N/A: Saint Seiya es propiedad de Masami Kurumada, yo solo hago ésta historia por amor a su obra.

Gracias por sus reviews ^.^, me han dado animo en estos tiempos de estudios aburridos ;-; Disculpen la demora y espero disfruten el capitulo.

Cursiva: pensamientos.


-"¿Qué ibas a decirme?"- habló el escorpio, con cierto tono de seriedad.

-"Bueno… yo…"- la ariana tragó fuerte demostrando sus nervios, sentía la mirada penetrante de Milo y no le sentaba bien en estos momentos. –"Estoy…"-

-"¿Por qué no mejor te llevo a casa? Me estoy congelando y ya es muy tarde"- habló con la misma serenidad, como si hubiese olvidado todos los celos y la ira que sintió. Shaina sólo asintió, hablar las cosas a solas sería lo mejor con un tema tan delicado.


June se quedó charlando con Shun en las afueras del bar, a pesar de asistir a varios eventos, las fiestas no eran lo suyo. Aunque, sin duda, lo bueno de los últimos meses era que no tenía noticas de Kyo, al fin todo marchaba con una deliciosa calma en su vida. Sin embargo, algo le decía que tanta tranquilidad sería hostigada por una tormenta de problemas, aunque sólo era una acorazonada sin importancia, solo se preocupaba de vivir el presente.

-"¿Te has preguntado por qué la gente piensa en lo qué pudo haber pasado, y no en lo qué pasará?"- preguntó el joven.

-"Mmh… no. Mas bien evito pensar en el futuro"- respondió ella. –"Me asusta un poco el futuro... creo"-

-"¿Crees que te asusta? ¿Quieres decir que no estás segura que de asusta el futuro?"-

-"Es solo que no me gusta hablar de eso... No sé qué haré en el futuro… Además ¿a qué te refieres con futuro? ¿Mañana? ¿Tres, diez, veinte años más adelante?"-

-"Me refería a…"-

-"¡June! Ya nos vamos"- se anunció Isaac y cortó la conversación de ambos amigos –"¿Vienes con nosotros?"- la rubia pensó un par de segundos y negó con la cabeza.

-"Me iré a la Mansión"-

-"Pero Camus me pidió que…"-

-"Puedes decirle que no iré con ustedes"- Isaac alzó los hombros señalando su indiferencia, no le preocupaba June, pero conocía bien a su maestro y sabía que se molestaría, aunque no lo demostrara. Sin más que hacer ahí, se dirigió hasta el auto de su maestro y subió despreocupado sentándose en el asiento de copiloto, asiento que estaba reservado para la Santa de Camaleón.

-"¿Y June?"- preguntó Camus con una leve molestia.

-"No vendrá"- contestó el Marina mientras se acomodaba el cinturón de seguridad –"Dijo que irá a la Mansión"-

Camus miró a la ariana desde la ventana del vehículo, se veía serena y alegre, recargaba su espalda en la pared mientras sus manos abrigaban sus brazos. Hace días que no la veía tan tranquila como ahora, siempre tenía las manos ocupadas; enredándose el cabello entre los dedos o escondiendo sus manos en los bolsillos de su abrigo. Pero allí estaba ella, hablando tranquilamente con un amigo, y no era cualquier amigo, era su antiguo amor, el amor de su infancia y quizás el más importante, pues aun mantenían la cercana y cariñosa relación de siempre. No le asustaba en lo absoluto, pero no podía negar que jamás se había planteado el hecho de verla a solas con Shun.


-"Oye Shaina, sé que no debería decir esto, pero…"- dijo el escorpio mientras cruzaba la esquina del hogar de la ariana –"Aun me es extraño verte con Saga. No es que me caiga mal, pero tampoco me cae muy bien que digamos y…"- Él hablaba creyendo que estaba siendo escuchado, pero la mujer a su lado lo ignoraba perdiéndose en la ventana. El automóvil se detuvo frente el hogar de la cobra, Milo se quedó observándola extrañado, parecía perdida y distraída. Y así era, ella ni siquiera se dio cuenta que estaban a las afueras de su casa. –"¿Shaina? Ya llegamos"- interrumpió y la aludida parpadeó rápidamente volviendo en sí –"¿Te sientes bien?"- Inquieta y nerviosa, ella lo miró directo a los ojos sin pronunciar una palabra, do un suave suspiro al sentir las manos del griego tomar las suyas y sus nerviosismo aumentó.

-"Milo yo quisiera que… Más bien, quería saber si tú… podrías acompañarme a una cita al médico…"- el susodicho abrió los ojos como platos y empalideció por completo –"Creo que yo…"-

-"¡Ay Dioses! ¡Dime que es broma!"-

-"Déjame terminar"-

-"¡¿Desde cuándo lo sabes?!"- Shaina apartó la vista avergonzada –"¿Te duele mucho? ¿Yo también estoy contagiado?"-

-"¿Contagiado? ¡¿De qué demonios estás hablando?!"- la cobra se cruzó de brazos y elevó el tono de voz –"¡¿Acaso crees que tengo…?!"-

-"¡Alguna enfermedad de transmisión sexual! ¡¿De qué demonios estás hablando tú?!"- Shaina le dio una fuerte bofetada al griego y bajó del auto indignada, pero el hombre la jaló del brazo y la atrajo nuevamente dentro del auto.

