Amor a altos niveles

Disclaimer: todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer yo solo los tomo restados sin fines de lucro y a veces ¡los hago sufrir mucho!

Capitulo 11: Conociendo a los padres de Edward.

Bella PoV:

Me levante esa mañana con un mal presentimiento, tenía una corazonada, sentía que algo malo me iba a pasar. Revise mi blackberry y vi que tenía más de 15 pins de Alice, 17 llamadas perdidas, algo malo debía ocurrir para que Alice me llamara tantas veces, así que decidí llamarla antes de arreglarme.

- Alo Alice. – Salude yo, un tanto preocupado. – Tengo 15 pins, 17 llamadas, ¿Qué paso? Me tienes preocupada. - Dije atropellando todas las palabras.

- Bella, tuve un sueño premonitorio. – Dijo Alice, se notaba que estaba al borde de las lágrimas. – Eran tú y Edward, fue horrible, es como si algo muy malo fuera a pasar entre ustedes dos. – Cuando Alice dijo esas palabras literalmente se me paro el corazón.

- Alice sabes que hoy amanecí con un mal presentimiento. – Las lágrimas se desbordaban de mis ojos. – Es como una opresión en el corazón, como si mi subconsciente me dijera que algo muy malo fuera a pasar.

- Bella no sé porque pero algo malo te va a pasar. – Dijo Alice en un susurro que sonó casi terrorífico. – No será hoy, no será mañana, pero siento que algo malo te va a pasar. – Cuando Alice decía algo así, es porque realmente algo malo iba a pasar. – Hablamos en el instituto.

Me vestí rápido, con lo primero que encontré, no me dedique a peinarme, solo me agarre una coleta y listo. Tome las llaves de mi carro y trate de llegar al instituto lo más rápido que pude. Trate de ubicar donde se había estacionado Alice, pero me fue casi imposible, ya el instituto estaba muy lleno, así que me estacione y la llame a ver donde estaba. Quedamos de vernos en la cafetería.

- Hola Alice, hola Rose. – Salude a ambas con un beso en la mejilla. – Ahora hablemos, que crees que me vaya a pasar Alice.

- Oigan, ¿Qué pasa aquí? – Pregunto Rose algo confundida. – No creen que antes de hablar de lo que le va a pasar a Bella deberían explicarme a mí.

- Claro, Rose tiene razón. – Dijo Alice. – Lo que pasa es que creo que Bella está en peligro, fíjate que ayer tuve uno de esos sueños, algo estilo una premonición, y Bella hoy se despertó con un mal presentimiento.

- Oigan, pero si ustedes empiezan a hacerle caso a los presentimientos y a las supuestas premoniciones, se van a volver locas. – Dijo Rose. – Uno es dueño de su propio destino, nunca sabes lo que puede pasar, porque con cada decisión que tome, las cosas pueden cambiar.

- Yo te entiendo Rose, pero tampoco puedes dudar, cada vez que Alice dice algo se cumple, y sé que suena algo extraño, pero siento que yo no soy duela de mi destino, que con cada decisión que tomen los demás se afecta mi vida. – Le dije a Rose con las lagrimas amenazando con desbordarse.

- Eso es porque tú quieres que sea así Bella, tú misma has tomado la decisión de volverte infeliz, tú misma dejas que todo te afecte. – Me dijo Rose. – Incluso creo que te estás haciendo la víctima, para llamar la atención.

- ¿Rose como puedes decir eso? – Todo lo que había dicho Rose me había dolido de verdad. – Claro tu lo dices porque tienes una vida feliz, tus padres te quieren, eres hermosa, puedes tener todo el amor que quieras sin siquiera pedirlo, y yo que empecé a sentir lo que era el amor de verdad cuando empecé a salir con Edward.

- Bella, tienes que dejar de comportarte así, lo dices como si fueras la única que tiene problemas. – Me dijo Rose. – Lo que pasa, es que a mí no me afectan tanto como te puede afectar a ti.

- Sabes que me voy, Rose tienes razón solo quiero llamar la atención, por eso me largo de esta maldita mesa, y te pido, no mejor te exijo que no me dirijas la palabra. - Le dije antes de levantarme para ir a buscar a Edward - Ah y no te preocupes, no dejare que esto afecte tu relación con mi hermano, ni siquiera interferiré.

