, tenía tanto miedo…

- ¿Miedo a que me enfadara?

- Es que creí…

- ¿Creíste que no quería tener un hijo?

- Parecías tan convencido en aquella entrevista, que pensé que…

- La verdad nunca había pensado en ser padre, ni siquiera cuando nos casamos, simplemente no estaba en mis planes, pero si ese hijo es tuyo… de nosotros, es lo mejor que podría ocurrirme… es simplemente… asombroso…- dijo para luego juntar sus labios y ahogar toda la emoción en un profundo beso.

- Tú y yo vamos a ser padres…quiero ver la cara de Tai cuando se entere…- comentó jocosamente. – si no intenta castrarme significa que ya ha madurado…

- ¿Mi hermano? – preguntó irónicamente.

- Tienes razón, eso nunca sucederá…

Y ambos se rieron de buena gana.

- Te amo…- susurró Kari con una dulce sonrisa.

- Y yo a ti… y a ese pequeño que llevas contigo… -dijo inclinándose para besar su vientre y luego apoyar su cabeza contra él.

La vida cambia, los caminos se bifurcan, algunas amistades se convierten en amor, y grandes amores retornan a la amistad, los sueños se transforman y a veces se pierden, pero se cumplen... si tienes la suficiente valentía para luchar por ellos... y al final del camino, todo lo que importa es que la verdadera amistad, esa auténtica para la cual no existen palabras que la describan, permanece en el tiempo, a pesar de todas las adversidades.


Un epílogo bastante breve, como ya mencioné, pero creo que contiene todo lo que quería decir.

No duden en dejarme vuestra opinión, que es muy valiosa para mí y nos vemos muy pronto.

A todo aquel que llegue hasta aquí, gracias de todo corazón por haberme acompañado en esta historia :)