-"¡¿Y el golpe por qué?! ¡¿Así será siempre en cada discusión?! ¡No sabes hacer otra cosa más que golpearme!"-

-"¡Pues ésta vez te lo merecías!"-

-"¡¿Por qué?! ¡¿Acaso te gustaría que yo también te golpeara cada vez que te pongas necia?! ¡Vamos! ¡Dime qué hice mal ésta vez!"-

-"¡No me dejaste terminar!"-

-"¡¿Sólo por eso me golpeaste?! ¡Entonces me disculpo! ¡Por favor, continu…!"-

-"Estoy embarazada"-

-"¿Qué…?"- todo el sarcasmo y enojo de ambos se esfumó apenas Shaina habló. Dio un fuerte suspiro, ahora que dijo lo que nadie quería escuchar, se vio en la obligación de hacer entrar al dorado y contarle la historia con cada detalle.


Shaina llevaba media hora narrando su historia, confesó desde los comentarios de las amazonas hasta su cita en el médico, pero por el momento omitió la idea de abortar. Milo no hablaba, solo hacía preguntas ocasionales para luego asentir lentamente con la cabeza.

-"¡Yo quería decírtelo! ¡Pero pensé que no me creerías, dado que…!"-

-"¿Qué no te creería?"- habló con molestia –"¿Eso piensas de mí, Shaina?"- ella sólo tragó grueso y dejó que el silencio se adueñara de los dos.

-"¿Qué piensas hacer?"- habló él

-"No lo sé… Debía decírtelo antes de tomar alguna decisión… Pensaba abortar, pero…"-

-"¡¿Abortar?!"- Milo se sorprendió aún más –"¡¿Sabes siquiera lo qué estás diciendo?!"-

-"¡¿Sabes lo que significa tener un hijo?!"- refutó ella. Pudo sentir el reproche en el tono de voz del escorpio, eso no lo iba a tolerar. –"¡No me culpes por esto! ¡Los bebés se hacen de dos y tanto tú como yo somos responsables!"-

-"¿Entonces qué piensas hacer?"-

-"¡Querrás decir qué será lo que haremos! ¡Porque legalmente estás amarrado a mí!"-

Milo se levantó con intranquilidad, se paseó de un lado a otro como león enjaulado al mismo tiempo que peinaba su cabello hacia atrás con irritación. Ni él entendía su enojo, tal vez estaba molesto porque Shaina se lo ocultó, pero tampoco podía ser tan inconsecuente y enfadarse por ello, después de todo, Shaina se aseguró antes de informarle la situación.

-"Dices que piensas abortar, pero al menos en éste país no es legal"-

-"No es necesario que sea legal mientras sea seguro"- El dorado se arrodilló para quedar a la altura de ella, tomó sus manos y la miró de frente, sus ojos brillaban de enfado e incertidumbre. –"¿Estás segura de esto, Shaina? ¿Conoces bien los riesgos?"-

-"¿Conoces tú los riesgos de un embarazo?"- el griego guardó silencio –"Estoy segura. Pero necesito que me des el dinero"-

Ninguno apartó la vista del otro; él reflejaba preocupación y ella ansiedad. Quizás ninguno de los dos estaba seguro de lo qué realmente era lo correcto, aunque estaban seguros que tenían miedo.

-"Lo pensaré"- contestó él y se levantó para abandonar el hogar de Shaina.


-"¡Hey! ¡Ya amaneció! ¡despierta!"- Saga dio un fuerte bostezo y estiro sus brazos, la musculatura de toda su espalda estaba tensa, puesto que durmió en el sofá de la casa de Shura. Se refregó los ojos y recibió la taza de café que el capricorniano trajo amablemente.

-"Gracias por dejarme dormir aquí"-

-"No te acostumbres. Sólo accedí porque me diste lastima"- aclaró y se sentó junto al géminis.

-"Lo lamento, pero no quería oír los gemidos del gorila de Kanon con Thetis. Anoche Afrodita les dio de su famosa comida afrodisiaca y ya sabes cómo terminó"- contestó mientras estiraba el cuello a un lado –"¿Qué tal va todo con Geist? ¿Cuándo saldrán los resultados de los exámenes?"-

-"No recuerdo. Para ser franco me da igual, no necesito de esos jodidos papeles para saber que Betania es mía"-

-"Ojalá sea tuya, aposté por ti"-

-"¿Que no votaste por tu hermano?"-

-"¿Crees que Geist sería tan estúpida como para involucrarse con un bastardo como Kanon? Además ella jamás ha negado que sea tu hija"-

-"Hablando de hijos, ¿supiste que habrá otro niño en la ex Orden de Athena?"- el géminis negó con la cabeza.

-"Ya no se pierde el tiempo"- dijo desinteresando mientras le daba un sorbo a su café –"¿Quiénes son los desafortunados ésta vez?"-

-"Milo y Shaina"- el géminis se atoró con su café, comenzó a toser con fuerza hasta lograr reincorporarse.

-"¡¿Pero qué?! ¿Cómo lo sabes?"-

-"Estuve con Geist hace unos días y allí apareció Shaina pidiéndole dinero a Geist para abortar. Yo le dije que debería decirle al bicho antes de hacer una locura… ¡No te enteraste por mí, ¿eh?! Se supone que era un 'secreto' "- Saga quedó boquiabierto; primero, porque sí había acertado en su predicción, y segundo, porque ahora perdería a Shaina definitivamente.

-"Es una pena…"- dijo por lo bajo.