Camine por los pasillos, casi corriendo, estaba a punto de llorar y no quería que nadie me viera así, solo quería estar en este momento con Edward, el me hacía sentir bien, sé que es muy poco el tiempo que llevamos de relación, pero ya siento que lo amo, sé que es algo apresurado, pero el me hacía sentir bien, me entendía, me trataba bien, no podía pedir más nada. Toque la puerta del salón y hay estaba tan perfecto como siempre sentado en el escritorio del profesor, leyendo el periódico.

- Hola. – Susurre yo desde la puerta. - ¿Así que alguna noticia interesante?

- Hola mi ángel. – Susurro el también, levantándose para darme un abrazo. – No, no hay ninguna noticia interesante hoy.

- ¿Como amaneciste? – Le pregunte aun sin soltar el abrazo.

- Bien porque anoche soñé contigo. – Sonreí contra su pecho, con el se podía caer el mundo y yo seguía estando feliz. - ¿Por qué tienes esa mirada tan triste?

- Créeme si te cuento no me lo creerías. – Le dije sentándome en el pupitre frente al escritorio para poder hablar con él. – Pelee con Rose. - Le relate toda la pelea, mientras él me miraba con cara de sorpresa.

- Sabes es que hay unas personas que no entienden la sensibilidad de otras, entonces es ahí cuando vienen los problemas. – Dijo pasando el dedo tiernamente por mi mejilla. - ¿Bella hoy tienes algún examen?

- No, ¿Por qué? – Pregunte curiosa.

- Es que hoy mis padres vienen a visitarme y quería saber si nos escapábamos de aquí del instituto, me acompañas a buscarlos al aeropuerto, luego los llevo a mi casa, almorzamos y pasamos toda la tarde juntos ¿te parece? – Me encantaba la idea de Edward, pero hoy no estaba muy presentable.

- Es que no creo que hoy este muy presentable como para conocer a tus padres. – Le dije muy sonrojada.

- Claro que no Bella, estas bellísima, les encantaras a mis padres. – Dijo Edward, haciendo que yo me pusiera más roja aun, claro si eso era posible.

- ¿Tú crees? – Pregunte dudosa.

- Pues claro Bella, estas bellísima, incluso me gustas mas así, sin maquillaje y sencilla, que cuando te maquillas y te pones estrafalaria. – Dijo con una sonrisa ladina. – Aunque claro de todas las maneras posibles eres bellísima.

- Bueno vamos. – Dije ya obviamente completamente roja.

Llegamos al aeropuerto de Phoenix a buscar a los padres de Edward. Estaba completamente nerviosa, iba a conocer a mis suegros, que pasaría si no les agradaba a los padres de Edward, aunque él me aseguro que les iba a caer bien, y que ya les había hablado de mí.

- Míralos Bella, hay vienen. – Edward señalo a dos señores aparentemente jóvenes, pero venían muy lejos y nos lo pude detallar bien. – Papá, mamá, ella es Bella mi novia. – Dijo cuando se acercaron. Los dos eran hermosos, la mamá de Edward tenía el cabello marrón, y una cara de corazón, sus rasgos eran finos tenía unos ojos verdes, ya sabía de donde los había sacado Edward, y el papá era rubio con ojos azules cielo, era alto, incluso más alto que Edward, también tenía unos rasgos hermosos.

- Hola cariño, soy Esme la mamá de Edward. – Se presento con un abrazo, y un cálido beso en la mejilla.

- Hola señora Esme. – La salude con toda formalidad posible. – Soy Bella.

- Oh, por favor no me digas señora, me haces sentir vieja. – Dijo con una agradable sonrisa. – Dime Esme.

- Hola Bella, me llamo Carlisle, soy el padre de Edward. – Dijo con una sonrisa, y también me dio un abrazo. – Por favor, a mí también me dices Carlisle, nada de formalidades.

- Por su puesto señor, perdón, Carlisle. – Dije con una sonrisa, definitivamente los padres de mi novio me agradaban.

- Bueno, papá, mamá, vamos a la casa a dejar sus pertenencias y luego vamos a almorzar. – Dijo Edward, abriéndome la puerta para que yo entrara, el siempre como un perfecto caballero.