-"¿Pena? ¿Por qué?"-

-"Porque Shaina es muy joven y Milo es un inútil"-


Ya casi era medio día y June bajó a la cocina para desayunar. Seika no durmió esa noche en la Mansión, Shunrei estaba en casa de Geist cuidando de Betania. Seiya, Shiryu y Shun seguían dormidos, solo Saori estaba en la cocina leyendo aburrida el periódico.

-"Buen día, Saori"- se anunció la joven haciendo una reverencia.

-"Buen día, June. ¿Dormiste bien?"-

-"Sí, gracias"- mintió, fue la peor de sus noches –"¿Qué tal tu mañana?"-

-"Cansada"- respondió con un largo suspiro –"Aún debo ordenar lo que quedó de la fiesta… y luego debo ir al orfanato… Ya no tengo tiempo para mí"-

-"Entonces dile a Seiya que vaya por ti al orfanato. ¡Ve a descansar!"- dijo al mismo tiempo que se sentaba frente a la chica –"Seré honesta contigo, desde que Athena dejó éste mundo lo único que has hecho es ofrecer tu casa para alguna fiesta. Aquí entre nos, siento que son sólo excusas para juntarnos a todos"-

-"¡¿Excusas?!"- preguntó confundida y ofendida.

-"Sé que no deseas perder el contacto con tus ex Caballeros, pero…"-

-"Ustedes son mi familia"- intervino con una leve molestia –"No tengo excusas para verlos, mas bien son razones. No quiero perderlos… No de nuevo… Si los pierdo ahora, no tendré oportunidad de volver a verlos"- June se ahorró los comentarios al ver a la joven Kido con una preocupación en el rostro, dejar en el tema hasta ahí sería lo mejor para la heredera, por lo que decidió cambiar el asunto.

-"¿Saori…? ¿Puedo preguntar algo… personal?"- interrumpió la rubia sonrojada –"¿Crees… que tengo el busto pequeño?"-

-"¡¿Qué es… ese tipo de pregunta?!"-

-"¡Sé sincera por favor! Resulta que en la agencia dijeron que tengo el busto muy pequeño y que debería considerar una cirugía… ¿Crees que debería operarme?... Para serte honesta, no le veo lo malo a mi busto… no me acompleja en lo absoluto, pero… Olvídalo"-

-"No te avergüences"-

-"No lo hago… bueno… no lo sé. Pero quizás me despidan si no me agrando el busto… aunque no sé cuán grande quieren que sea…"- se levantó sonrojada e hizo una reverencia –"Gracias por todo, Saori. Ya me voy, debo hacer un mandado"-

June fue hasta el hogar de Shaina dispuesta a saldar la deuda que tenía con ella. Por su parte, Shaina sólo quería descansar, sentía la peor de las nauseas, y a pesar de haber vomitado, las nauseas no cesaban. Oyó la puerta llamar y desganada se levantó a atender.

-"¿June? ¿Qué haces aquí?"-

-"¡Shaina! ¡Por Hera! Estás pálida ¿Te sientes bien?"-

-"¡Qué comes que adivinas!"- contestó con ironía

-"Lo siento, pero no te quitaré mucho tiempo. Sólo vine a entregarte esto"- sacó un papel de su bolso y se lo entregó a la cobra.

-"¿Qué es?"-

-"Es un cheque… Es el total del dinero que me prestaste y… bueno, mi deuda está saldada"- dijo sonriente y el corazón de Shaina se aceleró al ver la cantidad de dinero señalada. –"Adiós, recupérate pronto"-

-"Adiós…"- dijo por lo bajo anonadada.


Camus fue hasta el hogar de su joven novia, a pesar de que sabía que ésta aun no llegaba, tenia la necesidad de tocar el timbre y comprobarlo por él mismo. Fiel a esa idea, tocó el timbre y Neil, el amigo de June, fue quien le atendió.

-"Lo siento, June no ha llegado"- comentó el joven y el galo asintió con formalidad, dio media vuelta, mas la voz del chico lo detuvo –"Pero puedes esperar adentro si gustas"-

-"No, gracias."-

-"¡Aj! ¡Yo no muerdo! ¡Entra!"- Neil jaló al dorado haciéndolo entrar. Con cualquier otra persona, Camus hubiese reaccionado de la peor forma para hacerse respetar, sin embargo, el hecho de saber que era un amigo de June, le hizo abstenerse. Sin más que hacer, se sentó en el sofá y, sabiendo que Neil le platicaría, fingió estar interesado en la televisión.

-"¿Cómo va todo? ¿Has pensado en lo que te dije?"- preguntó el joven sentándose a su lado.

-"¿De qué hablas?"- contestó el galo alzando una ceja –"Lo ultimo que me dijiste fue que si mi cuerpo fuera una cárcel, te gustaría estar en prisión… ¿Eso es a lo que te refieres?"- el joven asintió con ganas al mismo tiempo que se acercaba más al dorado. Camus por su parte se alejaba del chico mientras pensaba en la forma más cortés de cortar sus ilusiones. –"Escucha, Neil… Debes entender que June es tu amiga y está conmigo. No tengo intensión en dejarla. Además ni siquiera me conoces, ¿me explico?"-

El chico inclinó su rostro confundido, pestañó rápidamente y se echó a reír. Camus instintivamente frunció el ceño, ahora el enfado era más grande que la confusión.

-"¡Qué divertido eres, Cam! ¿Puedo llamarte así?"-

-"No. Explícate"-

-"¡No puedo creer que creyeras que me gustabas! ¡Apenas y te conozco! Sólo me agrada tu cuerpo, realmente pienso que eres un hombre muy atractivo"- el chico volvió a reír mientras Camus mantenía la misma expresión, ni siquiera se molesto en agradecer el cumplido sobre su físico, estaba seguro que se estaban burlando de él e impondría respeto en cualquier momento.

-"¿Y es eso en lo que debí haber pensado? ¿En serio? ¿Me crees idiota?"-

-"¡Lo divertido lo tienes de gruñón! Escucha hombre, como fotógrafo me gusta capturar escenas que me hagan sentir alguna emoción en particular. He viajado por muchas partes del mundo y he capturado los momentos más emocionantes y a la vez tristes para mí. Te dije que fui yo quién descubrió a June, y no podía dejar a semejante belleza para el momento, debía compartir su belleza infantil con el mundo. Es lo mismo contigo, me encantaría que fueras mi modelo en algunas fotografías"-

Camus abrió sus ojos platos, se alejó lo más que pudo del chico llegando hasta la punta del sofá. No necesitó pensarlo dos veces para negarse a esa propuesta.

-"¡Por favor! ¡Debes compartir tu belleza con el mundo! ¡Eres uno en un millón! ¡Tu belleza inspira frialdad y a la vez comprensión! ¿Me explico?"-

-"¡NO! ¡Ya deja de hablar así de mí! ¡No vuelvas a mencionar esa ridícula propuesta!"- Antes de que el joven fotógrafo pudiese dar más argumentos para convencer a su nueva musa, la dueña de casa llegó con la peor de las caras. Ambos hombres guardaron silencio al ver el rostro de la muchacha, se veía exhausta y a la vez desilusionada.

June saludó cordialmente y se disculpó por la demora, fue a recostarse un rato pues su cuerpo extrañaba la comodidad de su cama. Neil se ofreció para preparar una merienda, mientras Camus acompañaba a la joven, con la intención de interrogarla.

-"¿Qué tal te fue anoche?"-

-"Bien…"- respondió con desgana y pereza mientras apretaba la almohada a su pecho. –"Fui a saldar una deuda con Shaina, se veía muy pálida ¿No crees que ha estado un poco extraña últimamente? Su cosmos está más hostil que antes"-

-"No me he dado cuenta"- dijo con sorna. No olvidaba las palabras que intercambió con la Santa de Ofiuco la noche anterior, vio la hostilidad de la amazona a flor de piel y no le sorprendía que aquella hostilidad siguiese tal como su ira con ella. Relajó los músculos de su cara y con un leve sosiego miró a la rubia –"¿Qué deuda saldaste, chérie?"-

-"Devolví un dinero que me prestó hace algún tiempo"-

-"¿Cuánto?"-

-"¥590,00"-

-"¿Por qué tanto dinero?"- June se sentó en la cama y acomodó una almohada sobre su espalda, acercó sus rodillas hacia su pecho y las abrazó con un brazo mientras que con la otra mano acariciaba la mano del dorado.

-"Porque tenía muchas deudas en la facultad y Shaina fue una de las que me ayudó a pagarlas… Fue dinero perdido, pero al menos ya lo devolví"-

-"¿Perdido por qué? Jamás me dijiste que carrera estudiabas"-

-"Ya no es importante"- Camus entrecerró los ojos sermoneando a la chica con la mirada, June dio un fuerte suspiro; sabía que esa respuesta no le agradó al galo y no se daría la molestia en repetir la pregunta, esa mirada habló por sí sola. –"Estudiaba arquitectura"-

-"Qué interesante ¿Por qué arquitectura?"- June soltó la mano del acuariano y comenzó a enredar lentamente su cabello entre sus dedos.

-"Porque quería reconstruir la Isla Andrómeda"- contestó con timidez apartando la vista hacia un costado –"Quizás no fue la mejor elección, pero solo me alcanzaba para eso y estaba decidida a volver a la Isla. Es mi hogar y quiero que vuelva a ser lo que era antes… es imposible enterrar el pasado… al menos lo es para mí"- Camus miró con ternura a la amazona, seguía siendo una niña de corazón inocente y quizás eso era lo que más le encantaba de ella: su inocencia. Aunque cuando de intimidad se trataba, ella parecía transformarse en toda una mujer sin timidez en el arte del sexo. Para él, June era la mezcla perfecta de belleza, inocencia y atrevimiento.

Con su mano, comenzó a subir por la pierna de la rubia hasta llegar a su rostro. June hablaba sin parar y en ningún momento se percató cuando Camus pasó su mano por detrás de su nuca y se acercó para interrumpirla con un beso. Un beso cálido y tierno, pero ella siempre lo tornaba más apasionado. Camus, por impulso, lo cortó.

La contempló con lujuria, cada vez esa niña se convertía en una hermosa mujer; sus redondeados senos, su estrecha cintura, sus seductores ojos en un rostro que reflejaba ingenuidad lo seducían. Era tan frágil e inocente como hermosa y atrevida. Por su parte, June lo observaba con timidez, si bien fue ella quién profundizó el beso, por dentro se avergonzaba con frecuencia cada vez que el Caballero del agua y el hielo la acariciaba. Sí, él era tierno y atento con ella, pero también era indiferente y frío, le costaba comprender ciertas actitudes de él, pero lo amaba tal cual era y no lo cambiaría por nada.

Camus volvió a tomar su rostro para reclamar sus labios y, con decisión, levantó el vestido de la chica para tener un mejor tacto con su tez. Pero ella apartó sus manos y se recostó a un lado, se mente seguía con la platica que tuvo con Saori, recuerdo que aumentó su inseguridad.