En el carro íbamos en una agradable conversación, Esme me contaba cómo era Edward cuando era un bebe, y Edward no paraba de sonrojarse con todo lo que decía Esme. Llegamos a un hermoso restaurant, italiano.

- Bella. – Me llamo Esme. – ¿De dónde conociste a mi hijo?

- En el instituto. – Respondí algo cortada, no sabía cómo iban a tomar los padres de Edward la noticia que yo era su alumna.

- Pero te ves muy joven para ser profesora. - Intervino esta vez Carlisle. Claro que era joven era su alumna.

- Es que ella es mi alumna papá. – Dijo Edward con total normalidad. – Es de último año, o sea que se gradúa en tres meses. - En ese momento yo estaba totalmente sonrojada, no quería que ellos lo tomaran a mal.

- Ah, ahora entiendo porque te ves tan joven Bella. – Dijo Esme, dándome una cálida sonrisa. – Y me alegra que seas tú la que hayas robado el corazón de Edward, un día llegue a pensar que nunca iba a encontrar a la mujer de sus sueños. – En ese momento le dio una mirada amorosa a Edward.

- Tienes razón mamá. – Para que alguien robe mi corazón tiene que ser muy especial. – Y con esas palabras me beso en la coronilla.

- Bella. – Me hablo Carlisle. – ¿Qué opinan tus padres de esta relación?

- Bueno es que no les he dicho todavía. – Les dije apenada. – Es que ellos no son tan comprensivos como ustedes.

- Pero algún día se tienen que enterar. – Me dijo Esme, sin quitar su tono materno y su mirada amorosa.

- Mamá es que los padres de Bella son algo complicados. – Les explico Edward. – O sea, ellos nunca le prestan atención a Bella, siempre están de viaje y la dejan sola y todo lo que hacen lo malo que hacen los disfrazan con cosas materiales. Para ellos todo lo que hace Bella o su hermano Emmett esta malo.

- Disculpa Bella. – Dijo Carlisle. – No sabía que tus padres fueran así.

- No te preocupes Carlisle, de todas formas lo tienen que saber, esta noche hay una fiesta en mi casa. Hay presentare a Edward como mi novio. – Iba a ser complicado pero de un momento a otro se tenían que enterar

- ¿Estás segura de esto Bella? – Pregunto Edward. – No quiero que tengas problemas con tus padres.

- Estoy completamente segura Edward. – Le dije. – Además, como se iban a explicar que tu llegaras a la fiesta. Se iban a dar cuenta.

- Es verdad hijo, Bella tiene razón. - Le dijo su madre. – Es mejor que se den cuenta ahora, y dicho por ella, a que se enteren después y dicho por otra persona.

Así pasaron varias horas, entre conversaciones de diversos temas, se hicieron las cuatro de la tarde y llevamos a los padres de Edward a su casa.

- Hasta luego Bella, un gusto en conocerte. – Me dijo Esme, dándome un beso en la mejilla.

- Chao Esme, el gusto es mío. – Le dije a Esme. – Hasta luego Carlisle, un gusto haberte conocido. – Me despedí de Carlisle.

- Hasta luego Bella, me encanta que seas tú la novia de mi hijo. – Se despidió Carlisle.

Edward y yo fuimos en silencio hasta mi casa. Algo que pude notar es que Edward vivía en una de las mejores zonas de la ciudad, o sea que había algo que él no me había dicho, así que le tendría que preguntar a Jasper, ellos se conocían desde antes así que el seguro me contaría.

- Hasta hoy en la noche princesa. – Me dijo Edward recordándome la fiesta.

- Hasta esta noche, príncipe. – Le dije yo. – Recuerda que es a las ocho en punto.

- Claro cuenta conmigo. – Me dijo dándome un beso en la punta de la nariz. – Recuerda que te quiero mucho.

Hey chicas disculpen por la demora, he tenido muchos problemas y cosas que hacer así que no creo q valla a subir tan seguido, pero eso no quiere decir que no subiré mas nunca, solo me retrasare.

Besos tipo Edward

Miradas tipo Jasper

Abrazos tipo Emmett