-"¿Qué sucede?"- inquirió él.

-"Nada..."- contestó mordiéndose el pulgar.

-"Puedes decirme. ¿Qué sucede?"-

-"Estoy cansada"- en parte era cierto, pero después de aquella conversación con Saori, sintió inseguridad por su cuerpo. Sabía que no debía avergonzarse, pero el hecho que desaprueben su cuerpo en un trabajo donde la apariencia es lo más importante, le afectó.

Camus dudó por un momento, algo en él le dijo que las cosas con June andaban mal, tal vez eran suposiciones sin importancia, pero las actitudes de la chica estaban demasiado sospechas; quizás no en sus palabras o en sus acciones, pero sí en sus gestos. El cuerpo siempre delata y Camus lo sabía bien. Besó la nuca de la rubia y salió del cuarto dejando a June dormir. Fue hasta la cocina para despedirse del inoportuno de Neil, no tenía intenciones de darle una cálida despedida al joven asiático, pero sus principios le obligaban.

-"Llamaron de recepción y dicen que tienes visitas"- contestó el muchacho –"Les dije que estás ocupado pues almorzarás con nosotros"-

-"No. Gracias. Ya me voy"-

-"Pero saldré en un rato y llegaré de noche. Recuerda que June no debe quedarse sola"- Camus lo miró con extrañeza.

-"¿Por qué no habría de quedarse sola?"-

-"Por Kyo"-

-"¿Quién es Kyo?"- Camus alzó una ceja curioso

-"El sujeto que metió a June en problemas con una…"- Neil notó cómo la expresión de Camus pasó de confusión a asombro. –"Mierda… creo que metí la pata"- Camus no lo reflexionó dos veces, y tomó al joven por la camisa dispuesto a llenarlo de preguntas.

-"¡¿Qué le hizo a June?!"-

-"¡No creo que sea yo el indicado para contarte la historia! ¡Si ella no te lo dijo, será por algo…!"-

-"¡Tienes razón!"- soltó con brusquedad al chico y se encaminó al cuarto de la amazona –"Iré a hablar con ella"-

-"¡NO! ¡Por favor!"- Neil se interpuso en su camino empujándolo lejos –"Deja que descanse. Yo te lo contaré, pero debes prometer que no le dirás… Lo hago por su bien, ¿de acuerdo?"-

-"¡Está bien! ¡Sólo habla!"-

-"Bueno… es que… no sé por dónde comenzar"-

-"No sirves de mucho"-

-"¡No! ¡Ya basta! ¡Lo diré!"- insistió nuevamente el chico, jalando del brazo al hombre y llevarlo hasta las afueras del departamento. –"Hace algún tiempo… mucho antes de que conociera a June, ella estaba estudiando no-sé-qué y no tenía el dinero para pagar nada ¡Nada! ¡ni siquiera las necesidades básicas de un humano! Y le surgió la oportunidad de ganar un buen dinero al ser modelo publicitaria… En fin, el tema fue que ella fue hasta la 'agencia' con otras dos chicas, blah blah blah, resulta que éstos sujetos trabajaban en una trata de blancas… pero lograron escapar"- finalizó con una sonrisa nerviosa.

-"¡¿A qué te refieres con "blah blah"?! ¡Habla con dialectos coherentes!"-

-"¡No es necesaria tanta agresividad! ¡Más detalles no los sé! Sólo te diré que uno de los éstos sujetos se llama Kyo y encontró a June y a las chicas… por supuesto que las ha seguido desde mucho tiempo y sus intenciones son evidentes"-

-"¿Las chicas? ¿Te refieres a las demás chicas que estuvieron con June?"- Neil asintió con seguridad –"¿Cómo sabes que también las ha seguido? ¿Las conoces?"-

-"¡Pues claro! ¡Son Jade y Ciza!"- Camus cubrió el puente de su nariz con sus dedos, dio un fuerte suspiro de frustración y enfado, ahora entendía la "nerviosa" actitud de June –"Por favor… no le digas que te enteraste por mí. Sé que fue irresponsable, pero ya pasó y tenemos que buscar una pronta solución, mientras tanto debemos estar con ella y no dejarla sola… No vayas a decirle que fui yo quién te lo dijo"- pero Camus estaba más que furioso e irritado.

-"No le diré, te lo aseguro"- pero el muchacho no quedó satisfecho con el tono amenazante del dorado.

-"¡Hey! June tendrá sus razones para no habértelo dicho, ¿no crees?"-


Shaina arribó hasta la clínica en donde, según DeathMask, se realizaban abortos. De no ser por el dinero que June devolvió, no estaría allí. Entró tímidamente y en la recepción preguntó por la enfermera que su compatriota le indicó. Se quedó en un rincón esperando, hasta que finalmente la enfermera se acercó

-"¿Disculpe, usted me mandó a llamar?"-

-"Eeh… sí…"- habló por lo bajo, se intimidó cuando la mujer se aproximó –"Me dijeron que usted practica abortos y… bueno, ya sabe… quiero…"-

-"¿Abortar?"- terminó la frase por ella. Shaina asintió con temor –"Está bien, acompáñeme. Pero debe hacer todo lo que le diga ¿entendido? porque si algo sale mal tanto usted como yo saldremos perjudicadas"-

Shaina acompañó a la mujer hasta un cuarto privado, aseguró que ingresaría como paciente en observación por dolor de estomago. La enfermera le entregó una bata mientras buscaba los papeles para hacer el ingreso; Shaina la quedó mirando, sentía miedo y angustia, muchos pensamientos pasaron por su mente, demasiadas emociones se cruzaban en su corazón y nuevamente sintió una punzada en el pecho.

-"¿Debí decirle a alguien que vendría…? ¡NO! ¡Estoy sola en esto!... pero Milo dijo que lo pensaría… ¡NO! ¡No puedo esperar por su respuesta! ¡Estoy sola! ¡Es ahora o nunca!... Aunque… no sé si es lo que realmente quiero… ¿Quiero tener a éste bebé… o no?, ¡Creo que quiero! ¡No, no lo creo…! ¡Sí quiero! Pero ¿y si no puedo mantenerlo…? ¡AL DIABLO! ¡He pasado cosas peores! ¡Siempre me las arreglo sola! ¡A la mierda con Milo si no quiere un hijo! ¡No lo necesito! ¡Ni a él ni nadie!"- tragó fuerte y con seguridad miró a la enfermera.

-"Dígame su nombre completo"-

-"No lo haré"-

-"¿Disculpe?"-

-"Que no lo haré"- replicó con decisión llena de lagrimas en sus ojos.

-"Pero usted ya me pagó…"

-"Entonces quédese con el dinero"-

-"¿Qué…? ¿Está segura?"-

-"No"- contestó dejando anonadada a la enfermera –"Jamás había estado tan asustada como ahora... Quiero tener éste hijo, pero me da miedo lo que venga…"- la mujer la miraba confundida mientras Shaina avanzaba hasta la salida; a pesar de las lágrimas, se veía decidida y desafiante. No quería errar, pero tomó la decisión más rápida de su vida y quería creer que era la mejor.


Isaac e Hyoga esperaron en recepción a su maestro para invitarlo a beber un trago, mas Camus sabía que terminaría en más de tres fuertes tragos, y como se dirigían al bar del Dragón Marino, terminarían con cinco fuertes tragos. Como predijo, los acompañó con la intensión de solo escuchar y apenas probar de su bebida, no estaba en todos sus sentidos como para seguir perdiéndolos con el alcohol, no acostumbraba a beber demasiado. Tan sólo eran las tres de la tarde y los tres acuarianos se encontraban sentados en la barra conversando con Thetis mientras esperaban la hora de beber.

-"¡Thetis, por favor! ¡Danos un trago! ¡Sólo uno!"-

-"¡Para con eso, Hyoga! No les daré nada de alcohol hasta que sean pasadas las seis de la tarde. Que quede claro que los dejé entrar para no quedarme sola con…."-

-"¿Tu marido?"- respondieron los tres al unísono. Thetis se quedó inmóvil amenazando a los tres con la mirada más intimidante que tenía.

-"¿Qué? ¿Acaso no disfrutaron su primera noche como una pareja casada?"- comentó el Kraken con una sonrisa burlesca y la Sirena echó fuego por los ojos.

-"Es algo que no te incumbe"- intervino el joven ruso para cambiar el ambiente –"Por cierto Thetis, necesito de una opinión femenina"- la aludida siguió con la misma mirada desafiante –"¿Crees que después de dos años de relación y viviendo juntos, sería prudente casarse?

-"¡¿Por qué me lo preguntas, imbécil?!"- Hyoga miró confundido a Isaac y luego a Camus, ambos cubriendo su sien con sus manos, olvidó por completo que Thetis vivió dos años con Julián y, al menos por parte de ella, habían planes de formalizar su relación. De no ser porque la sirena se guardó la ira y antepuso la dignidad, hubiese recibido unos fuertes golpes en el rostro. Sin embargo, el orgullo de ella respondió.

-"¿Por qué? ¿Embarazaste a Erii?"- los dos acuarianos miraron fijamente al ruso esperando respuesta que jamás fue emitida –"Escucha Hyoga, el matrimonio es un contrato. Ya se dejó de lado aquel antiguo concepto medieval del matrimonio… SI te quieres casar, hazlo. Pero eso no implica que seas rechazado"- dicho aquello, Thetis se retiró mientras Kanon escuchaba con cautela y confusión desde la cava; algo dentro de él le hizo dudar sobre sus sentimientos hacia la sirena, era demasiado astuta y temía que ella tomara la delantera en éste matrimonio.

Tan pronto como Thetis se fue, Hyoga se levantó para contestar una llamada. Sólo quedaron Isaac y Camus, lo único que los separaba eran el asiento que usaba el cisne.

Desde que Athena abandonó el cuerpo de Saori, a Isaac le costó mucho volver a tener el respeto que alguna vez tuvo hacia su maestro y hacia su compañero de entrenamiento, tampoco tenía un leve aprecio por el resto de los Generales Marinos, ni mucho menos intención de acercarse, primero debía decidir el rumbo de una vida incierta a la que no estaba acostumbrado. Sin embargo, fue Hyoga quien se le acercó y le animó a no apartarse de sus conocidos; quizás ha sido distante, pero desde entonces ha logrado adaptarse a una rutina aburrida y sin futuro para él, y tanto Hyoga como Camus lo sabían.

-"¿Qué has hecho de bueno últimamente, Isaac?"-

-"Seguir entrenando, maestro"- respondió indiferente.

-"Me refiero a algo que realmente valga la pena comentar"- el Marina hizo una mueca.

Camus estaba atento a los paso pasos que seguían sus alumnos: Hyoga vivía con Erii y trabajaba junto como cazarecompenzas, en cambio Isaac hacía algunos trabajos para la empresa Solo, y no lo desperdiciaba pues siempre tenía la oportunidad de visitar el mar. Aunque Camus era demasiado calculador como saber que Isaac no disfrutaba de la nueva que los dioses le dieron, él esperaba algo diferente de la vida, quizás no divertido, pero sí algo adrenalínico, algo que le hiciera sentir ganas de vivir.

-"¿Eres feliz?"- preguntó el galo con naturalidad, sin rodeo alguno. Isaac frunció el ceño ante el tipo de pregunta.

-"¿A qué viene esa pregunta?"-

-"Es una simple pregunta"-

-"Depende lo que signifique la felicidad para usted, maestro"- Camus entrecerró los ojos, fue la respuesta que menos esperaba, pero aun así debía preguntarlo.

-"Seré honesto contigo, Isaac, necesito de tu ayuda. Te ofrezco un buen pago"-

-"¿Ayuda o trabajo?"-

-"Ambos. Necesito que vigiles a June por mí"- Isaac alzó ambas cejas.

-"¿Que vigile a su chica? ¿por qué? ¿acaso cree que le es infiel?"-

-"¡No! Es una larga historia. Escucha Isaac…"- Camus se dio la molestia de resumir lo que Neil le comentó hace un par de horas. Isaac se sorprendió con tan complicado relato y entendió la preocupación de su maestro. Accedió a vigilar a June el tiempo que fuese necesario, aunque sería complicado pues tendría que adaptar sus horarios a los de la amazona.

-"¡Qué niña más tonta! Pero si no le ha comentado aún, será porque no quiere preocuparlo, ¿o no?"- Camus apartó la vista con el entrecejo fruncido, no quería dar suposiciones sobre June, ya pensaría qué hacer, mientras debía acercarse más a ella y fingir demencia. –"¿Cuándo empiezo?"-

-"Hoy mismo. Recuerda que ella no debe darse cuenta"-

-"Está bien, maestro, pero ¿qué tiene que ver la felicidad con esto?"-

-"Era para iniciar una conversación prudente. Ahora cambiemos el tema que ahí viene Hyoga"-ambos fingieron demencia simulando una charla común sin importancia. No pasaron ni diez segundos y un mensaje de Milo fue enviado al teléfono del galo, Camus lo sacó y con fastidio leyó mentalmente.

-"¡¿PARA QUÉ TIENES TELEFONO SI NO LO CONTESTAS?! ¡Estoy en problemas! ¡Ven a mi casa que no tengo intenciones de seguir tocando tu timbre!"-

-"¿Qué sucede, maestro?"-

-"Es hora de que me vaya. Después me cuentas si pediste la mano de Erii"-


Camus llegó hasta el hogar de Milo, no tuvo necesidad de tocar el timbre pues el dueño de casa lo esperaba.

-"¡¿Por qué llegas tan tarde?!"-

-"Me alegra verte bien, Milo"- el susodicho entró al acuariano de un jalón evitándose más dramas

-"Lo siento, pero es importante lo que te debo decir"-

-"¿Qué hiciste ésta vez?"- Milo caminó de un lado a otro con prisa, como si su vida dependiera de ello. Revolvió fuertemente su cabello y en gritó soltó la confesión.

-"Shaina está encinta y quiere abortar"- apoyó su espalda a la pared dejándose caer, no se molesto en abrir los ojos pues imaginaba el reproche en el rostro del galo. Camus permaneció neutral y le permitió al silencio adueñarse de la situación; para Milo la tortura crecía más, el silencio era peor que un regaño. –"¡Di algo, maldita sea! ¡Necesito de tu ayuda!"-

-"¿Qué quieres que te diga?"-

-"¡Lo qué debo hacer!"-

-"¿Lo qué debes hacer?"- preguntó sorna –"Hacerte responsable, claro está… ¿o vas apoyarla en abortar? ¿Sabes los riesgos de un aborto?"-

-"¡Claro que lo sé! Pero si ella quiere abortar ¿qué puedo hacer yo? Verás…"- en un movimiento rápido cogió la laptop que yacía en el suelo y se la acercó a su amigo enseñándole toda su investigación –"Estuve toda la noche leyendo y viendo documentales sobre el embarazo y me di cuenta que las mujeres sufren mucho con esto… bueno sabía que era doloroso después de acompañar a Marín, pero no sabía que durante el proceso las mujeres tenían tantos dolores"-

-"¡Vaya Milo! Acabas de descubrir algo que ya todos sabían"- el escorpio ignoró el sarcasmo.

-"Y también leí sobre movimientos a favor y en contra del aborto… Jamás le había tomado el peso al riesgo de abortar… Más bien, jamás me había puesto en una situación como ésta"- un largo minuto de silencio volvió a inundar la sala, lo suficiente para hacer reflexionar al griego –"Creo que si Shaina no me hubiese mencionado la posibilidad de abortar, no estaría tan asustado como ahora…"-

-"¿Entonces la dejarás abortar?"-

-"¡No!"- respondió con pesadumbre en su voz –"Pero tampoco creo que mi opinión valga mucho. Es su cuerpo"-

-"Pero es tu hijo no nato"-

-"¿Entonces qué debo hacer?"- Camus meditó con toda calma y sin apuros, pero Milo estaba esperando ansiosamente una respuesta pues realmente tenía sentimientos encontrados: quería lo mejor para Shaina y decisión que ella tomase él la apoyaría, pero no quería errar.

-"Creo que ya lo sabes"-


Shaina dormía plácidamente después de un agitado día, aún seguía firme en su decisión de conservar a la criatura que se forma en su interior, pero faltaba avisarle a Milo. Aunque ya habría tiempo de informarle, por el momento quería descansar puesto que las nauseas y vomitar la comida del día le arrebató las energías. Sin embargo, el insistente timbre la despertó del sueño que la relajó. Se levantó fastidiada y somnolienta para abrir la puerta y regañar al culpable del ruido, pero su asombro fue grande cuando vio al culpable de su malestar.

-"¿Milo? ¿Qué haces aquí?"-

-"¿No me invitarás a pasar?"- la cobra se hizo a un lado para darle paso al griego hacia el interior de su hogar –"Disculpa por no avisar, pero debemos hablar ahora"- Shaina sintió distante al escorpio, se oía diferente y formal, ni siquiera la saludó con una caricia o un beso, poco usual en él después de tantas cosas que pasaron.

-"No hay problema. Creo que es el mejor momento… pero empieza tú"-

-"Estuve leyendo sobre el aborto y me parece muy arriesgado"-

-"Milo, yo…"-

-"Déjame terminar. Sé que es tu cuerpo y que no tengo derecho en decidir sobre él, pero debes pensar en los riesgos… Sé que el embarazo también tiene sus riesgos, pero no te daré el dinero para abortar. Lo lamento, pero prefiero aguantar nueve meses tus cambios hormonales. Y como tú misma dijiste, estoy amarrado a ti"-

Shaina apretó sus labios y comenzó a caminar lentamente hacia el escorpio, sentía cansancio pues ya no tenía ni energías de reserva, aunque haría un esfuerzo para que todo terminara. –"Hoy fui a una clínica donde hacen abortos…"- tan sólo oír eso, Milo tomó a la ariana por los hombros y la agitó con fuerza.

-"¡¿Por qué?! ¡¿Por qué lo hiciste?! ¡Se suponía que esperarías mi respuesta! ¡¿Por qué hiciste eso, mujer?!"-

-"¡NO LO HICE!"- él cesó el movimiento sin soltar a la italiana –"¡Tuve miedo y me arrepentí! Decidí tener al bebé… y no debes hacerte cargo si no quieres… Te libero de ésta responsabilidad. Ahora si no es mucha la molestia, puedes irte y dejarme dormir"- Milo soltó a la cobra de su agarre y comenzó a caminar de un lado a otro intentando apaciguar su respiración.

Shaina lo observaba confundida, y el caminar del griego la ponía más nerviosa. Se sentó con toda calma en el sofá a esperar reacción del padre y así aprovechar de descansar. Tan pronto como se sentó, Milo se inclinó ante ella y tomó con delicadeza sus manos.

-"¿Realmente es lo que quieres, mujer?"-

-"Sí, así lo quiero y no necesito de tu ayuda"-

-"¡¿Por qué dices eso?! ¡¿Qué te hace pensar que no quiero estar contigo?! ¡¿Qué te hace pensar que no quiero hijos?!"- Milo comenzó a enfadarse ante semejante respuesta, pero rápidamente su enfado se borró cuando Shaina cubrió sus labios –"¡¿Qué sucede?! ¡¿Te sientes bien?! ¡¿Te traigo algo?!"-

-"Solo son nauseas. Las he tenido todo el día… ¿Puedes irte ya? Quiero descansar"- Milo sonrió levemente y acarició su rostro con delicadeza. Ahora que todo había terminado podía estar tranquilo y prepararse para todo lo que internet le predijo.

-"No iré a ningún lado, Shaina. Me quedaré aquí para cuidarte"-

-"¿Tú? ¿Cuidarme? ¡Jajaja! ¡No me hagas reír! ¡Por favor, Milo! Ya te liberé de ésta responsabilidad. No te necesito"-

-"¡Para con eso, mujer! Déjame mostrarte que seré un buen padre y un ejemplo de marido"-

-"¿Marido…?"- preguntó borrando la ironía de su voz –"¡¿De qué mierda estás hablando, pedazo de idiota?!"- sin dejarle la oportunidad de levantarse, Milo pasó uno de sus brazos bajo sus rodillas y el otro detrás de su espalda –"¡¿Qué mierda estás haciendo, Milo?!"- la cargó y la llevó hasta su cama recostándola sutilmente, pues no olvidaba que su hijo crecía en el vientre de la italiana.

-"¿Enserio crees que nuestro hijo nacerá en pecado?"- Milo no pudo evitar sonreír ante el rostro de terror de Shaina, aquello le hizo sentir satisfacción pues era un triunfo más sobre la cobra. No obstante, Shaina seguía descondiando.

-"¿Te casas conmigo por qué me amas o por qué tendremos un hijo?"- el escorpio se acercó lentamente y la beso con ternura provocando un escalofrío en el cuerpo de la mujer. Aquel beso fue su respuesta, pero todo estaba abierto a la interpretación.

Continuará…


N/A: Al fin pude subir un capitulo! Me demoré mucho porque me preocupé por las faltas de ortografía (si ven alguna no me la digan que luego me siento mal jajaja) e intenté no hacer el capitulo no tan aburrido. Ademas tampoco quiero alargar la historia porque de por sí me encantan las historias largas y con muchos personajes. Ojalá se hayan divertido porque ahora mismo estoy escribiendo el siguiente capítulo

Les agradezco la espera ^. ^y me disculpo por la demora
Sin más que decir, mis saludos cordiales y muchos cariños Ü